No soy creyente

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1. Resulta muy incómodo criticar a Jaime Mayor Oreja: por su condición y por su ejecutoria. Mayor Oreja es un antiguo ministro del Interior: en principio, que un ciudadano corriente, un simple lector por más señas, crea estar a su altura para reprenderle puede tener algo de ridículo. Mayor Oreja es, además, alguien que lleva años custodiado por guardaespaldas que lo protegen para evitar su muerte: en principio, que un ciudadano corriente, un profesor por más señas, le regañe estando confortablemente instalado en Valencia puede tener algo de grotesco. Vaya por delante, pues, mi incomodidad. Pero ese hecho no me puede hacer callar, porque lo que yo juzgo no es una persona ni su ejecutoria, sino ciertas ideas de un libro que acabo de leer y que firman Jaime Mayor Oreja y César Alonso de los Ríos, un libro de título enfático, retador: Esta gran nación (LibrosLibres). Ese rótulo tan rotundo lo vemos en una cubierta, que tiene la fotografía de un Mayor Oreja cuyo torso se difumina. No hay otro motivo o ilustración que sirva de reclamo: es el rostro del político lo que atrae, interesa o repele, correctamente vestido.  

¿Se trata de una biografía, tal vez? No, el volumen recoge unas conversaciones del ex ministro con el periodista César Alonso de los Ríos y su fin es circunstancial, instrumental: salvo algún breve apunte biográfico (del que hablaremos), todas sus páginas se dedican a justificar su ejecutoria ministerial, sus actuales ideas políticas. Es una obra pensada para un contexto determinado de gran convulsión, un contexto en el que el Partido Popular ha hecho una oposición movilizadora y extrema. Tal vez por eso, la presentación en sociedad de este libro ha sido recogido por los medios: con dicho acto se vuelve a escenificar esa oposición. Lo curioso es que el espectáculo se daba poco después de esa reunión de la Moncloa en que Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy acordaban enfriar la diatriba antiterrorista.  

2. Tomemos dos ejemplos de la prensa. Del tratamiento dado por la prensa: lo dicho de ese acto por el diario Abc y lo dicho por El País.  Puede ser significativo. En el caso de Abc, el protagonismo se lo lleva José María Aznar, que aprovecha su presencia en la mesa de presentación para criticar la “frivolidad temeraria de estos aprendices de brujo”, refiriéndose a Rodríguez Zapatero. Así rotula Cristina de la Hoz su crónica en Abc: “La frivolidad temeraria de Zapatero”. El diario Abc explicita el título del volumen y la editorial, subrayando que el coautor del libro es César Alonso de los Ríos: colaborador del diario, uno de sus columnistas. La crónica del acto deja en muy según plano a este articulista del periódico (como refleja la fotografía del acto, con el periodista casi pillado de milagro). Pero, bien mirado, también Mayor Oreja se desvanece en la instantánea de Ángel de Antonio (que no veo en la edición digital de Abc): como lo importante es lo dicho por Aznar (copresentador con Mariano Rajoy del volumen), el lector no sabrá cuáles son los contenidos aproximados de la obra. No hay en la crónica referencia alguna a sus páginas, dato revelador del valor doctrinal que la cronista da a esta reflexión hecha a dos voces. En realidad, el libro es una excusa para esta reportera… ¿y para los autores? Parece como si de lo que se tratara es de recrear constantemente un combate en el que un volumen se presenta sin que sus contenidos parezcan importar gran cosa. ¿Y lo dicho por Rajoy? Su intervención es muy secundaria, comparada con la andanada de Aznar…  

¿Qué leemos en el diario El País? ¿Qué dicen sus reporteros del acto de presentación? Carlos E. Cué hace crónica del acto evitando cuidadosamente aludir al título del volumen a la vez que asocia por contagio, por vecindad, ese hecho a la intervención de Mariano Rajoy en La COPE, en el programa de Federico Jiménez Losantos. Es decir, la página de El País tiene dos noticias dominantes firmadas por la misma persona. Por un lado, C. E. C. titula: “Rajoy recupera los reproches a Zapatero y anuncia que usará a ETA en campaña”. Con ello, destaca la incoherencia (presunta o real) en la que incurre Mariano Rajoy tras la entrevista en La Moncloa. O, mejor, muestra la dependencia del líder del PP: Jiménez Losantos le marcaría el programa, más o menos radical. Por otro, Carlos E. Cué alude a la presentación del libro de Mayor Oreja sin que el volumen que motiva el acto aparezca mencionado expresamente, con su rótulo. Tampoco la editorial es mencionada. Todo ello, además, ilustrado con una fotografía de la presentación en la que veíamos a un Aznar desternillándose, a un Mayor Oreja riendo a mandíbula batiente y a un Rajoy que esboza una mueca entre tímida e incómoda. Vale decir: el lector de El País queda en la inopia, ignorante absolutamente de qué se presenta, de cuál es la obra y qué papel representa Mariano Rajoy.  

3. Pero no es esto lo que más interesa. Lo que motiva mi escrito es el contenido del libro, cosa de la que ni Abc ni El País dan pista alguna. O, mejor, lo que provoca esta entrada del blog es un sesgo del político vasco que me llama especialmente la atención. Lo que me sorprende no es lo que dice del terrorismo (asunto sobre el que no tengo competencia, fuera de mi condena), sino lo que sostiene de las creencias. Repito: no es una tesis o un razonamiento aquello que me inquieta. Lo que, de verdad, me preocupa es lo que el ex ministro  señala a propósito de las confesiones. Al ser creyente fervoroso desde joven, un creyente de Misa diaria, Mayor Oreja juzga la militancia religiosa como el antídoto de la barbarie o como la cura del relativismo. Cuando niño creyó haber vivido en un paraíso (donostiarra) que después se fracturó: por eso, juzga la restauración de la gran nación española  como el remedio de esa pérdida. Es decir, confunde el paraíso de la infancia –algo que siempre acaba por desaparecer— con un País Vasco sin problema, un País Vasco que, en todo caso, era el de su niñez bajo el franquismo: el de 1958, por ejemplo.

El volumen tiene errores expresivos notables, fruto –quizá— de la precipitación: errores que hay que achacar al periodista, ese interlocutor al que no podemos consentir deslices o gazapos. En algún momento se afirma que la conversación se está desarrollando en febrero de 2007, pero hay indicios de que estas palabras se han completado después, tal vez con prisas, cosa que justificaría repeticiones y olvidos sintácticos. El interlocutor de Mayor Oreja es un periodista de Abc –ya lo sabemos— pero además es un antiguo militante de izquierdas que dejó de serlo. No lo digo como acusación, sino como dato de hecho, algo que puede ignorar un lector que, sin haberle seguido la pista, llegue a este volumen.  ¿Deberá pedir perdón toda su vida por haber sido comunista? Por supuesto que no, pero tampoco deberá hacernos padecer con sus desazones.

Por eso, noto en Alonso de los Ríos irritación,  malestar: tal vez algo de animosidad hacia lo que fue. Por eso, no extrañará que el periodista saque de Mayor Oreja al conservador más profundo, al creyente que deplora el relativismo, el ateísmo; al “hombre de principios” que profesa el amor a la nación y a la familia como elementos de la libertad, meta que asocia a esta gran nación llamada España. Frente a tanto político descreído, Mayor Oreja es el católico militante, alguien que no renuncia a defender sus ideas con contundencia y que por tanto se enfrenta a quienes las niegan, haciendo una aleación indisoluble entre catolicismo y españolismo. Es curiosa esa forma de razonar: o te profesas católico y español o te arriesgas a que te condenen por relativista.

Creo que el político vasco tiene todo el derecho a mezclar ambas cosas, catolicismo y españolismo, si así lo juzga pertinente; creo que tiene todo el derecho a sostener una idea nacional, fuerte y homogénea, de  España, una España basada en estos principios de inspiración religiosa. Pero quizá debería aceptar como opinables varias cosas que no coinciden con su credo. Para empezar, hay católicos vascos que no se consideran españoles sin que por esto debamos forzarles a sentir o experimentar lo que no quieren ni desean.  ¿Qué podemos hacer con ellos? ¿Los echamos al mar? Por lo que sabemos hay un cierto número de radicales del abertzalismo que desean hacer eso con los vascos que se sienten  españoles. Habrá que evitar que lo logren.

Y hablando de esto: hay vascos y españoles que no se plantean la libertad como asunto prioritario, a pesar de tener muy claras sus respectivas ideas de nación. Por tanto, reverenciar la nación (la que sea)  no es garantía de amar la libertad. Por otra parte, hay vascos que admiten ser españoles sin abrazar el catolicismo, cosa que a Mayor Oreja quizá le parezca improbable o raro. ¿Qué hacemos con ellos? ¿Los condenamos al Infierno? Lamentablemente hay muchos vascos que ya viven en el infierno cotidiano, sean o no católicos, sean o no del PP. Habrá que acabar  con esta situación sin renunciar a los principios legales. Pero habrá que hacerlo sin forzar a nadie a creer en lo que no está obligado a creer.

Seguimos: hay españoles que sin declarar a cada momento su amor a esta gran nación llamada España esperan y desean organizar la convivencia en libertad. ¿Qué son? ¿Españoles equivocados, compatriotas relativistas? Y hay, en fin, nacionalistas vascos que no comparten el ideario español sin por ello ser exactamente delincuentes. ¿Qué hacemos con ellos? ¿Los adoctrinamos a ver si cambian? ¿Nos dejamos convencer? Según Mayor Oreja, el PNV –un partido en el que abundan los católicos vascos– es una organización inaprovechable para la democracia española. Sostenga lo que sostenga, leo en Esta gran nación, no hay nada que hacer o que tratar con ellos. Imagino que Mayor Oreja es sincero cuando defiende ese maximalismo, pero es una posición estratégica que ha sido derrotada ampliamente.»Como las elecciones de 2001 pusieron de manifiesto», nos recuerda Santos Juliá, «en Euskadi nada puede consolidarse contra el PNV». Más aún, «hoy, el lenguaje directo y la actitud firme del presidente del PNV ofrece una oportunidad para un nuevo comienzo en el que se impliquen, con los dos partidos de ámbito estatal, los nacionalistas vascos y, de rechazo, los catalanes, además de las izquierdas unidas que andan por ahí desperdigadas», concluía Juliá.

Desde las posiciones militantemente credencialistas de Mayor Oreja, es díficil hablar con esos adversarios con quienes estamos obligados a tratar. ¿Qué hacer?  La solución no es la militancia confesional que reduce ideológicamente al contrario. Tampoco es la afirmación de la identidad única frente a quien no la comparte. «Estamos condenados a relacionarnos; no a entendernos», dice Andrés Ortega al final de su último libro (La fuerza de los pocos). No es mala cosa. Yo, de momento, sigo sin ser creyente… Lo que no sé es si me entiendo.

  1. Hola, Sr. Serna. Le escribo, porque a parte de leer con asiduidad su blog, y tenerlo enlazado en mi blog multifrénico, quiero preguntarle si ha leído \

  2. ¡Vaya, se corto!

    bueno… si ha leído «La CIA en España» de Alfredo Grimaldos, y en tal caso, -dada su competencia, por todos reconocida- si podría hacer alguna reseña algún día.

    Saludos

  3. Una csualidad. En otro blog he mantenido este fin de semana un debate rebatiendo que el humanismo y los derechos humanos pueden sostenerse desde la tradición judeo.cristiana. Copio algunos párrafos los comentarios que dejé allí:

    La entrada del blog pretendía ofrecer como mejor fundamento a los derechos humanos la revelación cristian : “Afirmando pues los valores del altruísmo y de la solidaridad (que entronca con el concepto tradicional de caritas) he de incidir en que la misma construcción del concepto derechos humanos tiene mucho que ver con una tradición revelada, según la cual todos estamos hechos a imagen y semejanza de Dios. Esta identidad con lo transcendente pone en valor nuestra Humanidad; nos confiere, en definitiva, una dignidad “

    Está fue parte de mi respuesta:
    1.- Pues bueno, si eso de los derechos humanos coincide con su revelación me alegro.
    Pero es lo de revelación lo que no tengo claro.
    Si, ya se, la FE.
    Pero es que con esa revelación se han hecho muchas barbaridades, le ahorro leer lo que ud ya sabe.

    Y otra cuestión que también es necesario explicar y más hoy día con eso de la globalización y el intercultalismo, pues es bastante extraño que esa revelación, la única verdadera la hayan recibido unos poquitos. Y las demás religiones…no son también hijas de dios.

    El tono de este comentario es un poco jocoso, pero le aseguro que respeto profundamente las ideas y creencias de toda persona que realmente crea e intente seriamente ser consecuente.
    Lo que no respeto es al vaticano, los que han heredado ese invento de la revelación, lo han “misterizado” (perdón por el barbarismo) para no tener que justificar lo injustificable, los que han añadido en beneficio de su ambición de poder y dinero todos los dogmas, milagros, y demás historietas para mantener al rebaño sumiso y temeroso.
    Esta jerarquía, con su jefe (de profesión represor de la libertad intelectual) han montado una organización y para mantenerse asustan a sus ovejas con el infierno y les mantienen en constante estado de culpa. Eso es una salvajada, es un atentado, literal, al espíritu de las personas, a su sano equilibrio sicológico.

    En resumen, la iglesia romana y su credo es un invento de los obispos ,y los fieles unos desgraciados de los que la jerarquía se burla por su credulidad.

    Yo también tengo una creencia: la esperanza en el progreso de la justicia.
    2.- Y ya que cita a Dios (yo lo escribiré con letra pequeña si no le molesta), ¿qué? ¿quién? es dios. Apenas una palabra.
    Entiendo que existe un sentimiento religioso en el hombre, una imagen de eternidad que se niega a aceptar el vacío, la nada de la muerte. Para responder a ese deseo de trascender la muerte la cultura humana ha construido las divinidades y las religiones para comunicarse con ellas. Al propio le llama Dios y sacerdote, alos extraños los llama hechicería y hechiceros pero es exactamente IDÉNTICO.
    Y concretamente la cristiana ha desarrollado una idea de dios muy elaborada y muy débil desde la lógica. Un dios todo poderoso que permite el mal, un dios eterno que supera el tiempo (conoce el futuro) incompatible con la libertad humana. Es decir un dios perverso y contradictorio.
    Pero no es el tema de dios el que me ocupa en este debate, (si ud lo desea no me niego a retomarlo). El tema en que yo centraba mi anterior comentario es la iglesia romana. Esa organización, secta, que se ha construido alrededor de esta necesidad de trascendencia, de evasión de la muerte.
    Construye todo un sistema onto-teológico vacío de toda racionalidad para vender la solución a dicha necesidad. Y al que no se la compra le amenaza con el infierno.

    Y me cuenta “en todas las agrupaciones humanas hay perversidades y hombres y mujeres ejemplares.”
    Por favor, ¿ para ud es suficiente justificación?, yo busco un debate no una catequesis.
    Puede valer, y poco, para un cura pederasta, menos para el toño que protege al culpable y castiga al denunciante. Puede valer, y poco, para los curas castrenses que tranquilizaban la conciencia de los militares asesinos y torturadores, vale menos para los curas que se sirvieron del confesionario para obtener delaciones, vale menos para los cardenales que justificaron a Pinochet y Videla.
    Pero no es en personas particulares donde yo apunto en mi anterior comentario. Me refiero a la la estructura completa, de hechos aborrecidos y aborrecibles que afectan a toda la organización: si, también y todavía hablo de la inquisición, y de las continuas condenas de la libertad intelectual y civil, y de las continuas condenas al desarrollo científico, y del vergonzante apoyo a Hitler que le interesaba por ser enemigo del ateo Stalin, y de la complicidad, también vergonzante, con la CIA en la guerra sucia de Italia para evitar el poder del PCI. Y de la bendición y ensalzamiento de unos militares golpistas y de su vesánica dictadura durante cuarenta años…¿sigo? Y de la represión de todo aquello que significó desarrollo integral y autonomía de la persona.
    La historia de la iglesia romana desde Constantino es una continua sucesión de inhuma lucha por el dinero y el poder. Hoy está documentado y accesible a todo el que quiera conocer la verdad con honestidad intelectual.
    Un debate exige honestidad intelectual, y ya sabe ud de mi exigencia.

    NO, no hay ningún misterio, este comportamiento tiene una sencilla y muy racional explicación: el objetivo de esta secta es única y exclusivamente el dinero y el poder, lo demás son medios para lograrlo.
    NO, no venga con sus misterios, no son necesarios para explicar el comportamiento de una organización humana, muy humana.

    Y no me acuse de no saber mirar en ambas direcciones. Ya le indiqué en mi anterior comentario mi respeto a los que creyéndose esas mentiras intentan ser consecuentes. Si les respeto, y conozco y reconozco su valor al intentar ser fieles a un dios humano, justo y bondadoso incluso con la oposición de sus vicarios.
    3.- le puedo asegurar que no encuentro ningún argumento que avale su intención. Aparte de la grutuita enunciación ¿dónde argumenta Que los derechos humanos conectan y tienen un mayor realce gracias a una primigenia tradición religiosa. Es justamente el núcleo de mi argumentación que la heredera de la revelación por ud mentatada es una organización con una historia llena de acciones inhumanas. Sólo tarde y mal ha aceptado los avances del humanismo.
    No señor, no es en la tradición judeo-cristiana donde está el origen de la trdición humanista que cristalizó en la declaración de derechos humanos.
    No se me enfade, pero quizá sea que ud conoce poco de otras culturas. Desde luego y como me repito en todos mis comentarios no es el humanismo una propiedad que caracterice la ejecutoria de la tradición judeo-cristiana. Mire, me he limitado a la historia desde Constantino, pero no tengo ningún incoveniente en hacerla una interminable lista de hechos bárbaros e inhumanos protaginizados por los grandes patriarcas relatados en la biblia.
    No señor, eso puede ser muy humano pero no tiene nada de humanismo.

    No es tan diferente el sentido de mis “desgraciados” al que ud da, yo hablé de desgraciados en su acepción más clásica y normal: los que sufren una desgracia o carencia.
    (…)Y por lo demás no puedo aceptar sus argumentos sobre la contingencia.
    Los derechos humanos, como toda obra humana, son contingentes. SON CONTINGENTES, como el hombre mismo y el universo. El único que no es contingente es dios, no es contingente porque así lo queremos definir, pero tiene la validez de la definición de una imagen inventada y vacía de relidad.
    No voy a repetir lo escrito en mi anterior comentario sobre la necesidad del hombre de inventar la religión para librarse del miedo a la nada de su muerte. Pero por negarlo no va dejar de ser cierto. En esto los sicólogos sí están de acuerdo.

    No fue Kelsen pero si un contemporáneo que se auto-titulaba vicario de dios el que condenó las ideololgías liberadoras que proponían un mínimo de derechos humanos.
    (…)Y vuelve a mezclar todo, su Pues bien: La Iglesia (institución…” no alcanzo a entender cómo enlaza con el anterior párrafo, es decir, no entiendo el “pues bien”.
    Puedo estar de acuerdo con su bonito – no me burlo (que hay que aclararlo todo)- párrafo sobre el lenguaje. Pero totalmente en desacuerdo con el siguiente. Queda muy bién eso de “se trata de servir a la historia desde la historia con el objetivo de renovar la historia.” pero LA HISTORIA nos enseña otra cosa muy diferente, y entre los hechos y la verborrea yo prefiero fiarme de los hechos.
    Y lo curioso es que no le queda más opción que reconocer los hechos, como hace a continuación. Y así todo ¿ud. sigue aferrándose a la verborrea?.
    4.- verborrea [verborrea]
    f. coloq.
    1. Verbosidad excesiva.
    No lo entiendo como despectivo. Siento que se haya molestado. Este término, como es evidente leyendo mi comentario, no está dedicado a su esperanza. Está expresamente introducido para diferenciar la realidad de los HECHOS con la pura ideología.
    (…)Ud ha expuesto sus ideas-creencias, yo las he comentado. No ha sido mi intención exponer las mias, simplemente deseaba contrastar las suyas con la REALIDAD de los hechos.Como estamos hablando del hombre estará de acuerdo en que los hechos históricos son la única medida válida para contrastar la validez de las ideologías, las ideas, las religiones, los sistemas morales, el cuerpo jurídico de la sociedad, en fin de TODO.
    5.- Como dice la definición del diccionario que copié, verborrea es un exceso, y no le dé más vueltas. Lo que dice es que le sobran palabras, que se puede exponer lo mismo con menos términos. No debe ni puede entenderse como desprecio sin caer en el victimismo.
    (….)La cita que hace de mi escrito no dice lo que ud intenta que diga. De ninguna expresión mia puede deducirse ni literal ni racionalmente que yo confunda o califique la ideología con la verborrea. (Vuelva a leer la definición de verborrea).
    Lo que ratifico es la corrección de mi pregunta. Le pedía que elija entre las dos opciones: la realidad de los HECHOS o la verborrea, la excesiva abundancia de paroles, paroles, paroles.

    El socialismo en su realización histórica ha fracasado en lo que ha fracasado y ha triunfado en lo que ha triunfado, que no es poco (en otra ocasión se lo contaré).
    (…)Vuelve ud a mal interpretar mi escrito, ¡ya está bien¡ que ud debería ser experto en interpretación del lenguaje, interpretar no es inventar.
    Puede interpretarse la intención, las consecuencias o las causas de los HECHOS, esto es ideología. Pero los HECHOS documentados son ciertos y unívocos. Eso sí, como he escrito es necesario tener honestidad intelectual para aceptarlos. Y de los que yo he citado más arriba estará de acuerdo conmigo en la valoración deplorable que hago, sea cual sea su ideología.
    Con esto entiendo haber despejado su equívoco entre hechos históricos e historicismo.
    La realidad de los hechos no es un parámetro variable. Es una verdad concreta y definida que podemos y debemos conocer en base a la investigación documental. Le admito que puede variar y perfeccionarse en función de la investigación y documentos pertinentes.

    Me llama la atención ese aire de relativismo que tiene su visión de la historia y que por otro lado se apunte a la trascendencia y al absoluto. Pues mire ud –y ahora si voy a exponer mi ideología al respecto- según yo entiendo para el hombre no existe (ni puede existir) nada absoluto, eterno (que trascienda la historia del universo), existe una verdad en cada momento histórico y nuestra obligación es conocerla y actuar conforme a ella para mejorar el mundo.
    Por ello no puedo aceptar su propuesta de absolutos que me hace.
    Y mientras ud tampoco acepte mi reletivismo (oposición al absolutismo) únicamente podremos coincidir en actuaciones concretas con fines determinados, que no es poco. Pero siempre me tendrá en contra de su propósito de fundar el humanismo en la revelación.
    Y además con mucha prevención, TODOS los absolutos /ismos han producido grandes desgracias en la historia, por una simple razón: la creencia en que su verdad es superior justifica cualquier desatino.

  4. Logos, haré por econtra el libro que me dice. Mañana mismo. No puedo prometerle qué haré…

  5. Los curas han vuelto y sus portavoes también. He leido el enlace que J. Serna puesto a Alya y Omega. Segun Mayor Oreja los político católicos han estado tocando el violón hasta ahora. Hay que hacer proselitismo porque ya no son mayoría y deben trabajar como una minoria activa. ¡La vuelta de dios y sus apóstoles! ¡El leninismo!

  6. Para su información, Justo Serna, antes de ser «militante de izquierdas de toda la vida», en tiempos de Franco el buen César Alonso de los Ríos fue fraile franciscano. Colgó los hábitos en Roma, donde terminaba sus estudios, poco antes de la Santa Transición.
    Por otro lado, siento que la repulsión intelectual que me inspira el personaje Mayor Oreja, me impida intervenir hoy en el blog. Que la derecha española ha encontrado un aliado insuperable en e beaterio dell presidente Busch y el fundamentalismo de Ratzinger, que mejora a su antecesor, es evidente: Han hallado el modo de regresar al esencialismo militante que precisa del terrorismo suicida islámico para combatir a su principal enemigo, lo que ellos llaman «relativismo» y no es sino la práctica de la sana costumbre de razonar.

  7. Miguel, yo me lo he pasado muy bien leyendo ese libro sobre ‘Esta gran nación’. Me sorprende el escaso desarrollo que puede tener la idea esa de mezclar creencias y democracia… De verdad, hay pasajes divertidos: hay que leer estos textos para saber cómo está el percal.

  8. Lo siento, querido Justo, prefiero divertirme leyendo otras cosas de humor inteligente. Ya tenemos bastantes con los «inspirados» discursos que nos brindan los nuevos evangelizadores. ¿No le parece más interesante reflexionar sobre por qué precisamente Sarkozy, el profeta enviado por Busch para salvar Europa, haya sido precisamente quien ha propuesto a Blair como presidente del Consejo de la UE? Apasionante, ¿no? Y aquí, nosotros, con éstos pelos…

  9. Estimados amigos: Mi buen amigo y poeta Carlos Rivera, profesor jubilado de Filosofía, cordobés y progresista, ha abierto blog en El País-Comunidad (http://lacomunidad.elpais.com/criverca/posts). Es un excelente editorialista del diario «Córdoba» y autor de interesantes artículos de Opinión. Vale la pena darse una vuelta. Un abrazo.

  10. Cáspita, señor Elhoim, ¡qué despliegue! ¿No cree que hubiera sido más sencillo derrumbar la parrafada cristiana que nos reproduce acudiendo directamente a su argumento mayor? Me refiero a su núcleo argumental, el punto sobre el que se levanta todo su discurso: “los valores del altruismo y de la solidaridad (que entronca con el concepto tradicional de caritas) he de incidir en que la misma construcción del concepto derechos humanos” Si la construcción de los derechos humanos se basan en los valores del altruismo y la solidaridad, los cuales a su vez, descansan en la caridad… llegamos a su punto de quiebra: la “Charitas” es una virtud romana, no cristiana. O sea, que los Derechos Humanos se basan en un indudable valor pagano, no en una “virtud teologal”.

    Ah y, por supuesto, la Fe, “Fides”, también es otra aportación romana, como lo es la inmensa mayoría de aspectos positivos que le podemos reconocer al cristianismo actual.

    Es especialmente lamentable cómo la cristiandad destruyó el saber de la antigüedad (filosofía, derecho, artes, letras, ciencia, tecnología…), se apropió de sus valores tradicionales seculares y los transmutó en “suyos”, llegando al colmo del cinismo al negárselos a sus propios promotores. Karlheinz Deschner, en su extensa, intensa e impecable obra – aunque de nombre tremendo – “Historia criminal del cristianismo” le dará datos pormenorizados de la barbarie cristiana. Bueno y han seguido haciéndolo, de la misma forma que la Caridad (romana) de la antigüedad se “transformó” en la Caridad cristiana medieval, en el XVI el Humanismo (renacentista) devino, entre sus creyentes, en “Humanismo cristiano” – ese que practica el señor Mayor Oreja – y, para colmo del esperpento, la Ilustración (racionalista) del XVIII se ganó, en ciertos círculos galileos, la denominación de “Ilustración cristiana”… todo un despropósito… como la propia secta judía que generó semejante creencia.

    Como, por otra parte, lo veo jocosamente atribulado por la presencia cristiana – sea de los herejes católicos, sea de los ortodoxos orientales o de los mil cenáculos reformados – si me lo permite, le vuelvo ha hacer otra recomendación para atacar su falsedad desde la base, con contundencia y sin respuesta plausible – toda vez que la Fe, si la quisiéramos considerar plausible, ya dijimos que es otra aportación pagana – se trata de la obra de Bart D. Ehrman, “Jesús no dijo eso. Los errores y falsificaciones de la Biblia” Y si quisiera extenderse más en el asunto, del mismo autor y editorial tiene ud “Cristianismos perdidos. Los credos proscritos del Nuevo Testamento” donde encontrará los disparates más delirantes que pudieron haberse convertido en dogma (… y mire, qué cosas, el dogma sí es una aportación cristiana a la Humanidad… el dogma…), caso de haberse impuesto en la lucha fraticida que sostuvieron los cristianos primitivos entre si…

    Sí, sí, he dicho bien, esos que nos dicen que vivían beatíficamente, como buenos comunistas, y que “los odiosos romanos perseguían con saña”, en realidad se dedicaron a profanar templos politeístas y bibliotecas públicas, a provocar altercados violentos con filósofos y maestros y a matarse entre si… Ay, si de verdad los hubiesen perseguido con saña… Bueno, ya puestos, le recomiendo “El discurso verdadero contra los cristianos”, de Celso, un opúsculo breve pero revelador de que cuando Roma se dio cuenta de la ralea de la nueva creencia ya había hecho tarde y que los argumentos del autor contra esa secta tienen una rara actualidad. Y es que si los cristianos han aportado algo nuevo al mundo ha sido la idea de “intransigencia” 8de donde deviene el dogma), una idea extraña en el mundo antiguo y desconocida en cualquier otra cultura previa aplicada al mundo religioso. Esa es su aportación, por eso le calza tan bien al señor Mayor Oreja.

    Don Pedro, si cree que lo ha leído todo ¡ni se imagina las perlas que atesora “Alfa y Omega”! En el mismo número donde aparecen las declaraciones “violonescas” del ex ministro, en su sección Gente, escribe un tal Jorge Molist, de profesión “escritor”, que dictamina lo que sigue (y le doy mi palabra que es textual. Deberá creerme porque dicha sección no aparece en la edición digital): “El ateísmo es muy insano. Todo el mundo sabe que la gente religiosa es más feliz y vive más años. Creer en Dios es una necesidad del ser humano. Todos tenemos una inquietud dentro, necesitamos ratificarnos en nuestras creencias” (sic). Sin comentarios.

    Bueno y con esto, yo daría por zanjado el aspecto “espiritual” del tema y entraría de lleno en su aspecto más político… aunque tenga que hacerlo con las pinzas en la nariz porque, señor Veyrat, el confuso discurso de ese individuo, mediatizado por el ex-comunista converso y sazonado en el “universo FAES” es el del nacionalismo español respaldado por varios millones de españoles que aspiran a volver al poder en unos meses… y no van muy desencaminados si vemos como va la nave socialdemócrata. Creo que sí vale la pena saber qué dicen esos sujetos.

  11. Gracias por el consejo, estimado Kant, pero me conozco de memoria el discurso invariable de esos sujetos. No es intransigencia por mi parte, sino que no me queda mucho tiempo que perder. Pero aplaudo su aportación con la que me he deleitado, y aprendido, como siempre.

  12. para kant

    Le agradezco, sinceramente, su información. Tan extensa, por otra parte, como el despliegue que ud censura

  13. No, hombre, no, don Elhoim, no le censuro, no le censuro. Sencillamente me asombró el exquisito trato que le daba ud a los cristianos, racionalizando sus argumentaciones hasta un extremo y respeto que, desde luego, no creo que merezcan.

    Por eso le recomendaba el tajo, sencillo y limpio, en la yugular, con el cuchillo de la crítica. Ellos nunca le concedieron tal gracia a ninguno de los que consideraban sus enemigos… y estos han sido legión: los propios cristianos díscolos, los judíos de quienes procedían, los politeístas de cualquier creencia y continente, los animistas y chamánicos, los musulmanes, los masones, agnósticos, ateos… demasiada sangre corre entre sus manos, vertida por su irracional cuchillo de la fe cristiana como para que pueda considerar alguna merced más allá de la que Diocleciano, un hombre justo, podía dictar.

    Ud, claro, es muy libre de expresarse como mejor le parezca así que, por favor, no lo entienda como una censura. Por otra parte, quedo a su entera disposición si en algo más puedo ayudarle. Ave.

  14. De la lectura del libro de Mayor Oreja and Cía, se desprende que comulgar diariamente no da una mayor consistencia moral,ni tampoco da una mayor autoridad ciudadana.Hechos son amores.Al contrario.Estar en paz con Dios,que es la teoría filosófica de Mayor Oreja y Cía,no justifica ciertas actitudes políticas.Al César lo que es del César.Claro,que la teoría de cristiana (de Cristo), no se la saben estos neocristianos o neocons.
    Que ABC destaque a su colaborador es una vieja táctica de «marketing».Es una forma de vender ese libelo.Solo hay que tener claro que no hay que comprarlo.

  15. Estoy de acuerdo con Arnau. No hay que entrar en «su» debate. Georges Lakoff —por citar a una autoridad en la materia, ya que es norma en este blog— en «Mirar a un elefante», nos aconseja no entrar en el «marco» del adversario. Quien logra imponer su marco, gana el debate.

  16. Sorry: El título deLakoff es «No pienses en un elefante». Mi acto fallido es, por otra parte, ejemplar de cuanto estoy diciendo. Vale, sodalis.

  17. Caballeros, que no compartamos las ideas del señor Mayor Oreja o que nos conjuremos para no adquirir su libro no quita que reflexionemos sobre él. Vean por ejemplo, ¿quién es el autor, don Jaime o don César Alonso de los Ríos?… Desde su cubierta, la doblez, el engaño relativo a una verdad relativa, la imagen difuminada, como la del propio protagonista de la misma, algo ya señalado por don Justo… por cierto ¿pero el protagonista no es “esa gran nación” o, resulta que, en realidad, es don Jaime?… perdón, decía, que desde la portada, todo es equívoco en el libro… todo equívoco en el/los autor/es… todo equívoco en su mensaje… ¿o no lo es declararse cristiano, militar políticamente como cristiano, empeñarse, con los suyos, en introducir una alusión explícita al cristianismo en la futura constitución europea… y pertenecer al partido que propuso, y logró, que la Internacional Demócrata Cristiana – indudablemente cristiana – cambiara su nombre por la de “Demócrata de Centro”… uy, qué coincidencia, las mismas iniciales. Parece que a don Jaime y sus adláteres del PP les repugna tal nombre cuando lo han de lucir en el foro público, prefieren el de centro… qué cosas…

    Y ya que hablamos de la IDC… qué frágil es la memoria de la derecha española… No hace tanto, AP no era bienvenida en ningún foro europeo. Audiencia obtenía sólo en los grupúsculos antieuropeístas marginales. Pero una vez refundada como PP, remozada la cara y aprendidos los principios democráticos como estudiante que aprueba en septiembre, ay, tampoco los quería nadie. Tuvo que lidiar el PNV i UDC para que el PP fuera admitido en la IDC. Y sólo con el respaldo de esos partidos el PP obtuvo su credencial europea de partido “de centro”. Vaya, qué contrariedad, los mismos grupos políticos que ahora el autor (o los autores) tilda de “separatistas” o de “inaprovechable para la democracia”. Tamaña hipocresía, desvergüenza e indignidad es, por otra parte, muy propia de cristianos, lean, lean uds a Celso en el texto publicado por Alianza Bolsillo que recomendé más arriba al señor Elhoim y vean como, a la postre, eso es lo único que tiene de cristiano: su cinismo.

    Y esto, hay que decirlo, y hay que saberlo, porque, independientemente de que algunos contertulios ya lo conozcan, incluso que ya estén aburridos del tema, téngase presente a los más jóvenes que lo desconocen y dan por sentada la realidad actual – la experimentada por ellos – como la realidad permanente.

    Si don Jaime fuera un pobre idiota y don César un pobre imbécil y el ABC un pobre libelo, en efecto, no valdría la pena el comentario. Pero aquí, pobre, no hay nadie. Todos ellos pertenecen a una maquinaria ideológica que trata de conformar la realidad social española a partir de sus prejuicios, sus creencias y su intransigencia. Un aparato dispuesto en red, con nódulos en ocasiones reconocibles, en ocasiones ocultos a la luz pública que tiene como núcleo presentable FAES. Una red matricial, pues, diseñada y activa para inyectar en nuestra sociedad, especialmente en las nuevas generaciones – victimas de un nefando sistema educativo – una visión acrítica, pasional, alicorta y cristiana (según su dogmática cristiana, claro… ¡no les vayan uds con la “teología de la liberación” que les da un pasmo!), perdón, decía acrítica, pasional, alicorta y cristiana de la vida.

    El señor Mayor Oreja dice nítidamente “los cristianos hemos estado tocando el violón” y lo dice en un foro de “Comunión y Liberación”, un grupo ultracatólico que en nada desmerece a los grupos ultraevangelistas que rodean al señor Bush. ¿Nos vamos enterando?… dejar de “tocar el violón” es rechazar abiertamente los valores civiles, laicos, democráticos, ilustrados y progresistas, es volver al velo en la mujer, al dogma para todos, al nacionalismo español, a la educación religiosa católica, a potenciar lo políticamente correcto (reservándose, ellos, obvio, el argumento de corrección), a la represión a las minorías… ¿A ver si vamos de sobrados con estos zascandiles y perdemos lo ganado por nuestra injustificada confianza?… ¿a ver si los que estamos tocando el violón ahora somos nosotros?

  18. Yo no se si el señor Kant se ha leido el libro de Mayor Oreja pero su speech pone a caldo a tantos meapilas que anteponen la creencia a la democracia.

  19. Pues a mi me encantan las ideas que el Sr Mayor Oreja y todos aquellos que se declaran creyentes y practicantes deberían poner en práctica: el perdón, el amor al prójimo, la comprensión, el acercarse a los pobres, el desdén por lo material… Es una lástima que su concepto de ser católico y creyente este mucho más cerca de las cruzadas que del Evangelio. ¿O es que el perdón divino sólo se les aplica a ellos, los creyentes, y no al resto? ¿Es católica la postura aznarista sobre muchos temas?

  20. Para Kant
    Por favor, paciencia. La agresividad es natural y conveniente en ciertas circunstancias, pero siempre ha de evitarse que degenere en violencia.

    Yo soy partidario del diálogo. Estoy convencido que hablando se entiende la gente, cuando no hay interés personal o pre-juicios por alguna parte.
    Como pudo comprobar muestro una indignación y condena supina contra la estructura y jerarquía de esa secta llamada iglesia romana.
    Pero…estaba debatiendo con una persona, un creyente, un desgraciado (en el sentido de sufrir una desgracia o carencia) que está convencido ,engañado, de sus creencias y que me merece todo el respeto. La experiencia nos muestra que estos fanáticos pueden,si son honestos intelectualmente, reconocer la maldad de la doctrina oficial de su iglesia. Ud también conoce ejemplos, ahórreme la lista.
    Mire ud, aborrezco las condenas radicales, creo que de todos podemos aprender.
    Para disfrutar de un mundo más humano la ciencia y la tecnología ayudan y mucho, pero de nada sirven si no hay buenos sentimientos, y en ésto nadie es más por saber más. Permítame una cita de Josep Pla :
    “ La cultura es un determinado estado de espíritu, una comprensión, una tolerancia, una hospitalidad. He conocido muchos analfabetos totales o semianalfabetos incomparablemente más cultivados, más culturales, que tantos intelectuales, fanáticos, peligrosos, que también he conocido”.
    Le aseguro que no tengo pretensión de iluminar a nadie ni recuerdo haberlo tenido nunca en mi vida. Me limito a responder con honestidad si alguien se interesa por mis respuestas o a contrastar en público mis ideas. No es falsa humildad, es que me parecería ridículo erigirme en faro de nadie, esa responsabilidad se lo dejo a los “iluminados /as” que conocen lo que es mejor para los demás. Y por supuesto mucho menos tengo la osadía de condenar al exilio social a nadie por muy ignorante que se muestre.
    Hace mucho que aprendí a no mirarme el ombligo. Me conformo con no avergonzarme cuando me afeito todos los dias delante del espejo.

    En pago a sus recomendaciones yo también le ofrezco una lectura:
    Autor: Aurelio Arteta, título: La virtud en la mirada, editado por Pre-Textos.

  21. El enemigo de Günter Grass

    Joachim Fest, intelectual conservador, escribió en ‘Yo no’ el testimonio de su familia, resistente al nazismo

    IÑAKI ESTEBAN/

    Joachim Fest, católico y conservador, no apoyó el nazismo y pagó las consecuencias. Günter Grass, santón laico de la izquierda, se metió en el régimen de Hitler hasta el cuello. De esta oposición salieron chispas cuando Grass publicó su autobiografía, ‘Pelando la cebolla’, que prácticamente coincidió en la mesa de novedades alemana con las memorias de Fest, ‘Yo no’, ahora traducidas al español por Taurus.

    En éstas no hay un ataque directo al novelista, que se produjo en los medios de comunicación, aunque sí se desacreditan sus argumentos. Fest muestra con el ejemplo de su familia que hubo ‘alemanes corrientes’ que supieron ver la naturaleza terrorífica de lo que se avecinaba y que la posibilidad de resistirse estuvo ahí, al contrario de lo que ha esgrimido Grass para justificarse.

    Fuera de Alemania, el autor de ‘Yo no’ no es ni la mitad de conocido que su contrincante. Pero dentro de su país, hasta su muerte en septiembre de 2006 a los 79 años, brilló por su instinto polémico. Ayudó a redactar sus memorias al arquitecto Albert Speer, el único ayudante de Hitler que se arrepintió de su relación con el nazismo. Y a mediados de los años ochenta, publicó en el ‘Frankfurter Allgemeine Zeitung’, donde trabajaba como jefe de Cultura, los artículos de Ernst Nolte, un historiador revisionista que explicaba el nazismo como la reacción alemana ante el peligro soviético. Para Nolte, el Gulag de Stalin y los más 2.000 campos de exterminio nazis eran de algún modo comparables.

    Fest no tenía buena fama entre los mandarines de la izquierda, a los que acusaba de imponer sus dogmas. Por eso reaccionó de forma tan furibunda ante las memorias de Grass. De hecho, el título de ‘Yo no’ remite a las confesiones previas del novelista, en las que admite que se apuntó voluntariamente a las Waffen-SS a los 17 años, un hecho que ocultó durante toda su vida y que quizá le hubiera marcado en su carrera literaria, premio Nobel incluido.

    Habermas y la carta

    Al contrario que Grass, Fest evitó las SS y prefirió apuntarse voluntario, a los 18 años, al ejército regular para no entrar en las tropas de asalto del Tercer Reich. Hacia 1940 estudiaba en el instituto Leibniz de Berlín y dibujó una caricatura de Hitler en el pupitre. Un compañero le delató y le echaron. El antinazismo lo había mamado en casa. Su padre, de marcadas convicciones católicas, se había resistido a integrarse en la estructura del Partido Nacionalsocialista y le expulsaron de su puesto de profesor.

    La autobiografía de Fest narra esos años de familia que coincidieron con el ascenso del nazismo y concluye con el fin de la Segunda Guerra Mundial. Sus abuelos maternos estuvieron entre los primeros vecinos de Karlshot, un barrio de Berlín, en el que también Fest vivió su infancia.

    El autor describe cómo a partir del rechazo de su padre empezaron las penurias económicas, y cómo dejaron de hablar a su familia personas antes muy próximas. También recuerda que en la escuela se daban asignaturas como la llamada ‘Ciencia de las razas’, y que los miembros de la Gestapo entraban de improviso en las casas para intensificar el clima de terror.

    En 1937 aprobó el examen de ingreso en el colegio de los jesuitas de Berlín, pero le echaron en cuanto el director supo quién era su padre. Después pasó por el Instituto Leibniz y vio cómo un compañero judío desaparecía de la noche a la mañana. La vida en el frente no resultó problemática para Fest, aunque su hermano murió a causa de una pulmonía y su padre, reclutado a los sesenta años, volvió de Rusia con 50 kilos menos.

    Con este currículo, Fest pudo plantar cara a la izquierda cultural y apadrinar al sospechoso Nolte, que intentaba descargar a Alemania de su histórica culpa. Cuando se produjo la polémica sobre los revisionistas, Grass atacó con estilete, lo mismo que el intelectual Jürgen Habermas, que protagoniza las páginas más ácidas de ‘Yo no’. A él se refiere Fest en su autobiografía como «uno de los mayores filósofos del país», y recuerda que militó en las Juventudes Hitlerianas. Habermas, que nació en 1929, nunca lo ha negado. Al terminar la guerra tenía 14 años y, como bien sabía Fest, la filiación a las organizaciones del nazismo era obligatoria a esa edad. Pero el autor no se priva de atacar a su enemigo y cuenta una anécdota envenenada. Fest saca a colación una carta que Habermas escribió en 1943 a su amigo Hans-Ulrich Wehler, en la que celebraba la guerra y la figura del führer. Wehler le enseñó la misiva a Habermas en los años setenta y éste, en cuanto la vio, se lanzó a por ella y se la comió.

    La revelación en ‘Yo no’ de este ‘mal trago’ hizo que el filósofo, ilustre miembro de la Escuela de Fráncfort, se querellara contra Fest, y que un juez de Hamburgo detuviera la publicación del libro. Su autor fue un experto en tirar dardos a la diana que más duele. Cuando salió el adelanto de la confesión de Grass, después de haberse guardado durante tantos años su pertenencia a las SS, él comentó: «Jamás le compraría a este hombre un coche de segunda mano».

  22. ¿Deduzco, por su introducción, que considera agresividad mis párrafos anteriores? ¿entiendo que entiende que argumentar desarmando la base lógica del argumento del contrario es violencia? ¿Qué no soy proclive al diálogo?… Tal vez le sorprenda pero yo también soy partidario del diálogo aunque no es menos cierto que sólo lo soy para quien quiere dialogar.

    Apunta ud muy sensatamente que para que exista el diálogo real – no el de sordos – no se debe uno pertrechar de prejuicios; sin embargo, creo que sería matizable el adjuntarle a esa “conditio sine qua non” lo del interés personal. Si no hay interés personal nadie defiende ninguna postura. Precisamente, la sabiduría del diálogo estriba en cómo, partiendo de un interés propio, que posiciona a las partes en sus respectivos espacios, estas, las partes, precisamente porque no tienen apriorismos, prejuicios, son capaces aprehender las ideas del otro y sumarlas a su acervo para sacar un mutuo provecho de ello. Creo que hecho ese matiz, coincidimos en ello, ¿no? Al fin y al cabo es lo que argumenta Arteta en el libro que me recomienda ¿verdad?

    La honestidad intelectual de cualquier persona queda más que en entredicho cuando ese individuo se alinea en un grupo que tiene por divisa “yo soy el camino, la verdad y la vida” o “quien no está conmigo, está contra mí”. No es precisamente un buen bagaje para sentarse a dialogar. La humanidad, salvo las religiones monoteístas, entienden que los caminos son muchos, las verdades varias y la vida excesivamente rica como para circunscribirla a una creencia de cabreros del Oriente Próximo, sin embargo, los cristianos, parapetados en sus dogmas y su intransigencia delimitan los campos de una forma nítida, pétrea y sin posibilidad de diálogo: o conmigo o contra mí. En otras palabras, el cristiano, por definición y por propia convicción es un fanático, sólo él tiene la “salvación”.

    Ante semejante planteamiento, comprenda ud que entienda que no hay condiciones objetivas para establecer un diálogo con semejante interlocutor. No les concedo ni el beneficio de la duda: dos mil años de masacre humana en los cinco continente, de destrucción cultural y aculturación sin parangón en la historia humana, de represión inmisericorde contra quien tenía otros caminos, otras verdades y otras vidas, son demasiado salvajismo acerebrado como para conceder un entendimiento que ellos, ahora que viven momentos de debilidad, suplican pero que nunca tuvieron con los otros en sus momentos de esplendor.

    Un mundo culto, respetuoso, integrador, tolerante fue el mundo romano que los cristianos destruyeron. El mundo culto, respetuoso, integrador y tolerante, el ilustrado, fue el que nos salvó del pavor medieval, del mundo cristiano triunfante. No voy a darle otra oportunidad a esos hipócritas para que lo destrocen. Apuntaba muy acertadamente el señor Constantine bondades del cristianismo que nunca había visto reflejadas y es lógico: fe, solidaridad, esperanza, desprendimiento, santidad, caridad, entrega a los demás, amor, paz, preocupación por los pobres, perdón… todas esas virtudes, son romanas, virtudes de la antigüedad mediterránea que el cristianismo arrasó. ¿De qué quiere que dialogue ahora con un cristiano?

    Le seré muy taxativo: sí soy radical. Lo soy porque voy a la raíz del conflicto. Y el conflicto, en esto, desde hace demasiados siglos, lo genera el fanatismo cristiano. Yo, caballero, y corríjame si acaso le he interpretado mal, no envío al exilio social a nadie, ni pretendo decirle a nadie cómo tiene que pensar, ¡faltaría más!, eso es cosa de cristianos pero sí le aseguro que no voy a perder un solo segundo de mi vida tratando de hacer razonar a una persona que ha renunciado a su condición humana – la que le da el pensamiento crítico – abrazando el cristianismo. Si ud consiente en ello, buena suerte tenga.

    Le agradezco su recomendación literaria pero como habrá deducido ya lo leí. A quien le guste Rousseau le gustará. Yo, a cambio, le iba a recomendar algún trabajo de José Montserrat Torrents sobre los orígenes del cristianismo – la raíz del cristianismo, su radicalidad – pero luego pensé que igual, de cara al estío, eran ensayos de demasiada enjundia. Lo cambio por “Hypatia, la mujer que amó la ciencia” de Pedro Gálvez, en Lumen y relájese, si puede, leyendo la novela. Tal vez su narración no sea brillante pero la imagen que reproduce sobre el momento en que el cristianismo se siente fuerte en un sistema social tolerante, culto, permisivo y plural es impecable.

  23. Ay, perdón, mi anterior intervención va dirigida a don Elhoim, claro, pero se cruzó el señor Locke.

  24. Tan orgulloso le veo de su ilustración que sólo se me ocurre repetir la cita de Josep Pla:
    “ La cultura es un determinado estado de espíritu, una comprensión, una tolerancia, una hospitalidad. He conocido muchos analfabetos totales o semianalfabetos incomparablemente más cultivados, más culturales, que tantos intelectuales, fanáticos, peligrosos, que también he conocido”.

  25. para Kant
    dice » como habrá deducido ya lo lei».
    Pues no he podido deducir tal cosa.
    Más bien mi calificación es claramente insuficiente.
    De esta vez no pasa.Vuelva ud para septirmbre.
    En este tiempo puede intentar comprender e interpretar adecuadamente el libro de referencia.

  26. Lo entiendo, lo entiendo, don Elohim… también decía Leonardo que “argumentar citando autores no demuestra inteligencia sino buena memoria”. De todas formas, no desfallezca, persevere, persevere…

    No creo que tenga nada más que comentar con ud. “Bon vent i barca nova”

  27. “Post scriptum”: vaya, coincidieron nuestros envíos a las 7’06. En el mío respondía al suyo de las 0’10. En el suyo veo una significaba demostración de su tolerancia, mesura, sosiego y exquisita educación. Como para dialogar con ud, vaya. No se esfuerce más, don Elohim – ¡que apropiado “nick” el suyo, qué apropiado! – ya nos demostró en qué consiste su teoría llevada a la práctica.

    No quiero despedirme sin reglarle un poema de un contertulio habitual de este “blog”, don Miguel Veyrat. Lleva por título Elohim y dice

    La muerte es quien dialoga
    y da la vida al pozo
    que ella misma ahonda
    y representa.

    Cuando desaparezca
    esta generación
    que tus muertos
    callen para siempre
    y una primavera cualquiera
    amanezca al hombre
    un aire nuevo.

    ¡Oh Tú que transformaste
    la vida en muerte
    por el miedo a tu Palabra!

    Si vivir tan sólo fuera
    pensar el mundo
    sin amarlo
    a los vencidos quedaría
    desesperar de toda salvación.

    ¿Por qué me has engañado?:

    Después de Auschwitz
    después de Guantánamo y Gaza
    nosotros seguiremos escribiendo poesía.

    Puede encontrarlo en “Babel bajo la Luna” (Calima ediciones, Palma de Mallorca, 2005)

    Gracias, de nuevo, y lo dicho “a escampar la boira”.

  28. Y sabiendo todo eso de Leonardo insiste ud en seguir colocando citas.Y para más de Veirat.Pues no sé, no sé…como le dije pruebe en septiembre.

  29. Don Elohim, me conmueve su «para más de Veirat», aunque temo que le falta un «inri» tras su para más inri. Le cuadra a su increíble Nick. Nada menos que inviste usted el Nombre del Impronunciable, del Innombrable. ¿Por qué no el Tetragrámmaton completo? O sólo le satisface representarlo en la tierra, megalómano ilustre?
    Agradezco a Kant citar un libro mío que, por cierto, está en trance de reedición tras agotarse en sólo dos años, lo cual, para un libro de poesía no está nada mal. Dese Su Altísima Majestad en meter prisa a sus chamanes rabínicos en comprar un ejemplar de la primera edición: algún día puede valer pasta. Le ruego además que la próxima vez que cite mi «nombre» propio lo haga correctamente, con la y griega en que crearon su identidad mis antepasados alóbroges, antes de emigrar a Siria desde los Alpes occidentales. Por lo demás, uno mi voz a la de Kant: A espantar boira amb bon vent y barca nova.

  30. Para Veirat
    Pue se equicoca en su mala voluntad hacia mí.
    Si hubiese querido escribir «inri» lo habría escrito.
    La interpretación más sencilla es la verdadera: es una alusión a la improcedencia de que Kant utilice su libro en este debate.

    (es desesperante la comprobación de clave. Van 4)

  31. Me temo que quien resulta desesperante para todo el mundo es usted, don Elohim: ¿Qué quiere decir entonces «para más de Veirat»? (Veo que insiste, en su Infinita Soberbia Sapiencia, en escribir mi apellido con errata y su frase con una sintaxis inasible). No entiendo la frase: ¿Está escrita en castellano?
    Yo no tengo mala voluntad hacia usted: Simplemente, detesto la incoherencia, y su Nick representa la concepción más radicalmente falsa de la comprensión delmundo que se haya podido ofrecer históricamente a la credibilidad de los hombres. Sus patrocinadores, que ya fueron expulsados de Egipto a los desiertos, por ser considerados nocivos para la avanzada civilización local de la época, representan a su vez, desde su versión judaica, a una de las mayores perversiones teológicas de la historia de las religiones, tal como sus herejías derivadas cristiana y musulmana. Comprenderá que no me caiga simpático, de entrada, quien se presenta con esa tarjeta de visita. Shalom.

  32. Lea y aprenda Kant ¿?.

    Ud jamás me oyó decir “que argumentar citando autores no demuestra inteligencia sino buena memoria”.
    No puedo recordar todo lo que he dicho en mi larga y fructífera vida, pero estoy seguro que ud no estaba entre mis oyentes.
    Así mismo puedo confirmar que jamás escribí esa expresión. Que por otra parte puede ser válida, pero que ud no sabe utilizar.
    Ud equivoca un argumento con una admonición, y mi muy querido y admirado Manolo nunca cometería tal error. Es ud un usupador, lo que llamo un filósofo Myrga, el que sólo ha leido las sentencias y dichos del almanaque

    Sr. Veirat, tranquilícese.
    Yo también he leido los comentarios de Elohim y su interpretación no es correcta.
    El contexto explícito e inequívoco en que está incluida la expresión “para más” es la improcedencia de las citas, y en ese sentido está incluida la referencia a su nombre. El suponer un olvido de “inri” es una opinión gratuita e injustificada por su parte.
    Si lo desea puedo indicarle algún curso básico de lectura.
    Quedo, para ello, a su disposición.
    Hoy estoy de buen humor y me ha caido ud bien, voy a hacerle otra corrección. Elohim es un término hebreo, pero deducir de ahí sus antepasados es equivalente a considerar vikingo a todo el que es que conoce la lengua de don Guillermo.

    Esta bitácora está hoy muy flojita.

  33. Qué pintoresca fauna de egocéntricos… a ver, “Leonardo”, cuando la gente que ha superado el bachiller habla de Leonardo, se refiere a Leonardo da Vinci. Ni a las tortugas ninja ni a ud a quien ni conozco, ni he leído en mi vida (gracias a los dioses). Y desde luego, no voy a rebajarme a responder sus inmaduros insultos, que ni para eso muestra signos de actividad cerebral, visto está que su “admirado Manolo” – que ud sabrá quién es porque yo, ni lo sé ni me importa – están cortados por el mismo patrón: cuando no encuentran razón sólo les queda la violencia, verbal pero violencia… ¡y uds eran los dialogantes complacidos en repetir la misma cita de Pla!… vaya forma de retratarse…

  34. Mire usted oh cambiante don Leonardo, me malicio que el curso de lectura básica —y de cultura básica— lo está necesitando Su Ilustrísima. Y uno de humildad, intensivo, inmediatamente. Acaso también una revisión psiquiátrica, ya que es evidente que no está usted del todo en sus cabales, ni por supuesto en su blog favorito. Haga caso a los consejos del racionalista Kant y vaya tomar viento, ya en castellano, en una nueva embarcación. Y en cuanto a sus nicks, ya sabe.. aunque la mona vista seda, mona se queda.

  35. Leonardo, como usted dice, la bitácora está hoy muy flojita, en efecto. ¿Se ha preguntado usted en qué medida sus altisonantes intervenciones contribuyen a ello? Le digo la verdad: si comparo a Elohim y a usted, Leonardo, creo que prefiero a aquél. Usted ya me entiende…

    ‘A poqueta nit’, nuevo post.

  36. ¡Ah! No se moleste en contestar, proteico malandrín.

  37. ¿Manolo?

    Pero, cómo no va a estar flojito hoy el blog de Justo con semejantes «aportaciones». Andaba yo desde ante ayer tan feliz por mi casa, canturreando y dedicada a mis labores, congratulada por el nuevo artículo de Justo (me gusta cómo piensa y cómo escribe Justo) y por la impecable reflexión de Kant (me gusta cómo piensa y cómo escribe Kant), ahorrándome participar porque nada tenía que añadir a nuestros justos y sesudos varones, y mirando aquí, con sonrisa beatífica, de tanto en tanto y, de pronto… Ay, qué lata, que diría una pija. Si no quedara claro el talante con que entran «los nuevos» ese empecinamiento en escribir incorrectamente el nombre de Veyrat, ya lo demostraría. Qué cosa tan pueril y tan tonta ¿no?

    Kant, me encanta eso de “argumentar citando autores no demuestra inteligencia sino buena memoria” y, con permiso de usted, lo hago mío, aunque me gustaría añadir que también demuestra una tremenda inseguridad petulante; inseguridad porque hay quienes tienen que apoyarse en opiniones de otros para dar veracidad a las suyas y petulante porque hay una suerte de vanidad muy tonta en demostrar una cultura… no sé cómo llamarla, a base de hacer citas constantes.

    Buena mañana tengan vuesas mercedes

  38. Buena mañana tenga ud también doña Ana, aunque, recuerde que la cita no es mía, es de Leonardo… da Vinci, claro. ;-)

  39. Aprovecho éste día tan tonto que tiene el blog para decirle, Justo, que me encanta esa frase de su lengua, que nos dice con frecuencia: ‘A poqueta nit’. Hay expresiones, en todos idiomas, tan tan expresivas que no tienen posible traducción.

    Gracias.

  40. «Buena mañana tenga ud también doña Ana, aunque, recuerde que la cita no es mía, es de Leonardo… da Vinci, claro. ;-)»

    Ya, ya, pero usted me la ha enseñado, amable joven. Que me bebí en las mocedades mías el Tratado de la Pintura y de ahí no la recuerdo, pero vaya usted a saber, que la neurona mía ya no es o que era.

  41. Naturamente he querido escribir: «En todos los idiomas» y no «en todos idiomas», que parezco india o muy moderna, últimamente, comíendome los artículos. Desde que La Telefónica es Telefónica y vemos televisión, en lugar de la televisión, ya nada es lo que era, aiss.

  42. Pues le brindo, admirada y entusiasta Pavlova, otra cita del gran Leonardo, contenida en su «Tratado de la Pintura», precisamente: l’Arte è una cosa mentale. Tomé esta opinión y la hice mía cuando de adolescente trabajaba mi futuro como escultor y poeta. Ello me llevó a la pasión y estudio del Conocimiento, y de ahí a profundizar el que hoy ya se conoce como «pensamiento poético» normalmente.
    Y sí, «a poqueta nit» es un hallazgo expresivo de nuestro catalán hablado en Valencia. Como «la hora del lupicán» lo es del pueblo andaluz, y el «anochecer», del castellano. Seguro que nuestra Fuca, o doña Francisquita, tiene una expresión equivalente en su bella lengua galaico-portuguesa.

  43. No quería yo participar en este tema; ninguna persona que hable de una gran nación, refiriéndose al conjunto de naciones que forman este Estado (llamado por algunos España) en el que vivimos, merece que le dedique ni un minuto de mi tiempo. Pero claro, entran unos personajes que se dedican a criticar a una de las voces más brillantes de este blog llamándole intelectual fanático y peligroso y no me puedo quedar callada. Me parece que Kant es una de las personas más tolerantes que conozco, sino ¿cómo se puede explicar que lea con atención mensajes enrevesados y mal redactados que no aportan nada y, aun encima, conteste a sus autores? A mí me llegó con leer el primer mensaje de Elohim para saber que ya no tenía que leerle más; no me gustan las personas que van de víctimas por la vida. Yo sí que no soy nada tolerante con aquellos que no me aportan nada; menos mal que en este blog escasean estas personas, la mayoría de los comentaristas me ayudan a reflexionar y a aprender.

  44. Y se cruzó mi comentario con el de nuestro amigo Miguel Veyrat, del que voy a leer dentro de pocas horas (sólo me faltan dos días para las vacaciones) su “Babel bajo la luna”. “Entre lusco y fusco”, se dice en mi lengua ese tiempo en el que aún no es de noche pero casi, pero me gusta más “a poqueta nit”.

  45. Prosit, Fuca. Buena lectura, y si en algo puedo conmover su mente en la evocación de esas mismas emociones que han traído a la escritura todos los poetas desde los albores de la humanidad, bien empleada daré mi propia vida. Entre lusco y fusco me acordaré de usted, a esa hora del sentimiento, cuando empieza a temblar de luz la propia sombra. Y gracias.

  46. «… A mí me llegó con leer el primer mensaje de Elohim para saber que ya no tenía que leerle más;…». Je, je, je, Fuca, a veces parecemos clónicas.

    Recordaba yo lo de entre lusco y fusco; ya lo habías dicho aquí, pero no era capaz de reproducirlo (ya sabes, mi neurona patinadora) y me encanta, recuerda más al «Entre dos luces» nuestro. El Gallego es un idioma precioso que está unido a mi infancia y a mi familia de allá.

    Hablando de poesía (no sé cómo no me da vergüenza derivar así), hoy voy a la presentación en la «Reisi» de un libro de inéditos que acaban de publicar de Juan Ramón Jiménez: «Libros de amor» se llama. Me lo trajeron ayer y lo he leído ésta noche porque tengo especial interés en participar, si hay coloquio. Amor le llaman y a lo que contiene el libro le llaman poemas… Verdaderamente, cuando la gente no publica sus cosas es por algo, sobre todo, cuando esa gente, como Jun Ramón, llega a ser el poeta de la magnitud que lo era; lo que no acabo de entender es por qué no las destruyen. Incluso tiene dos dibujitos suyos. Con lo que cueta separar la obra del autor y es que, a veces, no le dejan a uno. Si alguna duda había de cómo era Juan Ramón, hay que leer «Libros de amor», pero casi mejor que no. Total pa qué. En fin.

  47. Bienhallada, doña Francisca (Fuca para uds) ya me extrañaba a mi no ver su firma en este “blog”, significativamente de nacionalismo… del “otro” nacionalismo. La hacía enfrascada en el final de curso. Por mi parte, me era imprescindible participar una vez más para agradecerle, a ud, sus palabras sobre mí, a don Miguel, su poesía y a la señora Pavlova que me señale como “joven”.

    Respecto a la expresión de don Justo que tanta gracia les ha hecho, si me lo permiten, les daré algún trazo más sobre dicha frase hecha. En efecto, como decía Raimon, “todos hablamos, mejor o peor, el mismo latín” y el significado de “a poqueta nit” es evidente, “en lo poquito de la noche”. Pero, como saben, la bilabial “p” tiene determinada tendencia a dar volantines y convertirse en “b”, de ahí que en algunas comarcas valencianas la expresión sea “a boqueta nit”, que tiene un significado aún más tierno: “en la boquita de la noche”. No lo consideren especial erudición ni mérito, es que tengo el título “Mestre” de catalán y estas curiosidades lingüísticas siempre se quedan más que la auténtica enjundia de la lengua.

    Comenzaba citando el final de curso para doña Francisca pero también lo es para varios de nuestros contertulios… aunque desde el otro lado de la trinchera. Esforzados estudiantes a los que quiero desearles que la Diosa Fortuna les sonría pues Atenea ya les regaló la inteligencia de la que gozan y, por tanto, que su final de curso les sea venturoso y fructuoso. En cuanto a mi, mañana mismo parto hacia Latveria. Estaré allí durante unos días, en realidad, durante un par de semanas, y, claro, no voy a poder estar presente en el “blog”. Pasen todas vuesas mercedes un glorioso estío (que mañana nos comienza la canícula)… y hasta mi regreso. Salut.

  48. Sí, Pavloviña, en muchos aspectos parecemos clónicas (algunos creerán que somos la misma persona con dos nicks, ¿no crees?).

    Amigo Kant, te extraña no verme comentar algo sobre este tema que nos propone Justo Serna, se nota que no me conoces; hay dos temas sobre los que casi nunca discuto, uno es el feminismo y otro el nacionalismo; son temas sobre los que he reflexionado mucho y tengo mis propias ideas, pero no son las oficiales y por ello discrepo con feministas y nacionalistas galegos; está claro que tampoco coincido con los no nacionalistas o no feministas; así que mejor con la boquita “pechada”, salvo en casos excepcionales.

    También coincido con Pavlova en lo que llamarte “joven”; si vivimos unos cien años, se es joven hasta los 50, maduro hasta los 80 y se empieza a envejecer a partir de esa edad, así que en este foro hay muchos jóvenes.

    Kant marcha para Latveria, yo para un lugar a orillas de la playa; desde allí os leeré pero no creo que pueda escribir demasiado; seguiré aprendiendo con vosotros y, en septiembre, volveré a participar en este magnífico blog de Justo Serna.

  49. En lo de llamarte joven, quise escribir, no en lo que…

  50. Me encanta lo de Pavloviña, je, je. Ojalá fuéramos la misma con dos sobre nombres, por muchas cosas, peo ahora porque te vas a la playa; aaaaaaaah, qué envidia tan negra y tan fea. A Kant no lo envidio, a mí me daría miedo ir a ese sitio ¡lagarto, lagarto!

    Y ¡otra coincidencia! de nacionalismos y feminismos-machismos, tampoco hablo y por las mismas causas que tú, Fuca. No estoy dispuesta a discutir con nadie que no haya reflexionado tanto, al menos, como yo sobre esos asuntos y tampoco estoy dispuesta a cambiar ni una coma de mi criterio, amasado en años y años (aunque soy una cría, claro y no pongo aquí un muñequito amarillo sonriente porque sé que no te gustan) de sufrir muchas cosas «en mis carnes».

    Que tengas un precioso tiempo, el mejor de los descansos; que tu mesilla quede vacía de atrasos lectores, que los tuyos estén como yo deseo que estén y que ni una pavesa caiga éste verano sobre tu hermosa tierra y tu espectacular mar.

    Y usted, Kant, cuidadito.

  51. Sí, cuidadito en la tierra maravillosa del Doctor Doom

  52. Directorio especializado en euskadi. Añade una pagina relacionado con euskadi

    http://vetea.com/euskadi

  53. El gran problema de nuestros políticos es que además del exceso de protagonismo que le dan los medios, crean más problemas de los que solucionan. Crean debates artificiales que las más de las veces no interesan a nadie. Luego los ves en los debates y están de cachondeo, como si lo que tienen entre manos. Es ilustrativo ver lo que decía Aznar en su día cuando negoció con ETA y lo que su partido dice ahora. Ya se sabe que el PP no quiere oir ni hablar de \

  54. de «la memoria histórica», pero es que ahora están aquejados de desmemoria. Solo recuerdan lo que les conviene y en su programa política nunca dimite nadie. Luego salen gente del PP, preguntando al PSOE por qué nunca dimite nadie del PSOE. Esto tras cagadas como El prestige o el Yak42, donde creo recordar que ni Rajoy ni Trillo dijeron que nada tenían que ver con aquello. Es curioso ver como proliferan libros como este, que atienden a contentar a un grupo de personas que les interesa poco o nada lo que el libro dice, como sucede con Pio Moa que vende libros como churros.
    Enhorabuena por la blog.

  55. […] que el franquismo nostálgico de Mayor Oreja no es un error dicho a bote pronto. Lo tiene escrito y aquí ya lo analizamos el pasado 18 de junio. Perdonen la auto […]

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