Deng Xiao Ping

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Desde luego todo atentado está concebido para dañar objetivamente: para herir, para matar o para ambas cosas a la vez. Pero estos ataques están igualmente pensados para activar o agravar procesos de victimización, para que nadie se sienta a salvo, para que los medios registren el hecho: un acontecimiento del que siempre darán cuenta los periódicos buscándole inevitablemente algún significado. Por supuesto todos somos potenciales víctimas, pero hay más probabilidades de que asesinen a quienes son símbolos o pueden tomarlos como tales. Aparte de matar, eso es lo más extraño de estas acciones: que los ejecutores no lo hacen por razones personales; sólo para que escarmienten los símbolos. Supongo que quienes han puesto una bomba de más de cien kilos en un cuartel no tenían nada particular contra una persona nacida en Melilla hace cuarenta y tantos años: de profesión, guardia civil. Hacer de alguien un emblema de algo tiene la ventaja de que no es preciso enemistarse con él. Basta con convertirlo en símbolo de lo odiado. 

Un atentado cobra dimensiones de terror sublime cuando la muerte real agiganta el hecho, pero también cuando la matanza potencial hace imaginar un infierno. Sin embargo, la violencia simbólica en sí tiene poco de sublime: suele ser banalidad incurable, impotencia mediocre, razonamiento averiado. ¿Que en ocasiones hay circunstancias objetivas que parecen justificar el hecho violento? Digo esto y me acuerdo de lo que cuenta Santiago Roncagliolo en La cuarta espada, un volumen en el que el autor rastrea el terror en el Perú reciente, el provocado por Sendero Luminoso y el organizado por el contraterrorismo. Las primeras acciones ordenadas por Abimael Guzmán fueron concebidas por su dimensión especialmente simbólica. O eso creyeron él y los suyos.

El primer atentado ocurría en la madrugada del 17 de mayo de 1980. Duró una media hora. Cinco encapuchados redujeron al guardián de un colegio electoral en Chusti. Quemaron las urnas y el libro de registro. 

Quemaron las urnas y el libro de registro

Durante las siguientes semanas, los senderistas cometieron otros atentados con dinamita y con bombas caseras. Atacaron bancos, torres eléctricas, locales públicos y… algunas dependencias de la embajada de China en Lima.

La embajada de China.

La siguiente acción más llamativa tuvo lugar el 24 de diciembre de ese mismo año: “una columna senderista”, escribe Roncagliolo, “atacó una hacienda, secuestró al propietario de sesenta años, lo torturó a golpes, le cortó las orejas y lo mató”.

Le cortó las orejas y lo mató

Dos días después, el 26 de diciembre, Sendero Luminoso engalanó el centro de Lima con adornos de simbolismo obvio: en algunos postes de la luz colgaron perros. Los responsables policiales pensaron que los animales llevaban dinamita. En realidad, los perros sólo tenían carteles con una leyenda extraña: “Deng Xiao Ping, hijo de perra”.

 Deng Xiao Ping, hijo de perra.

 dengxiaoping.jpg 

Una acción de violencia simbólica, fotografiada por Carlos Bendezu para la Revista Caretas. Con esta acción contraria al reformismo comenzaba en Perú la guerra de guerrillas, replicada con ferocidad por el Estado. Deng Xiao Ping en los Andes… El resultado, casi setenta mil muertos. Desde luego en el origen de tantas violencias suele haber un principio banal que se hace pasar por simbólico, una justificación presunta, un escarmiento.

No me pidan que ahora razone: no puedo decir más de lo que ya he dicho muchas veces. Sólo puedo mostrar mi estupor.

——————-

Viernes 16 de mayo, a poqueta nit, nuevo post.

31 comments

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  1. Arnau Gómez

    Mi respetada Dña Miranda.Puede que los autores de ese artículo de divulgación de ciencia (mala ciencia) puedan aportar datos sobre ciertos cerebros dañados y atribuibles a la acción de la quimioterapia y sobre todo de la radioterapia.Puedo decirle que conozco muchos ,muchos casos,por ciencia propia a los que,afortunadamente,no se les ha podido hacer un estudio anatomopatológico de su cerebro, porque están vivitos y no tienen el más mínimo interés que les hurguen en sus neuronas,sus dendritas,su neuroglia y su microglia.Pero le puedo asegurar que sus faultades psciquicas y su capacidad mental es totalmente normal y me cuentan que tuvieron un momento difícil al principio de su enfermedad,cuando no sabían que su cáncer de mama es curable.En cuanto supieron que sobrevían y que otros, sin su cáncer, morían o se deterioraban en cuerpo y mente,remontaron su mal estado mental.Créase que estamos hartos de la divulgación pseudocientífica y sus secuelas,mucho más graves para el intelecto que la quimioterapia.A lo peor a sus allegados les faltó un buen médico,que supiera aplacar su ansiedad y su miedo a una muerte inmediata.

    Gracias D. Kant por su alusión a mi petición de “Grândola” en “Hora 25”.Me parece mucho más significativo el abril portugués que el mayo francés y Grândola es el himno de ese abril democrático portugués.

  2. Paco Fuster

    Caprichos del destino – o de la barbarie terrorista – este atentado y el “post” de Justo con su alusión a la obra de Roncagliolo, me refrescan algo que tengo muy reciente. El pasado martes asistí – y en parte protagonicé – un debate intenso y muy interesante sobre Sendero Luminoso y su historia, en clase de “Historia de América Latina”. Analizamos una parte (la dedicada a la historia de SL) del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación* del Perú, documento muy interesante y con un profundo valor simbólico.

    No voy a hablar del Informe (lo tengo delante de mi, muy subrayado y anotado) ni de SL porque no es el tema del “post”, pero si que voy a citar simplemente dos frases textuales para ver si, desgraciadamente, les recuerdan a algo. Cito dos conclusiones del Informe (la quinta y la sexta):

    5.- Para el PCP-SL [Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso] los derechos humanos tenían un carácter “burgués reaccionario contrarrevolucionario” y eran opuestos a los que ellos denominaban “derechos del pueblo”.

    6.- Según sus bases filosóficas, políticas e incluso psicológicas, el PCP-SL “ve clases, no individuos”, de donde deriva su absoluta falta de respeto por la persona humana y por el derecho a la vida, inluyendo la de sus militantes, educados en un fanatismo convertido en sello de identidad, lo que condujo a acciones terroristas y genocidas.

    Aunque se trata de un lenguaje marxista-maoísta un tanto desfasado, lo importante es la vigencia en nuestro país – cuyo último ejemplo lo proporciona este guardia civil fallecido – de esa frase que recoje el Informe: “su absoluta falta de respeto por la persona humana y por el derecho a la vida”.

    *El Informe entero está disponible en Internet: http://www.cverdad.org.pe/ifinal/index.php

    Partiendo de esta base, creo que cualquier debate es absurdo. Sólo espero que lo que he escuchado esta tarde en el Congreso de los Diputados se cumpla por parte de todos y no se repita lo que ya conocemos. El lema de la Comsión de la Verdad y Reconciliación es este: “Un país que olvida su historia esta condenado a repetirla”. Lo dicen los peruanos que – muy a su pesar – saben algo de repetir viejos errores. A ver si aprenden su lección.

    PS: Señor Arnau Gómez, me alegro mucho de su regreso. A ver si algún dia nos volvemos a ver y disfrutamos de otra charla agradable.

  3. Mur

    Hay que dialogar con ETA cuanto antes, y mejor hacerlo ahora que el PP está tocado y no puede crispar.

  4. Garven

    Pongamos el dedo en la llaga, aunque moleste. Mientras haya gente, como el lehendakari, empeñada en seguir ahondando en la identidad vasca, ETA existirá. ETA es la única consecuencia necesaria de la búsqueda de la identidad vasca. Lo demás podrá existir o no existir, ETA será siempre.
    El dedo en la llaga, la mirada al horror, sin engañarnos.
    Es esto, es esto, y solo esto lo que trae consigo el ahondamiento de la identidad, antes y ahora: trae fascismo, solo eso.

    Por cierto, parece que hará una buena mañana en el borde exterior del sistema.

  5. Paco Fuster

    He dicho que el debate sobre Sendero Luminoso fue el martes y no, fue el lunes. Lo digo por si algún compañero de mi clase lo lee.

  6. Miguel Veyrat

    Al menos el consenso recién recuperado —y que ha causado a Rajoy la desafección, o mejor traición, en el caso de Mayor Oreja y su acólita San Gil, descartado ya el extravío mental de esta última debido a alteración mental causada por quimioterapia— hará que la alegría en el borde exterior del sistema, como alega en acertada frase el amigo Garven, sea menor. El disenso y la actitud beligerante antinacionalista “pepera” en la legislatura anterior, confundiendo churras con merinas, hizo envanecerse a los terroristas quienes reevaluaron su importancia y capacidad de influencia en la política general del Estado. Las cosas ya en su sitio, tan sólo la cobarde miopía del aún Lehendakari, que el mismo día del atentado pide “negociación política” con la miserable mirada puesta en las próximas elecciones, puede seguir dando un respiro a las alimañas que mueven el nogal. El próximo, con toda probabilidad Patxi López sólo recogerá nueces en forma de votos democráticos y no de cadáveres. Mayor y San Gil acaban de proporcionarle otro montón de sufragios.

  7. Miguel Veyrat

    ¡Ah, y que perdonen Justo, Paco Fuster y demás interesados en el horror de Sendero Luminoso, que la actualidad nos devuelva a nuestro horror casero, pero de la misma irracional etiología que los citados en su magnífico post.

  8. Alejandro Lillo

    Antes que nada, señor Kant, un comentario a una de sus intervenciones (ya saben, esto de internet me impide disfrutarles todos los días). Dejo aquí el enlace: http://blogs.epi.es/jserna/2008/05/10/leyendo/#comments

    Leo con fruición el ensayo de Begout (Lugar común) recomendado por Montesinos. El ensayo versa sobre lo ordinario, sobre la cotidianeidad. Leo el post de Justo sobre el terrorismo y, no sé, no puedo evitar asustarme ante la fusión de esos dos conceptos. No tengo palabras.

  9. Kant

    Hijo de perra… hijo de puta… qué expresión…

    Hijo de perra… Lo leo en el cartelito del pobre animal colgado de una farola en la fotografía de Carlos Bendezu que don Justo nos reproduce.

    Hijo de puta… don Carles Francino – en la Cadena SER – utilizó las palabras dolidas de la hija de la anterior víctima de ETA para ilustrar su opinión sobre el último atentado etarra. Ni las apostilló.

    Hijo de perra… hijo de puta… Vaya forma de plantear las cosas. Si piensan resolver así el conflicto, con sesenta mil muertos, si esa es la cifra que les parece razonable, desde luego no cuenten conmigo, hijos de mala madre.

  10. Kant

    En efecto, sr. Gómez, por más que hubiéramos discrepado en otros aspectos, coincidimos en este del abril portugués, no sé si por los mismos o diferentes motivos, pero en todo caso, las calles de Grândola, villa morena, tierra de fraternidad, nos pueden ver pasear por sus esquinas.

    Don Alejandro, hasta que no envié mi anterior participación no advertí la suya previa. Hice uso del nexo, leí sus palabras y le digo que sí a todo. En efecto, provoqué – provoco – y en esa clave había que leerme. Veo que ud lo ha hecho y que se ha expresado correctísimamente. Por más paradójico que le pueda parecer y a pesar de mi mismo – provocando – estoy de acuerdo con ud en prácticamente todo. Por otro lado, obviamente puede ud darme ese tratamiento afectuoso porque en alto afecto le tengo yo a ud también, apreciado joven.

  11. Alejandro Lillo

    No sabe como me alegran sus palabras, señor Kant. Usted me hace pensar, y eso me gusta, me gusta mucho.

  12. Pedro

    La violencia no siempre es banal. Deberia haber aprendido de la Historia. Toda violencia es mediocridad?

  13. David P.Montesinos

    Valiente y oportuna intervención, sin nick, por cierto, felicidades a Paco Fuster. Suscribo lo que dice punto por punto. Solo eso, porque ante la lógica del horror prefiero guardar silencio… La gente se indigna públicamente… sí, es lo que toca… yo seguiré a Wittgentein: “de lo que no se debe hablar más vale callarse” Vayanse a El Roto de hoy en El País… genio.

  14. Arnau Gómez

    A veces me pregunto a quien beneficia la violencia que considero,consideramos irracional.Si no beneficia a los que la practican (se deduce de lo que se ha escrito y se dice una vez y otra);si los que esperan recoger las nueces de las higueras que no de los nogales,solo recogen higos podridos;si los que pretenden que el pueblo hable,cuando la violencia no les permite hablar y ellos miran hacia otra lado cuando hay un acto violento:si los que condenan la violencia con la boca pequeña,tampoco sacan ningún beneficio.¿Quién sale beneficiado de la violencia de los hijos de puta (prefiero esta malsonante palabra a la de hijo de perra,animal fiel,dócil y amigo)?.
    PS- Amigo Paco.Estoy a su disposición,porque una charla delante de una horchata (extracto de la chufa, tubérculo que importamos de Níger),con usted y lógicamente,con D. Justo,siempre es un placer para el espíritu y para el paladar.

  15. Bartleby

    “Desde luego todo atentado está concebido para dañar objetivamente: para herir, para matar o para ambas cosas a la vez. Pero estos ataques están igualmente pensados para activar o agravar procesos de victimización (…)”
    ———————————–
    Y al revés; los procesos de victimización que fundan utopías encubridoras de tomas locales de poder necesitan de esa excrecencia violenta para legitimarse por contraste. Incluso para aparecer como mal menor ante el estado al que, habiendo huido de ese territorio, sólo le queda el mando a distancia de su antiguo poder, incluyendo la violencia.

    Mientras esto escribimos, Sr. Serna, la falta de libertad en territorios, físicos, simbólicos, públicos y privados, del País Vasco, sigue intacta. Y seguirá, puesto que la legitimación de esos procesos de que hablábamos no la proporciona la historia ni un sector de la población (“derecho a decidir”, antidemocrático), sino la dimisión del soberano original (eso del pueblo español, con perdón y sin necesidad de citar la Constitución, que se ha convertido para muchos en un “detente bala”).

  16. Bartleby

    Una breve apostilla: otro proceso que activa el terrorismo (la violencia ilegítima, mejor) es su protagonismo del discurso público, al que nos prestamos al diseccionarlo con espíritu apocado de entomólogo, no con precisión de cirujano.

  17. Bartleby

    Arnau Gómez said,
    “A veces me pregunto a quien beneficia la violencia que considero,consideramos irracional.Si no beneficia a los que la practican”
    ——————————-
    En este caso (ETA) sí le beneficia puesto que su motivo (independencia del País Vasco) es gestionado por otros mientras tanto pero ellos serán también sus albaceas. Y sin esa violencia el proceso de independencia es no sólo más lento sino más incierto. Siempre, por supuesto, en ausencia o debilidad del titular del poder, el estado español.

  18. Miguel Veyrat

    Don David, con todo respeto a su condición de profesor de filosofía me va a permitir hacer de “domador de perros” —broma que sólo entenderá usted y quienes asistieron el pasado mes a La Casa del Libro—, pero quizás haya manejado usted una traducción incorrecta tema del que ya hemos hablado aquí mismo, del Tractatus. Wittgenstein dijo exactamente que “de lo que no se puede hablar, se debe callar”, que no es exactamente lo mismo que usted ha escrito, y desde luego no aplicable al contexto. Wittgenstein, gran lingüista antes que filósofo —como también lo fue Nietzsche—, aclara en la primera redacción del “Tractatus” que >, lo que equivale a que > .
    Item más, en las interpretaciones recientes al “Tractatus Logico-philosophicus” aparece un Wittgenstein entroncado con elementos metafísicos y aún místicos, desbordando el marco analítico de su obra en su interés por Kirkegaard, Shopenhauer y Freud o por sus similaridades con Heidegger y Husserl. Así, comenta Ferrater Mora que el propio filósofo da pie a estas interpretaciones al reconocer que lo que no puede decirse es más importante que lo que puede decirse, y que conviene delimitar el campo de lo decible —sea en un lenguaje ideal o en lenguajes corrientes— justamente porque lo indecible, que es en muchos casos lo ético queda entonces liberado, si es que no constituye en tal caso la base para una liberación de la propia personalidad del ser humano…

  19. Miguel Veyrat

    Después de la palabra “incorrecta”, y antes de “tema”, me comí una coma… No me supo bien. Y añado a la entrada anterior, que ante el horror, usted dispense, creo que no debemos callar sino gritar, denunciar, escribir, hablar, movilizarnos. Y por supuesto, suscribir todo lo que dice don Paco Fuster, como yo mismo hago en este acto de escritura.

  20. Arnau Gómez

    El proceso de independencia por la vía violenta es una reliquia prehistórica.Ni ETA se lo cree.ETA solo tiene como camino y no luminoso , por cierto, seguir viviendo de la violencia,para la violencia y por la violencia.

  21. jserna

    Perdonen este comentario.

    1. El lenguaje del terror. Como usted sabe, sr. Montesinos, el segundo Wittgenstein –el maduro, el de las ‘Investigaciones filosóficas’– no se conformaba con callar de lo que no se podía hablar, sino que esperaba y proponía analizar los juegos de lenguaje. En su famosa ‘Conferencia sobre la ética’, el filósofo austríaco abundaba en los detalles que precisa Miguel Veyrat, acercándose, en efecto, a lo que siempre inquietó y no pudo tratar con el lenguaje de la lógica: el sentido, el valor. De ahí que, a la postre, se interesara por el lenguaje de la religión, de la ética, de Freud, por ejemplo. Del segundo Wittgenstein hasta nuestros días, los actos humanos han de interpretarse como expresión, como enunciados, como actos de habla. Lamentablemente, el terrorismo que busca tener efecto mediático es también un juego de lenguaje. Terrorífico, pero juego. Se plantean unos objetivos a partir de unos recursos (siempre limitados); se disponen los hombres que habrán de activar esos recursos, las piezas que ejecutarán la acción, cuyas víctimas (si sobreviven) y espectadores habrán de interpretar. Es una macabra enunciación, pero enunciación al fin. Es un siniestro acto de habla, pero acto de habla a la postre.

    2. El “activista”. En los perros colgados en los postes del centro de Lima hay un discurso de la violencia que empieza… Es probable que quien pone una bomba en un cuartel o quien ejecuta a un guardia civil que vigila desde una garita no se vea sólo como un dinamitero: es posible que se piense como ejecutor de una expresión, como el artífice de un acto con significado. Los medios recogen la acción del victimario, los periódicos la contextualizan –por supuesto, la condenan– y los espectadores o lectores asistimos a un espectáculo cuya representación efectivamente nos deja atemorizados o mudos o estupefactos. Imaginen la escena del guardia civil que sorprende al individuo que está a punto de activar el detonador. Está relatada desde el punto de vista del “activista”:

    3. Mi perfecto detonador. “Él me miró muy fijamente. Pero yo no. ¿Por qué tendría que dedicarle más que una ojeada? Él estaba pensando en muchas cosas… sus superiores, su reputación, los tribunales, su sueldo, los diarios… un centenar de cosas. Pero yo sólo pensaba en mi perfecto detonador. Él no representó nada para mí. Era tan insignificante como… no se me ocurre nada tan insignificante que pueda compararse con él…” ¿Quién dijo esto? Son palabras de hace casi un siglo: las pronuncia un personaje que se expresa con la acción, uno de los peligrosísimos activistas de ‘El agente secreto’, de Joseph Conrad.

    Ya ven: Joseph Conrad, ‘El agente secreto’, 1909.

  22. Miranda

    Desde el respeto que le profeso (al mejor estilo Arias Navarro), Don Arnau, me permitirá que le proporcione documentación nada pseudo científica (no hay cosa que más desprecie, se lo aseguro) respecto al tema de la quimioterapia.
    Ni yo hasta la semana que viene, ni el biólogo molecular (que seguro igual conoce) al que le he pedido ilustración, podemos ahora dedicarnos al asunto.

    Si el anfitrión nos lo permite, por supuesto.

    No va en ello la perra gorda, nada más lejos, sino el convencimiento de que esos datos nos pueden ilustrar sobre comportamientos de los próceres (enfermos, los pobres) en los que dejamos nuestros destinos.

    Besos.

    M.

  23. David P.Montesinos

    Me parecen sumamente acertadas sus intervenciones y nada tengo que discutir a su respecto, señores Veyrat y Serna. Es más, me alegro de haber traído a colación a Wittgentein -al que demuestran conocer perfectamente ambos- porque ha servido para que ustedes, a su través, alimenten el debate sobre el lenguaje del terror. Mi aseveración era más modesta: el tiro en la nuca como sistema de signos tiene desgraciadamente en mí cierta eficacia, me anonada, me desespera… durante algún tiempo -suele pasarme- me deja mudo… El féretro pasa, unos analizan, otros dan vivas… yo solo sé guardar silencio, me pasa cada vez que siento vergüenza por pertenecer a la misma especie que los asesinos.

  24. Miguel Veyrat

    Exacto, querido David, ese es el propósito del terrorista, aterrorizar, valga la tautología, inmovilizarnos, dejarnos mudos. Esa es su eficacia. En otro orden de cosas, Franco lo practicó de manera astuta y cobarde: fusilar periódicamente presos hasta diez años después de terminada la guerra fue una táctica terrorista que sólo albergaba ese propósito. Mantener a la policía omnipresente en las calles y a permitir circular a los militares de uniforme, darles puestos de dirección de todas las empresas públicas ( y privadas, por supuesto ) servía a los mismos propósitos. Era otro tipo de efecto en la nuca, el frío del acero que anunciaba siempre la posibilidad del disparo. Nosotros, parafraseando al asesino profesional de Conrad, pensábamos en nuestros hijos, nuestro trabajo, las dificultades de llegar a fin de mes, en ocultar nuestras ideas, quizá en la ilusión del 600 o del pisito (Azcona); ellos en la perfección y eficacia de su sistema represivo. Y de cuando de cuando, para recordarnos que también podían matar, defenestraban a un militante clandestino (Grimau, por ejemplo) o a un estudiante inocente (Ruano, por ejemplo) o fusilaban a un pobre alemán chiflado que pasaba por allí haciéndolo pasar por peligroso anarquista (Heinz Chez, por ejemplo). ¿De qué estamos hablando? Somos primates evolucionados, animales recubiertos por una somera capa moral, a veces moralina que brilla, purpurina que se lava a la primera gota de lluvia. No sientas vergüenza, sigue dando clase con empeño de educar, educar, educar, enseñar a pensar, pensar, pensar.

  25. J. Moreno

    El abusivo uso y manipulación de la palabra “terrorismo” deja sin un verdadero significado dicha definición.

    Tanto es así, que hasta la actual manipuladora y poco libre RAE, ha tenido que incluir en su vigésima tercera edición otra nueva acepción:

    “Terrorismo”
    3. m. Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos.

    Aún así, los libran a sus activistas de pretender difundir el “terror”.

  26. Kant

    Verá, sr. Moreno, es que en cuanto llegamos a ese punto, el de la definición del delito, se les pone a algunos cara de acelga. Si hacemos memoria – eso que nos ocupa el cerebro sólo para lo que nos da la gana – el sr. Reagan (o cerebro neoliberal – en aquella época no eran neoconservadores, eran neoliberales – que lo rigiese), presidente a la sazón de los EE.UU. de A. tuvo a bien proporcionar a los medios de comunicación un nuevo concepto que estos adoptaron sin mayor pudor: fue lo llamar “luchadores por la libertad” al contrasandinismo armado. A la vez tildó de “terrorismo” lo que hasta ese mismo momento se definió como “guerrilla” (y no sólo en castellano).

    Ese precedente fue el disloque conceptual que aún padecemos y que vemos como salpica hasta a la RAE. El concepto guerrilla definía una actividad armada sin entrar a valorarla (3ª acepción del DRAE: “Partida de paisanos, por lo común no muy numerosa, que al mando de un jefe particular y con poca o ninguna dependencia de los del Ejército, acosa y molesta al enemigo”) y, desde esa posición, era la palabra adecuada para transmitir noticias una prensa no militante, hacer una política prudente y disponer de una base de reflexión no crispada. Pero al desplazar dicho concepto por el de “terrorismo” – una palabra fundamentada en percepciones personales (el terror es lo que uno piensa que lo es) y de antigua aplicación ideológica por el poder para desacreditar a sus enemigos (por lo menos desde el XIX terrorismo y anarquismo funcionan prácticamente como sinónimos) – se abrió la espita a ese viejo pensamiento cristiano: “quien no está conmigo está contra mí”, especialmente porque el poder constituido determinaba (determina) qué es el terror, “verbi gratia”: el terror son las matanzas de campesinos de Sendero Luminoso, pero no lo es las matanzas de campesinos del Ejército Peruano.

    Frente al esfuerzo mental que supone tener que enfrentarse a realidades complejas, la nueva terminología – que de inmediato caló en España… aunque ha habido empeño en seguir llamando “guerrilleros” a los miembros del Frente POLISARIO sin que nadie justifique esa excepcionalidad – era perfecta para un mundo de descerebrados que sólo podían ver la vida en blanco y negro, con buenos (nosotros) y malos (ellos). Con semejantes mimbres las posibilidades de resolver conflictos armados, lejos de menguarse, se incrementaron. A la postre, de eso se trataba. La mayor majadería y mejor ejemplo se dio en Afganistán. Los guerrilleros afganos, fueron “luchadores de la libertad” mientras se enfrentaron a la Unión Soviética aunque pasaron a ser “terroristas” cuando se enfrentaron a los EE. UU. de A. Y sus acciones eran las mismas. Y el terror, también. Pero su consideración, ya no, ni política, ni periodística, ni ideológicamente.

    El nombre que le damos a las cosas es importante. Y cuando un nombre en vez de explicar, encona, mala pieza nos parece para buscar soluciones pacíficas.

  27. J. Moreno

    Creo que lo correcto es aplicar el apelativo de terrorista al que por su acción difunde TERROR; siendo su acepción la de miedo intenso.

    Habría entonces que concretar ¿qué sectores, grupos o individuos son los que responderían así ante un acto calificado de terrorista.

    En España la respuesta generalizada a lo que actualmente se denomina como “terrorismo” es aprehensoria y no vinculante a los actos de ETA.

  28. David P.Montesinos

    Disculpen que sea intempestivo para sacarles un poco del tema terrorista, pero ustedes Serna y Veyrat tienen la culpa por haber nombrado a Wittgenstein, pie que cojo para solicitar a los lectores su solidaridad con el campamento diógenes, acampada que los alumnos de la Facultad de Valencia están haciendo en defensa de la filosofía y en protesta por la surrealista aplicación de la asignatura de Ciudadanía y por la reducción horaria a la que las materias filosóficas se ven sometidas. Si quieren hacemos un concurso de a ver quien es más tonto: si el gobierno central o el autonómico. En materia educativa les aseguro que la lucha está reñida. Consejo, pasense por los blogs siguientes:

    http://filosofilia-filosofilia.blogspot.com/
    o en su defecto el denominado “Filosofía resiste”

    Yo voy a pasarme ahora mismo por Blasco Ibáñez aunque tengo noticias de que la policía pensaba sacarlos por la fuerza a media mañana. Voy a ver si me entero de algo. Gracias por cierto a los historiadores que nos están apoyando. Volveremos a hablar de Wittgenstein, no crean que me olvido, justo y miguel, ya verán, es uno de los intelectuales más fascinantes del siglo XX y han conseguido ustedes que relea las Investigaciones. Él por cierto habría estado en el Campamento Diógenes.

  29. Paco Fuster

    No digas habría estado David, de hecho estuvo. Cuando fui a visitar a los alumnos de filosofía instalados en los jardines de Blasco Ibánez, había uno que megáfono en mano, se disponía a iniciar uno de esos actos que ellos llaman lecturas de textos filósoficos. Uno de los iban a leer era, precisamente, de Wittgenstein.

    La verdad es que la situación de esta gente es lamentable y preocupante. Más allá de sus formas – que siempre son discutibles -, creo que cualquier persona que sienta un mínimo de sensibilidad por esa rama del conocimiento – antes llamada “letras” – que conocemos como las “humanidades”, compartirá el fondo de la protesta de esta gente.

    He leído lo que dice la prensa valenciana sobre el tema y de todo lo que he leído, me ha gustado mucho (me encantan los juegos de palabras) una frase muy graciosa que resume a la perfección lo que esta gente reclama y que yo suscribo cien por cien:

    ¡MÁS PLATÓN Y MENOS BUROCRACIA!

    Más que salvar al PP (como proponía Justo hace unos días) lo que debemos hacer es salvar a la filosofía de la política educativa del PP valenciano.

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