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Josep Piqué y el proceso cíclico del PP

22 septiembre 2006

 pique.jpg    22, 23 y 24 de septiembre de 2006

Es increíble que todo esto se repita y que desde hace tres años el Partido Popular siga atascado en idénticas cuestiones, en idénticos asuntos, en idénticos protagonistas, dando vueltas sin parar. Podría hacer pasar como dictamen de ahora lo que yo mismo escribiera en 2004. Podría retocar aquí y allá lo publicado para presentarlo como una valoración de hoy. Pero no lo haré. Por un lado, me siento apenado y ufano. Apenado, porque deseo un Partido Popular que no se atore…, un Partido Popular dispuesto a ganar las elecciones sin enredos, sin gatuperios, sin estar encallado entre extremistas, internos y externos. Ya analicé, por ejemplo, el lenguaje incendiario de este último (en noviembre de 2005): recordarán que Vidal-Quadras proponía perseguir a Rodríguez Zapatero por alta traición. Ahora, Pío Moa, que suele reprochar al PP su debilidad, regresa sobre semejantes argumentos pero en términos aún más apocalípticos en algunos comentarios de su bitácora:  los días 20 y 21 de este mismo mes, sin ir más lejos. Si la principal organización opositora reparte sus críticas con tanta perturbación, con perfecto aturdimiento, entonces el Gobierno se crece, lo haga bien, mal o regular. Para los comicios venideros espero y deseo que nadie obtenga la mayoría absoluta y que, por tanto, el ganador precise el apoyo parlamentario de otros grupos para sumar escaños y para aprobar leyes.  

A la vez, me siento ufano, porque veo cómo se confirman mis previsiones, mis diagnósticos. No hacía falta tener una gran agudeza o un fino vislumbre para acertar con lo que ahora está pasando. Desde 2004, el PP no remonta su derrotero y su desconcierto. Se les ve como una opción de tardíos reflejos, sometidos durante meses a la iniciativa estratégica que marcaba el Gobierno socialista. Al margen del acierto o desacierto del Gabinete, sus medidas sorprendieron a los populares, que se veían forzados a adoptar una política de protesta ruidosa escasamente acorde con los principios liberales en los que dicen inspirarse. De hecho, la política y la teoría de sus correligionarios europeos no se basa precisamente en el pancarteo, en el callejeo. Ah, y no vale decir que no fueron los responsables del Partido Popular quienes convocaron esas manifestaciones; no vale decir que fueron organizaciones de la sociedad civil. Eso es una patraña mediática, pues la agitación de los partidos, de todos los partidos, pasa también por delegar en asociaciones afines. “Alguien tiene que hacer el trabajo sucio en esta ciudad”, que decía aquel personaje de película. El caso, insisto, es que el PP no remonta desde su caída y aturdimiento. ¿A causa de qué? 

¿A causa de aquella atrocidad que a todos sacudió, aquel espantoso 11 de marzo? Creo más bien que se debe a la ceguera voluntaria de algunos de sus máximos dirigentes, empeñados en intimidar a su electorado de centro.  El caso de Josep Piqué, por ejemplo, es bien ejemplar: acosado entre otros por Alejo Vidal-Quadras, ha de sortear como puede la celada que le han tendido, pero también su inminente, su cantada derrota electoral. Genial la trampa en que han metido a Piqué: si adopta el estilo duro y la estrategia explosiva de Acebes and Co. perderá estrepitosamente en Cataluña siendo desplazado por sus correligionarios más graníticos, más berroqueños. Si adopta un estilo batallador y negociador a un tiempo, alejándose del vocerío incendiario de Vidal-Quadras, entonces será objeto de críticas en el seno de su propio partido o en las proximidades, en esa vecindad incómoda de Ciutadans, que le harán pagar los malos resultados electorales (o ahora demoscópicos) que su partido obtenga. Nunca lo atribuirán a la estrategia general del PP de Rajoy, sino al propio liderazgo de Piqué, insuficiente, escaso, implícitamente pactista, frente a la defensa de los principios. Es, justamente, lo que Jiménez Losantos le reprocha desde hace meses, muchos meses, un Jiménez que vigila y condena a quienes no dan la murga un día y otro también con las revelaciones de El Mundo. Y Piqué es templado… A un político, como sabemos desde Max Weber, no se le pide que sea creyente y defensor de convicciones firmes, al estilo de Vidal-Quadras, dispuesto a atizar el rescoldo, sino responsable y negociador. ¿Qué le quedará a Piqué cuando pierda las elecciones, cuando su partido obtenga magros resultados?

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Lean este artículo de Manuel Martín Ferrand sobre Josep Piqué, en Abc.

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35 Responses to “Josep Piqué y el proceso cíclico del PP”


  1. Aparte de cierta simpatía personal por lo moderado de sus posiciones, Piqué me parece el ejemplo típico del político español. Capaz de tragar con lo que sea con tal de no dejar su puesto.
    Si, la situación del PP y la de Piqué, por añadidura, son insostenibles… desde hace ya tres años.¿No dicen que las situaciones insostenibles son las que mejor se sostienen?

  2. Russafa Says:

    ¡Vaya! Hoy no me va a hacer gozar tanto como ayer, señor Serna.

    Reconozco que más que desconocimiento sobre la política, siento una ligera repulsión. Me ocurre con los políticos y su mundo que, desgraciadamente, es el nuestro, como le ocurrió a mi tío Amado cuando el hombre llegó a la Luna: no se lo creyó.
    Opino como usted en que no me gustaría que ningún partido alcanzara una mayoría absoluta. Los ejemplos que tenemos y hemos tenido han sido funestos, o casi. Desearía que las tormentas que azotan internamente al PP se solucionaran porque no es bueno para nadie, ni para ellos ni para el resto del país.
    Leía esta mañana que Rajoy apoya la tesis de Piqué pero deja que Zaplana siga lanzando sus andanadas famosas. Quizás sea eso estar en el centro. Un pie aquí y el otro allí, pero para ello hay que ser ágil o corres el peligro de herniarte. Lo que sea antes que dejar la poltrona.

    Desearía tener la lucidez que tienen muchos contertulios de este rincón pero, no es así. Se me apodera el corazón antes que la frialdad del pensamiento o la ponderación.

    Creo que el PP acabará pagándolo pese a que elementos desestabilizantes como Pio Moa o Vidal-Quadras, y ya no hablo de la COPE, o el Mundo, intenten golpes de estado mediáticos contra el gobierno – ilegal como dice el terrorista Pio. Sus intentos de minar al gobierno les puede pasar la misma factura a ellos.

    Y les dejo que se expresen mientras yo aprendo. El masoquismo me ha dejado extenuada.

  3. marpop Says:

    Bueno, yo tampoco soy muy política que digamos, pero sí que es cierto eso de que si la situación del PP es insostenible..¿por qué se sostiene y no acaba de naufragar (bien profundo, un naufragio de esos que quedan sin supervivientes)?
    Como Russafa, escribid que yo aprendo, quizá alguien sepa dar una respuesta a esa pregunta, o no…

  4. Ventura Says:

    El problema del PP es que cada vez parece menos un partido político moderno. Lo deseable en todo partido que se precie es que defienda sus tesis en el parlamento, y que esas tesis supongan una alternativa a las de otros partidos. Sin embargo, en el PP hace tiempo que se ha optado por la desestabilización sistemática como método opositor, y ello tiene un gran inconveniente: implica la radicalización de sus posturas, de esas tesis de partido que cada vez se identifican más con la ultraderecha. Si bien la táctica barriobajera del PP podría ser eficaz en países tercermundistas con menor cultura democrática, creo que es simplemente un insulto a la sociedad española pensar que esta oposición puede convertirse en gobierno en 2008.
    No me gustaría estar en la situación de Piqué, un moderado líder cuya actitud ha quedado (lamentablemente) obsoleta ante la corriente general de su partido.

  5. Ana Serrano Says:

    Russafa, así como las abuelas, también tenemos tíos paralelos; mi tía Victoria, como tu tío Amado, tampoco se creía que el hobre hubiese llegado a la luna “¿Cómo va a permitir Dios semejante disparate?”, pero en cuanto a la política, no somos paralelas. Yo no puedo sentir repulsión por algo que soy yo misma. Cada latido, cada respiración, son política. Lo que pasa es que eso de lo que nos habla Justo, no lo es, eso es torpe ambición. Díme quién del PP es responsable y negociador, como dice justo que debe ser un político. Vivimos otra cosa, lamentable, que lo que no permite es dejar trabajar y avanzar a los demás ni a ellos mismos y es una pena y es muy grave. Ojalá fuera un partido eficaz y responsable, por España y porque, cuando ganaran funcionasen y cuando perdieran acabaran con el pataleo un poco antes.

  6. Russafa Says:

    Ana, me atrae más la diplomacia, que no deja de ser política.
    Lo que me disgusta y me repele es el juego sucio. Lo que a diario contemplamos en este país o comunidad de vecinos, o como se llame.
    Yo, ingenua, pensaba que para ser político se necesitaba vocación. Algo intangible como servicio a la sociedad. Ahora lo entiendo si nos referimos a la sociedad anónima que ellos mismos se crean.

    Soy demasiado visceral para entender la actual posición de la oposición (vaya juego de palabras). Incluso del propio gobierno.
    Las sombras con bigote acechan por bambalinas.

  7. Miguel Veyrat Says:

    Estoy de acuerdo con Justo, con Ventura y con Ana. Pienso que el tema me aburre tanto ya como el del Papa, pero no podría dejar de ser animal político, como humano que soy, por todos mis poros, con todo mi aliento.
    No es tan difícil llegar a la conclusión que el PP (y vale para el Piqué tránsfuga de Bandera Roja hasta esas orillas) como el rey del cuento se ha quedado desnudo de los ropajes centristas que se había mercado, y nadie de entre sus próximos se atreve a decirlo. Sólo los limpios, los inocentes y los niños, que son de entre las gentes los más lúcidos, lo dicen claramente. Quizá Piqué incie unos tibios balbuceos en su actual querella con Zaplana y Acebes… aunque lo dudo, como se decía más arriba, yo también creo que es un redomado oportunista.
    … Y ser centrista no es tener una pata aquí y otra más allá, como un compás y como cree que deber ser el señor Rajoy, que ejerce de gallego sin saberse si sube o baja en esa escala de la vida política. Ser centrista, pienso yo que estoy totalmente a la izquierda, es una postura política con ideología propia que hay que buscar sobre todo en el mundo de las ideas liberales. No el neoliberalismo a lo Milton Friedman, de la Escuela de Chicago, el de Pinochet, Bush o Aznar, sino en el de las libertades, en la vieja máxima de “laissez faire, laissez passer”, cosa que el PP demuestra seer incapaz de hacer y de vivir.
    En resumen, muchos pensábamos que el PP se iba quedando desnudo y que con todas las hojas con que tapaba las vergüenzas de su origen franquista ya caídas, se quedaría en el esqueleto, la raspa mondada de la extrema derecha. Al fin se lo han dicho en público, cuando la evidencia era ya —es— cegadora.

  8. Justo Serna Says:

    Guste más o guste menos, a Piqué le quedan como lider del PP catalán las próximas elecciones. Después de su predecible derrota allí, Rajoy deberá pensar qué hacer con su partido en Cataluña. Aunque solo sea para sobrevivir el mismisimo Rajoy de la debacle a la que Vidal-Quadras y otros han contribuido.

  9. Ivan Tubau Says:

    Si bien no soy gallego, Justo, te contestaré con una pregunta: ¿Has
    leído el poema de Maragall (Pasqual) que Arcadi ofrece en su blog hoy?
    Addenda: Si no fuera porque yo no me “siento” ni catalán ni español
    ni de ninguna patria, me avergonzaría de ser catalán después de ese
    asqueroso seudopoema (casi tan malo como los de su abuelo, que ya es
    decir) y de lo de Elvira Lindo. Puedo, eso sí, avergonzarme por
    ellos. Por todos los que dicen que el catalán es “la” lengua de
    Cataluña cuando los dos tercios largos de los ciudadanos de Cataluña
    menores de 25 años tienen como lengua propia, primera, familiar,
    materna o llámala como más te plazca, el castellano. Discúlpame la
    obviedad, pero sostener que los territorios tienen lengua es fascismo
    (hitleriano o estalinista, da lo mismo). Solo (sin tilde) tienen
    lengua las personas. La primera lengua de las personas que viven en
    Cataluña es, demográficamente, el castellano. Y en lo que hace a
    lengua –como en lo que hace a democracia– la demografía es lo que
    cuenta. Todo lo demás es metafísica patriótica.

    Salud.

  10. Juan Says:

    Artículo 3 de la Constitución española
    El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.
    Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
    La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.

    Aunque yo estoy con lo que dice hoy Azúa en su blog :

    “En cierta ocasión, un medievalista balear me dijo que las lenguas se hablan según quien mande. Los que antes mandaban en Cataluña hablaban castellano y todo el mundo tenía que hablar en castellano. Ahora los dueños de la región hablan en catalán, de modo que todo el mundo ha de hablar en catalán. La lengua oficial es la lengua del amo. Así lo creo yo también. No hay tal cosa como un conflicto lingüístico: se trata de dejar bien claro quién manda aquí”

    Lo que no tengo muy claro es quién manda. Se lo tengo que preguntar a Azúa.

  11. roderick guzman Says:

    Las personas deben hablar el lenguaje con el que les sea fácil comunicarse. Debe haber respeto por eso. En América Latina estas diferencias lingüísticas siempre han sido contempladas en favor de las minorías étnicas.

  12. Miguel Veyrat Says:

    La perorata del senyor Tubàu me recuerda al Nabokov que creía que las opiniones más contundendes las suelen expresar las personas más ignorantes.
    Según él lo deseable en España sería la Unidad sacrosanta de la lengua, la uniformidad del idioma ¿También del pensamiento? Iván Tubàu me ha hecho recordar el famoso eslogan de Adolfo Hitler: Ein Reich, Ein Volk, Ein Führer. Un sólo (con acento) país, un sólo pueblo, un sólo Jefe. ¿También un sólo dios? ¿Que hable la única lengua deseada por los constructores de Babel? La confusión de lenguas, castigo bíblico decretado por los constructores de la Torre maldita, no deja de ser un deseo inconfesado de los redactores del Li bro-Código pretendiendo que todos habláramos la lengua con la que su bendito Jhvé pretendía iluminarnos. Bendita sea, en cambio, la pluralidad, el mestizaje de las lenguas, las creencias y las sangres de los pueblos.

  13. jserna Says:

    Miguel, no creo que Ivan Tubau diga exactamente eso que le atribuyes. Creo más bien que él es partidario del reconocimiento de la realidad lingüística, de la pluralidad. Creo que de lo que se trata es de aceptar en Cataluña que el castellano no es un dato externo o ajeno o distante. El castellano forma parte de los usos ordinarios, habituales, aun cuando la superestructura cultural en ocasiones lo tape. A la vez, paradójicamente, la prensa escrita está escrita mayoritariamente en español, lo cual es indicio de castellanización (forzada o no tiempo atrás) y de refuerzo inmigratorio. Guste o no guste.

  14. Hemeroteca Says:

    Manolito Portabella

    PILAR RAHOLA

    EL PAÍS – 23-09-2006
    Cuando ustedes lean este artículo, ya se habrá perpetrado el ultraje a la Mercè nacional. Elvira Lindo habrá leído su pregón en pérfido castellano y las 90 entidades que han anunciado el boicoteo habrán entrado en la historia de los héroes patrios. Algunas de ellas, como la Plataforma d’Amics d’en Carod Rovira de Pineda de Mar, y los Amics dels Monuments Colomencs, se encuentran entre las más prestigiosas del país. Y por supuesto, habrá brillado por su ausencia -generalmente es su mejor brillo- el ínclito regidor Jordi Portabella, quien, falto de trabajo conocido, parece que ha decidido peinar al gato. El gato se llama Elvira Lindo, es una escritora progresista, comprometida con las libertades y con los pueblos que las ejercen, autora de uno de los mitos más profundos de la literatura infantil y, desde cualquier punto de vista, una mujer de categoría. La pobre fue invitada por el Ayuntamiento como pregonera mayor y, seguramente, cuando aceptó no se imaginó que estaría en el centro de una pueril, cansina, provinciana y desagradable polémica. Debía de pensar que la Barcelona mítica, la que acogió a los mejores escritores suramericanos en los tiempos de la oscuridad, la que siempre agudizó el pensamiento crítico y no confundió sus derechos legítimos con la legítima estupidez, estaría encantada de recibirla. Al fin y al cabo, para eso la habían invitado, ¿o no? Pero como los catalanes no somos más tontos porque no nos entrenamos, decidimos montarle un pollo a la buena mujer, dar una imagen de país acomplejado y mediocre, y considerar que todos los males de nuestro idioma derivaban de un pregón escrito en la lengua malvada. Por supuesto, no nos importó ser maleducados, como si eso estuviera en el guión de todo buen nacionalista. Y así, de la mano de unos cuantos galos irreductibles, Elvira Lindo no llegó a Barcelona con la dulce bienvenida de los invitados, sino con el agrio ruido de los intrusos. Supongo que, a pesar de todo, el pregón habrá funcionado a las mil maravillas, Elvira habrá dicho alguna cosita en catalán para alimentar a las fieras, y las fiestas habrán empezado tranquilamente. Pero queda un mal sabor de boca que deja el aliento catalán hecho un cuadro. Y aunque pelillos a la mar, estas heridas inútiles dejan herida.

    Voy a intentar hacer una reflexión serena, a pesar de que el sarcasmo me baila en el ordenador, con ganas locas de meterse por todos los entresijos del artículo. Las boberías son difíciles de tomar en serio. Y bobería sonora y sonada me parece toda esta polémica, especialmente en su derivada político-resistencial. Por muchos motivos, algunos vinculados precisamente a la defensa del catalán. Sin ninguna duda, estoy seriamente preocupada por la salud de nuestro idioma, tanto en su uso social como en cualquier otro ámbito. Por ejemplo, son muchos lo expertos que alertan de su lenta desaparición en partes del territorio lingüístico, sin que ello inquiete a los poderes democráticos. Legalmente continúa siendo una lengua minorizada y no hay un plan de choque para garantizar el catalán entre los miles de emigrantes que llegan a nuestras tierras. Si alguna verdad lingüística existe, es que un catalanohablante no puede usar un día entero su idioma, especialmente si tiene que hacer cualquier gestión pública, y en el terreno mediático, la minorización es patente. No seré yo, pues, quien cuestione la necesidad urgente de un gran debate político-social sobre la salud de la lengua catalana, y estaré encantada de escuchar las ideas al respecto que tengan nuestros representantes. Sin embargo, asisto a todo lo contrario. No veo ninguna preocupación pública, los patriotas que ahora boicotean a Elvira duermen en los laureles de la inoperancia desde sus altos y bien retribuidos cargos, la sociedad civil sólo existe en el imaginario mítico, y la verdad de las verdades es que el catalán les importa un comino a nuestros gobernantes, a excepción de los discursos. Miren al bueno de Portabella, ahora ofendido y boicoteador, y durante años de teniente de alcalde, huérfano de una sola propuesta que defendiera la solidez de nuestra lengua y cultura. Por supuesto, se apunta a un bombardeo, especialmente si la polémica es virtual, es retórica y es esencial. Pero los idiomas no se salvan boicoteando a escritores amigos que tienen algo que decirnos, y que lo dicen en su bella lengua. Muy al contrario, contaminar los problemas estructurales, con polémicas de baja estofa y poca utilidad ayuda a deteriorarlos.

    Ya sé que algunos amigos del Ayuntamiento, modernos ellos, diseñados y ecosostenibles, se creen más cosmopolitas paseando a Elvira Lindo que a Josep Maria Espinàs. También sé que la autoestima está en horas bajas y que en estos tiempos montillescos hay algunas notorias confusiones. Pero a pesar de los pesares, está muy bien que la capital de Cataluña se permita abrir su fiesta mayor a todo tipo de pelajes, y traer a personas de categoría de otras culturas no va contra nadie, sino a favor de todos. En estos casos, la mejor Barcelona recuerda su carácter hospitalario. La peor, pone cara de perro. ¿Qué le diremos a Elvira Lindo? Le diremos: estimada Elvira, que Unamuno ya nos caló hace mucho tiempo, cuando aseveró que a los catalanes nos pierde la estética. Incapaces de batirnos el cobre por lo fundamental, nos encanta entretenernos en debates retórico-esenciales que tienen tanto de ruidosos como de virtuales. Por supuesto, la lengua catalana no se salvará ni morirá porque Elvira nos pregone, y lo único que ocurrirá es que habremos tenido el placer de tenerla en casa. Pero este ejército mediocre que nos lidera, en lo político y en lo cultural, necesita molinos para creerse gigante y confunde el rabo de un pregón con las hojas de un problema. Personalmente estoy orgullosa de que Elvira Lindo forme parte de los pregoneros de Barcelona y nada temo porque nada le pido más allá de lo que puede y debe darme: categoría cultural. La mucha que ella tiene, contrastada con la poca que demuestran los que necesitan boicotearla. Unos, éstos, que gritan cual posesos ante una escritora castellana, genuinos salvadores de patrias que no les piden ser salvadas. Y sin embargo, después, en el día a día, ¡qué silencio el suyo! El silencio de la inoperancia.

  15. Luis Says:

    Miguel Veyrat: Se equivoca. No ha entendido a Tubau (sin acento). A ver si leemos bien!

  16. Miguel Veyrat Says:

    Gracias, Justo y Luis. Ciertamente he hecho una lectura apresurada de su alegado, quizá influido por la confusión creada por el partido que ha contribuído a fundar y que se confunde a veces con las posturas de Jiménez Losantos. Ha sido así y pido disculpas a Ivan Tubau. El acento era una ironía que pretendía responder a su “sin tilde”. “Solo” no lleva acento cuando se refiere a soledad y sí lo lleva cuando pretende designar lo único. Aunque las nuevas normas de la RAE ha c reado nuevas confusiones.

  17. Miguel Veyrat Says:

    Señor Tubau: Evidentemente, mis palabras no debían haber sido dirigidas a usted, por lo que le presento mis excusas aún sosteniendo mi argumentación de fondo hacia quienes pretenden imponer en Cataluña o en el ancho mundo y a menudo por la fuerza, tanto la lengua como el pensamiento único. Yo como usted no me siento de ninguna parte en concreto y de todas a la vez.
    ¡Salud!

  18. ivan Says:

    Gracias, Justo, por avisarme de que –este “de que” es pertinente, no como los del casi ágrafo y pésimo hablante Franco (Antonio)– en tu blog se hablaba de mí.
    Ya dicen qaue decía Dalí que es importante que hablen de uno, aunque sea bien.
    A Veyrat, que –bien lo siento, y lo digo con sin que disminuya un ápice la simpatía que le tengo– escribe mal y lee peor, ya le han contestado acerca del fondo varias personas. Yo, aceptando metodológicamente y sin que sirva de precedente que fondo y forma sean separables, daré solo (sin tilde) unos toques gramaticales. “Solo” adverbial (“Ortografía” última edición, RAE) puede ir con o sin tilde: con si el escritor considera que puede haber anfibología y su lector es algo tonto(“Sólo Veyrat osaba i solo al blog de Serna”), sin si el escritor considera que su lector es listo y deducirá por el contexto sintáctico adjetivos de adverbios. “Solo” adjetival, en cambio, va sin tilde (llámelo acento si lo prefiere) desde tiempos digamos que inmemoriales. Los ejemplos que usted me pone “con acentos” son precisamente los que “siempre” han ido “sin”

    El posadero me corta, de modo que salud para todos.

  19. Ana Serrano Says:

    La RAE suele aceptar los usos asilvestrados que hacemos del idioma y suele hacerlo cuando casi han quedado en desuso, pero, esto al margen, que ya pueda no acentuarse sólo, cuando equivale al adverbio de modo “Solamente”, es una concesión a eso que digo, pero tampoco es que sea obligatorio, es como lo del divorcio y el aborto, que la necesidad y la cordura, obligan a hacerlo legal en nuestra sociedad, pero no obligatorio. También se permite escribir septiembre sin su preciosa pe y hace siglos que a obscuro se le cayó la be y yo sigo escribiéndolas e, incluso, con una cursilería digna de mejor causa, pronunciándolas. Hay hasta quien se ríe de mí por todo ello. Bueno.

    Otra cosa son las modas y ahora llamamos tilde al acento y cursiva a la bastardilla de toda la vida. Nuestro idioma es tan rico y tan amplio que da para todos los gustos, pero, puestos a meternos los dedos en los ojos, sería mejor emplear argumentos más sólidos, con perdón y ya me retiro.

  20. Miguel Veyrat Says:

    Gracias por la lección señor Tubau. Seguramente, usted que escribe mejor que yo, estará muy de acuerdo con el “güisqui” y el “sicología” (o ciencia de los higos) que también admite la Academia. Por mi, este intercambio termina aquí. Comprendo su enfado. Usted también me cae bien.

  21. ivan Says:

    No puedo (ni quiero) extenderme.
    Señora Serrano: mi texto deja bien claro que acentuar o no el adverbio “solo” es potestativo. La obligatoriedad se la inventa usted.
    Señor Veyrat: Los higos a los que tan aficionados son los etimólogos amateurs –palabra francesa que me place usar– hace tiempo que fueron abandonados por el DRAE: consúltelo y verá que sicología y derivados le remiten a psicología y derivados.
    Por mí este asunto también termina aquí, faltaría más: ¡Viva Elvira Lindo!

  22. Miguel Veyrat Says:

    Bien, además de no saber leer ni escribir soy un antiguo, aunque tan sólo amateur. A pesar de ello me he ganado bastante bien la vida profesionalmente con la escritura durante cincuenta años y siento —de nuevo— haber incurrido en una lectura apresurada de un texto, cosa nada difícil dado lo vertiginoso del medio. Vuelvo a agradecer sus lecciones. ¡Y Menos mal que acepta, aunque sea implícitamente, mis excusas!. No anda sobrado de generosidad. Por supuesto que Vixca Elvira Lindo, y también Manolito Gafotas.

  23. Ana Serrano Says:

    ivan said,

    “Señora Serrano: mi texto deja bien claro que acentuar o no el adverbio “solo” es potestativo. La obligatoriedad se la inventa usted.”

    Un honor que se dirija a mí, Don Ivan, pero veo que todos incurrimos en lecturas apresuradas. No he dicho que usted haya dicho que sea obligatorio.

    Atentamente.

  24. Testimonios, personajes y obras Says:

    A ver, Miguel Veyrat, que se te olvida el vocativo, el vocativo…

    No: “Gracias por la lección señor Tubau”.

    Sí: “Gracias por la lección, señor Tubau”.

    ¿En cincuenta y pico años de extraordinaria carrera no te lo ha explicado nadie?

    Ahora di que escribes a toda prisa y sin repasar, que me lo voy a creer, sí. Y no creo que tú puedas achacar tus penurias intelectuales a la Logse.

  25. Miguel Veyrat Says:

    Llegaron las moscas.

  26. Javier Says:

    Pique es un político de raza que sabe estar y sabe negociar. Vidal-Cuadras es un convencido que no acepta nada que el no acepte. Miren su blog en PeriodistaDigital.

  27. jserna Says:

    Estrategias cruzadas en el PP

    TEXTO: ÁNGEL COLLADO FOTO: CHEMA BARROS

    Abc, 24 de septiembre de 2006

    MADRID. «Si nos equivocamos (con el 11-M), ya pagaremos electoralmente por ello» (Zaplana). «El 11-M no puede ser el eje central de nuestra actuación como partido político de oposición que quiere ser gobierno y que es alternativa de gobierno» (Piqué). El Partido Popular vive con cierta esquizofrenia el arranque del curso político en el que se juega buena parte de sus posibilidades de volver al poder en 2008. Eduardo Zaplana, al frente del grupo parlamentario, apuesta por remover el atentado y en el empeño se apoya en aliados mediáticos que se declaran afines al PP. Otros dirigentes nacionales como Ángel Acebes y, sobre todo, los regionales que se tienen que examinar inmediatamente ante las urnas -Piqué, Camps o Ruiz-Gallardón- prefieren una oposición más pegada a los problemas de los ciudadanos y a los flancos abiertos en canal que ofrece el Gobierno de Zapatero, como la inmigración, las cesiones a los nacionalistas o la negociación con ETA. Pero estos últimos se encuentran de frente con los altavoces en que se apoya Zaplana.

    Entre la opción de alentar la «teoría de la conspiración» en el 11-M con el objetivo o la esperanza de que acabe por aparecer una pista que de verdad cuestione la victoria electoral del PSOE en 2004 -algo más que ácido bórico- y la opción del giro hacia una oposición con propuestas y alternativas, Rajoy ha elegido las dos al tiempo.

    Las aparentes contradicciones entre los defensores de una y otra vía, dicen todos, no son tales. «Yo no voy por libre» y «Digo lo que Rajoy no puede decir» son frases repetidas en voz baja. El sucesor de Aznar deja hacer y no desautoriza a nadie. Pero se quitó de en medio en la última interpelación de su portavoz parlamentario sobre el 11-M. Los diferentes «énfasis» en las estrategias de oposición también se mezclan con diferencias y ambiciones personales. A los barones autonómicos y alcaldes, en campaña ya para las autonómicas en Cataluña y de mayo en casi toda España, no les interesa un PP nacional empeñado en el 11-M («con balance cero en la opinión pública», avisan), sino un referente unido, centrado en hacer una oposición «de alternativa» y ocupado en los problemas que afectan directamente a los ciudadanos que tienen que votarles.

    El mérito de la unidad

    En la dirección del PP presumen del mérito de mantener la unidad pese al mazazo que supuso perder las elecciones y sostienen que es en «el entorno» del centro derecha donde se reproducen las diferencias que en otro tiempo marcaron la existencia de las diferentes formaciones políticas que peleaban por ese espacio político hasta que la refundación del PP con Aznar al frente zanjó el problema. Sin embargo, algunos veteranos empiezan a ver lo que llaman «las diferentes camarillas», que cada uno manda en su parcela con excesiva autonomía: los portavoces en sus respectivos grupos parlamentarios, Acebes en la sede central y los barones autonómicos en sus ámbitos regionales hasta amenazar, al menos de puertas afuera, la imagen de absoluto control que, a su juicio, debe dar Rajoy.

    Hay detalles y nombramientos de los principales dirigentes del PP que han sentado mal en el partido y el grupo parlamentario. En la sede de Génova, el aterrizaje de la periodista Cayetana Álvarez de Toledo como jefa de gabinete de Ángel Acebes provoca recelos entre los veteranos de la casa. La noticia de su presencia el pasado lunes en la reunión del comité de dirección, verdadero núcleo duro del PP, corrió por el renovado edificio del partido de la oposición. A ex ministros y antiguos miembros de ese órgano no les gustó el hecho de que Álvarez de Toledo, que aún ejerce la profesión en un periódico y en una emisora de radio, estuviera en un órgano tan restringido al que sólo asisten el presidente, el secretario general y los secretarios ejecutivos -rara vez los portavoces- y donde se prepara el plan de trabajo para la semana. Dicen los «ex» que nunca se sentó allí ningún ayudante de ningún secretario general.

    En el Grupo Popular del Congreso tampoco han caído bien los últimos nombramientos. A la hora de cubrir la baja que dejó Ana Palacio en la presidencia de la Comisión Mixta para la Unión Europea -1.250 euros extras al mes, secretaria y coche de incidencias-, Eduardo Zaplana ha propuesto a Carlos Aragonés, ex jefe de Gabinete de José María Aznar que se ha estrenado como parlamentario en esta legislatura. De nuevo son los veteranos los que se quejan. Ese tipo de cargos tradicionalmente son reservados para ex ministros o los diputados con más larga trayectoria en la Cámara.

    A esa ruptura de tradiciones en la que algunos ven el peligro del nacimiento de «las camarillas» se unen los problemas de fondo de las alianzas mediáticas que se cruzan en los intereses de unos y otros. Los medios autocalificados de afines que se arrogan la misión de esclarecer los misterios del 11-M encuentran el apoyo y coordinan sus lanzamientos con Zaplana, pero arremeten contra otros dirigentes del PP que, además, son los que tienen las citas más próximas con las urnas. Es el caso de Josep Piqué, que el próximo 1 de noviembre concurre en las elecciones autonómicas catalanas, solo frente a nacionalistas, socialistas y jugando en su contra la emisora de radio que se dirige a los militantes y votantes del PP pero que no deja de denostarle, e incluso prefiere ensalzar a la plataforma antinacionalista que se ha convertido en un problema añadido para el partido de Rajoy en Cataluña.

    Es, según reconocen en la dirección del PP, una clara muestra de su fracaso en lo que llaman «la política de medios». En Cataluña echan cuentas los populares y, sin más aspiraciones que quedarse con los 15 escaños que ahora tienen, se preguntan qué influencia podrá tener en su electorado -poco dado a la movilización en comicios autonómicos- ese panorama tan hostil. La abstención será muy alta por el desprestigio general de los políticos en Cataluña y contar con todos los incondicionales, clave para salvar la cara. Y también recuerdan que si el fracaso es sonado, a Piqué le culparán por haber sido poco duro en la oposición, pero a continuación la factura del fiasco será también remitida a Rajoy con cargo a su «liderazgo» nacional.

    La prueba del nueve

    Después de las elecciones catalanas, el cruce de estrategias, en cuyo centro siempre está Rajoy, se dará en Madrid, cuyo Gobierno regional y la Alcaldía de la capital será el último domingo de mayo, en los comicios autonómicos y municipales, la prueba del nueve para la oposición y sus posibilidades de dejar de serlo. Para el PP es vital mantener esas parcelas de poder si quiere optar a ganar las elecciones de 2008 y ante esa cita se asegura que Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón han suscrito un pacto de «no agresión» que, de momento, respetan ambos.

    El alcalde, como Josep Piqué, cuenta con la animadversión de algún aliado mediático de Zaplana, pero con el dato contrastable de que la última vez que éste predicó contra la posición oficial del partido -el «no» en el referéndum sobre la constitución europea frente al «sí» propugnado por el PP- el electorado prefirió de forma abrumadora seguir la recomendación «política» en vez la del periodista en cuestión. Rajoy recuerda que nadie le ha marcado desde fuera ninguna línea política -lo demostró la última vez en el apoyo al envío de tropas al Líbano- y evita cualquier choque interno, una de las cualidades por las que Aznar le eligió sucesor.

  28. Javier Says:

    Veo que otro “Javier”, u otra persona con el mismo nik, ha entrado hoy en el blog. Además ensalzando a Piqué.
    Por lo cual quiero aclarar que yo soy el que días atras recordaba la salida de friky del Sr. Umbral en el programa de M. Milá, y no el que habla más o menos bien de un dirigente del P.P., al menos mientras se note que están pensando de modo diferente a los tres o cuatro dirigentes de su partido y no tengan lo que hay que tener para “botarlos” de una vez.
    Pensaré un nik nuevo.

  29. jserna Says:

    Javier, entiendo su malestar por el hecho de que otro internauta use ‘Javier’, pero ya sabe que emplear ‘nick’ tiene ese riesgo. Aunque, puestos a hablar de riesgo, es aún peor lo que sucede en algunos foros y blogs: ciertos personajes suplantan el nombre completo de personas reales y hacen pasar sus comentarios como si fueran aquéllos. Lamentable, pero ocurre, sí.

  30. Miguel Veyrat Says:

    Como se supone que ABC cuenta con fuentes privilegiadas en el sector conservador, nada que añadir a su análisis bastante exacto a lo que parece estar sucediente se nos atenemos a la actuación pública de los actores citados. Ahora bien, la situación de esquizofrenia que describe no lleva camino de solucionarse a juzgar por lo sucedido en el Congreso de Nuevas Generaciones este mismo fin de semana, en el que los “cachorros” del PP han pedido —muy sensatamente— un viraje para recuperar el centro al mismo tiempo que aplaudían rabiosamente a Zaplana y Acebes. Y nuevos quebraderos de cabeza, por otra parte, aguadarán a Rajoy si, en contra de lo que dice el PP, el pacto de agresión entre Aguirre y gallardón no funciona. Y será difícil de que funcione porque Aguirre no solamente encara establecer su territorio político en el nivel de todo el Estado, para competir más tarde con la candidatura que pudiera dejar vacante Rajoy, sino que aparece cada vez más escorada hacia la derecha más extrema.

  31. Miguel Veyrat Says:

    Y en cuanto a Piqué —perdón, se disparó la conexión antes de terminar—, pienso que tiene ya colocado el cuello en la guillotina en la que sonará su canto del cisne en Noviembre. Un moderado menos, un paso más que alejará del centro al PP… ¿Quién va quedando? ¿Arenas? ¿Oyeron ustedes hablar de él?

  32. Javier Says:

    Gracias por contestar D. Justo.
    No es malestar lo que siento, pero si me he quedado sorprendido; quizás este otro Javier es la primera vez que entra en el blog, no sabia que ya había otro con su nick, y no hay mala intención.
    Participo a menudo en un foro, en el que aparte del nick, piden una contraseña para poder escribir y mandar comentario, se debería el hacer lo mismo en los blogs.

  33. Ana Serrano Says:

    Por el modo de tomárselo y por ser el primero que llegó aquí, yo le pondría Jaime I el Bueno.


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