Javier Milei y la antipolítica

Hay en la vida de Javier Milei numerosos aspectos estrafalarios, muchos de los cuales se los perdonan sus adeptos.

Él mismo los ha divulgado. Por ejemplo, vivir solo con su mastín Conan, al que considera y llama su “hijito de cuatro patas”.

Muerto el can en 2017, Milei mandó clonarlo en Estados Unidos y actualmente cuenta con cuatro réplicas con los nombres de sus economistas preferidos.

Entre ellos, cómo no, hay un Milton (por Milton Friedman), el neoliberal de la escuela de Chicago.

Javier Milei concurre a las elecciones presidenciales al frente de La Libertad Avanza, un movimiento de inspiración anarcocapitalista.

Se inscribe dentro del campo ideológico del libertarismo (procedente de la Escuela Austriaca) y su principal meta es el Estado mínimo.

O, dicho de otro modo, es partidario de reducir al mínimo el Estado, el régimen del bienestar, los derechos sociales.

Esto, que podemos hallarlo en otros ámbitos del libertarismo, tiene su especial consecuencia en Argentina.

Desde hace décadas, el país vive sumido en una profundísima crisis que golpea a los más vulnerables sin que los derechos sociales o el Estado del bienestar alcancen.

Para Milei, sin embargo, no se trata de desarrollar políticas socialdemócratas o reformistas que funcionen.

Para este político, el Estado es el problema, no la solución. De este Leviatán, de este monstruo, vendrían todos los males, entre otros la hiperinflación.

Por juzgarlo así, Milei propone la dolarización de la moneda (el abandono del peso por el dólar). Y propone el máximo adelgazamiento del Estado (salvo defensa, seguridad y poco más).

Esto permitirá que todo o prácticamente todo pueda ser objeto de mercado y transacción.

¿Por qué no el tráfico de órganos o de niños?

Si todo es negociable, en el sentido del mercadeo, los individuos se esforzarán, siendo más audaces con sus emprendimientos.

Pero, libertarismo aparte, Milei y sus seguidores hacen responsable a la ‘casta’, a la clase política, de una pésima gestión económica.

Fotografía: Ricardo Pristupluk

¿Por qué razón? Por no ser tarea de su incumbencia, pues los individuos son emprendedores de sí mismos.

Pero sobre todo la casta sería un agente depredador que esquilma los recursos del Estado, recursos que a la vez no deberían estar residenciados en el Estado.

Culpar a la casta de un país en crisis de todo aquello que no funciona o funciona mal es casi lógico.

Pero no nos engañemos: esa imputación es directamente antipolítica, la antesala de la autocracia, de la tiranía.

¿O acaso si Milei alcanza la Presidencia de la República Argentina, él ya no formará parte de la casta?

La demagogia de que se sirve es peligrosa. Pueden comprobarlo en numerosas intervenciones en YouTube.

Yo les sugiero, además, uno de sus libros: El camino del libertario (2021). Es la biblia de este anarcocapitalista. O, por mejor decir, su Camino de servidumbre.

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https://x.com/justoserna/status/1693287522816663969?s=48

Una respuesta a «Javier Milei y la antipolítica»

  1. Avatar de Francisco Sanz Sánchez
    Francisco Sanz Sánchez

    En efecto, sus apariciones en YouTube son tanto numerosas, como preocupantes. Un tipo muy peligroso.

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