Etiquetas

, , , , , , , , , , , ,

1. Sigmund Freud a escena. Empecemos con una trivialidad. El padre es uno de los personajes esenciales de la vida. Le debemos parte de la existencia. E incluso lo que literalmente no nos concedió. Con él, todo son deudas… O, como se dice en castizo, con él estamos entrampados. Y sí, menuda trampa: le debemos lo heredado y también lo que suponemos que nos dio. Esto es un lío de padre y muy señor mío.

En tiempos de Sigmund Freud –a finales del siglo XIX y principios del XX–, el progenitor era también la figura indiscutida de autoridad. La madre representaba la ternura, los afectos, el roce carnal, la succión y la nutrición. En cambio, el padre encarnaba otro papel: era un tipo distante, externo, incluso malencarado, con un rictus que expresaba permanente enojo. Solía vestir de oscuro, con aspecto grave. Hemos de admitirlo: era todo un personaje…

2. Desde tu butaca gobernabas el mundo. En 1919, Franz Kafka escribió una Carta. Permaneció inédita: luego se publicó como Carta al padre. Su progenitor era un tipo al que temía. Un hombre gigantesco –precisaba– y sobre todo alguien que “podía venir a mí casi sin motivo alguno, sacarme de la cama en plena noche y llevarme a la terraza”. Kafka, incluso maduro, seguía temiendo al padre. “Me sentía ya oprimido por tu simple corpulencia”, admite. “Yo, flaco, débil, esmirriado; tu, fuerte, alto, de anchas espaldas”, reconoce. “Desde tu butaca gobernabas el mundo. Tu opinión era justa; cualquier otra era disparatada, extravagante, absurda”, dice en 1919.

Kafka y nosotros nos medimos con el padre real, pero también con su aura, con su representación. Para Sigmund Freud, el progenitor no sólo es una presencial real. Es también –y sobre todo– un espectro interior, una figura interna, todo lo que de él hemos fantaseado. Menudo acarreo, menuda carga.

   3. De padre y muy señor mío. De eso, de todo eso, tratan tres artículos que publica este mes la revista Ojos de Papel. ¿Tres artículos sobre el padre, sobre la figura paterna y con referencias al psicoanálisis? Escribimos Alejandro Lillo, María Verchili y un servidor.

“Vaya, ya es casualidad”, dirá el lector. No, no es producto de la chiripa. Todo es resultado de un interés común por el psicoanálisis, por la televisión, por el cine. Pero hay, además, una percha de actualidad. La reciente aparición de un ensayo breve de Jorge Carrión titulado Telefreud (2012), del que nos advirtió Rogelio López Blanco. Este texto prolonga su libro Teleshakespeare (2011), que aquí en este blog discutimos con mucha energía meses atrás. La ficción audiovisual –concretamente la televisiva– nos da pie a debatir con ardor, con entusiasmo, de cualquier cosa. Por ejemplo, de zombis: una, dos y tres veces.

Ahora, nos ponemos serios y severos, aunque con un puntico de zumba. Por orden de aparición en el sumario de la revista, los artículos son éstos:

¿Se los van a perder?

____________________________________________

Blogosfera:

Presente continuo, El País:

Con entradas dedicadas a Juan Roig, Rafael Blasco, etcétera.

______________________________________________________

Papeles perdidos, El País:

Próxima publicación de La imaginación histórica (Fundación José Manuel Lara), nuevo libro de JS. El País adelanta algunos extractos y una aproximación a los contenidos.

“Aquel franquismo imaginario”, por Silvia Hernando, El País, 13 de junio de 2012.

El intruso, Equipo Crónica.

http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2012/06/la-literatura-y-su-influencia-en-el-imaginario-del-franquismo.html

About these ads