Dedica Jordi Amat su artículo dominical en El País a José-Carlos Mainer, un historiador cultural de primerísima fila, un académico. Cuando Mainer empieza a investigar trabajará con recursos nuevos, con una mirada nueva.¿Qué cosa? La Edad de Plata de la literatura española.
Uno de sus primeros libros será una antología titulada Falange y literatura (1971), precedida por un iluminador estudio introductorio. Esa obra aún es referencia inexcusable para cualquier interesado en la cultura del Novecientos.
No sólo eso. Mainer muy pronto se convierte en una figura fundamental del saber histórico y del saber filológico de España, del tardofranquismo y de la España democrática.
Jordi Amat, que se reconoce discípulo del maestro (“Cuánto le debemos”), destaca la variedad de registros con los que afrontó el valor de la cultura española en la primera mitad del siglo XX y, después, su progreso literario y moral, frente a la herencia del Régimen y frente a lo mejor de la creación franquista y antifranquista.

Me resulta entrañable que un discípulo hable con esa mesura y con esa cercanía del maestro, de un sabio capaz de repartir su conocimiento a manos llenas.
Ha influido en varias generaciones de filólogos, de estudiosos, de historiadores culturales, a los que dio o no dio clase directamente. Pero a los que enseñó con sus libros de manera indeleble: con sus monografías o con las empresas editoriales de varios autores a los que reunió.
Yo mismo me encuentro entre sus lectores más contumaces. Y muy agradecido.
Pero Mainer no sólo es un erudito de sus temas de investigación predilectos (la Edad de Plata, así nombrada por él, la Historia de la literatura española), sino también el practicante de la alta, de la altísima divulgación.
Describe, analiza y define con fina sensibilidad para todos los públicos (cultos o interesados). Propaga la literatura como lo haría el mejor preceptor. No hay de severo en sus juicios. Hay rigor, seriedad y, siempre, un puntico de ironía que no todos saben apreciar.
Para quienes no hayan leído una línea de Mainer, yo recomendaría una obrita, una obra sabia, titulada cervantinamente: La escritura desatada. El mundo de las novelas (Madrid, Temas de Hoy, 2000). O su bella, corregida y aumentada reedición de 2012, en Menoscuarto Ediciones (E. Cálamo) a cargo de Fernando Valls.

Y si quieren sopesar lo que tantos le deben, lo que tanto le debemos, no dejen de leer Para Mainer de sus amigos y compañeros de viaje (Granada, La Veleta-Comares, 2011).
En breve se le rinde un homenaje en la Residencia de Estudiantes y Jordi Amat lo cita con emoción. Emocionados nos tiene Mainer.

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Jordi Amat, “José-Carlos Mainer, un héroe español”.
https://elpais.com/opinion/2024-11-17/jose-carlos-mainer-un-heroe-espanol.htm

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