País perplejo

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0. País perplejo

Echemos un vistazo al mundo, al mundo hecho pedazos. Les presento algunos trozos recientes, vistos desde España. Todo son perplejidades.

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1. ¿Adiós a Obama? 

Lamento no haberme extendido sobre Barack Obama: sobre los contenidos de su libro. Si leen la reseña de Francisco Fuster, que les anunciaba en el post anterior, podrán verificar la riqueza y paradoja (o contradicción) del candidato demócrata. El autor de La audacia de la esperanza intenta hermanar a Abraham Lincoln y a Martin Luther King,  a Kennedy y a Reagan, el liberalismo e el intervencionismo. Insisto: creo que la lectura del libro merece retrasar algo más su glosa para sacarle mayor provecho y para distanciarnos de una prosa que es seductora y que tiene sus trampas. Regresaremos sobre él más adelante.

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2. Adiós a Zarzalejos

En un comunicado del Consejo de Administración de Abc –comunicado que publica el propio medio– se nos informa que Ángel Expósito ha sido designado director de dicho diario “en sustitución de José Antonio Zarzalejos, quien asumió la dirección del periódico en septiembre de 1999″. Una pena: aquí, en este blog le he dedicado numerosas entradas y referencias. Un corresponsal me dijo en correo privado que Zarzalejos era para mí lo que el Tomate para Sé lo que hicisteis: vamos, que este blog es parasitario de Abc y sobre todo de su director, de su ex director. Parásitos y basuras, vaya comparaciones…

“José Antonio Zarzalejos deja la dirección del periódico en plena fase de expansión y crecimiento del diario con un claro y continuado ascenso de la difusión durante los últimos meses”, dice la nota de Abc. “Ensayista y conferenciante, José Antonio Zarzalejos, con su continua presencia en foros y debates, se ha convertido en una permanente referencia para la opinión pública y ha contribuido a afianzar la imagen de Abc en la sociedad española”. Precisamente es lo que pensé: que quizá la continua presencia en foros y debates le restó tiempo para dirigir su periódico. Salvo algún cambio menor –lugar y fecha de nacimiento de Zarzalejos (Bilbao, 1954)–, ambas noticias son idénticas. Las empresas periodísticas se expresan con gran hermetismo cuando han de informar de sus cambios internos. ¿Dónde está el editorial de Abc que precise y justifique ese relevo?

Abc (6 de febrero en su versión digital)

Abc (7 de febrero en versión digital e impresa)

–Juan Manuel de Prada, “Zarzalejos“, Abc, 9 de febrero de 2008

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3. Adiós a Cécilia

Hablando del Tomate y de noticias rosas o basura…, leo en La Razón una nota de Efe, desde París. “El presidente francés, Nicolas Sarkozy, envió un mensaje por teléfono móvil (un sms), a su ex mujer Cécilia ocho días antes de su boda con Carla Bruni en el que se mostraba dispuesto a volver con ella, según reveló hoy la página de Internet de la revista «Le Nouvel Observateur». «Si vuelves, anulo todo», rezaba -según la revista que no revela cómo tuvo acceso a la información- el mensaje enviado con el teléfono móvil por Sarkozy a la mujer con la que estuvo casado hasta hace cuatro meses y que es madre de su hijo Louis. El presidente no obtuvo respuesta y el pasado sábado contrajo matrimonio con la ex modelo y cantante Carla Bruni, poco más de dos meses después de haberla conocido. «Le Nouvel Observateur» recopiló otros episodios en la serie de lo que llama «venganzas y provocaciones» del jefe del Estado a su ex esposa”.

La Razón

Le Nouvel Observateur

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4. El respeto de las costumbres

Leo en un despacho de la Agencia Efe que el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha prometido que si gobierna creará “un contrato de integración” para los inmigrantes. Un contrato de integración, dice. En unas jornadas sobre inmigración organizadas por el PP en Barcelona, el líder del partido ha precisado que el contrato afectará a todo aquel recién llegado que quiera obtener “un permiso superior a un año de residencia en España”: incluirá el requisito de “regresar a su país si durante un tiempo no logra encontrar empleo”. Gracias a ese contrato –añade la nota–, los inmigrantes dispondrán de los mismos derechos que los españoles. Con una contrapartida, eso sí: deberán comprometerse a “cumplir las leyes, aprender la lengua y a respetar sus costumbres”.

¿Respetar las costumbres? He leído una y otra vez la declaración… y no me acostumbro. Me sorprendo.

El País

Los juristas ven difícil legislar sobre costumbres

La fortaleza y la escuela (la costumbre y la ley entre los inmigrantes, según JS)

–Rajoy: “La inmigración es un problema real

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5. Plante un árbol o dos o tres o quinientos millones

Leo una nota de Efe reproducida por El Mundo. “El líder del PP, Mariano Rajoy, ha prometido que si gana las elecciones plantará 500 millones de árboles en la próxima legislatura, lo que significa sembrar 342.500 árboles al día o 14.269 a la hora, es decir, más de 10 árboles por habitante en cuatro años. Esta promesa electoral responde a otra presentada por el PSOE el pasado 19 de enero por la que se comprometía a plantar, en los próximos cuatro años, un árbol en España por cada ciudadano, es decir unos 45 millones de árboles”.

El Mundo

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6. Iñaki Gabilondo. La aspereza muda

En la entrevista que Iñaki Gabilondo ha realizado a Mariano Rajoy para Cuatro ha cometido un error de planteamiento. Se ha mostrado hostil y a la ofensiva en todo tiempo sin poder replicar debidamente al líder del PP: ha realizado la interviú como si fuera un adversario. El País anunciaba la sesión como si de un examen se tratara. Pero un periodista televisivo no es un preceptor severo ni un maestro cascarrabias: si lo intenta da –o queda– mal ante las cámaras. Como ha demostrado en otras ocasiones, Gabilondo es alguien que sabe llevar al entrevistado a su propio terreno mostrando con inteligencia y corrección las incongruencias o contradicciones del interlocutor. Lo ha hecho otras veces sabiendo resolverlo con sutileza. En esta ocasión no ha sido así. Mariano Rajoy se ha dado cuenta inmediatamente del error Gabilondo: la aspereza muda. El periodista le preguntaba con incredulidad, con ganas de hacerle cometer un traspié: como un contendiente, vaya; pero como un contendiente que no puede contraatacar. Por eso, repreguntaba con insistencia, sin poder rematar su faena (si es que no quería cometer grave descortesía). Al final debía callar, pues su papel no era –no podía ser– el de  un interlocutor que pugna, sino el de un locutor que pregunta. Mariano Rajoy repetía y repetía cansinamente un guión que tenía bien aprendido, sorteando sus contradicciones. Mientras tanto, a Iñaki Gabilondo se le iba avinagrando el rostro, enmudeciendo, cosa que televivamente no nos gusta.

Los debates televisivos se preparan. Es decir, que si hay un choque retransmitido Zapatero-Rajoy, los contendientes han de ir sobradamente preparados y descansados, lúcidos y despiertos. Pero sobre todo han de ir relajados, sin las premuras de quien quiere abreviar. Las entrevistas también se preparan. Tuve la impresión de que Iñaki Gabilondo lo fió todo a su dominio del medio y a los silencios, algo muy radiofónico. En la radio, un silencio habla: expresa aprobación o rechazo, duda. En cambio, en televisión, que un periodista deba morderse la lengua para no hablar, para no replicar inmediatamente ante una impostura o falsedad o falacia, se ve como una impotencia. En el caso de que el entrevistador sea hostil a un entrevistado, las preguntas han de estar sutilmente envenenadas: formuladas con total sencillez, con (presunto) candor, como si al locutor le costara entender a su interlocutor y, por supuesto, dominando la gestualidad, las reacciones del rostro. Mostrar las reacciones del rostro sin poder replicar, interrumpir, es dejar impotente al periodista. La televisión provoca estas cosas si no se han previsto.

Como nos enseñó Freud, en el psicoanálisis, los silencios del terapeuta son decisivos, así como las palabras breves, escuestas, que expresa. El analista suele callar porque quiere facilitar la confesión del analizado. Pero como es una figura de transferencia, una figura (presuntamente) vacía sobre la que se vuelcan la verbalización y los sentimientos del paciente, ha de permanecer impasible. Lo mejor es, pues, quedar fuera del campo de visión del  analizado: de ese modo éste no descubrirá sus reacciones de aprobación o de repudio.

La opinión previa de Iñaki Gabilondo en Cuatro: “Mariano Rajoy está llegando a Cuatro. Al final de este tiempo de noticias, estará con nosotros y con ustedes…”

–La entrevista en Cuatro

El País… (Previo)

El País… (Post)

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7. El infierno existe, vaya si existe

Leo en El País que “el papa Benedicto XVI ha asegurado que el infierno existe y no está vacío. No es anuncio nuevo, en 2007 ya mencionó la existencia del infierno como lugar, algo que su antedecesor, Juan Pablo II, había rechazado. El Papa, durante un encuentro mantenido con párrocos romanos con motivo del inicio de la Cuaresma, ha mandado un mensaje a los fieles: la salvación no es inmediata ni llegará para todos, por eso ha querido destacar la posibilidad real de ir al infierno, según informa el diario italiano La Repubblica”.

El País

En este blog, meses atrás: El infierno existe y es eterno

42 comments

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  1. Redifusión

    Kant said,

    Febrero 6, 2008 at 21:08 · Editar

    Don Justo, una vez más he de mostrarle mi solidaridad para con ud y he de reiterarle mi ruego de prudencia: modérese que tanta lectura, escritura, Universidad, conferencias, artículos y libros le pasarán factura.

    Por lo demás, sr. Fuster, creo que fue la grácil Pavlova quién recomendó en alguna ocasión la escritura de las participaciones en tratamiento de textos, con el “corta-y-pega” de turno para trasladarlo al “post” para asegurarse de su pervivencia dada la imbecilidad congénita de la informática. Le insisto en ello porque, una vez leído que el sr. Veyrat sí pudo leerlo aun me incomoda más no haberlo hecho yo también.

    Comentando lo que, afortunadamente, sí salió suyo (a las 18’30 del día 6), sin negarle la mayor sobre la relativa – relativa – importancia de California y Nueva York (la suma de muchos pocos da como resultado un mucho), me ratifico en lo dicho sobre la predilección, en algunos casos muy descarada, de la mayor parte de nuestros medios de comunicación por doña Hilaria. Por el pasado. Por el chanchullo. Que su sr. esposo, recordémoslo, fue un espléndido presidente, es innegable: sacó a la Unión del agujero económico en el que los cenutrios “neocons” la habían hundido; socialmente fue especialmente misericordioso – y vean lo que digo, misericordioso, no justo – con los hispanos; y en política exterior hizo creer a algún palestino que “lo suyo” igual va y se arreglaba… de cualquier manera. Un curriculum impresionantemente positivo vista la herencia de la saga Bush y la aportación al desastre de los EEUU de América del sr. Reagan.

    Pero también tuvo la otra cara. La del uso de Washington para sus negocios, componendas y lucros más o menos opacos. Algo que, con sus (ridículas) aventuras sexuales y sus relaciones matrimoniales, dignas de la prensa rosa más indigna, soterraron, especialmente en Europa. Allá, no. ¿O no se han planteado por qué el voto demócrata se ha polarizado tanto? o ¿por qué tan poca figura mediática – de esas que transmiten confianza – le ha dado su apoyo decidido a doña Hilaria?… Los Clinton – pues van en tándem – son ese pasado y, para mí incomprensiblemente, entidades de la solvencia del Grupo PRISA o TVE o el capital audiovisual italiano radicado en España (A3, T5), esto es, aparatos empresariales de comunicación que NO pueden desconocer lo que les comento, apuestan por ella.

    En otro orden de cosas, en efecto, tiene ud razón, don Paco Fuster: no queda clara en mi redacción el propósito de la “porra”. No obstante, veo que la sagacidad de los contertulios me exime de mayor explicación, sí, se trata de jugar a póquer descubierto y a predicción electoral al mismo tiempo; esto es, expresar por quién votaría uno y, con todo, exponer quién creer realmente que ganará.

    Discrepo y coincido con el sr. Moreno. Discrepo en que no he tratado de sonsacar – o sea, extraer con artimañas, arteramente, algo – nada a nadie. A estas alturas, en el peor de los casos, sólo se ratificarían sospechas, pues, me reconocerá ud. que ya nos conocemos todos un poco a pesar de los antifaces. Coincido en que si don Barak gana y, además, lleva adelante el tipo de política que preconiza en su libro, o sea, una vuelta a las raíces fundacionales de la República, o sea, a la Ilustración puesta en práctica, esto es, a la primera revolución contemporánea, habría cola para asesinarlo.

    No creo, don Miguel, que al sr. McCain le pongan ninguna zancadilla los suyos, al revés: lo llevan al matadero. Por eso lo describía como un “tonto útil”. El PR sabe que no va a ganar en noviembre, así que quema al político más viejo, tozudo e intrascendente del partido al tiempo que presenta en sociedad una alternativa mormona, don Mitt, para que los próximos cuatro años vaya dibujándose como la solución cristiana de recambio a la sociedad laica que preconiza el sr. Obama, o a la sociedad “liberal” que promueve doña Hilaria.

    Kant said,

    Febrero 6, 2008 at 21:30 · Editar

    ¡¡¡¡Voto a Bríos y al Chápiro Verde!!!! De nuevo una jugarreta informática…

    Cuando escribí la anterior mía imaginaba a don Justo postrado en el lecho del dolor. Y cuando envié mi última intervención, desconocía por completo su recuperación y participación, por demás, plena de ímpetu y novedades. Así que disculpen mis líneas anacrónicas al respecto. Me alegro enormemente de su rápido restablecimiento, don Justo, y me apresto a indagar sobre sus suculentísimas aportaciones.

    Sólo una previa. Precisamente ayer (¿o fue hoy?) don Ángel Martín, el conductor varón del citado programa diario de la Sexta, “Sé lo que hicisteis…”, presentaba el caso de un periodista de la Cuatro que trataba de descalificar al citado programa porque analizaba los disparates del de Telecinco, “Aquí hay tomate”. El periodista de PRISA lo compendiaba con el epíteto: carroñero y lo aplicaba a los programas de las dos emisoras competidoras aunque con una clara intención de agresión a “Sé lo que hicisteis…”. El sr. Martín, con su gracejo acostumbrado y sin perder su sorna, hizo el siguiente razonamiento: “Si, según ese señor, los del ‘Tomate’ son unos carroñeros porque viven de los “cadáveres” de los demás; y nosotros somos carroñeros porque vivimos de la carroña del “Tomate”… ¿cómo deberemos calificar a un periodista que vive de nuestra carroña, carroñera, a su vez, de la carroña ajena?

    En fin, que el propio periodista se estaba desacreditando a si mismo… aunque fuera tan lerdo como para no ser consciente de ello. Y es que, ya les dije, la inteligencia no parece frecuentar demasiado las aulas universitarias de periodismo: o los profesores no saben enseñar o los alumnos no saben aprender (espero que no se den ambas cosas al unísono).

    Para el caso que nos comenta, sr. Serna, creo que da igual emplear el término carroñero que el de parásito o basura… Visto está que la crítica ácida y humorística, o la reflexiva y ponderada no están de moda. No, en cualquiera de sus facetas, no está de moda la crítica.

  2. Redifusión

    Markova said,

    Febrero 7, 2008 at 7:03 · Editar

    No es ni siquiera original, mi pobre Paco y oxidado en sus referencias. ¿Por qué no se trabaja un pequeño texto crítico contra Serna con argumentos, etc.? Incluso él se lo agradecería. Le imagino como un vago tumbado de bruces sobre su ordenador en alguna oscura covachuela de la función pública dándole tecla a tecla y visitando entre tanto alguna página porno. ¿Me equivoco? Lo que siento es que Lázaro le diese a usted alas en su irreflexiva defensa de noble anarquista. Antes estaba usted más calladito. Mortal y rosa… Gilipoyas, como diría Benimamamel.

  3. Redifusión

    Miguel Veyrat said,

    Febrero 7, 2008 at 8:25

    Hombre, mujer, donna Alicia, comprendo que el Paco cabree muchos y entre otros a don Mohammed, deseoso de aprender leyendo cosas instructivas, pero gilipollas, o gilipoyas como dice él madrileñizando unpoco el adjetivo, es un poco demasiado para tal personaje, que hay que reconocer que se gana el pan. Es previsible el funcionario, y con ello está ya casi todo dicho. ¿Quizás cobardica? Coherente, sí que lo es.
    En todo caso, miren ustedes, el debate sobre si Obama o Hill, MacCain o Perico el de los Palotes es para mí una maniobra de distracción. ¿El imperialismo americano quiere recuperar credibilidad, tener mejor cancha tras el desastre en relaciones públicas y economía producido por los neocons? Es divertido, ellos fomentan, crean casi, el neofundamentalismo islámico —prácticamente abandonado desde las hordas africanas que destruyeron la tolerancia andalusí en la vieja Hispania; o desde las cruzadas, otra provocación cristiana— en el siglo XX con un agente de la CIA llamado Osama Bin Laden en Afganistán, lo cual les da pie para recolonizar las superestructuras europeas, Aznar, Kacynski, Blair, por sólo citar los más patentes y relanzar a la escuela de Chicago disfrazada de Jesús de Nazareth además de la privatización de los ejércitos nacionales, la institucionalización de la rapiña organizada en torno a la guerra con los llamados “países donantes”, el genocidio tolerado de todo un pueblo como el iraquí … ¿Y ahora, qué? ¿Se trata de regresar a las esencias de Lafayette y los padres de la revolución? ¡Venga ya! Sólo es un vulgar e intereado cambio de caballos en una Casa de Postas. he dicho bien, Postas, no lo que están pensando. ¿O no suponen quién paga las facturas a los contendientes de uno u otro lado?

  4. Redifusión

    Kant said,

    Febrero 7, 2008 at 10:03

    ¿Cambio de postas o volver a los orígenes estadounidenses?… Precisamente eso es lo que se debate. Dado por supuesto que el Partido Demócrata vencerá, cual será la estrategia del nuevo presidente. Porque ya no hay margen de error para “el país más poderoso del mundo” como se gustaba tildar… cuando ya no lo era.

    Mire, don Miguel, el caso estadounidense es un caso diáfano de inteligencia fracasada o, si lo argumentamos con Amándola, de estupidez colectiva. Fracaso y estupidez se aúnan en un gigante bobo o un tigre de papel (como indicó el Gran Timonel en un momento de lucidez). El sueño americano que vivió, mal que bien, entre 1940 y 1960 (antes es ridículo pensar que se valorase globalmente en nada a los Estados Unidos de América), acabó en los 70 y se convirtió en pesadilla en los 80. Desde el mandato del sr. Reagan el declive sólo se abstiene de verlo quien no lo desea ver.

    Parece como si existiera un principio no escrito pero constatable en la historia de los imperios: su última etapa hegemónica la viven enzarzados en guerras estériles, con una apariencia económica apabullante y un modelo de vida admirado. Viven en un simulacro. Luego se desploman. Repentinamente, como el Imperio Británico, en apenas unas décadas, bien con lentitud parsimoniosa, como el Turco, que necesitó alguna que otra centuria para hacerlo. Las señales de declive estadounidense las advirtió, con una sagacidad que le costó la vida, el sr. Bob Kennedy. Y su agenda política comenzaba por la vuelta a los fundadores, o sea, la misma propuesta que hoy hace el sr. Obama. Existe entre algunos intelectuales gringos – que allá también los hay aunque a mucha gente le cueste creerlo – un cierto malestar con su propia historia: en algún momento erraron el camino, se desviaron del sueño revolucionario, que era un sueño ilustrado, de libertad, igualdad y fraternidad, no un sueño económico, de enriquecimiento, trabajo y egoísmo. La revolución americana se hizo para ganar la felicidad universal, no para convertirse en el motor económico del mundo.

    ¿Qué hacer ahora cuando hasta ese motor falla? ¿Qué hacer con/en los EEUUdA cuando la sumisa Europa ya le dice que “no”, al menos parcialmente, algo impensable en cualquier caso hace apenas cincuenta años?, ¿qué, cuando Asia, descarada, le desafía y desplaza de los mercados orientales – y occidentales – sin pudor alguno en nombre del libre mercado?, ¿qué con una África que mira abiertamente a Asia como su salvación, abandonada por el Occidente que no ha sabido dirigir?, ¿qué con esa Oceanía que busca su propio destino por una vía que parece reflotar lo más añejo británico con lo más rompedor del Pacífico?… ¡si hasta su “patio trasero”, Latinoamérica, muestra inequívocas señales de independencia! ¿Cómo rectificar, cómo cambiar? Los intereses creados por los oligopolios estadounidenses, que ya cuentan su vida en siglos, están férreamente arraigados en la burocracia guasintoniana e impiden democráticamente cualquier cambio substancial. ¿Qué hacer ahora con ella?…

    El “qué hacer” neocon ya lo sabemos: “erralla y no enmendalla”. Pero cuatro años más republicano-neocon suicidaba al país. Sólo los demócratas pueden reenderezarlo pero ¿cómo?… O con el cambio de postas clintoniano, o sea, a la socialdemócrata (yo les arreglo la economía a uds, srs. conservadores, esa que uds. mismos han dilapidado, y le relleno las arcas para que puedan volver a dilapidar las riquezas públicas), o con el liberalismo corregido que hizo grande al país en la época de “New Deal” (1933-37) más las aportaciones de Keynes, Galbraigth y los nuevos economistas de la ética empresarial, que se induce del sr. Obama. Ese es el dilema.

    Si el pueblo estadounidense vota republicano, los EEUUdA entran en fase terminal. Si gana la sra. Clinton, hay cambio de postas y la agonía se prolonga. ¿Y si gana el sr. Obama? ¿Hará el cambio? ¿volverá a la revolución? ¿le costará la vida?…

    Las facturas de unos, las pagan unos, las facturas de la otra, la pagan otros y el tercero en discordia recibe sus óbolos de los estadounidenses conscientes del fracaso de su país, que de estos, insisto, también los hay allá y con pingües beneficios empresariales a final de año.

    La bola rueda… ¡hagan juego, sras. y srs.!

  5. Redifusión

    Paco Fuster said,

    Febrero 7, 2008 at 10:54

    Ya no diré nada más sobre Obama de momento… Si todo va bien, dentro de un tiempo volveremos sobre esta interesante figura (espero tener para entonces mi trabajo ya terminado) que no nos olvidemos, acaba de empezar ahora su carrera.

    En su penúltima intervención apuntaba el Sr.Kant una comentario muy interesante sobre el candidato republicano John McCain – a quien calificaba de “tonto útil” -, en el sentido de que el pobre está condenado a la derrota. Estoy más o menos de acuerdo. Obviamente, la tendencia es a la vistoria demócrata en noviembre y en este sentido, el hecho de “quemar” a un candidato muy mayor ya, dejando a Mitt Romney para próximas batallas parece muy lógica. McCain tiene está del 2008 como su última oportunidad (por si alguno no lo sabe, McCain ya intentó ser presidente en 2008, pero el Sr. Bush le ganó la partida en el bando republicano). Es una figura muy interesante, cuya mayor virtud, es el hecho de ser un veterano del Vietnam (con lo eso conlleva en EE.UU).

    Ayer en el programa de TVE “59 segundos” hablaron un poco sobre el tema de las elecciones y aparte de los cuatro tópicos de rigor sobre los americanos que no pueden faltan en cualquier debate, se dijeron cosas interesantes. J.M. Calleja comparaba a McCain con Gallardón, argumentando que a ambos no les quieren en sus partidos, pero en cambio, tienen una gran aceptación popular. En efecto, algunos sectores del PR (no todos, porque parte del “establishment” si que le apoya) consideran a McCain como demasiado poco conservador. Si recuerdan hace unos dias hubo un debate entre los republicanos en el que estos competian por ver quien era el más conservador. En este sentido, Romney le decía a McCain que no debía ser muy conservador, cuando el “New York Times” (tendencia progresista) le había elegido como su candidato republicano.

    Lo que quiero decir con todo esto es una cosa. Pongamos por caso que como parece que va a pasar, McCain es el candidato republicano. Se me plantea entonces la duda siguiente: ¿quien podria ganar contr él?
    Yo creo que Hillary tiene el sufiente apoyo del “establishment” demócrata y tiene la suficiente experiencia para canalizar todo el apoyo demócrata en contra de McCain.
    Ahora bien, si por alguna de aquellas ganase Obama, no tengo muy claro si este hombre podría ganar las elecciones. No se yo si el americano común se atrevería a dar el paso definitivo de poner a Obama en la Casa Blanca o si llegado el caso, se echaría para atrás y votaria por McCain. Creo que todos coincidimos en que el cambio de G.W.Bush a Obama sería mucho mayor que el de Bush a H.Clinton. Por eso, creo que la pregunta tiene mucho sentido. Ahora estamos debatiendo entre Clinton y Obama, pero el que gane quedará sólo (insisto en que no veo yo a estos dos compartiendo “ticket” presidencial) ante el peligro, esto es, ante todo el poder republicano personificado por un hombre mayor, que trasmite seriedad y experiencia y que no lo olvidemos, es quizá el más centrista de los republicanos, o sea, que llegado el caso, atraería muchos indecisos y lo que es más importante, a esa codiciado electorado llamado en EE.UU, los “independientes” (los que no son ni republicanos ni demócratas, llamenles “verdes”, tercer partido o como quieran).

    No se que opinan ustedes de todo esto, pero a mi el comentario del Sr.Kant me ha llevado a esta duda.

  6. Redifusión

    Miguel Veyrat said,

    Febrero 7, 2008 at 10:57

    …i róde la bola à la valenciana… como repetiría Blasco. No estamos en desacuerdo, querido Kant. Le agradezco la explicación, y anteriormente ya manifesté, aunque sin argumentarlo tan brillantemente como usted, mi preferencia por Barak Obama. Lo que pasa es que no creo que nadie, excepto esos a quienes nuestra bendita Pasionaria volvería a calificar de “intelectuales cabezas de chorlito” si tal fuera el caso, esté deseando ese “cambio” que tanto nos suena… Si del establishment que “paga” las facturas, también del Partido demócrata, va a depender, Obama se irá a su casa, porque no creo que acepte como piensa también el señor Fuster, formar tickett de vicepresidente con la señora de Clinton. A menos que su victoria fuera aplastante, cosa que no parece ser el caso, por ahora. ¡Ah!, me encantan sus juramentos de Capitán Trueno, que me devuelven a mi infancia. Conocí muy bien más tarde a su autor —guionista—, militante del PSUC en su exilio de París.

  7. Redifusión

    Kant said,

    Febrero 7, 2008 at 17:05

    Les invito a que entren en el “link” que les adjunto más abajo. Sí, es del diario Público y no, no me dan comisión en él. Sencillamente es un diario muy directo y muy claro. A lo que iba: cuando entren accederán al “minuto a minuto” del súpermartes. Desplacen la imagen de la pantalla hasta alcanzar el único gráfico que incluye esa página, les reproduzco el texto que lo acompaña:

    “Las encuestas a veces mienten. Las tendencias marcadas por una sucesión de encuestas, también pero menos. La línea de arriba, relativamente estable aunque al alza, es la de Hillary. La segunda corresponde a la intención de voto de Obama.”

    http://blogs.publico.es/elmapadelmundo/171/supermartes/

    En efecto, la adicción de encuestas ofrece un resultado más fiable que el de una única. Y ahi están eso resultados más fiables: la línea de la sra. Clinton (la morada) es la esperable, la del sr. Obama (la dorada) es todo un éxito. La tendencia general es aplastantemente favorable a don Barak. ¿Lo conseguirá de aquí al verano?… Si la tendencia no se rompe por algún hecho mediático de impacto, lo conseguirá en la primavera. Todo un vuelco histórico.

    Coincidir, coincido también con uds con que no se formará el tándem Obama-Clinton. La soberbia de doña Hilaria se lo impediría y la prudencia de don Barak (¿quién quiere “fuego amigo”?) no lo hace recomendable.

    Quisiera subrayar algo que destaca el sr. Fuster: la condición de “recién llegado” del mestizo. En especial por el contrapunto al rodadísimo sr. Sarkozy – otra de las características que los diferencian – y a la sra. Clinton – otra de las características que los distancian – pues en ello estriba su fuerza: aún no está maleado por los grupos de presión, las camarillas burocráticas y los oligopolios de Washington. Él sí puede generar un cambio… ¿uno suficiente como para “volver” a la revolución americana?… Volver, nunca se vuelve a ninguna parte – “panta rei” – pero para dar un vuelvo substancial a la economía, política y sociedad estadounidense en sus primeros cuatro años (salvados fueran “justicieros” alelados y “terroristas” a sueldo de los que tanto abundan por allá), desde luego, sí. Aunque, tampoco desdeño que pueda dejarse seducir por los cantos de sirena del conglomerado económico-burocrático de la capital federal… es humano. No vayamos a exigirle a él lo que ni se nos ocurre pensar en sugerir al presidente Rodríguez.

    Interesante la variable que introduce el sr. Fuster: entre el sr. McCain – que sólo lo puede ver centrista un republicano extremista – y el sr. Obama – dispuesto a cambiar de raíz lo que ha sido hasta ahora la construcción de ese Polifemo cegado que son los EEUUdA hoy – ¿a quién votará el pueblo municipal y espeso?… ¿La respuesta está en los “independientes”?… No necesariamente pero respetando su razonamiento – por otra parte, nada excéntrico – y centrándonos en ello, vea que no hace falta buscar un nombre a ese saco electoral para entendernos; lo tienen, son lo que allá se llaman “liberales” que, traducido a los parámetros europeos, serían los que se declaran de izquierda sin llegar a ser comunistas. No son timoratos electores de las clases media pequeñoburguesas – esos no quieren experimentos ni con gaseosa, así que o son del PD o del PR, sin fisuras – son, precisamente, los que pueden sentir más sintonía con el sr. Obama y más decepción con un PD controlado por la familia Clinton. Si vuelven al “link” que les indicaba al principio y relacionan el abandono del candidato, sr. Edwars, con la imparable ascensión de don Bark, apreciarán el transvase de respaldo electoral de aquel – el más progresista según los nada sospechosos Susan Sarandon, Tim Robbins y Sean Penn – a éste. Así pues creo que en un choque Obama-McCain, el sr. Obama volvería a ganar.

    Por lo que nos dice, don Miguel, sobre la reñida paridad entre doña Hilaria y don Barak – algo que permanentemente nos recuerdan los medios cotidianamente – observe que esa condición que se presenta como propicia para la mujer no afecta negativamente al sr. Obama sino a la sra. Clinton. La que tenía la partida ganada era ella, el que estaba a distancias astronómicas, era él. Ahora, quien pierde fuelle es ella, quien hincha pecho es él. En esa paridad está el tormento de doña Hilaria y la desconfianza de quienes apostaron por ella creyendo que lo hacía a caballo (yegua) ganador/a. De nuevo les convoco al “link” de Público: la contundencia de los datos me exime de mayores relatos.

    No les negaré que el desafío del sr. Obama aporta al concepto “esperanza” una solidez (y un peligro) incomparable con la beatería y vacuidad de la “esperanza” sarkosiana. Es la esperanza en un cambio real. Nadie dice que sea fácil ni que no encuentre dificultades pero, al menos, hasta ahora, la voluntad de don Barrak acompaña a sus palabras… “¡Sus y a ellos!” (como diría el Capitán Trueno). Por cierto, don Miguel que don David Montesinos es otro “fan” del hijo de Mora y Ambrós. Algún día le contaré porqué el sr. Miguel Ambrosio Zaragoza se volvió a su Albuixech natal y envió a freír espárragos a Editorial Bruguera.

  8. Miguel Veyrat

    Ha sido un error, sí, pero no sólo de planteamiento. Una entrevista se plantea para averiguar cosas nuevas de un personaje que puede ser más o menos hermético, descubrir matices en su pensamiento, emociones o aspectos de la personalidad que pueden permanecer ocultos por el ejercicio cotidiano de la máscara de la política. Y de ahí que el lector, espectador u oyente deduzca determinadas contradicciones o firmezas. Una entrevista es un ejercicio dialéctico. Mariano Rajoy, como los suyos, disponen de un pensamiento cerrado, elaborado con convicciones inamovibles, diría casi que eternas —como eternas son las mostradas por el inefable Cañete, exabrptos del más burdo regusto señoritil; y no en vano hablamos en un “pijo” jerezano— y eso es lo que ha exhibido ayer noche Rajoy ante un Gabilondo desconcertado, como muy bien denuncia Justo Serna, ante la repetición de carrerilla —de opositor— del programa electoral del “adversario”. una entrevista es un combate , pero un combate-debate fino, sutil, de fintas: lo de ayer de ayer fue todo menos eso. Juan Ignacio Gabilondo (que así se llama) le dio una oportunidad de oro para remachar sus mensajes ante la audiencia. Dudo que la audiencia de 4 le fuera muy propicia, pero algunas afirmaciones apodícticas, que no argumentos, hallan el hueco en las conciencias que han dejado las lagunas de la inabilidad de Gobierno en explicar sus acciones y/o sus propuestas para el futuro. Los únicos que están desplegando un proyecto de futuro (con aspectos que a mi personalmente me repugnan como a cualquier demócrata, supongo) son los señores, nunca menor dicho, del PP. Aunque más que de futuro, a muchos nos parezca una vez más de regreso al pasado.

  9. jserna

    Le acepto, Sr. Veyrat, la crítica profesional que le hace a Iñaki Gabilondo. Veo que en este punto coincimos plenamente, lo cual es una alegría para mí: usted es un profesional del periodismo y yo un lector o espectador.

  10. Miguel Veyrat

    En el “oficio” decimos que “se le escapó vivo”. En efecto, la entrevista estuvo mal planteada, no como género periodístico sino como instrumento de acción política. Hace años que denuncio, con otros colegas, la radicalización de la profesión periodística que ha abandonado en inmensa mayoría sus factores éticos fundamentales. Pero ello también se debe a que los medios ya no son propiedad de empresarios de la comunicación sino de grandes bancos y Holdings con intereses económico-políticos: el periodista que quiere prosperar, llegar a las cotas alcanzadas Gabilondo, Jiménez Losantos, o el propio Zarzalejos, etc. etc. deben alinearse o resignarse a ser unos “buenos profesionales de la información” sin destacar lo suficiente como para cobrar sueldos que compensen el enorme desgaste que supone esta bendita profesión, tan vieja como la de hetaira. Su primer caído conocido, Filípides murió de fatiga tras dar a los atenienses la noticia de la victoria de Marathon sobre el ejército persa. No cobró nada, pero pasó a la historia.

  11. Paco Fuster

    Estoy totalmente de acuerdo con Justo y con Miguel. Vi la entrevista entera y creo que si fuera un combate a puntos, Rajoy le dio a Gabilondo un buen repaso. Como muy bien dice Justo, Gabilondo ejerció de contricante, pero lo hizo pésimamente. Evidentemente, a Rajoy se le notaba preparado para todo y tranquilo, sabedor de la hostilidad que iba a encontrar en un periodista y un medio que no aceptan nada que venga del PP como bueno. Si la Cadena Cope es sectaria porque defiende lo indefendible del PP y juzga todo lo socialista como desastroso, el canal Cuatro y la Cadena Ser no le van a la zaga en el sentido contrario. Algunos periodistas aún intentan disimular su parcialidad, pero Gabilondo no. Se le notó desde el principio que su único objetivo era atacar a Rajoy e intentar que este dijera lo que él quería.

    Un primer envite lo tuvo cuando le preguntó a Rajoy si no creía que con otro candidato el PP ganaría las elecciones. Rajoy respondió lo obvio, que no. Pero luego vino una pregunta intetresante a mi juicio y una respuesta muy buena de Rajoy (que conste que no juzgo las ideas, sino el hecho dialéctico como dice Miguel de preguntar y responder rápidamente sin contradecirse y tratando de ser convincente). Me refiero una pregunta concreta que empieza con una burla irónica de Gabilondo a la que Rajoy le respondía “no le quepa la menor duda” (frase que repitió como unas cinco veces a lo largo de la entrevista):

    G: Apelando al sentido común que tanto ama el señor Rajoy…
    R: No le quepa la menor duda…
    G: Durante las dos legislaturas en las que mandó el PP hubo 62 muertos por ETA y 192 por el terrorismo islamista, y ahora ha habido 4. ¿Cuál es la razón por la que entienden que ustedes son los que han triunfado y este gobierno el que no está triunfando.

    (Rajoy le dice que nadie triunfa mientras exista ETA y que no lo gustan las comparaciones numéricas, pero seguidamente, contraataca con tres argumentos (argumentos que obviamente Rajoy tenía bien estudiados en espera de esta pregunta) que dan la vuelta a la pregunta de Gabilondo y le dice textualmente:

    R: Yo le podría plantear las cosas de otra manera:
    a) Cuando nosotros nos fuimos del gobierno, ETA llevaba un año sin matar, ahora ETA ha vuelto a matar.
    b) Cuando nosotros nos fuimos del gobierno, ETA estaba fuera de las instituciones, ahora ETA está en las instituciones.
    c) Cuando nosotros nos fuimos del gobierno, ETA era una organización perseguida en todo Europa; hoy ETA – y lo hemos visto en el debate que se produjo en el Parlamento Europeo – es una organización que ha conseguido que se hable allí del diálogo con una organización terrorista.

    Con estos tres enunciados, Rajoy dejó sin capacidad de respuesta a Gabilondo, que si revisan el vídeo (http://www.cuatro.com/videos/?xref=20080207ctoultpro_20.Ves&view=ver) como he hecho yo ahora, veran que únicamente esbozó una sonrisa y prosiguio en su línea diciendo “Pero yo insisto…”. O sea, que su único recurso fue repreguntar otra vez lo mismo, pero cambiando la formulación de las preguntas.

    Lo de repetir las preguntas lo hice varias veces. Si recuerdan, creo que le preguntó hasta tres veces – si no más -, qué pensaba hacer Rajoy con el millón de inmigrantes no regularizados que viven en España. Rajoy se limitaba a decir que no los iba a legalizar para evitar el “efecto llamada” y Gabilondo erre que erre preguntando, para intentar pillar a Rajoy diciendo “pues mire les voy a echar del pais” o “pues mire no tengo ni idea de lo que voy a hacer”. Evidentemente, Rajoy que es “perro viejo” y tendrá otros defectos, pero de tonto no tiene un pelo, se limitó a repetir lo mismo, sin caer en la tentación de decir lo Gabilondo quería que dijese.

    En resumen, como he dicho antes, creo que si de un combate se tratara – como lo planteo Gabilondo – Rajoy le dio un repaso. Obviamente, todos sabiamos más o menos lo que iba a contar Rajoy (los errores del gobierno: memoria histórica, negociar con ETA, discutir sobre la Nación, no hacer nada en economia ni educación, el trasvase del Ebro, etc), e intuíamos las preguntas de Gabilondo, pero como dice Justo, creo que Rajoy captó muy bien desde el principio, el error de planteamiento en la entrevista de Gabilondo.

    Dos detalles más que quiero rescatar y que me interesan. No sé si coinciden conmigo en dos aciertos que tuvo Rajoy en la entrevista:
    – Por una parte, el reconocer con total naturalidad, el hecho de que tanto Gallardón como E.Aguirre, le habían pedido ir en las listas al Congreso. Gabilondo se hace el sorprendido e intentaba emfatizar sobre la afirmación de Rajoy para darle un sentido de gravedad al asunto. Frente a esto Rajoy lo repetió varias veces con naturalidad, como diciendo, pues si ya sabes la respuesta, ya lo sabe todo el mundo y es absurdo negarlo; con esto daba una imagen de transparencia.
    – Otra frase que me gustó de Rajoy la dijo cuando hablaron del tema de los obispos y su deseo de intervenir en política. Rajoy dijo que nadie había pedido el voto para el PP, pero que la Junta Islámica de España había pedido el voto para el PSOE y que él no se había escandalizado ni había abierto la boca. Frente a la insistencia de Gabilondo, Rajoy le decía en tono pausado “hay que ser más tolerantes, hay que respetar la libertad de expresión”: Ahora la mejor frase de Rajoy en este asunto fue “la Iglesia lleva dos mil años diciendo lo mismo”.

  12. Markova

    Apasionante el debate, pero creo que habría que centrarse sobre las coces de mula bien herrada con clavos de oro del señor Arias Cañete, el “pijo jerezano” del que hablaba don Miguel Veyrat (aunque como él piensan todos los del PP, sean de donde sean). Para muestra de una gran columna de hoy, y que me perdone doña hemeroteca, les hago este regalo en nombre de la gran Soledad Gallego-Díaz:
    http://www.elpais.com/articulo/espana/Algo/errado/elpepiopi/20080208elpepinac_5/Tes

  13. jserna

    …Los debates televisivos se preparan. Es decir, que si hay un choque retransmitido Zapatero-Rajoy, los contendientes han de ir sobradamente preparados y descansados, lúcidos y despiertos. Pero sobre todo han de ir relajados, sin las premuras de quien quiere abreviar. Las entrevistas también se preparan. Tuve la impresión de que Iñaki Gabilondo lo fió todo a su dominio del medio y a los silencios, algo muy radiofónico. En la radio, un silencio habla: expresa aprobación o rechazo, duda. En cambio, en televisión, que un periodista deba morderse la lengua para no hablar, para no replicar inmediatamente ante una impostura o falsedad o falacia, se ve como una impotencia. En el caso de que el entrevistador sea hostil a un entrevistado, las preguntas han de estar sutilmente envenenadas: formuladas con total sencillez, con (presunto) candor, como si al locutor le costara entender a su interlocutor y, por supuesto, dominando la gestualidad, las reacciones del rostro. Mostrar las reacciones del rostro sin poder replicar, interrumpir, es dejar impotente al periodista. La televisión provoca estas cosas si no se han previsto.

    Como nos enseñó Freud, en el psicoanálisis, los silencios del terapeuta son decisivos, así como las palabras breves, escuestas, que expresa. El analista suele callar porque quiere facilitar la confesión del analizado. Pero como es una figura de transferencia, una figura (presuntamente) vacía sobre la que se vuelcan la verbalización y los sentimientos del paciente, ha de permanecer impasible. Lo mejor es, pues, quedar fuera del campo de visión del analizado: de ese modo éste no descubrirá sus reacciones de aprobación o de repudio.

    Continuará…

  14. Kant

    A mi, personalmente, el sr. Gabilondo rara vez me ha seducido, la verdad. Le he visto más ínfulas de “comunicador” que de periodista, tanto en su estar como en el grupo de palmeros que le siguen anunciando sus excelencias. No creo que el avinagramiento del que se habla ahora sea nuevo en él, ya se lo había visto en otras ocasiones y con otros temas – por ejemplo, el asunto del nacionalismo no español le crispa el alma, el del terrorismo lo trata como un ministro de gobernación y la ecuanimidad nunca ha sido su norte en la disputa de gatos de PP y PSOE – en fin, exceso de opinión y carencia de información, algo que nos repugna en los periodistas de la derecha pero que, entre la izquierda, se le perdona en demasiadas ocasiones a este señor.

    Indudablemente, don Miguel, suya es la prioridad profesional y, desde ahí, su magisterio que obviamente respeto, yo, aquí, ahora, me limito a opinar como ciudadano curioso, más con la percepción inconsciente que con la objetividad de un oficio.

    Declaraba el sr. Serna en el punto cuatro de su discurso inicial del “post” su pasmo y sorpresa con las declaraciones del sr. Rajoy sobre “respetar las costumbres de los españoles”. Me sumo a su admiración y aun me enojo con ella. ¿Alguien puede decirme que costumbres españolas hay que respetar?… ¿los toros?… ¿el flamenco para turistas?… ¿las fallas “blaveras”?… ¿la bajísima productividad laboral?… ¿la picardía del mangante?… ¿la primera comunión católica de los hijos de ateos?… ¿Cuáles, por favor?… ¿cuáles?…

    Entre esa payasada y los exabruptos del sr. Arias Cañete – uno de los seres más repulsivos comiendo… ¿recuerdan sus imágenes engullendo a dos carrillos y profiriendo sonidos estertóreos más próximos a la muerte por gula que al placer del buen yantar?… a mi no se me ha borrado su barbado rostro de grosero maleducado – me pierdo, perdón, decía que entre el “patriótico” don Mariano y el ex ministro que señala el sr. Veyrat, el tal Arias Cañete, vaya imagen zarrapastrosa de políticos y de política… Vaya imagen para el PP. Sin duda tienen una estrategia muy clara: el adocenamiento de los ciudadanos.

    PS: sé del gusto de algunos de uds. por don Sigmundo Freud (sí, ese que “Word” se empeña en transcribir como “Freíd”… ¿un lapsus del programador de Microsoft?), ya que en ello están, ¿qué tal si comienzan por Antifón de Atenas aunque sólo sea para dar al precursor su mérito y no atribuírselo a otro que escribió – lo qué escribió… ay – veinticinco siglos antes?… es un mera sugerencia.

  15. Markova

    Habíamos obviado su lapsus, querido. Mi gusto personal va hacia Jung, cuya ruptura con Freud no deja de ser curiosa (¿Freída, o frita?) y sabrosamente significativa. Por otra parte, todo está pensado y escrito veinticinco o más siglos antes. Hasta los orígenes de la física cuántica, el principio de incertidumbre formulado por Heinsenberg, se contiene en la reflexión, fragmentaria,¡ay!, de los filósofos presocráticos.
    Pasando a la actualidad, más que la perplejidad expresada por Mafalda como título del blog, mi actitud es de cabreo profundo ante la mediocridad exhibida por “comunicadores”, periodistas y políticos de todos los bandos ante un episodio electoral que quizá en el futuro deje de ser un simple episodio para convertirse en historia. Y si quieren escriban Historia con mayúscula. Sólo vamos quedando las bailarinas para transmitir a través del aire el elemento primordial del fuego, ese del que no toma conciencia la cigarra cuando canta, como de su propia muerte, porque no puede sentir pasiones si no las transmiten los poetas en su metafórica metempsícosis.

  16. jserna

    Sr. Kant: no me voy a quitar; no me voy a quitar de mi querencia freudiana. Qué quiere: uno tiene sus dependencias, sus drogas. Yo me administro a Freud regularmente: cuando necesito literatura…

  17. Kant

    ¡Hala, hala! revuélquese ud. en sus licenciosas lecturas, don Justo, que yo me apunto al carro del sr. Veyrat…

    Bueno, ahora en serio y, precisamente, a tenor de lo que nos contaba don Miguel en su última entrega: vuelvo a un pensamiento suyo, sr. Serna, que me impactó desde que se lo leí y aún resuena en la cabeza. Me refiero a la diferencia abismal que existe entre el proceso electoral español y el estadounidense. Aun aquel con todas sus virtudes y este con todas sus carencias… caramba… qué distancia substancial separa uno de otro… con ventaja para el gringo. Lamento tener que reconocerlo, pero es así (o así lo veo yo).

    Es cierto que la personalidad, experiencia y formación de los contendientes tiene un peso ineludible (comparar a don Mariano con el sr. McCain da risa) pero desde el mismo proceso ciudadano de elección de sus líderes… una obviedad democrática en el sistema estadounidense y un descaro partitocrático el español… a la intervención de los medios de comunicación, destila, aquello, una enjundia que nuestra joven democracia – aunque muy resabiada con vicios de viejos sistemas liberales – no parece ni albirar.

    Por cierto, que ya que les dije que el sr. Gabilondo no me acababa de cuadrar – de ahí que tampoco me asombre su “derrota” a verbo del sr. Rajoy – les confesaré que, por el contrario, sí me gusta el hacer de doña Gemma Nierga y doña Àngels Barceló, infinitamente más mesuradas que la presunta estrella, sin por ello dejar de ser menos incisivas, más permisivas con todos sin ocultar por ello sus credenciales progresistas y más informadas que opinadas. Ya dije, gustos personales.

    Uy, acabo de descubrir una participación del sr. Fuster que no tenía antes en mi pantalla. ¡Es para matar al diosecillo de silicio que gestiona el servidor donde se alberga este “blog”… grrrr…

  18. Miguel Veyrat

    Sí, yo me apunto al carro de Markova, si es ese al que se refiere Kant, sin ignorar por supuesto la aportación de Freud a la historia de la literatura y de la medicina. El psicoanális, superado por las doctrinas cognitivistas posteriores que han explorado el cerebro y sus funciones de manera cientificamente eficaz y útil, han dejado de lado algunas de sus afirmaciones sobre las que se asentó su “Iglesia”. Jung, y otros, pudieron ser el Petrus sobre el que se asentaran los cimientos y lo rechazaron. Otro hubiera sido el destino de la”doctrina”. Hoy el psicoanálisis es un eficaz coadyuvante a terapias de distinto signo. Y muy eficaz para terapias breves, sobre todo. Es mi opinión.

  19. Paco Fuster

    He escrito esta mañana un extenso comentario sobre lo que me pareció a mi la entrevista de ayer a Rajoy en Cuatro. Primero pensaba que no se había quedado grabado (pese a que me salía en pantalla, no lo computaba la máquina ésta), luego pensé que sí (por el simple hecho de que reinicié el ordenador y aún me aparecía), pero ahora que veo lo que dice el Sr.Kant, ya no sé si ustedes lo pueden leer o no, o a ratos o según quienes… En fin, si no lo pueden leer en sus pantallas y me avisan, lo puedo volver a copar porque esta vez sí, lo he guardado en word. Que yo recuerde, antaño no teníamos estos problemas con el blog, pero últimamente, ignoro el motivo, pero se están multiplicando. Paciencia, qué remedio.

  20. Pavlova

    Lo he visto esta mañana y lo sigo viendo. A mí nunca me ha desaparecido un mensaje, aunque escribo mucho menos, pero, o deliro o hace un rato había uno de Veyrat diciendo que lo había leído y otro de Kant diciendo que no y ya no están ningunode los dos. Por si es que mi srvidor va mejor, lo pego aquí (copiado ahora mismo) y, si no es, le pedimos a nuestro amable Justo

  21. Pavlova

    Ah, pero me ha editado el mensaje sin terminar y sin pulsar yo nada. Esto está raro. Bueno, allá va su mensaje, Paco Fuster.

    Paco Fuster said,

    Febrero 8, 2008 at 10:07

    Estoy totalmente de acuerdo con Justo y con Miguel. Vi la entrevista entera y creo que si fuera un combate a puntos, Rajoy le dio a Gabilondo un buen repaso. Como muy bien dice Justo, Gabilondo ejerció de contricante, pero lo hizo pésimamente. Evidentemente, a Rajoy se le notaba preparado para todo y tranquilo, sabedor de la hostilidad que iba a encontrar en un periodista y un medio que no aceptan nada que venga del PP como bueno. Si la Cadena Cope es sectaria porque defiende lo indefendible del PP y juzga todo lo socialista como desastroso, el canal Cuatro y la Cadena Ser no le van a la zaga en el sentido contrario. Algunos periodistas aún intentan disimular su parcialidad, pero Gabilondo no. Se le notó desde el principio que su único objetivo era atacar a Rajoy e intentar que este dijera lo que él quería.

    Un primer envite lo tuvo cuando le preguntó a Rajoy si no creía que con otro candidato el PP ganaría las elecciones. Rajoy respondió lo obvio, que no. Pero luego vino una pregunta intetresante a mi juicio y una respuesta muy buena de Rajoy (que conste que no juzgo las ideas, sino el hecho dialéctico como dice Miguel de preguntar y responder rápidamente sin contradecirse y tratando de ser convincente). Me refiero una pregunta concreta que empieza con una burla irónica de Gabilondo a la que Rajoy le respondía “no le quepa la menor duda” (frase que repitió como unas cinco veces a lo largo de la entrevista):

    G: Apelando al sentido común que tanto ama el señor Rajoy…
    R: No le quepa la menor duda…
    G: Durante las dos legislaturas en las que mandó el PP hubo 62 muertos por ETA y 192 por el terrorismo islamista, y ahora ha habido 4. ¿Cuál es la razón por la que entienden que ustedes son los que han triunfado y este gobierno el que no está triunfando.

    (Rajoy le dice que nadie triunfa mientras exista ETA y que no lo gustan las comparaciones numéricas, pero seguidamente, contraataca con tres argumentos (argumentos que obviamente Rajoy tenía bien estudiados en espera de esta pregunta) que dan la vuelta a la pregunta de Gabilondo y le dice textualmente:

    R: Yo le podría plantear las cosas de otra manera:
    a) Cuando nosotros nos fuimos del gobierno, ETA llevaba un año sin matar, ahora ETA ha vuelto a matar.
    b) Cuando nosotros nos fuimos del gobierno, ETA estaba fuera de las instituciones, ahora ETA está en las instituciones.
    c) Cuando nosotros nos fuimos del gobierno, ETA era una organización perseguida en todo Europa; hoy ETA – y lo hemos visto en el debate que se produjo en el Parlamento Europeo – es una organización que ha conseguido que se hable allí del diálogo con una organización terrorista.

    Con estos tres enunciados, Rajoy dejó sin capacidad de respuesta a Gabilondo, que si revisan el vídeo (http://www.cuatro.com/videos/?xref=20080207ctoultpro_20.Ves&view=ver) como he hecho yo ahora, veran que únicamente esbozó una sonrisa y prosiguio en su línea diciendo “Pero yo insisto…”. O sea, que su único recurso fue repreguntar otra vez lo mismo, pero cambiando la formulación de las preguntas.

    Lo de repetir las preguntas lo hice varias veces. Si recuerdan, creo que le preguntó hasta tres veces – si no más -, qué pensaba hacer Rajoy con el millón de inmigrantes no regularizados que viven en España. Rajoy se limitaba a decir que no los iba a legalizar para evitar el “efecto llamada” y Gabilondo erre que erre preguntando, para intentar pillar a Rajoy diciendo “pues mire les voy a echar del pais” o “pues mire no tengo ni idea de lo que voy a hacer”. Evidentemente, Rajoy que es “perro viejo” y tendrá otros defectos, pero de tonto no tiene un pelo, se limitó a repetir lo mismo, sin caer en la tentación de decir lo Gabilondo quería que dijese.

    En resumen, como he dicho antes, creo que si de un combate se tratara – como lo planteo Gabilondo – Rajoy le dio un repaso. Obviamente, todos sabiamos más o menos lo que iba a contar Rajoy (los errores del gobierno: memoria histórica, negociar con ETA, discutir sobre la Nación, no hacer nada en economia ni educación, el trasvase del Ebro, etc), e intuíamos las preguntas de Gabilondo, pero como dice Justo, creo que Rajoy captó muy bien desde el principio, el error de planteamiento en la entrevista de Gabilondo.

    Dos detalles más que quiero rescatar y que me interesan. No sé si coinciden conmigo en dos aciertos que tuvo Rajoy en la entrevista:
    – Por una parte, el reconocer con total naturalidad, el hecho de que tanto Gallardón como E.Aguirre, le habían pedido ir en las listas al Congreso. Gabilondo se hace el sorprendido e intentaba emfatizar sobre la afirmación de Rajoy para darle un sentido de gravedad al asunto. Frente a esto Rajoy lo repetió varias veces con naturalidad, como diciendo, pues si ya sabes la respuesta, ya lo sabe todo el mundo y es absurdo negarlo; con esto daba una imagen de transparencia.
    – Otra frase que me gustó de Rajoy la dijo cuando hablaron del tema de los obispos y su deseo de intervenir en política. Rajoy dijo que nadie había pedido el voto para el PP, pero que la Junta Islámica de España había pedido el voto para el PSOE y que él no se había escandalizado ni había abierto la boca. Frente a la insistencia de Gabilondo, Rajoy le decía en tono pausado “hay que ser más tolerantes, hay que respetar la libertad de expresión”: Ahora la mejor frase de Rajoy en este asunto fue “la Iglesia lleva dos mil años diciendo lo mismo”.

  22. Pavlova

    Ha vuelto a hacer lo mismo; decía que le pedimos a nuestro amable Justo que lo borre, si no es.

  23. Kant

    ¡Sapristi!… es cierto, don Miguel, tiene ud. razón… fue doña Alicia Markova la que portaba el carro al que me encaramé con sumo placer. Disculpeme ud… ¡menos mal que también se aupó al mismo!

    No entraré más en el asunto del vienés. Me declaro incendiario, intransigente y cerrado a toda razón y diálogo con ello: he visto el producto – y a los productores – de la aplicación de su terapia a largo y medio plazo, en personas concretas, y no puedo admitir tamaña afrenta a la dignidad humana. Por eso no la admito ni siquiera como recurso de reflexión, instrumentalización sagaz para el sr. Serna o para ud mismo. Sencillamente, yo, para eso, prefiero dedicarme al tarot, lo veo más útil.

    Sr. Fuster: su texto, al menos en mi pantalla, ya está estabilizado y puede leerse cuantas veces se entra… por lo menos desde que lo leí cuando les dije. Se lo digo para aportarle nuevos datos. Paciencia, sí.

    La última aportación de don Justo, la que hace referencia al sr. Ratzinguer, me ha dejado meditabundo. Me aseguraban mis amigos católicos que el alemán era una columna ciclópea de saber teológico… ¡e intelectual! Ciertamente, aunque ha estado en Valencia – para mi regocijo con una asistencia de público igual a nada en relación a los fastos preparados – no le presté atención entonces ni se la he prestado a su teología ni a su fisonomía. No obstante, ya me resultó desternillante la puesta en venta del primer volumen de la vida del fundador de su secta, un tal Jesús o Emmanuel, que no me llego a aclarar con el nombre de aquel presunto carpintero galileo. ¿Cómo puede escribirse semejante tomazo (y a la espera de más…) de un personaje del que no existe ni un solo documento coetáneo que pruebe, ya no la fidelidad de sus palabras o la certificación de sus prodigios, sino, simplemente, su existencia?. Innegable, pues, su compromiso intelectual con la magia y la fábula pero penoso como historiador… En fin, que ese coloso de la inteligencia comenzó a parecer más bien, un coloso… bajito.

    Sus delirios tridentinos absolutamente anacrónicos, incluso para la inmensa mayoría de sus propios conmilitones por su fe, sembraron el desconcierto entre los suyos de corte más realista y un claro rechazo entre los dubitativos (las iglesias protestantes le están muy agradecidos por ello). Estaba asombrado: aquello fue tan estúpido que dejaba en nada la “boutade” de la biografía del galileo. En un principio creí que era parte de la pirotecnia acostumbrada cuando algo de mayor enjundia se mascaba: el programa estratégico de “recristianización” de Occidente del que les hablé en otro “post”. Pero cuando se eligió a don Adolfo Nicolás como general de los Jesuitas, era evidente que había “algo más”.

    ¿Y ahora esta alusión medieval al infierno?… ¿un “crescendo” de despropósitos papales?… ¿ha enloquecido el Espíritu Santo?… ¡Por Hércules!… Hipótesis: ¿y si fuera así?, ¿Y si el sr. Ratzinguer esta gravemente enfermo de alguna lenta aunque grave dolencia mental? Tal vez alzheimer u otra degeneración neuronal de aquellas que destruyen la inteligencia del presente y rescatan la del pasado como una realidad atemporal. Otra cosa se me hace inexplicable en un presunto intelectual como me lo definieron personas sin asomo de duda sobre su valía. “Asustarnos” con el Infierno es tan infantil que más allá del giro medievalizante de la Iglesia Católica y de su brazo político neogüelfo, más allá de los fuegos de artificio que distraigan la lucha fratricida que libran los ultramontanos en los pasillos vaticanos (Opus, Comunión y Liberación, Legionarios…), más allá del contrapunto a unos Jesuitas fieles al Concilio Vaticano II y, con todo ello por delante, ¿no estaremos ante el incipiente desequilibrio mental del hombre designado explícitamente por su Dios para gobernar su Iglesia?… Inquietante…

  24. Kant

    Hablando de enloquecer, doña Ana, parece que ese diosecillo que anida en el silicio del servidor de este blog está como una regadera: yo sigo teniendo delante todo lo entrado desde el percance del escrito del sr. Fuster. En fin…

  25. Miguel Veyrat

    Creo firmemente que el infierno existe, no es eterno como dice creer el papa, ni sobrenatural, tampoco son los demás como creía el Sartre de El Ser y la Nada; yo he comprobado que anida en la propia conciencia cuando libremente decide cometer una maldad con los medios mortales que la naturaleza le ha dado.

  26. Markova

    Bien, claro, El Plural, Enric Sopena, uno de los ex-palmeros de Felipe, ex-director de los Servicios Informativos en la triste época del estafador Calviño… que se ha reciclado al zapaterismo. Toda una vida viviendo de fondos de reptiles: ¿Qué van a decir? El Plural es la versión digital de “El Socialista”. Y que conste que lo leo a diario como contrapunto o contrapeso de la inmensa mayoría de la prensa digital, controlada muy hábilmente por el PP…

  27. Paco Fuster

    Acabo de leer el artículo de J.Juaristi en ABC. El jueves cuando vi la entrevista me despisté un momento discutiendo con mis padres sobre una pregunta anterior a esa y no la había escuchado hasta hoy. Ahora acabo de ver otra vez el fragmento de la entrevista en el que Rajoy contesta a las preguntas y ya lo he visto:
    http://www.cuatro.com/videos/?xref=20080208ctoultnot_2.Ves&view=ver

    Coincido con Juaristi en que no es una pregunta muy agradable para el entrevistado, pero me parece escesivo llamarle “gentuza” a Gabilondo por ello. Yo creo que se puede preguntar sobre la opinión de Rajoy en torno a la memoria histórica de mil formas diferentes, sin tener que apelar a la casuística de los familiares muertos de cada persona, sean del bando que sean.

    Si que es interesante, pero imposible de averiguar, lo que apunta Juaristi de si las preguntas fueron enviadas por los espectadores, o fue la propia redacción de Cuatro, la que las formuló. A mi me llamó mucho la atención, la pregunta de las capitales de los países – para ver como estaba Rajoy de geografía decía Gabilondo – y de hecho suscitó un debate en mi casa sobre la importancia de este dato para ser presidente del gobierno. Si repasan el video verán como Gabilondo dice quien es el autor de la pregunta (un espectador con nombre y apellidos) y de donde es (de Albacete). Después de responder, Rajoy sonrie tímidamente y levantando un dedo le dice a Gabilondo “¡vaya pregunta!, como queriendo decir me acabas de poner en un aprieto y también – interpreto yo -, como dejando caer: ya te habrías podido callar la preguntita ésta, con tantas que dices que hay, has ido a seleccionar justamente ésta para dejarme en ridículo. Rápidamemte, Gabilondo, que es totalmente consciente del apuro que le ha hecho pasar, le reponde a lo de “vaya pregunta”, “desde luego, sí, sí” y añade otra vez el nombre diciendo “se llama Alfonso Olivares, de Albatece”; como justificando que la pregunta es del espectador y que él no tiene nada ver, que no es suya la pregunta.

    Hombre Gabilondo, yo comprendo que su función sea la de poner en aprietos al entrevistado y que la entrevista no sea un camino de rosas, pero que intente disimular así, no cuela. De tantas preguntas que decía que tenía y además repitiendo que no tenía mucho tiempo para ellas, justamente la primera que selecciona el precisamente la de las capitales… Obviamente, la cosa de aleatoria no tenía nada, a mi me parece que todo estaba – y no lo critico, me parece lo lógico – preparado y más que rebuscado. En fin, digo esta anécdota de la pregunta esta por lo que dice Juaristi en ABC, de si la culpa en la pregunta de las cunetas es de la señora que la envia o del mensajero, en este caso Gabilondo, que no la filtró y se la hizo a Rajoy.

    No sé que opinarán ustedes -sobre todo Miguel, que sabe más que nosotros de la materia – pero a mi esto de las preguntas comprometidas, me parece muy interesante de analizar. En cualquier caso, mañana Zapatero, a ver como sale del paso y a ver si Gabilondo le aprieta tanto…

    PS: Estaba intentando enviar el comentario y me decía “invalid code” una y otra vez (que por cierto lo he podido guardar de milagro, ya pensaba que se borraba). Ahora que he cerrado y he vuelto a abrir la página, he visto que hemos vuelto al sistema de los caracteres (supongo que para evitar lo que estaba ocurriendo últimamente). ¡Qué recuerdos! En fin, espero que nos sirva para mejorar el funcionamiento y acabar con el maldito “spam” (por cierto, un dia podríamos dedicar – podrías dedicar Justo – un “post” al tema genérico del “spam”, primero porque se lo merece y forma parte ya de nuestra vidas y segundo porque genera algunas anécdotas muy divertidas (yo podría contar alguna muy curiosa).

  28. Miguel Veyrat

    Las buenas entrevistas, Paco, son las que operan como una radiografía del ectoplasma del sujeto, casi sin forzar la máquina, así, como en el gabinete del radiólogo, en silencio y con el pecho desnudo. El lector o el espectador, el oyente (aunque la técnica varía sutilmente como recordaba con acierto Justo Serna al hablar de los silencios) accede al personaje a través de su sorpresa ante las preguntas, su falacia al soslayarlas, su astucia al enmascarar la verdad o su sinceridad, candidez o inocencia al responder. Es decir, virtudes y defectos que permanecen ocultas al espectador o interlocutor normal, pero que trascienden del sentido completo del diálogo y no necesariamente de las preguntas con mejor o peor intención. Por ello los buenos escritores de entrevistas subrayan en su texto los gestos, silencios, tonos, elevaciones de voz o miradas de soslayo, pausas para beber un trago, encendidas protestas o aquiscencias entusiastas. Es uno de los géneros más difíciles del periodismo, y uno de los más fáciles de realizar mal, de prisa y corriendo, lo que no quiere decir que el diálogo no pueda ser fluido, rápido, cortante, con preguntas y respuestas cortas y no morosas y desarrolladas: un ejemplo que no tienen ya ustedes a su disposición serían las que el inimitable Del Arco publicaba en La Vanguardia Española (que así se llamaba entonces) en pleno franquismo. No he encontrado un entrevistador igual. La de Gabilondo a Rajoy, insisto, no fue periodística sino inquisitorial, ideológica, politica. Y tiene usted razón, si la pregunta sobre las capitales no era de Juan Ignacio Gabilondo, y sí \

  29. Miguel Veyrat

    Las buenas entrevistas, Paco, son las que operan como una radiografía del ectoplasma del sujeto, casi sin forzar la máquina, así, como en el gabinete del radiólogo, en silencio y con el pecho desnudo. El lector o el espectador, el oyente (aunque la técnica varía sutilmente como recordaba con acierto Justo Serna al hablar de los silencios) accede al personaje a través de su sorpresa ante las preguntas, su falacia al soslayarlas, su astucia al enmascarar la verdad o su sinceridad, candidez o inocencia. Es decir, virtudes y defectos que permanecen ocultas al espectador o interlocutor normal, pero que trascienden del sentido completo del diálogo y no necesariamente de las preguntas con mejor o peor intención. Por ello los buenos escritores de entrevistas subrayan en su texto los gestos, silencios, tonos, elevaciones de voz o miradas de soslayo, pausas para beber un trago, encendidas protestas o aquiscencias entusiastas. Es uno de los géneros más difíciles del periodismo, y uno de los más fáciles de realiza mal, de prisa y corriendo, lo que no quiere decir que el diálogo pueda ser fluido, rápido, cortante, con preguntas y respuestas cortas y no morosas y desarrolladas: un ejemplo que no tienen ya ustedes a su disposición serían las que el inimitable Del Arco publicaba en La Vanguardia Española (que así se llamaba entonces) en pleno franquismo. No he encontrado un entrevistador igual. La de Gabilondo a Rajoy, insisto, no fue periodística sino inquisitorial, ideológica, politica. Y tiene usted razón, si la pregunta sobre las capitales no era de Juan Ignacio Gabilondo, y sí “de un señor de Albacete”, quien la seleccionó entre varios miles fueron él y su equipo.

  30. jserna

    Un día, sí, habría que hablar del spam. El código alfanumérico que ustedes conocían y que ahora han vuelto a ver lo puse para evitar el spam que invade de comentarios-basura entradas anteriores. Luego quité ese código alfanúmérico por los numerosos problemas que ocasionaba a los usuarios, a ustedes: “invalid code”, etc. Ahora había decidido ponerlo sólo por las noches: no saben cómo se esparce el spam durante esas horas. Esta mañana, sin embargo, he olvidado quitarlo. Lo acabo de quitar y no saben la avalancha de spam que regresa (de la que ustedes no tienen noticia). En fin, voy a intentar poner el filtro sólo por la noche, dejando las horas del día sin el código para así facilitarles a ustedes la publicación de los comentarios. De todos modos, les pido comprensión si alguna vez se tropiezan con el filtro alfanumérico: eso significa que estoy desesperado. En un futuro inmediato seremos devorados por la basura… Estamos rodeados.

  31. Don Nadie

    Ayer por la noche traté de enviar un comentario, pero acabo de comprobar que no se ha publicado (seguramente olvidé teclear el código alfanumérico). Voy a hacer un segundo intento, aunque no estoy seguro de que el texto merezca salir a la luz…

    Aquí comienza el comentario, terminado el 9 de enero a las once y pico de la noche, y no modificado desde entonces:

    Aunque hace ya bastante tiempo que visito esta página con asiduidad, nunca he reunido fuerzas suficientes para aventurarme a escribir un comentario, si bien he de confesar que estado a punto de hacerlo en unas cuantas ocasiones. Los torneos de ideas que aquí se celebran todos los días son de lectura tan instructiva como deleitosa; ahora bien, tanta brillantez acaba por intimidar al lector, que teme no estar a la altura del resto de los opinantes. Y después de esta introducción, un poco “jabonosa” y un mucho pedante (lo de “tan instructiva como deleitosa” suena a “Catón moderno”), llegó la hora de entrar en materia.

    Sugiere el señor Paco Fuster que el constante salmodiar de D. Mariano Rajoy (“No los voy a regularizar, no los voy a regularizar, no los voy a regularizar, no los voy a regularizar”) desarmó a Iñaki Gabilondo, incapaz de conducir a su invitado por donde quería. Es posible, es posible. De todos modos, convendrán ustedes conmigo en que no es serio limitarse a jurar y perjurar que no se darán “papeles” a los inmigrantes que se encuentran en situación irregular. A mi juicio, lo que esa cantilena pone de manifiesto es la vacuidad del discurso del PP acerca de la inmigración. Los populares no quieren comprometerse a llevar a cabo una expulsión masiva, porque son conscientes de que las fuerzas de seguridad se verían desbordadas si tuviesen que apresar y repatriar a esos cientos de miles de personas.

    Así pues, podemos estar seguros de que, con Mariano Rajoy en la Presidencia, esos inmigrantes seguirán entre nosotros, incumpliendo nuestras leyes, pisoteando las patrias costumbres y zafándose del sacrosanto deber de tributar (sí, ése que las derechas cumplen con tanta puntualidad y devoción). D. Mariano nos asegura, eso sí, que jamás regularizará a los “sin papeles”. ¿Para qué? ¿Para qué, al carecer de documentos, sean más fácilmente privados de sus derechos? ¿Para que ciertos “creadores de riqueza” puedan explotarlos más a su sabor? ¿Para que se pueda seguir hablando y hablando durante años del gravísimo problema de la inmigración irregular, fuente de todos los males habidos y por haber? ¡Ah del partido! Nadie me responde…

    Yo creo que el periodista, aun a riesgo de parecer parcial, debe poner al descubierto los puntos flacos del discurso de su invitado; debe preguntar y repreguntar, hasta que salga a la luz toda posible falacia o inconsecuencia*. Si no se muestra inquisitivo, si se limita a poner el micrófono ante tal o cual sujeto para que éste exponga cómodamente sus ideas (caso de que las tenga), ¿de qué nos sirve?

    *Creo, por lo demás, que se tiene demasiado miedo a ese calificativo. Si la COPE o El Mundo constituyen el nadir del periodismo español, no es porque sean parciales, sino porque mienten e insultan con verdadero desenfreno y sin rubor alguno (valgan como muestra de su indecencia los reiterados intentos de implicar al PSOE y a las fuerzas de seguridad en la organización de los atentados del 11 de marzo de 2004, o las toneladas de cieno y atrabilis que han vertido sobre la señora Pilar Manjón). ¡Claro que un Iñaki Gabilondo y un Miguel Ángel Aguilar son parciales! Así y todo, entre ellos y los Vidal, Losantos, Ramírez, etc., media un abismo de calidad profesional y humana.

  32. jserna

    Le doy la bienvenida, Don Nadie: argumenta y razona como… nadie. No sé por qué tenía usted tanto reparo a intervenir aquí (según dice, por el nivel de las intervenciones del blog). Su forma expositiva es impecable. Bienvenido, ya digo.

  33. Don Nadie

    Muchas gracias, D. Justo. Vista la acogida que me dispensa, quizás me anime a escribir unas cuantas líneas de vez en cuando (aunque me cuento entre las personas que prefieren callar y escuchar antes que hablar a destiempo).

  34. Paco Fuster

    Nadie tiene razón. Bueno, quiero decir que Don Nadie tiene razón en lo que dice. Más que desarmar a Gabilondo, lo que consiguió Rajoy fue desquiciarle por momentos. Es cierto que la tozudez de Rajoy al exponer sus argumentos como la lista de la compra que uno aprende de memoria (cuando no dispone de un papel donde apuntarla como no disponía Rajoy de guión), es la mejor muestra de la falta de discurso del PP en ciertos temas. Bueno en muchos temas si que tienen discurso: que el gobierno no ha hecho nada en cuatro años, es un discurso.

    Igual de cierto me parece que la insistencia de Gabilondo en repetir ciertas preguntas – además de su deber como periodista – fue una muestra de su incapacidad para reconducir la entrevista y adaptarse al entrevistado. Ante un señor como Rajoy que traía el guión bien aprendido de casa y no pensaba “meterse en charcos” de donde pudiera “salir escaldado”, la insistencia inútil de Gabilondo pareció por momentos un signo de impotencia. Incluso hubo momentos en los que le preguntaba por un tema y Rajoy le respondía lo que le venía en gana, o aprovechaba cualquier alusión para soltar la parrafada de turno ante el silencio de Gabilondo que veía como el tiempo pasaba.

    Dicho esto, le doy la bienvenida por supuesto. Espero que se prodigue más en sus intervenciones, que a buen seguro, nos resultarán muy interesantes y de paso, nos servirán para que nuestros críticos no nos puedan decir que no leemos a Nadie.

  35. Miguel Veyrat

    Me sumo al recibimiento del homérico Nadie, y aún dándole la razón en la dificultad, o imposibilidad, de que un periodista, como cada quisque prescinda del punto de fuga o ángulo de visión desde el que contempla, aprende y transmite el mundo, o debe de prescindir de la objetividad esencial que precisamente le otorga crédito ante la audiencia. El representa no sólo a un medio, que le paga, es cierto, sino a la sociedad que quiere saber. Y desde la objetividad se puede hacer mucha, mucha “sangre”, se puede averiguar mucho mejor “la verdad” de un personaje. ¡Y claro que media un abismo entre la ideología manifiesta, utilizada como prisma, de M. A. Aguilar y Gabilondo (¡Qué curioso, los dos, como yo mismo, procedemos de la primera promoción de periodistas de la Universidad de Navarra: para que luego digan…) y el fundamentalismo de Jiménez Losantos et alii… utilizada como ariete!

  36. Miguel Veyrat

    perdón, quería decir que “no debe prescindir de la objetividad esencial que precisamente le otorga crédito ante la audiencia”. El “no” sustituye a la “o” alternativa que desvirtuaba el sentido de mi frase. Gracias.

  37. Kant

    Bienvenido sea ud, sr. Don Nadie – ¡qué peso tiene aún la Odisea (o don Julio Verne)! y no sabe cómo me alegro de ello (en ambos casos) – aunque sea para matizarle su opinión a través de la mía. Me da a mí que en este “blog” se comparten y contrastan ideas más que se exponen fatuamente. Todos aprendemos y, en la medida de nuestra suerte incluso algo enseñamos al curioso (yo lo soy, sin ir más lejos…). Con ese espíritu “amedrentar” no es su propósito, justo al contrario, de lo que se trata es de que se entienda que la cátedra esta en el habla, en el intercambio de ideas, nunca en el título o la canonjía. En ese sentido, es difícil que aquí se hable a destiempo. Se hablará con mayor o menor fortuna – ¡cuántas veces me he equivocado! – pero cualquier palabra siempre es bienvenida y bien leída.

    Recatado en el tema periodístico por no ser campo en el que abunde, sólo aportaré un par de pequeños matices producto de consideraciones absolutamente personales.

    Por un lado, sobre la ecuanimidad o parcialidad del periodista, me reafirmo en lo dicho y ahora sintetizo: desde la previa de que es imposible que exista un ser humano neutral por pura imposibilidad mental de serlo (si hubieran estudiado menos derecho y política y más antropología y medicina no les extrañaría lo que les digo) debería esperarse de un profesional (1) el tener un pensamiento reconocible para el receptor de la noticia – ha de saber “quién” se la da – y, desde ese posicionamiento público, (2) comportarse ante la noticia con la equidad que le da una documentación previa sólida y una argumentación ideológica responsable. Puse casos de periodistas que así obran. Lamentablemente, los periodistas más mediáticos de España no son precisamente estos – por más que tengan su propia fama – sino los que desde una militancia (y, por ende, desde su sometimiento a las directrices de la dirección de un partido o un grupo de presión) emplean el medio de comunicación para satisfacer los intereses de ésta, no los de la ciudadanía.

    Por otro lado, otro pequeño matiz a las palabras del sr. Fuster. Considero que el tema de la casuística de los muertos de uno y otro bando en la Guerra del 36 sí es importante. A lo largo de cuarenta años de franquismo y de treinta de un cambio templado se ha ido cimentando la idea, presuntamente conciliadora, de “total, tantas barbaridades hicieron unos y otros”. Y no, no hicieron tantas barbaridades unos como otros. No es lo mismo la víctima inocente que se defiende de un verdugo traicionero que la agrede aunque ambos estén sobre el mismo cadalso y ello sin obviar el repulsivo hecho de la muerte violenta como principio rechazable. No, no es lo mismo que unos maten 20 y otros 200, que viene a ser la relación que existe en el periodo prebélico denominado de “pistolerismo”: mientras los pistoleros de los sindicatos mataron poco más de una veintena de empresarios, el pistolerismo patronal lo hizo en bastante más de doscientos casos sobre líderes obreros.

    Las cifras sobre los muertos en la Guerra están cada vez más claras, son más objetivas y más contundentes: cuanto más nos alejamos de aquel literario “millón de muertos”… mitad y mitad… más nos aproximamos a la desproporción más oprobiosa, por cobarde y miserable, a favor de los traidores sublevados. Y ya va siendo hora de que el asunto deje de ser “políticamente correcto” para ser “históricamente objetivo” porque, si no, al final, se crea esa idea de paridad y alternativa equilibrada en lo que fue una desproporción asesina sin paliativo alguno por quién incumple la legislación democrática… ¿o no es ese el criterio que aplican al terrorismo? ¿o es que acaso la sublevación armada cívico militar contra un poder democráticamente constituido no es terrorismo? Pues eso. Sí importa el número. Porque importa la verdad.

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