Sobras completas

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Primera entrega. Escribo y publico un artículo sobre los socialistas valencianos. Mejor dicho: sobre los dirigentes locales. Mejor dicho: sobre la inactividad y la acomodación de los líderes del Partit Socialista del País Valencià (PSPV) en la oposición. Me valgo de Mariano José de Larra.

Lo leí siendo niño, en aquella Biblioteca Básica Salvat que publicaba la colección RTV. De ese fondo, algo dije tiempo atrás. Después, siendo ya adulto, lo he vuelto a leer en otras ediciones. La mejor, la más bonita, la de Austral. Pero me dejaré de estos detalles para volver a Larra, que me pierdo. 

Sí, ya lo sé: Larra es el recurso previsible de todo columnista. Pero el estado de feliz postración en que parecen estar algunos me lleva a eso: a criticar lo bien que se vive siendo empleado mudo del partido.

Larra no pudo conocer este sistema político, pero sí que conoció las inercias y los automatismos de las instituciones, del Estado y sobre todo de los funcionarios que se contentaban con trabajar menos. 

He titulado la columna ¿Dónde está el cementerio?, con resonancias del escritor madrileño. Lo publico en El País y con él me garantizaré la ojeriza los dirigentes locales de dicho partido.

Yo no soy ni la sombra de Larra, pero les puedo garantizar que cuando lo escribí mi estado era tan melancólico como el suyo.  Este artículo mío, que tiene una pizca de humor negro, desde luego no completará ningunas Obras completas. Como mucho iniciará mis Sobras completas. La idea me vino de Fernando Savater, uno de cuyos libros se titula justamente así.

Segunda entrega. Continuará en otro post…

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Justo Serna, “¿Dónde está el cementerio?, El País, 6 de julio de 2011

21 comments

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  1. Empiezan las Sobras completas

    Primera entrega. Escribo y publico un artículo sobre los socialistas valencianos. Mejor dicho: sobre los dirigentes locales. Mejor dicho: sobre la inactividad y la acomodación de los líderes del Partit Socialista del País Valencià (PSPV) en la oposición. Me valgo de Mariano José de Larra.

    Lo leí siendo niño, en aquella Biblioteca Básica Salvat que publicaba la colección RTV. De ese fondo, algo dije tiempo atrás. Después, siendo ya adulto, lo he vuelto a leer en otras ediciones. La mejor, la más bonita, la de Austral. Pero me dejaré de estos detalles para volver a Larra, que me pierdo.

    Sí, ya lo sé: Larra es el recurso previsible de todo columnista. Pero el estado de feliz postración en que parecen estar algunos me lleva a eso: a criticar lo bien que se vive siendo empleado mudo del partido.

    Larra no pudo conocer este sistema político, pero sí que conoció las inercias y los automatismos de las instituciones, del Estado y sobre todo de los funcionarios que se contentaban con trabajar menos.

    He titulado la columna ¿Dónde está el cementerio?, con resonancias del escritor madrileño. Lo publico en El País y con él me garantizaré la ojeriza los dirigentes locales de dicho partido.

    Yo no soy ni la sombra de Larra, pero les puedo garantizar que cuando lo escribí mi estado era tan melancólico como el suyo. Este artículo mío, que tiene una pizca de humor negro, desde luego no completará ningunas Obras completas. Como mucho iniciará mis Sobras completas. La idea me vino de Fernando Savater, uno de cuyos libros se titula justamente así.

    Segunda entrega. Continuará…

    Hemeroteca

    Justo Serna, “¿Dónde está el cementerio?, El País, 6 de julio de 2011

  2. Andrés Boix Palop

    Tienes toda la razón en que lo del PSPV local es de lo más llamativo. Por su silente inactividad (dentro de lo que cabe, la verdad, y ya puestos, se agradece que dado que no hacen nada al menos estén calladitos, en lo que Broseta esta especializadísimo, en lugar de dar la tabarra). Por esa manera tan peculiar que tienen de entender la vida y la política según la cual cualquier persona con una sensibilidad digamos “progresista” debiera abstenerse de decir nada malo o medianamente crítico sobre ellos.

  3. jserna

    Gracias por darme la razón, Andrés. Pero ojalá esto que decimos fuera una percepción errónea: ojalá me equivocara y te equivocaras tú al convenir conmigo.

    Los dirigentes del PSPV local no dan la tabarra, cierto. Tampoco la talla. Ni se les espera. Ni se les oye. Y encima, como señalas, creen que todo el centroizquierda, toda la izquierda y todo el mundo mundial ha de permanecer en silencio. Con esa actitud, modositos y callados, todos sobramos: somos ya las sobras completas. Pues no.

  4. Juan Calabuig

    Muy acertado el artículo de hoy, Justo. Lo malo es que esto viene de lejos: Ni están, ni hablan, ni se les oye. Lo peor es que algunos ya ni les esperamos, ni les creemos. Un abrazo

  5. jserna

    ¿Los dirigentes? ¿Los cuadros? ¿Los líderes? No sé de qué liderazgo hablamos.

    Me gusta muy poco la demagogia, pero el caso es que me pongo a hablar de estas personas y me quedo inerte.

    Qué quieren: me entra la añoranza de los seres queridos y cálidos. De HAL 9000, por ejemplo: él, que parecía una computadora tan fría.

  6. Isabel Zarzuela

    Sr. Serna, quería felicitarle por su artículo de hoy en El País. No sabe usted qué alivio se siente cuando la indignación de una se hace pública; cuando un malestar se denuncia y se comparte.

  7. horacio

    Interesante artículo Sr.Serna, no me corresponde opinar sobre politíca española-valenciana, pero acá en Bs.As, más que políticos enmudecidos: tenemos aulladores, hacen ruidos con la boca, pero nadie sabe lo que dicen.
    En cuanto a Larra, me gustaría saber el título del artículo al que se refiere, tengo una edicion de Brughera-Libro clásico… Saludos

  8. jserna

    Gracias por su elogio, Horacio. Me choca su interés, desde Buenos Aires, por estas piezas menores del columnismo valenciano. Punto y aparte.

    No me refiero a un solo artículo de Larra. En realidad cito dos: uno en el que el escritor recrea la visita al cementerio de Madrid en 1836; y otro dedicado al público, fechado en 1832.

    Si fuéramos demagogos o populistas o estrepitosos, diríamos que estamos igual que en tiempos de Mariano José de Larra. No. No lo pienso.

    Un saludo

  9. Facebook

    Vicente Torres
    ¿Qué pasa con los cementerios?

    Justo Serna
    Eso, ¿qué ocurre allí? Si hay alguna noticia… Sería bueno saber algo del más allá: principalmente, para quienes estamos más acá. ¿Usted sabe algo, sr. Torres?

    Vicente Torres
    ¿Del más allá, Sr. Serna? No tengo ninguna noticia. Es más, no pienso ir. De grado, no. Pase usted primero, por favor.

    Justo Serna
    No me envíe al más allá, que yo no envío a nadie al Infierno. De hecho, le he preguntado por eso –por el más allá– porque usted me ha preguntado directamente qué pasa con los cementerios. Un saludo.

    Vicente Torres
    No le he enviado a ningún sitio, fíjese bien. Le he dicho que pase usted antes que yo, y dado que no pienso ir, mire si le queda tiempo. Le he preguntado por los cementerios porque habla de ellos en su artículo. Lo he leído temprano. Antes de las ocho.

    Justo Serna
    Sr. Torres, de los cementerios no hablo. Si lo relee, lo podrá comprobar. Empleo la imagen del camposanto como metáfora. Le agradezco ese interés tan temprano. A esa hora, yo aún no levitaba. Saludos

    Vicente Torres
    Fíjese usted que el que yo he leído es este:
    http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/cementerio
    y he supuesto, temerariamente, que era el del enlace.

    Justo Serna
    Ese artículo que cita emplea la imagen del cementerio como metáfora, insisto. Ni más ni menos.

    Vicente Torres
    Puesto que usted lo cita, aunque sea como metáfora, espero que me conceda el derecho de preguntarle por él.

    Justo Serna
    Por favor, sr. Torres, no insista en lo que no es. Una cosa es hablar directamente de las cosas y otra es hablar figuradamente. Cuando he querido tratar del cementerio, lo he hecho de manera expresa. Aquí, por ejemplo, con Anaclet Pons: http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/ciudad

    Vicente Torres
    Mi pregunta tampoco era seria, Sr. Serna. Supongo que se nota enseguida que era más una broma que otra cosa. Lamento que le haya molestado.

    Justo Serna
    No me he molestado. Sencillamente en el artículo hablo de dirigentes socialistas, no de cementerios: la referencia de Larra al camposanto es una broma muy seria.

  10. jserna

    Sra. Zarzuela, muchas gracias por sus palabras. Como le decía al señor Boix, ojalá nos equivocáramos; ojalá todo fuera un error de percepción, incluso una pataleta nuestra.

  11. aleskander62

    Bueno, es posible que IU y Compromís pasen por delante del PSPV en un recorrido de tiempo.
    Por otro lado estoy pendiente del proyecto EQUO: el partido verde que quizá necesitamos.

  12. jserna

    En el día de ayer, en Valencia, un grupo de socialistas muy sensatos, batalladores y con ideas tuvieron una reunión orgánica. Su actividad nos hace conservar cierta esperanza. Su imaginación y su perspicacia siempre son buenas noticias. Por cierto, hablando de ello: ¿hay noticias que puedan comunicarse, que puedan hacerse públicas? ¿Hay perspectivas de seguir o deberemos poner en el PSPV el epitafio imaginado por Larra en su tumba: ¡Aquí yace la esperanza!”?

  13. Marisa Bou

    La esperanza sigue viva, más viva que antes, si cabe. Ninguna voz se alzó a favor de la disgregación del grupo. Tenemos por delante el período vacacional, en el que cada uno dispondrá de tiempo para reunir fuerzas, para hacer acopio de ideas que, en su momento, pondremos en común. Ya sé que los tiempos que corren no dan para descansos. De hecho, no creo que nadie descanse, ni siquiera en el caso de que se encuentre en una soleada playa ligando bronce. Nosotros somos así.

    Entre tanto, un pequeño grupo (cinco personas) ha quedado mandatado para permanecer en contacto, entre sí, y con todo lo que se mueve, para no perder el hilo de la actualidad y estar allí donde haya que estar en cualquier momento.

    Nadie me ha autorizado a hacer esto público, pero como siempre hemos actuado con la más absoluta transparencia, estoy segura que nadie va a poner objeciones. Tampoco descubro nada: eso es lo que tiene Volem i Podem.

  14. jserna

    Pues es un alivio, sra. Bou, tener noticias suyas y tener noticias de ViP. A ver si sacuden el partido socialista. Otra cosa: ya son varias las personas que me dicen si no organizamos una ‘quedada’ para antes de las vacaciones… Usted misma me lo recordó ayer por mail. Pues sí, podríamos ir pensando en una fecha: dentro de diez o doce días. Aunque, de momento, no haya acabado la temporada del blog.

  15. ALFONS

    Estimado Justo y estimados seguidores de este magnífico blog. Lo primero, perdonad por la larga perorata que me ha salido. Los lectores de este blog son gentes letradas y no se amedrentan ante un largo texto, pensé. Pero sin más demora voy al grano.

    Acudí a él, al blog, buscando algo de remanso tras una jornada, la del martes 5 de julio, en la que las emociones saturaron mi espíritu, y me di de bruces con Larra. ¿Qué oportuno?, me dije. Nostalgia, melancolía, acerada crítica, un buen cóctel para aderezar mi relato.

    El martes a primera hora de la tarde incineraron a un amigo y colega periodista, Emili Gisbert. En el cementerio –mal lugar, por cierto, por mucho romanticismo que se le ponga- volví a encontrarme con antiguos compañeros y con amigos de siempre. Algunos de ellos -como Teresa, la hermana de Emili- no los había visto desde hacía más de 20 años. Fue un triste reencuentro, aunque también hermoso, con el mejor pasado del periodismo valenciano. Emili tenía 57 años. Imposible no hacer en aquel momento un rápido balance generacional.

    De allí, me fui a la UIMP, a unas jornadas sobre socialdemocracia y Estado del Bienestar organizadas por dos personas por las que profeso una cierta simpatía: Ana Noguera y Enrique Herreras. En la sesión vespertina intervenía Juan Torres, profesor de la Universidad de Sevilla, gran divulgador del pensamiento económico y descifrador de su alambicado lenguaje. Torres es especialmente conocido por ser un destacado miembro de ATTAC.

    El lunes había asistido en la misma UIMP, en el mismo seminario, a las charlas de Adela Cortina, por la mañana, y de López Aguilar, por la tarde. Adela abrió la caja de Pandora de la socialdemocracia con esa curiosidad que la caracteriza, intentando escudriñar en todos los rincones y proponiendo la sustitución del concepto de Estado del Bienestar por el de Justicia, con el fin de superar el inevitable desencanto al que lleva la creciente insatisfacción de los deseos, más que de las necesidades. Esas sí que hay que comprometerse en darles satisfacción.

    Adela también reivindica la mejora de la actual democracia haciéndola más deliberativa, radical y participativa. Es decir, recuperar la idea de democracia como sociedad de ciudadanos activos. En su discurso, además de deslizar algunas críticas al actual funcionamiento de los partidos políticos (poco democráticos en su funcionamiento interno), también apuntó algunas propuestas, como las listas abiertas, las primarias, la creación de espacios para el debate,…La falta de esos espacios es bien patente. O se anulan, o se recluyen en los ámbitos universitarios (como se ha comprobado con estas jornadas, cuyo espacio natural tenía que haber sido o bien el PSPV o bien espacios más abiertos a la participación ciudadana). La reapertura del espacio urbano para el debate político es una de las grandes aportaciones que ha traído el movimiento de “indignados” del 15M, opinión que comparto con Adela Cortina.

    López Aguilar me decepcionó en parte. Su discurso, entre provocador y cínico, no llegué a calarlo. Lo cierto es que dejó tantas puertas abiertas que las intervenciones del público fueron las que arrancaron las mejores y más aceradas respuestas del ex ministro y eurodiputado.

    Europa, o mejor dicho la actual política económica europea, es la clave de muchos de los males que aquejan a numerosos países de la Unión. La reducción en Europa de los gobiernos socialistas a Grecia y España debería llevar a una profunda reflexión. ¿Qué pasa? ¿Dónde está la socialdemocracia? ¿Dónde su discurso diferenciado del neoliberal para hacer frente a la crisis? ¿Ha muerto la socialdemocracia? ¿Sus soluciones ya no sirven para el siglo XXI? López Aguilar aplazó muchas de las respuestas que quedaron a merced del viento. Acusó, no sin razón, a “los poderes financieros y mediáticos de conformar las mentalidades y la percepción de la realidad de millones de ciudadanos indefensos”. Pero eso no puede ser la excusa. ¿Qué pasa con los medios públicos? ¿Qué pasa con la regulación de los privados mediante la creación de mecanismos democráticos de control, léase Consejo del Audiovisual, etc…? ¿Qué pasa con la regulación europea? ¿Y las agencias de calificación de riesgos? ¿Y la Europa de los ciudadanos, dónde está?

    Juan Torres fue todo lo contrario que Aguilar. Su discurso sí que planteó soluciones alternativas. Claro que él no está comprometido con la ardua tarea de gobernar, podrían pensar quienes forman parte de un partido de gobierno. Tampoco es socialdemócrata, lo cual le evita dificultades a la hora de justificar determinadas actuaciones. Yo había oído a Juan Torres en el programa de TVE 59” http://youtu.be/eOEMdwHP-gU

    Torres desmenuzó los orígenes de la crisis y las soluciones neo liberales adoptadas –por cierto, las únicas que se han aplicado- tanto por gobiernos de derechas como por socialistas. Se reveló contra la tiranía de los mercados con mucha mayor contundencia que Aguilar. Y apuntó salidas que van desde la mayor participación ciudadana en la asunción de decisiones impopulares (vía referéndum sobre temas que atañen a toda la población), al reconocimiento de la impotencia política para cambiar las cosas haciendo participe a la ciudadanía de dicha situación. Tema difícil y que podría unirse muy bien a la afirmación de Aguilar sobre la hegemonía de la derecha mediática y su discurso reaccionario.

    Torres defendió la aplicación de la Tasa Tobin –el impuesto a las transacciones financieras especulativas- como una solución reformista (insistió en lo de reformista) de cara a mejorar las condiciones de vida de la población más necesitada del planeta.

    Después de dos días de asistir a algunos debates de las jornadas sobre el Estado del Bienestar mi conclusión es que los males de la socialdemocracia no se curan con las recetas clásicas. Hay campo para la política socialdemócrata, ¡sí!, pero tiene que cambiar su discurso allá donde gobierna. Las desigualdades sociales se han incrementado con la crisis. Por tanto, la socialdemocracia parece que sigue siendo necesaria para dar respuesta a las inquietudes de un amplio espectro de la población. Lo curioso es que las aportaciones más novedosas -no sé si es el calificativo más apropiado- vienen del amplio espectro de la izquierda no socialdemócrata en sentido estricto. Y es que la principal seña de identidad de la socialdemocracia –cambiar la sociedad respetando las instituciones democráticas- se ha impuesto en toda la izquierda, y no sé si en estos momentos sigue siendo válida la etiqueta socialdemócrata.

    De la UIMP me fui al FNAC. Se presentaba el libro Noves glòries a Espanya de Vicent Flor. Se trata de su tesis doctoral, más o menos, editada por Afers. El acto se celebraba en la pequeña sala del establecimiento. La sala estaba llena mucho antes de que comenzara la presentación. Pero no todo el público que estaba allí había acudido a lo mismo. En la mesa, además del autor, estaban el editor de Afers, Vicent Olmos, el periodista JJ Pérez Benlloch, y la diputada autonómica de Compromís Mónica Oltra.

    Nada más empezar la presentación, una parte de los que ocupaban las sillas se levantaron de ellas montando un gran escándalo, mientras que otros, de píe en las filas traseras, gritaban, insultaban y montaban bronca. Tres guardas de seguridad de la tienda intentaron controlar la situación. Imposible, el número de energúmenos era claramente superior.

    Desplegaron sus banderas (del GAV, de España, no sé si con el aguilucho) y pasaron de los insultos a la agresión. Comenzaron a volar sillas por el aire agrediendo a la gente que no podía salir del recinto al estar ocupada la salida por los fascistas. A mi me alcanzó uno de esos objetos volantes. También lanzaron algunas pequeñas bombas de humo al interior de la sala. Cundió un cierto pánico, solo amortiguado en la confianza de que en un Estado de Derecho la policía no tardaría en intervenir para restablecer el orden. La espera se hizo eterna. No sé si fueron 15, 20 o 30 los minutos que tardó en aparecer la Policía Nacional.

    Dialogaron con los energúmenos y les pidieron la documentación, mientras la gente se preguntaba desconcertada ¿cómo es posible que ocurran estas cosas en pleno siglo XXI? La escena se amplificaba en mi cabeza con el texto de Carl Amery que estoy leyendo Auschtwitz, ¿comienza el siglo XXI?.

    Poco a poco fue restableciéndose la normalidad. La policía despejó la entrada de la sala. Los energúmenos, una vez fuera del establecimiento, se concentraron en las puertas del FNAC. La gente fue ocupando la sala y volvió a comenzar el acto. “Diuen que el meu llibre és massa teòric, feia falta una demostració pràctica per entendre millor el que jo dic en ell”, manifestó Vicent Flor nada más recomenzar el acto.
    http://impresionesurbanitas.blogspot.com/2011/07/feixistes-valencians.html

    Terminada la presentación y tras dar mis datos a la policía para una probable denuncia por agresiones me fui a buscar un centro de salud para que me hicieran una pequeña cura y el parte médico. De camino pasé por la plaza del Ayuntamiento. Tras el desalojo de los pocos acampados que quedaban durante la madrugada, se había convocado a través de internet una asamblea para debatir el tema. La acampada se daba por terminada, pero no se quería cerrar la posibilidad de que ese espacio público volviera a abrirse al debate político. Parece que el 15M sigue vivo a pesar de todo.

    Después de encontrar cerrado el centro de especialidades de la calle Alboraia, me dirigí al antiguo hospital La Fe. Allí, tras atravesar largos pasillos que me recordaban la película El resplandor de Kubrick me hicieron unas radiografías y me curaron las heridas. Las del cuerpo. Las heridas del espíritu causadas por los avatares de una intensa jornada seguían abiertas y seguro que tardan mucho más en cicatrizar.

    ¿Y Larra? ¡Ah, Larra! ¿Es que Larra es del siglo XIX?

  16. Juan Antonio Millón

    Sr. Serna, celebro también, como los demás contertulios que así lo han hecho, su artículo del miércoles. Da gusto mecerse en ese tobogán que nos propone, de la España del XIX a las del XXI (no sólo un mero desplazamiento de palitroques latinos), del Madrid de Larra a la Valencia de Serna, y desde esa altura sentir el vértigo hacia el abismo de la realidad de las tumbas silentes. Ciertamente no son el mismo cementerio, no son los mismos cadáveres, pero creo que la mirada del romántico, su crítica mordacidad, se asemeja a la suya en más de un aspecto.
    Uno encuentra la paz de los cementerios en esos silencios, en esas pasividades de pura inercia, en esas voces en sordina, en esas discrepancias que se asemejan al mero toreo de salón. Yo, qué quieren que les diga, espero más bien poco de este partido hodierno, aunque siempre apoyaré y felicitaré a los grupos como el que representa “Volem i Podem” u otras voces discrepantes y creativas. Hoy nos hace más falta que nunca una heterodoxia que rompa las tapias y airee el camposanto. Doña Marisa, sabe que tiene todo mi apoyo.

  17. ALFONS

    “Acudí a él, al blog, buscando algo de remanso tras una jornada, la del martes 5 de julio, en la que las emociones saturaron mi espíritu, y me di de bruces con Larra. ¿Qué oportuno?, me dije. Nostalgia, melancolía, acerada crítica, un buen cóctel para aderezar mi relato.”

    No quería preguntar sobre la oportunidad de hablar de Larra. Más bien era una admiración por lo oportuno que me parecía después de los acontecimientos que viví esa tarde del martes 5 de julio.

    Disculpas por la errata y enhorabuena si no les ha parecido un peñazo mi crónica a modo de reality show.

  18. R.S.R.

    Vuelvo de de estar pérdida en un paraje en el que el tiempo parece haberse detenido y me encuentro con un artículo que pone como suele decirse “el dedo en la llaga”.

    Sí, poco se le escucha al PSPV que parece sentirse cómodo en la oposición con una conformidad turbiamente idiota. Una posición que le permite recibir parte de las prebendas que tiene el grupo en el poder pero ninguna de sus responsabilidades. Una posición extremadamente complaciente en la que parece haberse instalado y que dura ya algunos lustros.

    Parece que el PSPV necesita algo más que ser sacudido. Mientras ese milagro ocurre a ver si se concreta la “quedada blogguera”

    PS: Sr.Millón , un placer leerle de nuevo.

  19. jserna

    Alfons, Juan Antonio, RSR y restantes lectores, no interpreten mi silencio como descortesía. Estoy sin ordenador y me sirvo exclusivamente del móvil. Es insufrible escribir con el telefonino. Mañana ya podré contestar y actualizar el blog…

  20. Marisa Bou

    Señor Millón, me alegra verle por aquí. Se le echa en falta. Espero verle en la “quedada”. Y, como no, agradezco su apoyo. Para mí tiene mucho valor.

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