¿Patriotismo e Ilustración?

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1. Patriotismo. Hace un par de años, en la primera época del blog, coincidiendo con el referéndum francés sobre la Constitución europea, escribí un post que titulé El voto de Tocqueville. En el fondo era la crítica a una cierta izquierda imaginativa que aún abunda en el vecino país, tan aquejado de narcisismo ‘revolucionario’, dolencia que se alimenta con las conmociones del 89, del 30, del 48, con la Comuna: con la convicción arraigada de que los obstáculos se resuelven a golpe de ingenio popular, de experimentos radicales (Nicolas Sarkozy, ahora, amenaza con serlo) o con violencia creadora. La derecha no está libre de esta tendencia. 

Por tradición política, Francia sería la energía creadora y expresiva de la Revolución, un acto ‘realizativo’ de quienes son capaces de rivalizar con Dios, una fiesta paradójica en la que se hacen presentes y explícitos los malos humores: la convicción de que todo puede ser removido gracias a la interpelación (frecuentemente retórica) de las clases populares, cueste lo que cueste; el propósito de que la fatalidad no está dada de una vez para siempre. En los mismos términos –entre retóricos y patrióticos– se expresa ahora el patriota Sarkozy. Fíjense: la misma Francia que votó contra la Constitución europea, que pareció abrazar una pose extrema, es ahora la que entroniza a Sarzkozy, un aspirante que hace uso de grandes palabras, como son Trabajo, Autoridad, Patriotismo: palabras y éxito electoral a los que ahora responden con violencia callejera nuevos-viejos alborotadores.  

Yo creo que una sociedad necesita trabajo y autoridad, por supuesto. Pero creo que debe administrarse el patriotismo en dosis muy moderadas, las justas: sólo la cantidad suficiente para que la colectividad no se destruya provocando perjuicio a los individuos que la integran. Francia no es, precisamente, un país horro de patriotismo: padece esa afección. Creo, más bien, que el énfasis nacional con que Sarkozy se expresa ahora es un mal augurio: es la vuelta a un gaullismo de última hora, un gaullismo que se expresa no contra los rivales de otras naciones (que también sería temible), sino contra aquellos connacionales que no  participan de las ideas de orgullo patrio. La monserga de Mayo del 68 es un instrumento eficacísimo para confundir a los votantes y para desviar la atención, como lo es la exaltación patriótica en tiempos de paz.  

Decía Sebastian Haffner en Alemania: Jekyll y Hyde que “el patriotismo es una emoción que, en condiciones razonables, debería ser sólo latente. No es otra cosa que la reacción natural ante un ‘peligro’ real para la ‘madre patria’, para el territorio, la lengua y las costumbres del pueblo, para la independencia del Estado y el derecho a la autodeterminación. Un patriotismo sano es el que mostraron al mundo los belgas en el año 1914 o los finlandeses en 1939. En épocas de paz, el patriota causa una impresión levemente cómica, aunque también agradablemente cómica. Es normal y natural amar a la propia patria y a los propios paisanos y, en silencio, preferirlos a los países y a los pueblos extranjeros. Pero cuanto más en silencio, mejor. En tiempos de paz, los patriotas recuerdan un poco a esos hombres que acarician y besuquean a sus mujeres en público”. 

2. Ilustración. Leo en El Mundo el artículo de Arcadi Espada titulado “El voto que lustra“. Veo que celebra con fervor el iluminismo de Sarkozy: las Luces de que el presidente electo sería portador. ¿Realmente alguien espera que la política de hoy se resuelva inyectando dosis mayores de Patriotismo e Ilustración, así, como si de una medicina se tratara? ¿Francia, una Francia reblandecida y posmoderna, necesitada de Patriotismo e Ilustración? Sarkozy lo predica y parece ser que A. Espada lo cree: y con él Gallo, Glucksmann, Bruckner y Finkielkraut, intelectuales que fueron de izquierdas, algunos incluso  radicales de izquierda, y que ahora parecen intelectuales radicales de derechas, según precisaba Javier Cercas. Me parece que esta cuestión, la de las Luces en el siglo XXI, la del Iluminismo en la sociedad pluriétnica hay que plantearla de otro modo, quizá de una manera más sutil, como lo hace Ian Buruma en sus últimos libros. Pero no para abdicar de los valores ilustrados –como algunos tontamente  le reprochan–, sino para saber cuáles son las consecuencias de nuestras prédicas.  Uno puede hinchar el pecho, abombar la caja torácica, y dar vivas  a las Luces. Los convencidos aplaudirán con entusiasmo. Uno puede deplorar la pérdida de los valores achacando esa crisis espiritual al reblandecimiento ocasionado por Mayo del 68. Los  damnificados reales e incluso las víctimas imaginarias celebrarán retrospectivamente esa audacia de última hora, pero la realidad es algo más compleja.

Precisamente eso es lo que trata de examinar Ian Buruma en Occidentalismo y en Asesinato en Amsterdam,  dos libros que le han dado justa celebridad. En el primero analiza las fuentes del sentimiento antioccidental que surge en las ex colonias pero también en Europa; en el segundo relata y detalla la muerte del cineasta Theo van Gogh, el perfil de su asesino (un holandés de origen marroquí), el contexto cultural de su odio. En uno y otro libro, la clave es el examen del resentimiento, esa herida irrestañable y por la que se realiza una venganza grandiosa. ¿Tiene causas? Que la política europea haya sido desastrosa e incluso cruel con África o con Oriente no explica ni exculpa estas acciones mortíferas: el odio se alimenta con estereotipos que crean o agigantan  laceraciones reales o imaginarias, con ensoñaciones melancólicas, se agrava con exhibiciones poco razonables aunque su fondo pueda estar justificado: ése es el caso de Theo van Gogh, alguien que quiso enfrentarse a los enemigos antioccidentales por motivos perfectamente asumibles pero adoptando poses extremas y verbosas. El análisis de Buruma es tan sutil que le ha costado el repudio de los ilustrados militantes: como si las Luces debieran defenderse a gritos o pronunciando grandes soflamas que quedan bien ante un auditorio entregado. Por eso, espero y deseo que Sarkozy se desembarace de sus intelectuales de guardia (radicales aquejados de convicción) para entregarse a un política razonable de responsabilidad. Sin grandes palabras, por favor.  

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  1. Por de pronto, Venerable Maestro, otro Mayo del 68 en alianza íntima de obreros, estudiantes, mileuristas y, ésta vez, inmigrantes marginales podría surgir del rescoldo que Sarkozy parece querer apagar con gasolina. O poco conozco yo a mi dulce Francia, o lo de la noche pasada en todo el Hexágono va para largo… Al menos hasta las legislativas de Junio, y… Qui vivra verra, como dije en el anterior post, oséase que Wait and see, cariñines míos.

  2. Me ha parecido muy lúcido su comentario, sr. Serna. Estoy de acuerdo, sobre todo con su comentario sobre como los franceses pudieron votar el NO a la Constitución Europea y el SÍ a Sarko. El año pasado estuve en Francia 9 meses, coincidí con varias huelgas (grèves, que la primera vez que lo oí en la radio no sabía que eran hasta que estuve una hora esperando infructuosamente el autobus), los disturbios parisinos y los cerca de dos meses de huelgas estudiantiles contra Sarko principalmente, este Sarko que ahora es presidente. Tengo amigos y amigas franceses, gente de izquierdas, que temen a Sarkozy y a Le Pen por sus orígenes (vivieron en Argelia) y que les temen por su nacionalismo exclusionista hacia aquellos que no sienten como ellos sus valores, por su concepción constriñente de la ciudadanía francesa.
    Pienso que el no a la Constitución vino dado de un sentimiento muy francés que desde la izquierda y desde ciertos sectores de la derecha apuesta por un Estado de derecho y por una integración más social de la UE, sin la “apertura de puertas al liberalismo” que propugnaba este Tratado. Todas las personas con las que hablé en Francia (no sólo amigos) me decían que la UE no podía concebirse como un estado liberal, que el Estado debe de mantenerse fuerte (aunque este sistema está haciendo aguas en Francia, por desgracia) El problema es que las personas de derechas suelen pensar que los parados, pobres, mendigos, jóvenes indigentes (que hay muchos, por cierto) no pueden seguir viviendo de las ayudas sociales del Estado. Creo que la derecha y buena parte de la izquierda lo que quiere es un Estado Social pero que proteja, por así decirlo “a quien se lo merece” y que en buena medida hay que ver ahí la victoria de Sarko en estas elecciones. No lo sé, es sólo una opinión.
    Lo que sí es verdad es que TODA la derecha francesa (desde Bayrou a Le Pen) se alimenta de esta “frustración” de ver como el país cada vez va a peor con la globalización y de como el Estado sigue dando fondos a quien, desde su punto de vista (no desde el mío, que quede claro) no se lo merece.

    En fin, son sólo un cúmulo de ideas pensadas después de comer, tampoco las tome muy a pecho. Reciba mi más sincera felicitación por su blog, que leo siempre, aunque es la primera vez que escribo, no soy muy dado a estas cosas…aunque esta vez lo he hecho porque amo Francia, quizás más que España, porque para mí es un país con una ciudadanía aún fuerte y comprometida (cuestión que en España va deteriorándose a grandes pasos) y me ha dolido profundamente esta victoria de Sarko. Yo hubiera preferido a Olivier Besancenot, pero sólo obtuvo 1,6 millones de votos, aún así he seguido el duelo Sarko-Segolène con cierto interés. Bueno, lo dicho, muchas felicidades por su blog y continue así. José P.

  3. BRAVO, JOSE, YO TAMBIÉN HUBIESE VOTADO A OLIVIER. CUANDO VIVÍ EN FRANCIA VOTABA A ARLETTE LAGUILLER. SALUT ET FRATERNITÉ!!!!!

  4. En los últimos días pero especialmente en las últimas horas mucho se ha escrito y múltiples y variadas han sido las reflexiones en torno a los previsibles [ahora ya definitivos] resultados electorales de las elecciones a la presidencia de la República francesa.

    Nicolas Sarkozy ha sido finalmente, tal como predecían las encuestas, el ganador frente a su oponente Segolène Royal, por una distancia de algo más de dos millones de votos y un 6% porcentual de diferencia. Pero, ¿dónde están las causas de este triunfo electoral conservador en detrimento de la candidatura socialista, representada por una mujer y con ideas frescas y renovadoras? Como afirma el profesor Serna, “Fíjense: la misma Francia que votó contra la Constitución europea, que pareció abrazar una pose extrema, es ahora la que entroniza a Sarkozy, un aspirante que hace uso de grandes palabras, como son Trabajo, Autoridad, Patriotismo: palabras y éxito electoral a los que ahora responden con violencia callejera nuevos-viejos alborotadores”, en torno a estas ideas creo que hay que buscar las claves de estas elecciones.

    ¿Qué está pasando en Francia? Es obvio que la respuesta a esta pregunta requiere muchos matices e ideas pero es evidente que la izquierda en general y en particular el Partido Socialista francés están aquejados de una urgente renovación, una renovación real y profunda, no solamente teórica sino real y pragmática, que conecte y responda realmente con las necesidades reales del electorado. Posiblemente Segolène pueda llevan adelante su proyecto para renovar la izquierda y “buscando nuevas convergencias más allá de las fronteras actuales” pero, ¿lo conseguirá?, ¿la dejarán los prebostes y dinosaurios o tendrá que retirarse siguiendo los viejos postulados machistas de la “femme au foyer”? El tiempo lo dirá…

  5. El siglo XXI se presenta como un siglo ingrávito, el ser político, el sujeto histórico, la sociedad civil, todo parece que caiga como una propuesta de malos augurios, como dice Justo Serna “el énfasis nacional con que Sarkozy se expresa ahora es un mal augurio…” La voluntad colectiva, como proceso para construir un país se debe basar en la confianza, en la edificación de lo social y lo nacional, que son conceptos exportados de la triunfante Revolución Francesa, pero que ahora ven descansar sus cimientos en una serie de trampas de una mentalidad atrofiada. ¿Realidad o ficción política? Posiblemente la racionalidad ético-política del bienestar social adopta ahora una realidad de despotismo dictatorial y totalitario. ¿En qué se han mutado las propuestas de acción y política, de actor social, responsabilidad y compromiso histórico?

    Creo que para muchos el concepto de nación se convierte en un refugio frente a la uniformización del mundo y la europeización, a las que no están de acuerdo y, para ello, se empeñan en elevar la idea del patriotismo.

  6. A todos nos preocupa lo que ocurra en nuestra vecina Francia. Y ciertamente, las noticias que nos llegan de las elecciones no nos dejan indiferentes. Yo no he vivido en Francia, pero por lo que percibo de algunos de mis familiares, españoles de padres inmigrantes que recalaron en el país vecino en los años setenta, el patriotismo, allí, no parece que lo administren en dosis muy pequeñas. Efectivamente un mal augurio el énfasis nacional con que Sarkozy se expresa. Como dice el refrán: “Cuando las barbas del vecino veas peligrar, pon las tuyas a remojar”
    Y sí Justo, no sólo los intelectuales que fueron de izquierdas ahora parecen radicales de derecha; es un “mal” que en el ciudadano de a pie parece acentuarse con la edad y con la pérdida de la alteración de las hormonas juveniles -que me perdonen los que tienen una trayectoria personal más consecuente-. Un análisis muy lúcido, Justo.

  7. Perdón, repito el refrán: “Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”

  8. Eminente don Paco, lo suyo por Serna tiene una fijación que ya me está preocupando, ¿se encuentra usted bien en su género? No nos sea tímido, dé ese paso al frente, salga del armario y díganoslo, creo que todos – que le tenemos en alta estima por su ternura – lo sabremos comprender.

    Y le digo esto de la fijación porque el que propuso una “porra electoral” – en la que nadie se atrevió a participar, todo sea dicho de paso – y el insensato que hizo un pronóstico público (y errado) fui yo, Manel Cantarell i Recatalà, “Kant” en este blog.

    Pasando a otras consideraciones de interés un poco más amplio y casi como continuación de lo que decía en mi última intervención del anterior post (el adagio “en democracia, cada pueblo tiene el gobierno que se merece”), pienso que en caso francés se dan dos situaciones de enjundia a considerar: (A) el agotamiento de la Vª República (Constitución del 58), un engendro pergeñado desde el trauma nunca superado de “las dos Francias” que afloraron con la ocupación nazi, desde una “grandeur” periclitada, un gaullismo sempiterno (hasta en sus detractores), la francofonía instrumentalizada políticamente y el proteccionismo económico de la burguesía francesa. Y, (B) la abrumadora incompetencia de la izquierda francesa, con un PS que es un nido de personalismos contrapuestos y en absoluto constructivos, un PC que perdió el tren del siglo cuando no entendió cual era su nuevo papel tras la Segunda Guerra Mundial y una galaxia de iluminados detentadores de una Verdad Absoluta (de izquierdas) pero incapaces de compartirla o hacerla comprensible para el común del pueblo francés.

    En el apartado (A) se da un hecho bien conocido para los que trabajan con estrategias de organizaciones: cuando una de estas (por ejemplo, el Estado francés) deja de ser rentable (para sus ciudadanos), entra en crisis. Ante la crisis, sus miembros directivos (las instituciones) son presa del miedo, un miedo que corre, se escampa y alcanza a todos los miembros de la organización (aquellos mismos ciudadanos molestos por la crisis).

    Ante el miedo existen dos reacciones posibles, o la asunción del fracaso, su análisis y consecuente rectificación que conduce a un cambio estructural en la organización o la negación de la evidencia y el consiguiente encastillamiento en las “esencias” de la organización como mágica invocación a una salvación milagrosa. Y Francia, globalmente, ha optado por el milenarismo, el milagro y la magia para resolver sus problemas. Yo no veo ni la Ilustración ni la Neoilustración por ningún sitio, más que Luces, albiro sombras y la tozudez de los hechos, ay, provocarán el amargo despertar de la sociedad francesa. Quisiera equivocarme.

    En el apartado (B) poco más que decir porque el fenómeno es subsistemático de la realidad francesa y de la realidad de la izquierda europea. En Europa, insisto, en Europa, se niega la evidencia de la “irrentabilidad” de la izquierda actual, no se asume que la socialdemocracia ha sido incapaz de gestionar correctamente la política keynesiana (no hablamos de la “perversión keynesiana” gratuitamente) y que a ese fracaso se debe la insostenibilidad – parcial y sin el dramatismo que la derecha predica y exagera – del Estado del Bienestar. Tampoco se asume que el socialismo democrático nunca salió de los apuntes y publicaciones de los teóricos, con una diferencia de abismo entre la teoría y su praxis, que no excede la de una dictadura populista en Oriente y un seguidismo vergonzante en Occidente. Y por último, en el “más allá” de la izquierda encontramos cómodamente instalados en el pesadísimo canto del grillo del sinnúmero de partidillos, agrupacioncitas, grupusculines y demás flatulencias de la postmodernidad (que, por cierto, el señor Lyotard ya predijo en los 70). Si por toda solución, del PCF hacia la izquierda, el tema es persistir (o sea, más incompetencia) y la que quiere aportar el PSF es desistir (o sea, declararse abiertamente liberal y dejarse de zarandajas “rojas”), aquí también habrá otro amargo despertar. Estas elecciones son el segundo aviso.

  9. ¡Este mi Nel.lo Recatalino!. ¡Bravo, y a ver si le vemos a Paco salir del armario en que esté sea cual sea el género íntimo que le asuele! ¡Ánimo, Paquillo, que aquí semos mu liberales!

  10. No no: señora kafeina. Yo no tengo almario ni cristo que lo sundara. Yo soy un exestudiante resentio de serna. Vengo aqui a molestar y si puedo a jorobar. Pero no hay ploblema: tos ustedes lo defienden.

  11. Como ya les dije en su momento, antes de lanzar opiniones sobre el resultado de las elecciones francesas sería más prudente esperar a tener todos los datos y a que estos comenzaran a filtrarse a la sociedad.

    Y miren ustedes, ya tenemos dos hermosas guindas. La SER las puso en las ondas esta misma mañana. Una: las mujeres francesas se han comportado electoralmente exactamente igual que los hombres, esto es, las señoras han experimentado el mismo miedo machista a verse gobernadas por una señora, qué peculiar forma de emanciparse y equipararse a los varones tienen estas damas… Dos: a doña Ségolène le votó el segmento más joven del cuerpo electoral, a don Nicolás lo hizo el más anciano. ¿Ven vuecencias? todo tiene una explicación en esta vida y, desde luego, el triunfo del señor Sarkosy no deja de dibujarse, cada vez más, antes como derrota de “los otros” que como victoria propia. Y ello no es cuestión baladí para la estabilidad de sus gobiernos.

    Sigamos esperando nuevos datos porque si en mi anterior intervención les confesaba que no llegaba a ver por ninguna parte esa presunta Ilustración neocons (¡no me negarán ustedes que esto no es un claro oxímoron!), las posiciones del nuevo presidente no van a poder irse demasiado del encastillamiento en las esencias patrias. Y cuando un estado – entidad artificial por naturaleza – ha de recurrir a inventarse o exacerbar su patriotismo – y ese, que no otro, es el “nacionalismo” que ha desangrado Europa en conflictos territoriales y racistas, no el de las naciones minorizadas y sometidas a los estados – malos tiempos van a correr para todos, por activa o por pasiva.

    Por último les comunico que durante algunos días estaré ausente, por lo tanto, si no respondo a alguna alusión directa de alguien hacia mí – si se diera – les ruego que entiendan que no rehuyo el embate sino que no estoy presente. Pero volveré…

    A guisa de post scriptum especial para don Paco. Mire usted, yo no defiendo al señor Serna, él es lo bastante mayorcito como para hacerlo sin necesitar la ayuda de nadie. Y yo, por mi parte, sólo me preocupo por usted, es que me da lástima ¿sabe?… tanto esfuerzo por molestar… tanto empeño por jorobar… Mi querido resentido ¿es qué no se da cuenta que no molesta?… se ha convertido usted en esa figurita pintoresca con la que la gente se ríe por su inoportunidad y torpeza… ¿no percibe que la única joroba que va a encontrar si persiste en su actitud es la suya propia de tanto hincar la cerviz sobre el ordenador de lo pendiente que está de este blog?… Vamos, vamos, a pesar de ser un ser insignificante algo de dignidad le debe quedar, deje de denigrarse ante todos y participe de una forma más creativa – ¡seguro que puede hacerlo! – aunque si su inquina contra don Justo se lo impidiese, un prudente silencio siempre es mejor que este permanente carcajeo que producen sus intempestivas aportaciones.

    Y no se preocupe, no me obstinaré yo tampoco con usted, le digo esto y ya nada más, en su madurez deposito la gallardía de su decisión.

    Para todos: ¡hasta más ver! Salut i República!

  12. Algunas veces, querido Kant, confundimos nuestros deseos con la realidad. A mí también me gustaría que las mujeres fuéramos solidarias entre nosotras y votáramos a personas de izquierda, pero no somos una clase social (no sé si estamos de acuerdo, el Partido Feminista dice que sí), nos comportamos igual que otros colectivos, así que a mí no me extrañó que las mujeres siguieran los mismos comportamientos que los hombres en las elecciones francesas. A mí me pasó algo similar cuando aprobaron el matrimonio entre homosexuales, no lo entendía, estoy en contra del matrimonio, no creo que las personas necesitemos contratos para unirnos, pero, claro, mis deseos no coinciden con la realidad, los homosexuales tienen el mismo derecho que los heterosexuales a cometer “errores”.

    Sobre las elecciones francesas no sé qué decir que no hayáis comentado vosotros. Os dejo una noticia que apareció hoy en La Voz de Galicia (tenemos a Rajoy haciendo campaña en estas tierras galaicas); en ella Rajoy dice que propondrá en España ideas similares a las que ganaron en Francia.

    El presidente del PP, Mariano Rajoy, anunció ayer su intención de proponer en las próximas elecciones legislativas «ideas similares» a las del recién elegido presidente de Francia, el conservador Nicolas Sarkozy.

    En un acto de presentación del candidato del PPdeG a la alcaldía de Lugo, Joaquín García Díez, Rajoy opinó que la victoria de Sarkozy fue «enormemente confortante» y opinó que «ha triunfado quien ha defendido sus ideas, quien defendió la libertad, quien cree en una Europa unida y que el trabajo, el esfuerzo y el tesón es algo absolutamente necesario».

    Celebró la vitoria de Sarkozy y consideró que hay ciertas similitudes entre el trabajo realizado por el PP en España y las ideas que propugna Sarkozy, el líder del partido UMP.

  13. Me ha llamado poderosamente la atención el fuerte seguimiento que desde España han tenido las elecciones francesas. Pero aún más curioso me ha parecido el modo en el que los “bandos patrios” han tomado las banderas de Sarko y Sego, verbigracia este artículo y los comentarios de la parroquia socialista habitual. Los medios afines al partido en el Gobierno -TVE, Grupo Prisa, etc.- no dudaron en abrazar la candidatura de la Royal como si de un Rodríguez en versión femenina y francesa se tratase. Los correligionarios del PP hicieron lo propio con Sarko.

    Entiendo que, como en el fútbol, aquí se ha producido una derrota y una victoria, ambos casos clara, si bien no contundente. Pero la gran ventaja de todo este asunto es que el partido ha sido en una liga en la que no jugaban los equipos nacionales, por mucho que algunos hayan hecho campaña creyéndose lo contrario.

    Francia ha elegido. Los franceses han preferido el aparente pragmatismo de Sarkozy frente a la visión romática que presentaba Royal. El candidato ganador ha realizado una campaña impecable, apartándose de Chirac como si ni siquiera fuese de su partido. Ahora los franceses estarán atentos a esa regeneración de la que tanto se ha hablado.

    Saludos.

  14. Querida Fuca, hace tiempo que el pobre Rajoy intenta arrimarse al sol que más calienta. ¡Claro que querría aplicar las ideas que han dado el triunfo al que considera su homólogo político! Aunque no repare que es triunfo se ha debido alvoto masivo de los Lepenistas que hicieron caso omiso a la consigna abstencionista de su Jefe. Pero le faltan años luz y de tradición democrática para ser un neocon a la francesa, aparte de la categoría personal. Aparte, aparte, de que el señor Mariano, pese a mirar embobado la praxis democrática y republicana en el país vecino, sería incapaz de hallar el consenso en su propio partido para llevar a la calle cualquiera de los proyectos de Sarkozy para “modernizar” Francia: La modernización de España, aunque no esté terminada, aunque le falte mucho por hacer, ya la ha realizado el PSOE en sus años de gobierno: El PP lo único que ha hecho y hace es poner palos en las ruedas y jalar hacia atrás los vagones.
    Buen viaje, mi buen Kant,y tráete en la faltriquera un montón de palabras nuevas y nuevos soles que regalarnos.

  15. Jeje estoy de acuerdo con Pakithor, en lo de que psoe y pp han abrazado a los dos candidatos (quizás IU lo haya hecho con algún partido de izquierda más afín a él, pero como no sale por la televisión nunca lo sabremos). Pero lo más gracioso de todo fue ver ayer a Acebes diciendo que “España había ganado”. Aparte de la manía de identificar España y PP, me llamó la atención el saber qué habíamos ganado ¿un piso en regimen compartido?

    Don Justo, aquí en la Mancha hay quien pegaría por ser su alumno, no haga caso a resentidos, que en este país hay muchos

  16. Jose y restantes contertulios: les agradezco su colaboración, su escritura, su reflexión, su análisis, que efectivamente son una forma de conversación, como sostienen los teóricos de la blogosfera. Aquí, en esta bitácora, hubo un tiempo en que irrumpían trolls que hacían invivible este espacio. Miguel Veyrat me pedía que pusiera filtros: dada mi impericia técnica tardamos un tiempo en resolverlo. Hubo un tiempo, insisto, de numerosísimos comentarios, una parte de los cuales eran simplemente insultantes y amenazadores con algunas personas que aquí escribían. Al señor Paco, que se me declara “exestudiante resentío”, le pediría que siguiera con nosotros. Tal vez, no aprendió nada de mí, pero yo sí creo aprender algo de él: el laconismo de que se vale tal vez exprese la profundidad aforística de su pensamiento.

    Cambio de tercio. Pese a lo que alguien sostiene más arriba, yo no creo que mis últimos artículos en el blog sean exactamente una toma de partido (cosa a lo que tengo perfecto derecho), sino un análisis de Sarkozy, candidato que tenía las mejores expectativas (como así ha sido). Si sólo fueran una toma de partido, podría ahorrarme la escritura para así reproducir consignas. Pero no es así. Por eso, cuando escribo, no creo hacerlo por pertenecer a lo que Pakithor llama con un tono peyorativo la parroquia socialista, cosa que yo podría hacer perfectamente en la medida en el que Psoe es un partido legal. Cuando escribo suelo hacerlo por dos razones: o para expresar un entusiasmo (y este entusiasmo generalmente lo dedico a la literatura, raramente a la política); o para criticar lo que me molesta, y las solemnes palabras, grandilocuentes y enfáticas, de Sarkozy (o de su creativo propagandístico) me molestan. Por eso acabo diciendo que ojalá el presidente electo de Francia gobierne si escuchar el énfasis verboso de antiguos intelectuales radicales de izquierdas, ahora intelectuales radicales de derechas.

    Por otra parte, como bien dice el señor Kant, yo nunca he hecho predicciones sobre las elecciones francesas. Por tanto difícilmente podía equivocarme con una profecía jamás planteada, aunque personalmente deseara el triunfo de la moderación.

  17. Estimado Pakhithor: ¿Cómo se puede realizar una regeneración “contra” diecisiete millones de franceses y “a favor” de diecinueve? ¿No cree que habría matizar sus conceptos de “victoria” y “derrota”?

  18. Está claro, querido Miguel, que Rajoy es un personajillo que intenta siempre arrimarse al sol que más calienta y que intenta traspasar los resultados de las elecciones presidenciales francesas a España; está contento, ya se está creyendo que va a ser el próximo presidente español. Aun encima, hoy sale adelante en el Parlamento una propuesta del PP, enmendada por IU, sobre la elección de los directivos de la CNMV; primera derrota del PSOE, Rajoy está feliz.

  19. FFuca, amiga mía, en el “no sectarismo” que nos identifica dentro de un amplio marco de izquierdas, reconocerás que el “palo” al PSOE en el tema de la CNMV está ampliamente justificado. Me ahorro argumentos, pero sí te diré que íntimamente prefiero que el control del controlador de los “pelotazos” esté en manos del Parlamento. Un abrazo, en el convencimiento de que el pueblo español sabrá dilucidar entre la tinta de calamar y la niebla en la que quieren sumirlo. No creo que Rajoy aproveche el tirón Sarkozy, más gallego y ambiguo que él, como lleva demostrando a lo largo de su carrera política. Al tiempo.

  20. Estoy de acuerdo contigo, Migueliño (sabes que el sufijo –iño los gallegos sólo lo utilizamos en plan cariñoso), en nuestra preferencia por el Parlamento como control de los controladores. También espero que Rajoy no aproveche el tirón Sarkozy, aunque no comparta el tópico que le atribuyes a este individuo, gallego y ambiguo, no creo que los galegos seamos mucho más ambiguos que el resto de la humanidad; si esto fuera verdad, yo tendría dificultades para vivir en mi tierra.

    Y ahora, nuevo post de Justo Serna, esta vez parece que vamos a hablar del dios de los creyentes cristianos.

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