Ficciones

A Kant, en su despedida…

impostores0. ¿Impostores? Echen un vistazo a la viñeta que hay a la izquierda. Procede del capítulo “Impostores”, de Héroes alfabéticos.

V. S. la hizo con trazo firme y naïf a un tiempo. ¿Qué quiso decir el dibujante con ese grafismo? ¿Que se nos ve la impostura, quizá? Nos imaginamos en mundos alternativos. Nos proyectamos en éste o en aquél. Nos enmascaramos. Queremos ser otros: mejores o peores, más temibles o más adorables. Buscamos a quienes  nos confirmen o nos desmientan, pero sobre todo buscamos a aquellos que corroboren o nieguen el perfil que uno mismo se ha ideado. Nos gusta el embozo.

Cuando obramos así, ¿somos impostores? Nos creamos una personalidad ficticia más sutil o más tosca, pero con rasgos propios, con elementos reales. Quizá nos inventemos un alias. Tras ese apodo seguro hay un suma de seres o de cualidades o de vicios en parte  nuestros. Rehacemos ese yo previsible que tanto nos aburre; o reescribimos con otras letras ese nombre que nos rotula. Pero siempre dejamos un resquicio abierto: siempre hay algo que sirve para revelar finalmente la identidad. Lo hacemos a propósito o inconscientemente, pero sobre todo lo hacemos para reemprender el juego: para que nos auxilien o para que nos sorprendan, facilitándonos así la escapada o la redención. Es una técnica antigua que ha rendido muchos frutos. Quien creíamos pobre resulta ser rico, un magnate; quien creíamos de baja cuna resulta ser distinguido y noble. La necesidad de inventar, de rellenar, de complementar, de adosarnos a la chepa aquello que no somos: o en parte sí somos…, porque aquello que imaginamos ser al final acabamos siéndolo, claro.

heidegger1 ¿Poesía oscura? Cuando un lector, Pedro, tilda de oscura cierta poesía, me resulta difícil averiguar a qué se refiere. Cuando, además, dice apreciar a Sigmund Freud, aún me resulta más enigmático. Freud escribe con denuedo y tanteo lo que no puede ser dicho de manera transparente y recta. O según sus críticos: Freud escribe ficciones; escribe literaria y tortuosamente lo que no puede abordar directa y científicamente. Tal vez sea así. O al revés: lo oscuro es tratado abstrusamente por la ciencia y, en cambio, lo claro, lo evidente, es recreado luminosamente por la poesía. Por su parte, las ficciones son vestiduras del poeta y del científico…

Ahora, entre la gente que está in se lleva detestar la poesía o la ficción para así profesar oralmente la ciencia. Oralmente: o, mejor, de boquilla. No me refiero a Pedro, sino a algunos periodistas que hinchan pecho para descreer de la literatura y para afearnos la conducta a quienes estamos out: aquellos que aún nos deleitamos o nos atormentamos con ciertas creaciones verbales. “Leo a este o a aquel científico y así puedo evitarme a todos los poetas que no entiendo”, pueden decirnos. “Mi mente es científica y tolera mal los raptos literarios, que es confusión y mito”, pueden añadirnos.

No creo que la poesía sea oscuridad, sino libramiento verbal que nos acerca o nos aleja de lo que de verdad nos preocupa: el sentido.  Y el sentido –en el caso de que algo tenga sentido– es algo que se nos escapa casi siempre. Los versos cifrados serían su expresión, la expresión de un referente que es un dato desconocido, un arcano que no sabe ni el propio escritor.  En realidad, el poeta no se vale del lenguaje neutro de que nos servimos los humanos en tantos usos ordinarios. Un manual de instrucciones  debe facilitar la lectura transparente, sin ambigüedades creativas que podrían dañar el aparato domésctico, por ejemplo. En cambio, el mayor logro de un poeta se da cuando es capaz de recrear la cifra de lo cotidiano, de lo vulgar, de lo chabacano, de lo dicho mil veces. 

Hace unas horas repasaba el reproche literal que Pedro hacía a  la poesía oscura y esa desazón me ha llevado a leer Paisaje desde el sueño, de Juan Antonio Millón (Brosquil).

Raíz y ruina, lo presente y lo ausente, lo visible y lo evocado. Cientos, que digo cientos: miles de veces cantado y aún intentado. El poeta descubre algo y lo transmite: “Somos hombre, barro moldeado en las caricias / y en las ásperas soledades. Vida anhelante / que indaga el infinito y reclama un arcádico mar”. ¿Evidente? Nada de eso. Toda su poesía es el rastreo de una identidad confusa, como la de sus contemporáneos. Quiere averiguar con ansia qué le constituye y, por eso, espera la anagnórisis. Literalmente: el descriframiento final de lo oscuro para así alcanzar “la plenitud del ser”. Pero buena parte de lo que nos edifica es inmaterial o está perdido o se ignora. Por ello, en este libro de poemas lo cantado son las ausencias, incluso las máscaras que nos tapan precisamente las oquedades. También las soledades, los silencios que al yo del poeta lo han ido formando, las penumbras, la luz umbría, las sombras, la tiniebla, el humo, la ceniza, la ruina, el vacío.  Puro aliento, que es fuelle. “Rescoldo que genera ser / y ansia de lejanía. / No ser, / consumación que aleja del cobijo / hiriente de la brasa”. La imagen del rescoldo, en efecto. “Como un fuego retenido en la memoria de la brasa, / extinción serena, / desdibujada marca de esa parva amistad / sollozada, gemida”.

Extinción serena, ¿feliz hallazgo? No todo es muerte o ausencia. Mientras tanto, mientras avanzamos lentamente hasta nuestra difuminación, hay cuerpo y hay deseo, hay voces y hay caricias. Hay un ser-ahí que se materializa. “Humedad de tu vientre, / sonoro río en el que sumerjo / mi conciencia, ese atrabiliario ser, / ese barro que en tu líquida presencia / su apariencia en humus trueca, / haciéndome, pues, más hombre, / empapado mi ser de un ser más cierto /cobijado en el agua / que a la vida, en su locura, / como leño me arrastra”. Pura lubricidad

juancarlosonetti2. La poesía del impostor. En el capítulo dedicado a los “Impostores” en Héroes alfabéticos no hablo de Juan Carlos Onetti. Algunos lectores y amigos me preguntan, ¿Ah, pero no hablas de Thomas Bernhard? ¿Pero cómo puedes hablar de la impostura, de las reflexiones a que obliga la impostura, de la angustia de la impostura, sin mencionar a Bernhard?  ¿Acaso no lo has leído? Lo he leído (aunque, eso sí, muy mediatizado por Javier Marías). Efectivamente, no menciono al escritor austríaco. Tal es mi temeridad. Pero tampoco aludo a Juan Carlos Onetti, que es imprescindible para tratar de la  poesía del embuste:  imprescindible para abordar la figura de quien se inventa, de quien se rellena con personajes ficticios para recrearse; de quien imagina sus faltas, sus cobardías, sus ausencias con audacias impostoras.

Hay un cuento de Onetti que lo resume muy bien. Se titula El posible Baldi. Perdonen que les revele el caso, un caso que descubrimos al final. Baldi es un tipo corriente, un individuo ordinario que fantasea con vidas alternativas y siempre aventureras, en el límite mismo de lo imaginable: existencias inventadas, ficciones de las que alardea ante damas impresionables. Baldi dice haber estado en África cazando…: no les diré qué. Baldi dice haber emprendido todo tipo de hazañas o locuras, actividades de contrabando –por ejemplo– de las que extrae sumas de dinero fácil. Baldi se imagina a sí mismo en identidades que se desdoblan. ¿Hace daño a alguien? Bien: en principio engaña a esas mujeres que le escuchan embelesadas o sorprendidas. ¿Pero inflige daño?, insisto. 

Baldi, el auténtico, se nos parece a los individuos ordinarios: sólo ha llevado “una lenta vida idiota, como todo el mundo”; sólo ha sido  un “hombre tranquilo e inofensivo que contaba historias a las Bovary de plaza Congreso”. Como tantos de nosotros, “no fue capaz  de saltar un día sobre la cubierta de una barcaza, pesada de bolsas o maderas”; tampoco se animó “a aceptar que las vida es otra cosa, que la vida es lo que no puede hacerse en compañía de mujeres fieles ni hombres sensatos”. Baldi, el auténtico, “había cerrado los ojos y estaba entregado, como todos. Empleados, señores, jefes de las oficinas”, leemos en el cuento de Onetti. ¿Baldi, el auténtico? Estamos hechos de ausencias irrecuperables, de lo inconcluso o no consumado; de cobardías de las que siempre nos arrepentiremos; de temeridades insólitas de un solo día; de sueños incumplidos que nos han constituido; de heridas fantasiosas que aún nos duelen. ¿Y? No somos sólo esos seres tranquilos e inofensivos a que nos resignamos: también somos como el “Baldi de las mil caras feroces que la admiración de la mujer hacía posible”.

¿Impostores? No todo el tiempo. Mientras esperamos nuestra extinción serena.

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Hemeroteca del día

“Carmencita”, nuevo artículo de JS en El País, 10 de diciembre de 2008.

 

Filmoteca del día

hollywood

Esta tarde del miércoles 10 de noviembre, a las 17 horas, estreno académico y proyección del documental Hollywood contra Franco (2008), de Oriol Porta. Se proyectará en la Sala Joan Fuster: el salón de actos de la Facultad de Historia de la Universidad de Valencia (Avda. Blasco Ibáñez, 28). Las puertas se abrirán a las 16:30 horas. Antes de la proyección se hará una breve introducción al tema y al documental.

Es una primicia cinematográfica galardonada, además, en el pasado Festival de Valladolid.

http://www.hollywoodcontrafranco.com/

https://justoserna.wordpress.com/2008/09/08/compromiso-y-distancia/

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Nueva página de JS en Facebook.

55 comments

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  1. Pedro

    No entiendo lo que pasa. He estado unos dias fuera y veo que aqui ha habido hostias. Y ahora J Serna vuelve con Freud para provocar. Bien por Freud. Kant no vuelve pero aqui se le retrata!!

  2. Isabel Zarzuela

    Sí, todos nos enmascaramos de vez en cuando, consciente o inconscientemente, en mayor o menor medida, pero todos lo hacemos. A veces damos lo mejor de nosotros mismos (u ocultamos lo peor) para que nos acepten; en otras ocasiones mostramos fortaleza y frialdad para evitar que nos hagan daño, para no evidenciar nuestra fragilidad… o al contrario.
    La máscara la forjamos conforme crecemos y nos educamos. No nos la ponemos ni quitamos. Siempre está ahí. Forma parte de nuestro instinto de protección.

  3. Pedro

    Freud ayuda a entender la máscara. La de J Serna no se la pierdan. Parece buen chico pero enredar es lo suyo!!

  4. Pedro

    Máscara? Me llamo Pedro y conozco a J. Serna. Soy de izquierdas y me gusta Freud pero no la poesia oscura. Poco mas puedo decir. Mi vida privada no les interesa.

  5. Marisa Bou

    Parece ser que este tema, el de la máscara, nos ha humanizado a nuestro intermitente Pedro. Nunca le había leído frases tan largas, ni tan llenas de sentido. Bien está.

  6. Fuca

    Estoy completamente de acuerdo con el comentario de nuestra contertulia Isabel Zarzuela. También creo que todos nos enmascaramos, yo siempre lo he hecho conscientemente, ocultando en la vida real lo mejor de mí misma para conseguir que sólo me quieran los que sean capaces de traspasar las máscaras, los que profundicen sin quedarse en las formas, los que realmente merezcan la pena. Siempre me ha salido bien porque, al mostrar frialdad, fortaleza y valentía, conseguí que no me hagan daño y que me dejen en paz con mis manías y respeten mis ideas, lo que ya es un logro. En la vida virtual me manifiesto sin máscaras, quizá sea por eso por lo que nunca quise conocer a nadie de este mundo irreal, no sé si sabría reconocer a los amigos verdaderos.

    Y yo también me llevé una sorpresa con nuestro querido Justo Serna. Me parecía una persona seria, demasiado seria; con el tiempo descubrí que tenía una faceta humorística notable, que le encantaba jugar, como a nuestro amigo Kant. ¡Lástima que, por querer desenmascarar, nos hayamos perdido los juegos de estos dos amigos! La vida será más aburrida sin estos momentos lúdicos.

  7. Ana Serrano

    Haces muy bien, Fuca; te envidio. Jamás he sido yo capaz de máscaras y, las pocas veces que lo he intentado, ya ves lo mal que me ha salido (Pavlova). Aunque hablo de máscaras distintas a las que tú dices usar. Así los palos me han venido por los cuatro costados y, a veces, el dolor ha sido insoportable, pero no puedo ir contra mi propia naturaleza transparente (léase a última palabre en negritas), en el peor sentido que se le puea dar a ser así y lo más que puedo hacer para defenderme es irme recluyendo poco a poco. Ahora lo puedo hacer bien porque ya sé estar sola y no se vive mal del todo. Por eso, pese a que mi modo de relacionarme es casi siempre por medio del humor, es un humor demasiado blanco y tontón para que pueda entender y no sentirme profundamente incómoda con otro tipo de humor que siempre hace uso de la sorpresa y del engaño. Debe ser torpeza mía, pero soy así y no estoy en desacuerdo con mi modo de ser; el único inconveniente que tiene es que, al estar en carne viva, todo el mundo tiene la posibilidad de herirme y eso sí que he aprendido a evitarlo. Es “sólo” cuestión de alejarme de casi todo el mundo, de no dar jamás la opción a una segunda herida.

    Yo sí lo entiendo. Tampoco me gusta a mí la poesía obscura :-)

    Ha sido un verdadero placer este tiempo con vosotros, con ustedes.

  8. Arnau Gómez

    ¡Hum!.¿No me digan que la “crisis” también afecta a este blog y que va a haber un concurso (antes se decía suspensión de pagos y en este caso, suspensión de ideas) que acabe con él.¡Por todos los dioses!.¿Qué van a hacer ustedes?.Esta desbandada que se barrunta puede ser solo el producto de la depresión que produce el frío,la lluvia,el viento helado.A los osos, los hiberna y los animalitos se pasan el invierno durmiendo.En los humanos este prehibernación produce, entre otras cosas desagradables,el rechazo de los, hasta ahora, amigos.No hay nada más destructor para mantener una amistad que una mesa camilla o una tertulia sentados en mulidos sillones.
    Mi máscara es un producto de mi timidez.Ya ven lo que pasa o pasaba en el Carnaval.Se ponían la máscara y se desinhibían.Si alguno aún conserva viva a su bisabuela,pregúntele que hacían en Carnaval.Lo que no les permitía la “decencia” oficial el resto del año.

  9. Marisa Bou

    ¡Nimuchísimomenos, don Arnau! Aquí no va a haber cierre de persiana, porque don Justo es tan buen anfitrión que no lo va a permitir ¿verdad?

    Nada de hibernar, que luego vendrá el “invierno total”, ese del que nadie puede escapar, y nos pillará con las cosas a medio hacer o decir. Y yo no quisiera que me sucediera esto, con lo que me ha costado encontrar un sitio en el que poder hablar y manifestarme como soy (sin máscara, que ésa la llevo a diario por la calle y aquí me la quito), donde he encontrado amigos que, aún sabiendo mucho más que yo, no presumen de ello, saben compartirlo y me tratan como una más, sin desaires ni impertinencias.

    Por favor, no vuelvan ustedes a apagarme la luz, ahora que empezaba a ver…

  10. Arnau Gómez

    Bueno,bueno.No quise ofender.Solo estaba inquieto,porque con la excusa de la crisis,los “espabilaos” cerrarán hasta los cementerios,a la espera de recalificarlos cuando la crisis escampe y en lugar de construir casetas para muertos,construiran nichos para vivos, que son más rentables y siempre se pueden vender varias veces.
    Ya he entrado en Facebook y he visto,D. Justo,a sus amigos, que casualmente, también son amigos míos,mayoritariamente vamos.Cualquier día me animo y me inscribo.Y como yo soy muy modesto, me voy a envolver en una manta,morellana eso si,para combatir el frío.Me afecta mucho el frío,pero me destroza el calor.
    Dña Marisa, no se preocupe del “invierno total”, que eso suena a guerra fría.El otro invierno,el eterno,a mi edad,no hay que recordarlo.Ya se encarga él, día si, día también, de recordarnos que está ahi,agazapado,esperando y llevándose a algún amigo,algún familiar,algún enemigo,que éstos también se mueren,aunque ellos no quieran.

  11. David P.Montesinos

    Sí que es un poco enredador el amigo Serna, eso es verdad.

    Yo creo que Freud es trascendente por lo que nos permite descubrir su escritura de la condición del sujeto contemporáneo. Sin Freud -como sin Marx, sin Weber o sin Nietzsche- nos sería mucho más difícil entender porque el siglo XX hizo derivar la herencia del pensamiento racionalista ilustrado hacia los horrores de Auschwitz o el Gulag. Tras la noble pretensión de autoclarificación de la Razón, destinada a construir un gran discurso de la emancipación, se albergaban algunas pulsiones de violencia y dominación que terminaron imponiéndose. Más allá del conflicto con el victorianismo -con la liberación sexual en el horizonte- lo que Freud dio a entender con su cartografía del continente negro del inconsciente es la imposibilidad del sujeto para dar cuenta de sí mismo en términos de pura racionalidad. Más allá de toda la institucionalización clínica llevada a cabo por las sucesivas familias del psicoanálisis, el gesto freudiano es, si se me entiende, un “fracaso”. Y lo es por desgracia.Esa voz de alarma, esa llamada clínica a intentar suturar hemorragias que el discurso redondo de Kant o Voltaire no pudo descubrir, fue lamentablemente desoída. Cuando autores como Adorno intentaron recuperar todo su sentido ya era tarde, Auschiwitz ya se había producido y, de alguna manera, ya nos había gaseado a todos.

    Hablando de poesía oscura, me viene a la memoria aquel interrogante de Adorno :”¿podemos seguir escribiendo poesía después de Auschwitz?” Freud es uno de esos autores que me parece más imprescindible si cabe por sus errores que por sus verdades.

    La voluntad de cierto cientifismo plano de despreciar la poesía o la novela proviene de una terrible impostura intelectual. Yo tuve una profesora falangista en el colegio. Nos hacía aprender de memoria los Reyes Godos y, cuando llegaban los bolcheviques o la República, el libro de texto que manejábamos se dedicaba a insultarlos. Cuando el texto decía “la guerra de liberación”, refiriéndose a la contienda española del 36, o nombraba el “glorioso Alzamiento Nacional”, la profe decía, “sí, bueno, esto no os lo aprendáis, que es literatura”. ¿Literatura?, sí pero lo “no literario” era que el bueno era el bando franquista y los rojos eran antiespañoles. Eso era lo objetivo y lo científico que aquella cenutria nos obligaba a recitar en el examen.

    Desde August Comte, que declaraba el advenimiento de la Era Positiva como triunfo del espíritu de la tecnociencia y fin de las rémoras de la metafísica y la teología -de la “literatura”, en suma-, el camino que han abierto los distintos positivismos cientifistas ha negado el poder cognitivo de cualquier tipo de lenguaje “poético” porque los fundamentos de su discurso eran -de forma oculta y no asumida- tan puramente míticos y teológicos como los de las tradiciones de pensamiento que creía haber superado. La retórica del triunfo de la sociedad científica y racional, tan desmentida por la cultura de la supermuerte que Auschwitz lleva a su paroxismo, es perfectamente desenmascarado como una nueva narrativa mítica en textos tan imprescindibles como “La condición postmoderna”, de Jean-F.Lyotard.

    No arrincono en mi librería “El malestar de la cultura” ni “Tótem y tabú”… me siguen sirviendo.

  12. Juan Planas

    Recién acabo de llegar de Berlín y sólo paso para saludarles. He dejado en mi blog unas pocas fotos con intenciones, en verdad, muy oscuras:-) Pero, aún así no voy a entrar en el tema de la oscuridad de la poesía porque no hay luz sin sombras y explicar lo que no puede explicado -ni debe ni falta que hace, vaya- sería, por decirlo suave, un error. Abrazos.

  13. Alejandro Lillo

    En efecto, doña Isabel, tras la máscara no hay nada. O si lo prefiere, hay otra máscara. Nosotros somos la máscara. Los antiguos griegos realizaban sus actuaciones teatrales provistos de diferentes caretas. Sin ellas no podían representar. Lo mismo nos pasa a nosotros. La máscara de la que habla Justo y que todos tenemos es producto de nuestra vida en sociedad y de nuestra psique. Estamos hechos de retazos, de pedazos, como el subtítulo de este blog. En la medida en que somos seres parlantes, necesitamos de lo externo, del Otro, para ser…, para ser nosotros mismos. Los otros son como una especie de espejo en el que nos miramos. A través de sus reacciones, de sus opiniones, de sus sentimientos, nosotros nos configuramos, nos (re)construimos, nos creamos y recreamos a cada instante. Con todo eso nos hacemos una imagen de nosotros mismos, de nuestro yo, que es el reflejo de lo que vemos en los otros. Yo es otro, decía Rimbaud. Y Pessoa: “… yo no existía, yo era otro (…) Hoy volví a ser de pronto el que era o el que soñaba ser”. Tarea del psicoanálisis es ayudar a eliminar esas caretas, a quitar esos mantos que nos conforman y que tanto se parecen a las capas que forman una cebolla. Se trata de eliminar la construcción imaginaria que hemos hecho de nosotros mismos a través de los demás para descubrir así quiénes somos realmente. ¿Y que tiene que ver todo esto de las máscaras y de la constitución de nuestro yo con la poesía? ¿Esa que le desagrada tanto a Pedro y cuya afirmación Justo no entiende? Pues creo que todo. Porque la poesía, en especial esa que Pedro llama oscura, busca desenmascarar al yo, busca la esencia de las cosas, de las palabras. Es algo que nunca encontrará, pero a lo que se aproxima lo suficiente para conmovernos, para emocionarnos, para abrumarnos. Si el lenguaje es lo que constituye al hombre y si la poesía busca la esencia del lenguaje, la esencia del lenguaje nos descubrirá la propia esencia del hombre.

    Puede, don David, que Freud sea más interesante por sus errores – tan fructíferos – que por sus aciertos, es bastante probable. Pero fíjese en uno de sus aciertos, que creo que corrobora lo que usted tan bien ha explicado: descubrió la importancia fundamental que el lenguaje tiene en la construcción de la psique.

    Doña Ana, lástima que no podamos ir a la presentación de su libro. Afortunadamente tenemos sus relatos, cargados de emotividad y sentimientos, regálenos más por favor, que es un placer leerlos. (Y dígale a Pavlova que celebre, que celebre, que su máscara es magnífica, pero sobre todo que nunca deje de celebrar)

    Don Arnau, doña Marisa, cuánta razón tienen. Nada de hibernar, mejor que estemos todos aquí juntitos al calor de esta lumbre con la que nos obsequia don Justo, que hace mucho frío, y otros, aunque no escriban, nos leen, calentándonos también en la distancia.

  14. Marisa Bou

    A propósito de Freud: quiero contarles algo para que, ustedes que entienden el método psicoanalítico, hagan su propia lectura, porque de la mía no sé si fiarme.

    El caso es que, 1º) el viernes acabé la lectura de los héroes alfabéticos de don Justo y, como ustedes saben, el último capítulo versaba sobre vampiros y 2º) esta tarde he ido al cine y ¿qué película he visto? Pues “Crepúsculo” que, como habrán adivinado, va de vampiros.

    Hasta aquí, todo normal (o casi), coincidencia de temas. Eso ocurre. Pero lo extraño ha sido mi reacción a la película desde la primera imagen -hermosísimas imágenes- hasta el final: todo el tiempo he estado olvidada de mi verdadero ser, y me he sentido joven, hermosa, fuerte, veloz, poderosa, inmortal. ¿Creen ustedes que habré perdido la chaveta?

    Creo que he visto todas las películas de vampiros que se han hecho, siempre me han “enganchado”, pero nunca hasta el punto alcanzado hoy. Si ustedes creen que me vendría bien una terapia, mañana mismo pido hora. Pero reconozco que me he sentido muy bien.

  15. Marisa Bou

    Señor Planas, está usted guapísimo en las fotos. Parece haberlo pasado usted bien, de lo que me alegro muchísimo. Pero ¿me quiere usted explicar como ha podido fotografiarse con Kennedy?…;-)

  16. Arnau Gómez

    Dña Marisa,¿se ha tentado el cuello?. Porque algún vampiro puede haberse salido de la pantalla y si la mordido,será usted eternamente joven,fuerte,veloz,poderosa y sobre todo inmortal, que hermosa ya lo era.

  17. Marisa Bou

    ¡Muchas gracias, don Arnau! Ya quedan pocos caballeros tan amables como usted.

    Y no, por desgracia el vampiro no ha salido de la pantalla ni me ha mordido, por lo que puedo comprobar, conforme pasan las horas, que de joven, fuerte, veloz, poderosa e inmortal nada de nada. Y lo de hermosa, tal vez en mis recuerdos más antiguos…

  18. jserna

    Yo les hablaba de poesía y veo que se ponen a lanzarse piropos. ¡Pues muy bien!

    La verdad es que sí, Marisa. Están todos ustedes muy guapos y muy amables. ¿Han visto al sr. Planas? Abrigo de buen paño, ¿eh? Imponente estatura, porte distinguido. Yo me he de conformar…

    Por cierto, ¿realmente vale la pena ‘Crepúsculo’? Como decía Marisa, yo también soy un fanático de las películas de vampiros. Vi muchas en mi adolescencia: muchas y malísimas.

  19. Juan Planas

    Cielos, Don Justo, ¿usted también me mira con buenos ojos? Le agradezco la ironía -y también, cómo no, su indudable buen gusto;-)- aunque ambos sepamos, puesto que nos conocemos, que su porte no tiene nada que envidiar al mío… Quiero aclararle, empero, que ese no es, ni por asomo, mi mejor abrigo sino el que uso, tan sólo, cuando abandono los jardines e invernaderos, repletos de luciérnagas, que rodean mi mansión -nada que ver, por lo tanto, con un caserón en ruinas ni con un “after hour” vampírico ni con una nobleza familiar o decadente, terca y reconcentrada- y me adentro, como un viajero anónimo, en el légamo inabarcable de las trincheras;-)

  20. Juan Planas

    Y en cuanto a las fotos, a ver, a ver… las fotos -en especial dos de ellas, que a punto estuve, incluso, de sacar en absoluto y homogéneo tono sepia- venían al pelo del título de este post (Ficciones) y así, primero, encajaban -aunque fuera desde la parodia del otro, del personaje que juega con su alter ego, con quién voy a jugar (al menos, yo) si no…- con los desgarros mitomaníacos que se adivinaban en algunos pasajes memorables de los comentarios del anterior post y, segundo, bien que podían, las fotos, también, dejar caer su propia ironía, la mía, sobre cualquier discursión en la que pudiera discurrirse a favor o en contra, en esencia o superficialmente, por ética o estética, forma o contenido, etc, sobre la oscuridad, o no, de la poesía. No voy aquí a sacar la frase de Pound sobre los gustos especiales de unos pocos ni sobre su derecho a satisfacerlos…

  21. Marisa Bou

    Don Justo, los piropos también tienen algo de poesía, más o menos oscura según sean más o menos sinceros. ¿O no?

    En cuanto a Crepúsculo, si es “fan” de las pelis de vampiros, no se la debe perder. Siendo esencialmente lo mismo, le han dado un enfoque completamente distinto, y aunque el guión es, tal vez, demasiado previsible y escueto, la belleza de las imágenes, de los paisajes, de los vampiros y, sobre todo, los efectos de las técnicas modernas del cine, hacen de lo que podría ser “una más de vampiros” algo diferente, donde la parte atractiva del personaje supera con creces a la repulsiva, sentimiento que aquí prácticamente desaparece.

    Ya le digo, tal vez está hecha para un público adolescente, pero a mí no me cuesta nada ponerme en su situación. Y creo que tendrá la ventaja de animar a leer sobre el tema a la gente joven que aún no lo haya hecho. Pues la película está basada en un éxito editorial que amenaza con ser una larga serie, juvenil por supuesto.

    ¡Seamos jóvenes y disfrutémosla!

  22. Miguel Veyrat

    No hay nada más transparente que la poesía; obscuros (como le gusta decir a Ana Serrano respetando nuestra lengua madre latina) son los ojos que miran, o que la niebla empaña. Esa niebla es la que se empeñaba en despejar Freud alumbrando el sol de la conciencia individual. Adiós a Vila, Cantarell y Kant en uno solo, aunque dudo que la ficción por esta ve supere la realidad: Agradezco la cita de mis poemas apilados junto a las cajas de Gil Stauffer y algo manchados de Armagnac. Espero que hayan entrado en el camión. Ámbar o Manderley, espero que nuestra Rebecca vuelva a contarnos los entresijos de su corazón.

  23. Alejandro Lillo

    ¡Qué bonito, doña Isabel, qué bonito!

    Seguro, don Miguel, que Rebecca volverá a contarnos los entresijos de su corazón.

  24. J. Moreno

    La placa dirá así:

    MANUEL SACRISTÁN LUZÓN
    (Madrid 1925 – Barcelona 1985)

    Pensador marxista, lògic i metodòleg de la ciència, professor i traductor

    Visqué a la casa de la Diagonal 527

    Any de la Ciència, 2007.

    Ajuntament de Barcelona

    Mañana miércoles día 10 a las 11.00 h. homenaje al luchador y filósofo Manuel Sacristán en Barcelona Avda. Diagonal 527.
    Se colocará una placa a uno de los más dignos intelectuales que ha tenido el marxismo en la península Ibérica, fallecido en el verano de 1.985

  25. Miguel Veyrat

    Estoy con usted, Moreno, y con todos quienes asistan mañana a la colocación de la placa. Manuel Sacristán fue mi profesor de Lógica Matemática en primer curso de Económicas en la Universidad de Barcelona (Cuando se apellidaba “la Central”, en los últimos años cincuenta). De él recibí los primeros impulsos políticos, libros y capacidad de acción. Fue el primer traductor de Gramsci al castellano. Siempre lloraré su pérdida. Y seguro que usted y muchos miles más de compañeros y ex-compañeros.

  26. David P.Montesinos

    Coincido con ustedes, en el desierto cultural que llegó a ser durante mucho tiempo la izquierda española -ya se encargaron sus enemigos de que lo fuera- Manuel Sacristán fue un estudioso concienzudo y honesto y un divulgador claro y didáctico.

  27. Arnau Gómez

    D. J. Moreno.Ese relato de Chejov es demasiado real para ser ficción.También es demasiado actual para haber sido escrito por ese escritor.O es que se adelantó a nuestros tiempos.Porque en estos tiempos hay demasiados benefactores estólidos, que amedrentan a los intelectuales.Tal vez no sean más que leídos.

  28. Alejandro Lillo

    Bueno, señor Moreno, felicitarle una vez más (esto ya comienza a ser una costumbre) por el magnífico relato de Chejov, una verdadera joya. ¿Se puede decir más con tan pocas palabras? ¿Y se puede decir más claro? Otros escribirían un grueso ensayo analizando las estructuras de poder y la relación entre intelectuales, empresarios y potentados, hablarían de la hipocresía y la falsa modestia, de lo que aparentamos y de lo que en realidad somos, de la sumisión y la altanería, del verdadero valor de la cultura en nuestros días… Chejov no, Chejov escribe cinco páginas repletas de genialidad y lo explica todo mejor que mil ensayos, demostrando con ello, paradójicamente, el poder de la literatura.

    Don Miguel, alucino con usted, ¡Sacristán dándole clases!

    Don Justo, muy interesante su artículo de hoy. Me ha llamado especialmente la atención una frase: “Las dictaduras, cuando son largas, tienen ese inconveniente (…) El de multiplicar las personas que explotan sus cargos, dedicándose a negocios, algunos hasta contrabando, valiéndose de la influencia oficial”. Esa frase me recuerda, salvando evidentemente las distancias, pues no existe ahora dictadura alguna, a esos políticos y/o partidos que llevan años y años en el poder, desempeñando los mismos cargos y tejiendo esa red de relaciones tan similares a las que usted describe que existían con Franco, y tan parecidas, dicho sea de paso, al relato de Chejov que nos ha regalado con su habitual generosidad el señor Moreno. ¿No les parece curioso lo próximos que están ese relato y el artículo del señor Serna?

  29. jserna

    Estreno académico y proyección

    Esta tarde del miércoles 10 de noviembre, a las 17 horas, estreno y proyección del documental Hollywood contra Franco (2008), de Oriol Porta. Se proyectará en la Sala Joan Fuster: el salón de actos de la Facultad de Historia de la Universidad de Valencia (Avda. Blasco Ibáñez, 28). Las puertas se abrirán a las 16:30 horas. Antes de la proyección se hará una breve introducción al tema y al documental.

    Es una primicia cinematográfica galardonada, además, en el pasado Festival de Valladolid.

    http://www.hollywoodcontrafranco.com/

    https://justoserna.wordpress.com/2008/09/08/compromiso-y-distancia/

  30. jserna

    Pedro, yo sé que es usted una persona seriamente comprometida y que no le gustan las mezclas. Pero yo soy así: una cosa me lleva a la otra.

    Le invito a usted y a los restantes lectores a acudir al estreno académico de ‘Hollywood contra Franco’, de Oriol Porta. Verán cómo hay poesía en el antifranquismo estadounidense.

  31. J. Moreno

    Esta mañana he asistido al descubrimiento de la placa que el ayuntamiento de Barcelona ha puesto frente al
    nº 527, en la acera donde vivió Manuel Sacristán.
    Hasta después de muerto sigue la inquina conque la dueña del edificio persiguió al ilustre luchador. Cansada de que en vida, en los años 55-75 el ilustre in-
    quilino tuviese guardia de honor de la tristemente famosa Brigada Político-Social, que junto a las visitas que recibía constantemente de amigos y alumnos la ponían
    neurasténica.
    Como no ha permitido que la pusiesen en la pared, ahora cada vez que salga de su casa se la encontrará a dos pasos enfrente de la salida en el suelo, en un pequeño pasterre propiedad del pueblo de Barcelona.

    Si alguien desea fotos del evento, no tiene más que pedirlas, que se las enviaré por e-mail con gran satisfación por mi parte.

  32. Miguel Veyrat

    Pedro, no deje usted que Bono le llame nunca “primario”. Las cosas no son blancas o negras, claros u oscuras. La verdadera vida, como el arte que es su guía se encuentra entre los pliegues del claroscuro. Si prefiere usted a Freud búsquese en la ambigüedad que anida en usted mismo, no se arrepentirá.

  33. Miguel Veyrat

    Por favor, envíe usted las fotos al profesor Serna y pídale por favor que las cuelgue, al fin y al cabo, él también acaba de traducir a Gramsci, y eso crea vínculos muy fraternales.

  34. Miguel Veyrat

    Nota para David P. Montesinos: Querido David, en una traducción mía de la última poesía de Martine Broda, testigo de la Shoah con su familia, la propia poeta me confiesa textualmente lo que sigue y que podrán leer in extenso en mi ensayo preliminar:

    “Se trata de rozar lo imposible, e incluso de transmutar en poesía todo el horror. Para mí, como para Paul Celan —cuya obra hizo cambiar de opinión a Adorno, ya que se sigue citando su famosa frase de “Prismas” ignorándose, quizás a propósito, que él mismo enmendó su criterio diez años después en su “Dialéctica negativa” —, sí que es posible escribir poesía después de Auschwitz. Esta cuestión, que plantea la posibilidad de la propia poesía inmersa en el horror, incluso hasta más allá de los tiempos de miseria , es importante para mí ya que soy hija superviviente de La Shoah, recibida como legado en mi más tierna infancia bajo la forma de un terrible trauma, aunque este se tomó mucho tiempo para aflorar en mi escritura”.

    Me interesa aclararlo públicamente, y agradezco el “pie” que me otorgas, pues yo mismo he criticado acerbamente esa frase de Adorno juzgándola tan frívola como muchos de los supuestos filosóficos de la escuela de Frankfurt fundada por él. Recogí pues gustoso en mi prólogo a “Deslumbramientos” (Que publicará Linteo en la próxima primavera)la importante rectificación de Broda.

  35. Miguel Veyrat

    NOTA-2: El lector español puede encontrar estas obras de Theodor W. Adorno en las ediciones de Ariel, Barcelona 1962, que contiene la versión de “Prismas” en
    castellano de 1947, realizada por George und Hofmannsthal o en la Obra Completa publicada por Akal en 2005.

  36. jserna

    Perdonen la descortesía de no responder o comentar lo que han escrito de Manuel Sacristán. He tenido un día con mucho ajetreo, un día que ha culminado con la proyección de ‘Hollywood contra Franco’. Ha sido todo un éxito. El salón de actos estaba prácticamente lleno. Más de 150 personas atentas a la proyección. Distintos espectadores me han comentado la emoción que han experimentado con la vicisitud de Alvah Bessie: con el relato cinematografico de Oriol Porta. Que yo sepa, de las personas del blog, ha asistido al menos Marisa Bou. También se ha emocionado. Era la segunda vez que veía la película (la vez anterior, en Santander). Estamos muy contentos: voy a decírselo a Oriol Porta.
    ———

    Sobre Gramsci y Sacristán, decía en abril de 2007 (perdonen la autocita):

    “En mi caso y en el colmo de la paradoja o de la temeridad, me recuerdo leyendo la Antología gramsciana de Manuel Sacristán en el Servicio Militar. Aún retengo en mi memoria la circunstancia. Me veo de guardia en la Oficina de Estado Mayor (en donde estaba destinado), zampándome dicho volumen. A mi lado, sobre la mesa he depositado un subfusil, el arma incongruente, sin munición, con la que debo repeler al enemigo potencial. Estoy allí, olvidado del mundo, leyendo, a la espera de que pasen las horas: tengo la Antología de Sacristán forrada con papel de periódico, disimulando sus tapas rojas, bien rojas, ocultando el título de su colección, Biblioteca del Pensamiento Socialista. Qué insensatez…”

    https://justoserna.wordpress.com/2007/04/27/gramsci-y-el-fascismo/

    —————

    Me sorprende que nadie diga nada de Juan Carlos Onetti.

    Nuevo post, el jueves 11 al mediodía.

  37. Paco Fuster

    Llevo unos días sin intervenir porque he ido líado con varios asuntos y porque, ciertamente, tampoco tenía mucho que aportar al debate. Ahora que hablo, lo primero que digo es que, para desespero de alguno, yo no me voy del blog. Ya sé que no es mucho consuelo ante los últimos abandonos de Kant (confirmado) y Ana Serrano (eso creí entender), pero más no puedo hacer.

    Una de las razones por las que no podía escribir es que estaba leyendo “La tragedia Bush”, un libro que Justo ha citado en este blog y sobre el que debo escribir una reseña. Es un libro ciertamente interesante en el que Freud está muy presente. Ahora que estamos todos pendientes de Obama, no está de más leer un poco sobre Bush. Aunque el tema no parezca atractivo, créanme que lo es y mucho. Si alguien quiere saber como ha llegado Bush al poder y porque ha hecho lo que ha hecho, este libro lo explica muy bien.

  38. Ana Serrano

    Ha sido un placer es un modo mío de saludar. No me voy; no me he ido, pero no puedo participar; no puedo siquiera leerlos. Ahora, en un descanso, los leo un poquito ¡Ya querría yo hablar de Onetti!, el escritor favorito de mi adolescencia; del asombro que fue para mí su Juntacadáveres, o su El astillero y Dejemos hablar al viento, que tengo sobadiiiito, sobadiiiito y contarles la batallita de mi trato guadiánico con su maravillosa mujer, que es violinista y como escucho, embobada, las cosas que cuenta (y que enseña) de su marido, del amigo entrañable Cortázar… Decir que creo que Baldi es un poco Onetti y un poco todos, que no hiere, da unos instantes de aventura, de cosa extraordinaria en la vida común, pero no puedo y, además, aunque no me vaya, hay veces que tengo que darme un paseíto porque me siento incómoda. Son cosas mías, no hagan caso. Sigan, sigan con lo suyo.

  39. Miguel Veyrat

    Acabo de recibir la invitación de los anfitriones de Ana para la presentación de su libro, con un precioso medallón que la retrata de preadolescente. Mucha suerte y mucho éxito, Ana, lamento no poder asistir, salgo para Gibraltar dentro de un minuto y estaré unos días más de gira. Un abrazo.

  40. Alejandro Lillo

    Leo el cuento de Onetti asombrado. Desde luego cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia :-) Al fin y al cabo el ser humano (hoy no diré hombre) es un contador de historias. Pero también necesita escucharlas. Hace algunos días hablábamos del storytelling, basado precisamente en esa necesidad humana. Pero las máscaras que se va inventando Baldi acaban por pasarle factura, aunque siempre con ese tono de humor que recorre todo el relato. Le pasan factura porque al final el personaje se apodera de él, haciéndole despreciar lo que es, la vida normal y corriente que lleva. Evidentemente echa las culpas a la institutriz alemana (¿por qué alemana?), necesitada de un príncipe azul, de protección, o tal vez de la presencia de una figura paterna que la reconforte y de la que volver a enamorarse. Baldi acaba odiando a la mujer casi por transferencia, volcando en ella la frustración que siente por esas vidas ficticias, repletas de aventuras y emociones, que sabe que nunca serán realmente suyas… Mucho se podría seguir hablando sobre el relato. Si alguien se anima… Aquí se lo dejo.

    http://www.literatura.us/onetti/baldi.html

  41. Ana Serrano

    Gracias, Señor Veyrat :-) ¡Ya quisiera yo, ya, ser esa preadolescente, como usted dice (cuatro años tenía la criatura. Muy pre, muy). La niña del medallón es mi madre en una de las maravillosas fotografías que le hizo Franzen. Las portadas de las diez entregas son y serán fotografías suyas; irá creciendo de portada en portada. La historia comencé a escribirla por ella y es sobre todo de ella y ella. Es usted de una bondad infinita, puesto que me conoce y piensa que puedo ser esa belleza angélica; fíjese que pasé la infancia pensando que era adoptada precisamente por la diferencia entre esa carita, que continuó siendo siempre igual de bella y la mía.

    Que lo pase divinamente en Gibraltar. Pavlova lee “Gira” y se le ponen los ojillos soñadores, pobre.

    Para todos:

    http://www.emboscados.com/foro/viewtopic.php?TopicID=2664&page=1#19826

    Señor Lillo, las institutrices siempre eran alemanas, vaya usted a saber por qué; quizás porque tenían fama de rectas e inflexibles, cosa que, cuando existía esa figura, parecía muy conveniente para la educación de las niñas. La modelo principal de los cuadros de mi maestra era su institutriz alemana, Walburga, que la castigaba con una fusta y yo me llamo Ana por la que tenía mi madre, Ana Young, que hizo comer a mi madre hasta los doce años, sujetando un libro bajo cada brazo para que no los separara :-) Y la quería, ya ve. Pero los niños solían tener preceptor.

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