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Elecciones personales

1 marzo 2010

En un comunicado que ha hecho público, la Junta Electoral de la Universitat de València recuerda a toda la comunidad académica que el martes 2 de marzo, de 10 a 18 horas, se celebrará el acto de votación en las elecciones a rector. Está escrito con una prosa manifiestamente mejorable que yo les evito, una prosa que podo y pulo para ustedes.

La Junta  invita a todos los miembros de la institución a participar en esta elección. Somos un total de 57.385 personas. Subraya la importancia de estas elecciones y nos recuerda que la posibilidad de escoger a la máxima autoridad académica  es uno de nuestros principales derechos. La Junta quiere comunicar también que los resultados podrán consultarse en tiempo real por cualquier persona de la comunidad universitaria en la dirección www.eleccio.uv.es.

Reproduzco la literalidad de su último párrafo: “Finalmente, la Junta Electoral quiere agradecer públicamente a la candidata y candidatos el esfuerzo que han realizado por aproximar a todos los colectivos de la Universitat sus propuestas y recoger sus sugerencias y por el desarrollo del proceso electoral.  La Junta Electoral”.

Ya digo que la prosa es manifiestamente mejorable. Qué sintaxis tan desaseada. Pero no vamos ahora a deternos en las formas. Vamos a ir al asunto principal: martes 2 de febrero, de 10 a 18 horas, elecciones a Rector de la Universitat de València-Estudi General. Sé que hay universitarios que van a abstenerse, quizá contrariados con la marcha de la institución o descontentos con los candidatos y los programas que se presentan.

Yo iré a votar. Y, además, con ganas, con voluntad, con firmeza. Hay cuatro opciones. Les diré cuáles son y luego les diré cuáles son mis simpatías. La experiencia de gestión o la calidad de ciertos colegas te hacen inclinarte por un candidato… Por orden alfabético, las opciones son las siguientes:

Antoni Furió, catedrático de Historia Medieval.

María Antonia García Benau, catedrática de Economía Financiera y Contabilidad.

Esteban Morcillo, catedrático de Farmacología.

Vicent Soler, catedrático de Estructura Económica.

Parece ser que las elecciones no se resolverán a la primera. Es decir, que habrá una segunda vuelta. Según los sondeos, tres son los candidatos con opciones reales de pasar a ese segunda vuelta (aunque de los tres sólo dos podrán hacerlo efectivamente): Furió, Morcillo y Soler. ¿A quién elegir? Yo tengo decidido mi voto.

No tengo por qué revelarlo. El voto es secreto. Pero quiero animar. Quiero que los universitarios acudan a las urnas. Votaré a Antoni Furió a pesar de que en la candidatura de Vicent Soler hay dos amigos y grandes colegas: Isabel Burdiel y Manuel Vázquez. Eso significa que, si Furió no llegara a la segunda vuelta y pasara Vicent Soler, sin duda votaría por él. Con el mismo entusiasmo o con las mismas ganas.

A Furió se le identifica con el nacionalismo y a Soler como el socialismo crítico. Creo, sin embargo, que son algo más que eso. Mucho más. Son académicos muy valiosos y personas de gran finura intelectual. Antoni Furió ha demostrado mano izquierda y una gran profesionalidad al frente del Servei de Publicacions de la Universidad. Lo ha dirigido con gran acierto: sin sectarismo alguno, sin hacer patria. Por otra parte, Vicent Soler es un acreditado gestor que ha sabido ahora rodearse de personas muy estimables, muy prometedoras. Espero que uno y otro me entiendan. Manifiesto en público mis simpatías y manifiesto mis apoyos. No soy nacionalista ni tampoco milito en el partido socialista, aunque espero mucho.

A votar.

Colofón.

1. La candidatura que he votado, la encabezada por Antoni Furió, no ha pasado a la segunda vuelta; tampoco la de Vicent Soler. Creo que es una pena. ¿Tiene remedio?

Antoni Furió es un académico ejemplar, sutil, culto: alguien a quien gusta hablar con sentido y escuchar con provecho. Es una persona cortés, educada, capaz de concordar y capaz de generar un espacio de diálogo. No le recuerdo sectarismo alguno. Escucha a quienes no opinan como él.  También sabe disciplinar y contener a quienes pensando como él podrían extremarse. Es un profesor que desempeña sus funciones, que investiga, que publica, que persuade a sus alumnos. Y además sabe dirigir, gestionar en equipo, sin vedetismos. De todo ello tengo constancia o por sus estudiantes o por sus colaboradores. No es tan fácil desempeñar tus obligaciones, trabajar con otras personas y que esas personas no lleguen a odiarte. A Furió no se le puede detestar: si alguien ha votado contra él no será por él mismo. Será en todo caso por lo que creen que representa o encarna. Un buen gestor o un buen dirigente no es sólo aquel que dispone del equipo más preparado, sino aquel que sabe sacar lo bueno aun cuando sus pupilos o sus colaboradores no sean perfectos.

Insisto: es un profesor que confía en el sistema educativo, un docente que ha conseguido mejorarse con la enseñanza. Él mismo lo dijo en uno de sus actos electorales: viene de familia humilde y, como otros, pudo auparse gracias al esfuerzo, al laborioso empeño de leer, de formarse. De formarse en una Universidad que heredaba la rigidez y el autoritarismo franquistas. No es quejica. A pesar de estudiar en unas condiciones institucionales que no fueron óptimas, supo sacar lo mejor de sí mismo sin lloriquear. Respeta el trabajo ajeno: sabe lo que cuesta hacer las cosas bien. ¿Para qué hacerlas mal si podemos hacerlas dignamente? Ése parece su lema. Puede sentirse orgulloso.

2. Y ahora, en esta segunda vuelta, la que se avecina, ¿qué puede hacerse? UN ACUERDO. Lo digo en mayúsculas. Sin lugar a dudas hay que convencer a los electores para que vuelvan a votar, incluso quienes lo hicieron a candidatos que no han llegado a esa segunda vuelta. O más aún: hay que persuadir a los que ni siquiera se acercaron a las urnas. ¿Es reformismo? ¿Es renuncia? La pureza la dejamos para otro día.

¿Cómo conseguirlo? Hay que configurar una alternativa de cambio, un equipo que reúna la voluntad renovadora de todos aquellos sufragios que se han manifestado en la primera tanda a favor de Antoni Furió, Vicent Soler y Maria Antonia García Benau. Si esta última quiere llegar al Rectorado nos tiene que convencer y eso pasa por incorporar a gentes muy valiosas –insisto: muy valiosas– de las candidaturas que no han obtenido porcentaje suficiente. La generosidad ha de manifestarse por unos y por otros. No se pueden ganar unas elecciones con un resultado que aún es insuficiente, con una victoria escasa. Por tanto, la segunda vuelta es el momento de pactar, de conciliar, de aunar. Es el momento de formar coaliciones. Si no se hace, el otro candidato puede ganar con relativa facilidad. Mantenerse puros y orgullosamente irredentos no conduce más que a la derrota.

El análisis de los posibles errores lo dejaremos para otro momento. Para cuando se hayan resuelto las elecciones.

Carta abierta dirigida a la candidata María Antonia García Benau

Estimada candidata, muchos electores no hemos votado tu candidatura en la primera vuelta. Tienes que convencernos para que te apoyemos. Creo que debes demostrar generosidad con las candidaturas que compitieron contigo. ¿Por qué razón? Por la calidad de muchas personas que integraban ambas opciones. ¿No pretenderás gobernar con un equipo que sólo obtuvo un porcentaje menguado aunque sí suficiente para pasar a la segunda vuelta? Si esperas ganar a cambio de nada, si esperas triunfar sin mostrar generosidad con los votantes de las otras candidaturas, entonces es que ignoras la conducta probable de los electores. Yo no quiero quedarme en pureza doctrinal alguna o en silencio, resignadamente, en espera de que escampe. Insisto, debes convencernos. Una alta abstención, la de quienes no te votamos, nos puede dejar muy dignos, pero a la vez derrotados sin remedio. Y a ti y a tus seguidores muy tranquilos: quedasteis segundos. La tuya ha sido una menguada victoria. Debes pactar, pues. Uno lleva un equipo inamovible cuando la victoria está cantada y es previsible. Aquí no hay nada de eso. Por tanto, repito, has de ser generosa. Cuando se acuerdan coaliciones, el éxito negociador no depende de un juego de suma cero.

Recibe un cordial saludo, Justo Serna.


Hemeroteca

Justo Serna, “El príncipe paleto”, El País, 3 de marzo de 2010

Ojos de Papel, marzo de 2010. Con reseñas de Miguel Veyrat, Francisco Fuster, Eduardo Laporte y Alejandro Lillo, entre otros.

Estimada candidata, muchos electores no hemos votado tu candidatura en la primera vuelta. Tienes que convencernos para que te apoyemos. Creo que debes demostrar generosidad con las candidaturas que compitieron contigo. ¿Por qué razón? Por la calidad de muchas personas que integraban ambas opciones. ¿No pretenderás gobernar con un equipo que sólo obtuvo un porcentaje menguado aunque sí suficiente para pasar a la segunda vuelta? Si esperas ganar a cambio de nada, si esperas triunfar sin mostrar generosidad con los votantes de las otras candidaturas, entonces es que ignoras la conducta probable de los electores. Yo no quiero quedarme en pureza doctrinal alguna o en silencio, resignadamente, en espera de que escampe. Insisto, debes convencernos. Una alta abstención, la de quienes no te votamos, nos puede dejar muy dignos, pero a la vez derrotados sin remedio. Y a ti y a tus seguidores muy tranquilos: quedasteis segundos. La tuya ha sido una menguada victoria. Debes pactar, pues. Uno lleva un equipo inamovible cuando la victoria está cantada y es previsible. Aquí no hay nada de eso. Por tanto, repito, has de ser generosa. Cuando se acuerdan coaliciones, el éxito negociador no depende de un juego de suma cero.

Recibe un cordial saludo, Justo Serna.
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108 Responses to “Elecciones personales”

  1. Paco Fuster Says:

    Aunque los votos de los Becarios de Investigación son un 1’33% del voto ponderado, cosa que disuade bastante a mis compañeros, yo también tengo decidido mi voto para mañana. Los contados lectores que se pasan de vez en cuando por mi blog ya sabrán cuáles son mis preferencias. Al margen de esto, todo apunta a que, efectivamente, habrá una segunda vuelta y podremos volver a votar el día 9.

  2. mycroft Says:

    Todos ellos acríticos, candidatos oficialistas…
    Y para más inri, adictos al spam publicitario más invasivo e irrespetuoso en el correo de la universidad.

    ¿Votar?¿Cómo distinguirlos? Si son clónicos. Si representan una misma visión endogámica y sumisa a las reformas, a los poderes políticos, a la inanidad de la enseñanza superior, a la impotencia de la universidad como motor de cambio y de crítica.

    Lastimoso.

  3. jserna Says:

    ¿Lastimoso? ¿Critica usted amparándose en el anonimato?

    Por favor.

  4. Sigue... Says:

    “Yo tengo decidido mi voto.

    No tengo por qué revelarlo. El voto es secreto. Pero quiero animar. Quiero que los universitarios acudan a las urnas. Votaré a Antoni Furió a pesar de que en la candidatura de Vicent Soler hay dos amigos y grandes colegas: Isabel Burdiel y Manuel Vázquez. Eso significa que, si Furió no llegara a la segunda vuelta y pasara Vicent Soler, sin duda votaría por él. Con el mismo entusiasmo o con las mismas ganas.

    A Furió se le identifica con el nacionalismo y a Soler como el socialismo crítico. Creo, sin embargo, que son algo más que eso. Mucho más. Son académicos muy valiosos y personas de gran finura intelectual. Antoni Furió ha demostrado mano izquierda y una gran profesionalidad al frente del Servei de Publicacions de la Universidad. Lo ha dirigido con gran acierto: sin sectarismo alguno, sin hacer patria. Por otra parte, Vicent Soler es un acreditado gestor que ha sabido ahora rodearse de personas muy estimables, muy prometedoras. Espero que uno y otro me entiendan. Manifiesto en público mis simpatías y manifiesto mis apoyos. No soy nacionalista ni tampoco milito en el partido socialista, aunque espero mucho.

    A votar”.

  5. David P.Montesinos Says:

    No estoy metido en la universidad, no conozco el tema, sé lo que los candidatos dicen de sí mismos, lo cual es poca cosa por razones obvias, y sé lo que piensan personas que conozco como Paco Fuster -leí sus impresiones en su blog- y, ahora, Justo Serna. ¿Les importaría, queridos contertulios -y va por el señor mycroft- ofrecer razones y no solo adjetivos? No me importa quien gane, soy ajeno a este asunto… no soy sospechoso de nada, luego si pido explicaciones no me contento con la excusa de “¿para qué darlas?, ustedes no van a escucharme” y todos esos tópicos adolescentes. A mí me interesa saber por qué “clónicos”, qué es eso del spam, por qué insumisos y endogámicos… Explíquese y a lo mejor me convence. Si no lo hace pensaré que no se atreve y que los que piensan lo contrario de usted probablemente tengan razón.

  6. mycroft Says:

    En todo caso habría que precisar qué clase de universidad queremos, y qué clase de universidad tenemos.

    Digamos que entre ambas categorías, desde mi punto de vista, media un abismo.

    Un abismo en cuanto a la calidad de algunos docentes, y créame, como alumno de derecho primero y de ciencias políticas después sufrí un buen puñado de representantes de una gerontocracia caduca.

    Un abismo en cuanto a los planes de estudio y la adaptación a un plan Bolonia con el que no comulgo, pero que además provoca engendros y monstruos curriculares, la práctica ausencia de dobles titulaciones, el nivel pobrísimo de exigencia, la falta de crítica incluso en la gestión (no ya en el fondo del asunto de qué universidad queremos, del desastre que supuso ya hace años la LOU, de la democracia “estamental” y “ponderada” de las leyes universitarias y los estatutos, y de las formas del señor Gabilondo y su antecesora: ni una mala palabra, ni una buena acción)

    Para mi, el debate se ha centrado en los slogans con los que bombardean mi buzón de correo electrónico (eso es el spam, un abuso de la posición que ocupan para abrumar el correo y sepultarlo entre mensajes vacíos)

    Creo que la consigna es no levantar olas, no hacer sangre, no cuestionar nada de lo acometido.
    No pido grandes gestos, ni guiños a los “antisistema” (imagino que exaltados y perturbados a ojos corporativistas, señor Serna) críticos con el marco legal y el proceso de falsa convergencia europea, sino ya a cómo se ha adaptado la universidad a ese hecho consumado.

    En todo caso, si la palabra lastimoso le parece hiriente, la retiro. No pretendo herir, sino objetar.

  7. Paco Fuster Says:

    Por la parte que me toca, amigo Montesinos, te digo que exponer las razones por las que mañana votaré a Furió me resulta difícil, al menos si quiero hacerlo de forma sintética. Hace unos días escribí un artículo de opinión (el que leíste en mi blog) en el que resumía todas esas razones en una: la credibilidad. Sé que no es una buena razón para convencer a alguien que no conoce a los candidatos, pero dar otra para mi caso sería engañaros. He tenido la suerte de ser alumno de Furió y de tratarle bastante (dentro de lo difícil que era acceder a su tiempo). Por lo situación geográfica de mi facultad, también he conocido de primera mano la evolución de Publicacions de la Universidad de Valencia, una editorial que ha pasado de ser provincial prácticamente, a tener una difusión y un alcance internacional.

    La credibilidad de una persona es algo que no gana de un día para otro, que no se gana en unas elecciones. En el acto de presentación de su candidatura, Furió dijo, hablando de las personas que integran su equipo (los hipotéticos vicerrectores) que son las personas las que dan credibilidad a las ideas expuestas en un programa electoral. No puedo estar más de acuerdo. Sin leer el programa de Furió, te puedo decir que si él lo dice, me lo creo. Conozco su capacidad de gestión, su mano izquierda, como muy bien destaca Justo, y su vocación de universitario, su amor incondicional a una institución a la que le dedica todo su empeño. Supongo que otras personas podrían decir lo mismo del resto de candidatos. Como dije en mi artículo, son “pesos pesados” de la UV, gente con un “cursus honorum” envidiable y con un importante poder de convocatoria. Sin embargo, creo que el destino les ha puesto delante a una persona con la que les va resultar difícil competir.

    Mi descarada inclinación por Furió ha hecho que alguna gente me critique o bromee con el asunto. El otro día me decía un Becario que qué me ha prometido Furió para que lo defienda tanto. Supongo que es una broma típica en estos casos. Es inútil negar que alrededor de cada candidato hay una serie de satélites que están pensando en eso, en la contrapartida futura por los servicios prestados. No es mi caso. A no ser que me nombre “becario del año”, no sé que otra cosa me puede ofrecer Furió. La confianza en una persona y en la credibilidad de esa persona es algo que no se compra ni se vende. Se tiene o no sé tiene. En cualquier caso, yo sí que animaría a todo el mundo a que fuese a votar mañana. Ser universitario no es sólo asistir a clase y hacer trabajos y exámenes. Es, o debería ser, algo más.

  8. Alejandro Lillo Says:

    Esa característica que usted, amigo Fuster, destaca de Furió los romanos lo llamaban “auctoritas”. Y no es moco de pavo.

  9. jserna Says:

    La Universidad es una institución ciertamente defectuosa. No conozco otra que no lo sea. Hay profesores muy poco atractivos: reiterativos. Con fichas amarillas, con discursos repetidos. Y hay estudiantes decepcionantes: con escaso nivel, con baja preparación.

    Lo que de verdad salva es la motivación: el interés, la voluntad de conocer. Por ambas partes. No se lo pido al rector. Se lo pido a los alumnos y a los docentes. Nietzsche hablaba de educadores (‘Schopenhauer como educador’), ejemplos de excelencia. Eso es lo que nos hace falta: entusiasmo por aprender. No le echen la culpa al Plan Bolonia. Ni a la LOU.

  10. mycroft Says:

    El 80 por cien de la culpa, para mi, es de los alumnos. En eso estamos de acuerdo.

    Tampoco creo que sea el momento de debatir ese 20 por ciento restante (Bolonia, LOU, etc).

    En todo caso, debo discrepar de ese tono quejoso:
    si hay un cortocircuito entre la secundaria y la universidad, la culpa ES del sistema, globalmente considerado, y la solución no es rebajar el primer curso universitario (siendo que en las licenciaturas han quitado otro curso), con esos contenidos “genéricos” y esas “materias comunes”.

    Si existe ese cortocircuito, la responsabilidad de los docentes es denunciarlo, y combatir por un sistema mejor, en lugar de quejarse del mal material humano recibido y auto-absolverse de toda culpa con lo que esos “malos” universitarios hagan con su recorrido académico.

    Y por cierto, los alumnos decepcionantes no cambian, ni se transforman solos. Aquí copiamos el modelo anglosajón en lo malo, pero no en lo bueno. El utilitarismo, el resultadismo, los créditos como filosofía de mercancía, pero ningún mecanismo que ayude al universitario primerizo a imbuirse de espíritu de esfuerzo, ningún mentor, ninguna guia.

    Los maestros no lo son en el sentido amplio de la palabra, lo suelen ser en el muy limitado de ser técnicos en su materia, especialistas.

    Si hoy tengo curiosidad intelectual, sin contemplar la cultura como un rigido entramado de compartimentos estancos, no ha sido gracias a mi formación universitaria.

  11. mycroft Says:

    Tal vez piense que tengo una idea muy ingenua de la universidad. Mi estilo apasionado y un tanto atolondrado me delata como uno de esos “malos” estudiantes que quiso cambiar, demasiado tarde (tal vez).

    Yo quiero creer en ella, querer formar parte de ella, aprender más de ella, no en un único campo.

    En mi combaten dos máximas. El “nada humano me es ajeno” de Terencio, que responde a una curiosidad tardía, y el exabrupto de Frank Zappa sobre la escuela como institución de represión y no de sabiduría: “Si quieres aprender, deja la universidad y ve a la biblioteca”.

    Mi problema con la UV es que todavía no me he rendido a Zappa. Todavía no doy el caso por perdido, a pesar de ser una universidad decimonónica.

    Dése usted cuenta, en Berkeley cuelgan sus clases en i-tunes. Aquí muchos profesores no saben ni lo que es el aula virtual. Amén de como se ha puesto el asunto de la asistencia, dado el modelo de alumno full-time buscado (sin el correspondiente paquete de becas a la altura).

    No somos Berkeley, pero si somos el tipo de universidad que hace lo imposible por malbaratar las alternativas técnicas, depreciar a los alumnos que trabajan, establecer barreras clasistas, primar el “comparecer” en la clase, al “aprovechar” el tiempo, y todo por el miedo de los profesores a verse despojados de su labor de técnicos, a confiar más en sus alumnos, y dedicarse a guiar sus metodologías, sus fallos de formación y sus vicios.

    Enseñar no es dictar. Pero me temo que no solo los alumnos están tremendamente acomodados.

  12. jserna Says:

    Luego le respondo, mycroft. Ahora…, a votar.

  13. Alejandro Lillo Says:

    Mire mycroft (¿ese no era el hermano mayor de Sherlock Holmes?), sus críticas me parecen muy interesantes, para tenerlas en cuenta. Yo mismo me siento identificado con algunas de ellas. Sin embargo, creo que existe un salto entre alguno de sus argumentos y la conclusión a la que finalmente llega, esa que expuso en su primera intervención. De unas críticas más o menos razonables creo que saca una conclusión excesiva.

    Me explico. Es cierto que la Universidad es susceptible de mejora. Lo mismo nos pasa a todos. Me da la sensación, si no le he leído mal, que su experiencia universitaria no le está resultando muy satisfactoria. Le entiendo. Yo mismo me topé con profesores desinteresados y que dejaban bastante que desear; también me encontré con otros que, sabiendo mucho, resultaron ser muy mala gente. Pero de eso está el mundo lleno, y la Universidad no es ajena, ni está aislada de esa realidad. Junto a eso, junto a esas malas experiencias, personalmente la Universidad a mí me ha dado mucho, me ha enseñado cosas que no hubiera podido aprender en otro lugar, he recibido clases magistrales y otras que, siendo también brillantes, me han incomodado mucho, despertando en mí opiniones críticas y ganas de saber más.

    En la Universidad he encontrado algunas de las cosas malas que usted dice, pero también las opuestas, muchas cosas buenas que me han ayudado, que han contribuido a conformarme intelectual y moralmente y de las que me siento muy orgulloso. Su crítica incide en lo negativo, y ya le digo que es comprensible y susceptible de mejora, pero esos defectos y vicios no invalidan en su totalidad la institución universitaria, o al menos así me lo parece a mí.

    Se lo digo de otra forma (y por volver al tema del post): esos vicios no convierten a los cuatro candidatos a rectores en igual de “lastimosos”, ni mucho menos. No me parece esa una afirmación que haga justicia con la realidad universitaria, como no acepto que se diga que los funcionarios están acomodados y que son unos vagos o que lo público es por definición deficitario. Los candidatos serán mejores o peores, pero no son iguales.

    La Universidad sigue siendo, junto con los Institutos de Investigaciones Científicas, la institución más avanzada en la creación y generación de conocimiento, tenga los defectos que tenga. La universidad además, como le decía antes, va de la mano con la sociedad, no es ajena a ella, aunque eso usted ya lo sabe. ¿Se le puede exigir más a aquélla? Evidentemente. Se le debe exigir más. ¿Es mejorable? Pues claro, pero sus defectos no la invalidan de golpe y porrazo como si fuera toda ella un bloque de granito.

  14. jserna Says:

    Sr. Lillo, suscribo de principio a fin lo que contesta a mycroft.

    Por cierto, qué manía con ponerse alias de personajes reconocibles…

  15. mycroft Says:

    Evidentemente, es una institución humana e imperfecta. Pero… ¿debemos aceptarlo sin más, fijarnos en lo que tiene de positivo, es ese el modo de mejorar?

    No me imagino a Beccaria diciéndose que las prisiones son una institución humana, que hay que fijarse en lo positivo, y que para qué plantearse una reforma.

    Si queremos que las cosas mejoren, debemos plantearnos cuáles de sus características se ajustan menos al ideal que concebimos, aún siendo conscientes de que el ideal es justamente eso, un ideal.

    Del mismo modo que un alumno ha de plantearse cómo mejorar él mismo, como colectivo debemos planteárnoslo.

    Yo creo que esa dimensión ha sido escamoteada del “debate”, en virtud de una falsa e hipócrita cortesía, y el perfil de todos los candidatos me huele demasiado a tecnócrata, a prometer hacer más con menos (lo cual está bien), a centrarse en los recursos y la gestión. Pero no a responder a preguntas incómodas sobre la plantilla docente, los planes de estudio, la filosofía universitaria imperante.

    Se mueven en el terreno de la inercia.

  16. jserna Says:

    Oiga, mycroft, esa prosa me resulta conocida… Dice usted: “No me imagino a Beccaria diciéndose que las prisiones son una institución humana, que hay que fijarse en lo positivo, y que para qué plantearse una reforma”. Bonita comparación: las cárceles y la universidad. ¿No dicen que la cárcel es la universidad de la vida?

    Y luego añade: “Si queremos que las cosas mejoren, debemos plantearnos cuáles de sus características se ajustan menos al ideal que concebimos, aún siendo conscientes de que el ideal es justamente eso, un ideal”.

    No: el problema no es que no lleguemos al ideal porque sea eso, un ideal. El problema viene cuando las reformas se plantean a partir del concepto mismo de ideal. Aterricemos.

    Y dice que el perfil de los candidatos le huele demasiado a tecnócrata. Tecnócrata es una descalificación. Ahora esperamos sus argumentos en favor de otro tipo de candidato. Sí, quienes se presentan son todos gestores: han de gobernar con recursos ajenos. Menos mal: tienen poco de idealistas.

  17. mycroft Says:

    Hablábamos de instituciones humanas. La prisión es una de ellas. Lo mismo me sirve el parlamento. No establecía una comparación que identificara el contenido de las instituciones, sino el concepto de cambio y la necesidad de reflexión acerca de qué son esas instituciones y qué queremos que sean.

    Usted está satisfecho con la institución, yo creo que es manifiestamente mejorable. Perdone usted que en esta era de la pos-política, esté con Zizek, que parafraseando el lema sesentayochista, cree que para ser realistas hay que pedir lo imposible.

    Solo pidiéndo lo que era (o más bien parecía) imposible en su época, se consiguió la democracia, el sufragio femenino, etc, etc.

    Perdoneme usted por ser capaz de imaginar un tipo de universidad mejor que la que tenemos. Supongo que es una grave desviación, una grave falta, y yo un sofista con aspiraciones de místico, un poco transtornado, alejado de la realidad, de la realpolitik universitaria.

    Supongo que cuestionar si la gestión de recursos ajenos sirve realmente para su fin, y si la contratación de la plantilla docente es adecuada, o si las materias que se imparten son las adecuadas, y si se imparten de forma adecuada, me convierte en un bolchevique maximalista que busca socavar mediante sofismas y proclamas la institución universitaria.

  18. mycroft Says:

    Usted afirma:

    “El problema viene cuando las reformas se plantean a partir del concepto mismo de ideal”

    No. Las reformas parten, deben partir, sobre la base de la universidad existente, y sobre un diagnóstico, en mi caso crítico, sobre ella.

    Simplemente su diagnóstico no es el mismo.

    En todo caso, el planteamiento del ideal como guía y aspiración, como “deber ser”, me parece necesario para guiar la dirección adecuada, y para replantearse continuamente el status quo. Para ser “competitivos” si lo prefiere en términos economicistas.

  19. Luisvi Says:

    Justo, dices que “tres son los candidatos con opciones reales de pasar a ese segunda vuelta”. Por favor, contrasta con esto
    http://bit.ly/98EikC
    Parece que Google y Alexa (del grupo Amazon) opinan lo contrario y es que ganará ‘la chica’ que también ha arrastrado a las redes sociales.
    A diferencia de las encuestas es una muestra de miles de usuarios finales de Internet e imposibles de cocinar.

    Saludos. Luisvi

  20. jserna Says:

    1. Efectivamente, Luisvi, hay disparidad de resultados previstos. Le agradezco que haya puesto dicho enlace. Por lo menos sirve de contraste al que yo ponía. Esto lo hace más interesante. Me refiero a la incertidumbre de los resultados.

    2. mycroft, le digo que el ideal es un error. El análisis de lo concreto es útil. Diagnostique, pues. Perdone la corrección: ‘statu quo’, no ‘status quo’.

  21. mycroft Says:

    Soy consciente que los grandes cambios a menudo se producen de forma gradual por reformistas (aunque casi siempre con la presión de idealistas, en forma de movimientos obreros, etc)

    En los programas de Soler y Morcillo, se aputan, tal vez de forma retórica y tímida, algunas de las cuestiones aquí planteadas (contratación, universidad 2.0, metodología docente, conciliación trabajo-estudios, etc).

    El problema es que no me los creo. Ciertas propuestas, llevan implícito el reconocimiento del error y del margen de mejora, pero en los debates, videos promocionales, etc, el énfasis es otro. Como he dicho, de no hacer sangre.

    También el actual equipo tuvo su programa preñado de promesas y buenas palabras.

    Tal vez mi incomodidad se deba a la necesidad de creer, y la imposibilidad de creer, en esos reformistas que usted alaba.

  22. Josep March Says:

    Coincido con usted en que la dualidad Furió-Soler debería marcar estas elecciones. Tengo la impresión, por lo leído y escuchado, así como por lo que conozco de los otros candidatos, que son los mejor preparados. Como usted, tengo mi voto decidido. Que depositaré con mucho gusto esta tarde en la antigua escuela de Magisterio, junto con mis (comprensiblemente) hartos compañeros de desvelos en el Máster de Secundaria.

    Siempre es un placer leerle, Justo. Un saludo cordial.

  23. jserna Says:

    1. Le saludo cordialmente, sr. March. Muy cordialmente. Y le agradezco sus palabras. Sepa usted que he hecho público mi voto y mis intenciones –si hay segunda vuelta– no por narcisismo, sino porque he tenido algún correo en que se me pedía pronunciarme. A pesar de que el voto es secreto, no tengo inconveniente en hacer pública mi decisión.

    2. mycroft, yo no alabo a “esos reformistas”; yo valoro. ¿Reformistas? ¿Pero usted qué pretende? ¿Unas elecciones disputadas entre revolucionarios? Por otro lado, no me parece mal que se guarden las formas entre los candidatos. Que sean personas educadas no quiere decir que sean lo mismo.

  24. Hemeroteca Says:

    Nuevo número de Ojos de Papel. Con artículos de amigos de este blog:

    http://www.ojosdepapel.com/Magazine.aspx

  25. Pumby de Villa Rabitos Says:

    ¿Podría alguien decirme esos 57.385 a los que alude el sr. Serna cómo se dividen por procedencias orgánicas (estudiantes, profesores…), e igualmente, de qué cifras hablamos en estos casos?

    Para los amigos de la estadística: si la UV fuera un municipio, sería el cuarto de la provincia de València, tras su capital, Torrent y Gandia. Y si atendemos al País Valenciano, sólo habría que añadirle Alacant, Elx y Castelló, o sea, el séptimo. Da que pensar… especialmente si lo vinculamos a lo que propone el señor Mycroft y añade don Justo sobre tecnócratas e ideólogos.

  26. mycroft Says:

    Tal vez reformistas no es la palabra justa. Dado que la palabra tecnócrata no le hacía gracia, habría que buscar el término exacto para describir la sensación de que tras la coartada de la gestión se esconde el fantasma de la autocomplacencia.

    En todo caso, a esos candidatos, yo no opondría “revolucionarios”, aunque sí gentes con espíritu crítico, y sin temor a poner el dedo en las llagas de las carencias existentes. A eso me refiero con “hacer sangre” del equipo actual de gobierno, y no tiene nada que ver con la educación y los modales, sino con el pacto de no agresión al actual equipo.

    En cualquier caso, si todo es (ya) perfecto, ¿a qué preocuparse por el relevo? El ganador solo tiene que conservar el actual estado de cosas, gestionarlo como el conservador de un museo cuida del buen estado de las piezas expuestas.

  27. mycroft Says:

    Aquí esta la página de la Junta electoral, en la que gigura el censo.

    http://www.uv.es/jelectoral/rector/index.html#id30

    Un dato, en las elecciones a rector de 2006, de 47.501 estudiantes, votaron 1.424, un 3% de la mesa electoral correspondiente a los estudiantes.

    Supongo que eso también será culpa de los estudiantes, de su mala formación, de la desidia, y pereza, y no un sintoma en sí mismo.

  28. mycroft Says:

    De esos 1.424 votos, solo fueron válidos. Los votos en blanco alcanzaron la nada despreciable cifra (en relación a los votos emitidos, claro) de 494.

  29. mycroft Says:

    Predón: De esos 1.424 votos, solo 536 fueron válidos. Los votos en blanco alcanzaron la nada despreciable cifra (en relación a los votos emitidos, claro) de 494.

  30. mycroft Says:

    De nuevo disculpas por mis problemas de redacción.

  31. Pumby de Villa Rabitos Says:

    Muchas gracias por el “link” señor Mycroft. Y no se preocupe, su redacción puede indicar escritura apresurada pero nunca falta de ingenio.

  32. monstruito incandescente Says:

    mycroft, ¿se ha tomado una anfeta o qué? ¡Qué hiperactivdad!

  33. jserna Says:

    Falta una hora para el cierre de la jornada electoral en la Universidad.

  34. R.S.R Says:

    Puedo compartir con usted Sr. Mycroft ciertas críticas, aunque creo que mi visión de la universidad de Valencia está muy mediatizada por factores como la edad, lo que busco en ella y también -cómo no- por lo que encuentro. Mi incursión en la vida académica a estas alturas me devuelve una visión desencantada de la que tenía con 20 años, menos idealizada, más exigente y sobre todo más realista.

    En efecto es una organización defectuosa, susceptible de mejora pero creo que como cualquier otra organización. En ella hay docentes muy válidos (quizá los menos) otros que no aportan nada y algunos con una cara dura impresionante, pero no podemos decir que los docentes son pésimos, como si solo hubiese un solo docente, hay muchos y de muchas formas, aquí como en cualquier otro tema no deberíamos generalizar. Igual podríamos decir del alumnado, el alumnado de hoy también deja mucho que desear, poco comprometido con lo cultural, con lo social, con la política. Pero hay otros reivindicativos, comprometidos y motivados. Sí que creo que la docencia es algo que no interesa a muchos de ellos (a los profesores) y debería ser una actividad prioritaria, sino lo es en la academia ¿dónde puede serlo? Una universidad es docencia e investigación.

    No entiendo por que dice usted que la UV es una Universidad decimonónica yo creo que en muchos aspectos es una universidad moderna, ( recursos ,lenguaje ,técnica) aunque ciertamente esos aspectos conviven con otros más endémicos y son estos últimos los que permiten comportamientos absolutamente inadecuados por parte de profesores y de alumnos.

    Aún siendo crítica, y mucho más exigente que cuando era más joven, respecto de lo que debe ofrecer una universidad pública, estoy de acuerdo con todo lo que rescata el Sr.Lillo, la universidad sigue siendo un espacio privilegiado para estar en contacto con el conocimiento, para reflexionar acerca de lo que socialmente ocurre. Para mí es una buena experiencia y por supuesto he votado para intentar que siga mejorando. Todos los candidatos no son iguales, claro que no.

  35. mycroft Says:

    Mi problema no es que hayan buenos y malos profesores. Mi problema es que las personas al cargo sepan perfectamente cuáles son esos malos profesores y no hagan nada al respecto.

    Mi problema es que las encuestas sobre el profesorado sean poco más que un papel higiénico de color rosado. O que los dinosaurios de otras eras se hayan perpetuado en sus poltronas, ajenos a los cambios en la sociedad y los recursos electrónicos, tan solo porque el sistema de la plantilla docente guarde más semejanzas con los mandarinatos de la china ancestral que con la competitividad y flexibilidad que nos venden.

    Como he expresado, si la calidad de los alumnos no es precisamente creciente, toca exigir los cambios precisos en la enseñanza secundaria para remediarlo, y la universidad como salpicada y afectada por esas deficiencias, debe tener una postura enérgica de exigencia, diálogo, y presión a las fuerzas políticas.

    Aquí (en la sociedad) se habla de un pacto de estado por la educación, pero en la universidad todos callados como putas. Claro, el ministro es “uno de los nuestros”.

  36. jserna Says:

    Ya ha empezado el recuento.

    Qué barbaridad, mycroft. Es usted de verbo muy extremado.

  37. mycroft Says:

    Ese es mi principal defecto, apasionamiento, eclecticismo, pensamiento caótico surgido del magma de un programa de lecturas voraz y asistemático.

    Un producto, no diré del resentimiento, pero si del escepticismo de tener la sensación de deber más a lo que de autodidacta hay en mi conocimiento, que a una institución por la cual uno puede pasar años y años, aprobando, persistiendo, encajando, trampeando, y pasando por todos sus estamentos (posgrados, doctorados, investigaciones) y no haber dejado de ser un perfecto cretino.

    En cuanto a la objeción obvia: la responsabilidad del “defectuoso material humano” entregado a la universidad, la autoría desde luego puede repartirse (los padres, el manido argumento “los videojuegos, la tv, etc”)

    En todo caso, la herramienta de que dispone el ministerio de educación para revertir la tendencia es limitada.

    Aunque me temo que las instituciones, las leyes educativas, los sistemas, cambian solo para acabar adaptándose a las costumbres de sus sujetos (profesores, alumnos, funcionarios, políticos).

    El Gatopardo ataca de nuevo. Lo cual no significa que no debamos intentarlo.

  38. Alejandro Lillo Says:

    Hombre mycroft, un perfecto cretino no es usted, eso desde luego. Le repito que sus críticas me parecen muy bien, pero no creo que ellas solas sean en sí mismas un diagnóstico. En todo caso una parte del diagnóstico, su mitad. Si atendemos sólo a lo negativo de la universidad, si sólo insistimos, resaltamos y atacamos con virulencia eso, olvidando la otra parte, acabaremos por desprestigiar a la universidad entera, y eso no sólo es injusto, sino que corremos el riesgo de destruir la institución como tal y de causar un gran mal precisamente a la causa que supuestamente defendemos.

    Si la idea -falsa en mi opinión- de que la universidad es una mierda y que no sirve para nada adquiere fuerza en los distintos sectores sociales, quizás a alguien se le ocurra algún día suprimirla, y entonces sí que estaremos perdidos.

    Mientras exista la universidad existirá un lugar para el pensamiento crítico, un pensamiento crítico que tal vez un día podrá hacerse mayoritario y cambiar todo lo que va mal en la propia universidad. Otra solución factible y que no conduzca al desastre no le veo

    Sabe que en la antigua Roma las vestales eran las encargadas de custodiar y mantener el fuego sagrado de la ciudad. Si esa función (con el conocimiento y el saber) no la cumple en nuestros días (mal que bien) la Universidad, no sé qué otra institución podría o puede hacerlo.

  39. David P.Montesinos Says:

    Es un poco extremado, pero yo en cualquier caso le felicito porque, pese a no compartir todas sus impresiones, creo que pone el dedo en la llaga sobre lo que, al menos a mí,me viene preocupando desde hace mucho en relación a nuestro querido templo del saber. Y la pregunta debe ser radical: ¿puede la universidad en sus actuales estructuras mejorar la calidad de la comunidad que tenemos? Yo tengo mis dudas, no me atrevo a ser optimista con este asunto y no me parece mal que Mycroft y cualquier otra persona se muestren escépticos con unas elecciones aunque haya cierta desmesura en la visión de las cosas. En este sentido, asisto interesado al debate y me alegro por cierto de haber ayudado a desencadenarlo con la provocación que le lancé a Mycroft en mi anterior intervención; le agradezco además que haya aceptado la invitación al baile, con el único reproche -que comparto con Serna- a la manía de servirse de nicks, no lo voy a entender nunca, pero a lo mejor pido demasiado.

    El tema de los profesores malos. Sí, los hay a patadas. Insistir en eso en exceso es injusto porque también los hay buenos. Me atrevería a calificar a algunos de inolvidables, pues así fueron para mí sus clases. De los malos más bien que me olvido. Sin embargo, Mycroft tiene razón en una cosa. Parece que la ineptitud que campea a sus anchas por la universidad es un castigo bíblico al que nos hemos de resignar los clientes de la institución porque hay que asumir que nadie va a hacer nada por evitarlo. Entiendo que le decepcione intuir que, en esa cuestión tan sencilla, tan “de gestión”, como es lo de optimizar la docencia arrinconando de la manera que sea posible a los caraduras y a los ineptos no encuentre nada que rascar. Esa desazón la he experimentado infinidad de veces. Le diré más, la experimento también en mi trabajo, es decir, en la ahora llamada Enseñanza Secundaria. Y no creo que la cosa sea aquí muy distinta a como usted la pinta. Profesores que llegan por sistema impuntualmente a clase, que no tienen ni puñetera idea de su materia, que no se la preparan, que no atienden a las preguntas o necesidades del tipo que sean de sus alumnos o de sus familias… Le podría hablar incluso de profesores -sí, en pleno 2010, con Franco muerto hace treinta y cinco años- que maltratan a sus alumnos. He deseado millones de veces que viniera un inspector y les dijera exactamente la única palabra que merecen oír: “usted, despedido”.

    Pues bien, voy a decirle porque se me pasa y me trago la indignación. Cada vez que un inspector, algún consejo social, algún padre que pone una denuncia… cada vez que he visto a un compañero ser puesto contra las cuerdas casi siempre ha sido al que no lo merecía. Me da pavor pedir que rueden cabezas o que empiecen a meterle caña a la institución educativa porque es lo que suelen aprovechar los gobiernos para estrangularnos todavía más. Créame, la única vez que un compañero ha sido físicamente agredido ante mis ojos resulta que era el más honesto y esforzado trabajador que he conocido nunca. El bárbaro hijo de perra que le cogió del cuello para obligarle a que aprobara a su hija no se acordó de ninguno de los que la habían aprobado -inmerecidamente- para evitarse problemas porque todos sabían que aquel tipo actuaba de esa manera. Los caraduras dan unas clases nefastas, cuando las dan, pero no sé qué pasa que siempre se las arreglan para tener el mejor paraguas cuando llega el chaparrón. Cuando el inspector viene a mi centro en plan harry el sucio siempre acaba montándosela a aquel que, como suele ser mi caso, no tiene al día las actas de reunión o ha llevado de excursión a un niño que se autofirmó el permiso paterno. Nunca les pasa nada a los impuntuales, a los que sistemáticamente visitan al médico los días en que tienen más clases, a los que salen de la baja médica cuando llegan vacaciones, a los que corrigen exámenes a peso, los cuales por cierto, hacen daño pero son minoría.

    No sé si ve a donde quiero ir a parar. Serna le recuerda que universidad y sociedad están vinculadas. Esa es la cuestión. La universidad tiene vicios endógenos, de los cuales usted apunta algunos creo que con bastante razón, pero la mayoría de sus actuales problemas no se los ha inventado ella. ¿Cree realmente la sociedad en todo eso de la I más D de lo que tanto se llenan la boca los políticos? ¿Quieren las familias que demos buenas clases o se conforman con que abaratemos el aprobado para que sus hijos accedan a los títulos?”Hay una inercia que convierte a la facultad en una tecnocrática expendeduría de títulos”, de acuerdo, he escuchado esta idea antes y no dice mentira,pero… No estoy seguro de que la sociedad sea realmente consciente de que necesita como el pan que se come una universidad de auténtica calidad. Me pregunto si esa inercia tecnocrática no es consecuencia en el fondo de que lo que se nos pide es que mantegamos a la gente joven ocupada y sin engrosar las listas del paro. No es después la universidad la que envía legiones de licenciados a ocupar puestos de trabajo de cualificación baja y en condiciones infernales a un mercado laboral cuya complejidad es un angustioso laberinto para quienes intentan hacer servir lo que han aprendido.

    Pensemos en Bolonia. Gabilondo y compañía pueden ser culpables de estar intentando meternos en la boca esa rueda de molino y todo lo que se quiera. Pero fíjese, lo que supone Bolonia en todas sus consecuencias no es un cambio en la universidad, es una transformación profunda de la cultura educativa de todo el país. Sucedió en los institutos con la LOGSE. Era buena o mala aquella ley de enormes consecuencias, pero se creyó que todas sus implicaciones debían recaer sobre las instituciones educativas mismas, los políticos optaron por ahorrarse pasta y esfuerzos en aplicarla y al final lo que hemos conseguido es una escuela de peor calidad. ¿Por qué? Porque la sociedad ha dejado de creer en sus propios ideales y ha desatendido la mejor y más hermosa de todas las instituciones que ha creado a lo largo de la historia. Por eso ahora no paramos de escuchar que no es rentable, que hay que fiscalizarla, que despilfarra… claro, si lo que produce no nos parece provechoso difícilmente la veremos como otra cosa que un lastre.

    Permítanme que añada el final de una conferencia que Umberto Eco dio en un congreso en una universidad, a vueltas con la cuestión de por qué la sociedad seguía demandando “quiromantes” en vez de científicos, genuinos y auténticos estudiosos, personas verdaderamente implicadas en el noble y viejo arte de perseguir pacientemente la verdad -que siempre es dura y difícil de hallar- y de ilustrar con ella a las jóvenes generaciones.

    “La conclusión polémica de mi intervención es que el presunto prestigio de que goza hoy el científico se basa en razones falsas, y está en todo caso contaminado por la influencia conjunta de las dos formas de magia, la tradicional y la tecnológica, que aún fascina la mente de la mayoría. Si no salimos de esta espiral de falsas promesas y esperanzas defraudadas, la propia ciencia tendrá un camino más arduo que realizar.
    Y he aquí que mañana los periódicos hablarán de este congreso vuestro, pero, fatalmente, la imagen que salga será aún mágica. ¿Deberíamos asombrarnos? Nos seguimos masacrando como en los siglos oscuros arrastrados por fundamentalismos y fanatismos incontrolables, proclamamos cruzadas, continentes enteros mueren de hambre y de sida, mientras nuestras televisiones nos representan (mágicamente) como una tierra de jauja, atrayendo sobre nuestras playas a desesperados que corren hacia nuestras periferias dañadas como los navegantes de otras épocas hacia las promesas de Eldorado; ¿y deberíamos rechazar la idea de que los simples no saben aún qué es la ciencia y la confunden bien con la magia, bien con el hecho de que, por razones desconocidas, se puede enviar una declaración de amor a Australia al precio de una llamada urbana y a la velocidad del rayo?
    Es útil, para seguir trabajando cada uno en su propio campo, saber en qué mundo vivimos, sacar las conclusiones, volvernos tan astutos como la serpiente y no tan ingenuos como la paloma, pero por lo menos tan generosos como el pelícano e inventar nuevas formas de dar algo de vosotros a quienes os ignoran.
    En cualquier caso, desconfiad más que nada de quienes os honran como si fueseis la fuente de la verdad. En efecto, os consideran un mago que, sin embargo, si no produce enseguida efectos verificables, será considerado un charlatán; mientras que las magias que producen efectos imposibles de verificar, pero eficaces, serán honradas en los programas de entrevistas. Y, por lo tanto, no vayáis, o se os identificará con ellas. Permitidme retomar un lema a propósito de un debate judicial y político: resistid, resistid, resistid. Y buen trabajo. “

  40. jserna Says:

    Sr. Montesinos. Como siempre, da en el clavo, acierta. La justa dosis de radicalismo y la medida exacta de realismo. El análisis concreto y la abstracción moderada. ¡Y encima acaba citando al gran Eco! Me quito el sombrero.

  41. Resultados electorales parciales (44,93 %) Says:

    Antoni Furió: 25,91

    María Antonia García Benau: 25,58

    Esteban Morcillo: 31,98

    Vicent Soler: 15,22

    Seguiremos informando…

  42. Resultados electorales parciales (47,83 %) Says:

    Antoni Furió: 27,38

    María Antonia García Benau: 25,09

    Esteban Morcillo: 32,23

    Vicent Soler: 15,30

    Seguiremos informando…

  43. Resultados electorales parciales (56.52 %) Says:

    Antoni Furió: 24,97

    María Antonia García Benau: 26,44

    Esteban Morcillo: 29,80

    Vicent Soler: 18,79

    Seguiremos informando…

  44. Resultados electorales parciales (81.16 %) Says:

    Antoni Furió: 24,13

    María Antonia García Benau: 24,13

    Esteban Morcillo: 32,10

    Vicent Soler: 19,64

    Seguiremos informando…

  45. aleskander62 Says:

    Colaboremos en la Democracia. En el instituto, nosotros votamos los miembros al consejo escolar y en las elecciones sindicales a nuestro sindicato favorito.

  46. Alejandro Lillo Says:

    Qué nervios…

  47. Pumby de Villa Rabitos Says:

    Mientras se acaba el recuento, me voy a permitir alguna aclaración porque fuentes generalmente bien informadas, me aseguran que algún contertulio ha llegado a pensar que el sr. Mycroft y yo somos la misma persona. Descansen tranquilos, no lo somos. Puede que el estilo sea semejante y que compartamos algunas fuentes y un cierto apasionamiento y/o desmedida, pero no, no lo somos.

    Lo cual me trae a la queja, entiendo que fundada pero rebatible, del señor Montesinos. La espinosa cuestión del anonimato del “nick”. Tan espinosa como que hace algún tiempo, y usted lo recordará don David, sirvió para que mi hermano Manel abandonara el “blog”. Yo, siguiendo su estela, para eso él es mayor que yo, cuando le tomé el relevo mantuve esa inconcreción personal. En realidad, pues, yo, para ustedes – salvo para don Justo – no soy nadie. Evidentemente, como en el caso del sr. Mycroft, se hace incómodo cuando ni el maestro de la bitácora sabe de quién se trata. No obstante, me parece que de ese inconveniente se podría sacar algo positivo. Ese anonimato evita la respuesta “a la medida” del interlocutor. No se responde a tal o cual persona si no que se responde a tal o cual idea y eso, considero que es de provecho para todos.

    Como suele ocurrirme con usted, don David, por lo demás coincido con usted aunque no pienso ser severo con el sr. Mycroft. Aporta material de primera para el debate y hace un planteamiento amplio y franco, algo de agradecer cuando el alcanfor amenaza los cerebros (e incluyo el mío ¿o tal vez es sólo el mío?). Por eso, por fuerza, aquí, he de disentir con el sr. Lillo. No considero oportuna la fórmula que le aplica al susodicho caballero cuando le dice: “De unas críticas más o menos razonables creo que saca una conclusión excesiva”. Él se lo ha admitido pero yo le ruego que reflexione sobre ello.

    Su planteamiento, don Alejandro, es prudente, desde luego. Ese “creo que” lo deja a usted a salvo de la fatuidad. Y la idea previa a la citada, de la que extraía dicha conclusión, podía serlo si no la hubiera tratado con esa inteligencia. De hecho, su acierto se mantiene cuando lo argumenta con otro “creo que”. En concreto, dice, “creo que existe un salto entre alguno de sus argumentos y la conclusión a la que finalmente llega”.

    Antes que argumentar con saltos indemostrados, creo que debería considerar que en el mundo de las humanidades, de premisas comunes y mutuamente aceptadas, se puede llegar a conclusiones diferentes. Y eso no supone brinco alguno ni desacierto de ninguna de las partes si no un criterio de análisis diferente. ¿Es por eso equivocada la opinión de uno u otro?… bueno, ahí está el “quid” de la cuestión… Usted aporta sus opiniones y el sr. Mycroft, las suyas. A la postre, observe que todo son opiniones, tan respetables como discutibles. Debería haberse aportado “algo más”, algo más objetivable o, al revés, menos subjetivo. Y eso va para ambos, si me permiten ustedes la equidistancia.

    Tenga usted en cuenta que en este asunto hay los suficientes intereses creados como para que ciertos vicios corporativos de los que no nos escapamos los que trabajamos en organizaciones burocráticas (Renate Mayntz, dixit), distorsione el debate tanto por un lado como por otro.

    Yo, que no he intervenido en éste asunto, ni quiero hacerlo, me permito, no obstante pasarles a ambos – por supuesto, y al resto de contertulios – un nexo-e sobre los “rankings” mundiales de las universidades y otros centros de enseñanza universitaria (escuelas de negocios, por ejemplo) en los que hay representación valenciana en particular y española en general. Interesa destacar, sobre todo, que si bien los centros españoles especializados (léase ESADE y similares) están extraordinariamente bien tratados en todo el mundo, el mismo universo tiene a las universidades públicas españolas ubicadas en la parte baja de sus clasificaciones. A guisa de ejemplo, el prestigioso suplemento del The Times, “Higher”, en su listado de las mejores 200 universidades de 2008 – la fecha a la que alude el “link” – introduce una sola universidad española; pública, por demás: la de Barcelona. Está en el puesto 186 y congratulémonos porque el año 2007 estaba el 194. Y nadie más. Otro dato a considerar junto a la sobredimensión que les apuntaba más arriba.

    Ah, el sitio es:

    http://universidades.universia.es/ranking/index.htm

    Creo que vale la pena reflexionar sobre una base más objetiva que sobre idealismo o tecnocracias, que a la postre, es otro idealismo.

    Ah y mi felicitación para quien ganase las elecciones.

  48. Resultados electorales totales Primera vuelta (100 %) Says:

    Antoni Furió: 21,61

    María Antonia García Benau: 23,49

    Esteban Morcillo: 36,47

    Vicent Soler: 18,43

    Segunda vuelta…

  49. mycroft Says:

    No crean que no se, que no reconozco perfectamente, el cambio que la institución universitaria ha efectuado en las décadas precedentes.

    Mi padre vivió en sus carnes uno de esos planes de estudio demenciales en que había que aprobar todo el curso, o repetirlo entero, en la politécnica, creo que en los 70.

    Y no me interpreten mal, si pido más, en cierto modo ya no es por mi. Mi tiempo universitario, o ya ha pasado, o está a punto de pasar, o deberá adaptarse a las circunstancias (universidad a distancia).

    Si pido más no es porque haya dejado de creer en la función universitaria, que mal que bien, en ocasiones es hasta fructífera, o porque no valore esos cinco o seis profesores que valieron la pena.

    Más bien porque me temo que esos males que algunos creen congénitos, inevitables, propios del material humano de una institución humana, han dejado de preocupar, se han tornado invisibles, y están pudriendo lentamente al viejo templo de la sabiduría.

    Ser pesimista es un ejercicio, no diré de realismo, sino de ponerse en el peor de los casos precisamente para tratar de conjurarlo, para contribuir a conjurarlo, para poder decir, “estaba equivocado”…

    Sin entrar de lleno en el tema Bolonia, decir que si he sido crítico, lo he sido desde una postura sui géneris, propia, y alejada de lugares comunes: Nos enfrentamos a la infantilización de la enseñanza superior. De la tendencia descrita en los tiempos de mi padre de un elitismo extremo, en aras de la democratización, se ha pasado a un café para todos. Todos pueden llegar a buen puerto. Todos están cualificados para alcanzar la sabiduría, y ese es el quid de que un grupo de 200 personas en una clase acaben cazando moscas, y el nivel y el rigor acaben siendo rebajados.

    No, señores. Yo he visto aprobados generales. ¿Dónde está el mérito o la excelencia en eso? ¿Hemos pasado de un extremo al otro?

    Yo habría agradecido para mi que me exigieran ser mejor, y habría agradecido para mi que el nivel de esa exigencia me hiciera plantearme mi propia trayectoria, marcada por la inercia y el camino fácil.

    Para mi Bolonia (pero no solo ésta, sino que era algo que ya se venía fraguando con el utilitarismo del sistema de créditos) significa, entre otras cosas, la conversión de la universidad en un Instituto II. Un lugar de paso y de formación de técnicos especializados de bajo perfil.

    Que después me expliquen que convergemos, es la suprema ironía que da la puntilla al asunto.

    Pero es mejor dejar el debate bolonio, y celebrar esa fiesta de la democracia “estamental” y la participación.

    Con el anterior precedente, un 10 por ciento de participación de los alumnos es sin duda un éxito de la fiesta democrática universitaria que será celebrado como un record total en el guiness, por lo menos.

  50. David P.Montesinos Says:

    Cuando hablo con usted, Pumby, sé que hablo con usted, por más que no sé exactamente quien es usted, digamos que le conozco sobradamente como contertulio. Es cierto que yo no digo todo lo que diría si no diese mi verdadero nombre, lo cual puede ser un problema, pero tampoco creo que sea un gran problema dar una respuesta “a la medida del interlocutor”, salvo para quienes caen con facilidad en la falacia ad hominem, muy común por cierto entre políticos. Sea conocido por mí o no el interlocutor, la cuestión es argumentar en relación a los argumentos que se utilizan. En cualquier caso, mi problema no es con usted o con mycroft, sino con quienes se esconden en el anonimato para soltar exabruptos. Por cierto, también advertí cierta afinidad entre su estilo y el de mycroft. Bien pensado, es la prueba de que usted no es mycroft, pues usted no se parecería nada a usted en un heterónimo. Creo que Pessoa le gusta demasiado, usted me entiende.

    Por cierto, mycroft, no solo las facultades son institutos II. El 1º de Bachiller ahora parece 5º de la Eso, y los institutos no se imagina cómo se van pareciendo cada vez más a las escuelas. ¿Aniñamiento general del mundo?: tema para reflexionar.

  51. David P.Montesinos Says:

    El artículo de Eco que cito me parece imprescindible.Se publicó en El País creo que en 2002, con el título, por si Hemeroteca nos hace la merced, con el título “El mago y el científico”, no se lo pierdan.

  52. mycroft Says:

    Sloterdijk se pregunta en “los latidos del mundo”…¿a dónde han ido los adultos?

    Parece una pregunta conveniente que trasciende por completo el contexto educativo, y entra de lleno en el contexto sociológico en general.

  53. Ramón Says:

    Supongo que habrá que lamentar que en “la final” estén los “otros” dos candidatos ¿tal vez por la división entre dos candidaturas que podrían/deberían ser una, para tener posibilidades?

    En mi universidad, la USC, hay elecciones esta primavera: hay (de momento) 6 candidaturas. Mi pronóstico no es muy halagüeño

    Como el viejo topo habrá que seguir horadando la tierra

  54. mycroft Says:

    Por no ser Mr. Negativo. En mi breve experiencia en el CAP, tuve una muy grata impresión de la clase de formación profesional que me tocó en suertes.

    Tal vez fuera una anomalía estadística, pero me dio la impresión alentadora de que al menos una pequeña parte del sistema educativo funcionaba.

  55. mycroft Says:

    En cuanto al nombre de guerra, para mi es una cuestión delicada. Surgió en un momento de crisis juvenil en que yo no me gustaba mucho a mi mismo (dudo de que la frase esté bien construida, pero creo que es el mejor modo de expresalo. Apenas he hecho las paces, en todo caso, ya no me caigo tan mal).

    Llevo diez años escribiendo como mycroft, y si escribiese con mi nombre, escribiría distinto. Puede parecer pura esquizofrenia, pero es lo que hay.
    Pienso que no es el anonimato (y esa tendencia a tirar la piedra y esconder la mano que puede conllevar) lo que me da la libertad, sino el mismo hecho de librarme de mi mismo, a través de mi nombre, de dejar que los pensamientos fluyan. A convertirme en mi propio personaje. A inventarme, e inventar con ello la audacia que no poseo.

    Con mi propio nombre, sobre todo en el registro oral, mi estilo dista un abismo del de “mycroft”, se apoca, se estrangula a si mismo, se convierte en un inseguro cúmulo de palabras no dichas, de balbuceos entrecortados, de miradas desviadas al suelo.

    Considerenlo un síntoma neurótico de inseguridad e inmadurez si quieren, están en su derecho. Pero no me escondo tras mi nombre, tal vez, como los indios, ocurre que temo perder mi alma ante la lente, la lente del ojo humano: Quedar demasiado expuesto es ser vulnerable.

  56. mycroft Says:

    En todo caso, tras diez años de escritura con pseudónimo, la esquizofrenia se ha ido diluyendo, pero el hábito se ha ido fortaleciendo. Los vasos comunicantes han ido mezclando sus contenidos. Sin embargo, mycroft me es tan familiar que me resulta extraño que les resulte a su vez extraño a ustedes.

    Si eso me convierte una especie de habitante amateur del hotel Bates, lo lamento por ustedes, pero me trae sin cuidado.

  57. jserna Says:

    Lamento que Antoni Furió no haya pasado a la segunda vuelta. Creo que ha hecho una excelente campaña. Lamento que tampoco Vicent Soler haya pasado. La división ha sido letal, claro. Ya tendremos ocasión de valorar lo sucedido.

  58. Hemeroteca Says:

    Ojos de papel, marzo de 2010. Con reseñas de Alejandro Lillo, Francisco Fuster, Eduardo Laporte…

    Justo Serna, “El príncipe paleto”, El País, 3 de marzo de 2010

  59. Paco Fuster Says:

    Acabo de entrar ahora mismo en casa. Vengo de cenar con Furió y con todo su equipo. La sensación es unánime: oportunidad perdida para la UV, que es la que sale perdiendo. Acepto que hemos perdido y que en eso consiste la democracia, en aceptar la voluntad de la mayoría. Algo habremos hecho mal; es evidente. Pero desde mi subjetividad absoluta también digo que me parece muy triste algunas de las cosas que han pasado hoy en mi universidad y, para qué ocultarlo, en mi propia facultad. Como muy bien dice Justo, es evidente que si Vicent Soler se hubiese unido a nuestra candidatura la cosa hubiese sido muy distinta y creo que habríamos salido ganando todos.

  60. Paco Fuster Says:

    Bueno, rectifico: quería decir que, como muy bien dice Justo, la división entre Furió y Soler ha sido clave. Lo de que Soler se tendría que haber unido a Furió lo digo yo, no Justo. Supongo que Soler pensará lo contrario: que era Furió quien lo tendría que haber hecho. Pues eso: falta de acuerdo.

  61. Pumby de Villa Rabitos Says:

    Como veo que están muy ocupados analizando los resultados, voy a dejarlos momentáneamente, salvo que necesiten algo de mi.

    Don David, lamentablemente para mi – que me hubiera gustado embroncarme con usted – he de coincidir de nuevo en el fondo de su intervención y agradecerle la forma.

    Hablando del Sr. Montesinos, me permito adjuntarles el nexo-e que les conducirá al artículo que cita, considero que es muy oportuno, viene al punto:

    http://www.dgdc.unam.mx/muegano_divulgador/no_24/mivision.pdf

    Confiando en la generosidad de don Justo y presuponiendo la gracia de ustedes, trataré un par de asuntos con determinada contertulia que me sugirió participar en este “post” y consiguió que lo hiciese aunque traté de evitarlo (es muy perseverante). Así que, por favor, nadie se dé por aludido. ¡Y desde luego, no es doña Erreserre!, malpensados, a la cual, de paso, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, saludo afectuosamente.

    Sigo. Lo que quería decirle a usted, anónima interlocutora, es, en primer lugar contarle otra “vieja historia del viejo Pumby”. Estando en la Facultad, descubrí a los “novatores”. Uno de ellos escribió un tratado cuyo título me impactó: “España, república de hombres felices”, una acerva crítica contra la autosatisfacción carente de autocrítica de los habitantes de la Monarquía Hispánica del XVII. Cuando llegué a quinto y se me ofreció adherirme a la alegre cofradia de “mi” Departamento me di cuenta que aquella visión del “novator” no sólo era aplicable a aquel país y en aquel tiempo, así que me fui a la mili como prólogo a mis “años errantes” por el mundo.

    Lo segundo es algo que me repatea como si me hubieran pisado la cola. Me repatea para el mundo virtual y para el real. Es comenzar una intervención con la idea explícita o implícita de “ya se lo dije…”. Sin embargo, este es el caso. Habrá leido como entre mi anterior intervención y ésta misma, el debate ha transcurrido por los senderos que le advertí. Le admitiré, claro, la excepción obvia. Por lo demás, no sabe usted cómo me hubiera gustado equivocarme, sin embargo… ahí lo tiene.

  62. jserna Says:

    Sr. De Villa Rabitos, yo, particularmente, no estoy “muy ocupado analizando los resultados”. Tengo tutoría y clases en mi Universidad. Luego…

    Por tanto, lo que yo escriba en otro momento de día no depende de lo que yo haga ahora, pues. No hace falta que se retire. Alguien debe quedar de guardia, ¿no?

  63. Alejandro Lillo Says:

    Pumby, me gustaría poder hablar del asunto que me plantea con calma, aunque no sé si podré. Ahora mismo preferiría, en el poco tiempo que tengo, plantear una reflexión a raíz del enlace que tan amablemente nos facilitó sobre el ránking de universidades. Es muy interesante.

    La primera universidad europea continental que aparece en el ranking es una de Suiza (país neutral por antonomasia, ya saben), y está en el nº 23.

    La segunda es una francesa en el puesto 40.

    Si no he contado mal, entre las 100 primeras hay 21 continentales (europeas), situadas en la parte final de la lista. Pero si se fijan, entre esas 21 hay 3 suecas, 1 finlandesa, 1 noruega y 2 danesas. Es decir que 1/3 de las mejores universidades europeas del continente están en los países nórdicos, esos que tienen un estado del bienestar tan robusto. Yo no sé a ustedes, pero este dato me hace pensar que esto de la calidad de la enseñanza nada tiene que ver con el debate privado/público, sino con la voluntad política (entendida ésta en su sentido más amplio) y con la adecuada asignación de recursos.

    Por otro lado, es evidente que el problema de la calidad y/o nivel de las universidades no es sólo un asunto español. En gran medida lo es también europeo.

  64. M.V. Says:

    El papel de la universidad de Valencia. Es un tema fascinante tema ! Sr. Serna.

    Por qué no vuelven a lo ocurrido? Hay posibilidades de pactar para la segunda vuelta?

  65. Pumby de Villa Rabitos Says:

    No, hombre, no, don Justo, digo de retirarme del albero, pero sigo en el tendido (o en el tejado, o de/en guardia). Les leo. Pero considero que hay personas más preparadas que yo en este asunto para debatir sobre el tema. Mi abuela me dijo que no hablara de lo que no supiese y sigo su consejo.

    Ya vio que sólo tenía una curiosidad – que el sr. Mycroft me resolvió – y aporté, sin valorar, algunos datos objetivos que, personalmente, me impactaron y que creí que podrían ser de interés para la reflexión sobre un asunto tan grave. Tanto el volumen de la Universitat de València como las clasificaciones mundiales de las universidades – que tal vez sea algo muy anglosajón pero que en Asia se acepta como termómetro referencial de la salud y viabilidad de sus universidades – creí que les podía interesar si acaso lo desconocían.

    Sí, don Alejandro, no sólo me llamó la atención esa polarización tan extrema entre lo bien consideradas que están las escuelas de negocios españoles (por cierto, próximas a la Compañía de Jesús y al Opus Dei) – una especie de “universidades” de una sola facultad, si se pudiera expresar así – y lo pésimamente ubicadas que están las universidades españolas, ya públicas, ya privadas. También me llamó la atención, como a usted, el declive europeo y el ascenso asiático.

    Le contaré una anécdota (otra). Hace unos pocos años, la Universidad de Londres (la federación de diecinueve Colegios londineneses) usó para sus pruebas de selección de acceso, en su apartado de Química, un examen trimestral de la Facultad de Químicas de la Universidad de Pekín: no lo aprobó nadie en la londinense. Evacuadas las consultas de rigor, los chinos catalogaron el examen de “fácil”. Ello viene contrastado por los resultados de lo que se llama impropiamente “Olimpiadas Matemáticas”, la preeminencia en el medallero de jóvenes orientales es apabullante, sólo australianos y neozelandeses mantienen el pabellón occidental medianamente alto. Es para pensárselo. Sin embargo, todo esto, creo que nos desvía del tema de las elecciones e, insisto, opino que es en ello en lo que tienen que incidir ustedes, eso es lo importante ahora, quienes han ganado y qué se puede esperar de ellos caso de vencer uno u otro. ¿O se nos viene encima el Gatopardo del que nos prevenía el sr. Mycroft?

  66. Sigue... Says:

    “Colofón.

    1. La candidatura que he votado, la encabezada por Antoni Furió, no ha pasado a la segunda vuelta; tampoco la de Vicent Soler. Creo que es una pena. ¿Tiene remedio?

    Antoni Furió es un académico ejemplar, sutil, culto: alguien a quien gusta hablar con sentido y escuchar con provecho. Es una persona cortés, educada, capaz de concordar y capaz de generar un espacio de diálogo. No le recuerdo sectarismo alguno. Escucha a quienes no opinan como él. También sabe disciplinar y contener a quienes pensando como él podrían extremarse. Es un profesor que desempeña sus funciones, que investiga, que publica, que persuade a sus alumnos. Y además sabe dirigir, gestionar en equipo, sin vedetismos. De todo ello tengo constancia o por sus estudiantes o por sus colaboradores. No es tan fácil desempeñar tus obligaciones, trabajar con otras personas y que esas personas no lleguen a odiarte. A Furió no se le puede detestar: si alguien ha votado contra él no será por él mismo. Será en todo caso por lo que creen que representa o encarna. Un buen gestor o un buen dirigente no es sólo aquel que dispone del equipo más preparado, sino aquel que sabe sacar lo bueno aun cuando sus pupilos o sus colaboradores no sean perfectos.

    Insisto: es un profesor que confía en el sistema educativo, un docente que ha conseguido mejorarse con la enseñanza. Él mismo lo dijo en uno de sus actos electorales: viene de familia humilde y, como otros, pudo auparse gracias al esfuerzo, al laborioso empeño de leer, de formarse. De formarse en una Universidad que heredaba la rigidez y el autoritarismo franquistas. No es quejica. A pesar de estudiar en unas condiciones institucionales que no fueron óptimas, supo sacar lo mejor de sí mismo sin lloriquear. Respeta el trabajo ajeno: sabe lo que cuesta hacer las cosas bien. ¿Para qué hacerlas mal si podemos hacerlas dignamente? Ése parece su lema. Puede sentirse orgulloso.

    2. Y ahora, en esta segunda vuelta, la que se avecina, ¿qué puede hacerse? UN ACUERDO. Lo digo en mayúsculas. Sin lugar a dudas hay que convencer a los electores para que vuelvan a votar, incluso quienes lo hicieron a candidatos que no han llegado a esa segunda vuelta. O más aún: hay que persuadir a los que ni siquiera se acercaron a las urnas. ¿Es reformismo? ¿Es renuncia? La pureza la dejamos para otro día.

    ¿Cómo conseguirlo? Hay que configurar una alternativa de cambio, un equipo que reúna la voluntad renovadora de todos aquellos sufragios que se han manifestado en la primera tanda a favor de Antoni Furió, Vicent Soler y Maria Antonia García Benau. Si esta última quiere llegar al Rectorado nos tiene que convencer y eso pasa por incorporar a gentes muy valiosas –insisto: muy valiosas– de las candidaturas que no han obtenido porcentaje suficiente. La generosidad ha de manifestarse por unos y por otros. No se pueden ganar unas elecciones con un resultado que aún es insuficiente, con una victoria escasa. Por tanto, la segunda vuelta es el momento de pactar, de conciliar, de aunar. Es el momento de formar coaliciones. Si no se hace, el otro candidato puede ganar con relativa facilidad. Mantenerse puros y orgullosamente irredentos no conduce más que a la derrota.

    El análisis de los posibles errores lo dejaremos para otro momento. Para cuando se hayan resuelto las elecciones”.

  67. Paco Fuster Says:

    Justo y lectores del blog: copio el link a unas declaracions hechas hoy mismo por Furió y Soler al portal de información en catalán “Vilaweb”:

    http://www.vilaweb.cat/noticia/3697500/furio-soler-fan-autocritica.html

    Si nos hemos de guiar por lo que dicen ambos, no veo muy factible ese acuerdo, aunque es verdad que de aquí al martes pueden pasar muchas cosas todavía.

    De todas formas, coincido con Justo en que el trabajo ahora es de la profesora García Benau. Es ella quien me tiene que convencer con hechos (y no con promesas absurdas del tipo “bajar los precios de los menús de las cafeterías para los estudiantes”, como ha hecho hasta ahora) de que debe ser ella y no Esteban Morcillo la elegida. Desde luego, lo que está claro es que si todo sigue igual la cosa está más clara que el agua: dos meses de campanya y un desgaste terrible para quedarnos como estábamos.

  68. David P.Montesinos Says:

    No olvide, Paco, aquella canción de Manolo García, “nunca el tiempo es perdido”.

  69. jserna Says:

    He de mostrar mi admiración por las personas que se han entregado en esta larga campaña. Ha habido gente que sin esperar nada a cambio ha apoyado con enorme tesón y entrega. Como dice el sr. Montesinos citando a M. García, “nunca el tiempo es perdido”.

    Por otra parte, he leído las declaraciones recogidas y reelaboradas en la página Vilaweb, cuyo enlace amablemente nos ha puesto Francisco Fuster. Supongo que esas palabras de ambos candidatos fueron tomadas inmediatamente después de los resultados. Lo digo por el estupor que ambos demuestran y, también, porque lógicamente han de hacerse querer por quien ha pasado a la segunda vuelta. Por eso es normal que digan que no se pacta nada. “Morcillo parteix com a favorit però vista la progressió inesperada de García-Bernau, que podria haver replegat un gran vot femení, les negociacions per a aconseguir el suport dels dos candidats eliminats sembla que seran importants cara al resultat final”, leemos.

    De todos modos, me parece que el periodista que ha elaborado la noticia tiene un vuelo gallináceo, que diría Josep Pla. Prácticamente todo lo reduce al valencianismo mayor o menor de los candidatos. Qué barbaridad: con la de problemas institucionales que ha de afrontar una universidad en este siglo y en este momento; con el cambio de conocimiento y de medios… y resulta que la vara de medir es el valencianismo. Al periodista habría que sugerirle que leyera los programas de Furió y Soler. Hay otros mundos y otras razones.

    En fin.

  70. Paco Fuster Says:

    Tienes razón, David. No digo que hayamos perdido el tiempo quienes apoyábamos a los otros dos candidatos; lo que digo es que se suponía que todo el mundo tenía ganas de dar un cambio de rumbo a la Universidad, pero resulta que al final va a ganar una candidatura formada en parte por gente que es la misma que estaba mandando ahora, con lo cual el cambio va a ser mínimo. Sólo me refería a eso. Lo primero que nos dijo Furió, incluso antes de las elecciones, es que no se arrepentía de nada y que, ganaramos o no, había valido la pena el esfuerzo.

    Comparto con Justo la admiración por la gente que lleva un mes (o más en algunos casos) de trabajo intenso al lado de los candidatos. No digo de los candidatos a vicerrectores, que muchas veces ni conocen al candidato. Hablo de la gente que ha hecho un trabajo enorme en la sombra: pegando carteles, organizando actos, asistiendo a debates, yendo de aquí para allá todo el día estresados… Desconozco quiénes son esas personas en las otras candidaturas, pero conozco a todos los que han apoyado a Antoni Furió porque, dentro de mis posibilidades, que no son muchas, he trabajado con ellos y me consta que han hecho un esfuerzo titánico por intentar cambiar nuestra universidad.

    Y sobre las declaraciones a “Vilaweb”, tampoco yo las entiendo muy bien. Supongo que falta todo el contexto del que se han sacado esos entrecomillados. De todas formas, y por lo que dice Justo sobre la reducción al valencianismo, es bastante normal. Hay que tener en cuenta que Vilaweb es un medio de orientación inequívocamente nacionalista o catalanista/valencianista, como se quiera llamar. Lo que interesa a sus lectores potenciales es eso: saber si el nuevo rector va a ser o no, valencianista. Ahora ya está claro que no será así.

  71. jserna Says:

    Veremos en qué quedan estas negociaciones. O si, como parece, se incrementa la abstención…

  72. Miguel Veyrat Says:

    Gracia mil, querido Justo, por la mención: es un placer encontrarse en esos brillantes ojos de papel con tanto compañero. Y tan brillante.

  73. jserna Says:

    Miguel, un honor.

  74. R.S.R Says:

    Después de esta primera vuelta lo que me surgen son interrogantes.¿Dónde van a ir los votos de las dos candidaturas que no han pasado a la segunda vuelta? ¿Qué alumnado ha recogido la candidatura de García –Benau? ¿no habrán sido sus promesas algo imprudentes?(A lo mejor aquí sería aplicable algo del artículo de Umberto Eco que nos recomendó el Sr. Montesinos)
    ¿Qué van hacer ahora los alumnos más ideologizados políticamente a la izquierda? ¿Dónde van a ir los votos de económicas? Coincido con Justo en que lo que no se necesita ahora precisamente es la abstención. Los candidatos que han perdido también deberían actuar responsablemente desde su derrota.

    La candidata que nos ha sorprendido- a mí por lo menos- tiene solo una semana, no creo que sea tiempo suficiente para integrar a personas de las otras candidaturas y formar realmente una alternativa de cambio, en el caso de que esa fuera la opción elegida ¿Se le puede decir a un equipo con el que se lleva trabajando meses, que ahora no se les necesita y que hay que incorporar a otras personas? .
    En fin yo no tengo ni idea, y me gustaría que los que están más preparados en este tema analizarán un poco los resultados, creo que se pueden extraer algunas reflexiones en relación a esta primera vuelta ¿qué pasa con el personal de administración? ¿Sorprende donde está el profesorado de la UV? al final, ¿se está eligiendo un rector para toda la comunidad universitaria o sólo para los docentes? parece que el resultado de esta primera vuelta refleja un poco la tradicional división entre personal docente / no docente, y personal docente/alumnado.

    Habrá que esperar al próximo martes pero sería una lástima que todo hubiese sido para seguir igual.

    Sr. Pumby, he recogido un afectuoso saludo .Muchas gracias. Como habrá observado yo también estoy ahora más en el tendido, las actividades se multiplican y el tiempo y las energías son limitadas, pero aún me quedan para darle las gracias por su enlace a la canción que me dejó ( no sabe el efecto que produjo) y para enviarle un saludo sureño.

  75. Arnau Gómez Says:

    Saludos a todo el mundo.Desde la lejanía física (no vivo en Valencia ya) y desde el alejamiento que produce la senectud,veo en estas elecciones a Rector de la Universidad de Valencia una repetición de las formas y el fondo de otras elecciones que son más generales, o eso dicen.
    Aunque el personage no es mi ídolo político(me refiero a Julio Anguita)en algo le doy la razón y es su machacona insistencia en que había que tener un programa y sobre ese programa como base, empezar a discutir,a pactar,a recontar apoyos,a lanzar alternativas.En estos momentos solo nos acordamos de los programas cuando empieza una campaña electoral y lo único que se hace no es presentar ideas,sino presentar “slogans”,muletillas.Nadie se atreve a presentar un programa electoral porque, o bien piensan que no lo podrán cumplir, o bien, ni se plantean cumplirlo.Y lo peor de todo, es que nadie les va a pedir luego explicaciones, ni exigirles responsabilidades por el incumplimiento parcial o total de un programa o por la inexistencia del mismo.
    Hay otro factor que considero importante,el de la simpatía que suscita el candidato entre los electores, que además,se dividen por sexos, por estamentos,por categorías.
    Votantes y no votantes ¿han calibrado que sus votos y su abstención pueden repercutir en la formación de una generación de estudiantes?.Porque eso es en definitiva lo que importa a gente como yo,que no participa en el proceso de eleccion a Rector,pero puede sufrir las consecuencias de una mala elección.
    Un cordial saludo a todas y todos (aunque la RAE considere que es una bobada el lenguaje sexista)

  76. Pumby de Villa Rabitos Says:

    Muchas de nadas, doña Erreserre. Uf… ya me pensaba yo que me estaba usted haciendo de sufrí. Fue un placer servirla. La genialidad está en Joan Baptista Humet, su discografía es muy limitada pero muy interesante. Mas, chitón. Se debate un grande tema y estas minucias nuestras pueden turbar a algún estricto contertulio. Yo regreso al voladizo, pero usted no, señora mía, que sus aportaciones son de general interés, se lo aseguro.

  77. mycroft Says:

    Puede parecer que la abstención es una suerte de pecado ominoso, o gesto incívico, y no, como en muchos casos, un acto político en si mismo.

  78. Arnau Gómez Says:

    Mi muy estimado Pumby.A mi también me gusta Joan Bautista Humet, recriado en Navarrés,
    pueblo en el que vivía,pero no nació en él.

  79. jserna Says:

    Arnau, muchos saludos. Una alegría tenerle por aquí a pesar de la distancia física. Reflexionemos, como usted nos pide.

    En ese sentido, debemos agradecer a Isabel Zarzuela el enlace que nos ha puesto al artículo que firma María Antonia García Benau. Necesitamos razones bien fundadas para votarla. Razones que no pueden ser sólo la esperanza de cambio, el género u otros elementos puramente simbólicos. Necesitamos que sea capaz de pactar, de atraer persuasivamente el voto. Y ello, a pesar de que si no me equivoco, la abstención crecerá.

    ¿Es un tema grande, éste de las elecciones universitarias? Es un tema menor para quienes se interesan por otros de mayor calado: el Universo, Dios, la Revolución o, por qué no, Uno Mismo. Pero en esto de las elecciones universitarias hay gente que se implica y que se ensucia las manos, como decía Sartre. Lejos de permanecer en la parra o en la crítica exquisita, a la violeta, se pronuncian con sentido, dando un paso adelante, como rezaba la candidatura de Antoni Furió. Hay que hacer valer la “razón académica”, que decía el propio Furió, frente a la fontanería interna y frente a los divinos externos. Las elecciones son algo grande. Son grandes para los universitarios, sin duda. Son grandes también para quienes habiéndolo sido aún se siente implicados por la marcha de la institución. No todos viven con dolor el recuerdo de su etapa universitaria. Son grandes para los ciudadanos que no pisaron la Universidad pero se benefician de la investigación o de la transmisión de saber.

  80. Sigue... Says:

    “Carta abierta dirigida a la candidata María Antonia García Benau

    Estimada candidata, muchos electores no hemos votado tu candidatura en la primera vuelta. Tienes que convencernos para que te apoyemos. Creo que debes demostrar generosidad con las candidaturas que compitieron contigo. ¿Por qué razón? Por la calidad de muchas personas que integraban ambas opciones. ¿No pretenderás gobernar con un equipo que sólo obtuvo un porcentaje menguado aunque sí suficiente para pasar a la segunda vuelta? Si esperas ganar a cambio de nada, si esperas triunfar sin mostrar generosidad con los votantes de las otras candidaturas, entonces es que ignoras la conducta probable de los electores. Yo no quiero quedarme en pureza doctrinal alguna o en silencio, resignadamente, en espera de que escampe. Insisto, debes convencernos. Una alta abstención, la de quienes no te votamos, nos puede dejar muy dignos, pero a la vez derrotados sin remedio. Y a ti y a tus seguidores muy tranquilos: quedasteis segundos. La tuya ha sido una menguada victoria. Debes pactar, pues. Uno lleva un equipo inamovible cuando la victoria está cantada y es previsible. Aquí no hay nada de eso. Por tanto, repito, has de ser generosa. Cuando se acuerdan coaliciones, el éxito negociador no depende de un juego de suma cero.

    Recibe un cordial saludo, Justo Serna”.

  81. Pumby de Villa Rabitos Says:

    Bueno, don Arnau, esto del natalicio de las personas que trascienden su propia existencia siempre es polémico. Véase el caso de Ausiàs March sin ir más lejos. Supongo que se refiere a Terrassa como lugar de nacimiento de Joan Baptista pero, claro, también se dice que nació en Navarrés e inmediatamente lo trasladaron allá. En cualquier caso, es la construcción de un mito. Ójala todos los mitos fuera de ese tipo. Me alegro, pues, que compartamos este pequeño placer y que la memoria del trovador permanezca en la sensibilidad de las personas.

    Uf, don Justo, no quería entrar yo en temas de este “post” pero visto que toma al vuelo una idea que lancé, he de agradecerle que la despliegue de esa forma tan contundente. Eso, exactamente, es lo que le decía, de forma sucinta, a doña Erreserre. Hay que dejarse la mesita camilla con todos los sustantivos con mayúscula que comporta. Hay que bajar a la arena y el que tenga luces – traje de luces, quiero decir – que lidie con ese toro que tantos “maestros” y tantas cuadrillas se ha llevado por delante desde que el ex general Franco dejó la dictadura. Y no seguiré con los símiles taurinos que si me salen los cabestros, los maletillas y otros conceptos del Planeta de los Toros igual me desbarato. Y me vuelvo a los tejadillos, que no quería perder la condición de observador y comienzo a parecerme a Tirisiti.

    Con todo, les reconoceré que me está resultando apasionante este proceso que nunca había seguido tan de cerca. Creo que es bastante explícito y por ello, explicativo de muchas cosas que el ciudadano ajeno a la Universidad pero interesado por ella – yo, por ejemplo – ve, supone, intuye, pero no entiende realmente. Al menos a mi, con su debate, las cosas se me están haciendo más comprensibles.

  82. R.S.R Says:

    Ojalá lea esa carta abierta, ojalá le haga caso. Es una petición, clara, comprometida, a la que debería sumarse mas personal docente, deberíamos pedirlo todos -sus votantes también- la victoria de ella no será tal si no pacta, al menos eso creo, así que deberían reflexionar ellos también.
    El voto del alumnado vale poco, pero vale, así que no sé donde están, es una lástima que haya tan poca conciencia de lo que se juegan.Por otra parte no sé a quién interesa mostrar siempre al profesorado y al alumnado dividido, cuando lo que está en juego interesa a todos.
    Ayer ella al dar los datos de la primera vuelta se erigió en la representante y destinataria de todos los votos que no han ido para Estaban Morcillo.Como muy bien dice usted, es necesaria la generosidad, ahora veremos que es lo que se juega realmente, qué importa más, si una alternativa de cambio entre todos o “mi equipo” y “mi programa”.

    Sr. Pumby tiene razón, este proceso está resultando apasionante, yo tampoco lo había vivido tan de cerca. Cuando sea el momento ya me dirá algo más de esa discografía.

  83. mycroft Says:

    Reitero. Una abstención menor podría tener otras explicaciones. Una abstención del 90 por cien, y además endémica, quiere decir algo, es un mensaje en si mismo.
    De hecho, la conciencia de lo que se juegan con una abstención así, es lo que falta del otro lado (profesores, autoridades, etc).
    Resultaría interesante comparar los datos de participación en la franja de edad más representativa del alumnado, con otro tipo de elecciones en la Comunitat, y extraer consecuencias de si los alumnos están, efectivamente, despolitizados, despistados, o autistas.
    Me parece que les conceden poco crédito. Ahí están los datos del voto en blanco de 2006.

  84. Isabel Zarzuela Says:

    Sr. de Villa Rabitos, me va a permitir que le diga algunas cosas.

    No me creo que no le parezca grande el tema de las elecciones a rector de la Universitat de València. Y no me lo creo porque le conozco un poquito, y sé que usted es un gato muy interesado por la política y comprometido con los asuntos sociales.

    El Sr. Serna no pudo describir mejor el sentido de estas elecciones para los ciudadanos que nunca estuvieron en la universidad o para los que ya no estamos en ella (para los que sí están no hace falta mayor explicación): el beneficio de la investigación o de la transmisión del saber.

    Así que, atendiendo a la descripción que me he permitido hacer de usted, éste no puede resultarle un tema baladí (ahora invierto el orden), Pumby: comprometido con los asuntos sociales (el beneficio de la investigación o de la transmisión del saber) e interesado por la política (elecciones a rector).

    Sabe de sobra, minino, que el hecho de no estar de acuerdo con la estructura o filosofía de un determinado sistema, institución u organización social, en tanto en cuanto su función o actuación afecte a todos, no puede resultar un asunto de menor importancia. El propio Mycroft –al que aprovecho para dar la bienvenida-, nos habla de la importancia de la abstención; actitud en el votante que puede parecer en un principio como un indicativo de desinterés en las elecciones convocadas o de la poca importancia de las mismas, pero que en muchas ocasiones precisamente lo que significa es un fuerte posicionamiento político, como por ejemplo una firme oposición al régimen establecido, en cuyo caso sí se le da una enorme importancia al asunto que tratamos.

    Con todo ello, me atrevería a decir que, aunque existiese un porcentaje de abstención muy alto en unas elecciones, no es conveniente interpretar este dato como indicativo de la nimiedad de la elección, pues en muchas ocasiones no somos conscientes de la importancia o las repercusiones que tienen sobre nosotros determinados resultados electorales.

    Su última intervención me ha recordado, don Pumby, una canción de Andrés Calamaro (no sé si conocerán al cantante en Villa Rabitos) titulada “El tercio de los sueños”, concretamente cuando usted dice: “Y me vuelvo a los tejadillos, que no quería perder la condición de observador y comienzo a parecerme a Tirisiti”. Así que, aprovechando los símiles taurinos que tanto le gustan, y su afición al intercambio de canciones, le transcribo el fragmento de la letra que usted me recordó:

    “Algunas veces vengo a ver los toros muy
    tranquilamente, yo me siento en el tendido y no me
    falta un farias entre los dientes, pero aquella
    tarde resultó distinta a cualquier otro San
    Isidro, el tercio de los sueños ya se
    había terminado para mí.”

    Todo ello se lo digo sin acritud, Pumby (ya sabe que le quiero tanto como el Sr. Montesinos).

    Doña R, yo también estoy a la espera de que conteste García Benau a carta del Sr. Serna.

  85. jserna Says:

    No son formas

    Quienes organizan la campaña de los candidatos que han pasado a la segunda vuelta están haciendo algo que no es inteligente. Hemos recibido correos electrónicos genéricos en las que dan por supuesto algo que no ha ocurrido necesariamente: que les hemos votado (Esteban Morcillo) o que identificamos su candidatura con nuestra opción (García Benau). Es decir, se nos dirigen como si fuéramos ya votantes de sus respectivas candidaturas. No son formas. No son maneras.

    En concreto, le repetiría a Maria Antonia García Benau algo que es el abc de las elecciones: sin integración, sin acuerdo, sin pacto, no hay voto seguro.

    Se lo aseguro.

  86. Paco Fuster Says:

    Suscribo la carta escrita por Justo y su último comentario. Y añado más, cada hora que pasa sin novedades son votos que está perdiendo María Antonia Garcia Benau. Mientras dura este tira y afloja, os garantizo que hay gente que ya ha votado y está votando de forma anticipada. Si cree su candidatura que diciéndolo el útlimo día va ir todo el mundo en masa, lo llevan claro. Entonces ya será tarde. Ya no te da tiempo a llevar el mensaje a tanta gente. No todo el mundo entra en la web de las candidaturas ni está pendiente de la prensa para ver cómo sopla hoy el viento. La inacción llevará a mucha gente a la abstención, y no hace falta decir a quien beneficia eso.

    Hoy me he cruzado con la profesora Garcia Benau en la cafetería de Filosofía. Ella y todo su equipo tenían una reunión allí con el PAS de Blasco Ibáñez, o sea, con los votos que ya tienen seguros. No lo entiendo.

  87. Pumby de Villa Rabitos Says:

    Lo dicho, que en este “post” voy de Tirisiti…

    Ejem, doña Isabel… yo le permito a usted lo que usted quiera (y yo me deje) pero no llego a entender qué me reprocha. Si he tildado de grande el asunto de las elecciones a la UV es, precisamente, porque lo considero grande, no porque me esté choteando del asunto. ¿Le está fallando el humor, señora mía?… De acuerdo, pongámonos serios: ya indiqué que con un volumen tal de interesados directos – los 57.000 que tanto me impactaron – y una sociedad valenciana entera como evidentes interesados, aunque lo fueran indirectamente, el asunto no lo podía considerar menor. Advertí, igualmente, y precisamente por eso, que prefería escuchar (leer) más que hablar (intervenir).

    Por más que personalmente pueda tener interés en el desarrollo de la vida pública en general y de la Universitat de València en particular (pues en sus pechos me crié), no me creo capacitado para opinar sobre programas, personas y estrategias electorales o, mejor, postelectorales. Desconozco la situación interna de esa institución, desconozco el talante de los candidatos y lo que para mi, desde fuera, pudieran ser ideas brillantes, tal vez aplicadas dentro podrían ser un desastre. Así que opté por leerles y aprender. De hecho, como ya dije, he aprendido mucho.

    De todo este asunto, sólo me inquietó el llamado a la abstención defendido el sr. Mycroft. No obstante, creo que el sr. Serna puntualizó la cosa firmemente, impeliendo al voto, así que tampoco tenía demasiado más que añadir a lo que ya dijo él. Me limité a agradecerle, a don Justo, que tomara un motivo que había utilizado yo un poco más arriba para defender un posicionamiento comprometido en este proceso.

    Si quiere se lo especifico aunque creo que es conocida mi tendencia a votar. A votar siempre. Y lo es porque el sistema en el que vivimos es perverso y, si no votas, votas. Esto es, para hacer el recuento siempre hay una reducción al concepto torticero de “votos válidos”. Así que aunque, como señala el sr. Mycroft, pudiera haber un 90% de abstención, sí, sin duda tiene razón, es un hecho reseñable y lamentable. Pero a los aparatos electorales se la trae al fresco: “¿sólo votó el 10%?… Vale, no importa. Votos válidos 5.700. Votos para fulanito/a x, para menganito/a y. Gana menganito/a con el tanto por cien que corresponda de los votos válidos”. Y se acabó el tema. Es la dictadura del número. Por eso, entre otras cosas, hay votar. Y para votar, hay que mojarse, y comprometerse, y pactar, y renunicar, y asumir… lo que yo decía de dejarse la mesita camilla y de grandes palabras; hay que lidiar. Bueno, lo ya expuesto ¿qué voy a reiterar yo ahora?, así que no acabo de entenderla doña Isabel.

    Por supuesto, entiendo que lo que me dice lo hace sin acritud. Considero que, tal vez, fue una lectura apresurada de mis palabras o una expresión torpe por mi parte lo que la ha confundido con mis intenciones. De todas formas, siempre es un placer departir con usted, más si pone como música de fondo a Calamaro, otro músico, otro trovador, que se escucha no sólo en las calles de Villa Rabitos, también en los amplios salones de Ámbar.

  88. Isabel Zarzuela Says:

    No, no, Pumby, no reitere nada. Ya me quedó claro :-)

  89. Arnau Gómez Says:

    ¿Un tema menor ,las elecciones a Rector de la Universidad de Valencia?.¡No,voto al chápiro verde!.Es un asunto muy importante.Como lo son las elecciones a los Consejos escolares.Todo lo que concierne al sistema educativo debe ser y es muy importante.Y mucho más la dirección de una universidad.La sociedad, no solo la universitaria debe ser coparticipe de esa elección,que no solo es el mero hecho de depositar el voto.Es algo más.Es la participación real y no formal de la sociedad en su conjunto.La democracia no solo es la acción de votar.Es algo más.Es participación y si no se entiende así,abriremos una vía de agua por donde se introducirán los antidemócratas para ,primero diluir la democracia y luego destruirla.No quiero acabar mi vida con otra dictadura peor que la que viví durante 40 y pico de años.

  90. jserna Says:

    Sr. De Villa: me agradece el que yo haya tomado un motivo que usted dice haber utilizado más arriba “para defender un posicionamiento comprometido en este proceso”. Habla incluso de la forma tan contundente que he adoptado. “Impeliendo al voto”, añade. ¿De verdad, sr. De Villa, cree usted que en mis intervenciones públicas no me expreso de forma contundente o que no siempre adopto “un posicionamiento comprometido”? ¿De verdad lo cree?

  91. Aviso Says:

    No se da por cerrado este asunto. Volveremos sobre ello, con nuevo post, cuando esté a punto de celebrarse la segunda vuelta de estas elecciones.

  92. mycroft Says:

    Personalmente, defiendo votar en blanco como señal (no cuantificada, no destacada, y a menudo totalmente obviada) de descontento y de protesta.

    Pero comprendo al abstencionista universitario, que no comulga con el sistema de elección, con los corruptos grupos estudiantiles que se presentan al claustro (a menudo meras filiales partidistas que defienden intereses no confesados), o la falta absoluta de identificación con la institución en si misma.

    Lo comprendo demasiado bien como para no darle una importancia capital, incluso diría que es el dato más importante que ha venido arrojando, elección tras elección, el proceso electoral universitario en la UV.

    Otros no dudarán en pensarlo un mero signo de meninfotisme, y estarán muy, pero que muy equivocados.

  93. Pumby de Villa Rabitos Says:

    No llego a entender muy bien el talante de su intervención ni comprendo donde quiere usted llegar, don Justo.

  94. jserna Says:

    Hola. La Red es fuente de malentendidos o de errores. Es un malentendido o un error el que usted me anime por el compromiso que ahora yo sí habria adoptado. Da muy mala impresión que a uno le digan eso como elogio. Significa que es una actitud rara o infrecuente. Suelo comprometerme con mi nombre y suelo hacerlo de manera contundente e irónica. Lo que no me leerá es una crítica aspaventosa y apodíctica. No es mi estilo.

  95. mycroft Says:

    García Bernau et altri, de nuevo bombardeando mi buzón de correo.

    Ella afirma que sabe lo que hice el martes. Aquí el proceso electoral comienza a parecerse a una peli de Tobe Hopper, con poderes parapsicológicos y quién sabe si poltergeist.

    Ellos, cada uno a su modo, comentan que no hay pacto y que votemos en conciencia!

    Como si eso no fuera, en principio, lo más decente que se puede hacer. Hasta tal punto se ha interiorizado en este país el votar a la contra, el voto (in)útil.

    Soler además, encantado de su propia candidatura, afirma que no ha sabido explicarse. Eso me suena.

    Cuando hay una protesta, por ejemplo, (LOU, Bolonia, etc) siempre resulta no de un conflicto real, sino (oficialmente) de la falta de explicación, y la falta de capacidad de entender del estudiante: La paradoja de esta coartada, es suprema, significa profesores incapaces de transmitir sus ideas, y estudiantes incapaces de comprenderlas. Pues estamos apañados.

  96. jserna Says:

    Oiga, mycrfot, hoy lunes, a media tarde (o antes), nuevo post sobre las elecciones y lo que éstas me sugieren…

  97. Pumby de Villa Rabitos Says:

    Hola. No sólo la Red es una fuente de malentendidos o de errores. También lo son las lecturas apresuradas. Y las escrituras confusas. O yo escribí muy mal o usted leyó sin acierto. Tal vez, es posible que ocurrieran las dos cosas.

    En cualquier caso, yo no le estaba animando a usted a tomar decisión alguna, ¡hasta ahí podíamos llegar! Que usted se compromete es una obviedad, ya lo sabemos todos. De qué manera lo hace, también. Y su estilo no creo que haga falta informarlo, habla por si solo. Por eso no entendía a qué venía su enojo, especialmente porque no le estaba diciendo nada a usted, hablaba con doña Isabel con un sentido que considero que nada tiene que ver con el que expone. De ahí mi desconcierto.

    Como las palabras las carga dios, si algo de esto no le ha quedado claro, le sugiero que se ponga en contacto conmigo de forma directa.

  98. Pumby de Villa Rabitos Says:

    Hola. No sólo la Red es una fuente de malentendidos o de errores. También lo son las lecturas apresuradas. Y las escrituras confusas. O yo escribí muy mal o usted me leyó sin acierto. Tal vez, es posible que ocurrieran las dos cosas.

    En cualquier caso, yo no le estaba animando a usted a tomar decisión alguna, ¡hasta ahí podíamos llegar! Que usted se compromete es una obviedad, ya lo sabemos todos. De qué manera lo hace, también. Y su estilo no creo que haga falta informarlo, habla por si solo. Por eso no entendía a qué venía su enojo, especialmente porque no le estaba diciendo nada a usted, hablaba con doña Isabel con un sentido que considero que nada tiene que ver con el que expone. De ahí mi desconcierto.

    Como las palabras las carga dios, si algo de esto no le ha quedado claro, le sugiero que se ponga en contacto conmigo de forma directa y zanjemos el asunto.

  99. jserna Says:

    Sr. Pumby, no puede dirigírseme con ese tono suficiente. Simplemente no puede. Es inamistoso. Manifestar así las cosas es despreciar al anfitrión. No se puede tratar con esa altivez. Lo siento, pero no se puede. Me dice, además, que si no me ha quedado claro que me ponga en contacto con usted de forma directa para zanjar el asunto. ¿Usted cree que son maneras?

    Ya le dije días atrás que me parecía improcedente el chisme que usted había escrito aquí sobre Francisco Camps. Le dije que no eran formas: me compromete, mientras usted se sirve de un nick. ¿A usted le parece que ésas son maneras?

    Yo no soy gato, pero tengo malas pulgas cuando me tocan las narices.

  100. Pumby de Villa Rabitos Says:

    Ya veo cuales son sus formas y procedimientos.

    Se lo voy a decir por última vez: yo no le comprometí a nada, fue usted el que hizo interpretaciones maliciosas de mis palabras.

    Así que esto es inutil, si quería que saliera de su blog haberlo dicho antes. Yo, desde luego, no voy a rebajarme a peleas de críos.

  101. Fuca Says:

    Malas pulgas las tenemos todos y todas cuando nos tocan las narices, señor don Justo Serna, y usted las toca algunas veces, aunque sea con traje y tratamiento de usted. No me parece mal que me haya echado de su blog (sí el que me haya insultado, creo que no lo merecía, nunca lo insulté –a no ser que considere un insulto el que lo tuteen- aunque tampoco lo adulé –creo que ese fue mi fallo, pero siempre digo lo que pienso, no puedo adular) pero que se haya metido de esa manera con nuestro querido Pumby hasta el punto de hacerlo abandonar el blog me parece deleznable. Las opiniones de Pumby siempre fueron el contrapunto a sus opiniones y a las de otros contertulios; este contraste de opiniones era lo que enriquecía el blog y lo hacía atractivo a muchos lectores que estamos en la sombra; todos conocemos el carácter provocativo del gatiño y no creo que eso comprometa a nadie. Está claro que usted prefiere otro tipo de público, más sumiso, más amistoso, más conciliador. Le deseo suerte en su aventura. Yo me doy de baja como lectora de su blog.

  102. David P.Montesinos Says:

    Sin ánimo de interrumpir el debate sobre las elecciones -el cual genera por cierto susceptibilidades a mi entender excesivas entre algunos de ustedes- me gustaría referirme a la dimisión de Román de la Calle, hecho que ya juzgué aquí como deseable antes de que ocurriera. Me refiero por supuesto al affaire de las fotos censuradas por la Diputación y que formaban parte de la exposición en el Muvim “Fragments d´un any”, que si no me fallan los datos lleva a cabo anualmente la Unió de Periodistes.

    Si hoy leen ustedes Las Provincias, que no es dudoso de fastidiar al gobern Camps, verán que la crónica del asunto deja muy mal parada a la gente de Cultura -sección Diputación- y deja, sobre todo, en el lugar que le corresponde al señor De la Calle, el cual ha demostrado su dignidad dimitiendo. Sólo la cacicada de que el presidente de la Diputación, ordene por tfno quitar unas fotografías sobre las que le ha informado otro jerifalte que fue invitado a la presentación y ofició de correveidile -es decir, que el censor ni siquiera vio las fotos- ya debería ser suficiente para que De la Calle dimitiera, pero que además se haya dicho que fue de común acuerdo entre Conselleria y el propio de la Calle, cuando tal cosa es mentira… Esto me parece mezquino y me produce repugnancia.

    ¿Por qué creo que es falso? Por sentido común y porque creo a Román de la Calle, es una cuestión de conocer mínimamente a la gente. Román fue profesor mío en la Facultad de Filosofía y siempre presentí que en los círculos de la universidad o del arte era un tipo sumamente respetado. Su gestión al cargo del MUVIM, pese a alguna sombra que podríamos comentar, ha estado muy por encima de lo que podrían esperar unos gobernantes cuyo bagaje cultural tiene más que ver con la sal gorda de las Fallas que con la sutilidad intelectual de la Ilustración.

    Y voy a ser un poco provocativo, pero no diré sino lo que pienso esta mañana. El artículo de Puche en Las Provincias, en defensa de Román de la Calle, me parece valiente y ejemplar. Y diré más, ya saben mis allegados los sentimientos que me inspira Rita Barberá, pero esta vez, al menos esta vez, ha estado brillante y ha sido noble: “Yo no habría quitado esas fotos… Si algo ofende al honor que se denuncie y ya está.” Luego, con cierta ironía, reconoce que, después de todo, quizá ella fuera la más interesada en que no saliera la exposición por aquello de que en la foto donde aparece “estoy especialmente poco favorecida”. La aborrezco profundamente, señora, pero esta mañana le pongo un diez, al César lo que es del César.

    Dice Román que es una cuestión de dignidad la dimisión y que quiere que poder mirar a la cara a su hijo en el futuro. Hablan ustedes estos días y no paran de la universidad. Pues bien, aquí tienen una muestra de dignidad de un hombre de la universidad. Demasiado nivel para nuestra clase política, ahí sí que no dimite nadie, ya lo verán.

  103. jserna Says:

    David, suscribo lo que dice a propósito de la dignidad e incluso, fíjese, la astucia de Rita Barberá.

  104. mycroft Says:

    Hoy he estado en la concentración. Emocionantes las palabras y la dignidad de De la Calle.

    Hacen falta más hombres íntegros, y lo que pasa es que nos vamos quedando huérfanos de ellos.

    La gente del MUVIM seguirá trabajando magníficamente, sin duda, pero va a ser difícil olvidar el maltrato al ilustrado y su independencia, en la casa de la Ilustración…


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