La política: uno, dos, tres…

El discurso del rey. El día 24 de diciembre, el rey pronuncia un discurso ante las cámaras de televisión. Nos saluda con hieratismo y campechanía, como es su costumbre. Y nos habla con soltura, sin excesivos problemas de dicción.

No le hace falta declamar: con mostrarse cercano, despierta nuestra atención. En casa solemos verlo y oírlo, con interés intermitente. Es decir: lo vemos y no lo vemos; lo oímos y no lo oímos. Me parece un ritual simpático e intrascendente. No le doy mayor importancia…

Qué curioso: al día siguiente de la intervención del monarca español vamos a ver El discurso del rey (2010), de Tom HooperJorge VI llega al trono de Inglaterra y del Imperio: es tartamudo y debe pronunciar discursos patrióticos justo cuando su país se enfrenta al enemigo, ese Tercer Reich expansivo y retador. La amenaza se cierne.

Sin duda, es una película que gustará por la historia edificante que encierra: el esfuerzo y la superación de un rey que llegó a serlo de manera accidental. Es la vida de un  monarca,  de un varón que debe sobreponerse a sus limitaciones humanas, demasiado humanas. Gustará también por el guión levemente efectista, con alegrías y penas, con optimismos y tristezas. Todos sufrimos algún tipo de emasculación más o menos metafórica: hay que auparse, reza la moraleja. Gustará asimismo por las actuaciones sólidas y experimentadas de unos actores que disfrutan y creen en los papeles que interpretan. Gustará en fin por la cuidadosa ambientación histórica, por la fotografía: sombría y luminosa según los estados de ánimo.

Dice Javier Ocaña, en El País, que el director ha tomado “una incomprensible decisión técnica: la abusiva utilización del gran angular fotográfico, un objetivo que conlleva un efecto distorsionador de la imagen por los extremos del plano, cercano al llamado ojo de pez, ideal para secuencias oníricas o para abarcar gran cantidad de elementos a corta distancia, pero cuya motivación en El discurso del rey se escapa”. Es una técnica, apostilla Javier Ocaña, que aquí “parece un simple capricho”.

Se equivoca. Este efecto distorsionador es deliberado: le resta empaque y severidad a una historia de reyes, una historia siempre lejana, remota, fría. Es decir, la caricaturiza y nos enternece: nos hace cercana y accesible  la tragedia personal de un monarca en estos tiempos descreídos y posmodernos.

Cena política. El lunes 27 de diciembre hemos sido invitados a una cena política. La organizan militantes socialistas de Valencia. Yo no lo soy. Quiero decir: no milito en dicha formación. Sin embargo, los amigos de Volem i podem han tenido la cortesía de convidarnos a un acto que tiene mucho de reflexión y de empeño.

Se trata de un grupo muy activo, con ideas y con gentes de valía: personas que no se resignan al cataclismo electoral o al automatismo y a las inercias de la dirección. Escriben en prensa, razonan en público, presentan candidaturas y logran atención y  audiencia a pesar de los obstáculos que la jerarquía del partido socialista les pone. No son apocalípticos ni exquisitos. No son asamblearios ni seguidistas. No son divinos ni extremosos. Sencillamente quieren desarrollar una política socialdemócrata digna de tal nombre, sin avergonzarse: no desean que los confundan con sus adversarios. A estas alturas de siglo no está nada mal.  Ya les contaremos.

 
El payaso que mordió la mano de Franco. En la historia menuda del régimen franquista hay episodios muy cómicos, sencillamente esperpénticos. Para conocer con algún detalle la política cotidiana del dictador, sus quehaceres y placeres, no hay mejor documento que el diario de su primo Pacón. ¿Su nombre de pila? Francisco Franco Salgado Araujo.

 De todos esos hechos, uno especialmente risible es el percance sufrido por el general Francisco Franco Bahamonde en 1961, justo cuando estaba en una de sus cacerías: Pacón narra el accidente con escueta sencillez, harto de la cetrería patológica de su primo.

Todo esto lo traté en una entrada que periódicamente les recuerdo. La titulé Las cacerías de Franco. En aquel post, citaba la nota de la Agencia Cifra, fechada el 26 de diciembre de 1961. Hace de esto casi cincuenta años. Decía así:

El Pardo, 26.— Durante una cacería en El Pardo, en la tarde del domingo, Su Excelencia el Jefe del Estado sufrió, por accidente, ligeras heridas en la mano izquierda, de las que ha sido curado en el Hospital Central del Aire. El estado de Su Excelencia es completamente satisfactorio, según el parte facultativo, que dice: ‘‘Su Excelencia el Jefe del Estado padece fractura abierta del segundo metacarpiano y del dedo índice de la mano izquierda. Pronóstico leve. Doctor Garaizábal. Cifra.

¿Un accidente privado, un hecho menor? En política no hay nada irrelevante o marginal. Todo cobra una dimensión colectiva y todo puede ser objeto de guasa. En Balada triste de trompeta, Álex de la Iglesia bromea con este hecho, con el del percance, y nos muestra la verdad de lo ocurrido. Estamos en una película, de la que acaba de hablar Isabel Zarzuela, y los acontecimientos históricos son objeto de ficción. Uno de los payasos que protagoniza el film, Javier, está siendo esclavizado y humillado por un militarote que encarna Sancho Gracia. Éste organiza una cacería y Su Excelencia acude.

Estamos en 1973. Permítanme decirlo con Sigmund Freud: el cine condensa lo que la historia desplaza y, por eso, el director hace contemporáneos hechos que son distantes. A Franco le gustaba pegar tiritos: según la historia oficial, la que registra Pacón, el general se accidentó con una escopeta; según Álex de la Iglesia, Franco fue mordido por un payaso al que esclavizaban como perro de presa.

¿Imaginan algo más insólito? Francisco Franco Bahamonde siente pena por ese Javier que acude como un perro pachón. En la boca, el clown lleva la pieza abatida por el general. Acude presuroso a entregársela. Justo en ese momento, el payaso muerde la mano de Francisco Franco. A toda prisa, los cofrades del Generalísimo han de idear una versión aceptable de los hechos. Es lo que llegaremos a conocer: una escopeta ha accidentado al Caudillo. Ay, señor.

En el portal de Belén. Han cerrado CNN+. De este hecho ha informado PRISA TV. El cierre de la cadena e incluso la venta del edificio donde desarrollaba su actividad audiovisual, en la localidad madrileña de Tres Cantos (Cuatro, CNN+ y Canal+) han provocado protestas.

El 28 de diciembre se concentraron en la Gran Vía de Madrid unos centenares de personas. Protestaban por la clausura de una cadena que durante once años ha informado con regularidad, puntualidad, mesura y equilibrio de lo que estaba pasando y estábamos viendo. Ése era el lema del canal: “Está pasando. Lo estás viendo”.

Yo era uno de los que lo estaba viendo, en efecto, y lamento el cierre de una empresa informativa, una cadena, además, en la que había entrevistas sin estridencias y discusiones sin ferocidad, esa que se ha impuesto en tantos sitios entre tertulianos extremistas que se jalean mutuamente. No me refiero a Sálvame, sino a otros programas televisivos y radiofónicos.

La clausura es una decisión económica, pues por lo que parece tenía poca audiencia y escasa facturación publicitaria, circunstancia que le hacía acumular pérdidas. Era inviable, dice PRISA TV, tras la fusión de Cuatro y Telecinco.

Pero una decisión económica tiene, además, consecuencias políticas. Por ejemplo, los telediarios de Telecinco y Antena3 son un repertorio de noticias espectaculares, algunas de tono amarillo, generalmente agregadas para provocar efectos. El relato tiene un orden perverso y los vaivenes informativos son propios de una montaña rusa. A lo relevante sigue lo minúsculo, lo raro; a lo colectivo y arisco sigue la nota humana, la información heroica; a lo virtuoso sigue la atrocidad.

Las noticias de estas cadenas sirven para retener la atención flotante del espectador y para interesarlo por el lado estridente de lo real. Los accidentes y su impacto emocional, los chascarrillos y los chismes, las entretelas del fútbol son materia popular y creciente.

Los telediarios de estas empresas añaden unas pocas noticias políticas para luego abandonarse al suceso, a esas imágenes de un lugar remoto, generalmente estadounidense, en el que un individuo ha sido abatido por agentes locales. Por supuesto, la cadena nos mostrará la grabación doméstica del ataque, de la brutalidad policial. 

¿Es una denuncia política? En realidad, la imagen es un simple reclamo, una estridencia (tal como arriba decía). El suceso no es el acontecimiento; tampoco es el hecho noticioso. El suceso es lo que los franceses llaman el  fait divers. Es decir, lo espectacular, lo raro, lo insólito, lo bizarro. Si observan bien los telediarios de Telecinco y Antena3, su relato tiende justamente a eso: a lo espectacular, a lo insólito y a lo bizarro. Lo rosa aún no tiene presencia consistente, pero todo se andará.

En el portal de Belén, de Belén Esteban, hay paparazzi  que sirven noticias a los programas cordiales. Pronto los ficharán en los noticiarios…

39 comments

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  1. Alejandro Lillo

    Curioso. Accedo a internet para comentar algo sobre Belén Esteban y la polémica con El País, y me encuentro con un nuevo post, un post en el que uno de sus elementos llama poderosamente mi atención. Es un detalle que quizá pasa desapercibido, un asunto accesorio, pero qué quieren, soy curioso por naturaleza. Y algo cascarrabias, pues no lo desvelaré por ahora.

    Decía que quería hablar de Belén Esteban y me encuentro un post titulado “La política: uno, dos, tres…”. Entonces me doy cuenta de que en realidad quería hablar precisamente de política, por lo que tampoco me voy a ir mucho del tema que ahora nos ocupa. Quería hablar de la política de El País vinculada con La Esteban; o mejor, de la política del grupo Prisa, así, en general, esa que les “obliga” a cerrar CNN+, un canal de televisión que debería ser imprescindible. Me proponía hablar de la política de Prisa y de su acuerdo con Tele Cinco, un canal que aunque parezca de Berlusconi en realidad es de Belén Esteban. Iba a hablar de la opinión que tengo sobre CNN+, aunque no lo haré, no diré que representaba una forma de hacer periodismo y de contar la realidad que se está perdiendo, como tampoco afirmaré que Iñaqui Gabilondo es el mejor periodista que ha dado España en el último medio siglo, ni que con el cierre de CNN+ concluye una forma muy particular de entender y transmitir la información de actualidad, vinculada con el compromiso y la responsabilidad, algo que estoy seguro vamos a echar de menos, dados los tiempos que corren. Me guardaré la indignación y los obscuros presagios. Buenos profesionales sin empleo, comprometidos con un oficio, y por tanto con una ética y una responsabilidad, por un lado; y tipos inmorales y despreciables, el triunfo de la subjetividad más banal, por otro.

    La propuesta de Volem i podem es admirable. Motivo de orgullo para muchos valencianos. Es un nadar contracorriente, contra un flujo torrencial que nos arrastra. Donde la épica está en mantenerse a flote.

  2. Marisa Bou

    Efectivamente, Alejandro, para mí es motivo de orgullo ser una de las “cofundadoras” de Volem i Podem. Ése es mi foro político, de la misma forma que éste, en el que ahora escribo, es mi foro social, palabra amplia que abarca también lo político, como parte que es de la sociedad, y donde encuentro -además de tremenda erudición en todos los contertulios, que me “acongoja” un poco- opiniones cercanas a las de mi grupo, comprensión para nuestros modos de hacer y de decir y un gran compromiso social, aunque no sean militantes (palabra que a mí, personalmente, no me gusta) de ningún partido político.

    Gracias, don Justo, por sus amables palabras. Y mañana, nos vemos.

  3. Berta Chulvi

    Estimado Justo, gracias por militar en la esperanza. La épica de mantenerse a flote -que bien lo ha descrito- sólo tiene sentido si somos capaces de devolver la política a la ciudadanía. Le seré sincera, seguimos caminando con ese compromiso, aunque a veces me asaltan las dudas: ¿podremos devolver los partidos políticos a la ciudadanía? ¿o quizás habrá que reinventar el sistema de arriba a abajo? Una cosa tengo clara: no podemos resignarnos a que la organización de la vida colectiva, la gestión de la cosa pública, se convierta en un espacio más de poder en el que se reproducen las lógicas de supervivencia de un colectivo endógamico, porque ese espacio de la política que son los partidos se financian con nuestros impuestos, se sostienen con nuestros votos. Yo entiendo la militancia como un compromiso con la ciudadanía. El partido es una herramienta no un fin. Y habrá que conseguir que sirva a quién tiene que servir. Disculpen, me he alargado más de lo previsto, me espera el dobladillo de las cortinas…pero es que resulta fácil sentirse cómoda en esta su casa. Gracias de nuevo por su exquisita atención.

  4. aleskander62

    Volem i hem de canviar la societat.
    A través de ONGs como WWF, Greenpeace, Save the Children, Educación sin fronteras…
    También, asociándose a las Asociaciones de tu entorno, Asociación de escritores, de profesores de inglés, de yoga …
    Y dando opinión, creando blogs (muy bien) y votando seguramente al sindicato y / o al partido que más te gusta o que menos te molesta. Participar en la sociedad y evitar la desideologización, que diría Gore Vidal.

  5. jserna

    Hola, buenas noches. La cena es en El Micalet (Calle Guillem de Castro, nº 73, Valencia). Por invitación (y a escote…).

    Creo que ya hay 60 comensales confirmados.

  6. Berta Chulvi

    Don Justo, en realidad, es una picaeta-sopar, porque tanta gente no nos podemos sentar a mesa y mantel. Aunque si nos podremos sentar en distintos ambientes. Hemos tenido que cerrar ya la lista de admisiones porque el cocinero debía saber cuántos somos. Y efectivamente ya somos 60.Don Justo, ¿conoce usted a uno?

  7. jserna

    Ya, ya sabía que estaba cerrada la lista para poder estar en el Micalet. Lo que pasa es que lo he expresado mal.

    En cuanto a ‘Uno’, lo único que sé es el correo electrónico que ha dejado en la plantilla del comentario. Nada más.

    Saludos.

  8. Ana

    Hola Justo, ya sabes que no suelo participar en los comentarios, me limito a leer, es más interesante. Hoy me atrevo porque estoy “blandita” debe ser la navidad. Últimamente se nos hace muy árida la política a los simples políticos de pueblo, o de ir por casa, así que al resto de más altos vuelos, ni me lo quiero imaginar. Sobre todo a los socialistas. El PP parece que tiene más bula aunque no logro entender por qué. Estoy de acuerdo con ales…, lo importante es participar y parece que hay quien se empeña en hacer de todo partido o asociación un mundo oscuro con aún más oscuros intereses donde se implican personas “sospechosas”, de modo que el personal desista de cualquier participación honesta. A veces me siento desolada. No imaginé en el 2006, cuando me decidí a participar con mayor compromiso en este mundillo de la política de pueblo, que sería tan complicado. Muy bién por volem i podem, a veces recibo correos suyos y he acudido a algunas de sus citas. Reflexionar en voz alta, defender la dignidad de la política socialista es muy importante para muchos de nosotros. Son malos tiempos y hay que aguantar el tirón, pero seguro que al final, entre tod@s sacamos algo bueno de todo esto. Bon any a tots i totes.

  9. Angel Duarte

    Buenos días, querido Justo.

    Tras leer esto en el periódico:

    http://www.elpais.com/articulo/espana/Zapatero/sindicatos

    no puedo no coincidir con Bensaïd: “La preocupación por salvar la política de la desaparición que la amenaza choca con las aporías de la modernidad” (Elogio de la política profana, 72). Después viene un desgarrador ejemplo a propósito de Robespierre.

    Como se solía preguntar antes, ¿no me estaré volviendo trotskysta, verdad, doctor?

    Feliz entrada de año!!!

  10. Sigue...

    El payaso que mordió la mano de Franco. En la historia menuda del régimen franquista hay episodios muy cómicos, sencillamente esperpénticos. Para conocer con algún detalle la política cotidiana del dictador, sus quehaceres y placeres, no hay mejor documento que el diario de su primo Pacón. ¿Su nombre de pila? Francisco Franco Salgado Araujo.

    De todos esos hechos, uno especialmente risible es el percance sufrido por el general Francisco Franco Bahamonde en 1961, justo cuando estaba en una de sus cacerías: Pacón narra el accidente con escueta sencillez, harto de la cetrería patológica de su primo.

    Todo esto lo traté en una entrada que periódicamente les recuerdo. La titulé ‘Las cacerías de Franco’. En aquel post, citaba la nota de la Agencia Cifra, fechada el 26 de diciembre de 1961. Hace de esto casi cincuenta años. Decía así:

    El Pardo, 26.— Durante una cacería en El Pardo, en la tarde del domingo, Su Excelencia el Jefe del Estado sufrió, por accidente, ligeras heridas en la mano izquierda, de las que ha sido curado en el Hospital Central del Aire. El estado de Su Excelencia es completamente satisfactorio, según el parte facultativo, que dice: ‘‘Su Excelencia el Jefe del Estado padece fractura abierta del segundo metacarpiano y del dedo índice de la mano izquierda. Pronóstico leve. Doctor Garaizábal. Cifra.

    ¿Un accidente privado, un hecho menor? En política no hay nada irrelevante o marginal. Todo cobra una dimensión colectiva y todo puede ser objeto de guasa. En ‘Balada triste de trompeta’, Álex de la Iglesia bromea con este hecho, con el del percance, y nos muestra la verdad de lo ocurrido. Estamos en una película, de la que acaba de hablar Isabel Zarzuela, y los acontecimientos históricos son objeto de ficción. Uno de los payasos que protagoniza el film, Javier, está siendo esclavizado y humillado por un militarote que encarna Sancho Gracia. Éste organiza una cacería y Su Excelencia acude.

    Estamos en 1973. Permítanme decirlo con Sigmund Freud: el cine condensa lo que la historia desplaza y, por eso, el director hace contemporáneos hechos que son distantes. A Franco le gustaba pegar tiritos: según la historia oficial, la que registra Pacón, el general se accidentó con una escopeta; según Álex de la Iglesia, Franco fue mordido por un payaso al que esclavizaban como perro de presa.

    ¿Imaginan algo más insólito? Francisco Franco Bahamonde siente pena por ese Javier que acude como un perro pachón. En la boca, el clown lleva la pieza abatida por el general. Acude presuroso a entregársela. Justo en ese momento, el payaso muerde la mano de Francisco Franco. A toda prisa, los cofrades del Generalísimo han de idear una versión aceptable de los hechos. Es lo que llegaremos a conocer: una escopeta ha accidentado al Caudillo. Ay, señor.

    Continuará…

  11. Pepe Reig

    Gracias, Justo, por tratar de comprender lo que hacemos en Volem i Podem, en vez de despachar el asunto con una etiqueta. Sencillamente estamos en el mismo lado que cualquiera que no se resigne a la derrota del compromiso ciudadano. Algunos creemos de verdad que la política tiene que volver a ser competencia de los y las ciudadanas de a pie y eso implica cambiar el centro de gravedad de los partidos.

  12. jserna

    Gracias a ti, Pepe. Una vez colaboramos cuando tu candidatura estaba en proceso y sabes que lo hice con ganas. Ojalá el partido socialista no pierda a gente como vosotros. Dices: “Sencillamente estamos en el mismo lado que cualquiera que no se resigne a la derrota del compromiso ciudadano”.

    Veo que coincidimos en un propósito semejante. Antes yo decía de vosotros que sois “personas que no se resignan al cataclismo electoral o al automatismo y a las inercias de la dirección”.

    Pues eso: no hay que resignarse. Y hay que dar la vara.

    Un abrazo.

  13. Isabel Zarzuela

    Qué agradable encuentro tuvimos ayer con ‘Volem i podem’; es muy reconfortante encontrar a gente con tanta iniciativa e ilusión. Ojalá se les pudiera oír más alto dentro del partido. Ojalá.

  14. Angel Duarte

    Dado el estado de confusión existente -admito que quizá sólo sea un estado de ánimo personal- te agradecería, querido Justo, precisiones: ¿crees plausible ese volem y, en particular, ese podem? Más concretamente, ¿es factible la esperanza en el seno, desde el interior, de partidos políticos como los existentes?
    Acaso, sí. Ojalá. Sería el momento de complementar la lectura, y la escritura, con alguna otra actividad… pero… No sé, no sé. Quizá exigiría abandonar la lectura del diario. Para que la maldita actualidad no descorazonase el pasar a la acción.

  15. jserna

    Ojalá es la palabra en la que coinciden la señora Zarzuela y el señor Duarte. Eso significa que hay un anhelo y hay una desesperanza. Es decir: que no acaban de creer que la política de partido sea una respuesta convincente.

    Si no me equivoco, ustedes dos no militan en ninguna formación. Yo tampoco. ¿Podemos dictaminar sobre la vida interna de un partido? No quiero arrogarme ningún derecho a juzgar. Yo acudo a algunos de los actos de ‘Volem i podem’ porque veo gente valiosa que se interroga sobre la democracia, sobre la democracia interna, sobre los derechos, sobre la ciudadanía. Me maravilla que haya personas dispuestas a discutir, a debatir, a razonar.

    Sinceramente es lo que a mí me gusta, pero me falta la disciplina de partido. No lo digo como autoelogio; lo digo como característica propia que no me satisface: mi desorden. Para militar en un partido supongo que hay que ser una persona ordenada (es decir, disciplinada). Pero para que el orden no ahogue hay que estar dispuestos a disentir.

    Eso es lo que veo en los simpatizantes de ‘Volem i podem’: no dar las cosas por evidentes, por hechas. Quizá por ello, ese ‘ojalá’ que emplean Isabel Zarzuela y Ángel Duarte expresa muy bien nuestra necesidad y nuestra duda.

    Luego vuelvo…

  16. jserna

    Por cierto, por ese desorden que me caracteriza no he respondido al generoso comentario de Ana. Muchas gracias por esas palabras tan sentidas y además dichas desde el interior de un partido al que se acudió con ilusión y preparación. Puedo dar fe.

  17. David P.Montesinos

    Dos cosas me llamaron ayer la atención de la reunión de Volem i podem. La primera es que advierto coincidencias ideológicas cada vez más evidentes entre quienes creen que todavía es posible la política, entendida en el sentido más aristotélico, como la gestión racional y deliberativa de la convivencia. La política, como la ética, supone plantearnos qué hacer con nuestra libertad. Ironías de la vida: yo crecí viendo como la gente de izquierdas de este país se dedicaba con frecuencia a sacarse los ojos sobre cuestiones que en aquel tiempo se proclamaban con una circunspección casi escolástica: que si la vía de Trotsky, que si sovietismo sí pero sin Stalin, que si eurocomunismo, que si la pesada de Marta Harnecker, que si estructuralismo, que si chinos sí pero rusos no, que si comunismo o si anarcosindicalismo… Cuánto esfuerzo desperdiciado. Ahora resulta que cualquier persona que no asume la disolución de la voluntad política frente a la inercia de los mercados viene a coincidir siempre en los mismos diagnósticos. Izquierda hoy no supone tomar el palacio de invierno ni instaurar la dictadura del proletariado, ni siquiera crear els Paisos catalans…significa entender que se debe reconstruir el espacio de lo público, que es algo muy poco mesiánico pero que, miren por donde, todos reconocemos como la gran tarea de nuestro tiempo. En definitiva, algo tan clásico -ayer Carmen G.M. citó a Montesquieu- como volver a hacer valer nuestra condición de ciudadanos, esa que advertimos como, silenciosamente, va colándose por el desagüe de la historia en nuestro tiempo ante lo que Josep Ramoneda llama la “dictadura de la indiferencia”.

    Segunda cosa. Las grandes organizaciones partidocráticas no tienen derecho a reclamar que nos ilusionemos con sus propuestas. No hay más remedio que asistir con ojo crítico a su devenir porque ya . Da igual que se esté dentro o fuera de ellas, es valioso lo que hagamos en la medida en que no desistamos de juzgar su práctica política, sea de gobierno o de oposición. Y ,sobre todo, hay que organizarse, asociarse, establecer canales de discusión y crear poder desde la base social. Debemos aprovechar los canales desde los que, como ciudadanos, se hace posible articular la resistencia y proteger unas libertades que no van a dejar de estar amenazadas. Como dijo Gabilondo en la despedida de CNN plus, con cierto rictus melancólico que debemos comprender: “se puede renunciar a la ilusión, pero a la voluntad nunca”.

    Si no, no tenemos nada.

  18. jserna

    Hola, David. Coincido con usted en buena parte de lo que dice, pero creo ser menos condescendiente con la izquierda. Señala: “yo crecí viendo como la gente de izquierdas de este país se dedicaba con frecuencia a sacarse los ojos sobre cuestiones que en aquel tiempo se proclamaban con una circunspección casi escolástica: que si la vía de Trotsky, que si sovietismo sí pero sin Stalin, que si eurocomunismo, que si la pesada de Marta Harnecker, que si estructuralismo, que si chinos sí pero rusos no, que si comunismo o si anarcosindicalismo… Cuánto esfuerzo desperdiciado”.

    Desde luego era algo más que escolástica lo que enfrentaba a unos y a otros. Algunos de los nombres que usted cita dan miedo: Trotsky, Stalin. Otros producen hastío intelectual. ¿Cómo si no podemos calificar aquel libro titulado ‘Los conceptos elementales del materialismo histórico’, de Marta Harnecker, un volumen cuyos capítulos acababan con una especie de cuestionario-catecismo de marxismo althusseriano? Recuerdo haberlo leído en primero de carrera, hacia 1976. Ningún profesor me lo recomendó: llegué a él yo solito y salí espantado como un pequeñoburgués.

    Había algo más que esfuerzo desperdiciado en aquella izquierda: había también un acusado sectarismo. Aunque creo que en eso, en dicho juicio, coincidimos.

    Volveré…

  19. Marisa Bou

    Señor Duarte: quiero decirle que sí, es plausible “voler” y también “poder” en el seno del partido. Si no estuviéramos convencidos de ello, no perderíamos el tiempo en intentarlo, sino que buscaríamos otras vías de acción. Es tremendamente laborioso, y debe hacerse con la mirada puesta en el medio y largo plazo, que es donde podrán apreciarse los resultados, sin importarnos los sacrificios que nos exija el presente, que es ése tiempo en que nosotros, los ciudadanos de ahora, podemos actuar.

    Aquí viene al caso traer una de las frases (unas 40) que anoche pusimos con post-it en la puerta de entrada, que me parece de una estimulante clarividencia:

    “Cuando reflexionemos sobre nuestro siglo XX, no nos parecerán lo más grave las fechorías de los malvados, sino el escandaloso silencio de las buenas personas. Martin Luther King”

    A nosotros nadie nos obligará a permanecer en silencio. Y sobre todo, parafraseando también a Gabilondo en su despedida, “no nos borraremos de la política”, esa que reclama la ciudadanía como el principal de los derechos, condición indispensable para alcanzar plenamente todos los demás que la Constitución nos promete.

  20. R.S.R.

    Me gustó asistir al acto de Volem y podem, me gustó ver gente ilusionada y sobretodo convencida de que las cosas pueden hacerse de otra manera, desde dentro de una organización política y desde fuera.

    Dice el Sr. Montesinos que “Las grandes organizaciones partidocráticas no tienen derecho a reclamar que nos ilusionemos con sus propuestas”, ciertamente es así, pero no podemos olvidar que la política de partidos sigue siendo un instrumento clave y válido para gestionar las demandas de los ciudadanos y por ello, precisamente ahora, son más necesarios.
    Una de las cosas que me llamaron la atención fue que ese grupo pone sobre la mesa su discrepancia de una manera de hacer, y en este país no acabamos de acostumbrarnos a discrepar, lo tomamos como algo personal o como que el que no está de acuerdo con nosotros no puede estar en una posición ética, legítima u honesta (aquí yo también digo ojalá la maquinaria del partido no los arrase)
    Señalaron la necesidad de mejorar los mecanismos de participación: la del partido y los de los ciudadanos no directamente vinculados a los mismos; en definitiva, de la necesidad de la recuperación del sentido más genuino de la política- muy bien traído por C.G.M. en su intervención – en un tiempo donde todo parece diluirse y donde nos gobiernan más los mercados que los dirigentes que elegimos. Habrá que volver a Arendt y a su pregunta ¿qué es la política?

  21. Sigue...

    En el portal de Belén. Han cerrado CNN+. De este hecho ha informado PRISA TV. El cierre de la cadena e incluso la venta del edificio donde desarrollaba su actividad audiovisual, en la localidad madrileña de Tres Cantos (Cuatro, CNN+ y Canal+) han provocado protestas.

    El 28 de diciembre se concentraron en la Gran Vía de Madrid unos centenares de personas. Protestaban por la clausura de una cadena que durante once años ha informado con regularidad, puntualidad, mesura y equilibrio de lo que estaba pasando y estábamos viendo. Ése era el lema del canal: “Está pasando. Lo estás viendo”.

    Yo era uno de los que lo estaba viendo, en efecto, y lamento el cierre de una empresa informativa, una cadena, además, en la que había entrevistas sin estridencias y discusiones sin ferocidad, esa que se ha impuesto en tantos sitios entre tertulianos extremistas que se jalean mutuamente. No me refiero a Sálvame, sino a otros programas televisivos y radiofónicos.

    La clausura es una decisión económica, pues por lo que parece tenía poca audiencia y escasa facturación publicitaria, circuntancia que le hacía acumular pérdidas. Era inviable, dice PRISA TV, tras la fusión de Cuatro y Telecinco.

    Pero una decisión económica tiene, además, consecuencias políticas. Por ejemplo, los telediarios de Telecinco y Antena3 son un repertorio de noticias espectaculares, algunas de tono amarillo, generalmente agregadas para provocar efectos. El relato tiene un orden perverso y los vaivenes informativos son propios de una montaña rusa. A lo relevante sigue lo minúsculo, lo raro; a lo colectivo y arisco sigue la nota humana, la información heroica; a lo virtuoso sigue la atrocidad.

    Las noticias de estas cadenas sirven para retener la atención flotante del espectador y para interesarlo por el lado estridente de lo real. Los accidentes y su impacto emocional, los chascarrillos y los chismes, las entretelas del fútbol son materia popular y creciente.

    Los telediarios de estas empresas añaden unas pocas noticias políticas para luego abandonarse al suceso, a esas imágenes de un lugar remoto, generalmante estadounidense, en el que un individuo ha sido abatido por agentes locales. Por supuesto, la cadena nos mostrará la grabación doméstica del ataque, de la brutalidad policial.

    ¿Es una denuncia política? En realidad, la imagen es un simple reclamo, una estridencia (tal como arriba decía). El suceso no es el acontecimiento; tampoco es el hecho noticioso. El suceso es lo que los franceses llaman el fait divers. Es decir, lo espectacular, lo raro, lo insólito, lo bizarro. Si observan bien los telediarios de Telecinco y Antena3, su relato tiende justamente a eso: a lo espectacular, a lo insólito y a lo bizarro. Lo rosa aún no tiene presencia consistente, pero todo se andará.

    En el portal de Belén, de Belén Esteban, hay paparazzi que sirven noticias a los programas cordiales. Pronto los ficharán en los noticiarios…

  22. Ana

    Muchas gracias, Justo, por tus amables palabras. En cuanto al debate, según mi escasa experiencia, nos cuesta mucho mantenernos en la sana discrepancia sin acabar midiendo fuerzas de manera destructiva. Falta paciencia, debate sosegado, transparencia en las intenciones y sobre todo, valoración positiva de las legítimas aspiraciones políticas de cada uno. Además se suele ver con recelo a quienes se acercan a los partidos con cierto ímpetu, con ilusión de “hacer cosas”. La falta de “pedigrí” suele provocar desconfianza y eso disuade la participación de la ciudadanía. A veces parece que hay que esperar a que te “inviten” y esa es una percepción errónea.

    Por otra parte, a los novatos nos falta experiencia, eso es evidente, debemos esforzarnos en formarnos, la política conoce cosas que la gente suele desconocer, está ligada a las leyes de funcionamiento de lo público, a gran cantidad de normativa que rige la vida ciudadana, y se mueve con instrumentos y plazos propios. Pero, una vez conocido el rudimento elemental, cualquiera puede y debe participar activamente, y la estructura de partido, que yo asimilo en cierto modo al funcionariado de las administraciones, ayuda a desmpeñar el papel con cierta eficacia. Empezar de cero supone perder demasiado tiempo en los detalles, en lo aleatorio. Y lo más importante, las raíces y la historia, el pensamiento y la ideología que vienen de muy atrás son una base, a mi juicio, impagable.

    Necesitamos pues los partidos para participar en la gobernanza de manera ordenada y eficaz, con una base de pensamiento que nos oriente, pero también se necesita flexibilidad y generosidad en su interior para permitir esa participación. Todos debemos aportar pensamiento, nuevas ideas que permitan la evolución, pero llega un momento en que hay que actuar, comprometerse, mojarse, y eso supone equivocarse también. Admitir que te equivocas no es fácil, y que te permitan equivocarte los compañeros y compañeras, tampoco. Creo que hemos de encontranos en el punto medio, aceptar los errores y corregir con premura, con la ayuda los que asienten y los que disienten de quien actúa. Para mi la clave está en esa actitud de escucha exenta de recelo por ambas partes, escuchar tanto las críticas como las razones del presunto equivocado y llegar juntos a propuestas correctoras. Aun así, al final hay que elegir, decidir, y nunca nos libraremos del todo de errar. Las partes deberíamos aceptarlo con generosidad, tanto para dejar paso como para no empujar antes de tiempo. Sacarse los ojos sólo conduce a la ceguera.

  23. jserna

    Ana, me alegro de coincidir punto por punto con su diagnóstico y pronóstico. Ojalá la circunstancia que usted describe fuera la normal en los partidos: me tendría de compañero o conmilitón. Ahora, me tiene de simpatizante de… personas como usted.

  24. jserna

    ¿Cnn+ sustituido por Gran Hermano? De vez en cuando necesito la basura televisiva como vacuna. Lo siento, pero no soy tan refino como para saltarme la estridencia. No soy superferolítico. De cuando en cuando recaigo en lo rosa y en lo bizarro. Pero me enferma la inmudicia non stop

  25. Ana

    Todo se andará, Justo, si volem, podem.

    En cuanto al belén de la Esteban, el cierre de CNN+… desolador. A veces hay que tocar fondo para poder tomar impulso y subir. No podemos estar ya lejos…

  26. aleskander62

    Estoy terminando una nueva novelita y una colección de poemas que tendrá un total de 200. Me quedan veinticinco. Hasta que el aire me los dicte y repase la historia de la nueva novela varias veces ….
    ¡Feliz año 2011!

  27. Angel Duarte

    Querida Marisa, por alusiones y con mucho retraso… Estos días, ya se sabe. O no… En cualquier caso, mis disculpas.

    Espero -sinceramente lo espero- que tenga razón. Que ese ‘ojalá’ se traduzca en ‘realidad’. Por tenue que sea, siempre será mejor que lo que ahora tenemos.

    ¿Por qué no creo que sea factible desde el PSOE? Pues mire, y de ahí mi primera intervención en este post, porque al mismo tiempo que Justo daba a conocer esa noble iniciativa, resultaba que el gobierno intervenía en un viejo debate, el de la organización del tiempo social. Y lo hacía anunciando que asume un innoble patrón mercantil en materia de pensiones, derechos adquiridos en la trayectoria laboral, and so on, and so on…

    Para mí -como para tí- resulta desolador. Por eso, únicamente por eso, ya tiene algo de indecente, por mi parte, recordar que no siempre ‘voler’ es ‘poder’.

    Finalmente, os tengo que hacer notar -a Marisa, a Justo, y a los demás lectores y comentaristas de los archivos- que me siento libre de hacer público mi escepticismo porque sé que no os detendrá.

    Ánimos, un fuerte abrazo y mis mejores deseos para 2011

  28. Marisa Bou

    Amigo Ángel, estoy segura de tus (o sus) buenas intenciones, tanto al disentir como al tutear. Y sí, también puedo asegurarte que ningún escepticismo nos detendrá. De eso puede dar fe nuestro anfitrion, que nos conoce muy bien.

    Es gracioso, yo siempre me he sentido cómoda con el tuteo, siempre que éste sea respetuoso -como es el caso- pero lo primero que me atrajo de este blog fué, precisamente, ese formalismo del “usted”, porque me parecía en extremo acogedor tanto para los que se conocían personalmente como para los que podían sentirse intimidados por la distancia y el desconocimiento del otro.

    El tuteo, que habitualmente es malversado por aquellos que lo emplean para finjir una confianza que no tienen, quedaba aquí sustituído por un “usteo” cargado de gracia y amabilidad, al extremo de enamorarme. Entré, me sentí cómoda, y aquí sigo. Porque me siento libre y respetada.

    De la misma manera, soy libre dentro de mi grupo ViP (les aseguro que es casual, pero coincide con las siglas de Very Important Person) y respetada. Como el resto de nosotros. Por eso vamos a seguir ahí, intentando que esa libertad y ese respeto se hagan extensivas al resto de la sociedad, desde dentro de nuestro partido, porque nuestros ideales, con el paso de los años, no se vuelven obsoletos, sino cada vez más necesarios. Y si nuestro presidente tuviera a bien entrar en este blog, probablemente le diría algo parecido a lo que usted dice en su intervención. Hasta ese extremo me siento libre.

    Creo que ésta es la primera vez que doy un “mítin” tan largo en este foro, así que les pido disculpas a todos por ello y aprovecho para desearles, para el año que entra, felicidad (sin empalagos), paz (aunque sea con lucha) y amor (cada uno el que apetezca).

    ¡Y salud, claro!

  29. Alejandro Lillo

    Qué gusto da leerle, Marisa. Eso es lo que necesita el PSOE, gente como usted.

    Señor Duarte, comparto su desolación. Por mi parte, pienso refugiarme en las perlas navideñas: son como unas almendritas recubiertas de chocolate a las que tengo esperando en la nevera. Y el año que viene será otro año. Díficil, imagino, pero apasionante, pues, pese a todo, estamos viviendo un proceso histórico: el desmantelamiento del Estado del Bienestar, un tema que estudiarán historiadores futuros. Así que el año que viene, a seguir en la brecha. Saludos

  30. jserna

    Hola, buenos días a todos. Las preguntas que nos formulamos aquí y las dudas que nos planteamos son ciertamente interesantes y decisivas. Nos va la vida en ello, la vida pública. Quiero escribir un nuevo post para cerrar-abrir el año. Calculo que esta tarde estará publicado: una entrada breve, esperanzada y sombría a la vez. Es mi estado de ánimo.

    Mientras tanto, les saludo enteramente.

  31. jserna

    Leo en Levante-Emv un artículo de José Luis Villacañas dedicado a Balada triste de trompeta.

    http://www.levante-emv.com/opinion/2011/01/04/pesadilla-ano/770865.html

    Qué falta de humor. ¿Cómo es posible que un profesor de filosofía, un observador sutil, carezca de sentido del humor? Comparte con Álex de la Iglesia sus estudios de filosofía. Yo creía que este saber le hacía a uno más guasón. Veo que no.

    Dice José Luis Villacañas: “El fundamento del talento es comerse el narcisismo. Cualquiera que vive de una industria conoce esta regla”.

    El cine es industria, desde luego. Pero el arte interfiere. Los narcisismos, sublimados y bien expresados, producen muchos beneficios. ¿O es que acaso Alfred Hitchcock objetivaba sus obsesiones hasta hacerlas desaparecer?

    Dice José Luis Villacañas: “A este individuo nadie le ha explicado lo que es el surrealismo y cuáles son sus reglas, nadie le ha dicho lo que es una mente infantil, nadie le ha susurrado la clave del arte de Buñuel o de Berlanga, nadie le ha dicho que el cine es una de las formas del relato, no un vómito de imágenes enloquecidas y fraudulentas acompañadas de diálogos absurdos y altisonantes, salpicadas de sangre y de gritos”.

    ¿Es que acaso en Álex de la Iglesia no hay rastro, huella o eco de las provocaciones de Buñuel o Berlanga? ¿Cómo es posible que José Luis Villacañas, un caballero tan educado, hable del cineasta vasco como “individuo”? ¿Vómito?

    Dice José Luis Villacañas: “Y lo que es peor, nadie, de entre una nómina de varios cientos de colaboradores, se ha atrevido a decirle que esta película era un puro disparate narcisista y caprichoso que insulta de forma gratuita nuestra experiencia común”.

    ¿Quién se siente insultado? Con los peros o las pegas que puedan ponerse a esta película, no veo cuál es el insulto o la vejación. Yo creía que la filosofía te hacía menos severo.

    Dice José Luis Villacañas: “Es una manifestación más de las contradicciones de este Gobierno que se empeña en una ley de memoria histórica y financia una película que escupe sobre cualquier cosa que pueda significar la memoria y la historia para, al menos en eso es ecuánime su director, españoles de una y otra índole”.

    ¿Balada triste de trompeta es una manifestación más de las contradicciones de este Gobierno? ¿Recibir financiación de entidades públicas para realizar una película que funciona bien en pantalla es algo condenable? ¿Las instituciones oficiales financian Balada triste de trompeta porque Álex de la Iglesia trata del pasado franquista?

    En fin, ¿sabemos qué es el esperpento?

  32. Marisa Bou

    Sí, señor Serna: el esperpento se llama, en esta ocasión José Luís Villacañas. Uno más de la nómina de personajes que aprovechan cualquier espacio para criticar al gobierno, venga o no a cuento.

    Pero no se preocupe usted, que no nos ha quitado las ganas de ver la película a quienes aún no hemos ido. Yo iré el jueves.

  33. jserna

    Si yo no me preocupo, sra. Bou. Hay espectadores a los que les gustará la película y hay otros a los que no. El esperpento está en él film, quería decir yo. Lo que no veo razón es para la crítica agraviada de José Luis Villacañas.

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