A Clifford Geertz le debo muchas cosas, muchas cosas aprendidas. Mirar el mundo, no darlo por supuesto, sentirlo extraño: y, a la vez, mirarlo con intención de iluminar ese fragmento, ese trozo de realidad siempre parcial, una respuesta local en el que se distinguen inquietudes o preguntas universales. Su célebre estudio sobre la Pelea de Gallos en Bali (la teatralización del espacio, la dramatización de los comportamientos, la ritualización de las relaciones…). Esa enseñanza –que hoy nos parece obvia— es una lección que Geertz difundió a principios de los años setenta. La antropología se benefició de sus hallazgos, que eran sobre todo modos de examinar lo aparentemente obvio o lo aparentemente raro. Las cosas no son tan extrañas ni son tan evidentes. El mundo es un espacio denso que puede ser descrito, lleno de convenciones, de claves, que los individuos deben aprender a descifrar para poder intervenir. Este énfasis en el significado fue un legado que Geertz aprendió de Max Weber. Y de ambos llegó a mí, el penúltimo epígono. Nunca podré agradecer suficientemente esas enseñanzas, modos de averiguar cuáles son los valores con que se rigen nuestros antepasados o cuál es la axiología con que nos conducimos hoy, aquí o en Bali. Es probable que a muchos les resulte desconocido, pero Clifford Geertz es, probablemente, uno de los etnólogos de los que más podemos aprender, además de abastecernos con su guasa e ironía. ¿Por qué no buscan sus libros? Me lo agradecerán. Que se haya muerto no significa que no estén vivas sus enseñanzas. No me resigno, no. Tenía la edad de mi padre. La misma.
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Ensayo de JS sobre Clifford Geertz
Artículo de JS en Levante-EMV (Posdata) sobre la muerte de Clifford Geertz
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Otras referencias a la obra y a la muerte de Clifford Geertz:
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Con esta entrada de hoy iniciamos una nueva etapa en la bitácora. Habrá días con comentarios extensos, como esos largos artículos a los que les tengo habituados, y habrá días de observaciones breves y frecuentes, varias –incluso– en una misma jornada, según lo requiera la actualidad y las sugerencias de lo que pasa… Iremos acostumbrándonos.

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