Aznar, Obama, Bush y Dios

aznargeorgetown1. Exotismo presidencial. Advertido por Francisco Fuster de la entrevista que Vanity Fair (edición española)  le hace a José María Aznar y confirmada la exclusiva por distintos medios, corro al quiosco. Quiero hacerme con un ejemplar del número de enero de 2009. Lo consigo. Me sumerjo en este reportaje-entrevista. Vaya, no puede ser. Repaso otra vez esas páginas dedicadas al ex presidente español: me asombra nuevamente. A pesar de haber leído su trilogía testamentaria, a pesar de haber escrito sobre  él, las declaraciones de José María Aznar consiguen interesarme. Me pasman sus palabras y su puesta en escena: cómo afecta aplomo, seguridad, dominio, certidumbre, gravedad. Nada que no le conociera ya por sus libros de cabecera: en ellos pregona el liderazgo, postula la convicción, defiende los principios. Fuera dudas. No hay dudas… “Es cierto que concede poquísimas entrevistas”, dice Lourdes Garzón, la autora del reportaje. “Pero de una forma u otra deja claro lo que le gusta y lo que no. Con frases o con silencios. Con asentimiento aprobador o con una media sonrisa reprobadora. En mítines o en actos donde los asistentes le piden una opinión, una señal. ¿La victoria de Obama?”, pregunta la periodista. Aznar sentencia: “un exotismo histórico, un previsible desastre económico”. 

La frase es ciertamente enigmática. En primer lugar, no queda claro qué causará ese desastre económico previsible. En segundo término, no sabemos a qué se refiere cuando habla de exotismo. ¿Acaso alude a la rareza?  Pero, páginas atrás, tomaba el caso de Obama como “la prueba de que el sueño americano todavía existe por mucho que algunos se empeñen en decir que la crisis ha acabado con él”. Si el nuevo presidente encarna ese sueño, ¿entonces cuál es el exotismo? ¿Acaso la raza? “Obama es una persona de raza negra que ha llegado a ser presidente de EE UU”, declara enfático. Vuelvo a leer la frase. La acabo con la apostilla que José María Aznar añade: “lo que es un cambio extraordinario para ellos”. ¿Para quiénes? ¿Para todos los estadounidenses o sólo para los americanos de raza negra?

buey2. Bueyes y toros. En realidad, Aznar repite de manera cada vez más lacónica y enrabietada la única verdad política en la que cree, que es el liderazgo basado en principios y convicciones. El interés de la entrevista no es, pues, aquello que ya sabíamos del ex presidente por otros medios: por sus libros. El interés radica en la representación escénica de su figura, en su nueva condición de intelectual y universitario: comprometido con los grandes líderes del mundo, Aznar repartiría su saber y sus experiencias a manos llenas. De hecho, él ahora sería un severo líder intelectual, alguien que se adaptaría a las condiciones  sin olvidar las tradiciones. Y todo ello dicho, expresado, enunciado y mostrado enfáticamente.

Leo en una página de dicho reportaje que entre las obras de arte que decoran su despacho hay representados un monje, un buey, un arado y un toro. ¿Qué significado les da? Porque les da, efectivamente, un significado ostentoso: una simbolización expresa. La figura del monje es una “invitación a la reflexión y al silencio”, dice. “un buey y un arado, me recuerdan la necesidad del esfuerzo”. ¿Y el toro? Pues el toro es un símbolo de “la expresión nacional”. Vamos a ver. Releo lo anterior. ¿Realmente necesita el arte con fines tan utilitarios? ¿Lo emplea como calco de sí mismo, de lo que cree ser?  En ese caso, ¿por qué no se pone un espejo en cada una de las paredes de su despacho? La imagen de un líder imponente siempre se refleja y él quiere verse reflejado en George W. Bush:  en lo que hizo y en lo que ahora le pasa.

bushtelefono3. No oigo voces… “A Bush le toca la hora de la ingratitud. Ya lo dijo Churchill: ‘Los grandes pueblos son siempre desagradecidos’. Él está viviendo ese momento”, añade Aznar. Si es así, si hay ingratitud e incomprensión, entonces el amigo Aznar hablará con Bush para consolarle o aconsejarle. Eso parece lo razonable, ¿no es cierto? Oír voces, la voz del amigo. “¿Puedo preguntarle cuándo habló con Bush por última vez?”, dice Lourdes Garzón. “Hablamos cuando es necesario”, responde otra vez de manera lacónica, sin que sepamos si hay camaradería o reproche. Voces, digo esa palabra y, en efecto, me acuerdo de Bush: de su testamento político.

Así lo tituló El Mundo, un periódico siempre tan preciso: y así lo publicó el jueves 8 de enero. Se trataba, nuevamente, de una entrevista: en este caso, de una larga interviú de dos páginas en la que el presidente Bush confiesa ciertas intimidades espirituales. Son impresionantes sus palabras. ¿Creen que lo digo de guasa? No bromeo: sus palabras piadosas impresionan. “Para mí la oración es sabiduría y fortaleza, es protección para la familia y para las tropas. Uno toma la mejor decisión posible en ese momento después de escuchar los argumentos sólidos y razonados que le presentan los consejeros encargados de ello. Soy espiritual, no místico”, concluye. “¿Qué quiere decir con eso?”, le pregunta Cal Thomas, el interlocutor de Bush. “Quiero decir que no oigo voces. No oigo voces”, insiste. Yo tampoco…

4. Los autocares de Dios. theresprobablynogod

 

 

 

 

 

 

 

 

Por cierto, hablando de voces, de voces de Dios, a mí me ocurre  lo que a David P. Montesinos: también me divierte esta polémica de los autocares ateos y confesionales. Alguien muy circunspecto, severo y equidistante dijo días atrás que sería conveniente prohibir la exhibición de las creencias en ese espacio público que es un autobús. Si atendemos a dicho criterio, entonces habría que excluir o eliminar buena parte de la publicidad comercial que se muestra en distintos paneles: muchos anuncios hacen ostentación de creencias firmes tratando de persuadir a los tibios. Me hace ilusión ver por mi ciudad un autocar ateo, como también me hará gracia ver su equivalente cristiano, que unos evangélicos han ideado con la leyenda de “Dios si existe”.

Si eventualmente me escucharan –otra vez las voces–, yo sólo les pediría dos cosas: que los responsables de ambos carteles cambiaran la redacción. En el caso de los ateos, ¿qué es eso de que “probablemente Dios no existe”? Se nota que ese adverbio es una traducción del equivalente londinense, del rótulo original. Pero más allá de la lengua, ¿qué es eso de probablemente? ¿Es que lo decimos por si acaso? Hay que atreverse. En el caso de los autobuses confesionales, si me atendieran, yo les pediría que acentuaran correctamente. En la leyenda que han puesto leo: “Dios si existe”.  ¿Pero qué es ese condicional sin coma? Dios no tiene existencia condicional, vaya. Ya oigo voces: la de Dios protestando.

37 comments

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  1. David P.Montesinos

    Van a tener que convencernos a algunos don Justo y don Paco de que es realmente relevante la figura en cuestión. Ya hace muchos años que, en su calidad de presidente de Castilla-León, fue entrevistado televisivamente por un grupo de periodistas. En aquel momento, con el problema de sucesión de Fraga y falta de liderazgo planteado en el PP -en parte por lo injusta que fue mucha gente con Hdez Mancha y Herrero de Miñón- la figura de aquel líder joven parecía desprender olor a candidato a empresas mayores. Desde entonces hasta aquí, y en especial durante fase post-presidente del gobierno, parece haber pasado mucho tiempo. Algunas veces le he escuchado para reírme de él… La mediocridad intelectual que mostró aquel día en no sé qué universidad americana para ofrecer su visión del terrorismo (“In Spain,in the middle age, when the mores …”), las patitas sobre la mesa del rancho de Bush, su amigo y probablemente el peor gobernante de los USA en la historia, la patética aparición en el clan de las Azores. Ahora se dedica a ganar pasta repitiendo fórmulas conservadoras que saben a muy oídas y muy rancias a sueldo de Murdoch y de quienes le agradecen los servicios prestados cuando gobernaba: muy loable empresa. El personaje me produce arcadas, lo siento… ¿De verdad emplearán su tiempo en él? Convénzanme. No soy quien para dar consejos, pero hace unos minutos acabo de leer la entrevista que Anaclet y Justo hicieron a Javier Echeverría. Discutibles algunos de sus puntos de vista, pero, demonio, qué conocimiento de causa, qué densidad argumental, qué visión tan profunda de todo ese maelstrom del tercer entorno que nos lanza al urgentísimo desafío de replantear las normas de convivencia, la educación, la participación política… ¿De verdad merece la pena detenerse en una figura tan obsoleta como Aznar? A mí me parece un hombre “viejo”, muy viejo y un poco ridículo, con ese estómago de hacer doscientas flexiones al día.No sé…

    Por cierto, y en relación a la última intervención del señor Millón, estoy plenamente de acuerdo esta vez en lo que dice respecto a Hamás y el fundamentalismo, así como en su crítica a los ataques de Israel. Veo pues que nuestra discrepancia se centra más en la lectura del artículo de Gluksmann.

  2. Juan Antonio Millón

    Felicito ir encontrando puntos en común, señor Montesinos, sobre la intolerancia y la barbarie. Ojalá se extendiesen esos puntos y suturasen todas las franjas y todas las heridas que supuran en aquel territorio. Pero las noticias son cada vez menos alentadoras: por un lado, siguen atacando con crueldad y saña -incluso a los camiones de la ONU-, y por el otro, cierran la posibilidad al plan de Egipto sobre el alto el fuego y asesinan a sus disidentes.
    Coincido también con el Sr. Monteninos en la consideración de la escasa relevancia de la figura de Aznar, las pocas ganas de dedicar siquiera un minuto a tal personaje. No sé por qué, pero su sola mención no hace sino recordarme a aquellos personajes de la comedia burlesca de nuestro teatro barroco; esto es, el gracioso. Personaje cómico cuya función radicaba en arrancar la comicidad por mostrar la cara opuesta, la oposición al personaje prinicpal o al héroe. Cómo no esperar que diga de Obama que es un “exotismo histórico”, cuando todo el mundo lo considera un “hito histórico”: el mundo al revés, la comicidad de la contrariedad chusca y ramplona. Un mal Juan Rana del escenario político, al que por otra parte le falta aún un verdadero primer personaje, un verdadero héroe.

  3. Alejandro Lillo

    Bueno, sobre el papel que juega en la sociedad española el señor Aznar, no estoy completamente de acuerdo – siendo cierto lo que dicen – con los señores Montesinos y Millón. Aznar sigue teniendo mucho peso en determinados sectores de la política española y creo que sería un error – por mucho que nos desagrade – considerar que sus apariciones y/o declaraciones no tiene relevancia. Dejando de lado mi convencimiento de que su psique daría para una trilogía y que “La tragedia de Bush” sería un juego de niños comparado con lo que ese hombre tiene en la cabeza, Jose María Aznar sigue siendo un personaje fundamental para vislumbrar los derroteros de la política española. No olvidemos que la fundación que él mismo preside, las FAES, que suena fatal, se ha convertido en una especie de laboratorio de ideas estilo Think Tank con bastante ascendencia. Las editoriales que apoyan todo ese tinglado (Ciudadela, Gota a Gota, Homo legens, Áltera, etc.) siguen muy activas y cada vez hay más programas de radio y televisión que difunden esas ideas (¡ojo!, como alternativa a la telebasura) sin ningún rubor. La prueba de que las posiciones del señor Aznar, por increíbles que nos parezcan, siguen contando, la tienen en le libro “Por qué dejé de ser de izquierdas”, un recopilatorio de las experiencias de distintos personajes que en su juventud fueron de izquierdas? y que ahora son, más que de derechas, de la misma derecha que Aznar: el libro se ha agotado en todas partes.
    Personalmente considero a don Jose María un peligro, pues sus declaraciones son tomadas muy en serio por demasiada gente. Como afirma don Justo en el post, en él no cabe la duda, no hay fisuras en su planteamiento monolítico, aunque sí mucha falsedad y perversión en sus declaraciones que, recuerden, no respetan ni a los líderes de su propio partido. Mucho cuidado con las personas a las que no les tiembla el pulso para pasar por encima de su propia gente. Lo peor, que en este ámbito ideológico y generador de opiniones en el que principalmente se mueve Aznar no veo que se articule una respuesta de similar envergadura por parte de la izquierda. Ojalá me equivoque.

  4. jserna

    ¿De verdad merece la pena detenerse en una figura tan obsoleta como Aznar?, se preguna David P. Montesinos. Claro que merece la pena: el actual Aznar, que se recuerda, se justifica, se redime con la memoria es condensación y es símbolo, es expresión y efigie de algo que será, no de lo que fue. Es un caso analizable… En fechas muy reciente, el último libro del ex presidente se presentaba en Italia. Su imagen de esforzado deportista –“preparado para sus 14 kilómetros de carrera diarios” o para su diaria “hora de gimnasio”– es un empeño muy actual que se compadece bien con la efigie del monje a la que el propio Aznar alude. ¿Le parece, de verdad, un caso poco interesante?

    ¿De verdad le parece poco relevante la figura de Aznar, sr. Millón? Hay que dedicar más de un minuto minuto a dicho personaje. Contrariamente a lo que usted dice, su papel no es el del cómico. De hecho, Aznar no es nada cómico. Creo, con Alejandro Lillo, que la dedicación intelectual de Aznar es un caso a estudiar, así como su representación icónica. Icónica.

  5. Eduardo Laporte

    Tiene atractivo y tirón, Aznar, por ir de deslenguado y atreverse a decir cosas que los de su cuerda piensan y no se atreve. A mí me parece que, una vez más, hace el ridi más absoluto y vuelve a dar una imagen desastrosa de los españoles, tan desastrosa como su amigo Bush la dio de los estadounidenses. Sí, Aznar es esa clase de derecha que desdeña a Obama por su pasado, más que por su color, por ser medio keniata, hawaiano, y no tener el linaje patrio que debería tener un verdadero americano. Ojalá el tiempo no le dé la razón en lo de “desastre económico”. Y si llega, no será, desde luego, por ningún exotismo.

  6. Alejandro Lillo

    Don Justo, mis felicitaciones. Me encanta ver a ese buey con cara de pánfilo entre dos (en breve) ex-presidentes. :-) :-)

  7. Juan Antonio Millón

    Estimado don Alejandro, expresar que no me apetezca dedicar mi tiempo a tratar la figura de Aznar, no presupone que considere poco “relevante” o que piense que tenga poco “peso” las declaraciones y actuaciones de dicho señor, para el conjunto político y social español. Lo son desde el mismo momento que cualquier “insulsez” suya es recogida y lanzada al universo mediático, bien sea para su vituperio, su glosa o su ensalzamiento. Pero, qué quiere que le diga…uno empieza a estar tan harto de sus ocurrencias fundamentalistas y estrafalarias como para no digerir bien el tratarle. Su actitud monolítica, su atrezzo de suficiencia, su escenografía de gran guiñol, me aburren, cuando no me fastidian. Aunque el alcance del tinglado de la FAES y demás empresas editoriales y mediáticas ha de ser tenido en cuenta, y sus deamanes ideológicos hayan de ser contestados y contrarrestados, no creo, sinceramente, que supongan ningún riesgo, o “peligro”, como usted dice; antes al contario, debe, en un estado democrático, tener cabida dichas organizaciones y asociaciones, siempre y cuando actúen en el orden de la legalidad y no comprometan ningún derecho fundamental. De ese “entorno” sí que me gustaría tratar a figuras, verdaderamente intelectuales, como Jon Juaristi, José Jiménez Lozano, Miguel Porta o Luis Alberto de Cuenca, cuya truculencia es menor, pero cuyo espesor ideológico es más interesante.

  8. Paco Fuster

    Amigo Montesinos (y lo hago extensible al Sr.Millón), la relevancia e importancia de Aznar era y es indiscutible; otra cosa es que nos caiga bien o mal, mejor o peor. El simple hecho de que estemos discutiendo sobre su relevancia, prueba que la tiene. Si yo fuera relevante, estaríamos hablando sobre mí. Cuando publico mis reseñas sobre Obama o sobre Bush, ningun periódico se hace eco de mis opiniones ni me hacen reportajes en “Vanity Fair”.

    Ayer me enteré de las declaraciones de Aznar a través de la Cadena Ser. Como no citaron la fuente, llegué a mi casa y puse en Google las palabras: “Aznar”, “Obama” y “exotismo”. Me salieron más de cien resultados sobre el tema. Todos los periódicos de todas las tendecias, reproducían la nota de Europa Press con la información del reportaje. Eso es tener relevancia: abrir la boca, decir tu opinión sobre temas de actualidad mil veces tratados y analizados, y estar al cabo de pocas horas en la edición digital de los medios más leídos de este país. Citas a Javier Echeverría. Pregunta a tus alumnos cuántos conocen a Echeverría y cuántos a Aznar. Eso es la relevancia.

    Nos guste o no, Aznar crea opinión y debate (aquí mismo lo hacemos). Él lo sabe y se aprovecha de ello para explayarse. La gente de “Vanity Fair” lo sabe y aprovecha para vender revistas y hacerse propaganda. Ahora está en todos los medios; hace dos días muchos ni sabían que existía la revista. Todos creemos saber lo que va a decir pero aún así, nos sigue sorprendiendo y nos sigue divirtiendo. Repito que a mi este tipo de personajes provocadores me atraen mucho. Aznar, como todo provocador, se alimenta precisamente de esto, de nuestras reacciones en su contra y de nuestro asombro e indignación. Es el abecé de la provocación. Si uno quiere epatar y solivintiar al personal y ve que diciendo una serie de cosas (lo de Al-Qaeda, lo del vino y la DGT, lo de sus libros, ahora esto) consigue su objetivo, la cosa es clara: seguir en la misma linea mientras que la cosa funcione.

    Sobre Bush un breve apunte. En mi reseña digo que no veo justo ni lógico que los historiadores americanos juzguen si es o no, el peor presidente de la historia. Allí lo explico. No voy a ser yo ahora quien defienda a Bush a estas alturas, pero si veo que los medios tienen una doble vara de medir en algunos temas. Ejemplo.

    No sé si algún lector de este blog escuchó ayer la excelente editorial con que empezó ayer Carlos Alsina su programa en Onda Cero. Voy a poner el enlace donde se puede escuchar el editorial, pero por si alguien no puede o quiere, lo resumo. Alsina hace un interesante análisis de la crisis económica en EE.UU, habla de Obama (de las declaraciones de Aznar) y de otros temas. Lo que me gustó es que hace referencia a un discurso sobre la crisis que pronunció ayer Obama en una universidad american, un discurso duro en el que advierte de la enorme gravedad de la crisis. Dice Alsina -y lo comparto- que si ese discurso lo hace Bush, se le llama “apocalítico”, pero si lo dice Obama, es “realista”. Les recominedo que lo escuchen, son siete u ocho minutos:

    http://www.ondacero.es/OndaCero/play/G_2119312/4269102/2023491

    De todo lo que se ha publicado en España sobre Obama en prensa (escrito por españoles quiero decir), me ha gustado un 5%. Uno de los pocos autores cuyas opiniones me interesan es Vicenç Navarro, quien suele colgar en su blog algunos de los artículos sobre EE.UU que va publicando. En un artículo reciente también explicaba algo sobre esto. Decía que mucha gente habla del cambio que significa Obama, pero nadie sabe muy bien a que se refiere. Navarro es de los pocos autores que mantiene una cierta imparcialidad y es crítico con Bush y con Obama por igual:

    http://www.vnavarro.org/wp/?p=620

    Buenas noches.

  9. Paco Fuster

    Bueno, un matiz. Estoy releyendo mi comentario. No quiero decir que Javier Echeverría no sea relevante, al contrario. En su tema es un experto y una voz autorizada. Por eso se le entrevistó a él y no a otro. Si hablamos de relevancia en el sentido de importancia académica o intelectual, no hay color entre Echeverría y Aznar. Si hablo -como yo entendí la intervención de Montesinos, no sé si lo entendí bien- de relevancia a nivel mediático, es otro asunto. Eso es lo que he querido decir, que Aznar y sus palabras son muy relevantes en el sentido ese, que son tenidas en cuenta -para ser apludidas o hacer mofa de ellas- por mucha gente.

    No lo he dicho antes. El enlace que pongo al final es a un artículo de Vicenç Navarro titulado “¿Qué es lo que la mayoría del electorado de EE.UU entiende por cambio?”. Se puede leer en su página web: http://www.vnavarro.org/wp/

    En el último artículo -“El mimetisme del periodisme espanyol sobre els EUA”- colgado en esa web (http://www.vnavarro.org/wp/?p=626#more-626), viene una crítica muy acertada a los periodistas españoles que escriben sobre Obama copiando directamente lo que dicen los medios americanos y, lo que es peor, traduciendo mal algunas palabras del argot político americano.

    En un texto mío sobre Obama dije esto:

    “En vez de esto, mucha gente -salvo las excepciones que confirman la regla- se conforma con la superficie, con ver los dos minutos diarios que le dedican los informativos de la televisión o leer lo que dicen los periódicos españoles, que se limitan a dos tipos de contenidos: declaraciones del propio Obama hechas en determinado contexto (que casi nunca se explica) o noticias que se hacen eco de lo que dice la prensa americana. De análisis político propio, elaborado y argumentado, nada”.

    Ahora leo a Vicenç Navarro, que sobre EE.UU sabe infinitamente más que yo, y veo que insiste en lo que dije yo hace meses.

  10. Juan Antonio Millón

    Creo que el señor Fuster ha expuesto certeramente dónde radica el origen de las discrepancias: la consideración de la “relevancia”. Y en su semántica es en donde no coincidimos. Relevante es aquello que se estima como significativo, importante (ciertamente que, qué consideremos importante puede variar también considerablemente, es un concepto heterogéneo). Pero si entiendo bien lo que usted expone,cuando dice: “El simple hecho de que estemos discutiendo sobre su relevancia, prueba que la tiene. Si yo fuera relevante, estaríamos hablando sobre mí. Cuando publico mis reseñas sobre Obama o sobre Bush, ningun periódico se hace eco de mis opiniones ni me hacen reportajes en “Vanity Fair”. Aquí usted se refiere más bien, no a la relevancia, sino a la “celebridad”, a lo que según el diccionario, es “muy singular y extravagante”; es decir, fuera de lo común. Yo creo que no podemos confundir la celebridad con la relevancia. Y en esta confusión, creo, reside nuestra discrepancia.
    La incidencia de Aznar conoce los derroteros de la fama y los alcanza con éxito. Pero hasta la fama ha de ser matizada. En un texto de Fernando Pessoa, Erostratus (del que hice allá por el año 89 una edición para Pre-Textos y que ahora estoy revisando y ampliando para su reedición, siguiendo las nuevas aportaciones de Jerónimo Pizarro), expone cómo existen varias formas de celebridad: la accidental o fundamental, la artificial o natural y la buena o mala. Excuso expresar a cuáles considero que corresponde la celebridad de Aznar.
    Comprendo su interés, señor Serna, por la sociología del personaje, por el alcance político de caracteres como el que representa, por la iconicidad de ese “credo combatiente y quejumbroso”, de ese “jarrón siempre a punto de romperse”.

  11. David P.Montesinos

    Me encanta haber desencadenado un debate fascinante con una intervención menor y producto de un estado de ánimo, pero las intervenciones están siendo densas y de calado produndo, de manera que, en contra de lo que yo pensaba, Aznar nos está dando juego para la reflexión y el debate.

    Veamos. Mi posición y la del señor Millón, quien por cierto anda especialmente inspirado en las últimas horas, no censura al autor del blog o al señor Fuster -al que considero sumamente “relevante”, por cierto- por referirse al personaje Aznar, aunque lo parezca. Yo por ejemplo aplaudo a quienes como Vicente Verdú o incluso el legendario Jean Baudrillard son capaces de construir un discurso sobre Paris Hilton, Michael Jackson o Madonna. Creo que a esto se refiere el señor Millón con su distinción tan oportuna entre “celebridad” y “relevancia”. No dudo, Paco, que Aznar es capaz de crear opinión. Sin embargo, me parece difícil respetar estados de opinión creados por alguien que solo dice tópicos reaccionarios, que hace un uso reiteradamente torpe de la ironía y que es incapaz de ofrecer explicaciones serias de sus análisis elogiosos o críticos, lo cual hace pensar en que, como los adolescentes, viven pegando bandazos entre sus filias y sus fobias. Fíjese en el tema de Obama. Quizá usted tenga razón en lo de la intención provocativa. A fin de cuentas trabaja para un think tank y su intención es -como decimos en valencià, crear rebombori- pero al margen de lo despreciable que es alguien que habla de Obama con el calíficativo “exótico”, me gustaría saber si, cuando asocia su presidencia sin estrenar a “un desastre económico”, se refiere al desastre que ya se ha creado y del que, por lo visto, tiene más culpa un presidente que aún no ha gobernado que su amigo Bush, que toleró todo el asunto de la burbuja y las hipotecas basura, o si por el contrario tiene habilidades de gurú, cree que los USA están en plena forma gracias a Bush y el “exótico” se va a encargar de empastrarlo todo.

    Bromas aparte, a donde quiero ir a parar es a que a Aznar no le escucho un solo análisis serio y denso, eso que cabría esperar de un estadista en el retiro(Desmientanme si estoy desinformado). Se intuye su peso en el partido, pero ¿qué quieren que les diga? Cuando, de vez en cuando, el PP expresa críticas propias de una oposición razonada y leal, siempre vienen de Rajoy, cuando lanza provocaciones, emite griteríos de barra de bar, le echa la culpa al “porco goberno” porque nieva o se matrimonia con las actitudes más reaccionarias de la Iglesia española, siempre tiene todo el tufillo de FAES.

    No simpatizo para nada con la figura de Felipe González. Pero, hablando de estadistas retirados, cuando este ex-presidente habla los viernes en la Ser, que debate por las noches sobre Hispanoamérica, sus análisis son ponderados, densos… Podré estar o no de acuerdo, pero escucho con atención porque creo que González pone sobre la mesa la sabiduría de un hombre muy curtido en la experiencia de conducir un Estado-Nación que ha vivido momentos decisivos y muy difíciles durante sus legislaturas. En Aznar solo veo rabia. Parece resentido con el mundo porque le echaron del gobierno con trampas -eso dijeron durante cuatro años, no lo olviden-. Parece lleno de odio, y habla para gente que siente mucho, mucho odio, y que en muchos casos parece estar a disgusto dentro de un sistema democrático a poco que uno escarbe. Parece, además, obsesionado con ganar dinero, como si los años de “servicio a España” le hubieran privado de algo que le obsesiona: hacerse rico. Acaso se le olvide que si Murdoch le contrata es precisamente porque ha sido presidente de España y ha rendido importantes servicios al gobierno republicano de Bush.

    Fíjense, llevo muchas líneas hablando de Aznar, este blog lleva muchas horas hablando de Aznar, pero aún no hemos debatido sobre las ideas que suscitan sus intervenciones. Sospecho que nos movemos en el área de lo que ahora llaman “estudios culturales”, es decir, nos preocupa un “autor” referencial no por la economía interna o por las implicaciones ideológicas del discurso que construye, sino por la “recepción” que la sociedad hace de dicho discurso, y esto creo que le da parte de razón al señor Millón, pues supone que el valor de Aznar como politólogo y ex-estadista es nulo. A partir de ahí, mi crítica a la iniciativa del post de Serna es poco más que una provocación, y me parece por los resultados que he hecho bien en solicitarle algunas aclaraciones respecto a los porqués del interés.

    Solo discrepo de verdad en un aspecto: a mí sí me parece cómico Aznar. Sé que esto puede sonar a irresponsable sarcasmo, pero me parece cómico en la misma medida en que Michael Moore hablaba de Bush como un actor de comedia comparable a Jack Lemmon. Me pongo serio en esto -vaya paradoja- porque creo que es muy importante entender por qué se advierte comicidad en un personaje que, si analizamos su trayectoria -y no me refiero solo a la Guerra del Golfo- tiene muy poco de gracioso. A mí, lo digo de una vez, Aznar me parece un epítome de un ethos que ha conseguido sobrevivir a treinta años de democracia, y que recoge lo peor de la antropología hispánica: machismo, ineducación sexual, chulería impostada, complejo de inferioridad del que corrige su debilidad convirtiéndose en siervo del fuerte, militarismo, racismo… Todo esto sería en realidad poco significativo si Aznar no fuera culpable de dos hechos lamentables: uno, ya lo he dicho, sumarse en calidad de ad-lattere sin voz ni voto a una repugnante empresa militar; dos, haber contribuido decisivamente a resquebrajar la unidad de las naciones europeas, que gracias a actitudes como la suya o como la de su amigo Blair han conseguido que volvamos a lo de que cada uno haga la guerra por su cuenta.

    Y ya no me irrito más. Lo paso muy bien leyéndoles.

  12. David P.Montesinos

    Que no se me olvide, Paco, – le amenazo con leer hoy mismo su intervención en Pasajes y aprovecho para felicitar a Serna por “El pensamiento ordinario. La experiencia del blog”, donde explica cuestiones que deberíamos saber quienes participamos con mayor o menor frecuencia en esta tertulia-. Echeverría me parece un personaje digno de una y de muchas entrevistas, como me lo parece por ejemplo Manuel Castells, al que se nombra también en dicha entrevista al hilo del asunto de internet y el tercer entorno. Echeverría no es un “personaje”, no tiene valor icónico, no representa a nadie…Lo que intenté sugerir es que había infinitamente más espesor intelectual, más destreza en el análisis, más inteligencia y más conocimiento en una sola frase de Echeverría en la entrevista de Pasajes que en cualquiera de los discursos de Aznar… Creo, como el señor Millón, que es importante detenerse en este tipo de distinciones, pues de lo contrario corremos el riesgo de que el debate suscitado por el post se convierta en un simple plebiscito sobre la popularidad del personaje, y creo que no es eso lo que usted y Serna pretenden.

  13. Marisa Bou

    Desde luego, yo también me lo paso muy bien leyéndoles. No he participado en este debate porque, como creo que ya saben, el personaje no me merece más que desprecio.

    Dicho esto, no puedo evitar una breve intervención para decir que estoy completamente de acuerdo con los señores Montesinos y Millón. “Significativo”, “relevante”, “célebre”, son adjetivos con más de una acepción, siendo unas positivas y otras negativas.

    Así pues, sigan ustedes su debate, que yo esperaré al próximo, por si despierta más mi interés.

  14. jserna

    La popularidad es un estigma o es una ventaja o ambas cosas a la vez. Por lo que parece, alcanzar la celebridad es un sueño televisivo o mediático de amplio espectro. Es decir, se trata de una patología muy extendida que afecta a sectores muy distintos y muy distantes. Desde el paleta de Cornellà hasta el banquero de las altas finanzas. Todos quieren destacar pero sobre quieren lograrlo con el reconocimiento de su persona: esto es, con el aplauso hacia lo que es o hace. Seguramente es un signo de nuestro tiempo. La discreción con que antes se disfrutaba de los éxitos personales hoy es considerada una timidez inexplicable. Hay que aparecer en los medios y ser reconocido, precisamente: identificado. Todos contribuimos a ello. ¿Qué es Facebook, por ejemplo? En pequeña o gran escala es un expositor de rostros, de perfiles, con los que familiarizarnos. ¿Qué son los avatares que se adjuntan en un blog? Caras o monigotes que nos sirven para mostrarnos de alguna manera. Nos exhibimos y de ello se sigue una mayor o menor celebridad. Sé que esto no me va a reportar un gran prestigio intelectual, pero debo ser sincero: yo leo todas las semanas el ‘Hola’. ¿Por qué? ¿Para qué?

  15. Angel Duarte

    Apasionante, el tema. En realidad a mí Aznar me parece MUY relevante. Y me lo parece porque, a mi entender, personifica el triunfo de un concepto que no veo haya aparecido en los comentarios: voluntad. Todo en él, antes como gobernante, ahora como soi-dissant intelectual remite a un esfuerzo sistemático de superación. Es, en realidad, el más nietzscheano de los políticos españoles desde los albores de la transición.
    ¿Que no da para más? Esa es otra cuestión.

  16. jserna

    ¿El triunfo de la voluntad, señor Duarte? Nos pone en bandeja la broma histórica, pero no caeré en la tentación de hacer analogía alguna. Vaya. ¿”Un esfuerzo sistemático de superación”, dice? ¿Y qué hay de nuevo en este empeño tan español de luchar contra el viento, de remontar la corriente, de batallar solo? En el fondo, no es que Aznar haga eso: es que quiere verse y recordarse así.

  17. Angel Duarte

    Por cierto, me temo que la acendrada españolidad del personaje no le impidió, en su momento, tejer todo tipo de redes de cooperación -aquí y allí- y de estrategias de acumulación de complicidades y esfuerzos. Lo que tampoco resulta nada tranquilizador.

    Siento la intervención sincopada, pero estoy en Gerona abusando de la wifi del vecino y se ha dado cuenta.
    (lo mío sí que es españolidad, casticismo y picaresca).

    Corto y cierro.

  18. jserna

    Por cierto, sr. Duarte, a ver si le dice a Miguel Veyrat que se pase por aquí. Nos abandonó, quizá yo lo ofendí, y no se ha sabido más de él. Lo digo por los lectores de este blog que aprecian sus comentarios y su labor como poeta. Soy una persona que puede ofender, claro: incluso involuntariamente. Pero debo saber de qué se me acusa. Para cortar o para restañar heridas.

  19. Marisa Bou

    Estoy de acuerdo con Justo: ¿qué significa eso de “probablemente”? No se puede probar que dios existe, de la misma forma que no se puede probar que no existe. Pero la razón no necesita de la existencia de dios, ni tiene porqué admitirla.

    Lo que me fastidia de este tema es que “ellos” cuentan con presupuesto para publicidad, mientras que los ateos nos vemos abocados a hacer una colecta para poder pagar los anuncios. Pero sí, Justo, ya que nos cuesta un buen esfuerzo, al menos hagámoslo bien: dejémonos de probabilidades y afirmemos: “Dios no existe, ni falta que nos hace”.

    Ciertamente, parece que Miguel Veyrat, al haber perdido a su más enconado debatidor, el señor Kant, no se interesa ya por este blog. Ahora mismo, con el tema inaugurado (dios sí/dios no), es raro que no haya intervenido. Creo recordar que una de mis primeras intervenciones fué, precisamente, sobre este tema. Y tanto Veyrat como Kant, se apresurarn a darme la “bienvenida al mundo de la razón”. El entrecomillado se debe a que ésas fueron sus palabras exactas, no a que yo lo ponga en duda, claro está…:-)

  20. Paco Fuster

    Uno de los mejores discos publicados en 2008 en España (el mejor para mi, junto al de “Russian Red” y el de “Vetusta Morla”) es el disco de un guitarrista y cantante llamado Jairo Zavala, que responde al nombre artístico de “DePedro” y que ha sacado su primer disco en solitario titulado igualmente “DePedro”.

    Digo esto porque en ese genial disco hay una preciosa y muy emotiva canción titulada “Miguelito”, dedicada a un amigo del artista llamado Miguel. He encontrado una versión con un sonido aceptable (siendo Youtube y una actuación en directo grabada) y quiero enlazarla y dedicársela a Miguel Veyrat. El sonido es mejorable, pero este chico es un virtuoso de la guitarra y un artista de lo mejor que hay en España (si sirve de algo mi criterio musical). Espero que le guste a Miguel, que lea esto y que vuelva al blog:

    http://es.youtube.com/watch?v=MRo-g4c7xCs&feature=related

    Además de ser una canción muy buena, la letra parece pensada justamente para la ocasión. Donde dice canciones (el Miguel de la canción es músico también) pongamos poemas:

    “Ay Miguelito, quédate un ratito.
    Nos gusta oir tus canciones,
    esas tan bonitas que tú compones.
    Ay Miguelito, quédate un ratito.
    Tú que reías al amanecer,
    tú que eras el último en caer.
    Tienes todo en tu mano,
    más de lo que nadie tuvo jamás.
    Ya no te sabe a nada,
    toda esa felicidad…”

  21. Ana Serrano

    Voy a permitirme presentarles a un amigo, al que tengo adoptado como hijo, y al que conocí por medio del desaparecido Miguel Veyrat. Alguien maravilloso y que hace crítica musico-cultural en El Confidencial y se llama Incitatus. Sabe más de religiones y de clérigos que casi nadie (digo “casi” por prudencia, que saben ustedes que soy muy mesurada yo). Él, en su último artículo, nos da el origen de los buses ateos y beatos aquí:

    http://www.elconfidencial.com/cache/2009/01/10/cultiberio_45_teologia_autobus.html

  22. Mary Wollstonecraft

    Gracia. Aznar les hace gracia. A mí no.

    Si José María Aznar fuera un empleado de pompas fúnebres, un vendedor de telas, un pasante de notario, quizás me haría gracia su aire chulesco, su prepotencia, su seguridad, su evidente carencia moral, intelectual… cerebral, pero ha sido el presidente de mi país durante ocho años; ha ganado las elecciones por dos veces y una de ellas con mayoría absoluta. Hasta cuando las ha perdido ha sido con una cantidad de votos acongojante y eso me da terror. No él; él no me da terror, sólo asco y, en cierto modo pena. Me da miedo que algo que parecía producto de una extraña conjunción de astros, o no se sabe de qué, pero de algo raro, como fue la elección democrática de Hitler, se haya repetido aquí y no comparo a Aznar con Hitler, ni mucho menos, pero sí la sinrazón que puede llevar a millones de personas a elegir para que dirija su país a alguien tan incapacitado, tan evidentemente incapacitado mentalmente. Aznar es un personajillo que está en el mismo límite de la locura, pero que se ha crecido y crecido y crecido y que ya no calibra su propia ridícula menudencia y opina y diserta, perora y dicta dogmas a golpes de melena y de bigote porque puede, porque entre todos lo hemos puesto ahí y ahí sigue y a mí me da miedo, mucho miedo.

    Prefiero el bosque obscuro, cubierto ahora de nieve y mis lobos. Allí todo es verdad y todos somos quienes somos realmente.

  23. jserna

    No sé por qué se ensañan con José María Aznar, repudiándole tan acusadamente. A Aznar deberíamos cuidarlo para siguiera entre nosotros opinando, evaluando; para que siguiera mostrándose y exhibiéndose; para que siguiera hablándonos y juzgándonos, sotaneándonos, sermoneándonos. Aznar es el objeto de estudio que todo analista desearía tener. Igual que los manuscritos, notas, diarios y correspondencia del ex presidente serían los documentos que todo historiador anhelaría consultar. Qué biografía podría salir de esas fuentes, qué historial podría redactarse.

  24. David P.Montesinos

    Vale, cuidemos de Aznar, pero no le comparen con Nietzsche, como ha hecho algún contertulio… Ya sé que el padre de Zaratustra tuvo algunos excesos y dijo más de una burrada, pero éstamos ante un cíclope de la historia del pensamiento contemporáneo, y eso, cuando ya he escuchado reapropiaciones hitlerianas y joseantonianas, que ahora me salgan con que Aznar es la encarnación del superhombre, hombre, por favor.

    Yo me pregunto, respecto al asunto de los autobuses, en el caso de que Dios realmente exista, ¿andará muy preocupado en las alturas con este asunto? Y todavía más angustiago, me pregunto, ¿y si no solo Dios ha abandonado a su suerte a su adánica criatura sino que además nos ha abandonado también Miguel Veyrat?
    Me viene a la memoria cierto relato de una experiencia personal de Cioran. Él insistía en su descreímiento. El interlocutor le expuso entusiasta las vías tomistas que demostraban la existencia del Supremo, el argumento ontológico de San Anselmo… nada, que Cioran no claudicaba en su impenitente ateísmo. Al final, desesperado, el buen hombre le dijo a voz en grito: “Le doy mi palabra de honor de que Dios existe”.

    “Ahí sí confieso que me tambaleé unos segundos en mis convicciones”, concluye Cioran.

    Yo, la verdad, me conformaría con que Dios no se usara como excusa para justificar más atrocidades… Malos días para tal desideratum, sea dicho de paso.

    Un apunte para Paco, cuyas aptitudes para el humor también me han dejado gratamente sorprendido. Su reseña sobre Pedraza-Villaronga es estupenda. Lo hablaremos en privado, pero no coincido con la valoración despectiva de los filmes del autor entre “Tras el cristal” y “El mar”. A mí sí me gustó “El niño de la luna”, aunque me temo que su opinión obtiene en este punto más consenso que la mía. Ya me quedé casi solo hace veinte años defendiendo dicho film. Tampoco coincido en que “El mar” sea su mejor filme, yo creo que Villaronga nunca superó “Tras el cristal”. Es cierto que la maldición sobre aquella opera prima, pateada literalmente en el Festival de Berlín, le puede haber pesado, pero hay que advertir el otro lado de este asunto. Yo creo que si, como usted dice, se trata de un autor de culto es precisamente por aquello, y eso en cierto modo también le beneficia y le convierte en alguien sobre al que usted y a mí nos merece la pena hablar, pues lo consideramos significativo. A mí me parece un film clave para entender algunas de las claves ocultas y más siniestras del imaginario occidental de segunda mitad de siglo, ese que cree haber “blanqueado” un pasado terrible y haber saldado definitivamente cuentas con su propia historia. Creo recordar que en “Intransiciones”, Eduardo Subirats dedica un estudio -lo leí hace muchos años- al film para, junto a la inolvidable “La mitad del cielo”, considerarlas como referentes esenciales para entender la España que salía de la negritud del franquismo y se abría hacia la condición de nación moderna y europea. Hablamos en privado si usted quiere porque el tema es interesante.

  25. Paco Fuster

    Ya dije, Justo, que la letra de la canción parecía pensada para Miguel Veyrat. Solo espero que este blog que tantos momentos de felicidad le ha aportado, aún le siga sabiendo a algo y que vuelva pronto. Más ya no podemos hacer. Yo ayer me tiré un buen rato pensando en una forma original de pedirle que vuelva y luego un buen rato más buscando el video y escribiendo el comentario. Pues eso.

    A David Montesinos: gracias por leer la reseña y, como tu dices, ya hablaremos en privado sobre Villaronga, sobre qué película es mejor y sobre su condición de director de culto. Hablaremos. Sobre aptitudes para el humor (supongo que lo dices por algunas cosas que digo en la reseña), ya dije cuando lo de los camareros y las bodas, que últimamente he ido abandonando, al menos en determinados círculos y por razones obvias, mi faceta cómica e irónica. Pero eso ha sido ahora que me he hecho mayor. En mis años jóvenes -aquellos maravillosos años- epatar al personal con mis provocaciones era el pan mío de cada día. Mis compañeros de colegio aún me lo recuerdan cuando nos encontramos y recordamos viejas hazañas. ¡Qué tiempos…!

  26. Angel Duarte

    Yo no lo he comparado con Nietzsche… he hecho una caracterización del personaje Aznar: voluntad, voluntad y voluntad. Poca cosa más. Por eso -y sólo en eso- he dicho nietzscheano, nada más.
    Por lo que se refiere a Miguel Veyrat, le ví por Sevilla un dia de primeros de año. No hablamos de su blog, don Justo. Pero vamos, no creo que se haya enfadado. Es un hombre bregado en las luchas dialécticas. Me imagino que volverá. En ese caso, váyase preparando.
    Abrazo

  27. Juan Antonio Millón

    Perdonen mi retraso a los comentarios del blog, pero ayer pasé todo el día con mi madre, quien después de una severa trombosis se haya perdida en los pasillos y los callejones sin salida de su memoria. Aunque tarde, quisiera comentar con ustedes algo sobre el tema de la campaña sobre la existencia de Dios. En un principio pensé que tratar esa cuestión por ese medio no era sino una muestra más de la banalización de las ideas. Sinceramente, no creo que avancemos hacia ningún sitio exponiendo eslóganes publicitarios. Pero después de leer la entrevista que aparece hoy en el País al presidente de la Unión de Ateos y Librepensadores, Albert Riba, entiendo mejor y aplaudo su iniciativa. En ella dice: “Pensamos que había una necesidad objetiva de hablar del tema, de hacernos visibles. Que la gente tenía ganas de hablar del ateismo ya fuera a favor o en contra…Nustra campaña está dirigida a quienes no creen para que piensen que hay mucha más gente…Es bueno que se sepa en el trabajo, en los bares, que uno es ateo y que se puede seguir siendo amigo y tomar copas sin que pase nada”. Comprendo esta actuación, vistos los excesos, la presión agobiante, la ingerencia desleal y el más intolerante y reaccionario pensamiento que hoy demuestra la gran mayoría de la Iglesia católica. He leído el artículo de Incitaus, que nos recomendaba Ana Serrano, y allí se se enmarca perfectamente el problema: “Miren ustedes, el problema no es que exista Dios o que no exista. El verdadero problema es que existe el clero. No ya el católico o el cristiano: todos los cleros del mundo y de la historia, salvo el de algunas confesiones budistas minoritarias, son iguales, desde los chamanes neandertales al ayatolá Jamenei o al cardenal Poupard”. Pero no sólo los budistas, incluso dentro de la Iglesia, podremos encontrar disidentes, gente comprometida con la justicia, con la libertad, que, a pesar de estar marginados, siguen fieles al Evangelio. Hoy, precisamente, recibo un e-mail de un amigo, perteneciente al Grup de Retors del Dissabte, Nadal Carreres, quien me envía el extraordinario discurso que el fotógrafo y periodista Gervasio Sánchez leyó en la entrega de Premios Ortega y Gasset, el pasado año y que no obtuvo ninguna repercusión. Allí decía: “Pero, como Martin Luther King, me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y, como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de muerte”. Alentemos, pues, la disidencia, la voz que desde dentro dice basta y muestra su inconformidad, como la de Gervasio, ante la miráda atónita de la Vicepresidenta del Gobierno, y la de todos aquellos que formulan su inconformidad Que escandalicen; qué felicidad para que el aire salutífero entre en los salones estancos de sus señorías.

  28. Ana Serrano

    Ojalá se recupere del todo su madre, Juan Antonio. Sabe que hay casos y espero que el suyo sea uno de ellos y lamento profundamente que esté pasando por momentos así. Un abrazo muy fuerte.

    Incitatus es un hombre, perdón, un caballo, fundamentalmente inteligente y bueno y eso se nota en todo su pensamiento y su discurso que escribe magníficamente y con esa pizca e humor que quita hierro a todo lo que dice, como si pidiera un poco perdón, como todas las personas muy educadas. Hace años que prepara una historia de nuestra iglesia católica que, por lo que he leído, es espectacular.

    Aquí el discurso completo de Gervasio y la fotografía que le premiaron, por lo que daba las gracias en él.

    http://www.emboscados.com/foro/viewtopic.php?TopicID=2717

  29. Juan Antonio Millón

    Muchas gracias, Ana, por tus amables palabras, aunque, por desgracia, la última visita con el neurólogo no nos deja lugar a la esperanza y la evolución -después de casi un año- no es sino la de una paulatina pérdida. Lo vivo como un largo y descorazonador adiós, o como un reencuentro atónito con las emociones y las caricias de la madre de la infancia; o el descubrimiento más extraño de la madre-niña, con sus miedos y sus juegos.

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