Los amigos del blog

Uno. El sábado 10 de julio en L’Almardà, en la playa de Sagunto (Valencia), un grupo de amigos de este blog nos reunimos para una cena fría. Fue un momento muy agradable. Iré insertando algunas imágenes de la velada. Adivinen los nombres de los presentes en cada instantánea. Ah, y perdonen el desorden:

Fotografías de Isabel Zarzuela

Dos. ¿Cuál es el tema de este post? Como podrán apreciar, los asuntos varían, justamente para no cambiar el post. Vamos hablando de nuestras respectivas actualidades, de las novelas que leemos, de las películas que vemos, de lo que nos pasa o aún no nos pasa. El blog continúa con la pereza del verano, sin actualizarse, pero con latencias periódicas.

57 comments

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  1. Juan Antonio Millón

    Paréceme a mí que lo más importante acaecía fuera de campo, esto es, del campo de la imagen que recoge a ese grupo de personas sentadas en animosa y amable conversación y escucha. ¿Que qué había fuera de campo? Pues un lugar cuasi idílico -ya que para una mayoría de los increyentes allí reunidos no hay posible Edén..¿y, por ende, no hay posible Infierno?-: Palmeras, aguas llenas de sedimentos que corrían por acequias, el sonido de los guijarros empujados por la pleamar -que nos relaban viejas historias marinas o terrestres, alguna de ellas triste como la que inspiró a “Inés”, Justo y Marisa, en cierto momento en que devanaban, junto a la playa, la infelicidad de Carmen Laforet-, la melopea de las cigarras ya entrada la noche, o los denodados intentos de nuestra preciosa infanta, Helena, por participar en el círculo imperfecto de los convocados.

  2. Isabel Zarzuela

    Efectivamente, sr. Millón, don Justo y doña Encarna nos transportaron a un lugar cuasi idílico. Los amigos del blog cenamos muy cerquita del mar, paseamos por su orilla, bebimos buenos vinos, tomamos exquisitos postres y brindamos con champagne.

    Y reímos… reímos mucho.

  3. Juan Antonio Millón

    Coincido con usted, doña Isabel, en que lo esencial acaeció en el grupo de amigos, en “los amigos del blog”, que, como esos “amigos del bosque” de los que habla Cercas en Soldados de Salamina, también -a su manera- rescatan, acogen, dan cobijo y feliz vida a esas almas desprovistas de corporeidad que pacen por los lares virtuales del ciberespacio: “En campos de zafiro pacen estrellas”. ¡Por Dios, el cordobés!

    Antes quise interponer sólo un “contrapunto” con esa llamada a lo que rodeaba el “punto”, la punción cordial del grupo de amigos. Qué duda cabe que el verdadero campo animado fueron los cuerpos locuaces que quedan archivados en esas imágenes fotográficas, que la diestra mirada de Isabel -a pesar, todo sea dicho, de los inconvenientes que presentó la cámara- supo captar.

    Rodeados de ricas viandas y feraces y refrescantes caldos, la solaz alianza amistosa derivó hacia la expansión torácica de la risa y los felices desvelamientos -al menos para los que nos sabemos parmenídeos- de las variadas opacidades blogeras.

    Perdonen este lenguaje, pero hoy Góngora me ha tocado. Y no me sean mal pensados…

  4. Marinero de los mares del destino

    Folgaba arrumbado en mi barquita bordeando las costas levantinas, escamado con la flora y fauna de estos lares y maldiciendo la hora en que arribé a estos puertos. Comencé a pensar en latín, lo que me descubrió que me hallaba a la altura de la antigua y excelsa Murviedro, cuando una luz, allá en esa tierra que dicen firme, hizóme alzar mis sendos-dos plúmbeos ojos y abandonar, siquiera un instante, los proyectos que mi pérfida testa pergeñaba en esos mismos instantes. Abandoné pues mis siniestros y biliosos planes hacia ladinos sujetos basuriles, indignos de la tierra del poeta, que junto con tuertos que podrían ser piratas y beatos que incumplen sus propios mandamientos, pasan por respetables representantes del pueblo, y me dije: “tengo estos huesos hechos a las penas// y a las cavilaciones estas sienes:// pena que vas, cavilación que vienes”// como el mar de la playa a las arenas.

    Abandonada esa intensa reflexión poética, centréme en la luz cual Caroline y, como la tarde era ominosa, decidíme virar el rumbo y hender las aguas claras, pues la calma chicha resultaba exasperante. Bogué y bogué en pro de aquella emisión lumínica que refulgía en el atardecer plomizo, como mis dos sendos ojos, como esta tierra de locos; bogué y bogué con perseverancia, con arrojo, con un remo que casi me extrae un ojo. Cual anuncio de Nivea arribé a la costa, repleta de aerolitos graníticos que a más de uno haría tragar para silenciar tanta ignominia, tanta hipocresía, tamaña desvergüenza; arribé a la costa, digo, cual anunciante de Nivea. El torso desnudo, la melena lacia al viento y Tormentosa siempre en al cinto. Algunos playeros me miraron extrañados, pero con un rugido los dispersé a todos y, brincando cual gacela en un campo de amapolas, díme un rijostio de alivio contra unas cañas marjaleñas que había allí plantadas. Tras el percance, dirigíme hacia aquella luz rielante que parecía susurrar ni nombre.

    Cuando la alcancé topéme con varios individuos, de diversa calaña, que departían, al parecer, amigablemente, aunque en el momento de mi llegada uno de ellos empuñaba un cuchillo. Tormentosa susurró a mi lado, pero enseguida relajéme al distinguir, con mi vista lincéica, que estaba dando cuenta de un hermoso pastel. Sentí envidia de aquellos mortales, debo reconocerlo, pues parecían estar a gusto. Allí yacían los restos del manjar con el que se habían deleitado los bribones. Las botellas de vino parecían reliquias de un mundo olvidado, y lo mismo podía aseverarse de unas deliciosas tartaletas y del jamoncito, bien cortado y fino. Por un momento tentado estuve de despacharlos a todos y hacerme con el preciado botín, pero un extraño acceso de melancolía me hizo volver sobre mis pasos y escuchar su conversación pausada, sus gorjeos gorjiles, y sus bromas. Añorante de un buena conversación, acuclilléme, que no acuchilléme, y, cerrando mis par de sendos ojos, les escuché hablar hasta bien entrada la noche.

    Para mi vergüenza debo confesar que me quedé algo transpuesto. Al parecer fueron los anfitriones los que, al despuntar el alba de la mañana siguiente, me encontraron junto a su puerta roncando y relamiéndome en sueños. Me despertaron tocándome el hombro, como temerosos de importunarme y, con la cortesía y amabilidad que les caracteriza, me invitaron a desayunar. Yo les miré sorprendido, pues la generosidad no es algo que abunde por estas tierras, por estos mundos. Acepté la invitación y, mientras daba buena cuenta de los restos del manjar de la noche, departimos. Pero eso es otra historia.

  5. jserna

    Fue un espectáculo, sí, lo del Marinero. No lo recordará, pero empezó a cantar desafinando. ¿Qué cosa?

    Quince hombres sobre el cofre del muerto.
    Ron ron ron la botella de ron.
    La bebida y el diablo hicieron el resto.
    Ron ron ron la botella de ron.

  6. R.S.R

    La última vez que el Marinero de los mares del destino nos visitó, se marchó sin más compañía que un obscuro tabardo y ebrio de ron. Espero que haya navegado por mares exóticos y cálidos. Me alegro de que este marino errante, haya sorteado todos los peligros y recale de nuevo por estas costas.

    Parece ser que así fue, una velada agradable que el Sr.Millón nos relata en imágenes e impresiones poéticas. Según parece ,un encuentro presidido por la agradable y animada conversación hasta altas horas, arrullada por el ruido y la sensualidad de l’Almardà y estimulada por los efectos de las buenas viandas y mejor vino que, por lo que nos muestran las fotos,degustaron.

    Lástima que se quedase acuclillado y no se uniese a aquél grupo pues, según nos relatan los asistentes y puede apreciarse en las imágenes, pasaron un buen rato. No quiero ni pensar que fue lo que quedó fuera del campo de visión de la cámara, aquello que permaneció oculto e invisible, pero que sin embargo dejó huella y que usted , adormilado por los efluvios del ron,también se perdió.

  7. Marisa Bou

    Al señor Marinero quiero yo recordarle que le ofrecimos una copa del buen vino que escanciábamos cuando llegó, y que él, tan huraño siempre, rechazó, corriendo espantado a esconderse tras las cañas -aquellas con las que tan tontamente había tropezado un momento antes- pues parece ser que no es muy dado a departir con nadie, sino más bien a rumiar a solas sus descabalados pensamientos.

    Piense usted que somos gentes de buenas costumbres y mejor humor, y que lo único que pretendíamos era hacerle partícipe de la fiesta que celebrábamos. No tenía usted necesidad de quedarse a la puerta, como un menesteroso. ¡Anímese, hombre!

  8. jserna

    Como pueden ver, no renuevo el post. De momento.

    Les dejo con las fotografías de nuestro encuentro en l’Almardà. La semana que viene, un post nuevo. El que aparezca será el cierre de la presente temporada. No sé decirles el día exacto de su publicación…: solamente puedo pedirles que permanezcan atentos a la pantalla.

    Muchas gracias.

  9. jserna

    Pues sí, fue un encuentro simpático. A la próxima ‘quedada’, nos vemos aleskander62. Llegadas estas fechas, la verdad es que me ataca la pereza. Aparte de cumplir con las obligaciones (notas, actas), sólo queda tiempo para relajarse y dar alguna conferencia prevista: una, el pasado viernes; la otra, el próximo viernes. En una, hablando de Muñoz Molina; en la otra, hablando de Javier Cercas. Me espera un largo verano de lecturas…

  10. Ines Climent

    Fue un encuentro agradable, pausado, en ese rincón todavía poco urbanizado del mediterráneo. Un remanso de paz en el que sólo se oye el rumor de las olas. Aunque lo mejor, desde luego, fue la compañía.
    Bon Estiu

  11. jserna

    Me escapo por un momento. Advertidos por Isabel y Alejandro acudimos a ver ‘Madres e hijas’, interpretada por Naomi Watts, Annette Bening y Samuel L. Jackson. Me emociona la película. El dolor y el amor, la sensación de pérdida y la impresión de error. ¿Qué consecuencias trae el embarazo no deseado de una adolescente? ¿Hay compulsión a la repetición? ¿Una hija dada en adopción está condenada a reiterar lo que con ella se hizo? Hay un riesgo evidente de que esta historia se convierta en un relato con moralina o en una enseñanza aleccionadora. Pero la elegancia de los actores y un guión nada tramposo lo impiden.

  12. Isabel Zarzuela

    Una curiosidad: me acabo de enterar de que el director de la película ‘Madres e hijas’, Rodrigo García, es hijo de Gabriel García Márquez.

  13. jserna

    No lo sabía. Sólo una cosa me llamó la atención: cuando al final me esperé a los títulos de crédito, el nombre del director apareció en perfecto castellano: Rodrigo García. Así, con acento. Es raro, me dije. Entre los hispanos de Estados Unidos, lo primero que se pierde es el acento: la tilde, vaya. La culpa es mía: este cineasta es muy conocido.

    Otra curiosidad. Vi la película en versión original con subtítulos. El título del film es ‘Mother and Child’. Así, en singular. Es más correcto: en realidad, es una historia la que se nos cuenta. El director no pretende ilustrarnos sobre la condición fenemina en plural. Tampoco hace metáfora de la que extraer lección.

  14. Alejandro Lillo

    Pues a mí el Marinero no me cae bien, dice demasiadas tonterías. Y no quiero darle más coba.

    La velada fue agradable, lo pasamos bien, fue agradable volvernos a encontrar y conocer algunos rostros nuevos. Repetiremos.

    La película, en efecto, es bastante buena, y tampoco sabía que el director era hijo de García Márquez. Es una buena decisión, con un padre así, dedicarse al cine, algo próximo y lejano a un tiempo del oficio del progenitor. Y si además se tiene talento, como es el caso vista la película, pues estupendo. “Madres e hijas” es un buen ejemplo de cómo con un buen guión y un buen elenco de actores pueden hacerse cosas muy interesantes. El cine, en el fondo, no necesita mucho más.

  15. Marisa Bou

    ¡Ay, don Alejandro, no sea usted duro con nuestro marinerito! Tengo entendido que, desde aquel aciago día en el que -huyendo de la feroz persecución de las naves reales- la suya entró, creyendo él que se internaba entre nubes de tormenta para dar esquinazo a la soldadesca, en un túnel abierto en el tiempo por un oscuro mago, viniendo así a parar a este tiempo nuestro, tan aterrador para un marino de tan pocas luces, anda el pobre sin salir de su desconcierto, saltando de asombro en asombro y de susto en susto. Nuestras exigencias no le ayudarán a comprender lo que le ha ocurrido. Seamos caritativos y ayudémosle a adaptarse a los nuevos tiempos, si ello fuera posible.

    En cuanto a la peli que comentan, me gustó, sí, pero el tema me chirría un poco, porque no acabo de entender cómo una mujer tan dura -la hija- puede renunciar a… y hasta aquí puedo llegar, por no aguar la fiesta a los que no la han visto. Lo del director (García) es una curiosa casualidad (¿o una casual curiosidad?) que yo no pude apreciar porque, como ya es habitual en mí, salí escopeteada antes de que apareciera la palabra “fin”, para no perder mi “taxi” de vuelta a casa, por lo que no pude leer los créditos de la película.

    ¡Buen veranito, señor Planas! Y a todos cuantos nos leen, claro. Espero que volvamos renovados, si el sol no nos derrite entre tanto.

  16. jserna

    Marisa, Juan, una alegría verles de nuevo por aquí. Mañana publico mi última columna en El País antes de las vacaciones. Me ha salido muy estacional, la verdad. Llegan días de lectura…

  17. Isabel Zarzuela

    Doña Marisa, cuando habla de renuncia ¿a qué personaje se refiere? ¿al que interpreta Naomi Watts o al que encarna Annette Bening?

  18. David P.Montesinos

    Dado que no puedo participar del debate sobre “Madres e hijas”, de la que me llegaron buenas críticas también de otros lugares, me permito recomendarles “Two lovers”, que lleva ya algún tiempo de cartelera pero que yo vi el pasado fin de semana. Hablando de cine, o en este caso, de sus críticos, sostengo últimamente algún que otro debate sobre el “estilo Boyero”, que no es ningún numerito erótico sino la referencia al actual crítico en jefe del Diario El País, donde comparte condición de enfant terrible con Javier Marías. Como saben, el que fuera crítico de cine de El Mundo, tiene poco menos que en pie de guerra a media cinematografía hispánica por su línea de análisis, ciertamente personal, ácida y, en ocasiones despiadada. (Ver por ejemplo algunas críticas a películas de Almodóvar, Julio Medem o sus famosas crónicas apocalípticas de festivales de cine como Cannes o la Berlinale) La pregunta, que dejo para después del verano, es si estamos en condiciones de distinguir entre una crítica de cine -y por ende de otras disciplinas como la literatura, el teatro y las artes plásticas- “seria”, profesional y académicamente pregnante o nos limitamos a leer incluso en la prensa seria a gente más o menos astuta y con malas pulgas porque nos divierte.

    En cuanto al artículo del Señor Serna, no creo que haya que pedir disculpas por advertir todo lo que de enseñación pueril tiene eso de las vacaciones. Esto suena un poco a frivolidad teniendo en cuenta la cantidad de personas que ni siquiera sabe lo que es eso de “veranear”, desde luego, pero eso no es óbice para que sepamos darnos cuenta de que el paraíso vacacional, como todos los paraísos, es algo que está en nuestra cabeza. Nunca me lo he pasado peor que cuando he estado firmemente convencido de que me lo iba a pasar maravillosamente. Las vacaciones, en tanto que son por encima de todo una expectativa de los meses anteriores, se viven sobre todo -paradojas de la vida- antes de llegar, en todas esas fiestas fin de curso, en la planificación de unos días en…, en la nostalgia invernal de días más largos y cálidos… No sé si a ustedes les pasa, pero mi día preferido del fin de semana es… ¡joder, el viernes!, es decir, ese momento mágico en que la promesa de felicidad resulta más cercana. Después no se realiza, uno comprueba que la mayoría de la gente no sabe divertirse sin fastidiar a los demás, que el ocio es un mucho de ideología para que sigamos siendo productivos mientras no trabajamos, ahora desde el consumo… ¿Cenizo? No, porque conocer a qué sabe el desencanto es el reverso de una moneda cuyo anverso es hermoso: saber que los momentos más dulces e inolvidables no surgen cuando los planificamos ni cuando el sistema decide que hemos de ser felices. Así de jodidamente paradójica es la condición existencial, qué vamos a hacerle.

    pdta: Don Alejandro, estoy a la espera, y ay de usted como no me guste la mercancía que me reserva.

  19. Isabel Zarzuela

    Y es que “solo se encuentra un sabor a los días cuando se escapa a la exigencia de tener un destino”… ¿No es así, sr. Montesinos?

  20. R.S.R.

    Leyendo el cáustico artículo de Justo (que me ha parecido más bien un relato Simpsoniano, una viñeta de Forges) o la intervención de Montesinos, inevitablemente se me viene una frase de de Groucho Marx a la cabeza:
    “ …pues en ese caso, corramos y acabemos con esto cuanto antes”.
    Después de leerles una puede caer en la tentación de pensar que “mejor no me voy de vacaciones”, pero no, claro que no, las vacaciones no son sólo eso. No son sólo una retahíla de actividades que planificamos y que nos dejan exhaustos o decepcionados. No digo que, los humanos no seamos tan retorcidos como para procurarnos nosotros solitos un calvario en lo que se supone que es un tiempo placentero, pero entre ese “paraíso vacacional” que nos montamos y el absoluto desencanto hay un espacio intermedio.Ese espacio no está planificado ni condicionado por la exigencia de pasarlo bien.Es un espacio dónde uno prueba a “dejarse llevar” y ver qué ocurre, esa actitud no es privativa del periodo estival. Está claro que de lo único que no podemos escapar es de nosotros mismos, y ahí está el problema. Desgraciadamente no podemos ni un solo día dejar de ser quién somos ,por ello nuestra manera de vivir el tiempo de asueto y de poder o no poder disfrutar de él, es sólo una prolongación o una repetición de lo que es nuestra vida rutinaria. Entre nuestra herencia judeocristiana, y el ancestral sentimiento de culpa Freudiano, parece que no podemos dejarnos en paz y disfrutar un poco.

    Sí Sr. Montesinos, los paraísos, al igual que los fantasmas, sólo están en nuestra cabeza, el contraste con la realidad unas veces decepciona y otras alivia, todo depende del punto de partida no del de llegada.

  21. Alejandro Lillo

    Me ha gustado el artículo del señor Serna. Con ese puntito de guasa que le caracteriza y que tan refrescante lo hace. El verano, a veces, parece una obligación, un agobio más que otra cosa, así que coincido con don David, parece apropiado tomárselo con tranquilidad, sin grandes expectativas, para, tal vez, saborearlo mejor. En esa línea, me recuerda un poco a las noches de fin de año, en las que parece obligatorio pasárselo estupendamente y acaban siendo siempre un coñazo.

  22. Alejandro Lillo

    Y descuide, señor Montesinos, que lo suyo está en camino, aunque parece que el librito se está haciendo de rogar.

  23. Ana Serrano

    El cambio de estación y de rutinas los tiene trastocados, como suele ocurrir. Si a eso (a su depresión veraniega) vamos, el moreno que nos envidiarán (me ha encantado su artículo, Justo, como siempre), a la larga, será un cáncer de piel. Pero no. Para mí el verano es un cambio de rutinas; celebro, como todas las estaciones y cada día, el hecho de estar viva y de que los míos estén bien. Después, poder mirar el mar, meterme en él y leer frente a él. Poco más. Cada día te trae, en verano e invierno, lo que toca ese día y sólo está en ti verlo de un modo u otro, yo creo que eso es lo que hay que trabajar.

    El fabricante de zapatos que envía a dos empleados a ver las posibilidades de su negocio a un poblado indígena y recibe dos telegramas: “Nada que hacer: no usan zapatos” y “Magnífico: aún no tienen zapatos”. Yo quiero ser como el que escribió el segundo telegrama, aunque es lo más difícil porque la vida te lleva la contraria, pero como dice Montesinos, lo mejor es la espectativa, a eso voy y eso intento, pase lo que pase después.

    Les deseo las mejores expectativas para este verano.

    De la quedada no digo nada porque morí de envidia y agradecimos, Pavlova y yo, el abrazo que nos enviaron vía Justo; sólo el asombro de cómo crece y cómo está nuestra niña, la niña del blog. No se acostumbra uno a verlos esponjase y embellecer. De los demás… yo lo de adivinar no lo practico conozco a los que conozco, nada más. Pese a la envidia, me alegro de esa tarde tan feliz.

    Feliz verano a todos.

  24. Marisa Bou

    Doña Ana, salúdeme a Pavlova y dígale de mi parte que se prodigue un poco más, que la echamos en falta. Y permítame que le diga que yo, en el caso de los vendedores de zapatos, me encuadraría en una tercera opción: “Por muy mal que nos fuera, al menos a la mitad los convencemos de la necesidad de llevar zapatos”.

    La dureza, doña Isabel, es de la hija, aunque sea para ocultar sus carencias. Porque la madre no las esconde en absoluto: renuncia a la maternidad para plegarse a la voluntad de sus mayores. La hija, por el contrario, renuncia a esa coraza que tanto le había costado fabricar para entregarse a la maternidad, con el más alto precio. ¿O no?

    Apunto lo de “Two lovers”, señor Montesinos. En cuanto a la actividad vacacional, creo que lo mejor es que disfrutemos de las cosas tal y como se vayan presentando, incluso de ese “dolce far niente” del que nos habla don Justo, que a mí me parece algo estupendo y que procuro “hacer” (o no hacer) siempre que puedo.

  25. Juan Antonio Millón

    Tonificante y refrescante, sr. Serna, su ajustado cóctel veraniego: esas medidas gotas de fino sarcasmo combinado con la pizca de apotegma frío, todo ello aderezado con hierbecillas de cotidianeidad. Un placer dosificado con una coda de punzante sabor de querencia.
    Como el sr. Montesinos, tampoco puedo opinar sobre la película “Madres e hijas”, ni tampoco de la que él nos propone, “Two lovers”. A ver si puedo verlas.

    Así que echando mi cuarto a espadas, les recomendaría que vieran como pudiesen (se puede ver en youtube, en versión original, la más recomendable), la última de Tornatore, “Baarìa”. A pesar de algunas sensiblerías y de algunas endebles fijaciones cinematográficas de hechos sociales o políticos, este film-rio es sensacional, atravesado de la sabiduría italiana de la comedia, crítico, costumbrista, con escenas de una potencia visual inusitada, que refleja el mundo mágico, sórdido, frustrante, conflictivo, cruel, humorístico, paradójico del Sur, que no es sólo la Bagheria, ni la Sicilia, sino todo el sur mediterráneo, en el que yo he podido sentirme identificado: ese mundo rural arcaico, esa infancia vigorosa, esa pasión vital.
    Sí, sr. Montesinos, el paraíso está en nuestras cabezas, pero el problema es, ¿dónde están nuestras cabezas? Vea al Marinero, a la búsqueda siempre de la suya. Vaya por usted y nuestra amistad-enemistad (como no podría ser de otra forma) una buena copa de ron o de cuba-libre. A la salud de todas y todos.

  26. David P.Montesinos

    Pues que sea a la salud de todos, caballeros. Diviértanse. Y pienso volver con lo de Boyero tras el parón.

  27. Isabel Zarzuela

    Sí, sí, doña Marisa, ahora entiendo perfectamente lo que quería decir. Coincido en casi todo con usted.

    Parece que esto se acaba. Veo que todos ustedes están deseando darse un chapuzón ¿eh? Je, je, je. Bueno, pues que sea un chapuzón de energía y salud para la próxima temporada; y como dice el sr. Serna en su refrescante artículo… “nos vemos a la vuelta”.

    Feliz descanso estival a tod@s.

  28. Juan Antonio Millón

    Coincido contigo, Juan, en que “El escritor” es una joyita de Polanski.

    “…que fue verdad, creo yo,
    en que todo se acabó,
    y esto solo no se acaba.”

    Segismundo dixit.

    Feliz verano.

  29. jserna

    Veo y leo, en efecto, que se despiden para después del verano. Yo pensaba que quizá podría concluir con un nuevo post que sirviera de cierre. Mejor lo dejo estar y nos vamos despidiendo.

    En el blog de Isabel Barceló se nos propone un plan apatecible, ideado por el poeta Marcial. No es mal plan, no:

    http://mujeresderoma.blogspot.com/2010/07/planes-para-el-verano.html

    Yo, por mi parte, me atengo a proyectos más banales, quizá parecidos a los que describo en el artículo de El País. Les dejo. Les agradezco sus amables comentarios y sabias recomendaciones. Las películas recomendadas por David P. Montesinos o Juan Antonio Millón seguro que valen la pena: habrá que añadirlas a mi lista de films clásicos o caducos que he de ver…

    Días atrás volví a ver ‘El desencanto’, de Jaime Chávarri. Con los hermanos Panero ante la cámara, con Felicidad Blanch. Es la cuarta vez que la veo y me deja tan sorprendido como la primera. Pensaba escribir sobre esa familia, sobre esa puesta en escena. Como pensaba escribir alguna anotación suelta sobre Antonio Muñoz Molina, relacionando ‘Sefarad’ con la tesis de cierto ensayo de Walter Benjamin. Y pensaba escribir sobre Javier Cercas, relacionándolo su concepción de la virtud menor con cierto ensayo de Natalia Ginzburg. Del primero ya he hablado en la Universitat d’Estiu de Gandia; del segundo me toca hablar mañana. Dejaremos descansar a los lectores del blog: ni ‘El desencanto’, ni Muñoz Molina ni Cercas. Quizá en otro momento.

    Buen verano a todos.

  30. Ana Serrano

    Sí, por favor, Justo, no deje lo del Desencanto. Lamento muchísimo que no escriba ahora sobre los Panero, pero espero que lo retome al regreso. Un abrazo y feliz verano.

  31. jserna

    Estimada Ana, me ha picado la curiosidad. No escribo un post, pero si un comentario… Perdone que escriba sin acentos. Mi ordenador se ha vuelto loco: no admite tildes.

    Para mi, ‘El desencanto’ fue una conmocion. Yo tenia dieciseis o diecisiete años cuando la vi por primera vez: en el momento de su estreno. Era un cine de arte y ensayo: me acompañaba un amigo, que amaba a Jean-Paul Sartre y a John Denver a la vez. Ambos procediamos de familias bien instaladas en el regimen, de lo que se llamaba el ‘franquismo sociologico’. La pelicula de Chavarri nos cambio la vida. Saliamos de la adolescencia y nuestras familias nos parecian tan pedestres… Nosotros, que leiamos a Jorge Luis Borges, de repente descubrimos a un grupo de poetas absolutamente desencantados, a los veintipocos años, nada menos. A vuelta de todo. Nos parecian tan cosmopolitas, tan gloriosamente pedantes, tan acabados… Con un padre absolutamente franquista, autoritario y alcoholico: todo tan freudiano. Nuestra vida mudo tras ver esa pelicula. Menos mal que fuimos sensatos, vulgares y mediocres: no imitamos el malditismo. Eramos pequeñoburgueses.

    Es increible la modernidad de ese film. Solo tiene un lastre: su pesimo sonido. No quise ver la pelicula de Ricardo Franco, aquella en la que volvian los Panero. No quise ver la decrepitud. Ya me tocara.

    Adios, sin acento…

  32. R.S.R.

    Hace un año que entré por primera vez en “Los Archivos de Justo Serna”, por aquel entonces los contertulios “estaban en la luna” reflexionaban del impacto social y personal que aquel hecho produjo y de cómo ese hecho histórico se reflejaba en la novela de Antonio Muñoz Molina “El viento de la luna”. Aquella primera intervención recibió una respuesta por parte del blogguer acerca de las relaciones entre la ficción y la realidad, entre la historia y la literatura que provocaron mi curiosidad y una hendidura sobre la que sigo profundizando. Me hubiese gustado finalizar “el curso” como empezó, esta vez con Sefarad, pero se ve que no va a ser posible.
    En cualquier caso, en el transcurso de este tiempo, he pasado buenos ratos en “los archivos…” contertulios, nobles, marineros y felinos me han hecho disfrutar, eso mismo es lo que yo les deseo:
    que tengan un buen verano, es decir, que descansen y disfruten como quieran y puedan.

  33. Juan Antonio Millón

    ¡Por Dios, qué perplejidad! Pensé que íbamos despidiéndonos del “curso” de forma paulatina y pausada y, por lo visto, hemos producido un improcedente adelanto del cierre veraniego. De veras que lo siento, y pido disculpas por la parte que me toca, y me duele que se queden una serie de propuestas aplazadas. Lo de “El desencanto” o lo de “Sefarad”, las películas pendientes, el tema de la crítica…bueno, bueno, la profecía apuntada en el artículo del sr. Serna de “El País”, se ha autocumplido en su blog.

    Yo acabo de llegar de Segorbe donde la Fundación Max Aub ha presentado el número 4 de la revista “El Correo de Euclides” y dos publicaciones sobre Max que ha hecho Xelo Candel y Javier Lluch. Una rigurosa y hermosa aventura que quizá merecería, también junto al análisis de Aub y su obra, una atención por parte del blog. Yo le dedicaré este verano unas lecturas y unos apuntes.

  34. Ana Serrano

    Aunque esto ya esté casi cerrado por vacaciones, les traigo aquí algo que me ha mandado mi amiga la escritora Enriqueta Antolín, a lo que quieren dar la mayor difusión y que eseoy segura que les interesará:

    Te mando un Manifiesto por el Copyright que estamos intentando difundir entre los creadores españoles y residentes en España de cualquier tipo. Me gustaría que te adhirieras a él y que nos ayudases a difundirlo entre todos los creadores que conozcas. El objetivo es que la adhesión sea masiva para que en torno a estos principios podamos defender no sólo nuestros derechos sino el valor de la tarea creativa y de la cultura.

    Para adherirse basta con enviar un correo electrónico a la siguiente dirección:

    plataforma.copirrait@copirrait.es

    Hay que indicar los siguientes datos:

    Nombre y apellido[s]

    Actividad creativa (escritor, cineasta, músico, ilustrador, etcétera)

    DNI o documento identificativo

    El propósito es que el Manifiesto aglutine a creadores de todo tipo, sin diferenciaciones ideológicas, lingüísticas, de poética o de repercusión social. Por otro lado, deseamos la solidaridad y el respaldo de personas de cualquier ámbito, pero el Manifiesto sólo aparecerá firmado por creadores.

    Te ruego que lo hagas circular y te mando un abrazo,

    Luisgé Martín

    MANIFIESTO POR EL COPYRIGHT
    Ante la gigantesca revolución digital que ha sacudido la industria de la cultura y del entretenimiento, y ante la revolución no menos importante que afecta a los hábitos de consumo de las obras musicales, cinematográficas y literarias, los escritores, compositores, intérpretes musicales, cineastas, guionistas, ilustradores, traductores y creadores de obras artísticas en general manifestamos lo siguiente:

    1. La propiedad intelectual es un derecho reconocido internacionalmente y amparado por la legislación española. Merece por lo tanto al menos la misma protección jurídica que la propiedad de bienes y la propiedad industrial. El cuestionamiento a que está siendo sometida por algunos sectores en la situación actual no se funda en razonamientos ni en argumentaciones, sino en la simple constatación de la existencia de una tecnología que permite su quebrantamiento continuo e impune.

    2. Apoyamos el desarrollo y la potenciación del copyleft y de las licencias de Creative Commons, que ya están contempladas en la legislación española y pueden ser empleadas por los creadores sin ninguna traba. Dichas licencias, sin embargo, deben ser siempre voluntarias y estar sancionadas por el autor o por las personas y empresas que le representen. Esas modalidades permiten a quien lo desea divulgar su obra libremente a través de Internet. Nadie que quiera acogerse a la licencia de copyright, sin embargo, puede ser obligado a emplearlas por la fuerza de los hechos o por la desprotección efectiva de sus derechos.

    3. Internet debe ser un medio libre y neutral, pero eso no quiere decir que no deban existir reglas en su administración y que pueda conservar la impunidad quien las infringe. Con el pretexto de defender la libertad, algunas voces están defendiendo en realidad la inmunidad para el saqueo de obras ajenas.

    4. Exigimos a los poderes públicos que establezcan normas para proteger con eficacia los derechos de propiedad intelectual masivamente vulnerados. España tiene una legislación predigital que resulta ineficiente para resolver los conflictos generados por las nuevas tecnologías y para arbitrar soluciones. El intercambio de archivos p2p y los procedimientos de distribución masiva semejantes no pueden ser considerados, sin incurrir en el cinismo, como meros préstamos entre amigos. Países con los que España quiere homologarse, como Gran Bretaña, Francia o Estados Unidos, cuentan con legislaciones más avanzadas y valientes a las que se debe tender.

    5. Los derechos fundamentales de los ciudadanos, protegidos por la Constitución, deben ser siempre tutelados judicialmente, pero eso no implica la inacción ni el consentimiento pasivo del saqueo que se está produciendo desde hace años en los productos digitales.

    6. El derecho al acceso a la cultura, que con frecuencia se invoca, no debe ser confundido nunca con el derecho a acceder gratis a cualquier producto cultural y de entretenimiento. Los creadores nos declaramos dispuestos a colaborar en la búsqueda de fórmulas que permitan el disfrute de los productos culturales a estudiantes y a personas sin recursos, pero no aceptamos que en una sociedad completamente mercantilizada nuestras obras sean el único bien de acceso universal no retribuido.

    7. La consigna del “gratis total”, que se ha extendido entre amplios sectores de la sociedad en el caso del consumo de productos digitales, condena a la creación artística a una supervivencia mendicante. De imponerse, conseguiría que los patrocinios comerciales y las subvenciones públicas decidiesen, más que nunca, qué tipo de cultura debe hacerse y difundirse. No ya como creadores, sino como meros ciudadanos interesados en la cultura y en los valores que se transmiten a través de ella, creemos que su mejor defensa es justamente la de sustentarla en la sociedad civil y no dejarla en manos de intereses mercantiles o políticos. El copyright ha sido históricamente la única garantía de la independencia del creador.

    8. Reclamamos al Gobierno, a los partidos políticos y a los medios de comunicación que no sucumban a la tentación del populismo en este asunto. Una democracia plena es aquella en la que los derechos básicos de las minorías están amparados aun en contra de la opinión de las mayorías.

    9. Los cánones y los impuestos subsidiarios creados hasta el momento para compensar el expolio de las obras deben ser abolidos en cuanto se restablezca una mínima protección jurídica, pues no tiene sentido tratar a cualquier consumidor como potencial sustractor de los derechos ajenos.

    10. Los creadores deseamos únicamente poder vivir de nuestro trabajo o al menos recibir por él una compensación justa. No buscamos caridad ni socorro público, sino una remuneración acorde con el provecho o el beneficio que la sociedad obtenga de nuestras obras. Reclamamos, por lo tanto, que aquellos que las utilizan para su disfrute contribuyan a ello económicamente.
    Plataforma de Creadores por el Copyright
    Para adherirse a este Manifiesto, es preciso enviar un correo electrónico a plataforma.copirrait@copirrait.es indicando nombre y apellido[s], actividad creativa y DNI o documento de identificación

  35. jserna

    Tomo buena nota de ambas informaciones: la de Ana Serrano y la de Juan Antonio Millón. La ligereza con que se vulneran los derechos en Internet es ya una evidencia de cada día. No sé si podrá contenerse la marea…

    Por otra parte, Max Aub es un referente sobre el que habrá que volver, sí. Creo, de todos modos, que nadie mejor que Juan Antonio para iniciarnos en la lectura o en la relectura de sus libros sus más conocidos. Yo tengo una pequeña joya que ma remitido amablemente Jordi Canal, una joya rescatada de Aub. Ya les contaré.

  36. jserna

    Por cierto, se me olvidaba. Ayer impartí la charla sobre Javier Cercas. Qué feliz obligación releer a Cercas, el primer Cercas, el joven Cercas: aquel autor en el que ya había un novelista maduro e ducho y un lector divertidamente resabiado. ¿El resultado de la charla? En la sala hubo algún espectador que es amigo de este blog. Él podría decir… Yo me lo pasé muy bien.

  37. Paco Fuster

    Comento por alusiones, y porque también quería pasarme a desear un buen verano (ya reducido al mes de agosto) a los lectores y amigos del blog.

    Efectivamente, ayer estuve en la “Universitat d’Estiu de Gandía” escuchando a Justo hablar sobre Javier Cercas y sobre Natalia Ginzburg; sobre la relectura de Cercas a partir de los consejos de Ginzburg. La charla muy interesante. Se me ocurrieron mil preguntas que no formulé por no aburrir al auditorio y por no salirnos del horario convenido.

    La referencia al concepto de “pequeñas virtudes”, empleado por Natalia Ginzburg, fue muy oportuna y me consta por los comentarios que me llegaban desde la fila de atrás que a la gente le gustó esa especie de “programa” para ser una persona honrada y cabal que Ginzburg nos propuso para la educación de los hijos.

    Y luego está el caso de Cercas, que, como bien glosó Justo, es ciertamente interesante para estudiarlo por ser un caso atípico del que la gente sólo conoce una parte de su historia, la de sus últimos éxitos de ventas. Al margen de la calidad de su literatura y de su innegable sentido de la oportunidad editorial (no hay que olvidar que, como dice Jordi Gracia en su último libro, “Soldados de Salamina” es uno de los detonantes para el estallido en España del debate sobre la “memoria histórica”), Cercas representa uno de los casos únicos en los que un profesor de literatura – y profesor de Universidad – se pasa de la teoría a la práctica, del estudio de la novela a la creación de novelas, y la jugada le sale perfecta. Visto ahora, y como explicó Justo ayer en Gandía, se puede llegar a entender el éxito de “Soldados de Salamina”, por centrarnos en el mejor ejemplo, porque Cercas ya contaba con una importante carrera literaria (compaginaba, si no me equivoco, la docencia universitaria y la creación literaria) y porque, como profesor de literatura, era un experto conocedor del género novelísitico, de sus fórmulas y de sus entresijos. Sin embargo, durante la charla de ayer pensé también en profesores universitarios que se hayan convertido en novelistas (en ensayistas habrá más, pero hablo ahora de novelistas) y no me venía muchos a la cabeza. Supongo que habrá más, pero yo me acordé de unos pocos, y ninguno, que yo sepa, fue profesor de literatura: Félix de Azúa, Rafael Argullol o Fernando Savater, todos ex profesores de filosofía en la Universidad; y de historiadores sólo se me ocurren a bote pronto los nombres de dos profesores de la Universidad de Zaragoza que han cultivado – y con mucho éxito en algún caso – la novela histórica: Agustín Sánchez Vidal y José Luis Corral.

    Y me paro aquí por no seguir. Supongo que más o menos la gente se hace una idea. Lo cierto es que también yo me lo pasé bien. Soy de los que creen que las universidades de verano deben tener un encanto propio y deben esforzarse por hacer que los alumnos se sientan bien, que aprendan pero que también se relajen, fuera de la por momentos asifixiante rutina de la facultad. Es lo único que justifica que después de nueve meses, la gente todavía tenga ganas de más universidad. En ese sentido, aprovecho para felicitar al profesor Joan del Álcazar y todo su equipo por su esfuerzo y empeño; a cada recorte presupuestario que sufren, responden con un aumento proporcional en el entusiasmo que ponen para que los alumnos de su universidad estén bien atendidos.

    Buen fin de semana a todos.

  38. jserna

    Esto va a parecer una sociedad de bombos mutuos, pero no puedo dejar de agradecer a Paco Fuster su amable y precisa crónica de lo sucedido ayer en Gandia. Suscribo, además, la valoración que hace de Joan del Alcázar al frente de la Universitat d’Estiu. ¿Por qué digo esto? ¿Porque me invitan a mí? No sean malpensados. He ido gratis varias veces: por compromiso, por amistad. Y lo haré siiempre que me lo pida un amigo escaso de presupuesto.

    Paco, insisto: muchas gracias. Ya sabe que una reelaboración de mis palabras de ayer sobre Javier Cercas, convertidas en texto, se las debo para ese dossier de ‘Historia y literatura’ que está preparando. Ojalá que, cuando se las entregue, su juicio sea tan generoso como lo ha sido hoy. Un saludo.

  39. Isabel Zarzuela

    Veo (leo) que todos nos despedimos, pero nos cuesta irnos del todo… ¿por qué será?

    Qué interesante: “la relectura de Cercas a partir de los consejos de Ginzburg”. Ya me hubiera ido yo gustosa a Gandia a escuchar la charla del sr. Serna sobre Cercas; bueno, y para qué engañarnos, a la que impartió el viernes anterior a propósito de Sefarad.

    Alude el señor Fuster (gracias por la crónica) a algunos profesores universitarios convertidos en novelistas, pues yo añado a la lista a Luís García Montero y al gran José Luís Sampedro.

    Y hablando de novelistas, les recomiendo que lean en Babelia el artículo de Antonio Muñoz Molina sobre Harvey Pekar. Es admirable la capacidad del escritor para condensar la vida de una persona en unas pocas líneas y, al mismo tiempo, ser capaz de acercar tanto al lector a esa existencia apenas conocida.

  40. jserna

    Hasta ahora, dos son las novelas en las que Javier Cercas hace del profesor universitario objeto de narración: ‘El inquilino’ (1989) y ‘El vientre de la ballena’ (1997). La primera es una ‘nouvelle’ de fantasías persecutorias: un profesor vive humillación tras humillación y esos padecimientos o esas derrotas hacen de su caso una angustia perfectamente universal. No es preciso ser colega de Mario Rota (que así se llama) para entender –o creer entender– lo que le pasa, por lo que pasa, y para simpatizar con sus sentimientos dañados o paranoides. Todo ello con un humor que roza el negro… Y hasta aquí puedo leer. El narrador es en tercera persona y el punto de vista adoptado por Cercas es admirable: sabe administrar muy bien la información que el lector requiere, según la va averiguando o constatando Mario Rota.

    La otra novela, ‘El vientre de la ballena’ es la divertida y patética historia de un varón que ya está en la crecida de la edad. Una historia sentimental y personal, de mediocridad y audacia, justamente de un profesor algo torpe pero empeñoso: Tomás. Se ve la vida universitaria de la Autónoma de Barcelona, pero con ella la vida académica de tantos y tantos Departamentos. Está narrada en primera persona, como lo estarán ‘Soldados de Salamina’ y ‘La velocidad de la luz’ y el tono de su relator es ya característico: un yo atrevido y contenido, algo cobarde y simpático, un yo que se sabe mezquino y humano, un yo que se expresa con desparpajo, que se examina a la vez con cruel sinceridad y con piedad.

    Le prometo, sra. Zarzuela, que cuando esté mi texto sobre Cercas será usted la primera en recibir una copia.

  41. Sigue...

    ¿Cuál es el tema de este post? Como podrán apreciar, los asuntos varían, justamente para no cambiar el post. Vamos hablando de nuestras respectivas actualidades, de las novelas que leemos, de las películas que vemos, de lo que nos pasa o aún no nos pasa. El blog continúa con la pereza del verano, sin actualizarse, pero con latencias periódicas.

  42. Isabel Zarzuela

    Será un honor recibir esa primera copia, sr. Serna. Y no dude que la leeré con sumo interés.

    Habla usted de ‘El inquilino’ y me ha venido automáticamente a la cabeza la angustia que sufre Simon Axler en ‘La humillación’ de Philip Roth. Si bien es cierto que la derrota que experimentan Axler y Rota la generan factores bien distintos, la angustia que padecen ambos personajes es, como usted dice, “perfectamente universal”. También veo muchas similitudes entre Tomás en ‘El vientre de la ballena’ y el propio Simon Axler (aunque no esté narrado en primera persona): el “yo mezquino y humano (…) que se examina con cruel sinceridad y con piedad”; ese encuentro fortuito con quien parece ser el amor de sus vidas y su búsqueda desesperada…
    Ah, y no olvidemos que Philip Roth también tiene como protagonistas a profesores universitarios en más de una novela: ‘La mancha humana’ y, si no recuero mal, ‘El Pecho’.

    No sé si será una barbaridad, pero estoy empezando a apreciar unos paralelismos entre Cercas y Roth que antes no veía.

    Por cierto, este domingo estuvimos viendo el documental de los Panero. Hacía diez años que no lo veía, y la impresión que he sacado nada tiene que ver con la de entonces. Cuánto dolor y cuánto reproche. Aquí hay mucha tela cortar, don Justo: en algún momento tenemos que volver a ‘El desencanto’.

  43. jserna

    Hola, Isabel.

    Novelas sobre profesores y sobre campus universitarios hay unas cuantas, desde luego. A pesar de ser muy distinta hay una que tiene algún parentesco con las de Cercas: ‘Todas las almas’, de Javier Marías. Lo que separa la novela de Marías de las de Cercas es su tensión dramática, aliviada periódicamente con leves contrapuntos cómicos. En cambio, las de Cercas rebosan un humor intermitentemente dramático. En ‘El vientre de la ballena’ hay concomitancias con otra novela de Marías: ‘Mañana en la batalla piensa en mí’. Cada uno tiene su estilo particular y sus temas también son diferentes, pero hay alguna afinidad imprevista.
    En cuanto a ‘El inquilino’, la otra noeval de Cercas, hay una película que para mí es una remota inspiración: ‘El quimérico inquilino’ (1976), de Roman Polanski. En fin, seguiremos…

    La película de los Panero: a la vuelta del verano, con los primeros rigores otoñales podemos dedicar un post de escritura colectiva a ‘El desencanto’. Lo pasaremos bomba.

  44. jserna

    Vaya, hombre, ya me encontraba raro, extraño, sin intervenciones tan fundamentadas como la que precede. Así, en abstracto y en general, África es un destino, ciertamente, al que pienso ir alguna vez. Pero no iré porque usted me lo ordene. Tómese unas vacaciones y olvídese de mí: haga como que no me conoce.

  45. David P.Montesinos

    Pues miren, ya que hablan de África. Acabo de ver “Dios se olvidó de nosotros”. Financiado por National Geographic, este documental, que cuenta con la voz como narradora de Nicole Kidman, cuenta la historia de tres “lost boys”. Los Muchachos Perdidos son hoy una asociación que funciona en EEUU. Parece que un departamento de la ONU organizó un campamento para acoger, creo que en Uganda, a un grupo de miles de personas que salieron huyendo de la terrible e interminable guerra de Sudán. La mayoría vieron morir a sus familias. Caminaron miles y miles de kilómetros por el África subsahariana. Se acostumbraron a enterrar a los que morían por el camino de enfermedades y hambre, niños muchos de ellos. Se organizó la marcha de algunos de estos chicos a EEUU y otros países para que trataran de buscarse la vida allí y pudieran enviar dinero a sus familiares. Esta película cuenta lo que les pasó allí a tres de ellos. Su preceptor en Pittsburg tuvo que explicarles cómo hacer para no caerse en las escaleras mecánicas del aeropuerto, cómo funcionaba una lámpara de luz eléctrica, cómo se utilizaba el WC o que las patatas de la bolsa se podían comer directamente porque ya estaban cocinadas. Para ellos fue una experiencia increíble entrar en un supermercado y verlo lleno de frutas. Fue increíble poder beber agua de un grifo. Algunos experimentaron el drama de ver cómo la gente llama a la policía porque entras en su jardín -algo inimaginable en su patria- o cómo te diriges a la gente y ésta ni te contesta. Preguntaron también en Navidad si ese Papa Noel que estaba en todas partes era un personaje de la Biblia, que conocían perfectamente por ser cristianos. El encuentro del protagonista con su madre en el aeropuerto de Pittsburg, después de siete años, es una de las visiones cinematográficas más emocionantes que he contemplado. De ello los reality son una patética parodia. Este hombre dirige ahora la asociación y trata de convencer a la gente de que hay que acabar con la guerra en Sudán. Ha fundado un hospital en el campo de refugiados del que salió.

    Esta película ganó, creo, el Festival de Sundance de 2006. Yo también le envío a África, señor Serna, y estoy pensando seriamente en acompañarle. No se pierdan la película.

  46. R.S.R.

    Este verano en Santander, he tenido la oportunidad de escuchar a la “Malagasy Gospel” un coro formado por menores procedentes de Madagascar con discapacidad visual, que además, por si fuera poco, han sufrido explotación laboral. Contaban la experiencia que había sido para ellos comer todos los días, tener agua sin necesidad de acarrearla y el impacto que le producían tantas cosas cotidianas de las que disfrutamos como si siempre hubiesen estado ahí, sin caer en la cuenta que una parte del mundo no dispone de ellas. que Vivimos en un rincón privilegiado del planeta y no somos conscientes de ello. Oyéndoles cantar una podía pensar que habían encontrado en la música una forma de redención. Oírles y verles fue una experiencia realmente emotiva. Estremecía -eso sí- pensar que,en definitiva,ellos eran unos privilegiados.
    Luego vino Carmen Linares y templó un poco el ánimo.

    Desde luego no me perderé la película.

  47. Alejandro Lillo

    Amigos todos, un servidor cierra la paraeta. Que pasen un buen verano y un próspero año nuevo.

    ¡Adieu!

  48. jserna

    Queridos amigos, he estado desconectado y no he podido responderles adecuadamente, incluso a quien lloriquea (le paso el pañuelo). Me despido hasta septiembre. Como dice Alejandro Lillo, yo cierro la ‘paraeta’ por vacaciones. Y les agradezco su constantes muestras. Sr. Montesinos, ese viaje africano tenemos que hacerlo alguna vez. Nos ponemos y lo montamos…

    Reciban un abrazo.

    Abrimos, con nuevo post, el viernes 3 de septiembre. Hasta entonces abrazos.

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