La historia y la política

Uno. Salvo extremistas, hay un tono complaciente, incluso muy complaciente, con José Luis Rodríguez Zapatero. Con su retirada.

Desde los medios conservadores se le pide un último gesto. De dignidad, se añade: que se retire ya mismo; que convoque elecciones. Vale, muy bien, que se vaya. Que se vaya al infierno: que ya Mariano Rajoy nos redimirá.

“Zapatero” –sin Rodríguez– ha sido una efigie vacía, una figura que rellenar, un tipo que nos lanzaba al precipicio. ¿Porque carecía de programa? Eso no es malo: los programas de la izquierda han podido ser causa de trastornos. Y los programas de la derecha han sido un freno moral y una remora. Aún oígo a la Iglesia y a sus acólitos condenarnos…

Al modo de la transferencia psicoanalítica, muchos opositores han volcado sobre “Zapatero” toda la inmundicia que cada uno de nosotros acumula en el interior. Ustedes lo sabrán: cuando uno está pringado o es un pringao, no hay manera de quitarse los desechos de encima. Si de repente hallamos un  basurero sobre el que arrojar nuestros malos humos o nuestros malos humores –y nuestras sobras–, nos aprestamos a ello.

“Zapatero” ha sido un inmenso basural en el que depositar lo que los españoles no hicimos bien. Como la publicidad, que nos da lo que deseamos o nos hace desear lo que no poseemos. ¿Y qué es lo que no hicimos bien? Muchos confiaron en que eran ricos; muchos creyeron ser ricos; muchos esperaron ser ricos. Rodríguez Zapatero no enfrió esa esperanza, esa ilusión que había nacido en tiempos de Felipe González –¡enriqueceos!— y que José María Aznar alimentó. En Rodríguez Zapatero se hacen recaer todas las responsabilidades.

Es un ser vacío –sin programa, se añade–, es un ser monstruoso –sin avales que lo hagan presentable–, es un tipo amortizado –sin asistentes que lo encumbren–. El resultado nos alivia. Podemos presentarlo como la causa de nuestros males. Mientras tanto, los demás nos quedamos tan ricamente, sin hacer autoexamen. Vuelvo a repetir el dictamen de Tony Judt en El refugio de la memoria.  Dejemos de sestear y de lamentarnos.  “Si queremos mejores gobernantes tendremos que aprender a pedir más de ellos y menos para nosotros. Un poco de austeridad estaría bien”. 

Está bien lo que decía el historiador inglés. Es sensato y es fino. Pero yo soy algo más tosco y optimista: saldremos adelante.

A. Hemeroteca. La historia y la política

Justo Serna, Reseña de El refugio de la memoria, de Tony Judt, Ojos de Papel, abril de 2011

Justo Serna, “La mejor lección de historia” (Reseña de E. H. Carr, ¿Qué es la historia?), Mercurio, abril de 2011

Alejandro Lillo, “La cultura americana” (Reseña de América para los no americanos, de Francisco Fuster), Mercurio, abril de 2011

20 comments

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  1. Presentación

    Presentación de La mirada del bosque, de Chesús Yuste.

    “Chesús Yuste presentará su novela La mirada del bosque en Valencia el jueves 7 de abril, a las 19.30, en el Centro Aragonés, dentro de las actividades programadas en su Semana Cultural.

    El profesor de Historia contemporánea Justo Serna acompañará al autor. Y el actor José Olmos dará lectura a una de las escenas más divertidas de la novela.

    La mirada del bosque es una novela policíaca, ambientada en la Irlanda rural, que combina intriga y sentido del humor, con el sabor de los cuentos irlandeses”.

  2. aleskander62

    Tiene buen aspecto esta novela, La mirada del bosque.
    He terminado la mía y he hecho una primera impresión para enviar al Premio Café Gijón y al agente literario.

  3. Isabel Zarzuela

    Interesante eso de la “transferencia psicoanalítica” con Zapatero.

    Será una apreciación muy muy general y, como todas las generalizaciones, será injusta pero a veces tengo la impresión de que todavía no sabemos lo que queremos en este país. Nos molesta el intervencionismo estatal y queremos pagar pocos impuestos pero, ante cualquier problema, siempre pedimos explicaciones al Gobierno haciéndole responsable de todo. Ésta es una actitud ciudadana que me recuerda a la del joven malcriado que hace lo que le viene en gana, que valora bien poco lo que tiene porque lo ha conseguido sin ningún esfuerzo y que, por supuesto, espera que su papá esté siempre ahí para solucionarle cualquier incoveniente.
    Tal vez sería conveniente que hiciéramos un ejercicio de madurez, “dejar de lamentarnos” y poner más de nuestra parte, o como dice Judt, “si queremos mejores gobernantes tendremos que aprender a pedir más de ellos y menos para nosotros. Un poco de austeridad estaría bien”.

    Hablando de Tony Judt, las reseñas sobre ‘El refugio de la memoria’ y ‘Qué es la historia’, me resultan muy emotivas: esa búsqueda de la felicidad plena que sólo se encuentra en la infancia, como refugio ante la conciencia de muerte cercana; esa última instrucción a sus hijos… Judt, historiador y padre hasta el último aliento.

    Y por supuesto que leeré el libro de Paco Fuster: me consta que ha hecho un trabajo excelente.

    Ah, y felicidades por los 350.000 hits, Sr. Serna.
    :-)

  4. jserna

    Gracias, sra. Zarzuela. A propósito de lo que dice y en concreto a propósito de la austeridad, le regalo un pasaje de Gaspar Melchor de Jovellanos. El otro día, en casa, E. y yo lo estábamos comentando: ella me regaló ese texto cuando hablábamos de la austeridad. La idea de Jovellanos nos la podríamos aplicar ahora. Pero sobre todo nos la podríamos aplicar para exigir más a nuestros gobernantes y pedir menos para nosotros. En la Comunidad Valenciana, la ostentación ha sido el norte, la guía y la dirección. Dice Jovellanos:

    “…Donde las leyes autorizan la desigualdad de las fortunas; cuando la mala distribución de las riquezas pone la opulencia en pocos, la suficiencia en muchos y la indigencia en el mayor número, estonces es cuando un lujo escandaloso devora las clases pudientes, y aunque menos visible, las enflaquece y arruina”.

  5. Alejandro Lillo

    Creo que don Justo da en el clavo con el análisis que hace de Zapatero. Sin duda, esa es una de las claves. Muy, muy interesante esa reflexión.

    “Zapatero”, dice el señor Serna, “ha sido un inmenso basural en el que depositar lo que los españoles no hicimos bien”.

    Creo que es exacto. Fíjense en Valencia. ¿Dónde está la responsabilidad? No hablo la de los políticos, no, sino la de la gente, la de la ciudadanía. Al fin y al cabo de es ahí de donde luego salen nuestros dirigentes. Es más facil echarle la culpa al otro, siempre ha sido más sencillo eso que asumir los errores. ¿Hasta cuándo vamos a seguir así? ¿Hasta cuando?

  6. Isabel Zarzuela

    Pues sí, el análisis de Zapatero es acertadísimo.

    Y gracias por ese regalo tan esclarecedor, sr. Serna.

  7. Hemeroteca

    “Si los ricos no pagan impuestos se enfrentarán a una revolución”

    Paul Farell, analista de ‘The Wall Street Journal’, se hace eco de una corriente de opinión que pone en entredicho la recuperación en EE UU

    “…”O los ricos comienzan a pagar impuestos o se enfrentarán a una revolución”. Con ese provocativo arranque, Farell, que trabajó para Morgan Stanley, advierte en su columna que la brecha entre el 1% de los “súper ricos” y el 99% restante de la población en EE UU no había sido tan grande desde la Gran Depresión de 1929, y que solo el “engaño” o el “espejismo” que lanza esta clase privilegiada desde sus diversas tribunas, ya sean políticas o mediáticas, impiden a la gente darse cuenta de que estamos a punto de vivir otro colapso como el de hace casi un siglo. Y concluye que o los ricos vuelven a pagar los impuestos que les corresponden por su nivel de riqueza u Occidente se enfrentará a una revuelta social como las que se están viviendo en el norte de África…”

    http://www.elpais.com/articulo/economia/ricos/pagan/impuestos

  8. jplanas

    No sé nada de culpables ni de inocentes. Pero que de la sociedad actual, en su conjunto, salga un líder tal como Rodríguez Zapatero no hace sino retratarnos a la perfección;-P

    Un abrazo!

  9. Alejandro Lillo

    Hombre, señor Planas, las comparaciones son odiosas, pero yo creo que con el hombre de la ceja enhiesta salimos ganando, sobre todo en relación con quien celebró la boda de su hija en El Escorial.

  10. jserna

    Sr. Planas, no me haga enfadar. ¿José Luis Rodríguez Zapatero nos retrata? Yo no me veo en su rostro. Menos aún en el de José María Aznar. Los dirigentes son suma, quintaesencia y expresión de lo que somos, no siempre de lo que nos merecemos.

    ¿Usted cree que nos merecíamos al general Franco? Desde luego, el dictador es impensable sin una parte de la sociedad que palmea, otra que es reprimida, otra que asiente y calla, otra que prospera y aprovecha. ¿El resultado?

    Una tiranía que se prolonga durante décadas: no lo olvide, Franco era la espada más limpia de Occidente, razón por la que fue mantenido y protegido por Estados Unidos, país al que tanto admiramos.

    Rodríguez Zapatero no es peor que sus predecesores: Aznar, González, Calvo-Sotelo, Suárez. El tiempo se encarga de colocar a cada uno en su sitio. ¿Tocaba José María Aznar el arpa tras un duro día de Gobierno? ¿Leía poesía? Parece ser que sí. Eso no le redimió. Fue un tipo achulapado y amante de la ostentación. Aznar tuvo ínfulas de grandeza –como Felipe González–, cosa que Rodríguez Zapatero ha reprimido.

    ¿Tal vez porque carecía de base o de madera? ¿Acaso porque era un líder mediocre? No me hable de líderes mediocres: en cada contexto histórico, las derechas españolas, tan diferentes, nos han dado dos siglos de disgustos y de líderes banales.

    Ahora es políticamente correcto ser muy hostil con la izquierda: muy desnortada y esas cosas. La izquierda ha de cambiar, ya lo creo. No son malos los consejos que da Tony Judt. Un poco de austeridad que rebaje la tentación de nuevos ricos. La derecha española no tiene que cambiar, tiene que depurarse y aprender maneras.

    Parece que muchos conservadores siempre lo han tenido clarísimo: intereses materiales (rapacidad) y doble moral (sacristía y sarao). En Valencia estamos encantados con la derecha menestral y confesional que tenemos. Ahora me perdonarán. Me voy a orar con Cotino, Camps et al.

  11. Jplanas

    Bueno, no se notó que mi tono era absolutamente sarcástico? Eso pretendía demostrar la P final, pero sí, las comparaciones son odiosas y no creo que nos mereciéramos ni al de boda cuasireal y las sucias botas tejanas sobre la mesa de la barbarie ni, tampoco, faltaría más, al Dictador… Ni a Zapatero!

    Saludos!

  12. Jplanas

    Con todo, su frase, Justo, Los dirigentes son suma, quintaesencia, y expresión de lo que somos, no siempre de lo que nos merecemos (sic) me temo que dice exactamente lo mismo que yo dije, o quería decir… No sé yo;-)

  13. jserna

    Llevo dos días leyendo estupideces sobre Rodríguez Zapatero. Se las debemos a analistas inspirados. Y llevo leyendo lo malo que es desde el minuto 1 de su Gobierno. Que si vacío, que si monstruoso. El Antizapaterismo fue la enfermedad senil de la derecha española. Lo puedo constatar: esto me pasa por leer todo tipo de prensa y por atender con cuidado lo que dicen las derechas.

    El toque Planas es sarcástico, claro que sí. No lo he olvidado. A la derecha es precisamente lo que le falta: mayor guasa. Fíjese en el actual Aznar, sr. Planas: tan serio, tan circunspecto, tan severo como un preceptor carca. Prefiero a Rodríguez Zapatero: se va sin amonestarnos. Nos dejará tranquilos. Aznar seguirá jorobando a Rajoy.

    Saludos.

  14. jplanas

    Cierto, querido Justo, y he preferido no tocar ese tema en mis articles porque se presta demasiado a los tópicos, a las venganzas poco o nada encubiertas y a un montón de sinuosos desvaríos… La prosa y la poesía, ya sabe, ese tema del que no acabamos de hablar ante los micrófonos pero del que sí que hablamos, sin necesidad, apenas, de nombrarlas, en cada uno de nuestros encuentros…

    En cuanto a Zapatero, pues, se va y punto. Está en su derecho… Lo que me duele, nos duele, creo, es la sensación de que quien ocupe su lugar -sea Rajoy, y su sombra incluida, o su sucesor o sucesora en el PSOE- no lo mejorará sustancialmente. Y eso sí que es preocupante. Un abrazo!

  15. jserna

    Repito lo que dice Judt: “Si queremos mejores gobernantes tendremos que aprender a pedir más de ellos y menos para nosotros. Un poco de austeridad estaría bien”.

    Y repito lo que yo mismo digia al final del post: “Está bien lo que decía el historiador inglés. Es sensato y es fino. Pero yo soy algo más tosco y optimista: saldremos adelante”.

    Un abrazo.

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