No sólo Aznar

1 ¿No vas a escribir sobre José María Aznar?  aznar_grandeEn correo privado, dos amigos de este blog me lo han preguntado. ¿No vas a escribir sobre José María Aznar, sobre su último libro? Estamos esperando tu comentario para evitarnos el gasto. Hay gentes así, en efecto: gentes que leerían a Aznar pero les frena su sesgo político. No se priven, les respondo. Yo, por supuesto, no me ahorro este juego intelectual. En aquel artículo que publiqué en Claves de razón práctica, ya me comprometía a regresar. Y, de hecho, nunca me he marchado. A poca excusa que me dé, acabo escribiendo sobre sus libros, sobre sus entrevistas, sobre sus poses, sobre sus declaraciones. 

Él es ya un autor cuyas obras leo.  Simplemente me llama la atención su autoconvencimiento intelectual, que él se propone repartir a manos llenas. No siempre consigo emocionarme con sus páginas, especialmente cuando adopta el talante de frío sequerón con que a veces se reviste o especialmente cuando adopta una prosa distanciada. Sin embargo, en cada página de sintaxis funcionarial, siempre acaba apareciendo el intelectual sobrevenido, el autor orgulloso que se exhibe, consciente de las grandes virtudes que le adornan.  Hable de lo que hable, al final es él quien protagoniza esa prosa, primero gris y luego luminosamente narcisista. Acudo presuroso al nuevo libro de José María Aznar. Y, como siempre, lo primero que observo es la sobrecubierta. Ya lo hice en aquel artículo que publiqué en Claves de razón práctica, en donde partía siempre de la imagen inicial de cada volumen para trazar su retrato… verbal. En Ocho años de Gobierno, Aznar se nos presentaba con look y decorado presidenciales, precisamente en el instante en que dejaba la dirección del gabinete. En cambio, en Cartas a un joven español, el autor se nos mostraba con aspecto campechano y próximo: vestido con una inquietante camisa azul, justo en el momento de dirigirse a un joven español.  Etcétera.

AznarCrisisPor supuesto, ahora hago lo mismo. Quiero mirar detalladamente la imagen del autor para adivinar cuál es la actitud de quien escribe, qué placeres intelectuales anuncia. La instantánea es de David Mudarra, un acreditado fotógrafo español. ¿Y qué es lo que vemos? En la sobrecubierta tenemos a un Aznar con aspecto casual.  Lo hemos sorprendido charlando con algún interlocutor, en lo que parece una reunión. Es probable que haya más personas. Adopta una pose de ejecutivo cercano, como el dirigente distentido de una gran empresa. Se ha quitado la americana, con lo que la escena es más informal, impresión  que acentúan la media melena que aún luce y la camisa de cuadros, prenda incongruente con un traje sastre. Los gemelos, esféricos, comparten color con la corbata. Esos complementos, el uso desenvuelto de las gafas, la mirada inquitiva y precavida parecen confirmar la circunstancia: estamos en una reunión. Aznar habla con menos envaramiento, aun cuando desde luego esté sermoneando: lo prueba el dedo índice de su mano izquierda, que apunta vagamente, con énfasis creciente.

AznarXL12. Palabra de Aznar. En España puede salir de la crisis (2009), José María Aznar hace un balance de la crisis, propone soluciones y aventura escenarios futuros. Desde luego no voy a reflejar por escrito la totalidad de su libro. Pero sí que quiero reproducir los párrafos que más me han interesado, incomodado o escandalizado. O las trivialidades que tan campanudamente profiere. Lo primero que llama la atención es el tono sobrado con el que aborda el asunto, algo sobre lo que volveré…

Mientras los grandes dirigentes del mundo tienen serias dificultades para diagnosticar el estado de cosas y para enderezar su rumbo, las recetas que el ex presidente propone son sencillas, terminantes. ¿Cómo es que no lo han llamado del Banco Mundial o de la Reserva Federal o del Banco Europeo para trazar el cuadro exacto de las dolencias financieras? ¿Por qué se muestra tan desdeñoso con todos los dirigentes en activo, incluso con quienes podría compartir ideología o afinidades? Hay siempre un punto de dolor o de rencor en sus palabras… Pero dejemos esto de momento y vayamos a esos párrafos.

La literalidad pura con sintaxis cansina, reiterativa. La glosa de esas palabras vendrá después, la que yo mismo pueda escribir o la que cualquier otro lector quiera añadir. De momento, me muerdo la lengua. Nos queda un largo fin de semana transcribiendo la prosa de Aznar. Yo les hago este servicio. Numero los extractos y pongo en negrita las palabras principales como piezas de un rompecabezas. Perdonen esta operación. Es una especie de juego:  quizá al final ustedes mismos puedan  componer un puzzle o collage verbal.

1. Negacionismo. “Me decidí a escribir este libro en la primavera de 2008 cuando España se sumergía a toda velocidad en una grave crisis económica y social, y el Gobierno español seguía instalado en el negacionismo de la crisis”.

2.  Líderes capaces. “He escrito este libro como una apelación a al esperanza y a la responsabilidad. harán falta líderes capaces de transformar las propuestas de reforma en políticas reformistas y de convocar a una amplia mayoría de los españoles para que esas políticas tengan el respaldo y la aceptación necesarias para que funcionen”.

3. Pueden estar tranquilos. “Comprensiblemente, lo que más interesa hoy a los ciudadanos de cualquier país es cómo salir de la crisis y qué se puede hacer para volver a las etapas de crecimiento y de creación de empleo. Pueden estar tranquilos, porque de ellos nos ocuparemos en los próximos capítulos”.

4. Líderes políticos de altura.En estos tiempos difíciles no hay espacio para políticos con minúscula, políticos que no ven más allá del día siguiente, que no valoran más que la encuesta de la semana y que no dudan en incurrir en el populismo y el buenismo. Hoy, más que nunca, se necesitan líderes políticos de altura, con visión, valentía y capacidad de tomar decisiones de alcance, aunque a corto plazo puedan tener coste político”.

5. Fluir del conocimiento. “Ahora que paso buena parte de mis días en aviones y hoteles de todo el mundo, percibo con nitidez este continuo fluir del conocimiento. Es visible simplemente conectándose a internet”.

6. Alterar taumatúrgicamente el devenir. “Debemos huir de aquellos que quieren transmitir la impostada imagen de que sus predicciones son capaces de alterar taumatúrgicamente el devenir de los acontecimientos para llevarnos a un imposible paraíso, por mucho que proclamen que tenemos derecho a disfrutar de él”.

7. Desde hace miles de años. “Así, la economía de libre mercado no necesita ser ‘refundada’. Entre otras cosas, porque el mercado libre no fue ‘fundado’ en un momento dado, sino que es el fruto de la civilización humana y de millones de decisiones libres sobre producción, consumo e intercambio que se vienen tomando desde hace miles de años”.

8. Fatal arrogancia. “Con los graves fallos del Estado en su papel de monopolista del dinero, en su papel de regulador bancario y en su papel de supervisor de los bancos y de las bolsas se ha puesto de manifiesto la arrogancia de quienes piensan que el Estado es perfecto, a diferencia del mercado libre, y debe sustituir en muchos ámbitos a la libertad individual. En buena medida, esta crisis es una crisis de fatal arrogancia de quienes confiaron en exceso en la capacidad de los gobernantes y en el poder omnipotente del Estado”.

9. La cultura de la irresponsabilidad. “En estos años se ha extendido una forma de comportamiento que se podría llamar la cultura de la irresponsabilidad, una actitud que ha tenido éxito en estos últimos años en todo el mundo. Consiste en convencer a los ciudadanos de que pueden disfrutar de todos los derechos sin tener ningún deber, ninguna responsabilidad”.

10 Un nihilismo muy destructivo. “Creo que es un error sugerir que las normas que permiten distinguir el bien del mal no existen, o que han sido abolidas gracias al progreso de la sociedad. Cuando se sugiere que no hay bien ni mal, que todo es relativo, se está inoculando en la sociedad un nihilismo muy destructivo. Se acaba anulando la posibilidad de juzgar la propia conducta”.

11. Esa enfermedad moral de la eterna adolescencia. “A los jóvenes no podemos condenarles a esa enfermedad moral de la eterna adolescencia surgida en los años sesenta del siglo pasado y que tantos estragos ha hecho en nuestras sociedades. Hemos de volver a tener confianza en la capacidad de los jóvenes para labrarse su propia vida”.

12. Hay buenas y malas políticas. “En economía, como en los demás ámbitos de las políticas públicas, hay buenas y malas políticas. Las buenas políticas dan buenos resultados, y las malas producen malos resultados”.

13. No poder beber agua del grifo. “Hay muchos españoles que no saben lo que es abrir un grifo y que no salga agua. Los alicantinos, los almerienses, los murcianos, los valencianos lo saben muy bien. Saben lo que es vivir con restricciones de agua muchas horas al día. Saben lo que es no poder beber agua del grifo. El agua se aprovecha alli hasta la última gota y ha permitido desarrollar la agricultura más eficiente, más productiva y más competitiva de Europa. Y sin subvenciones públicas. Y aprobamos el Plan Hidrológico Nacional”.

14. El buenismo. “El socialismo pretendidamente nuevo se convirtió en seguida en un ejercicio permanente de buenismo, como tan acertadamente lo bautizó el escritor mallorquín Valentí Puig. El buenismo ha significado, en el terreno económico, renunciar a la responsabilidad y, simplemente, ser simpático y quedar bien”.

15. El sesentayochismo fracasado. “A fuerza de demagogia, de ideología trasnochada de Mayo del 68 y de promesas imposibles de cumplir, el sistema educativo público corre el riesgo de convertirse en un gigantesco fiasco, en una inmoral estafa para toda una generación de españoles (…). Hay que volver a dar sentido a la palabra respeto: respeto al saber, respeto al profesor, que es depositario de un conocimiento y tiene la vocación de transmitirlo, y respeto a la propia institución de la enseñanza, que se debe ante todo al saber y al fomento de la curiosidad y del esfuerzo. Otros países como Francia, cuna del sesentayochismo fracasado, han iniciado ya la refundación de su sistema educativo. España no se puede quedar atrás”.

16. Yo no soy nacionalista.“Yo no soy nacionalista. Tampoco eso que algunos llaman nacionalista español. España es fruto de una continua creación, a lo largo de la cual los españoles, constituyéndose como nación de ciudadanos libres e iguales, dieron los mejor de sí mismos. Habrá quien añada que también dieron lo peor, pero eso es inevitable tratándose de seres humanos actuando en una empresa de tan largo alcance, en la que se combinaban toda clase de ambiciones, intereses y proyectos. Como cualquier otra gran nación”.

17. Un proyecto nacional. “Finalmente, el elemento más profundo y esencial que nos ha devuelto a los tiempos del paro masivo y la falta de expectativas de futuro es la ausencia de un proyecto nacional. Cuando la política se convierte en el instrumento para azuzar el revanchismo o las querellas entre españoles de distintas partes de España, debilitamos lo que nos une y nos hace fuertes antes las dificultades. Por eso resulta tan necesario recuperar un proyecto nacional”.

18. Manuales de economía. “Los ciudadanos deben saber que estamos siendo golpeados de manera especialmente severa porque el Gobierno ha aplicado manuales de economía que algunos leen en dos tardes, que tienen un resumen que se lee en cinco minutos, y cuya apliación durante los últimos cinco años ha debilitado a las instituciones, a las empresas y a los trabajadores”.

19. Un proyecto ideológico. “La clausura de las reformas pedagógicas inspiradas en postulados ideológicos como los que puso de moda Mayo del 68. Hay que emancipar la enseñanza –toda la enseñanza– de la ideología. El sistema educativo no puede estar al servicio de un proyecto ideológico de transformación de la sociedad según criterios sobre los que no existe consenso alguno, como ha ocurrido en múltiples casos hasta llegar a los contenidos de la asignatura de Educación para la Ciudadanía”.

20. La confianza en España. “España puede salir de la crisis. estoy seguro de ello porque confío en mi país. Confío en el potencial que España ha demostrado tantas veces cuando los españoles hemos tenido un objetivo compartido como nación. Siempre me ha animado la confianza en España. La confianza en mis compatriotas”.

Fin

(Caricatura de JMA: Loredano)

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3. Dos de los grandes

–Dionisio Riduejo

dionisioridruejoNuevo artículo de Justo Serna, “Yo no soy revolucionario. Las vidas de Dionisio Ridruejo”, Claves de razón práctica, núm. 179, págs. 79-82. 

“Un hombre escuálido, canijo, de salud delicada, renuncia a sus adhesiones y a sus ideaciones, las que le daban fuerza y amparo; un enfermo coronario se enfrenta paulatinamente a un régimen dictatorial que él mismo apoyó; un propagandista achacoso prescinde de su oratoria inflamada y postiza para aceptarse como humilde poeta, como escritor libre; un falangista renuncia a la seguridad de su trinchera.  Artículo completo:  aquí.

castilladelpino–Carlos Castilla del Pino

Ha muerto. La última vez que tuve la oportunidad de charlar con él fue en 2006. En verano de 2008 íbamos a coincidir en el curso que sobre El Diario había organizado Anna Caballé en la UIMP de Santander. Ya no pudo acudir por una intervención quirúrgica que debían prácticarle. Ahora como pequeño homenaje quiero poner el enlace de la entrevista que amablemente me concedió hace seis años para  Pasajes. Revista de pensamiento contemporáneo. En ella habla de Baroja, de Ramón y Cajal, de López-Ibor, de la psiquiatría, de la literatura. Entrevista completa: aquí.

Una pena, una pérdida.

39 comments

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  1. Diego Fernández

    Un maestro lo es independientemente de lo que enseñe. Lo dijo Carlos Castilla del Pino y, de forma prodigiosa, se cumplía en él mismo. Era una de las personalidades más importantes de nuestro país, un intelectual formidable, un hombre comprometido con la democracia, con la verdad.

    Me envió algunas cartas sobre mis libros, con su letra pequeña y su sabiduría inacabable. La noticia de su muerte me ha sorprendido leyéndole. No es ninguna casualidad: “Pretérito imperfecto”, “Casa del olivo”, las conversaciones que mantuvo con Anna Caballé y otras de sus obras son páginas a las que vuelvo constantemente.

    Castilla del Pino expresó su deseo de morir escuchando, una y otra vez, la “Nana” de Manuel de Falla, en la interpretación de Victoria de los Ángeles, a que admiraba tanto como yo a él.

  2. jserna

    Diego, es un día triste, sí. Pero Carlos Castilla del Pino ha dejado algunas páginas memorables. Es lo que nos queda. Un regalo.

  3. Blogosfera

    Eamane Numenesse. Comentario en “Señor y perro”.

    Hola a todos. En primer lugar quiero felicitarle, señor Justo, por este blog. Admiro su forma de expresarse y casi siempre su forma de razonar. Pero me he visto tentada a participar con aquello de que usted le ve aspectos entrañables a José María Aznar [en “Señor y perro“]. Desde luego está usted en todo su derecho (cosas más raras se han visto) pero eso de no estar de acuerdo con llamarle por lo que es, es querer que los demás sean un poco hipócritas, dar más importancia a las formas que al contenido, y creo que a estas alturas del partido eso es un claro retroceso para la humanidad,tan plagada de formalismos que se olvida del amor hacia las personas. (Y ahí está el quid de la cuestión, en el amor que yo sí le tengo a las personas, a mi familia)
    Para empezar quiero dejar claro que creo que en esta vida hay que respetar a todo el mundo por el simple hecho de ser personas. Aunque también pienso que en ocasiones entra dentro de ese respeto el no desearle ningún mal a la persona en cuestión y limitarse a decir lo que uno piensa. A esto le sumo mi opinión de que tener en cuenta en exceso a quien se ha ganado a pulso lo contrario, es insultar a la gente que sí hace bien a la sociedad. Así que juzgue usted mismo si está siendo justo (perdón por la coincidencia) al pedir contención en las palabras para ese hombre.(Yo no le llamo señor, eso lo reservo para gente que se lo ha ganado). Es decir, no digo que haya que hablar mal, porque en mi caso sigo el dicho:”el mayor desprecio es no hacer aprecio” y una no se quiere ensuciar la boca con el nombre de malas personas (E hipotecar el futuro de un país con una guerra es de malas personas). Pero le pido, por favor, que entienda que en el caso de no poder pasar de alguien que nos asquea (no se puede porque lo que haga nos influye,¡y mucho!), hablemos con sinceridad. A mí no me gustan las mentiras. Y si en la discusión alguien hablase de cuestión de educación, le diré que ésta debe tener como objetivo saber discernir, crear un sentido crítico, y ya digo, creo que me comporto de manera educada al mantener la perspectiva: en este caso,no hablar mal, para mí es posicionarse a favor de alguien que bien podría haber conseguido con sus acciones que una guerra destrozara a nuestra propia familia. ESO ES DEMASIADO. ¡Y a usted le parece en algunos aspectos entrañable! Pues ni eso, ni irrisorio, ni capaz de dar miedo. ¿Miedo? ¡Asco es lo que siento por pertenecer a la misma raza que él! Preferiría ser perro, sería mucho más halagador, porque no cuentan oon individuos que le hagan a una avergonzarse de lo que es. Y paro por si hiero susceptibilidades.
    Ahora le pido, con todo el respeto , que no sé si me lo habré ganado con esta intervención tan arrebatada, que a sabiendas de que mi opinión puede estar herrada, me corrija, me dé su opinión, porque me importa mucho y la considero sabia, y, por favor, me diga el por qué de su parecer, o si simplemente sus huesos están cansados de luchar por un mundo mejor y ha perdido hasta las ganas de quejarse.
    Le repito, a veces, un exceso de formalidad puede resultar una verdadera ofensa para otras personas.

    https://justoserna.wordpress.com/2009/04/26/senor-y-perro/#comment-10748

  4. Fran

    Leo lo que escribe Serna. Creo que le teneis mucho odio a Aznar. Y el exPresidente es un liberal defensor del mercado. Y punto y final. Yo he leido el libro de la Crisis y sigue a Hayek y a Popper. En queé creeis vosostros? En el socialismo?

  5. Alejandro Lillo

    Y ya no puedo más, ya no puedo más, siempre se repite la misma historia…

    No se muy bien lo que me pasa con el ciudadano Aznar que siempre que expresa alguna crítica hacia los demás no sólo no la veo por ningún sitio sino que además creo que es él quien la practica. No se si me explico. Por ejemplo, cuando habla de la cultura de la irresponsabilidad o de la enfermedad moral de la eterna adolescencia (¡vaya melena se gasta, y qué abdominales!), yo no veo a nadie más irresponsable que él ni más enfermo moralmente. Pero bueno, como les digo, es algo que me ha pasado siempre con sus declaraciones. A él no le gusta –parece que odia- que el Estado le diga lo que tiene que hacer o beber (supongo que también estará en contra de la obligatoriedad del uso del casco en los motoristas o de la de abrocharse el cinturón de seguridad), pero en cambio, desde su poltrona, sí nos dice a todos los demás qué es lo que hemos hecho mal y cómo podemos corregirlo para salir de la crisis; y cuando gobernaba a golpe de decreto-ley también nos imponía cómo debían ser los despidos y las prestaciones de desempleo, por no hablar de la imposición de la guerra de Irak.

    José Mari critica al Estado porque junto con todos los males de los que es culpable también ha sido responsable de esta crisis económica. Ojo al dato: el responsable de esta situación es el Estado Social y Democrático de Derecho. Porque resulta que la solución es más libre mercado. Esto es como si hace cincuenta años yo dijera que la solución para acabar con las injusticias y la tiranía del régimen soviético fuera implantarlo en el mundo entero. Que el régimen soviético es bueno en sí mismo, pero que claro, hay fuerzas que lo frenan e impiden que se desarrolle adecuadamente, y son precisamente esas fuerzas las responsables de los males que ha generado el régimen soviético, de su tiranía, de su arbitrariedad y de su injusticia. ¿La solución a la tiranía, la arbitrariedad y la injusticia del régimen soviético?: implantarlo en el mundo entero. Cojonudo.

    ¿A que les parece un disparate? ¿A que es absurdo? Pues eso es lo que defiende Aznar con respecto al neoliberalismo y a la crisis actual. Él y los suyos, que siempre han criticado a todos esos intelectuales europeos cegados ante el comunismo soviético, que tanto han pontificado contra ellos aprovechando la coyuntura para atacar a toda la izquierda, resulta que ahora actúan con la misma ceguera, con la misma estupidez y con la misma irresponsabilidad que aquellos otros. Magnífico.

    Saludos, Eamane, curioso nombre élfico, por cierto, sea usted bienvenida.

    ¡Ay, Fran! Si el ex presidente Aznar fuera tan solo un liberal defensor del mercado ya me daría con un canto en los dientes. Otro gallo nos cantaría, desde luego.

  6. David

    He llegado de casualidad a este sitio. Me voy.

    Con su desglose manipula. Recorta.

    Lo que dice Aznar está muy entrado en razón. Pero ¿en qué mundo vive usted?

    Tanto dinero de las universidades para esto.

  7. Pumby de Villa Rabitos

    De verdad, Serna, no se que va a resultar más interesante si el “deconstruyendo a Aznar” que estás haciendo o las intervenciones de los aznaristas. Creo que éstas responden al perfil de su propio referente: ideas simples – que no sencillas – desconexión con el mundo real – por cierto, algo que Castilla del Pino atribuía al “trío de las Azores” y que los hechos han confirmado – y expresión escueta, aunque no por síntesis si no por incapacidad argumental. Lo que más me asombra de estos forofos es su extraordinaria ignorancia sobre su propio lider.

    A ver: Aznar comenzó su vida política en el fascismo vallisoletano. No hablo en sentido figurado sino militante, Aznar empezó de fascista. Fascista. Aznar se negó a aceptar esta Constitución y, por ende, este Régimen. Lo dejó por escrito. Mas, oh, milagro paulino, camino de vaya a saber usted qué Damasco, va y, repentinamente, se convirtió al liberalismo. Sí, liberal. Liberal de los buenos. Y como presidente de la Junta de Castilla y León así ejerció el cargo para pasmo de progresistas. Con ese bagaje engañó a Fraga. Con Fraga engañado, refundó el PP. Y mantuvo el engaño a Fraga, a los liberales y centristas españoles y al ciudadano común hasta pasar el verano de su segundo año de su segunda legislatura. La que consiguió por mayoría absoluta gracias a actuar como un liberal. Pero no lo era. Era un sinvergüenza que se quitó la careta, o se le apareció el espíritu santo en forma de Legionario de Cristo y “donde dije digo, digo Diego”. Cabe la posibilidad, claro, de que se trastornase. No es desdeñable. Desde entonces hasta su hundimiento electoral, dos años después, actuó bajo ese epígrafe torticero, mendaz y, ahora, sí, sin duda, sinvergüenza, de “liberal” o “neoliberal” incluso haciéndolo sinónimo de “neocon” (lo cual reafirma la mayor: él y los suyos son una panda de ignorantes incapaces de entender la diferencia conceptual entre cada uno de esos nombres ¡¡con los que se identifican!!)

    Ya expresé en el “post” “Señor y perro” mi opinión sobre ese individuo. No le gustó a los troyanos y partía del disgusto que sienten los tirios por mi. Sin embargo, de entonces a ahora, nada me hace modificar mi opinión pues, si algo ha cambiado en este tiempo, ha sido su faceta más caricaturesca. Aznar, su caricatura, va a más. Crece en él la idea mesiánica que tiene de si mismo y que su entorno le jalea – “Vinga, va, Josepmaria, que tu en vals molt, que Espanya et necessita! Torna, torna que en Rajoy és un babau, ZP un imbècil, el rei un impresentable i la conjura separatista vol matar els bons espanyols”, supongo que le dirá Ana, su esposa (ya sabéis que hablan catalán en la intimidad) –. Lo cual no hace sino incidir en esas características básicas de Aznar, del aznarismo y de los aznaristas: simplismo, irrealidad e incapacidad.

    A estas alturas, Aznar está convirtiéndose en protagonista de aquella frase argentina: “es más peligroso que un mono con navaja”. Peligroso para el liberalismo, pues está creando una confusión conceptual gravísima en un electorado políticamente bastante ignorante y que tiene como resultado mancillar el Liberalismo. Peligroso para la derecha, pues lejos de reconducir la carcunda española hacia los parámetros moderados del conservadurismo continental – labor que comenzaron a hacer, precisamente, liberales y centristas en los 80 – está reavivando los más funestos orígenes montaraces y africanos. Y peligroso para la propia estabilidad del Estado, básicamente por sus tres obsesiones: (1) su manía a la Casa Real, fomentando un republicanismo reaccionario que “El Mundo”, Jiménez Losantos y compañía se dedican a sembrar; (2) su manía contra las fuerzas del trabajo y del progreso, presentando “soluciones” sociales abiertamente retardatarias y laborales totalmente decimonónicas; y (3) su manía nacionalista: es un españolista intransigente con lo que no sea uniformismo estatista, el mejor alimento para ETA. En fin, un tipo tan grotesco como peligroso. Los argentinos lo retratan bien.

  8. Paco Fuster

    Leyendo la entrevista a Castilla del Pino, me dan ganas de saber qué pensaría hoy Baroja de nuestra universidad. Me gustaría haberle tenido de compañero de clase, para charlar con él sobre el tema; sobre los profesores y sus métodos, sobre las manifestaciones y sobre Bolonia.

    Y hablando de universidades, veo que las palabras de Alfonso Rus que enlacé el otro día (lo de los 800 “papelorios” al mes que cobra la gente que trabaja en la universidad) tienen cierta resonancia. Lo digo por el comentario de David que relaciona -todavía no he entendido esa inferencia- el dinero invertido en las universidades, con la opinión de Justo sobre el libro de Aznar. No entiendo la relación. Aplicando ese absurdo en una simple regla de tres, podríamos decir lo mismo del propio Aznar: un doctorado “honoris causa” para esto…

    Y de Ridruejo, me alegro de que hayan digitalizado el artículo si sirve para que la gente conozca más al personaje. Una de las cosas que con más gusto he hecho durante este curso, ha sido leer a Ridruejo y sobre Ridruejo. Interesantísima trayectoría e interesantísima figura la de Dionisio. Sí señor.

  9. jserna

    De la digitalización del artículo mío en Boomeran(g) me informó muy amablemente Paco Fuster. Le estoy agradecido: por él he podido poner el enlace.

    Fuster ha escrito una de sus mejores reseñas, en este caso sobre Fareed Zakaria. Tengo pendiente esa lectura. Pero entiéndanme: cuando tuve que optar por una lectura reposada, entre el libro de Zakaria y el volumen de Aznar, preferí la obra del ex presidente. ¿Una frivolidad mía? Miren, como le decía privadamente a Fuster, hay momentos en que mi dolor torácico sigue siendo insoportable. Esta tarde por dos veces he estado a punto de estornudar. El simple amago era dolorosísimo. En fin, cierro el parte de indiscreciones.

    Por tanto, no leer el libro de Zakaria no es una frivolidad. He de decir que prefería a Aznar: me prometía horas de diversión con su arrogancia intelectual (lo que no quiere decir que todos sus diagnósticos sean equivocados). Mañana domingo, a lo largo del día iré desgranando las perlas de Aznar hasta completar el collar.

  10. David P.Montesinos

    Tras la operación de corazón de mi padre, he tenido ocasión de comprobar cuál puede llegar a ser el valor de un estornudo, o -como usted dice- de su amago. Autoabrazado severamente para evitar que salten los numerosos puntos que sujetan el esternón, cada pequeña tos se espera con el mismo terror que las réplicas de un devastador terremoto. Hable de lo que le pasa si le apetece. Tuve un profesor de Filosofía que antes de cada clase nos contaba exhaustivamente sus problemas con el ojo derecho… Aquello debía servirle de terapia, pues después nos contaba magníficamente el Leviathan de Hobbes. En fin, saldrá el sol.

    Tengo comprobado -hoy volvemos aquí a advertirlo- que la figura de Aznar desencadena fobias de todo tipo. Si a uno no le gusta el caballero, pero no llega a adornarlo con toda suerte de insultos, entonces los que le quieren te ponen a parir por envidioso y por comunista, exactamente igual que si te hubieras dedicado a desearle la muerte… En cuanto a los que le detestan, te van a acusar de blando y de conceder líneas a un íncubo de Lucifer. Mis sentimientos hacia él son semejantes a los de Lillo y Pumby, pero mis sentimientos no le importan a nadie. Los pasajes turbios de mi vida que asocio a personajes tan parecidos a Jose María Aznar, las conexiones que puedo encontrar con un lenguaje de derecha pre-democrática e incluso joseantoniana, el olor a machismo impostado y falso ardor patriótico… tras el cual solo se hallaba la profunda cobardía de la obediencia y el aplauso fácil a “la autoridad”… Cuando se detesta a Aznar se detesta todo eso.

    Da igual que uno se tome la molestia de leer su libro y explicar por qué se equivoca, o que exprese su aversión hacia el personaje y todo lo que representa: al final, siempre el mismo argumento ad hominem: es que le tenéis envidia o fobia… Y así estrangulamos la reflexión y el debate, que es justamente el efecto que creo que pretende el autor del blog… Porque, señores, nos guste o disguste el caballero, se trata de una figura relevante; en ella se recogen visiones del mundo, mapas morales y sentimentales y corrientes de pensamiento político que, a los ojos de muchísimas personas que empatizan con él, convierten a Aznar en un líder. Se trata, en cierto modo, de saber a qué nos enfrentamos, a lo cual no es ajena la sospecha que tengo de que Aznar planea gobernar España de nuevo, sea por sí o por persona interpuesta, para lo cual Rajoy habrá de volver a ser derrotado por ZP… pero esta es otra historia.

    Un pequeño apunte desapasionado.

  11. David P.Montesinos

    Vaya, ya le he dado al submit comment antes de hora (será que los duendes quieren que me calle). Yo creo que un referente intelectual relevante para entender de donde salen las ideas del actual Aznar es Daniel Bell. Muy a grandes rasgos, y saltándome las distancias entre las distintas etapas de su escritura, lo que hace Bell es rastrear los trazos que han ido conformando históricamente el capitalismo postindustrial, estado indudablemente eficaz y exitoso, pero a partir del cual se van dibujando en Occidente todo una serie de contradicciones que el autor etiqueta como “culturales”. El trecho es muy corto hasta deducir que el gran problema es la difuminación que en el alma de las gentes han ido sufriendo los fundamentos morales del protestantismo, sobre cuyos sólidos pilares (recordar siempre a Max Weber) se edificó la Nación Americana. Frente a ello, la nefasta influencia de las ideas de los sesenta, la laxitud moral, el relegamiento de la moral del trabajo en favor del hedonismo consumista… Diríase que los autores como Bell jalean el capitalismo por su eficacia económica y su histórico valor civilizatorio, pero lamentan las derivas que su propio éxito produce en las conciencias de sus beneficiarios. La alternativa, recuperar formas morales “fuertes” para preservar el alma frente a la laxitud de los tiempos, se sugiere de inmediato. La refutación también: puro voluntarismo y pura ideología… Intentar solventar en el terreno del espíritu las contradicciones que se han generado en la esfera productiva.

    Trasladen el análisis a la figura que hoy tratamos. Sustituyan el contexto espiritual cismático y la mitología del Mayflower y la Nueva Jerusalen por el catolicismo criado con Franco y la prosperidad de las clases altas urbanas españolas y nos encontramos la traducción del planteamiento de Bell a nuestro contexto. Aznar cree religiosamente en el mercado, de hecho afirma que éste no necesita ni siquiera refundarse (no otra cosa es el dogmatismo: afirmar que el reino de Dios no es susceptible de debate o revisión) y acusa de “comunistas” a quienes osan dudar de la fe verdadera. Sin establecer el engarce entre el capitalismo postindustrial y el individualismo consumista, sacraliza el primero y desprecia el segundo, como si fueran realidades disociables e independientes. Y ya se sabe, en estos casos, la culpa es de los melenudos del 68. ¿Solución? Volver a ser católicos todos como él. Solo una mentalidad como la de sus amigos del Opus Dei -fervorosos devotos del dinero y el enriquecimiento en los negocios, pero obsesos de la contención sexual, el rezo continuo y la obediencia a la jerarquía- puede refundar el mapa moral del capitalismo compasivo del que tanto le habló Bush en el rancho de Texas.

    En los pasajes de que habla Serna se alude también a la fe de Aznar en el líder con carisma. Se intuye ahí un desprecio a Zapatero -y acaso a Rajoy- como políticos débiles, sin talento ni agallas… Tengo la sospecha de que hay mucha lectura epidérmica de avión y mal digerida en José María Aznar. Junto a algún ensayo de Max Weber, intuyo en todo esto una lectura muy peculiar de determinados textos de Nietzsche… Ya les explico en otro post -que lo habrá- el porqué, si les interesa.

  12. jserna

    Sr. Montesinos, muchísimas gracias, como siempre, por sus palabras, que no son un bálsamo de la indiferencia, sino un bálsamo de la inteligencia. De la precisión. De Aznar hay que hablar. Me estoy mordiendo la lengua para no comentar cada uno de esos puntos que he enumerado y encabezado en negrita. O son trivialidades que nadie podría negar o son ideologismos que el autor presenta como evidentes.

    El estilo verbal de Aznar es ése: hinchar pecho –ay– y pronunciar algo obvio con énfasis campanudo. Es una descripción del mundo tajante que a él le sirve para estar siempre del lado correcto. Es capaz de decir dos cosas que no son cngruentes: primera, el mundo va a la deriva por culpa de los socialistas españoles (sic) y de los neointervencionistas; segunda, todo esto se estropeó varias décadas atrás. Como dice David P. Montesinos, el referente último de estas ideas es Daniel Bell, con sus críticas a las contradicciones culturales del capitalismo, su andanada contra el hedonismo… Y me callo para continuar después.

    Y sí, dado mi estado torácico, un principio de estornudo me obliga –como dice usted– a abrazarme a mí mismo, esperando que no se produzca la consumación. Es patético verme en ese estado: es una suerte de narcisismo herido sin éxtasis, pero sí con explosión.

  13. Alejandro Lillo

    De Aznar podemos, en efecto, hablar todo lo que queramos y en general creo que los habituales estaremos más o menos de acuerdo en la opinión que tenemos sobre Chema. Coincidiendo con lo que dice Pumby, y por hilar algo más fino dentro del consenso, creo que sí, que Aznar pudo engañar a muchos electores e incluso a gente de su partido, aunque pienso que había muchos que querían dejarse engañar. Sin embargo su verdadero carácter e intenciones ya pueden descubrirse en los primeros debates que tuvo con González, primero en Antena 3 y luego en Telecinco. Ha pasado mucho tiempo, y la política y la forma de hacer política ha cambiado desde entonces, pero si se fijan, en ese primer debate Felipe González aparece totalmente descompuesto, pues como mínimo había minusvalorado la capacidad, la agresividad y la determinación de Aznar.

    David, su intervención me parece de chapó. Tan sólo decirle que espero que nos hable de esa ‘morbosísima’ relación entre Nietzsche y Aznar.

  14. David P.Montesinos

    Encontraré tiempo para contarle mis sensaciones al respecto, Alejandro… En cualquier caso creo que es una relación impostada, buscada secretamente por Aznar, una más de las lecturas pobres del autor de Zaratustra. Digo “secreta” porque para un católico el pensamiento irredento de Nietzsche es de seguimiento inconfesable.

  15. Marisa Bou

    Les he echado en falta. Pero me van a perdonar si no participo en su amena conversación sobre Aznar. Ya saben que no es mi tema favorito, pero me divierten mucho sus opiniones sobre él. Así que voy a suscribirme para estar al tanto de lo que dicen.

    De mi viaje, sólo les diré que ha sido demasiado bucólico para mi gusto. Me siento feliz de pisar de nuevo el asfalto.

  16. jserna

    Por mi parte, mañana, si mi tórax me lo permite, escribiré el colofón de estas perlas de José María Aznar. No podré extenderme mucho ante el ordenador porque si lo hago…, lo pago.

    Bienvenida, Marisa.

  17. Paco Fuster

    La triseza está tirando piedritas contra mi ventana. Me asomo y me dice que ha muerto Benedetti. Esta noche voy a tumbarme cara al techo para filtrar y creerme esta triste notícia.

    Supongo que mañana será el tema del día. Merecido.

  18. Isabel Zarzuela

    Las instrucciones funerarias de los vivos
    no siempre son las mismas
    hay quienes ordenan que los hagan polvo
    y los arrojen en la é de océano

    los fetichistas quieren ataúd de roble
    para así tocar madera sin patas
    hay quienes prefieren meterse en una bolsa
    enterrable en profunda mina de carbón
    o menos profunda si es de oro

    también están los que quieren ser náufragos
    sin archipiélago a la vista

    en mi caso particular nada de polvo ni cenizas
    quisiera terminar bien enterito
    sin zapatos of course

    y eso sí con cuaderno espeso
    y un buen bolígrafo de tinta azul
    ya que siempre he tenido la intención de escribir un soneto
    con estrambote y todo
    a la muerte canalla

    Trístisima noticia la que me ha despertado hoy. Hágase tu voluntad, Benedetti.

  19. Pumby de Villa Rabitos

    ¡Ahora Benedetti!. Y me quejaba el viernes, creo, de la racha que llevamos. Qué barbaridad, la primavera del año 09. Los Dioses Inmortales parecen dispuestos a despojarnos de la inteligencia y la belleza que aún albergábamos. Parecen presagios obscuros que Natura nos advierte. Tiempos de hierro se avecinan.

  20. Alejandro Lillo

    “Los críticos más severos sostienen que las cartas de Flaubert son mucho más valiosas que sus novelas. De ahora en adelante, me esmeraré en mi correspondencia”

    “La felicidad no se consolida si no pasa antes por la tristeza”

    “Cuando los odios andan sueltos, una ama en defensa propia”

    “Yo tenía la llave de tu corazón. Vaya a saber dónde la puse”

    “A través de los siglos, la poesía siempre es la misma. Lo que cambia es el estilo de la repetición”

    Otra vez el mar

    No sé cuántos poemas habré escrito
    sobre este oscuro mar que nunca muere
    será que siempre va conmigo / aunque
    mis pasos pasen por la tierra seca.

    me han prohibido la sal la sabrosísima
    por el escaso resto de mis días
    pero nadie se ha animado a prohibirme
    la sal del mar ese gigante amigo

    cuando me acerco al mar el mundo es otro
    cada ola es una expectativa
    que usa la playa como anfiteatro
    pero la espuma es solo una congoja
    una suerte final que a nada aspira
    el mar es el sabor de las gaviotas
    que pasan y repasan preguntando
    a las olas al viento a la resaca
    donde está el nuevo sur/basta de norte

    el mar nos trae un cielo de archipiélagos
    con póstumos adioses de los naúfrágos
    con limpios testimonios de delfines
    y tajos de las quillas de los buques
    el mar no está prescripto/es vitalicio
    si viene en paz es un abrazo/pero
    con las tormentas se vuelve iracundo

    ya no sé cuántos poemas habré escrito
    sobre el oscuro mar que nunca muere
    por las dudas aviso que este poema
    tampoco será el último/qué cosa
    por qué será que el mar es uno y mío
    adiós mis olas lindas/hasta pronto

  21. A.Àlvarez

    Lo primero desearte una pronta recuperación de tus dolencias torácicas.

    Hacía días que no visitaba el blog, y cuando lo hago me encuentro con las referencias a dos tristes pérdidas: Castilla del Pino y Benedetti. Sicoanalista-poeta y poeta-sicoanalista unidos por su firme compromiso con los más débiles. Irreparables pérdidas.

    Sin intención de parecer frívolo, quisiera invitarte, a ti y a los muchos seguidores de este espacio de diálogo, a la presentación del libro que ha escrito mi compañera, Victoria Fernández, sobre el exilio de los marinos republicanos.

    Si Castilla del Pino se sumergió en los infiernos mentales de los “perdedores” de la guerra de España, y Benedetti en las ansiedades del exilio, los marinos republicanos sufrieron de los dos males, perdieron la guerra en su país y vivieron casi toda su vida exiliados.

    El libro se presenta mañana, martes 19, a las 20h en La Nau.

  22. Pumby de Villa Rabitos

    Psicólogo-poeta y poeta-psicólogo, por Mercurio, que lo suyo era el conocimiento de la mente, no en los higos.

  23. Angel Duarte

    Recuerdos don Justo, desde Florencia. Espero que su tórax no le juegue más malas pasadas y pueda completar la escalera de colores. Las cartas al descubierto.

    Me parece bien. De hecho, si abandonásemos la anécdota Aznar entraríamos de lleno en la condición política posmoderna y la necesidad del engaño -lo apuntaba Pumby- como método de trabajo. Nada de Maquiavelo,embaucadores de tres al cuarto. Hay otra cuestión, que usted me ha negado, pero que don Alejandro introduce por la vía de la determinación, la agresividad… y que yo le plantee en términos de voluntad (en ausencia de otras virtudes, quede claro).

    Aquí, me refiero ahora a Italia (lamentablemente sólo por unos días), también la gente quiere ser engañada, como en España. La de derechas, claro está,… y la de izquierdas, para no ser menos.

    Contentos y engañados, tutti quanti!!!

    pd. no sé que son más de temer si las caras tipo ‘mala follá’ granadina, los rostros bobos o el modelo Zelig. Me queda la duda… (otra variante metodológica!)

  24. Arnau Gómez

    Mucho gusto en saludarles.
    ¿De verás que creen ustedes que el Sr. Aznar López, merece tanto dispendio de ideas,él que es tan corto en ellas?.
    Aparte de lo que me pueda inspirar la visión de su cara,tan ceñudo él y sus andares, tan jacarandosos y chulapones,sus ideas no me inspiran nada.Es más, creo que no son propias.Y lo digo porque si he leido alguna vez algún escrito, el siguiente escrito contradecía el anterior y a su vez, era contradicho por el siguiente.
    Y estoy con los que les pone los pelos de punta que le sigan inscribiendo en la nómina de los “liberales”. ¡Que más quisieran algunos de sus cómplices, que pudiera venderse como liberal!.
    En fin. Nada entre dos platos.
    PD. A D. Justo. No se más flagele con Aznar, que las entradas al cielo las tienen todas vendidas sus conmilitones.

  25. jserna

    Enumeradas las partes, esperaba poder reconstruir el puzzle ideológico. No puedo. Abandono a Aznar.

    Por ahora.

    Cada pieza me resulta archiconocida y ya me aburre. Aparte de que mi espalda me pide a gritos descanso. Pronto, nuevo post.

  26. A.Àlvarez

    Tal vez la personalidad y el pensamiento de Aznar no merezcan tanto esfuerzo por tu parte. Además ni siquiera tiene la aureola que corona a los héroes modernos, esos perdedores en retirada de los que habla Javier Cercás, haciendo suyas las reflexiones de Hans Magnus Enzensberger.

    En las antípodas, Mario Benedetti que nos regaló su prosa y sus versos. Algunos, como al que lleva el siguiente link, un canto a la libertad escrito en papel o en las paredes. Una bella canción, un magnífico poema.

  27. Alejandro Lillo

    Saludos, doña Marisa, se la echaba de menos. Ya nos contará su viaje. Intuyo que se le acumula la faena. Ánimo.

    El tema del engaño, del autoengaño, que apuntaba Pumby y que subraya don Ángel me parece fundamental en el mundo de hoy. Este asunto tiene muchas vertientes, vertientes sobre las que resultaría provechoso reflexionar. Hay, al menos, una dimensión cultural que apunta, no ya a formar ciudadanos críticos y responsables, sino a dormir conciencias. Una parte de la cultura actual –nada desdeñable- más que dedicarse a alertar y llamar la atención sobre los problemas que acucian a este mundo, lo que intenta es tranquilizar, limar las aristas que no encajan en el discurso inventado en el que vivimos. Adaptar, en definitiva, la realidad a la idea que nos hemos fabricado de nosotros mismos. De ahí el engaño, el autoengaño. Muchos intelectuales, políticos, periodistas, editores y demás personas con poder y ascendencia sobre la ciudadanía prefieren, más que denunciar situaciones y desvelar contradicciones, barbaridades e injusticias, más que hacer análisis de calado o diagnósticos precisos, prefieren –decía- adaptar su discurso a lo que los demás quieren oír, optan por la ceguera del bienestar cotidiano a abrir los ojos y ver la tremenda realidad que nos rodea. Se prefiere la (aparente) comodidad en la que estamos inmersos a poner en evidencia una cruda verdad que nos desmentiría. Decía Aquel Cuyo Nombre No Puede Ser Pronunciado que es en los momentos de crisis cuando se averigua realmente en que bando está cada uno. En ese contexto, las pequeñas enemistades desaparecen y quienes comparten afinidades ideológicas e intereses materiales actúan juntos y aliados contra sus adversarios. Las crisis permiten ver con claridad el entramado social, un terreno abonado en el que afloran los verdaderos intereses de los distintos agentes sociales. Observémoslo y saquemos conclusiones. Veamos quién tranquiliza, quien pone paños calientes a la situación, quien la adapta a nuestra realidad inventada. Veamos quién nos invita a vivir el día a día, a centrarnos en el día a día desviando nuestra atención del largo plazo, impidiéndonos así sacar conclusiones sobre cómo hemos llegado hasta aquí, dificultándonos la reflexión sobre las medidas a adoptar ahora y en el futuro para intentar evitar la repetición de la situación en las que nos encontramos; veamos quién nos quiere impedir que actuemos como ciudadanos responsables y modifiquemos nuestro entorno, que activemos propuestas para producir cambios correctores de una dinámica insostenible. Quiénes son, en definitiva, lo enemigos de la ciudadanía, de la democracia, de la solidaridad, de la legalidad, de la justicia. Localicémoslos y señalémoslos.

    Decía Daniel Innerarity hace muy poco en un artículo para El País (“Recuperar el porvenir” 17/05/09) que “una de las cosas que la crisis económica ha puesto de manifiesto es que tenemos, en tanto que sociedades, grandes dificultades para relacionarnos con nuestro propio futuro, que estamos insistentemente distraídos con el corto plazo. Vivimos en la tiranía del presente, es decir, de la actual legislatura, el corto plazo, el consumo, nuestra generación, la proximidad”. David P. Montesinos apunta lo mismo en su blog cuando habla de la educación y de las medidas cortoplacistas que los políticos adoptan en torno a ella: “si -como un labrador o una madre- el gestor educativo cultiva para recoger en el futuro, la escuela está condenada, pues el político no es capaz de ver más allá del lapso de tiempo en que va a asumir su responsabilidad política, lapso cortísimo en el tiempo de la escuela. El que no legisla, sabe que podrá echar la culpa de todo lo que va mal a los que le precedieron; el que se atreve a legislar, ya sabe que probablemente le sustituirá alguien que cambie el rumbo del timón, lo que hará inútil todo el camino anteriormente emprendido. Así, la política educativa, mientras los dos ambiciosos líderes se dedican a insultarse en el Parlamento, va de aquí para allá, bamboleándose, sin ningún rumbo y condenada como Sísifo a levantar una piedra pesada que terminará volviendo a caer…”).

    Frente a la estrechez de miras del tiempo presente, de lo actual, que pretende regalarnos los oídos repitiéndonos una y otra vez que la cosa va a mejorar sin que la situación mejore, que las injusticias se van a corregir sin que las injusticias se corrijan, que se van a respetar los derechos humanos sin que los derechos humanos se respeten, que el sistema se va a reformar sin que el sistema se reforme; frente a todo ese discurso vacío y autocomplaciente, ¿qué se esconde?

    Frente a una situación política desastrosa, la cosa va bien, nos vamos recuperando; frente a acusaciones de corrupción, campaña de la justicia contra los gobernantes; frente a declaraciones de guerra en toda regla, intervención humanitaria; ¿asesinato de inocentes? No, guerra contra el terror. Como dice Joan García del Muro en su excelente ensayo “Com ens enganyem”, “los intelectuales y políticos de nuestra modernidad tardía se dedican a describir un mundo en el que quien se cae de la bici y se abre la cabeza no se hace sangre, en el que aquella comida incomestible es deliciosa, en el que quien fracasa no fracasa, quien declara la guerra, quien comete injusticias, defiende la justicia, en el que las imposiciones antidemocráticas son decisiones democráticas, en el que quien invade militarmente un país lo hace para proteger a quienes viven bajo los propios bombardeos, en el que quien recorta la libertad lo hace en nombre de la libertad, en el que quien vende armas ilegales es un cooperante de ayuda humanitaria, en el que la indiferencia hacia el sufrimiento de los más pobres es en realidad respeto y tolerancia”.

    Es una ceguera inducida y voluntaria en toda regla. Algunos políticos engañan, vale, y algunos intelectuales, y algunos periodistas, y algunos escritores, y algunos científicos, y algunos empresarios; pero la propia ciudadanía también lo hace, también se engaña. No sólo se deja engañar, sino que lo necesita, quiere ser engañada y, en su percepción de lo que pasa a su alrededor, se autoengaña. Así se vive más cómodo, sin querer saber, que no es lo mismo que la ignorancia. Creo que los grandes capitalistas financieros, las grandes corporaciones, los enormes conglomerados empresariales y los más importantes líderes mundiales están inquietos por la deriva de la crisis en la medida en que esta situación pone en riesgo al sistema, no en la medida en que esta crisis pone en peligro la vida de miles de millones de personas. Saben que en cuanto la economía vuelva a crecer (sin reforma ni cambio alguno), a la ciudadanía se le olvidará lo viciado, lo absurdo y lo irracional del funcionamiento del sistema. El problema habrá desaparecido. Volveremos a vivir en un mundo opulente y maravilloso. Seguiremos, consumiendo, bailando y sonriendo caminando hacia el vacío.

  28. jserna

    Les obsequio con una falsa-verdadera noticia producción de la casa…

    Fue un tipo que interesó a una generación que creció con los vigilantes de la playa…

  29. Pumby de Villa Rabitos

    Estoy auténticamente iracundo. Pelos en punta, espalda corva, muestro los dientes, saco las uñas y me muestro violento sin tapujo alguno. No, no es por Aznar, es por Camps ¿otro “liberal”?.

    El juicio a una persona que lleva como título institucional “Molt Honorable” (Muy Honorable) debía ser un acto prístino, ejemplar, adecuado para estudiar en la carrera por su cúmulo de virtudes y para contar a los ciudadanos como espejo de democracia. Camps, porque lo han decidido los valencianos, es Molt Honorable. Sin embargo su juicio empieza a enturbiarse (me refiero al judicial).

    Tuvo un prolegómeno, cuando menos, inconveniente. Que el TSJ del País valenciano esté regido por un amigo personal e íntimo (¿otro al que “quiere un huevo”? ¿otro “amiguito”?) del inculpado – porque asiste al juicio en tal condición – no parece un buen comienzo, toda vez que se puso el grito en el cielo porque Garzón se fuera de caza con el anterior ministro de justicia.

    Que el inculpado no atienda ni a su obligación política, dando explicaciones políticas en el parlamento autonómico, ni a su obligación pública, respondiendo a la prensa cuando se le preguntaba, ni su obligación democrática, explicando a la ciudadanía qué había ocurrido, según él, Molt Honorable, no hizo mas que obscurecer el caso.

    Pareció que el sentido común volvía al derecho cuando el juez de turno denegó al acusado el archivo de la causa. Una petición que delataba la falta de ganas que tenía Camps de rendir cuentas públicas de sus acciones, vaya, que demostraba la altura de su honorabilidad.

    Pero, de inmediato, regresamos a la acción judicial incierta, cuando, la última semana, el PP (pues nadie de ese partido se a atrevido a desdecir a Rajoy a micrófono abierto) con su líder a la cabeza, el dicho Rajoy; las instituciones valencianas controladas por el PP (Generalitat, diputaciones, ayuntamiento de València); y el grupo corífero de palmeros de Camps, se hayan dedicado a expresar pública y abiertamente en todos los actos, medios, discursos y artículos, NO la inocencia del presidente valenciano, si no el “final feliz” del juicio. Algo que presagia el más funesto resultado para los tribunales españoles.

    Y hoy, cuando tenía que comenzar a dar esas explicaciones que “tanto ansía” dar el inculpado, ¡la agenda de su abogado! hace que se retrase otro día su declaración inicial. Esto es grave. Muy grave. Extraordinariamente grave. Y la sombra del apaño, del juicio amañado y de la realidad bananera española despuntan en este juicio que, merced a la necedad de Camps, tiene una lectura más trascendente de la propia trascendencia que comporta.

    Si sale culpable, no sólo lo será de aceptar tres trajes, sino de no ser Molt Honorable. Y no sólo lo será él, lo será también todos cuanto lo han apoyado como cómplices y colaboradores necesarios. Rajoy puede tirarse a un pozo.

    Si sale inocente, no sólo el TSJ del País Valenciano queda en entredicho, lo quedará todo el sistema judicial español y, con él, el propio estado de derecho, o sea, la democracia española de la Constitución monárquica. Así que, ojo, con lo que hoy se ha echado a rodar… por una carretera llena de baches.

  30. Pumby de Villa Rabitos

    Hay por ahí un “a atrevido” que hiere la vista ¡falta una hache!, léase, pues “ha atrevido”. es la ira, que me obnubila

  31. Paco

    aznar, camps. de pena. no sabeis hablar de otros. se os han acabado las ideas. nunca las hubo!!!

  32. J. Moreno

    Aquí el único que sigue impertérrito es el amigo Paco.
    La sociedad espanyola a la deriva y él atento a su ombligo.

  33. David P.Montesinos

    No soy optimista, querido Pumby, respecto al asunto de Camps, que es en realidad el asunto de todo un gobierno autonómico, que es el del modelo partidocrático que definimos como alegremente como democracia. Quizá huela a cadáver político por el asunto de los trajes, no lo sé, pero va a ser muy difícil demostrar la conexión con las adjudicaciones, que es -estará de acuerdo conmigo- lo que aquí está verdaderamente en juego, lo cual equivale a decir que la deshonestidad dirige los destinos de la cosa pública. Lo que me pregunto es si la gente se da cuenta de la gravedad del asunto, me lo pregunto de veras.

    Gracias por su alusión, Alejandro, y felicidades por su intervención. He reivindicado aquí en alguna ocasión a Daniel Innerarity. Su artículo, que sirve para presentar su nuevo ensayo, pone el dedo en la llaga al disertar sobre la necesidad de hacer “rentable” la preocupación por el futuro. Y sí, tiene usted toda la razón, instituciones claves de la sociedad como la educativa, son víctimas del presentismo al que el juego partidocrático nos somete… pero no solo la educación, ni siquiera solo la ecología… sospecho que cualquier aspecto de la gestión de lo público que no sea capaz de sostener proyectos a largo plazo -porque no produce réditos electorales a corto- termina irremediablemente dañada. Nos jugamos el futuro, sí, pero es el presente -ahí tenemos la actual crisis económica- el que hemos complicado ya por no haber medido anteriormente las consecuencias de nuestras acciones. Acuérdese de cuando Mariano Rubio y la Beautiful del tardofelipismo decían que España era el país donde uno podía hacerse rico con más rapidez… O después, en la aznaridad, cuando Alvárez Cascos -qué figura tan particularmente detestable- afirmaba que el que se vendieran tan caras las casas demostraba lo ricos que éramos los españoles.

    Y de aquellos polvos…

  34. Marinero de los Mares del Destino

    Arribo a esta plaza de Levante persiguiendo a Teleb-Kaarna, pérfido hechicero que huyó con mi amada Cymoril, y me encuentro al más famoso bucanero de estos mares escaqueándose de las leyes de los hombres. Mi inclinación natural sería la de descerrajarle un mandoble y que la Portadora de Tormentas absorviera su alma, pero enseguida advierto que, como numerario del Opus Dei, tiene la vida eterna ganada. Ya ha vendido su alma al diablo.

    Maldito embustero…¿Será capaz de arrostrar su delito o huirá cual fémina recatada ante la visión de los dientes del lobo? ¿Acudirán sus secuaces al rescate? No importa porque, como Castilla, anchos son los Mares del Destino. Podrás huir. No esconderte. No te rasgues las vestiduras y muéstrate como lo que eres, un vil mercader del templo. Yo soy la Justicia y nadie, escúchame, nadie, escapa de mis garras, las garras del Lobo Blanco. Cuidado.

  35. Pumby de Villa Rabitos

    ¡Pero, desdichado Marinero! ¿qué haces buscando en las escalas de Levante a quien hizo puerto en Poniente y partía para el Meridión? Ay, me vais a matar entre todos. Y, por cierto, no se porque pero, leyéndote, me da por recitar a Espronceda (“Con cien cañones por banda, viento en popa, a toda vela, no corta el mar, si no vuela, un velero bergantín…”) Ojalá el pirata Roberts ponga sentido a todo este maremaganum

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