0. Metáforas. Es muy tentador hacer metáfora de una imagen, hacer símbolo de una fotografía, convertirla en el corazón de una noticia. Pones una instantánea en un periódico, en la primera plana o en páginas interiores, le añades un pie sintético y figurado, y ya está: ya tienes una metáfora de algo real, concretísimo: lo conviertes en el corazón que bombea, el corazón que irriga la información. Perdonen las molestias, digo… las metáforas.
¿Es una operación falseadora o manipuladora? No siempre; y no necesariamente. Lo que ocurre con las metáforas periodísticas es que acaban sustituyendo la noticia: en una fotografía a la que le damos un valor simbólico vemos más de lo que hay. Vaciamos su contenido, su significado, y dejamos su significante volando, flotando. Después hacemos un transplante, le ponemos otro corazón para que bombee un nuevo significado: más rico, más pleno, más simbólico. Perdonen la metáfora.
Leo la segunda acepción del Diccionario de la RAE. Metáfora es la «aplicación de una palabra o de una expresión a un objeto o a un concepto, al cual no denota literalmente, con el fin de sugerir una comparación (con otro objeto o concepto) y facilitar su comprensión». Facilitar su comprensión o, simplemente, entenderla de otro modo.
En la prensa, muchos periodistas se valen de la imagen y de la palabra para presentar en sentido figurado lo que de entrada tiene un sentido recto. Es una manera de abreviar la realidad; es un modo de ejemplarizar con un hecho; es una forma de hacer símbolo de algo concreto. ¿Ejemplos? Pongamos algunos.
1. Francisco Franco en El País
El diario El País ha informado en distintas ediciones de la retirada de la estatua ecuestre de Francisco Franco. Han sido crónicas firmadas por Pablo Ferri. Entre el día 6 y 7 de abril, esas informaciones publicaron en distintas ediciones y con desarrollos diferentes, siempre acompañadas de la misma fotografía, de José Jordán.
La estatua ecuestre estuvo durante décadas en una plaza de Valencia, la plaza del Caudillo. Años después, a partir de los ochenta, cambió su destino: el Patio de Armas de la Capitanía de la III Región Militar. Ahora, en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, dicho conjunto sale de ese emplazamiento para ser depositado en un almacén del Ejército de Tierra sito en Bétera. ¿Qué vemos al observar la instantánea de Jordán? Los pies de fotos han ido cambiando.
En la edición digital del día 6 de abril puede leerse: «Una grúa eleva la escultura ecuestre de Franco tapada con una sábana para su traslado a Bétera.– JOSÉ JORDÁN». En una de las ediciones del 7 de abril leemos: «Una grúa traslada la estatua ecuestre de Franco a un almacén de Defensa en Valencia.– JOSÉ JORDAN». Se trata de una versión digital a la que podemos acceder en este enlace que les pongo. En otra de ese mismo día, en papel y en la sección «España» de la edición de la Comunidad Valenciana, leemos: «La estatua de Franco, tapada por una sábana, sobrevuela la valla del Cuartel General./ JOSE JORDÁN».
Me ha sido imposible acceder a la versión digital de dicha noticia, firmada como las anteriores por Pablo Ferri. Paso a reproducirles esa última información. Merecería un estudio detallado acerca de lo que es la realidad y acerca de lo que es su conversión en alegoría.
El País, miércoles 7 de abril de 2010
«Franco y su caballo dejan Valencia
Defensa traslada la estatua a un almacén en Bétera tras 27 años.
La estatua en bronce de Francisco Franco a lomos de un caballo abandonó ayer el Cuartel General de Alta Disponibilidad del Ejército en Valencia, la antigua Capitanía, tras varios meses de incertidumbre acerca de su nuevo paradero. Al final, después de barajar varios museos y dependencias municipales, el Ministerio de Defensa ha elegido un depósito militar en Bétera, donde el caudillo y su corcel pasarán los días cubiertos con una lona.
La de Valencia es una de las cuatro estatuas hermanas que el escultor valenciano José Capuz modeló en la década de los sesenta. Las otras tres, en Madrid, Santander y El Ferrol, ya habían sido retiradas de sus emplazamientos públicos. La de la capital valenciana, que ya se arrancó de la plaza del Ayuntamiento en 1983, reposaba desde entonces en el patio del cuartel a la espera de un hogar definitivo. La Ley de Memoria Histórica ha favorecido este traslado y deja en el precipicio el escudo preconstitucional que tutela la entrada del cuartel. El Gobierno ya ha retirado, con la estatua de Franco, 322 iconos franquistas de dependencias militares desde que la ley entrase en vigor.
El operativo que tenía montado Defensa desde la 09.00 deparó tan sólo un par de minutos interesantes, cuando un Franco inerte tapado por una sábana surcó los aires ante la mirada ociosa de policías locales, militares y periodistas. Una grúa, dirigida por operarios del ministerio, elevó el monumento sobre la tapia del cuartel y lo posó en un armatoste de latón en la base de un camión, a punto para marchar a su nuevo hogar. La casualidad quiso que la efigie del caudillo se perdiese en la caja justo cuando las campanas del convento de Santo Domingo, sede hoy del cuartel, tocaban las 12.00. Las nubes y los flashes de un grupo de turistas asiáticos completaron un ambiente surrealista con el caudillo ganando el suelo vendado como una momia.
No hubo ningún incidente, ni gritos a favor ni en contra, ni saludos fascistas o gestos de nostalgia. Los pocos veteranos que observaban, carpeta en mano, esperaban el permiso de la autoridad para superar el cordón policial y poder realizar sus gestiones. Un paseante, en la acera de enfrente, recordaba los intentos del consistorio en 1979 por desterrar la estatua del centro de la plaza del Ayuntamiento. Entonces el equipo de Gobierno, dominado por el PSOE, aprobó una moción para retirar de la vía pública todos los símbolos y figuras de la etapa no democrática.
La dificultad que entrañaba retirar en aquel tiempo la estatua poco tiene que ver con la indiferencia de ayer. En 1983, tras varios intentos fallidos por la presión de los grupos ultraderechistas, una cuadrilla de afiliados al PSOE y al sindicato UGT, antiguos trabajadores de Ford, se encargó del trabajo bajo la mirada y protección del entonces concejal de Cultura, Vicent Garcés, el alcalde, Ricard Pérez Casado y su jefe de gabinete Vicente Blasco Infante. Los afines al dictador, desde su muerte en noviembre de 1975, no habían dejado de homenajear su efigie con ramos de flores y una bandera en su puño que reponían insistentemente. La izquierda radical tampoco ayudaba. En 1977, el Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico, FRAP, a la izquierda del Partido Comunista (y en el que en su día militó el actual portavoz del Consell, Rafael Blasco), trató de derribar al caudillo de bronce con un camión y unas correas metálicas. No lo consiguieron, pues los anclajes de la estatura estaban fuertemente enraizados. Al final, y tras considerar varios emplazamientos, como el Museo de Bellas Artes San Pío V o el Museo Histórico Municipal, se optó por la Capitanía.
Esta odisea pausada acabó ayer, con la figura de Franco y su jamelgo encerrado en un cajón metálico. Al igual que en la década de los ochenta, el Ministerio de Defensa consideró varias localizaciones para aparcar la estatua, desde el Museo Histórico Militar hasta el Depósito municipal de estatuas de la avenida del Cid. En el primer caso, su director avisó de que no había más espacio que una esquina del patio; en el segundo, las dimensiones del conjunto imposibilitaban acomodarlo.
Al final domirá en Bétera, en un almacén del Ejército de Tierra, bajo una lona. Sus vecinos no le echarán de menos, por lo visto ayer en el cuartel, ni siquiera la alcaldesa, Rita Barberá, que obvió el acontecimiento».
2. José María Aznar y Mariano Rajoy en El Mundo
Observemos esta portada, la imagen central y el pie de foto. Toda la información gira en torno a dicho eje gráfico. Es una fotografía que ilustra la primera plana de El Mundo, del 9 de abril de 2010, una instantánea de Marcelo del Pozo/Reuters. Leo el pie:
«Aznar pone a Rajoy en su sitio. José María Aznar celebró ayer en Sevilla el 20º aniversario de su proclamación como presidente del PP junto a la directiva del partido de entonces. Al acto acudió también su sucesor, Mariano Rajoy, al que Aznar puso en su sitio para la foto de familia».
Hemeroteca y Blogosfera sobre la monumentalidad franquista:
https://justoserna.wordpress.com/2009/10/08/el-yugo-musulman
JS, «El caballo de Franco», El País, 1 de abril de 2009
https://justoserna.wordpress.com/2009/03/28/el-valle-de-los-caidos-cincuenta-anos
https://justoserna.wordpress.com/2009/02/07/la-doctrina-del-fascismo
https://justoserna.wordpress.com/2007/11/20/el-valle-de-los-caidos




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