Uno. Sábado, 8 de mayo de 2010.
«No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo».
Eso señaló Oscar Wilde en un célebre aforismo.
De momento no tengo nada que decir. ¿Por fin una crisis tras casi cuatro años ininterrumpidos?
No, supongo que es algo menos grandioso: una fatiga, una simple astenia primaveral.

Deja un comentario