0. Proemio (21 de abril, 12:43)
La actualidad es un concepto discutido y discutible. Como la nación. Como el Espíritu Santo. Como Esperanza Aguirre. Como Dios…, ah, qué grandes momentos he pasado leyendo los últimos libros de Manuel Talens y a Eduardo Mendoza. Aún me divierto pensando en las carcajadas que me han provocado. Deberíamos estar siempre agradecidos a quienes nos hacen reír. También Esperanza Aguirre me hizo reír cuando se convirtió en personaje habitual de Caiga Quien Caiga, con un Pablo Carbonell divertido y demente persiguiéndola. Incluso le dedicaron su apartado especial en la emisión: “El rincón de Espe”, creo que lo rotularon. Eran momentos de esplendor político. Estaba endiosada. Como ahora.
En La cinta de Moebius, de Manuel Talens, Dios aparece en persona, aquejado de dolencias humanas, demasiado humanas, avejentado tras siglos de faena providencial: tras siglos de una tutoría agotadora. En El asombroso viaje de Pomponio Flato, de Eduardo Mendoza, es el Niño Jesús quien aparece: un pillete bastante repelente, de ingenio agudo, un pícaro, un sabelotodo. Dios y el Niño Jesús están convencidos de su verdad, de la Verdad. Creen ser muy listos, sabedores de sus respectivos papeles en el mundo; y creen tener sentido estratégico, conscientes de que librarán batallas trascendentales que les dejarán en buen lugar. Bien mirado, el rol que desempeñan es algo desastroso. Ambos se saben decisivos pero no calculan suficientemente el peligro de sus enemigos. Un exceso de confianza o de autoestima les lleva a desatender lo que es una vida eterna.
Esperanza Aguirre no tiene una vida eterna. De hecho, su existencia política se está acortando. Es una mujer avispada, de ingenio agudo, algo pícara y convencida de su faena providencial, pero le pierden su sentido pijo de la presentación y la representación, sus hachazos mal dados y una militancia doctrinaria que cree estratégica. Pero hay más. Esperanza Aguirre no es un símbolo: es un concepto. Es persona, sí, pero también es un concepto discutido y discutible. Como Dios: se postula indirectamente, valiéndose de sus segundos y, por tanto, se sueña como líder… pero sin conseguir el aplauso mayoritario de su partido, de sus secuaces y de sus opositores, claro. Leamos bien: secuaz es quien “sigue el partido, doctrina u opinión de otro”, dice el Diccionario de la RAE. Aguirre tiene gentes que la siguen, que la quieren como “lideresa” del partido, como ariete doctrinal, como directora de opinión. Pero el suyo es un concepto discutido: los marianistas se le oponen. También el suyo es un concepto discutible porque el liberalismo no intervencionista que abandera Aguirre es una posición doctrinaria que no aceptan todos los votantes del PP. Pero eso no es lo peor. Lo peor es la colusión entre mercantilismo, periodismo y ambición política.
De hecho, la presencia y la actualidad de Aguirre entre nosotros se deben a los periodistas de papel o radiofónicos: son ellos quienes la encumbran o la convierten en centro de discusión. Es triste el papel que el periodismo está desempeñando en esta lid. Nada nuevo…: habrá que volver a leer a Karl Kraus y confirmar que hay profesionales que emplean diputados en uso o en desuso para sus fines político-mercantiles. «¿Es la prensa un mensajero?”, se pregunta Kraus. “No: es el acontecimiento. ¿Un discurso? No: es la vida. No sólo plantea la exigencia de que el verdadero acontecimiento lo constituyan sus noticias sobre los acontecimientos, sino que provoca también esa siniestra identidad por la cual, en apariencia, se informa de los hechos antes de que se hagan realidad».
Lunes 21 de abril. Esperanza Aguirre tiene previsto reunirse con Francisco Camps. ¿Qué declaraciones hará? Lunes 21 de abril. Esperanza Aguirre tiene previsto acudir a un programa televisivo, 59 segundos, enteramente dedicado a ella. Allí podrá departir con periodistas. ¿Qué declaraciones hará? ¿Será hoy el día?
———————
1… 59 segundos (21 de abril, 23:56 horas)
Veo las imágenes de Esperanza Aguirre en el programa de Televisión Española. Ante periodistas varones y ante la moderadora se presenta simultáneamente rotunda, medida, inconsciente, contenida, temeraria, convencida, suelta, segura. Con respuestas necesariamente rápidas, como exige el esquema de los cincuenta y nueve segundos, se afirma sin afirmar, se postula sin postularse, se vende sin vender directamente el producto. Esperanza Aguirre es un producto –como diría Risto Mejide— y ella lo sabe: sabe que en este momento no puede ganar el congreso del PP pero sabe a la vez que el candidato a la Presidencia del Gobierno no tienen por qué elegirlo ahora. Por tanto, ha de iniciar la campaña futura cuando cuente con sus recursos potenciales, con sus avales; cuando Mariano Rajoy dé sus boqueadas como candidato. Sin embargo, Aguirre parece haberse quemado en poco tiempo. Quizá por ello las dificultades o el fracaso de Rajoy se salden con un tercero en disputa. ¿Un tercero en disputa?
—————
Hemeroteca
Justo Serna, Tertius gaudens, El País, 22 de abril de 2008 El artículo que ahora leen se escribió y fue remitido el pasado 11 de abril. Siendo como es un artículo de plena actualidad, su publicación se ha retrasado once días. Aparece hoy en El País-Comunidad Valenciana. Si se ignora lo anterior, ese lapso, y se lee ahora, podría interpretarse como un análisis implícito de los últimos choques y desenlaces de Esperanza Aguirre con los suyos: con Alberto Ruiz-Gallardón, con Mariano Rajoy e incluso con Francisco Camps. Pero no es así: no lo he escrito valiéndome de los últimos hechos noticiables. Es un vaticinio de lo que puede suceder en el futuro al margen de lo ocurrido en la última semana. Es decir, sigo pensando que Esperanza Aguirre –que ahora parece reservar su hachazo para mejor ocasión– tiene muy difícil conciliar a quienes se ha enfrentado a tumba y ambición abiertas. No descartemos, pues, a un tercero. ¿A quién?
—————-
Hemeroteca histórica
Una entrada de este blog dedicada a la última novela de Manuel Talens, ahora traducida al inglés para su mayor difusión y publicada de nuevo. No me pregunten por qué.
————–
Hemeroteca y predicciones hechas en este blog
–El barrito del elefante (1 de febrero de 2008): «…imaginen una derrota clara de uno de los dos candidatos, de su oferta: entonces la rabia, la ojeriza y el malestar serán manifiestos. Si ocurre eso, el líder vencido será inmediatamente cuestionado, viviendo su partido un período convulso, lleno de incertidumbres que a todos nos afectarán, claro: condicionará el conjunto del sistema democrático y, además, el hostigamiento y el probable rencor contra quien gane seguirán. Es una banalidad metafórica, pero resulta definitivamente cierta: los partidos políticos son maquinarias pesadas de las que oímos el ruido de sus engranajes. Mientras se gana, todo funciona como un resorte bien engrasado; cuando se pierde, todo chirría, amenazando el conjunto del mecanismo. O quizá los partidos son como elefantes (que tantos servicios prestaron en las antiguas guerras): barritando…, temibles en ataque, en sus embestidas; pero lentos y torpes cuando deben correr o rehacerse rápidamente».
————————
HOY, JUEVES, 24 DE ABRIL, NUEVO POST A LAS DOS DE LA TARDE



Deja un comentario