El post incierto

incertidumbre1. Incertidumbre. Lo digo sinceramente: hay un error en el entusiasmo. Lo digo porque frecuentemente incurro en él. Al recomendar un libro, al obsesionarme por algo que me cautiva, suelo abandonarme.  Un exceso de ardor y de vitalidad es generalmente perjudicial: impide la distancia, la ironía, la sana incredulidad. 

Hay que encontrar un punto intermedio entre el entusiasmo y la acritud, anotaba E. M. Cioran en uno de sus Cuadernos. La acritud seca el ánimo, pero el entusiasmo está en el origen de las grandes desgracias públicas y privadas. Eso añadía Cioran en una cita que reproduzco inexactamente, de memoria. Este filósofo había tenido una juventud desesperada y entusiasta. De viejo aún estaba padeciendo las consecuencias.

Cuando vamos cumpliendo años, un entusiasta puro es algo irreal y peligroso, hasta infantil: no parece haber aprendido gran cosa. Pero lo contrario tampoco es deseable: no es raro hallar tipos maduros consumidos por la acritud. Debemos encontrar la equidistancia entre la inocencia y la experiencia, evitando así el entusiasmo y el cinismo.

No me pregunten por qué escribo esto en el primer punto de este post. Escribo porque me encuentro mejor y puedo sentarme ante el ordenador. No sé lo que durará y lo que finalmente resultará. Supongo que habrá remontes y recaídas. Me refiero al post y me refiero a mis dolencias.

churchill2. El sol y la lluvia. El político que amaga con retirarse, que amenaza con retirarse, que finalmente se retira, suele mostrar gran patetismo. ¿Qué hay que agradecerle? ¿Su entrega? ¿Qué es lo que nos reprocha? ¿La ingratitud?  

José María Aznar suele hablar del olvido de los héroes. Así se lo expresaba a Victoria Drake en una entrevista que comentamos aquí hace unos días: “como decía Churchill, todas las grandes naciones son ingratas, que es una manera de decir que dejar el Gobierno siempre es difícil. Lo que pasa es que depende mucho de cómo lo dejes”.

Churchill, prosigue Aznar, “lo dejó porque perdió unas elecciones después de haber ganado la Segunda Guerra Mundial y, probablemente, las perdió porque nunca se debió presentar a ellas, porque ya había hecho lo más importante que podía hacer en la vida, por su país y por la humanidad”. 

Juan José Ibarretxe anuncia que abandona la política. “No se me ha olvidado nunca que a los lehendakaris nos da el mismo sol y nos cae la misma lluvia que al resto de hombres y mujeres del país”. ¿Cómo se ve a sí mismo? ¿Como un héroe ordinario? “Suponiendo que podamos de veras admirar a los héroes”, dice Javier Cercas en Anatomía de un instante. Suponiendo que  “no nos incomoden o nos ofendan disminuyéndonos con las enfáticas anomalías de sus actos, quizá no podamos admirar a los héroes de la retirada, o no plenamente, y por eso no queremos que vuelvan a gobernarnos…”

Este post no continuará. Habrá otro.

33 comments

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  1. jserna

    Ya que he empezado un nuevo post de mis dolores, les pediría que el comentario que acabar de poner Pumby, lo respondan aquí. En este post. Gracias.

  2. Alejandro Lillo

    Las declaraciones de Aznar desde luego no tienen desperdicio. Ahora resulta que Churchill ganó la Segunda Guerra Mundial, y que como ya había hecho “lo más importante que podía hacer en la vida, por su país y por la humanidad”, no debió presentarse a unas segundas elecciones porque resulta que “todas las grandes naciones son ingratas”. El narcisismo de Aznar es patológico. De libro. Un trastorno narcisista de la personalidad en toda regla, vamos. El mensaje que subyace en esas declaraciones me parece alucinante, no sólo por la opinión que tiene del Primer Ministro británico, sino por la que, a través de Churchill, tiene de sí mismo. ¡Por todos los dioses, vaya declaraciones! Que peligro tiene este hombre, qué peligro. ¡Que la Tríada Capitolina nos coja confesados!

  3. La ratita presumida

    Sí, Alejandro, este tío se cree que es el umbilicum del mundo. Pero ¿sabe qué le digo? Pues que a mí sus declaraciones no me sorprenden nada. Sí me sorprendería si las dijera Zapatero, pero ¿Aznar?… Ya le digo, lo más normal del mundo.

  4. Fuca

    Gracias, Pumby, por expresar el punto de vista de muchos de los que leemos este blog. No sé qué tenemos que celebrar. Me parece que acabamos de asistir a la derrota del PSOE en las próximas elecciones españolas; no creo que muchos de sus votantes entiendan el pacto del PSOE con el PP en Euskadi; empiezan por ahí, continuarán en Galiza cambiando al BNG por el PP y caerán en el abismo. No quiero ser agorera, pero creo que el PSE se ha equivocado, pronto veremos las consecuencias.

    También coincido contigo, querido gatiño, en tu interpretación del cartel de la Feria del Libro, parece que las mujeres volvemos a ser ignoradas (en la nueva Xunta de Galiza sólo hay cuatro mujeres gobernando frente a siete hombres, ni siquiera respetan la paridad, debe de ser que las mujeres no estamos preparadas para dirigir el País) o apreciadas por nuestros cuerpos (no comentamos la foto de “El País” sobre los culos de Carla Bruni y Letizia Ortiz). ¡Un desastre! No aprendemos.

  5. jserna

    1. Los culos. Vamos a ver. Fuca, no se altere con los culos. Un buen trasero, de hombre o de mujer, es un regalo para la vista. Le explico cuál es el intríngulis. La foto de los culos de Bruni y Ortiz, que David P. Montesinos trató en su blog, es machista, cierto. Pero no porque nos enseñen los traseros, sino porque ha sido recortada la imagen, dejando fuera los culos masculinos. Las escalinatas las subían Carla y Leticia y otras personas, que han quedado fuera de campo. Nada más. Nada menos.

    2. El dolor local. ¿Es caer en el abismo pactar con el PP del País Vasco? Lo que resulta penoso es un Gobierno del PNV dirigido por un político tan mediocre e iluminado como Ibarretxe. Pero qué digo: en Valencia tenemos a Alfonso Rus, que es del PP. Es una figura y un figura. Hay gente que se burla de su estatura. Muy mal. Yo no creo que esto deba hacerse. Es la talla política lo que hay que medirse, no los centímetros. Si comparamos a Ibarretxe con él, el ex lehendakari es un intelectual finísimo y hasta un lírico. Con el sol y con la lluvia… Es un dolor soportar a políticos tan escasos y a la vez tan arraigados en su esfera local.

    Véase este repertorio sobre Rus:

    http://www.youtube.com/results?search_type=&search_query=Alfonso+Rus&aq=f

    Qué paisanaje.

  6. Marisa Bou

    Hago esta entrada para suscribirme y recibir así en mi correo sus comentarios, porque quiero leerles en lo posible. Pero voy a estar algún tiempo sin intervenir, por razones de trabajo y por un viaje que tengo la semana próxima.

    A mi regreso, les comentaré algo del viaje y, si lo veo oportuno, contestaré a algún que otro comentario, aunque sólo sea por aquello de “al que le pica, se rasca”.

    Así pues, hasta la próxima.

  7. Fuca

    Vamos a ver, Justo, yo no me altero con los culos, me da igual de qué tipo sean los traseros de las personas, es una parte del cuerpo en la que no suelo fijarme, pero acepto que para ti sea un regalo para la vista. Estamos de acuerdo, la foto es machista “no porque enseñen los traseros, sino porque ha sido recortada la imagen”, haciendo hincapié en los culos de Carla y Letizia, no en los de Sarkozy y Zapatero. Además, esta foto aparece publicada en la portada de un periódico “serio”, no en una revista de las llamadas “rosas” o del corazón.

    No sé si el PSOE caerá en el abismo por pactar con el PP, lo que tengo bastante claro es que por ese camino pierde las elecciones. Nos pasó aquí en mi tierra, el Gobierno Bipartito perdió las elecciones por un diputado menos del BNG. Algunos (muchos) votantes del PSOE pensaron que los socialistas se dejaron contagiar por el supuesto izquierdismo del Bloque; algunos (muchos) votantes del Bloque pensamos lo contrario, que el BNG se contagió de la moderación de los “socialistas”; pensamos votar en blanco aunque, en el último momento, intuyendo que con nuestro voto le dábamos la victoria al PP, unos pocos los votamos, pero no fue suficiente y ahora vamos a padecer lo que se nos viene encima.

    No voy a defender al PNV, es un partido de derechas nacionalista, pero peor es uno de derechas españolista. ¡Menos mal que el BNG algo ha aprendido de la derrota electoral y no se presenta con CIU y PNV a las próximas elecciones europeas! Ahora va en alianza con partidos de izquierda, votaré “Coalición Europea de los Pueblos – Verdes” (ERC, BNG, Aralar, Els Verds, EA, CHA, Entesa per Mallorca), una coalición que apuesta por otro modelo de Unión Europea más transparente y democrática, menos burocrática.

  8. Juan Antonio Millón

    Mire usted Pumby, cada quien celebra lo que le agrada, o le viene en gracia celebrar y no seré yo quien le niegue esa felicidad a nadie; por ello, espero que nadie me dicte a mí cuándo o no deba sentirme feliz. No le pido que comparta mi sentimiento; únicamente expreso, desde mi libertad, ese sentimiento, aunque haya a quien le moleste.

    Para usted es “estúpido” (uy), celebrar “que la democracia legal y formal siga su ritmo normal”. Además de recordarle las normas de la caballerosidad, permítame que le diga que -sintiéndolo mucho- yo celebro lo que manda mi deseo y esa “normalidad” entra dentro, plenamente, de él. No me verá celebrar lo contrario. Pero vea que para mí lo que ayer se produjo en la democracia del País Vasco se sale de lo que era la “normalidad” hasta ese momento allí, e inaugura una nueva etapa.

    Es esa consideración de “nueva etapa” en la política institucional vasca lo que califiqué de “hecho histórico”. En esto, he de admitirlo, me puede más el deseo y la esperanza. Pero estoy íntimamente convencido que Patxi, si lo dejan, llegará muy lejos en sus proyectos.

    Aunque fuí militante del PSOE, presenté mi baja después de estar en desacuerdo con lo que pasó con Borrell a nivel estatal y con lo que se hizo aquí con Romero, así que no soy el más indicado para hablarle de la “pérdida de los orígenes” de ese partido. De todas formas, al igual que uno tiene “orígenes”, también tiene “desarrollo” y debemos ir con cuidado con esos juicios sumarios desde los “orígenes”.

    Lo de “socialista constitucionalista” viene, sencillamente dado -y perdone estas cosas tan obvias-, de deslindar esa opción política del denominado “socialismo abertzale”. Que usted llame “nacionalista español” a Patxi, es algo que no comparto, en absoluto. Suena más a improperio que a análisis político. Ese no es mi estilo.

  9. Pumby de Villa Rabitos

    No te me alteres, Juan Antonio, que lees lo que no escribí e interpretas lo que no dije.

    Uno de los problemas más frecuentes de un blog – y este no iba a ser una excepción – es la lectura apasionada de lo escrito por otros. Lo se por experiencia propia, a mi me ha pasado. Suele pasar. No se porqué. Será motivo de análisis para quien se dedique a estudiar lo que fueron los primeros blogs de la Globalización. Por eso motivo, se me hace tedioso tener que explicar lo que ya dije sin el sesgo que se le quiere dar. No obstante, la corrección y buenas formas de los contertulios de éste – hasta de lo más pedestres y con las excepciones que confirman la regla – me impelen a hacer alguna consideración sobre lo que no dije.

    Yo no le he negado a nadie la celebración de nada. Con el mismo derecho que tu, Marisa o cualquier otro, a celebra el “lehendakariado” del López, yo opino que es la victoria del PP. Los hechos dirán.

    Ni yo dicto nada, ni me he sentido invitado a compartir nada, ni me molesta que nadie descorche una botella por el motivo que mejor le parezca. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Tu libertad es igual que la mía, porque ambas son la misma.

    Donde sí aciertas, aunque no con el sesgo tendencioso que le das a mis palabras, es en que es estúpido celebrar la evidencia. Aquí y en la China. Sólo un idiota puede maravillarse de que el sol salga todos los días. Considero que la normalidad en la democracia es su falta de excepcionalidad, su cotidianeidad. En el País Vasco se lleva treinta años votando democráticamente. Con total normalidad. Ningún caso excepcional. Salvo el de cerrarle la boca a varios cientos de miles de electores. Pero eso ya es otro asunto ¿verdad?, así que eso, lo dejamos estar y nos referimos, sólo a los principios. Por lo tanto, admirarse por eso, por la normalidad democrática, porque, en un Estado de Derecho, como es el español, todo siga su curso normal, sí, me parece estúpido. Por eso consideré que aquí, en el blog, nadie se admiraba de ello.

    Otra cosa será, claro, que tú te admirases. Ah, entonces sí entendería tu respuesta abrupta. Pero, aun así, no rompo ninguna norma de caballerosidad. Primero porque no soy un caballero, soy un ciudadano. Segunda, porque no le doy valor alguno a dicho código absolutamente periclitado, prefiero el de urbanidad. Tercero porque un caballero es, por definición, intransigente y sólo con sangre puede lavar su honor, así que, si tú lo eres y te hubieses sentido ofendido con mis palabras, debías haberme desafiado a duelo singular, como mínimo a primera sangre. Y cuarto porque vertí mi opinión, la cual es amparada por la libertad de expresión, que está por encima de esos anacrónicos planteamientos arcaizantes.

    Ya dije, y fui muy específico en ello, que ojo con los momentos históricos, que no son tantos. Nada más. Pedí prudencia cuando tú mismo estás reconociendo un entusiasmo desmedido sobre el “hecho histórico” que, por cierto, también señalan los etarras como punto de inflexión. Así que insito y sin acritud: ojo con esas alegrías de casa de pobre. El tiempo pondrá las cosas en su sitio.

    Y como todo el mundo es libre de opinar y de discrepar, me parece muy bien que pienses que López es el líder más adecuado para los vascos, sólo (te) señalo y no pretendo que lo compartas conmigo, ni mucho menos, que su partido no fue el más votado de Vasconia, lo fue el PNV, y que un partido menos votado que el suyo, el PP, lo tiene tomado, al suyo, al PSOE, por, digamos, sus partes pudendas, si vamos con melindres, o por los cojones si así se entiende mejor, que el castellano tiene esta riqueza semántica tan brillante.

    Nos desviamos un poco del tema cuando entramos, aunque fuere tangencialmente, con la cuestión de “los orígenes” y del “desarrollo” de los partidos. Mira, ahí sí coincido plenamente contigo, hemos de llevar mucho cuidado con los juicios sumarios al respecto, especialmente porque, ya sabes lo que canta Raimon “qui perd els origens, perd identitat” (“el que pierde los orígenes, pierde identidad”) y la identidad del PSOE… ¿Socialista? ¿Obrero?… ah, sí, xe, ¡“el desarrollo”!… parece algo más que perdida desde Suresnes pues, por ahora, lo único que tiene claro es que es un Partido y que es Español, del resto… uf…

    Te perdono esa obviedad a la que aludes aunque, ya ves, yo no alcanzo profundos análisis políticos pues no veo tan obvia tu disquisición sobre los socialistas, ¿acaso los “socialistas abertzales” son constitucionalistas? ¡Cuánto me falta por aprender!

    Que, por último, no compartas conmigo, lo que el propio López ha defendido a capa y espada, su inequívoca españolidad, bueno, Juan Antonio, eso es cosa tuya. Como tuya es considerar que es un improperio considerar a alguien españolista. López defiende como el primero el nacionalismo español y yo no considero que ser nacionalista español, vasco, tutsi, chileno, japonés, cafre o zamorano (“¡¡Zamora libertaria exije puerto de mar!!”… qué tiempos aquellos de “Castilla, entera, se siente Comunera”) sea motivo de recriminación para nadie. Considero que es una opción política, una visión más de la sociedad, respetable que en un sistema democrático debe estar presente si hay clientela política para ello.

    Hubo un tiempo que el PSOE fue un partido que se constituyó y gobernó para emancipar a una clase. Luego vino “el desarrollo”… A poco que leas las palabras de López en su discurso de ayer, leerás que el “gobernará para todos los vascos”. O sea, la base del discurso nacionalista, no de un partido obrero. Qué cosas. Tenía razón Serna, está siendo un “post incierto” en los días inciertos que vive una desconcertada España.

  10. Pumby de Villa Rabitos

    No te me alteres, Juan Antonio, que lees lo que no escribí e interpretas lo que no dije.

    Uno de los problemas más frecuentes de un blog – y este no iba a ser una excepción – es la lectura apasionada de lo escrito por otros. Lo se por experiencia propia, a mi me ha pasado. Suele pasar. No se porqué. Será motivo de análisis para quien se dedique a estudiar lo que fueron los primeros blogs de la Globalización. Por eso motivo, se me hace tedioso tener que explicar lo que ya dije sin el sesgo que se le quiere dar. No obstante, la corrección y buenas formas de los contertulios de éste – hasta de lo más pedestres y con las excepciones que confirman la regla – me impelen a hacer alguna consideración sobre lo que no dije.

    Yo no le he negado a nadie la celebración de nada. Con el mismo derecho que tu, Marisa o cualquier otro, a celebra el “lehendakariado” del López, yo opino que es la victoria del PP. Los hechos dirán.

    Ni yo dicto nada, ni me he sentido invitado a compartir nada, ni me molesta que nadie descorche una botella por el motivo que mejor le parezca. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Tu libertad es igual que la mía, porque ambas son la misma.

    Donde sí aciertas, aunque no con el sesgo tendencioso que le das a mis palabras, es en que es estúpido celebrar la evidencia. Aquí y en la China. Sólo un idiota puede maravillarse de que el sol salga todos los días. Considero que la normalidad en la democracia es su falta de excepcionalidad, su cotidianeidad. En el País Vasco se lleva treinta años votando democráticamente. Con total normalidad. Ningún caso excepcional. Salvo el de cerrarle la boca a varios cientos de miles de electores. Pero eso ya es otro asunto ¿verdad?, así que eso, lo dejamos estar y nos referimos, sólo a los principios. Por lo tanto, admirarse por eso, por la normalidad democrática, porque, en un Estado de Derecho, como es el español, todo siga su curso normal, sí, me parece estúpido. Por eso consideré que aquí, en el blog, nadie se admiraba de ello.

    Otra cosa será, claro, que tú te admirases. Ah, entonces sí entendería tu respuesta abrupta. Pero, aun así, no rompo ninguna norma de caballerosidad. Primero porque no soy un caballero, soy un ciudadano. Segunda, porque no le doy valor alguno a dicho código absolutamente periclitado, prefiero el de urbanidad. Tercero porque un caballero es, por definición, intransigente y sólo con sangre puede lavar su honor, así que, si tú lo eres y te hubieses sentido ofendido con mis palabras, debías haberme desafiado a duelo singular, como mínimo a primera sangre. Y cuarto porque vertí mi opinión, la cual es amparada por la libertad de expresión, que está por encima de esos anacrónicos planteamientos arcaizantes.

    Ya dije, y fui muy específico en ello, que ojo con los momentos históricos, que no son tantos. Nada más. Pedí prudencia cuando tú mismo estás reconociendo un entusiasmo desmedido sobre el “hecho histórico” que, por cierto, también señalan los etarras como punto de inflexión. Así que insito y sin acritud: ojo con esas alegrías de casa de pobre. El tiempo pondrá las cosas en su sitio.

    Y como todo el mundo es libre de opinar y de discrepar, me parece muy bien que pienses que López es el líder más adecuado para los vascos, sólo (te) señalo y no pretendo que lo compartas conmigo, ni mucho menos, que su partido no fue el más votado de Vasconia, lo fue el PNV, y que un partido menos votado que el suyo, el PP, lo tiene tomado, al suyo, al PSOE, por, digamos, sus partes pudendas, si vamos con melindres, o por los cojones si así se entiende mejor, que el castellano tiene esta riqueza semántica tan brillante.

    Nos desviamos un poco del tema cuando entramos, aunque fuere tangencialmente, con la cuestión de “los orígenes” y del “desarrollo” de los partidos. Mira, ahí sí coincido plenamente contigo, hemos de llevar mucho cuidado con los juicios sumarios al respecto, especialmente porque, ya sabes lo que canta Raimon “qui perd els origens, perd identitat” (“el que pierde los orígenes, pierde identidad”) y la identidad del PSOE… ¿Socialista? ¿Obrero?… ah, sí, xe, ¡“el desarrollo”!… parece algo más que perdida desde Suresnes pues, por ahora, lo único que tiene claro es que es un Partido y que es Español, del resto… uf…

    Te perdono esa obviedad a la que aludes aunque, ya ves, yo no alcanzo profundos análisis políticos pues no veo tan obvia tu disquisición sobre los socialistas, ¿acaso los “socialistas abertzales” son constitucionalistas? ¡Cuánto me falta por aprender!

    Que, por último, no compartas conmigo, lo que el propio López ha defendido a capa y espada, su inequívoca españolidad, bueno, Juan Antonio, eso es cosa tuya. Como tuya es considerar que es un improperio considerar a alguien españolista. López defiende como el primero el nacionalismo español y yo no considero que ser nacionalista español, vasco, tutsi, chileno, japonés, cafre o zamorano (“¡¡Zamora libertaria exije puerto de mar!!”… qué tiempos aquellos de “Castilla, entera, se siente Comunera”) sea motivo de recriminación para nadie. Considero que es una opción política, una visión más de la sociedad, respetable que en un sistema democrático debe estar presente si hay clientela política para ello.

    Hubo un tiempo que el PSOE fue un partido que se constituyó y gobernó para emancipar a una clase. Luego vino “el desarrollo”… A poco que leas las palabras de López en su discurso de ayer, leerás que el “gobernará para todos los vascos”. O sea, la base del discurso nacionalista, no de un partido obrero. Qué cosas. Tenía razón Serna, está siendo un “post incierto” en los días inciertos que vive una desconcertada España.

  11. Juan Antonio Millón

    Si alguien dice que celebra algo y a renglón seguido se dice que celebrar eso es estúpido, es, cuanto menos, una desconsideración. Siento que no comparta la caballerosidad, que concibo de forma bien distinta a la caricatura que usted ha demostrado. Si para usted la riqueza lingüística del castellano reside en la palabra “cojones”, desde este mismo momento no tengo nada más que decirle. Hasta aquí.

  12. Paco

    hostia el pumby de villalabitos. parece la seño rotenmeyer arañando. millón: uno menos!!!

  13. Pumby de Villa Rabitos

    Veo, Juan Antonio, que sigues leyendo lo que te da la gana. Lástima.

    Veo, que aún no sabes que, para caricaturas, la mía, yo. Es oprobioso tu desconocimiento de lo que es la caballerosidad y el urbanismo. Lástima.

    Veo, por más que me contenga la risa, que al final, te agarras a lo anecdótico para huir de lo categórico. Es lo que pasa cuando uno defiende lo indefendible, por más que cada cual puede defender lo que le dé la gana. Y yo lo aplaudo. Lástima.

    Veo, que te escuece la crítica. Suele pasar a quien la recomienda. Te creí de otra pasta. Yo también me equivoco (qué humano que soy, para ser un gato). Lástima.

    Veo, veo, ¿qué ves?… Recuerdos a tu señor gato. Lástima.

  14. Juan Antonio Millón

    Porque estimo a Justo Serna y a los contertulios que se acercan a este blog, y porque aprendo y me siento conmovido e impelido a la reflexión en este espacio que en algún momento he tildado de “habitable”, no abandono, como así parece entender el que se presenta como “Paco”.
    Pero, eso sí, abandono contestar a quien en este momento me interpela porque no estoy dispuesto a recibir desaires, ni estoy aquí para sentirme molestado y recibir un trato que no merezco. En ningún momento me he dirigido a nadie, en este blog, de esa manera. Intento ser ecuánime y caballeroso.

    Hasta el momento elijo a mis amigos y dónde y a quién dirigirme y espero seguir haciéndolo.

  15. jserna

    Lamento las malas palabras o los reproches, pero más lamento el dolor del nervio ciático que me tiene paralizado. Y la contractura. No puedo continuar mi post incierto. Escribo esto con dolor. Y me vuelvo a tumbar.

  16. Isabel Zarzuela

    Vaya, Don Justo. Me sabe fatal que esté usted tan dolorido. Tan sólo puedo decirle que descanse y tenga paciencia, que nosotros no nos vamos.

    Reciba un abrazo doble ;-)

  17. Pumby de Villa Rabitos

    ¿Desaires?… ¿molestar?… ¿maltratar?… De verdad, que forma de sacar las cosas de quicio, imaginar afrentas y reiterar despropósitos, ni que no tuviera otra cosa que hacer. Al final, lo de siempre: no hay argumentos.

    ¡A cuidarse, Serna!

  18. David P.Montesinos

    “Las naciones son ingratas con sus líderes”. Debe haber muy pocos ex-gobernantes de grandes naciones que no hayan caído en la tentación de caer en tal abuso megalómano. Me parece impagable el film sobre la entrevista de David Frost a Nixon, unos meses después del Watergate. Pueden consultar ustedes -si cometen el error de no ver el estupendo film- algún video en internet de las respuestas más interesantes del hombre que tramó el Watergate. No tiene ninguna duda: “me odian por qué no soy un pijo de Washington, por qué vengo de una familia pobre, no pueden soportar que un hombre común les demuestre que no hay que ser como ellos para ser grande”…”Este estúpido asunto de las escuchas va a ser utilizado para sepultar todo lo que he hecho por América”… Se refería a las numerosas guerras contra el comunismo con las que defendió la Libertad del mundo frente al peligro rojo. Y lo curioso es que tenía razón. Hasta Watergate, la popularidad de Nixon era incontestable.

    ¿Les suena todo esto? Los dos líderes políticos de la democracia española que alcanzaron mayoría absoluta reflejan en cada una de sus reapariciones algo -en el discurso, en la mirada, en los gestos, en los intersticios entre palabras- que connota ese resentimiento por la ingratitud del populacho. Aznar está firmemente convencido de que sacó a España de una insignificancia internacional de varios siglos el día que posó en las Azores con el brazo cariñoso de Bush sobre su hombro. La gente se ríe de Fidel Castro cuando dice “la historia me absolverá”, pero ese es un designio al que todos los líderes se apuntan.

    Y lo hacen además antes de caer con estrépito y abandonar la poltrona para regresar a una “vida civil” que dicen añorar, pero que en realidad les aburre espantosamente. Es un síndrome de que quienes han obtenido mayorías absolutas y del que, por cierto, Zapatero parece estar librándose -sus males, temo, son otros-. Fíjense en los Aznar o González de sus legislaturas tardías… Como ponían cara de fastidio ante las preguntas de la oposición, como les hacían perder el tiempo los oponentes en el parlamento, como marchaban a países más poderosos cada dos por tres porque España se les había quedado pequeña. Fíjense en nuestro valenciano Camps… que no acude a les Corts porque la oposición le va a preguntar por bagatelas como la de si el suyo es un gobierno entregado a la corrupción… él, que tantos contactos poderosos tiene que conseguir para que la Comunitat siga mejorando su imagen en el mundo… y nosotros queriendo que venga a darnos explicaciones… “La historia me pondrá en su sitio”… seguro que es eso lo que se dice a sí mismo entre aeropuerto y aeropuerto.

  19. Alejandro Lillo

    Le doy toda la razón, don David. Debe ser complicado pasar del trato y las conferencias con altos dignatarios mundiales a acudir a la reunión de tu comunidad de vecinos; de estar constantemente haciendo frente y resolviendo asuntos fundamentales para la marcha de un país e incluso de la civilización occidental, a pasar de repente a llamar al fontanero porque el grifo del lavabo gotea. Está claro que a unos les afecta más que a otros, véase el caso de Aznar, pero se me ocurre que estos grandes líderes deberían someterse a una especie de cura de desintoxicación para acomodarse a una realidad más común y corriente. No sé. En la Roma antigua, a comienzos de la República, numerosos cónsules, dictadores y demás ciudadanos que habían cumplido altos e importantes cargos en la estructura del Estado, una vez acabado su mandato o solucionado el problema por el que los habían convocado, se retiraban a su villa del campo y se dedicaban a ciudar de sus hortalizas. Ellos se veían como unos simples (de sencillos) ciudadanos que por circunstancias habían tenido que desempeñar este o aquel puesto político. Cuando cumplían su labor, regresaban a lo que realmente eran. En la actualidad parece que la cosa va al revés. Parece que quien es líder ha nacido para serlo, y que si, cumplida su labor, no se le construye un trono y se le rinde pleitesía, es porque “las naciones son ingratas con sus líderes”. Lo que le decía: trastorno narcisista de la personalidad.

  20. jserna

    Gracias por los cumplidos (stop) y por los ánimos en esta fase de dolor. Me han dado la baja médica para varios días. No debo dar clase y debo rebajar la tensión… En cuanto al blog, pues como ahora mismo: escribo un poquito y les dejo para irme a reposar.

    Hasta luego

  21. Pumby de Villa Rabitos

    Toda la razón, David. En efecto.

    Creo que es muy oportuna la cita de Alejandro a Lucio Quincio Cincinato, especialmente porque, cuando los burócratas de turno le ofrecen los cargos públicos, siempre lo pillan con el arado en las manos. Y al arado regresará en cuanto hubiere cumplido su misión pública. Todo un ejemplo. Especialmente porque el tipo era patricio, o sea, mutans mutandis, un “pepero”. La derecha debería recordar esos espejos de honestidad y la izquierda debería tener mejor memoria, porque Gerardo Iglesias, salió de un pozo minero y a él volvió hasta su jubilación, mérito que no podemos distribuir generosamente entre otros casos del sector progresista.

    Serna, empiezas a asustarme.

  22. La ratita presumida

    … Y Don Julio Anguita salió de un instituto en el que trabajaba como profesor de Historia (ya no sé si el nombre de la disciplina se escribe con mayúscula o no) y a él volvió hasta su jubilación, querido Pumby.

  23. La ratita presumida

    Sr. Lillo… no entremos en el tema de Anguita… y no me provoque… que yo no estoy para sofocos. Haga el favor!

  24. David P.Montesinos

    Hay por cierto un chiste gráfico que recuerdo con respecto al episodio al que se refieren. No recuerdo de quien era, creo que de Gallego y Rey, y apareció justo cuando el líder de IU volvió a la escuela. El título es “Julio Anguita vuelve a la escuela”. Se ve al pobre hombre sentado en su sillón de profesor, mientras le llueven objetos arrojadizos de la batalla campal en que se han enzarzado los niños que, obviamente, no le hacen ni caso al vejestorio. Y dice don Julio, con evidente amargura: “yo creía que la lucha de clases era otra cosa”.

    Bien traídas, las alusiones a Roma.

  25. Pumby de Villa Rabitos

    Alejandro, recibí un encargo de un tipo cojo y malcarado que te conoce. Caminaba apoyado en una rústica muleta de madera que hacía las veces de la pierna que le faltaba. Vestía con un cierto aire anacrónico, elegante pero sucio y ajado. Iba armado. Procedía de un buque amarrado, por sólo unos días, en el puerto de València. Un velero de varios palos y nombre realmente literario, “La Hispaniola”. Arribaba de Londres y marinaba hacia el Cuerno de África para “renovar el negocio”, me dijo. No puedo darte más referencias de él. Lo cierto es que su aspecto era tan inquietante que temí perder, al menos, seis de mis siete vidas, si acaso se indisponía conmigo por lo que estuve más ocupado temblando que atendiendo a su palabras. Recuerdo que me habló de islas lejanas, códigos de bucaneros y encuentros en alta mar con otros buques de su Hermandad, “La Perla Negra”, “El Halcón de los Mares”, “El Cisne Negro”… Sólo recuerdo eso. Eso y el aviso, para mi, totalmente críptico, que me dio para ti. Atiende, que te va en ello el cuello: “La Princesa Buttercup es mía”. Tu sabrás. Yo me preocuparía. Partió con la primera marea pero se que regresará.

  26. Marinero de los mares del destino

    Conozco al bucanero, minino, tengo con él varias cuentas pendientes, y algún día me las voy a cobrar. Él no acepta que la princesa, ya en su momento, eligió libremente, por eso surca los mares en su velero, añorante del aroma de sus cabellos y la paz de su sonrisa. Si el azar os reúne de nuevo no le rehúyas, acércate a él y susúrrale estas palabras que yo ahora te digo. No le temas, pues ningún poder tiene sobre tí. Dile que el Lobo Blanco va tras él, que la Portadora de Tormentas ronronea a la espera de tragarse su alma y que pronto, muy pronto, el marinero de los mares del destino acabará con él. Repíteselo dos veces y no lo volverás a ver.

  27. Pumby de Villa Rabitos

    Chico, qué barbaridad. Me estáis acongojando. ¡Y dices que no he de temerle! Aún, si dispusiera de alguna titulación piratesca de esas que impresionan; por ejemplo, para poder espetarle, “eh, tullido, que estás hablando con el gato del pirata Roberts”; o al menos pudiera encararme a él, mirarle a los ojos y decirle, blandiendo mi acero, algo así como: “soy Íñigo Montoya, tu mataste a mi padre, prepárate a morir”, en fin, aún, pero sólo me sale “miau” y claro…

    En fin, alejandrino Marinero de los Mares del Destino, espero no volver a toparme con nadie de vuestra Hermandad. No al menos si no es en las Montañas de la Locura, muy al Meridión, o en los Acantilados de Diamante que hay cerca del Infierno. Allí el influjo de la Luna aporta a los gatos curiosas mutaciones…

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