‘Público’

publico.jpg

¿Hay espacio para un periódico nuevo? Siempre que está por aparecer un diario nos hacemos la misma pregunta. Así sucedió con La Razón, que fundara Luis María Anson para cubrir (al parecer) el espacio que quedaba para un rotativo conservador. Irrumpió en el mercado con contundencia, con sostén empresarial suficiente y con decisiones de impacto (bajo precio del ejemplar). Según la OJD, La Razón registra hoy un total de 142.837 ejemplares de difusión, el cuarto lugar del ránking, tras El País, El Mundo y Abc. ¿Son datos esperanzadores? Teniendo en cuenta la rivalidad entre los dos últimos diarios (circunstancia gracias a la cual podría encontrar hueco) y teniendo en cuenta el ataque continuo de que es objeto el periódico monárquico por parte de la Cope, La Razón no ofrece resultados espectaculares. 

Formulemos la misma pregunta del principio, en este caso planteándola para un diario de signo progresista. ¿Hay espacio para un periódico nuevo? Público es nuevo y se proclama progresista: viene envuelto con dicha vitola. En efecto, aparece con reclamos y con señales suficientes como para que los lectores de esa obediencia lo tengan por su periódico. Qué curioso. La campaña publicitaria del rotativo expresa esa idea simple del individuo que se reconoce como tal y a quien se dirige el nuevo medio: “No es un diario más. Es el tuyo“, un lema que sirve para tutear e interpelar directamente al destinatario y para hacerle copartícipe de un producto que otros también verían como suyo. El periódico busca una audiencia de perfil expresamente progresista pero, como suponemos, no muy dada a la lectura.

Para empezar, su cabecera está impresa en tinta roja: que quede claro, pues. Estamos entre rojos. Dicho rótulo está, además, acompañado de una acuarela negra de Miquel Barceló que representa a ese público diverso aún sin identificar.

minibarcelo.jpg

En el cuadernillo central de autopromoción, los responsables hablan del dibujo de Barceló como su sello identificador: una acuarela, dicen, “viva, rápida, sencilla y suspendida en el vacío”. Sería fácil tomar esa descripción como una metáfora: como una metáfora.., ¿de qué? La edición electrónica del periódico no reproduce el mismo grafismo. ¿Por qué razón? No lo sé.

Desde el principio, Público  pregona enfáticamente un radicalismo interclasista, dejando para ello numerosas pistas, valiéndose, en fin, de numerosos guiños: desde el precio (50 céntimos) hasta el regalo con que obsequia a sus lectores (una copia en DVD de Los lunes al sol, el primer día, o de Fahrenheit 9/11, el segundo día). De lo que se trata es de establecer una fuerte complicidad con los lectores de ese sesgo. Para ello presenta un elenco reconocidamente progresista de columnistas y articulistas (Javier Ortiz, Enrique Meneses, Juan Martín Seco, Javier Sádaba, Esther Jaén, José Antonio Labordeta, etcétera). Y presenta también a los responsables del periódico. En efecto, en el cuadernillo de autopromoción  podemos ver, por ejemplo, que salvo un periodista encorbatado todos los profesionales de la casa visten un aire casual wear.

 direccionfoto.jpg

Ese tipismo urbano podemos descubrirlo también entre los lectores o, mejor, entre los modelos de lectores a los que se dirigen. Son destinatarios fotografiados en Barcelona, Sevilla, Bilbao y Madrid: gentes de distintas edades sorprendidas en lugares típicos de sus diferentes ciudadades, reconocidas con sus nombres de pila y declarando qué esperan del nuevo periódico. Los de la capital, por ejemplo, tienen al fondo la Puerta de Alcalá (miralá, miralá): Gorka, de 37 años, desea que el diario cumpla un buen servicio público; Ramona, de 18, quiere aprender cada día con su información; e Inés, de 60, espera que el nuevo periódico sea atrevido, vivo y moderno. 

madrid.jpg 

Pero no acaba aquí ese radicalismo expresivo o iconográfico, esa campechanía de los lectores. Por eso, también en el cuadernillo podemos identificar sus banderas (que así llaman en Público a sus principios): el progreso, la igualdad, la integración, etcétera. Son banderas que, cómo no, también se ilustran con imágenes de ciudadanos que parecen manifestar naturalidad. La igualdad, por ejemplo, está acompañada de una fotografía firmada por Marta Soul/Nophoto cuyo pie reza: “Alicia, javier y su hijo Mateo viven en Legazpi (Madrid), en un piso con plaza de garaje. Los dos son ingenieros de telecomunicaciones y llevan al niño a la guardería”.

 igualdad3.jpg

El autobombo de todos los periódicos siempre peca de excesivo, de enfático, pero hace tiempo que no veía una campaña más evidente, con el acento más obvio, con fotografías más impostadas, con subrayados más explícitos. Público tiene 64 páginas (más ese cuadernillo) editadas en color y con unas imágenes e infografía que dominan la letra imponiéndose sobre el texto…,  supongo que dirigidas a lectores urgentes que se cansan inmediatamente, al modo del internauta compulsivo. El periódico prima, en efecto, la imagen ya característica de la prensa gratuita: repleta de ilustraciones que alivien o que aceleren la lectura. Con ello parece destinarse, claramente, a unos individuos para quienes los diarios de referencia cansan por su densidad verbal o su pesadez textual.

Con ese precio y con ese grafismo,  como decía uno de sus rivales, el diario se sitúa “a medio camino entre los periódicos gratuitos y los de pago”. ¿Entre los periodicos de gratuitos y los de pago? A mí me recuerda a El País de las Tentaciones… Que un diario y un DVD (que día a día voy a ir añadiendo hasta formar algo así como la videoteca del perfecto progresista), que un diario y un DVD –digo– te los entreguen a 50 céntimos es algo raro: sin duda, una estrategia comercial destinada a crear hábito. ¿Pero  cuánto tiempo se puede mantener ese dispendio con reclamo? Sale con un tirada de 250 mil ejemplares, que se vendieron íntegramente el primer día. Público no tiene  editoriales (para qué, si ya no hace falta el anonimato que protege la opinión), pero sí un artículo breve (como todos los que allí se publican) que abordará el tema dominante de la cubierta: una cubierta y una opinión firmada por el director, Ignacio Escolar. El primer día estaba dedicada a Eta: es éste un tema que siempre vende, aunque apeste a nevera (como precisa Miguel Veyrat en uno de sus comentarios). Pero no es eso lo que me sorprende (la importancia del titular principal  es la lección básica que aprende el periodista inocente): lo que me choca es el contraste de las primeras planas de ese mismo día. Mientras Público destinaba su cubierta al principal dirigente de Eta –cosa que no era noticia–, El País y Abc dedicaban las suyas a los dos últimos presidentes del Gobierno español… justo en el momento de sus respectivos encuentros con George W. Bush. El primer periódico sacaba  de la nevera el acta de las reuniones de José María Aznar con el mandatario estadounidense; el segundo diario publicaba con un cierto retraso –y buscando agrandar su efecto– la noticia ya fría de los cuatro segundos de Rodríguez Zapatero con el dirigente norteamericano.

¿El País de las Tentaciones o el formato de El Caso, como me apunta Pavlova en un aparte? Creo que Público no mejora ni erradica lo que existe (el uso de los diarios para fines estrictamente mercantiles y políticos). Antes al contrario, repite con nuevas artes infográficas lo que ya estaba inventado. Por eso, quizá agrava el estilo amarillo y gritón que estaba extendiéndose entre los periódicos  de referencia y que ahora procedía de la televisión. La sección de “Actualidad” (cuya incogruencia señalaba muy atinadamente M. Veyrat en un comentario) es el depósito del fait divers. En efecto, esas páginas son como El Caso en chititito, con el vértigo del horror que lo real puede producir.  O son como esa sección del telediario en la que nos presentan monstruos y espantos. Según podemos leer en la Encylopédie Universalis: el fait divers es un “récit d’événements variés considérés comme peu importants, le fait divers n’appartient à aucune actualité: il n’est ni politique, ni social, ni économique, ni culturel et pourtant il occupe une surface importante des journaux et hebdomadaires. Alimenté par les accidents, les catastrophes naturelles, les curiosités de la nature, les actes héroïques, les crimes ou les suicides, il décrit ce qui semble hors du commun quotidien, que ce soit par l’action elle-même ou par la spécificité des personnes impliquées“.

En efecto, el segundo día de Público, la sección empezaba con los violadores (con el tratamiento que se quiere dar  a los violadores por parte del Ministerio de Justicia) y acababa con los fetos (con el descubrimiento de un feto enterrado envuelto con una señera catalana). Si la sección de sucesos reúne lo indeterminado y horroroso, si cobra la centralidad noticiera que Público le da, entonces toda la información próxima se impregna de ese sentido espantoso, chocante.

Volveremos a hablar de Público en otra ocasión…

Esta tarde de lunes, nuevo post

20 comments

Add Yours
  1. Miguel Veyrat

    Son muchos los defectos que señala Justo, y todos ellos válidos. Sin embargo, hay uno básico que habla de la ignorancia de quien precisamente ha sido designado para hacer cabeza de esa nueva publicación, que ya anuncia su tinte amarillista tanto en el diseño como en su filosofía. Dirigirse al “uomo qualunque” o a un “Juan Español” supuestamente progresista (¿qué es ser progresista? no lo aclaran), de una generación que no lee, es tan osado como teorizar que no lleva editoriales porque ya no es necesario emboscarse. Ignora el ignaro y joven ex director del diario almeriense “progre”, que los editoriales no existen para que se embosquen sus autores, sino que representan la “línea” editorial del periódico.Por ello no van formados: Los firma la cabecera. Es decir, el consenso básico socio-político-económico-cultural que ha permitido reunir el capital y voluntades necesarias para salir a la calle estrenando la tal cabecera. La línea del periódico no la marca el director con un leve apunte de opinión con su fotografía, ni la marcan columnistas, colaboradores (con o sin pseudónimo) y ni siquiera los redactores y fotógrafos: En todo caso, la sirven o la apoyan. Esto en cuanto a lo básico. De su diseño, que creen moderno y atractivo para una poco definida ideológicamente generación de treintañeros, prefiero no hablar. No sé qué periódico comentó que parece un gratuito a dos reales, pero fue el primer rpensamiento que me vino a la cabeza, y así lo dice ayer en este blog. Las secciones están desordenadas y descuidadas (¿Qué significa una sección titulada simplemente “actualidad”? ¿No es servir a la actualidad la misión del periódico desde todas sus secciones?), muchos de sus colaboradores, importados de El Mundo, no son precisamente progresistas, o se descubren ahora con esa vocación, como Fernando Garea, comisario político de Pedro J. Ramírez, hasta hace unos días, y más bien algun que ottro comunista libertario radical como Javier Ortiz, que daban el alibi necesario a El Mundo para engañar a ingenuos. En fin, no sigo. El diario no me gusta, no me reconozco en él —claro que cumplo ya siete décadas de vida, lo que no me impide aplaudir y amar todas las innovaciones en la bellas artes o letras— y no creo que atraiga a ni uno solo de los que ya buscan su informción y opinión, interactiva por supuesto, en las páginas de Internet. Crear nuevos lectores y consensos no se obtiene solamente malimitando el lenguaje de la calle.

  2. Miguel Veyrat

    Item más:” La gran exclusiva” de primera página con que se estrenó Público, olía que apestaba a “nevera” como se conocen en el argot periodístico la informaciones conservadasd para algún día en que sea oportuno sacarlas. En elfecto, la “gran noticia”, en la que no se citaba la fuente, por cierto, fue publicada hace tres semanas por la revista “Tiempo”, en plena crisis de la que han huido Manuel Rico y Jesús Maraña: http://www.elconfidencialdigital.com/Articulo.aspx?IdObjeto=13361
    BIEN EMPEZAMOS

  3. Pedro

    Estoy de acuerdo con M. Veyrat y con J. Serna. Por una vez estoy totalmente de acuerdo

    Es un diario enredado con mucha foto que marea. No me gusta.

  4. Luis

    Este periódico durará si la empresa lo mantiene. Por què pagar 50 cts si tienes lo mismo con un gratuito? Lo único que sale a cuento es lo de las películas

  5. John Constantine

    Como izquierdista que soy, y pese a mi odio cervil contra todo lo que huela a PRISA, la verdad es que a este diario no le veo otra utilidad que no sea como punta de lanza política contra el grupo del finado Polanco. En principio se supone que este diario está dirigido a un sector de población que ya puede informarse perfectamente y a su gusto por Internet. En fin, puesto que ya sabemos como funcionan la comunicación y la política en esta país, pues…

  6. Kant

    Apunta don Luís una idea a tener muy en cuenta “este periódico durará si la empresa lo mantiene”. En efecto, mi padre, segunda generación de trabajadores de las Artes Gráficas (prensa diaria), me decía: “tu dame publicidad y yo te lleno el diario con cualquier majadería, da igual que se venda o no” El capital inicial de un diario puede ser más o menos evidente o confesable pero su mantenimiento, el del diario, – que la empresa lo mantenga abierto – más que de su precio de venta – especialmente si es esa ridícula cantidad que recordaba, como decía el señor Serna, el lanzamiento de La Razón – depende de la capacidad de aguante de las campañas de sus anunciantes. En ellos, más que en sus declaraciones de intenciones y primeros números editados, podremos adivinar su auténtico sesgo político ¿o ya olvidamos que El Mundo se vendió a si mismo, en sus orígenes, como una alternativa progresista a El País?

    Por otra parte ¿no les parece muy casual el momento de su aparición? Precisamente a unos pocos meses de las elecciones generales. Dado que el mundo de la prensa diaria invierte la lógica parlamentaria – en aquel, un único diario concentra la atención mayoritaria (ciertamente no la total, señor Constantine, no la total) de las fuerzas progresistas mientras las conservadoras se disgregan en varios periódicos (ABC, El Mundo, La Razón), mientras en esta, la derecha se agrupa en un único partido mientras la izquierda (y adheridos) se divide en varias formaciones (PSOE, IU, nacionalistas de izquierdas) – ¿no es muy oportuno, digo, para la oposición derechista que el órgano de referencia socialdemócrata en el gobierno vea su monopolio de opinión e información afectado de un presunto competidor?… ¿quién sale beneficiado con su aparición?… ¿la libertad de prensa (que sólo un iluso puede creer que exista en el siglo XXI) o el Partido Popular (que dispone sobradamente de los recursos económicos y publicísticos para asumir ese proyecto)?.

    Creo, definitivamente, que si supiéramos con certeza de dónde sale el capital inicial de la empresa editora de El Público y observamos a sus anunciantes más fieles comenzaremos a entender mejor la mágica irrupción de este nueve diario.

    Por cierto, estimados contertulios, no quisiera que creyeran que alguna horrible enfermedad – dada mi provecta edad – u ominosa desgracia – vista mi lengua viperina – hubiese caído sobre mi si, de ahora en adelante y durante algunos meses (¡lo menos hasta julio del 08), no me vieran uds. corretear por las páginas del “blog” del señor Serna con la asiduidad con la que los he castigado últimamente. Altas ocupaciones, profundas preocupaciones, inexcusables obligaciones y negocios trascendentes me retendrán alejado de mi escritura habitual en este espléndido cobijo de inteligencia que nos regala el señor Serna. Descuiden que los seguiré leyendo, eso sí. Incluso si algún reposo encontrara en mis esfuerzos futuros, coincidentes éstos con algún punto de su conversación del que discrepase o quisiera apostillar, hasta aún podría intervenir fugazmente. En ese sentido doy esta noticia que, por cierto, seguro que no publica El Público.

  7. Miguel Veyrat

    Estimado Kant, me preocupa que se detenga usted en la tautología enunciada por el eseñor Luis, antes de entrar en otras razones más hondas aquí enunciadas. Comprendo pues que se retire a sus cuarteles de invierno, lo cual sentiremos sus admirador@s. Espero que su inteligencia halle mayor y mejor cobijo. Háganos y hágase el favor de apostillarnos, please. Salud.

  8. Paco Fuster

    Hoy he comprado y he leído “Público” para poder opinar aquí. La primera impresión que me ha causado ha sido estraña. Coincido con Justo en el extraordinario parecido de su formato con los múltiples periódicos gratuitos que me regalan – casi me obligan a cogerlos – todos los dias cuando llego a la estación. Lo que más me ha llamado la atención es un breve (casi minúsculo) apartado de autocrítica que se recoge en la página 12 (debajo, en el centro). Como habrán visto, en la 8-9 viene a doble página y a todo color, la notícia del éxito que tuvo ayer el lanzamiento.Allí se encuentran las caras conocidas y las imágenes de la presentación del periódico.
    En la página 12, leemos la opinión de una joven (abogada, dice) que valora lo más le gustó del diario ayer y lo que menos. Lo que menos està claro: el deporte. Y lo que más también: la cultura. Esta oposición tradicional entre deporte y cultura (la chica se queja de que se otorgue el mismo espacio a ambos temas) no la he entendido nunca. Sin embargo, me parece muy del gusto “progre” del periódico, porque claro, la cultura es más “progre” siempre que el deporte. Además queda mucho mejor decir que se quiere más cultura y menos deporte. La verdad sea dicha, la sección de deportes del periódico es floja, muy floja, vamos, que no vale nada. Pero es que la sección de “culturas” tampoco es nada extraordinario: es una suerte de magazine cultural que otra vez, me recuerda a las agendas culturales de los periódicos gratuitos.
    En conclusión: dudo mucho que esta chica que sale en la foto haya dicho esto. Parece más bien escrito por la propia gente del periódico, que sabedores de su pésima sección de deportes – donde no hay nombres conocidos, ni se moja nadie en las opiniones – quieren hacer mejor propaganda de la cultura, que siempre queda bien.

    Sobre lo que dice el señor Kant, lamento mucho su anuncio. Usted sabe que aunque tenemos puntos de vista diferentes sobre algunas cosas, mi aprecio por usted como comentarista de este blog no ha disminuido un ápice (no tenia motivos tampoco). De hecho, hace poco le decía a Justo que estaba la cosa un poco parada esta temporada en cuanto a comentarios jugosos y extensos se refiere – que son los que a mi me gustan y animan el debate -, y que de no ser por usted, por Miguel Veyrat o por alguna otra aportación puntual que aviva la polémica, el debate se limitaba a opiniones telegráficas o aportaciones inclasificables.

    Supongo que tendrá usted mucho trabajo, pero espero que nos visite de vez en cuando (¡con quien voy a polemizar si no!) y nos ilustre con su saber enciclopédico. Por cierto, aún espero su formada – y valiosa para mi, no lo dude – opinión sobre lo que usted ya sabe…

  9. David P.Montesinos

    Iba a escribir esa estupidez de que “la edad se lleva en el alma”, pero ya que algunos de los habituales de la tertulia aluden a su edad, permítanme decirles que se les ve a todos en envidiable buena forma. Lamento la decepción de Paco Fuster respecto al telegrafismo de algunas intervenciones. Recuerdo que en una discusión sobre Tonnies y la concepción de “comunidad”, los dos interlocutores insistían una y otra vez en disculparse ante los lectores por la largura de sus intervenciones. Con independencia de quien me convenciera más en aquel debate, creo que la largura debería ser casi una exigencia. El pensamiento cuaja a cocción lenta, frente al fast food dominante de los flashes internauticos, los telediarios acelerados o los diarios gratuitos que se leen en diez minutos. No sigan pues disculpándose por ello. Por lo demás, puedo, don Paco, servirle de discrepante para fastidiarle un poco, pero suelo estar de acuerdo con sus intervenciones, con lo que me va a costar un poco. Aprovecho para felicitarle por su artículo sobre Betty Friedan, que me pareció excelente y que recomiendo a los demás seguidores del blog. También debo felicitar al señor Veyrat porque, pese a no conocerle personalmente, me lo encuentro en frecuentes bibliografías poéticas.

    Sigo con felicitaciones -a riesgo de que esto parezca la jodida “Casa de la pradera”- en este caso retrasadas, pues aludo a la entrada anterior a la de hoy. El inicio del trabajo de Anaclet y Justo para el Muvim me parece soberbio, me parece -si se me entiende bien- una escritura propia de “buenos literatos”, antes de saber si lo es de buenos historiógrafos. Creo que va siendo hora de que la historiografía se quite de encima esa especie de tabú que muchos guardan con Nietzsche, autor clave que a los filósofos nos sale casi continuamente al paso, por eso me alegra que lo nombren. Dijo Foucault, uno de quienes se atrevió a seguir su difícil camino, que ” en el comienzo histórico de las cosas no encontramos la identidad aún preservada de su origen, sino su discordancia, el disparate de las cosas…” Descubro algo de este gesto de aventura del pensar que es la filosofía en las líneas iniciales del texto que nos presentan. Creo señores Serna y Pons que tienen ustedes, en la escritura y fuera de ella, un enorme poder de seducción, no lo desaprovechen.

    Hablando de “Público” les leo atentamente y me informo así, pues aún no he podido ni comprarlo porque se agota rápido. No obstante mis alumnos han hecho correr el rumor de que el ínclito Milikito (alias Emilio Aragón) está detrás del asunto. Tomenlo como simple cotilleo de blog.

  10. Paco Fuster

    ¡Hombre don David! Una alegría verle (y leerle) por aquí. Coincido obviamente en lo de las intervenciones – aunque a mi me cueste mucho sintetizar todo lo que quiero decir – porque como usted bien dice, tengo un pensar al que le cuesta cuajar, ya lo creo. A pesar de que leo las de todo el mundo, me parece que las elaboradas y argumentadas son las que a todos nos gustan y las que – con permiso de Justo – contribuyen a hacer de este blog uno de los mejores. Las telegráficas – incluyo las interesantes aunque muy breves y como no, las críticas de mi incombustible tocayo – no me aportan tanto porque al desconocer las razones de cada opinión, únicamente me queda eso, una opinión más (“me ha gustado mucho”, “no estoy de acuerdo”… pero falta un “porque”, unos motivos).
    Las suyas, lógicamente, hay que incluirlas entre las elaboradas y sustanciosas, aunque también fugaces – flashes, ya que estamos con Benjamin -, porque esta temporada no se ha prodigado mucho. Espero que a partir de ahora lo remedie. ¡Ah! y si quiere discrepar conmigo adelante, no se prive; no me fastidia en absoluto, al contrario, usted sabe que a mi me gusta el debate (verbal y con respeto por supuesto) con gente de talla como ustedes.

    Muchas gracias por lo del artículo, de verdad. Yo no sé si recomendarlo, pero lo que si que recomiendo es que busquen al menos en Google algo sobre la autora. Con eso ya me daría por satisfecho. Luego si lo leen y les gusta, pues perfecto.

    Sobre lo de Emilio Aragón, si y no. Por lo que sé, el periódico pertenece al grupo de comunicación llamado “Mediapro” (tan de actualidad ahora por lo de los partidos de futbol), cuya cabeza visible es Jaume Roures. Este grupo fue el creador de “La Sexta” y a su vez de un holding llamado Imagina Media Audivisual, nacido de la unión de una empresa con la productora de series “Globomedia”, esta última encabezada por nuestro querido Emilio Aragón. Así que ponles un positivo a tus alumnos porque no iban del todo desencaminados. El que figura como director general del periódico es Juan Pedro Valentín (ex de Informativos Telecinco) que esta puesto a dedo según parece por el tal Roures. Si me equivocado en algún dato, me corrigen.

  11. Miguel Veyrat

    Más que en el alma, la edad está en la neuronas, según los científicos. El alma, ese invento platónico que tanto juego ha dado a las religiones, no es sino la mente, que muere al morir el cuerpo. Y, sí, es típico “presumir” de años cuando se tienen las neurionas entrenadas. Los auténticos “viejos” son aquellos que no leen, que no piensan, que no opinan, que no aman, que en resumen “no están vivos”, se quejan, se aburren, generan enfermedades iimaginarias…odios africanos…
    No me preocupa mucho que Kant se nos vaya un tiempo, pues asegura que acechará vigilante, y como sus neuronas estás sanas y bien conectadas, nos sorprenderá cualquier día con alguno de sus brillantes alegatos. Y aparte de alegrarme de las causas que aduce: tener más trabajo y más interesante es estupendo, lo que me llena de verdad de esperanza y gozo del bueno es que “el relevo” se está revelando de lo mejorcito. Las aportaciones de Paco Fuster o Davird Montesinos, perdón si ahora mismo olvido a otros tan brillantes como ellos, aseguran un “banquillo” bien interesante.
    En cuanto a Público, pues qué quieren que les diga, me ratifico en la primera impresión: me ha decepcionado grandemente.

  12. Kafeína

    Paréceme. señores, que don Ignacio Escolar, que aparece disfrazado de progre en todas las fotos para no desmerecer de su propia propaganda, ha cometido un inmenso error que descalifica de entrada a un periodista y puede comprometer seriamente su carrera periodística: Empezar con un”refrito” el primer día de salida de un periódico, una noticia vieja, ya publicada, poco fiable y que no está respaldada por ninguna fuente solvente, es no sólo un mal “début” sino una falta a toda ética periodística. de ahí la decepción del señor Veyrat y de tantos otros que conocen a fondo la profesión por haberla practicado toda una vida. El diario tiene de todo menos ser “fresco, limpio, atractivo, claro, bien informado”. Todo él es un tópico. Y lo siento. La batalla de la prensa, de los medios en general, la ha ganado la derecha en esta legislatura: Menos mal que sus argumentos, o falta de argumentos, afirmaciones mentirosas y voluntaristas publicitadas de mil maneras y abundancia de dinero, no convencen a nadie, o a los ya convencidos. Un diario necesita años para consolidarse entre sus lectores, para buscar su espacio, no puede irrumpir como una bomba pretendiendo conquistar nada menos a que a un sector juvenil y progresista en seis meses, y solamente para intervenir en una elecciones a favor de un líder predeterminado. No sólo seles ha visto elplumero, sino que éste aparecer como el famoso gallo de Morón, sin plumas y cacareando. ¿Y qué hay de la ausencia de editoriales? ¿No tiene Público “línea editorial”? Una “nota editorial” —que así se llama técnicamente—, como bien se decía en entradas anteriores, representa la opinión corporativa del periódico, como institución dela voz de un sector de la población, de sus lectores y patrocinadores: no es la opinión de los que antes estaban amordazados y ahora no. No es la opinión personal de su director.

  13. Pavlova

    Espero Kant que realmente no nos abandone del todo y me alegro de su nueva o remozada actividad.

    Hoy, en La Opinión de La Coruña, José Luis Alvite escribe ésto de lo que les pongo el enlace y con lo que estoy totalmente de acuerdo.

    http://www.laopinioncoruna.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2531_5_134552__Opinion-Viudas-sorteo

    Me dicen que no, pero a mi, el efecto que me hizo la primera portada del primer periódico, seguramente por el deseo que mostraba de llamar la atención, fue que había reaparecido “El caso”. No sé por qué, pero, al verlo, me acordé de aquel periódico sensacionalista de sucesos; por dentro no me resultó mejor que aquel.

  14. Arnau Gómez

    Querer enjuiciar una publicación por el primer número es tan difícil como diagnosticar una enfermedad mental por una primera entrevista.Llevamos varios números y todavía me resulta difícil hacer una valoración de sus contenidos y de sus intenciones,sobre todo de éstas.La empresa editora ha visto la deriva que ha ido tomando “El País”,para mí producto del pánico de la empresa PRISA a un nuevo boicoteo, y se ha lanzado a la conquista del espacio periodístico que, presumiblemente, ha dejado el mencionado periódico.
    La empresa editora de “Público” puede ser como esos gérmenes patógenos que infectan a los enfermos con las defensas inmulógicas debilitadas.Puro oportunismo.La reación de los otros medios pueden acabar con la aventura por lisis o simplemente pueden esperar a que se produzca una crisis económica que haga desaparecer al “intruso”.Como ven,biología pura y dura.
    De todos modos,solo tenemos que esperar,a veces comprar,leer y ver.
    ¿Les interesa saber como se desarrolló el “Homenatge a Josep Renau” de 29/09/07 en el Claustro de la Universidad?.¿Alguno de ustedes recuerda aquellos,llamémosles, festivales de Raimon,en el mismo lugar, allá por los años 60?

  15. Juan Moreno

    Después de 27 años he vuelto a Budapest. La dichosa edad de la que se habla aquí hoy, acompañada de la nostalgia de aquel encuentro por primera vez con el “socialismo real”, me han llevado hasta allí para visitar a un “amigo” que hice en aquel viaje y que debido a nuestra edad, quizás no vuelva a ver.
    Un viaje que me ha llevado a observar una Hungría que está inmersa en otra “ilusión” fustrante al igual que aquella.
    Un pueblo que hace enormes esfuerzos por mantener la herencia de aquellas tribus del oeste asiático que se asentaron cerca del Danubio, y que dotados de una lengua extraña para el continente europeo perviven hasta hoy.

    Algo semejante al extraño pueblo vasco.

    Europa tendría que protejerlos y hacerlos Patrimonio de la poca Humanidad que queda.

  16. John Constantine

    En respuesta al acertado comentario de Arnau Gómez, la empresa editora de “Público” tambien puede ser como un “cáncer” -sin ánimo peyorativo- que obligue a las células de su alrededor a mutar…

  17. javier gomez

    Qué coñazo de análisis el de Serna sobre Público. De diván de psicoanálisis. La cabecera roja es porque el periódico es de rojos. Ostras. Las películas que dan es porque se dirige a una clientela así de progre. Nada que ver con la realidad. El rojo es por la composición coloristíca, para separarse de las otras cabeceras. Un fin plástico, estético, sin más. Las películas vienen de la red comercial y punto. Serna lo hace cuadrar todo para llegar a una conclusión. Es un molde que aplican los universitarios, la metodología cerrada. Y así puede escribir páginas y páginas. Sin acertar, evidentemente. ¿El rojo de rojos? Bastaría hablar con el que ha proyectado el diseño para desbaratarle el argumento. Pero, claro, todo ha de tener ideología y sobre todo casar con lo que uno dice…

  18. Justo Serna

    La evidencia de los colores, de los tipos humanos, de las ‘banderas’, de la promoción, en fin, es idea de los creadores de ‘Público’. Todo casa, ahí sí, para hacer del periódico un producto manifiesta, enfática y evidentemente progre. Y dice el señor javier gomez que lo que hago es “un molde que aplican los universitarios, la metodología cerrada. Y así puede escribir páginas y páginas. Sin acertar, evidentemente”. Cuando pueda, cuando le sobre algo de tiempo, le invito a usted a ser menos lacónico, a expresarse más extensamente sobre ‘Público’. Indíqueme en qué me equivoco y, mejor, exponga usted su análisis de prensa. Seguro que aprendemos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s