Preguntas y respuestas

fedeycesarCatecismo patriótico. Gracias a la amabilidad de Francisco Fuster he recibido un ejemplar del libro que firman César Vidal y Federico Jiménez Losantos. Se titula Historia de España. De los primeros pobladores a los Reyes Católicos (2009). En sus páginas, ambos desean repartir el saber a manos llenas, “haciendo dos cosas que nos gustan”, dice Jiménez Losantos. “A mí, hacerme preguntas sobre la Historia de España; y a César, contestarlas”, precisa. En realidad, estas páginas son los guiones radifónicos (que no la transcripción) de las clases de Historia que ambos imparten en el progama La Mañana, de COPE.   Empezaron en septiembre de 2006. Jiménez Losantos interroga y César Vidal contesta. El esquema es éste: “preguntas sencillas y respuestas no menos simples, al estilo del catecismo para niños”, indica Vidal.
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“El modelo pedagógico de preguntas y respuestas para aprender cualquier materia”, añade Jiménez Losantos, “ha sido utilizado durante siglos, sino milenios, para llegar al mayor número posible de personas”. ¿Y quiénes son los destinatarios de esas emisiones y de este libro? Los “inmigrantes, nuevos españoles y víctimas de la LOGSE”, dicen en el programa y repiten en este volumen. Como los niños que siempre preguntan a la madre, también hemos de preguntar sobre España, porque “como España es, históricamente hablando, nuestra madre, nos interesa todo lo que en su vida le haya sucedido”, proclama Jiménez Losantos. Se trata de una madre con dos mil años de vida. “¡Dos mil años se  dice pronto! El noventa por ciento de las naciones que se sientan en la ONU apenas pasan de doscientos”, apostilla el director del La Mañana.
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Leo y vuelvo a leer las palabras literales que he reproducido y he de frotarme los ojos. No sé cuál es el mal que ambos padecen. La editorial ha empleado doscientas y pico páginas para transcribir esas cuestiones y respuestas.  He comenzado a leer el volumen y no doy crédito. ¿Que qué dicen? No querrán que yo les abrevie la respuesta, ¿verdad?
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sirralfdahrendorfLos intelectuales. Meses atrás, en un post de esta casa, mencionaba a Ralf Dahrendorf. Recordaba una simetría, una paradoja: mi primera colaboración en Levante-Emv había empezado con un artículo titulado “Los liberales y la calle”. En dicho texto citaba a Dahrendof. La última columna, antes de mi salida abrupta de dicho periódico, se titulaba “La cena de los políticos”. En ese artículo volvía a mencionarlo.  
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No hay libro suyo que no me motive. No comparto todo lo que dice, por supuesto, pero su lectura siempre activa la mente, la reflexión, el juicio, la templanza analítica.  Ahora acabo de leer La libertad a prueba. Los intelectuales frente a la tentación totalitaria (2009). Es una novedad editorial la mar de interesante, aunque con pasajes, esquemas o ideas discutibles, claro. No lo saco a colación para atormentarles con mi penúltima lectura, sino para debatir sobre lo que plantea, una cuestión que es general y relevante. Decisiva, incluso. ¿Y cuál es esa pregunta de Dahrendorf? Pues una bien sencilla que podría formularse con pocas palabras.
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¿Por qué hay individuos, ciudadanos, intelectuales… que, sin ser especialmente valientes, se oponen al totalitarismo? ¿Por qué lo hacen si es más fácil entregarse? Una dictadura es represión, cierto, pero también alguna forma de consenso… perverso. ¿Por qué se dan estas adhesiones? ¿Porque  se obtienen ventajas materiales o porque se manipula la conciencia? Si ésta es una respuesta suficiente, habría que preguntarse por qué algunos individuos desechan esas ventajas o por qué algunas conciencias se resisten.  Dahrendorf  escribe doscientas y pico páginas para responder esas cuestiones con ejemplos concretos. No querrán que yo les abrevie la respuesta, ¿verdad?
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foucaultLa fascinación antioccidental. Hablando de intelectuales y fascinaciones políticas,  Juan Antonio Millón alude a Michel Foucault. A Foucault e Irán… El 16 de enero de 1979, hace ahora treinta años, el Sha abandonaba Teherán tras unas movilizaciones multitudinarias. En ellas, los estudiantes universitarios habían tenido un papel decisivo. La oposición, nutrida y abundante, interior y exterior, conseguía derrocar el régimen de los Pahlevi. En febrero, el Ayatolá Jomeini hacía su entrada en Teherán con gran respaldo popular. Habían acabado los quince años de su exilio. En abril se proclamaba oficialmente la República Islámica de Irán. En poco tiempo, el Consejo de la Revolución Islámica conseguía eliminar a las restantes fuerzas políticas que habían ayudado a la caída de Pahlevi logrando depurar también a las otras minorías religiosas. Como fondo, unas multitudes enfervorizadas, unos clérigos chiíes y unos guardias de la revolución velaban por la pureza del nuevo régimen islamista. En diciembre de aquel mismo año, una nueva Constitución designaba a Jomeini como guía vitalicio y confirmaba la política antioccidental del nuevo régimen. Un año convulso había transcurrido. Comenzaba, entonces, la difusión planetaria del integrismo islámico.
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En 1978, el filósofo francés Michel Foucault había escrito una serie de artículos sobre lo que estaba sucediendo en Irán. Eran los prolegómenos de la caída del Sha y la convulsión iraní atraía la mirada de intelectuales occidentales. Era una revolución extraña: no era el  marxismo aquello que cubría ideológicamente el movimiento. Era un trastorno cultual nuevo. O así se veía. Los artículos de Foucault, que aparecieron entre septiembre y noviembre de 1978 en il Corriere de la Sera, tenían la forma de reportajes. ¿Qué es lo que interesaba a Foucault? A este filósofo, lo que le atraía era el antioccidentalismo, una sacudida de las convenciones burguesas y tradicionales. Él, que se había empeñado en hacer la genealogía de nuestros aprioris, de nuestros universales antropológicos, veía en las masas y en los estudiantes iraníes, una sacudida antipolítica… En los prolegómenos de la revolución, todo parecía posible y todo estaba por decidir… A Foucault le interesaba una conmoción que se salía de la política.
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En una década de izquierdismo, de maoísmo y de deseo —Sette anni di disiderio, titulará Umberto Eco uno de sus libros–, lo antioccidental era un recurso frecuente: Foucault veía a los antiguos colonizados rebelándose contra el régimen que habían heredado. La revolución iraní violentaba las categorías occidentales: eso fascinaba a Foucault, a ese Foucault que también se había prestado a dialogar filosóficamente con los maoístas. ¿Por qué esa fascinación? Hay una pregunta que atraviesa toda su obra, una pregunta que es la misma a la que Kant trató de dar respuesta: ¿Qué es la Ilustración?
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El filósofo francés llevaba años reflexionando sobre los claroscuros del iluminismo, sobre la disciplina invisible, sobre la “gubernamentalidad”  y sus recursos, sobre la coerción, sobre la diseminación del poder, sobre la sexualidad, sobre la biopolítica, sobre el arte de hacerse a sí mismo. ¿Qué tenía que ver lo sucedido en Teherán con todo ello? La reflexión “periodística” de Foucault sobre Irán está trastornada por el presente acelerado, como él mismo admite. Quiere hacerse cronista de una revolución que admite cercana y deseable…
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No sé hacer la historia del porvenir, viene a indicarnos. Tampoco sé prever el pasado, nos insiste. Sin embargo, viendo lo que está pasando quiero arriesgarme a ensayar sobre lo que está por venir. Durante estos días asistimos a algo que no acaba: los dados siguen rodando, pues. ¿Y qué es lo que ocurre? La primera gran insurrección planetaria, cultural y no sólo política, algo así como un libertarismo sin tutela: la primera gran rebelión contra la hegemonía global, un movimiento que es una voluntad colectiva, dice Foucault. Los estudiantes rebeldes hacen explícita su cólera, su voluntad de no ser gobernados: deben aspirar a cambiar su subjetividad, su espiritualidad y sus relaciones; deben repudiar una modernización que es capitalismo y sistema, materialidad, orden y represión. ¿Una nueva revolución cultural?
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Hacia 1979, la fascinación que el movimiento iraní provocaba en Foucault ya ha desaparecido. Teherán no representa un régimen de verdad alternativo y todo atisbo de antigubernamentalidad se ha desvanecido. Hay encuadramiento. Para esas fechas,  con una celebridad creciente, Foucault emprende su última búsqueda: California. En 1984 moría víctima del Sida. Pero de algunas de estas cosas, de esto que ahora no trato, ya he hablado en otro momento.
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73 comments

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  1. Justo Serna

    “…averiguar cómo es posible que tantos hombres, tantas ciudades, tantas naciones aguanten a veces a un tirano solo, que no tiene capacidad de dañarlos sino en cuanto ellos tienen capacidad de aguantarlo, que no podría hacerles mal alguno sino en cuanto ellos prefieren tolerarlo a contradecirlo (…), encantados y hechizados por el nombre de uno solo”.

    Étienne de La Boétie, Discurso sobre la servidumbre voluntaria (1548).

  2. Arnau Gómez

    Mi querido D. Justo.Ultimamente no estoy muy participativo.
    Hoy no puedo evitar el entrar para comentar la primera parte del actual post.¿Se ha dado cuenta que nos ha incitado (involuntariamente) a leer y, lo que es peor, comprar el libelo de marras, de Pelé y Melé, los niños de la cope?.A Pele dejé de oírle hace mucho tiempo.Las mañanas las necesito tranquilas de espiritu.
    De Mele compré un libro,”Los masones”. No pasé de la página 10. No pude aguantar más líneas de un libro que se pretende histórico.Insufrible.
    Un cordial saludo.
    P.D.Para Pumby, el entrañable gato producto de la imaginacion de mi amigo,desgraciadamente muerto, José Sanchis.- A mi también me gusta el tuteo, pero donde estuvieres haz lo que vieres,aunque ya sabes por mi, de tu. Un saludo.

  3. Alejandro Lillo

    Estos dos colosos del periodismo y de la divulgación son tremendos. Su objetividad en el tratamiento de los datos es incontestable; su capacidad analítica -siempre ven los problemas desde todos los ángulos y perspectivas, y distinguen entre una amplia gama de matices – está fuera de toda duda; sus recursos explicativos son cuasi infinitos, y todo ello con una clara finalidad, altruista y benefactora: iluminar a la humanidad con la verdad.

    Personalmente me quedo con su ponderada visión del Cid, cuyo papel fue “esencial en la lucha contra esos invasores norteafricanos (…) Por eso no puede extrañar que se convierta en un paradigma del héroe español…” (pgs. 125-126) . ¡Qué lástima que tan sólo hayan llegado hasta los reyes católicos! Me consuela una cosa, que para los demás volúmenes queda lo mejor.

  4. Alejandro Lillo

    La cuestión de Dahrendorf es interesante, aunque seguramente cada uno de los que se resistieron al totalitarismo téndrá una respuesta. Aguardo para profundizar o no en el tema.

  5. Josep March

    Siento una sana curiosidad por saber si la pareja de marras se ha inspirado en los volúmenes escolares creados bajo el nacionalcatolicismo para, derecho de conquista en mano, justificar la magistratura vitalicia del dictador. Echaré un vistazo al libro en cualquier tienda, porque no me apetece colaborar económicamente al engrandecimiento de estos dos pseudohistoriadores.

    Aprovecho para darle la enhorabuena por su blog. Sus trabajos son excelentes y sus opiniones muy certeras. Continúe así.

    Abrazos

  6. jserna

    Arnau, una alegría tenerle entre nosotros. No tiene por qué comprarse libro alguno. Haga como dice Josep March, a quien doy la bienvenida y las gracias: eche “un vistazo al libro en cualquier tienda”. O, por decirlo en otros términos (los de Groucho Marx), haga de “lector gorrón” en la librería. Los colosos del pensamiento hay disfrutarlos en pequeñas cantidades. Yo voy a administrarme esta lectura en dosis homeopáticas. Es la ventaja de ser un discurso discontinuo y de tener ejemplar. Ar.

  7. Paco Fuster

    Ya que Justo habla de mi amabilidad, aprovecho yo también para agradecer su amabilidad a Alba Fité, la jefa de prensa de la Editorial Planeta (quien ha publicado el libro) que me envió el ejemplar en cuestión. Planeta tendrá sus defectos y sus errores, como todas las editoriales, pero tontos no son. Si han publicado este volumen (como dicen A.Lillo, este volumen llega hasta los Reyes Católicos, hay un segundo que llegará hasta la actualidad y que saldrá en 2010) es porque mucha gente lo comprará. El mes que viene Planeta reedita la biografía de Lincoln escrita en su día por César Vidal. Otro libro que venderá.

    Sobre el contenido, poco puedo añadir a lo que dice Justo. Leí el prólogo y la introducción y no me sorprendió el planteamiento. Luego la estructura es muy simple y básica, pero eso es lo que pretendían los autores. Creo que es el prólogo donde dice Vidal que el libro va dirigido a inmigrantes (para que conozcan algo de nuestro glorioso pasado), nuevos españoles (para que se sientan orgullosos de serlo) y para víctimas de la LOGSE (para que aprendan lo que los libros no enseñan).

    No entro a discutir el contenido. Supongo que en algunas cosas estaré de acuerdo y en otras muchas, no. Sí que digo que me parece bien que se publiquen libros de de historia en tono de divulgación, los publiquen estos autores u otros. La gente de la calle tiene mucho interés y mucha curiosidad por la historia. Que se da una versión interesada y subjetiva. Bueno pues sí, pero así ha sido siempre. La gente es más inteligente de lo que algunos creen y muchas veces ya sabe muy bien cuando compra algo, qué es lo que está buscando.

    Y un apunte para satisfacer la curiosidad Josep March (bienvenido al blog): creo que el la introducción del libro dice FJL (que me corrija alguien si no es así) que el formato y el espíritu del libro se inspira en la célebre Enciclopedia Álvarez. La magistratura del dictador no se justifica porque eso irá en el segundo volumen. Este empieza en Atapuerca y acaba en los Reyes Católicos.

  8. Pumby de Villa Rabitos

    ¡Pero si eso no es nada, Serna! ¿eres valenciano, no?, pues si los españoles tienen dos mil años, los valencianos tienen ¡tres mil! según el eminente arqueólogo Pepe Aparicio Pérez – arqueólogo de cabecera del PP valenciano – o, según “se cuenta”, “se dice”, hubo un “imperio valenciano” (sic) hace ¡¡diez mil años!!, nos asegura otro lelo de la intelectualidad conservadora, Carles Recio, a la sazón, doctor por la Universidad Cardenal Herrera (quien nombrara Doctor Honoris Causa a un tal Aznar hace un par de semanas) y, como el primero, apesebrado por la Diputación de Valencia.

    Esto no pasaría de la imbecilidad más soberana (española, valenciana) si no fuera por la gente de mente sencilla y razonamiento insuficiente que se lo cree. Por que esto, no es ciencia, claro, es un acto de credulidad, de fe. Y ahí, la camarilla nacional católica tiene mucho que decir. Esos despropósitos tomados como dogma de fe generan un tipo de estúpido social que actúa como ladrillo en la edificación de una sociedad intransigente, capítulo primero para alcanzar la sociedad totalitaria a la que aspira el reaccionario.

    PS para Arnau. ¡Pues tuteémonos, qué demonios! Por cierto, que si conociste a Sánchis, mejor tu que nadie para saber la catadura moral e intelectual de algunos tipos que lo orbitaron como carroñeros en sus últimos años y que hoy, uno de ellos, lo he traído a colación por mor del post.

  9. jserna

    Sr. Fuster, le veo muy condescendiente con este volumen, sobre cuyos contenidos no quiere discutir. Pues le garantizo –por lo que llevo leído– que las preguntas y respuestas son debatibles. Ah, y el formato es soporífero o involuntariamente cómico. Ya pondremos ejemplos.

    Si lo he puesto junto al de Ralf Dahrendorf es para que se vea la hondura auténtica de estos liberales nuestros, de estos colosos, como jocosamente los llama Alejandro. Cuando uno lee al sociólogo disfruta: ah, el suyo, el de Dahrendorf, sí que es un ensayo de divulgación, una obra de la mejor difusión.

  10. Ramón

    Soy una víctima de su blog. Acabo de solicitar el libro. No he podido resistirme a una lectura tan estimulante (siemre me ha interesado la historia del pensamiento reaccionaro español desde que en los años setenta leí el trabajo de Javier Herrero publicado en Cuadernos para el Diálogo…)

  11. Paco Fuster

    No quiero discutir sobre los contenidos porque no los conozco en profundidad. Yo leí un par de preguntas bastante absdurdas, del tipo: “¿La historia empieza con la escritura?” Y la respuesta: “sí, antes de la escritura hablamos de Prehistoria”. A medida que avance supongo que el nivel o interés de las preguntas y respuestas, subirá. Quizá no lo critico porque me parece algo tan previsible y manido, que cansa. Suelo escuchar “La Mañana” y conozco muchas de las opiniones de Federico sobre la historia de España. A César Vidal lo he escuchado menos, pero se supone que en él recae el peso del libro; para eso es el historiador de la pareja.

    Lo que sí me decepcionó mucho fue el formato. Cuando lo vi anunciado pensé en que era un libro de historia al uso, con sus capítulos, su bibliografía, etc. Luego ya me enteré de lo que era. Cuando lo hojeé, confirme que la estructura es tediosa y, como Justo dice, muy cómica.

    He dicho que me gusta que se publiquen libros de divulgación, por malos que estos sean. Comprarlos yo no me los compro, eso sí; sin embargo, digo que mucha gente si los compra sabiendo muy bien lo que van a encontrar. Este es un mal libro de historia, pero es que quizá -y pese al título, si alguien lo está pensando- no sea un libro de historia, quizá sea otra cosa. Por eso, me interesa poco el contenido. Con lo poco que leí tuve bastante. Si nos pones alguna cita y nos reímos un poco, ya nos servirá para algo.

    Si se trata de debatir sobre contenidos, me parece más interesante debatir -no digo ahora- sobre el libro de Jordi Gracia sobre Ridruejo. Ayer expuse en clase mi trabajo sobre Ridruejo. El tema -la persona de Ridruejo, no mi trabajo- abrió un interesante debate entre los presentes. Hablamos de Ridruejo y de la bibliografía sobre su persona. Hablamos de Jordi Gracia y de sus libros.

    Ese libro de Gracia sobre Ridruejo sí que es interesante y muy debatible. Ayer escuché con interés a Marc Baldó. Hoy leo en “El Cultural” la reseña que hace O.Ruiz-Manjón. La reseña es breve y discreta (menos trabajada que la que hizo Justo en su día), pero me he quedado con una idea. Recuerdo que lo primero que pensé del volumen es que era muy poco académico, lo cual no significa nada; significa eso, que no es un libro académico, sin aparato crítico, sin lo que suele acompañar a un texto biográfico al uso. Ruiz-Manjón dice “Un relato que carece de notas, incluso de capítulos, como en un deliberado intento de subrayar la continuidad del relato, que se extiende a lo largo de 300 páginas de un texto muy denso y, a veces, enrevesado por los usos de la puntuación y los abusos de los largos periodos”. Y luego añade que es un libro “descaradamente no académico”.

    Ese un buen libro para debatir sobre su contenido y sobre los pros y contras de su formato, sobre el límite entre el ensayo y la biografía. Lo de FJL y Vidal, a mi me suscita el debate sobre la divulgación y sobre el fenómeno mediático de sus autores, más que sobre su previsible contenido y su infantil formato.

  12. Paco Fuster

    Ramón: la misma curiosidad que le genera a usted ahora el libro, es la que me generó a mi en su día. Somos ejemplos de lo que decía en mi primer comentario. No siempre se busca en un libro que sea un buen libro de historia. No creo que nadie compre ese volumen con esa intención. Se lo puede comprar uno por curiosidad, para reírse un rato, por eso del “a ver qué barbaridades dicen estos ahora…”

    Lo curioso es que quien más se reirá luego con las ganancias serán los autores y la propia editorial.

  13. Alejandro Lillo

    Verán, no creo que sea bueno que se publiquen libros de divulgación de corte manipulador (este que comentamos, por supuesto, no es el caso, pues la integridad moral de estas dos personas está fuera de toda duda). Lo que quiero decir es que nunca se debería confundir la divulgación con el rigor. Una cosa no quita la otra.

    Pero desde luego, señor Fuster, como usted bien dice, quien va a ganar con todo ello es Planeta, ejemplo admirable de criterio editorial.

  14. Juan Planas

    Me gustaría poder decir algo sensato -y poco intelectual, para no herir susceptibilidades ajenas- sobre el tema, pero me será difícil… No he escuchado jamás ni un sólo programa radiofónico de esa pareja (ni de ninguna otra; para mí la radio no ha existido nunca). No leo las columnas de FJL en El Mundo ni he hojeado, siquiera, un sólo párrafo de César Vidal. Tampoco sé qué puede justificar hacerlo. ¿La curiosidad? Sin duda. ¿Sin duda? No sé. Me temo que les aprecio cada vez más porque son ustedes muy, muy, raros. Como yo, pero no de la misma forma. Menos mal:-)

  15. jserna

    Hombre, Paco, también es casualidad: hoy mismo me anunciaban la aparición de mi reseña sobre ‘La vida rescatada de Dioniosio Ridruejo’ en ‘Claves de razón práctica’ del próximo mes de marzo. No es un calco de la reseña que hice, (que me trabajé, según dice). Mi reseña de marzo estará más elaborada que la que ya conoce, vaya.

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    Ramón, ya que lo ha solicitado, lea el libro en clave de humor. Hablando de reaccionarios: hay pasajes que recuerdan al feroz Rafael de Vélez.

  16. Juan Planas

    Por cierto, y aunque sea revolviendo al post anterior. Tan repelente me parece el rol predefinido de la mujer en casa como el del hombre en el trabajo.

    Y quién piense que el trabajo libera, pues no hay problema, que trabaje:-)

    Saludos

  17. Paco Fuster

    Tienes toda la razón, Alejandro. Rigor y divulgación no están reñidos. La Editorial Planeta hace lo que tiene que hacer: intentar vender libros, cosa, por cierto, bastante difícil en estos tiempos que corren. Tú en la librería lo verás cada día. Que critican a César Vidal y se arma polémica, pues mejor, más libros que se venden…

    Leeremos la reseña sobre Ridruejo en “Claves” del mes de marzo. La de hoy en “El Cultural” ha coincidido con mi exposición de ayer, por eso lo he traído a colación aquí.

  18. jserna

    Sr. Fuster, le escribo porque creo que debo rebatir algo de lo que dice. Parece justificar la edición de este libro. Como hay que vender sea lo que sea, pues adelante con los faroles, parece admitir. En realidad, esta edición es una operación ciertamente fenicia, aunque cínica y filistea. Insisto en que es usted muy condescediente con este volumen. Como artefacto intelectual, la obra es un producto fenicio: mercancía y punto. Además, como digo, está concebida desde el cinismo. ¿Ilustrar a inmigrantes, nuevos españoles y víctimas de la LOGSE? ¿Alguien cree que ‘esos’ lectores serán los potenciales compradores de este volumen? En realidad, esos interlocutores ficticios son la excusa, la fórmula o el expediente para vejar, para llamar ignorantes o incultos a sus adversarios y a esas gentes –los presuntos destinatarios– que no leerán este libro; son la excusa también para, de paso, justificar el nivel vulgar, elemental, que los autores alcanzan en el libro. Las prédicas de Vidal producen sonrojo. O son contestaciones de enciplopedia, erudición de copypaste absolutamente inocua; o son respuestas tópicas, formuladas desde el presente, con voluntad de anacronismo, respuestas que hacen del pasado un campo de batalla actual. Por eso digo que es un libro lamentable conforme corroboro lo que dicen sus páginas. Esto no es divulgación histórica. Esto es la historia para uso del presente, la observación del pasado para justificar retrospectivamente lo que somos: una mezcla de dato y juicio.

  19. jserna

    Dice cariñosamente Juan Planas: “Me temo que les aprecio cada vez más porque son ustedes muy, muy, raros. Como yo, pero no de la misma forma. Menos mal:-)”. Y lo dice al referirse a nuestro interés en debatir sobre Vidal y Jiménez. No somos raros: hay que combatir los panfletos manipuladores, pues sus prédicas influyen. El saber académico y fundamentado vende menos. No pienso en gente cercana: pienso en Ralf Dahrendorf. Es liberal, exquisito, inglés y alemán a un tiempo, y su discurso es claro pero no condescendiente con el lector. Vidal y Jiménez venderán incomparablemente más que él. ¿La sociedad de masas? Claro, la sociedad de masas cerebrales.

  20. Paco Fuster

    Justo: no justifico la edición del libro, ni mucho menos el contenido. Quizá me he explicado mal. Ya he dicho que yo no lo compraría nunca, ni lo usaría para aprender la historia de España. Lo que si digo es que entiendo que la editorial lo edite porque es un libro que tendrá su público. Al fin y al cabo, el trabajo de las editoriales es vender libros. Planeta es especialista en esto. El libro este sobre la reina que armó tanta polémica vendió miles de ejemplares. Ahora acaba de salir el úlitmo de Álvaro Pombo y dudo que venda una quinta parte. ¿Qué es mejor para la editorial? ¿Publicar autores de reconocido prestgio como Pombo o Savater o publicar libros como el de la reina, éste que nos ocupa o los de García de Cortázar o Ruiz Zafón?

    Eso de los inmigrantes, la LOGSE y todo eso son, obviamente, chorradas. Está claro que los autores (y la editorial) saben quienes serán los destinatarios del libro, los mismos que escuchan, leen y veneran a los autores. Sí me parece una burla y una provocación, pero no me soprende: la burla y la provocación son la base del éxito radiofónico de los autores; si les quitas ese punto cínico y provocador se lo quitas todo.

    Yo vuelvo a insistir en que para mi no existe debate sobre el contenido del libro: es pésimo en todos los sentidos. Sí que existe debate (y la prueba de ello es que aquí lo hemos hecho y lo hacemos) sobre el éxito alcanzado por los autores, muy especialmente, por César Vidal. Es un fenómeno editorial que todavía está por explicar. Un ejemplo concreto que les pongo.

    En 2002 Vidal publica una biografía sobre Lincoln, biografía que incluso gana un premio en un concurso. La portada de esa edición la ocupa toda, un retrato de un Lincoln joven, con su nombre impreso en rojo y en mayúsculas. El nombre del autor ni se aprecia:
    http://www.casadellibro.com/libro-lincoln-premio-las-luces-de-biografia-2002/2900000872278

    Nos situamos en 2009, año del bicentenario (el 12 de febrero) del nacimiento de Lincoln. La jugada está clara: Planeta le pide a Vidal (o Vidal a Planeta, tampoco sé tanto) que reedite el volumen. Se añade un capítulo por aquí, cuatro notas por allá, una referencia obligada a Obama y otra a la política española actual, por aquello de darle “vidilla” al tema. “Nihil novum…” Bueno sí, fíjense en la portada del nuevo volumen. Cambia totalmente: fondo rojo chillón para que lo vea el cliente distraído que pasea con su compra por el Carrefour (siempre que voy al Carrefour acabo en la sección de libros y siempre topo con los de Vidal) y letras negras bien grandes, tan grandes que, si no fuera por la imagen de la estátua de Lincoln, cualquiera pensaría que se trata de una biografía de César Vidal escrita por Lincoln. El nombre del autor ocupa cuatro veces más que el nombre del biografiado.
    http://www.casadellibro.com/libro-lincoln-la-unidad-frente-a-la-autodeterminacion/2900001296925

    Entre ambas portadas han pasado siete años. Entre ambos libros el autor ha publicado 75 títulos (Cf: la entrada de César Vidal en Wikipedia).

  21. jserna

    Perdone, sr. Fuster, la calificación del contenido como pésimo es algo nuevo que ahora dice. Antes no quería discutir “sobre los contenidos porque no los conozco en profundidad”. ¿En qué quedamos? ¿Los conoce y los juzga pésimos o no discute sobre ellos porque no los conoce? Debatir sobre el éxito de estas figuras –en concreto, de Jiménez Losantos– es algo que aquí he hecho repetidamente, un éxito basado en el cinismo. Dice usted que “la burla y la provocación son la base del éxito radiofónico de los autores”. No, es algo peor: es el cinismo.

    Así lo puse de relieve al analizar lo que el propio FJL dice de su actividad radiofónica en “El cuento de Federico“, Los archivos de JS, 23 de octubre de 2007 ¿Diagnóstico? “Egolatría e inteligencia cínica”.

    Empecé mi labor en 2005. Han pasado cuatro años de mis primeras intervenciones sobre FJL:

    http://www.uv.es/jserna/FedericoJimenezLosantos.htm

    Luego, parte de esas reflexiones las he reelaborado o he incorporado nuevas lecturas.

    https://justoserna.wordpress.com/2007/12/20/regreso-al-maoismo/

    Hemeroteca histórica

    -Artículo de JS sobre “Federico Jiménez Losantos“, Levante-Emv, 6 de abril de 2006

    -Artículo de JS sobre “En el cielo nos veremos“, Levante-Emv, 9 de febrero de 2007

    -Otra vez: Artículo de JS sobre “El cuento de Federico“, Los archivos de JS, 23 de octubre de 2007.

    Lo que me inquieta de su intervención, sr. Fuster, es la condescendencia con un producto editorial hecho no con fines comerciales (faltaría), sino con objetivos cínicos. ¿Inmigrantes, nuevos españoles, víctimas de la LOGSE? Eso no son chorradas, sr. Fuster. Es algo más grave. Arrogancia intelectual y cinismo. O, como lo calificaba antes, egolatría e inteligencia cínica. Menos mal que la audiencia de ese programa radiofónico decae y con ello la manipulación a que se entregan sus responsables tiene menor impacto.

    Todo lo anterior no quita para que leamos el libro con guasa y prevención, y para le agradezca otra vez la deferencia de obsequiarme con él. A la editorial, que la zurzan.

  22. Alejandro Lillo

    Me gustaría hacer algunas puntualizaciones. Primero sobre la labor editorial de Planeta. Evidentemente, el objetivo de ésta y las demás editoriales es el de vender libros pero, ¿a cualquier precio? Sin duda, como el señor Fuster y el señor Serna afirman, los libros para Planeta son una mercancía más. Para para otras editoriales los libros son más que una mercancía. Eso se lo criticaré siempre a Planeta, porque – llámenme iluso – creo que los editores tienen una responsabilidad con lo que sacan al mercado. Planeta vendería churros si eso le diera dinero. ¿Hasta dónde estaría o está dispuesta a llegar para conseguir sus objetivos? ¿Amañar concursos? ¿Trabajar con negros literarios?

    En este sentido, es evidente que César Vidal tiene todo un grupo detrás que le escribe los libros, le facilita la información y le hace todo el trabajo sucio. Existe una poderosa maquinaria que le promociona y le hace ganar premios y mas premios. Y es polémico, claro. Todo eso es lo que le hace vender.

    Por otro lado el comprador de este tipo de libros, por mi experiencia, tiene un perfil muy claro. Como brillantemente ha expuesto Paco Fuster con la biografía de César Vidal sobre Lincoln, lo que importa es el autor en cuestión. Da igual sobre lo que escriba. Un porcentaje importante de la gente que lo compra no lee otra cosa y, por tanto, la información que tiene sobre la historia, la revolución francesa o sobre la vida de Jesús, es la que les da César Vidal. Yo creo que eso hay que combatirlo.

    Por otro lado, coincido con el señor Serna en que el cinismo de esto dos individuos no tiene límite alguno. Por ejemplo, Losantos, habla de España como la madre de todos nosotros. Él, como cofundador de la Biblioteca freudiana de Barcelona, sabe perfectamente las implicaciones que esa afirmación tiene, y aún así la emplea una y otra vez para manipular sin rubor alguno, siendo totalmente consciente de lo que está haciendo.

    Pero ¿saben que es lo peor? Que ese desparpajo absoluto – sin límites – me desarma, me deja sin palabras. Sin capacidad de reacción.

  23. Isabel Zarzuela

    En primer lugar, me gustaría dar la bienvenida a nuestros nuevos contertulios Pumby (o Don Pumby, si así lo prefiere :-) y Don Ricardo, que seguro aportarán mucho a este blog. También me gustaría saludar a Doña Fuca, pues hacía tiempo que no nos visitaba. Es una alegría verla de nuevo por aquí.

    Con respecto a la publicación de Planeta ‘Historia de España. De los primeros pobladores a los Reyes Católicos’, debo decirles que la leeré con mucho interés, no porque me encuentre dentro del grupo de “inmigrantes, nuevos españoles y víctimas de la LOGSE”, al que va dirigido el libro, sino porque hay que conocer al enemigo ;-). Si quiero aprender historia, compraré (o los tomaré prestados de una biblioteca) libros (ensayos) escritos por profesores de historia, o determinadas autobiografias, biografías o novelas, revistas especializadas (si alguien me sugiere algo más… yo encantada), pero no este volumen. Que por lo que parece y nos confirma Don Justo, no se trata siquiera de un libro de divulgación. Se trata de un libro perverso: “¿Ilustrar a inmigrantes, nuevos españoles y víctimas de la LOGSE? ¿Alguien cree que ‘esos’ lectores serán los potenciales compradores de este volumen? En realidad, esos interlocutores ficticios son la excusa, la fórmula o el expediente para vejar, para llamar ignorantes o incultos a sus adversarios y a esas gentes –los presuntos destinatarios– que no leerán este libro; son la excusa también para, de paso, justificar el nivel vulgar, elemental, que los autores alcanzan en el libro”.
    Sí, un libro perverso, como les decía. Un libro que se venderá como churros, y que será adquirido por personas “de mente sencilla”, y hete aquí lo curioso, por personas de mayor formación. Y ¿qué respuesta le damos a esto? Pues como bien apunta nuestro nuevo amigo Pumby, se trata “de un acto de credulidad y no de ciencia”; lo cual encaja perfectamente con ese sentimiento religioso (muchas veces oculto o inconsciente) que lleva a algunas personas a afiliarse, pertenecer o identificarse con un determinado partido político. De ahí, que la mayoría de las personas que adquieran este libro, o siendo más precisos, que todas aquellas personas que hagan una crítica favorable del mismo, compartan un mismo ideario político.

    Sr. Planas, esa manera de escribir tan enigmática que usted tiene a veces, me desconcierta. Por ello, y revolviendo como usted dice al post anterior (en el que me hubiera gustado especialmente participar, pero por cuestiones laborales me fue imposible), no entiendo (y discúlpeme, aunque a usted le parezca evidente) qué es lo que quiere decirnos con… “Y quién piense que el trabajo libera, pues no hay problema, que trabaje:-)”. Pues creo que el trabajo, sobre todo en el caso de la mujer, no sólo libera sino que además dignifica (evidentemente hay trabajos que degradan). Y aunque le pueda sonar anacrónico lo que le acabo de decir, le puedo asegurar que todavía existen muchas mujeres (que además conozco, no hablo por hablar), y no me refiero a las ancianas, con el trabajo no remunerado de cuidar a los hijos, cuidar al marido, y cuidar del hogar; rol tan “despreciable” como el de los maridos de estas esposas. Pero entre estos dos roles, Sr. Planas ¿cuál es el más perjudicado?. Insisto, ya le he dicho que no sabía muy bien que quería usted transmitirnos en su intervención; quizá quería hacer alguna referencia a Auschwitz, no sé. En cualquier caso, espero que no se lo tome a mal.

    Doña Ana, Doña Marisa: les admiro.

  24. Paco Fuster

    Me quedo con lo último que dices, Justo: ese libro hay que leerlo con guasa. Así es como yo lo concibo y esa fue mi idea al dártelo: que pasaras un buen rato de lectura liviana. Es un ejercicio divertido y saludable para los historiadores, para cualquier lector.

    ¡Ah! Y prefiero que zurzan a los autores que a la editorial. Si les digo yo eso, pocos libros más me enviarán.

  25. jserna

    Zurcir.

    RAE:

    “que me, te, le, etc., zurzan.

    1. locs. verbs. coloqs. que me, te, le, etc., den morcilla”.

    O sea, que se zurza Planeta: he leído volúmenes buenos y malos, muy malos. ¿Malos? Llevo mucho dinero gastado en libros malos… Tendré derecho a mandarlos a la porra, ¿no? Hay editoriales con criterio más selecto que no necesitan publicar bodrios de temporada.

  26. Arnau Gomez

    Mis querid@s amig@s tod@s.Comprendo que haya personas que tengan que leer todo aquello relacionado con su trabajo,aunque sea malo,perverso,falso.Les digo a mis jovenes leones,con escaso éxito, sea dicho de paso,que no todo lo que se publica es digno de ser creido y que hay que ejercer la crítica con las publicaciones “científicas” ,porque esas son las peligrosas.
    A los que somos del “montón” hay ciertas publicaciones que nos pueden afectar la mente y producirnos urticaria mental.¿Se imaginan que nuestro bien amado Freud hubiese escrito la bondad del pensamiento nazi en una edición de bolsillo al alcance del ciudadano medio?.Hubiese sido demoledor.
    No puedo estar de acuerdo con la divulgación de los libros y el pensamiento de Pelé y Melé,porque son un peligro para la salud mental,que está ya muy agredida por los periódicos,radios y televisiones del mundo neofascista.
    D. Justo, usted que nos ha hecho leer como se instauró el nazismo en la Alemania de la crisis del 1933,sabe que hubo muchos “escritores” que inciensaron el pensamiento nazi.Muchos acabaron gasificados.Cuidadin,cuidadin

  27. Isabel Zarzuela

    Sr. Planas: acabo de pasarme por su blog, y no he podido dejarle un comentario. Me pide una cuenta de google, así que le transcribo aquí mi mensaje:

    “Repaso la actualidad como quien observa El Coloso, no sé si de Juliá o de Goya, y bien poco que me importa el autor de sus trazos. El lienzo ya no es sólo figura, sino representación y parodia, metáfora y pretexto para la impostura de los críticos: que si los detalles, las imprecisiones o las proporciones alteradas. La realidad es la que es y sólo la farsa, alrededor, mantiene su énfasis contra el paso del tiempo y la revisión superflua. Hay tanto por revisar como por hacer. Y sin embargo, qué mucho se habla y qué poco se hace.”

    Precioso párrafo, Sr. Planas. Se nota que es usted poeta. No obstante, debo decirle que a veces me resulta usted muy misterioso. Visitaré más su blog, donde parece que le entiendo mejor :-)

    Un abrazo

  28. Fuca

    Desde luego, no voy a ser yo quien compre un libro de CV y FJL, ni siquiera pienso hojearlo (tampoco ojearlo). En este punto no estoy de acuerdo contigo, amiga Isabel (gracias por el saludo, pero mejor si me quitas el “doña”), no necesitamos leer ese libro para conocer a estos enemigos. En lo que sí coincidimos es en la segunda parte del mensaje; las mujeres nunca nos podremos liberar si no tenemos una autonomía económica y no sé cómo podemos ganar dinero sin trabajar, tal vez lo sepa el señor Juan Planas; cada día se aprende una cosa nueva, sólo se trabaja en el capitalismo. ¡Interesante su última aportación, señor Planas!

  29. Scriptorium

    Primeras Selecciones
    .
    1.-“¿Por qué resistió Sagunto?

    Por varias razones. Era una ciudad próspera, amaba la independencia y confiaba en Roma con la que tenía suscrito un pacto de devotio
    .
    2.-“¿Cómo fue la conquista de España por los musulmanes?

    Pues en contra de lo que suele afirmarse y a pesar de que en Guadalete, gracias a la traición, los musulmanes lograron aniquilar al ejército español, la resistencia fue notablemente prolongada…”
    .
    3.-“¿Estaban convencidos valencianos y catalanes de que hablaban lenguas distintas?

    Por supuesto, Martín de Viciana señala que los que llegaron con Jaime I no hablaban catalán, sino provenzal y que acabaron hablando valenciano. Joanot Martorell escribió que había escrito el Tirant lo Blanc en ”valenciano vulgar”. Gregorio Genovar, en pleno siglo XVI, señaló que el Blanquerna, escrito en mallorquín, todavía no había sido traducido al valenciano. Por otro lado, hasta Pi i Margall o Josep Pla reconocieron que se trataba de lenguas diferentes”
    .
    4.-“¿Se puede comparar a Alfonso X con algún otro monarca de la época?
    Rotundamente no y resulta muy difícil a lo largo de la Historia universal encontrar a un personaje semejante”
    .
    5.-“Se ha negado que existiera en España un Renacimiento. En realidad, ¿tuvo un Renacimiento propio?

    Sin duda, con un despertar humanista y artístico”.

  30. Juan Antonio Millón

    Don Justo, no acabo de entender la cojunción en un mismo post del libro de Dahrendorf y aquel de FJL y Vidal. ¿Tal vez para contraponer el liberalismo de Dahrendorf, al que dicen atender el susodicho tándem? Por cierto, me he tomado la molestia de leer todos los textos suyos sobre FJL y me ha parecido muy interesante el que dedica a Stuart Mill. En otro de ellos trata el libro autobiográfico de Losantos, sobre la Barcelona de los años setenta, y allí analiza la “justificación” de su maoísmo y de su pertenencia a la OCE(BR) y al PSUC. ¿Será, pues, por esto último; es decir, por la adscripción a ese “totalitarismo” comunista, por parte de FJL, y su palinodia posterior? ¿Será, en fin, por lo que representan estos dos “intelectuales”: cinismo, falseamiento, manipulación…? No sé. Lo que está claro es que la primera parte del post es quien se está llevando la parte del león de los comentarios, cuando creo que es la segunda la más lacerante, la que más debía inquietarnos: sucumbir al totalitarismo, la fascinación y las adhesiones que ha comportado. El texto de La Boétie que ha avanzado, sigue siendo crucial para esa incógnita de la “servidumbre voluntaria”.

    No he leído el libro de Dahrendorf, al que sin duda habré de acercarme, pero se me representa que el tema de la “fascinación” o “seducción” totalitaria por parte de los “intelectuales”, en el siglo XX, conlleva una complejidad que no sólo tiene una explicación histórica o sociológica, sino que el componente psicológico y biográfico tiene una gran peso en esa decisión. Además, los grados de “compromiso” o implicación, las “evoluciones”, etc, complejizan más aún el tema. Aunque, por lo que he leído, Dahrendorf se centra más bien en aquellos intelectuales que no sucumbieron, a los que denomina “erasmistas”. Todorov, recordaba, en un texto sobre esta “fascinación”, cómo este mal no no es tan ajeno, y recordaba que Michel Foucault llegó a defender -aunque fuese por poco tiempo- el régimen de Jomeini.

  31. jserna

    Sr. Millón, permítame reflexionar sobre su comentario. Es interesantísmo de principio a fin. Incluido lo que dice a propósito de Michel Foucault y Jomeini. He de pensar la respuesta y no quiero contestar malamente. Me demoro, pues.

    Mientras tanto, le dejo con un post antiguo en donde trataba la fascinación totalitaria: aquí.

  32. Alejandro Lillo

    Permítame, señor Millón, que intente ordenar aquí algunos pensamientos, algo vagos y confusos, que me asaltan sobre las afinidades que observo entre el ensayo de Dahrendorf y la mención al nuevo libro de Vidal y Losantos.

    Para explicarlo intentaré desarrollar un argumento muy interesante, apuntado primero por Pumby y más tarde por doña Isabel: la cuestión del sentimiento religioso y de los actos no ya de ciencia, sino de creencia.

    Realmente, la pareja formada por los señores Vidal y Losantos (el Word me corrige y me escribe Lozanito) es extraña. Resulta que, según tengo entendido, César Vidal es profunda y sinceramente cristiano, fe que, al parecer, no comparte Jiménez Losantos (con independencia de que trabaje en la COPE). Pero, sin embargo, comparten una ideología (o un odio, no lo sé) que los une más que sus diferencias religiosas. Lo que me propongo improvisar aquí es que ambos utilizan y conciben la Historia (la escribo como lo hacen ellos, así, con mayúsculas) con un dogmatismo y un absolutismo que no la diferencian mucho de una verdadera religión.

    Ahora acudo a Dahrendorf. No he leído el libro, aunque sí lo he ojeado, y verdaderamente es muy interesante. Me ha parecido entender que según el autor, la capacidad que tuvo el nazismo de captar a sectores muy amplios de la sociedad se debió en buena medida a la utilización de estructuras mentales muy parecidas a las que articulan las religiones. Siendo una ideología aparentemente antirreligiosa, el nazismo se convierte de algún modo en una nueva religión (he hecho, “Dahrendorf” y otros utilizan la palabra “tentación” para referirse a esa atracción hacia el totalitarismo) Pienso, y es una opinión muy personal, que sin esa estructura o esa mentalidad religiosa existente en la sociedad con anterioridad a la llegada del nazismo, éste no hubiera podido tener tanto éxito. El comunismo bolchevique y vinculado a la URSS también aparece como una ideología muy similar a la religiosa, aunque – comparto las palabras de Dahrendorf -, en este caso como promesa y esperanza de un mundo futuro mejor.

    De esta última corriente proviene Federico, y a la religión católica ya pertenece César (que también, según parece, fue de izquierdas en su juventud). El tema clave, por tanto, es la religiosidad, la fe, la creencia. Así como muchos intelectuales no querían ver las barbaridades del nazismo ni del comunismo porque les cegaba el esplendor del mundo que prometían, yo creo que a nuestros dos escritores no les interesa la verdad, aunque se llenen la boca hablando de ella. Federico es directamente un fascista, y César, como poco, un reaccionario. El problema está en cuando uno no quiere ver. En el fondo estoy convencido que ambos son unos románticos y que eso es lo que los une. Pero unos románticos de verdad, en su acepción más tremenda y destructora. Ese romanticismo en el que el “yo” es el centro absoluto de la vida, y en el que a partir de ese “yo”, con toda su subjetividad y parcialidad, se universaliza, construyéndose y reinterpretándose un mundo que nada tiene que ver con el real. La realidad en sí misma no les interesa. Ni a los intelectuales que apoyaron al nazismo (supuestamente con esa gran capacidad crítica), ni a los que apoyaron al comunismo, ni a César Vidal, ni a Federico Jiménez Losantos, porque todos ellos están iluminados-engañados-guiados, por una fe cuasi-religiosa. Por un convencimiento de que ellos son portadores de una verdad superior. Esa estructura es de corte religioso porque es totalizadora, porque pretende explicarlo todo, y además con una facilidad y una sencillez pasmosa. Repito. Todos ellos cuentan lo que creen, lo que su “yo” ve y siente, como si fuera una verdad universal. Ese convencimiento aterra y desarma porque es dogmático, irracional y porque no se detiene ante nada, como la misma religión en su versión más fanática. Ni quieren ni les importa acercarse a la realidad (o porque es demasiado dolorosa, o porque no pueden escapar de ese mundo de promesas y fantasías que intentan reproducir una y otra vez como real, o porque son unos aprovechados, o unos sinvergüenzas, etc.). Ellos ven el mundo de una manera y no ansían más que imponerla por doquier, por mucho que lo disimulen o pretendan disfrazarlo con palabras amables y tolerantes, pues sus actos han demostrado y demuestran que son todo lo contrario de lo que predican ser.

    Ahí es donde creo que radica el peligro y donde existe un puente que comunica la obra de Dahrendorf con la de nuestros dos españolitos.

    No sé si esto está lleno de obviedades, como tampoco sé si mi discurso ha sido del todo coherente. Ustedes sabrán perdonármelo.

  33. Fuca

    Si se parte de la base de que todo trabajo esclaviza, podríamos hablar de oxímoron o anacoluto, ¡qué más da!; en eso discrepo con el señor Planas, mi trabajo, el de fuera de casa (el de dentro, ese que hacemos la mayoría de las mujeres gratuitamente, ese sí que desgasta), no sólo no me aliena sino que me hace feliz.

    Me gusta el discurso de Alejandro Lillo; estamos de acuerdo en que FGL y CV son dos seres dogmáticos, iluminados, aprovechados, egocéntricos…; en lo que discrepo es en que sean románticos, “románticos de verdad”. ¿Crees, Alejandro, que el romanticismo generó individuos de este tipo? Muchos románticos fueron represaliados por defender ideas democráticas, otros tuvieron que exiliarse e, incluso, alguno se quitó la vida. Pienso en un periodista como Larra y no puedo imaginarlo al lado de estos individuos de los que estamos hablando. Se puede partir del “yo” y no ser un sinvergüenza.

  34. Isabel Zarzuela

    Fuca, el anacoluto era para la intervención del Sr. Planas. Tu idea es consecuente y además la comparto.

  35. Alejandro Lillo

    Llevas razón, Fuca. Yo también admiro a muchos románticos y nada tienen que ver con estos dos individuos.

    Supongo que lo que quiero decir es que el romanticismo fue un movimiento tan vasto, que dio lugar a muchas corrientes y a muchas maneras de ser, de pensar y de actuar. Algunas fueron admirables y enriquecedoras para el género humano; otras, en cambio, tuvieron facetas más oscuras. Pienso que CV y FGL han cogido algunos de los peores rasgos del romanticismo (el concepto de nacionalismo excluyente o esa visión del “yo” llevada al extremo) y los han combinado con esa idea ilustrada de la ciencia como capacidad de conocimiento objetivo. En cualquier caso, es una combinacón extraña que no acierto, por ahora, a vislumbrar muy bien (aunque tampoco te creas que pierdo mucho tiempo en analizarla).

  36. jserna

    Alejandro, creo compartir su juicio sobre Federico Jiménez Losantos, pero no creo que sea un fascista. Es un juicio expeditivo llamarlo así, ¿no cree? Creo que es una mezcla de elementos reaccionarios, liberales, conservadores y progresistas (sí, sí, progresistas), pero con una argamasa cínica. El cinismo es la clave.

    En la última parte del post, he tratado de reflexionar sobre la fascinación antioccidental de Michel Foucault, fascinación que Juan Antonio Millón mencionaba ayer. Es un caso ajeno a los mencionados por Dahrendorf, claro; pero no es un caso extraño a lo que Mark Lilla llamó ‘Pensadores temerarios’. La temeridad que provoca lo otro, esa alteridad que desmiente la convención y lo burgués.

  37. J. Moreno

    Difícil es aceptar, ¿como es posible?, que la ambivalencia de los sentimientos nos lleven a esas contradiciones sobre nuestra “enrevesada” admiración y rechazo, hacia personajes tan nefastos como los dos personajes que ocupan las reiteradas intervenciones en el blog.
    Personalmente el Vidal me produce tal rechazo que hace mucho tiempo que nada de él considero interesante.
    No así ocurre con el dichoso Federico. Cuando escribió sus recuerdos de la Barcelona de los 70 compré un ejemplar, lo leí y no puedo decir que rechace muchas de las vivencias y opiniones que vierte sobre el PsuC de la época, ya que fuí testigo, protagonista y “víctima” de muchas de ellas.
    El análisis que hace Alejandro Lillo sobre el personaje es muy acertado.

  38. jserna

    “Dahrendorf se centra más bien en aquellos intelectuales que no sucumbieron, a los que denomina “erasmistas”…”, dice el sr. Millón. Por otra parte, Alejandro trata también de quienes supieron evitar toda tentación totalitaria, de toda fascinación temeraria, diríamos. ¿Y por qué hay personas así, con ese coraje? Michel Foucault no sucumbió al maoísmo a pesar de su cercanía rebelde. En cambio, FJL profesó el maoísmo. Otros, en su tiempo, no cayeron víctimas del extremismo y después no han necesitado derechizarse para hacerse perdonar. Tenemos casos cercanos de gentes que padecieron ese izquierdismo infantil-juvenil que ahora se profesan hiperliberales.

  39. Alejandro Lillo

    El tema en el que estamos entrando me parece sumamente interesante, y creo, don Justo, que es digno de estudio. Sus últimos comentarios, tan sugerentes, me obligan a aventurarme en reflexiones sobre las que no estoy acostumbrado (ya sabe que eso me gusta). Creo, sinceramente, que el tema tratado es mucho más actual de lo que parece y afecta tanto a nuestra concepción del pasado como a la idea que tenemos de nuestro presente. Espero poder contestar a todas las cuestiones planteadas en unas horas (en todo caso a lo largo de esta tarde-noche).

  40. Juan Antonio Millón

    Don Justo, su alusión a Mark Lilla me parece muy interesante, ya que este autor indaga en la psicología, en las pulsiones de la “seducción” de los que él llama “filotiranos”. No creo que esto pueda dar cuenta de todas las conductas y “lineamientos” -históricos o posibles- pero me parece plausible. Aunque el autor también analice y centre su estudio en autores del XX, alude en su análisis al caso de Platón y denomina “seducción de Siracusa” e este fenómeno, universalizándolo, pues.

    Dice Lilla:”Es difícil encontrar un siglo de la historia europea mejor diseñado que el último para excitar las pasiones del pensamiento y llevarlo al desastre político. Las doctrinas del comunismo y el fascismo, del marxismo en todas sus barrocas mutaciones, del nacionalismo, del “tiers mondisme” —en ocasiones animadas por el odio contra el poder despótico— fueron todas capaces de generar feroces dictadores y de cegar a los intelectuales ante sus crímenes. Es posible concebir estas tendencias como parte de un gran relato histórico, al cual atribuir una gran fuerza externa capaz de alimentar tanto los acontecimientos como sus interpretaciones. Por mucho que se reflexione sobre estos movimientos, todavía estamos lejos de entender el conflicto que los intelectuales europeos mantuvieron consigo mismos y la enorme cantidad de mecanismos empleados para mantener sus ilusiones.
    A medida que leemos sus trabajos y tratamos de comprender sus acciones, necesitamos dejar a un lado nuestra repulsión y enfrentarnos con las fuerzas internas en acción en la mente filotiránica y, potencialmente, en nosotros mismos. Las ideologías del siglo XX se sirvieron de la vanidad y de la cruda ambición de ciertos intelectuales, pero también apelaron, de manera astuta y deshonesta, al sentido de justicia y al odio contra el despotismo que nace en nosotros del hecho mismo de ejercer el pensamiento y que, descontrolado, puede literalmente poseernos. Para los poseídos, las apelaciones a la moderación y el escepticismo pueden parecer mera cobardía y debilidad”. El autor parte de la advertencia del poeta Yeats: “Las responsabilidades comienzan con Eros”.

    Dosis de escepticismo, media distancia y moderación, sería el antídoto. Pero la inoculación del veneno pasa en oacasiones tan inadvertida, y sus efectos inmediatos son tan placenteros, que la víctima queda prácticamente paralizada. Ellos también fueron víctimas…y algunos lo pagaron caro.

  41. Alejandro Lillo

    Don Justo, es normal que le parezca expeditivo tildar a alguien de fascista así sin más. Si me lo permite, intentaré argumentar esta opinión explicando algunas cosas.
    Antes que nada conviene aclarar el concepto “fascista”. Este vocablo se emplea con significados distintos: como concepto político, como ideología, para designar un determinado sistema, como característica de la personalidad o como forma de describir un comportamiento moral. Cuando lo utilizo me refiero más bien a estas dos últimas acepciones, y no tanto al tipo de fascismo histórico que conocemos. El contexto cambia, y las circunstancias impiden que el fenómeno se repita de la misma manera. Sin embargo, pienso que existe una estructura que permanece y que se puede rastrear en el tiempo. Creo detectar en JL muchos elementos de esa estructura fascista. Algunos de ellos intentaré exponerlos aquí.
    Pero antes se hace necesario contextualizar un poco a nuestro periodista. Usted ha afirmado en una de sus intervenciones algo muy interesante: “Tenemos casos cercanos de gentes que padecieron ese izquierdismo infantil-juvenil que ahora se profesan hiperliberales”. Fíjese que cuando dice eso pienso en JL y me doy cuenta de algo que me parece importante: cuando Losantos era joven formó parte de la extrema izquierda y ahora, ya más maduro, parece posicionarse en el extrema derecha, o en la derecha más extrema, como se prefiera. Lo que hay que advertir es que aunque las apariencias nos digan que ha cambiado de ideología, en realidad su posición no ha cambiado, sigue estando en el extremo. Siempre ha estado en el extremo: con la dictadura y con la democracia, pero siempre en el mismo extremo.
    Dicho esto, repito lo anterior: no considero a JL un “fascista histórico”, sino un “fascista de nuevo cuño”, es decir, no fácilmente identificable con la imagen que tradicionalmente tenemos de las personas que han profesado esa ideología, pero con unos rasgos que, a poco que profundicemos, se nos vuelven nítidos. Analicemos algunos de ellos.
    1 – Don Justo, usted piensa que JL es “una mezcla de elementos reaccionarios, liberales, conservadores y progresistas (sí, sí, progresistas), pero con una argamasa cínica”. Creo que lleva toda la razón cuando afirma eso, pero también creo que el fascismo (corríjanme si me equivoco) se presentó a un tiempo como algo novedoso y progresista, reaccionario y revolucionario, popular y burgués, modernizador y arcaizante… exactamente igual a como se presenta el discurso de JL.
    2- El fascismo se manifiesta como el creador de un permanente estado de guerra. En eso JL no le anda a la zaga. Primero se trata de destruir al enemigo interno (Gallardón, Rajoy, ABC etc.) para, en un segundo movimiento que puede ser simultáneo, atacar al enemigo externo (generalmente los socialistas, comunistas y, en general, todo aquel que no piense igual que el fascista, con independencia de sus ideas políticas).
    3- El fascista también se caracteriza por simplificar al enemigo, generalmente metiendo a toda la gente que piensa distinto de él en el mismo saco (El PSOE, Zapatero, ER y los nacionalistas la hacen el juego a ETA etc., etc.:
    “…legitimar su imprevista llegada al Poder mediante la manipulación de la masacre terrorista del 11 de Marzo de 2004 y para conferir alguna autoridad a un presidente que se limita a acatar la de Carod Rovira, el separatista capaz de pactar con la ETA en Perpiñán el asesinato selectivo de españoles en función de su instalación geográfica: en Cataluña, no; en el resto de España, sí.”, en http://www.libertaddigital.com/ilustracion_liberal/articulo.php/520 o “La manipulación no puede ser más torpe: tanto votar PP como votar PSOE supone no votar comunista”, en http://www.libertaddigital.com/ilustracion_liberal/articulo.php/520

    4- Dentro de las principales directrices fascistas se pueden incluir sin demasiado problema la idea de unos derechos especiales de la propia nación y la exaltación de la propia historia, desarrollando un nacionalismo exacerbado. (En este apartado creo que no hace falta decir nada, véase la Historia de España que estamos comentando)
    5- También creo que el fascismo apela a la acción y a la fuerza:
    “La idea de Fidel [Castro] colgando es excesiva para… yo la silla eléctrica ya me contentaría. Algo degradante (…) un parkinson retransmitido continuamente, irle quitando la medicación y dejar que hable al pueblo”, en http://www.20minutos.es/noticia/409299/0/losantos/enfermedades/muertes/ (en el minuto 8 del vídeo afirma que si él pudiera mandaría asesinar a Chávez)
    6- Asimismo apela a las emociones, a un pasado nacional mitificado, creando, a su vez, enemigos míticos contra los que movilizar a la opinión pública. Intenta aprovechar todas las reacciones irracionales para conseguir ese fin:
    “No hay sino recordar la postura francesa en la crisis de Perejil, respaldando a su pupilo marroquí frente a España, para comprobar que ningún país europeo, especialmente Francia, se va a jugar ni un euro ni un hombre para defender a España de un enemigo exterior; y mucho menos, interior.”, en http://www.libertaddigital.com/ilustracion_liberal/articulo.php/520
    7- El fascista aparece como incorruptible, como el guardián de las buenas costumbres, de las formas correctas de hacer las cosas, como la única persona honrada y honesta que dice verdades como puños, sacrificando así su prestigio y su futuro por el bien de la comunidad. Da su opinión con claridad y atacando sin piedad a los enemigos de la patria (sean éstos quienes sean) en defensa de la libertad de un pueblo y de lo que éste, legítimamente, se merece.
    8- Porque resulta que el fascismo se desarrolla con más facilidad dentro de sistemas estatales débiles (España se rompe) y en los que falta una tradición democrática y pluralista firme (sin comentarios para el caso español):
    “Una de las más antiguas naciones de Europa se enfrenta, por la acción conjunta de socialistas, comunistas y separatistas, a una alteración tan sustancial de su Constitución que, de hecho, puede abolir la Nación Española como sujeto político, raíz de la soberanía nacional y ámbito natural del ejercicio de la ciudadanía”, en: http://www.libertaddigital.com/ilustracion_liberal/articulo.php/520)
    9- Su objetivo, movilizar a las masas contra sus enemigos utilizando todas las armas que están a su alcance, entre ellas el odio. El fascismo aspira captar a todas las clases y estratos sociales propugnando consignas dogmáticas.
    10- Por último, el fascismo se coloca por encima de las normas humanas. No tiene miedo a ninguna autoridad superior, no estando sujeto a ninguna ley, ni siquiera moral o religiosa. (Es evidente que a JL los tribunales no le van ha hacer cambiar ni la forma ni el fondo de sus declaraciones)

    Por eso creo que JL tiene una personalidad fascista. A quien no opina como él le ataca sin piedad, importándole tres pepinos cuales sean sus ideas políticas. No duda en utilizar cualquier argumento para descalificar al adversario (ya hemos visto que puede ser cualquiera en cualquier momento). ¿Consecuencia? Los suyos le tienen miedo, porque saben que como caigan en desgracia irá a por ellos sin importarle nada. ¿no les recuerda esto a “Koba el temible”). Es demagógico, nacionalista, defensor de una España habitada por traidores a la patria (no se salva ni el rey), pero ya está él para denunciar las injusticias, apoyándose en la libertad de opinión y en la idea de libertad individual, y cargar contra todo lo que no piense como él.
    ¿Cínico, don Justo? Hasta la médula. Pero tal vez porque afortunadamente los tiempos cambian y, en la actualidad, a los insultos, las calumnias y las barbaridades que dice ya sólo las puede acompañar con cinismo.
    Yo me contento con haberlo conocido y sufrido en democracia. Lo otro… preferiría no pensarlo.

  42. David P.Montesinos

    Me lo he pasado bomba con la ocurrencia de Isabel -¿don Pumby?-, cómo te pasas, querida. No le va a la zaga mister Lillo con lo de que word le daba Lozanito en Losantos.

    Serio me pongo. Estuve en la lectura de tesis de Bermúdez en la Facultad de Filosofía de Valencia -“Foucault, ¿un il.lustrat radical?- a la que Justo Serna acudió como miembro del tribunal. Me interesó mucho el trabajo doctoral de Bermúdez, que conservó en mis estantes gracias a la generosidad del autor, y me interesó la intervención de Serna, tanto como sus posteriores escritos a propósito de la tesis y con la obra del filósofo francés como apasionante transfondo. Recuerdo también la intervención de mi maestro, Sergio Sevilla, quien se declaró como el “menos foucaultiano de los presentes”. Ahora que conozco mejor a Serna y que le he leído incluso retrospectivamente me cuesta considerarlo foucaultiano, pero esta es harina de otro costal.

    “El rayo me dura”, dijo René Char (así citado al inicio del importante estudio biográfico sobre Foucault que realizó Eribon y que inspiró en parte mi tesina y mi tesis, tan decisivamente atravesadas por la alargada sombra del autor de “La voluntad de saber”.

    Curiosamente, hay quien atribuye el viaje de Michel Foucault a Irán por la conveniencia de alejarse de París después de que la publicación del libro que acabo de citar fuera un fracaso editorial. Fue el inicio del serial “Historia de la sexualidad”, que quedó lamentablemente inconcluso por la muerte de sida del autor cuando faltaba el cuarto tomo. Térrible pérdida.

    Entiendo que el episodio iraní del 78 es algo oscuro a nuestros ojos en la vida de Foucault. En realidad, formó parte de un esfuerzo periodístico más amplio y de más personas significadas cuyo origen es la matanza de estudiantes perpetrada en Teherán por la policía del Sha, contra lo que se manifestaron conjuntamente distintas organizaciones de izquierda, empezando por la Liga por los Derechos Humanos. Hemos sabido ahora en qué fue quedando con los años el trance histórico iniciado con el retorno del exilio del Ayatollah Jomeini y la caída del régimen monárquico.

    Foucault -y otros que no estaban nada cerca de él- asistían con desprecio al sesgo islamófobo con el que la prensa occidental interpretaba la algarada arcaizante y teocéntrica que se extendió desde entonces por Oriente Medio. Foucault entendió que el impulso modernizador y laicista del Sha Palevi que se intentaba vender a Occidente ocultaba -tras el glamour de revistas como ¡Hola!- prácticas tiránicas, una administración corrupta y una praxis política represiva
    y absolutamente insensible al sufrimiento de los pobres.

    Foucault trabajó mucho aquellos días, se entrevistó con mucha gente y observó con detenimiento. Preguntó continuamente a la gente y extrajo conclusiones sobre el deseo tan extendido de un “gobierno islámico”. Toda su obra filosófica se construye desde la necesidad de otorgar voz a las voces silenciadas de la historia, reinterpretar la historia, pensar lo impensado de una tradición construida desde la hegemonía. No solo podemos creer en la visión occidental del mundo… En nuestro tiempo de corrección política podemos suscribirlo sin creérnoslo demasiado, pero en aquel entonces era difícil.

    Entiendo que a Foucault le fascinó aquella “corriente misteriosa” que se presentía entre aquel viejo exiliado y el pueblo que acudía masivamente a las mezquitas.

    Foucault no era estúpido. Sabía perfectamente que el islam era en muchas partes una excusa para mantener modelos socio-económicos feudales, discriminaciones sexuales medievales o satrapías corruptas. Tampoco creía que el advenimiento de un régimen teocrático marcara un ejemplo a seguir para las naciones oprimidas del mundo. Estas palabras suyas de aquellos días lo resumen: “El problema del Islam como fuerza política es un problema esencial para nuestra época y para los próximos años. La primera condición para aproximarse a él con un mínimo de inteligencia es no empezar a llenarlo de odio.” Foucault entendó que el Islam, definido como una manera de vivir más que como un credo religioso, contenía un brutal poder formador de subjetividades, poder civilizatorio si se me entiende bien. Y entendió que el caso iraní podía convertirse en polvorín capaz de incendiar la región.

    Le fascinó la revolución iraní, pero incluso él mismo la categorizó como “disparatada”. ¿Qué advertía en ella? Fue la revuelta de empleados de factorías del petróleo con las manos desnudas, la primera gran insurrección contra una gran lógica de naciones explotadoras y explotadas que entonces se mundializaba a ritmo espectacular. No se equivocó en todo. Sospechaba que los ayatollahs no regresarían tranquilamente a sus mezquitas una vez derrotado el sha y creo sinceramente que intuía el peligro que aquello suponía. No profetizó las brutalidades que vendrían después, es cierto, pero reacciones posteriores poco menos que le echaban la culpa a Foucault de cada ajusticiamiento posterior, de cada persecución a disidentes y laicos, a todos los que en definitiva -partidarios o no del Sha- se mostraron refractarios a la nueva teocracia. (Y no me olvido de la persecución a los homosexuales, tema especialmente sensible para Foucault, que empezó a asomar por California poco después de la aventura iraní, dicho sea ahora que se ha estrenado el film sobre Harvey Milk)

    Lo que interesó a Foucault de aquella revolución no fue el espíritu integrista de yijad que consiguieron otorgarle los líderes más fanatizados. Lo que le interesó fue lo que de reacción de una cierta singularidad tuvo frente a la lógica del imperialismo financiero y la colonización cultural occidental que tomó en Irán al Sha como excusa. Llegó a ayudar a su amigo Ahmad Salamatian, uno de sus cicerones desde sus primeras visitas, y que fue nombrado viceministro de Exteriores. Tuvo que huir en 1981… Así de tristemente acabó aquella aventura, así aplastó la revolución islámica la esperanza de una nueva senda de emancipación para los oprimidos, una senda no presente en la tradición occidental asimilada por la izquierda y que, como dijo el propio Foucault -machacado después en Europa por sus enemigos- resultó ser “peor como remedio que la enfermedad”.

    Claro que todos aquellos no estuvieron nunca en Irán.

  43. Juan Antonio Millón

    Don Alejandro y David les felicito por sus contundentes y documentadísimos argumentos en sus respectivos asuntos. Sr. David comparto su análisis y quisiera decirle que la “fascinación” de Foucault no es parangonable -por su grado de implicación y por su extensión temporal- a la de aquellos que tenemos en mente cuando nos referimos a este asunto. Sencillamente lo saqué a colación por la referencia que de él hizo Todorov y por ser un ejemplo cercano de esa problemática, como podría haber aludido al caso de Peter Handke y el nacionalismo serbio. No cabe moralizar, sino comprender y corregir.

  44. jserna

    Me quito el sombrero. No es coña. Es pura, puritita verdad. Les agradezco muchísimo lo que están aportando a este post. Juan Antonio Millón me ha provocado –en el mejor sentido de la palabra– al citar a Michel Foucault (aunque sea marginalmente), me ha hecho recordar que el día 1 de febrero se cumplen 30 años de la salida del Sha y me ha hecho escribir sobre la fascinación de la alteridad. David. P. Montesinos ha desarrollado un documentado comentario sobre Foucault e Irán que no desdice básicamente eso que yo detallaba: la fascinación de lo otro, de lo distinto que nos desmiente, esa corriente secreta que nos trastoca.

    Aprovecho para decirles que hay que leer los dos últimos textos que David P. Montesinos ha escrito en su blog. Quiero escribir dos comentarios. Me ha provocado igualmente. Acabo de ver La clase, la película de la que él escribe; y acabo de citar a Foucault, tan emparentado con Nietzsche, de quien él trata su concepto de historia (que siempre me interesa…):

    http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2009/01/la-clase-la-clase-es-una-pelcula.html

    http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2009/01/historia-me-persigue-cierto-desafio.html

    Y Alejandro Lillo ha hecho un examen de lo que es el fascismo realmente interesante y cautivador. De todos modos, leo lo que escribe –tan interesante, ya digo– y no quiero ver a Jiménez Losantos como un fascista. Es otra cosa, me digo. Qué curioso. Escribo lo anterior y no sé por qué me ha hecho recordar dos cosas.

    Primera. Un breve artículo que escribí tiempo atrás sobre el fascismo. Hay un párrafo que aplicado al célebre locutor parece aplicársele completamente. Según ello, Alejandro Lillo tendría razón y yo no, yo me desmiento:

    “El fascista es alguien que tiene un acusado sentimiento de crisis, alguien que cree en el declive imparable de su patria; alguien que hace de la nación su hipóstasis y su primacía; alguien que se juzga como víctima de una injuria inextinguible; alguien que ve enemigos por todas partes, extranjeros llenos de doblez o nacionales que abdican; alguien que predica una integración más firme y más estrecha en la comunidad a la que hay que rendir tributo; alguien que deplora las formas suaves del gobernante negociador, justamente porque valora la superioridad de un liderazgo fuerte, incluso instintivo; alguien que basa su empeño en la voluntad. Para que el fascista triunfe necesita un partido y hoy, felizmente, no hay organizaciones que tengan la presencia y la fortaleza suficientes como para hacer peligrar el vigor de la democracia liberal. Pero no nos engañemos, pues ciertas propensiones de la conducta pública entre periodistas y políticos reproducen hábitos del pasado que los fascistas encarnaron como nadie: el estrépito verbal, la chulería arrogante, la violencia expresiva, el grito, la descalificación, la deslegitimación, el desgarro y el victimismo, la suspicacia. ¿Hasta cuándo?”

    Segunda. Esta semana entrante he de hablar sobre el fascismo y la cultura en Tenerife. Tengo los deberes casi hechos…

  45. jserna

    La película Camino (2008), de Javier Fesser, ha obtenido seis premios Goya. Me felicito por el éxito de Javier Fesser. En casa, desde que vimos El milagro de P. Tinto (1998), nuestra vida ya no es igual. Hemos cambiado a mejor… Hasta sus Mortadelos me gustan. Mortadelo y Filemón, esa historieta no es ninguna maravilla, pero en manos de Fesser es un prodigio de imaginación, sensibilidad, guasa y guiños muy inteligentes. ¿Y qué me dicen de sus bandas sonoras? Pero no todo va a ser felicidad.

    Me adelanto a lo que va a suceder. Los columnistas más conservadores van a criticar a los académicos españoles, al cine español en general: por pijoprogre. Acusarán a los cineastas de progres rancios y sectarios por haber premiado a Fesser. Dirán que el mal estado de la industria y del arte español se expresa, se ve y se refleja en esos seis premios concedidos a un film muy pijoprogre. Imagino ya las palabras de Jiménez Losantos en La Mañana: reduciré el volumen de mi aparato de radio. Imagino las columnas próximas o siguientes de Juan Manuel de Prada, de Hermann Terstch, de Ignacio Camacho, del propio Federico Jiménez. Deplorarán el estado del mundo, de la España que decae moral, espiritualmente. Harán metáfora del film para zaherir… ¿a quién? Pues a quien es el responsable de todo lo malo que nos sucede, claro.

    Aunque esté el Atlántico como barrera, yo, de Obama, también me pondría a cubierto.

    Amén.

  46. Juan Antonio Millón

    Si, don Justo, ya se oyen los primeros ladridos de la jauría. Para silenciar sus estridencias leeré el cuento de Rulfo oyendo esa tenaz voz narrativa: “…al quedar libre, oyó cómo por todas partes ladraban los perros”. Buenas noches.

  47. David P.Montesinos

    Sin ánimo de cortar la interesante espiral en que nos ha metido Lillo sobre el fascismo de las estrellas mediáticas de la derecha española, la alusión de Justo a los Goya -presumiendo la corriente de reacción de esos mismos sectores a los que ustedes se refieren- da pie para hablar de cine. Nombra “La clase”, imprescindible film… pero al hilo de los Goya hay que ver “Camino”… Aprovechen ahora que se reestrenará sin duda, impactante relato. Difícil no enamorarse de la protagonista.

  48. Alejandro Lillo

    Creo que en el fondo tampoco importa tanto que JL sea más o menos fascista. Lo que pienso que es realmente interesante, al menos para tenerlo en consideración, es lo siguiente: el paralelismo existente, por un lado, entre la estructura religiosa de una sociedad y la facilidad con la que el fascismo asciende utilizando esos mismos anclajes; y, por otro lado, la estructura de ese fascismo “histórico” y lo que queda de él en ciertas corrientes hiperliberales.

    El estudio conjunto de todos estos fenómenos explicaría muchos comportamientos y actitudes actuales.

  49. Marisa Bou

    Estoy fuera un fin de semana, y cuando vuelvo los encuentro enfrascados en un interesantísimo debate. ¿Qué puedo yo añadir a tan sesudas intervenciones? Sólo que esa pareja de (lo que sean) me da mucho miedo. Y más aún, que el susodicho libro acabe siendo un éxito editorial.

    Señor Serna: le quiero hablar de un libro (que no tiene nada que ver con este tema, pero sí con algunos anteriores) que aparece citado en una entrevista que copio a continuación. Siento no tener referencia editorial. Sé que lo va a encontrar interesante.

    Yo Dona > Actualidad
    PUBLICA ‘LOS NUEVOS HOMBRES NUEVOS. LOS MIEDOS DE SIEMPRE EN TIEMPOS DE IGUALDAD’
    Miguel Lorente Acosta: el posmachismo ya está aquí
    􀂄 El ‘hombre de confianza’ de Bibiana Aído escribió el libro antes de ser nombrado Delegado del Gobierno para la Violencia de Género

    ÁLVARO COLOMER

    Los hombres de hoy en día no son tan distintos a los de antaño. Quizá parezca que defienden la igualdad de géneros, pero en lo más profundo de sus mentes continúan elaborando estrategias que les permitan perpetuar la dominación sobre las mujeres.
    Así pues, consciente de que los tiempos modernos requieren técnicas igualmente modernas, el género masculino, acaso de un modo inconsciente, ha urdido nuevas tramas para defender su posición de poder, la mayoría de los cuales se basan en los supuestos problemas que el acceso de la mujer a todas las categorías sociales ha traído al seno familiar. El médico forense Miguel Lorente Acosta analiza en ‘Los nuevos hombres nuevos. Los miedos de siempre en tiempos de igualdad’ (Destino) – un libro escrito antes de que fuera nombrado Delegado del Gobierno para la Violencia de Género- las renovadas estrategias de opresión masculina en la, así llamada, ‘era posmachista’.

    􀂄 ¿Podría explicarnos qué es el posmachismo?
    El posmachismo es la estrategia o actitud adoptada por los hombres actuales para perpetuar una trayectoria histórica común a todos ellos: cambiar para seguir igual. Los hombres se han adaptado a la parte más superficial del discurso feminista, pero a su vez lo han reelaborado para mantener intacta su posición social. Ellos han cambiado, pero todo continúa igual. El posmachista adopta una imagen sintómica con la igualdad, marcando incluso distancias respecto al modelo de convivencia patriarcal, pero denuncia hechos puntuales que les permiten lanzar una crítica que asegure su posición de dominancia. En otras palabras: el posmachismo no parte de una teoría alternativa para la nueva situación de igualdad, sino que simplemente cuestiona todo lo que ataca la posición tradicional del hombre. Y el desgaste que esta estrategia genera es suficiente como para perpetuar la situación de control sobre las mujeres. El hombre de hoy usa los elementos de lo posmoderno, como pueda ser la fragmentación del discurso, para mantenerse en el poder. Ejemplos: critica que algunas mujeres ponen denuncias falsas contra sus parejas, critica que las madres estén generando en algunos casos un Síndrome de Alienación Parental en los hijos, critica que haya que luchar excesivamente para conseguir la custodia compartida, critica que las mujeres ya han alcanzado la igualdad y que ahora sólo quieren obtener beneficios extras… Por tanto, el posmachismo no critica el discurso de la igualdad en sí, sino que cuestiona un montón de asuntos puntuales para deteriorar poco a poco ese mismo discurso.

    􀂄 Su libro es una denuncia respecto a la estrategia de muchos hombres que fingen adaptarse a los tiempos modernos para asegurar el continuismo histórico. ¿Es usted pesimista respecto al avance de los hombres en la comprensión de los beneficios de la igualdad?
    Yo soy optimista por naturaleza y el libro trata de explicar esta situación desde una posición esperanzadora. Sin embargo, cuando me di cuenta de que muchos padres usaban el Síndrome de Alienación Parental como argumento base de sus acusaciones y cuando también reparé en que se gritaba a los cuatro vientos que las mujeres ponían denuncias falsas, comprendí que ahí había algo más, que esos argumentos puntuales estaban dentro de una estrategia mayor. De alguna forma, mi libro trata de explicar que hay que detectar el problema del posmachismo antes de que sea tarde y se convierta en una posición sólida.

    􀂄 Además, usted denuncia la paradoja del hombre que trata de adaptarse a los tiempos modernos defendiendo la nueva situación de la mujer y que, sin embargo, la culpa de los problemas que la igualdad de género conlleva. Pero, ¿no cree que muchos hombres viven esta contradicción entre el modo en que querrían pensar y el modo en que realmente piensan como un problema interno que incluso les puede doler?
    Este punto es muy importante, porque le ocurre a muchos hombres. Pero no se puede olvidar que toda contradicción siempre hace que triunfe la parte más tradicional del pensamiento. En pocas palabras: ante un dilema, siempre gana la postura más continuista, la menos arriesgada. Por eso podemos afirmar que el posmachismo no es una ideología, sino una contracción que vive en el corazón de todos los hombres y que le obliga a lanzar una mirada fragmentaria sobre la realidad. Y debemos decirles que no deben mirar las cosas de un modo fragmentario, porque la vida siempre es un todo. Los hombres deben plantearse dos preguntas básicas: una, ¿por qué me da miedo la igualdad?, y dos, ¿por qué no hago una crítica a la desigualdad que ha habido desde la noche de los tiempos? El triunfo está en responder honestamente a ambas preguntas.

    􀂄 En su libro usted habla de las nuevas ‘estrategias de ataque’ del hombre contemporáneo. ¿Podría resumirnos las principales?
    La principal estrategia está en usar argumentos científicos para defender los errores de la sociedad igualitaria. El Síndrome de Alienación Parental es un claro ejemplo, porque se trata de algo real, objetivo, científico. No es algo etéreo, sino clínico. Así que los hombres lo usan para atacar a las mujeres. Pero también está la estrategia de la ‘neutralidad’, según la cual ellos dicen que no reclaman ciertas cosas por el hecho de ser hombres, sino por el hecho de ser padres, cuando en verdad la mayoría de estas críticas esconden un elemento machista evidente. La última estrategia es la del ‘bien común’, según la cual ellos no reclaman cosas para ellos mismos, sino para beneficio de la sociedad o los hijos.

    􀂄 El Observatorio de la Violencia ha manifestado en varias ocasiones que los adolescentes españoles son muy machistas, tanto ellas como ellos. ¿No está calando el mensaje de la igualdad?
    Los niños de hoy en día son magníficos en asuntos de ecología, reciclaje, etcétera. Pero el tema de la cultura patriarcal no ha cambiado demasiado. Por eso el machismo es tan fuerte. Se creía que la sociedad superaría la mentalidad falocéntrica con el paso del tiempo, pero se ha comprobado que no es cierto. El machismo se perpetúa con una facilidad brutal. En nuestra cultura el universo de lo doméstico continúa regido por patrones tradicionales. La mujer ha salido a la calle y ha triunfado en el trabajo, pero en el hogar continúa asumiendo un rol tradicional, mientras que el hombre sigue mostrándose en casa como un ser distante, frío y autoritario. Y los hijos repiten el patrón porque ven que la actitud del padre provoca más beneficios que la de la madre. Por ejemplo: una importante revista científica publicó un estudio donde se demostraba sin ningún género de dudas que los hombres que asumían comportamientos machistas tenían más éxito social y laboral que los que se adaptaban a los nuevos tiempos. Los chavales perciben eso y, claro, quieren tener ese tipo de éxito. Un tipo de éxito que, por cierto, implica tener una mujer a tu lado que te ayude en todo y que te acompañe a los actos sociales, pero que no intervenga demasiado en la vida laboral. Tenemos mucho trabajo en este terreno.

    􀂄 El posmachismo nació al amparo de la posmodernidad, pero, si ésta buscaba criticar el pasado, aquel pretende hacer lo propio con el futuro, es decir, que trata de alertar sobre los supuestos problemas que conllevará la emancipación absoluta de la mujer. ¿Cómo cree que el español medio ve el futuro?
    Hoy todo el mundo acepta que la igualdad es positivamente irremediable. La diferencia está en que unos creen que todavía hay mucho trabajo que hacer y otros que el tren ya está encarrilado y que sólo hay que esperar un poco para que todo sea absolutamente igualitario. Pero en ambos casos domina la idea de que la igualdad total llegará.

    􀂄 A lo largo de la historia pueden detectarse momentos en los que ha habido un avance en la lucha por la igualdad, pero a última hora siempre se ha producido un retroceso. Da la sensación de que todo es un proceso cíclico y de que mañana podríamos volver a la época del machismo más duro. ¿Qué hace pensar que el intento contemporáneo por conseguir la igualdad puede ser definitivo?
    El proceso cíclico del que hablas se da porque los hombres dominan la historia. Por eso se perpetúa un modelo falocéntrico, porque la referencia cultural siempre es machista. Históricamente se detectan épocas en las que las mujeres eran más libres y básicamente se debía a que el hombre las tenía tan atadas que podía permitirse el lujo de aflojar un poco el nudo. Pero, cuando la cosa se desmadraba demasiado, volvían a apretarlo. Eso ha pasado cíclicamente durante toda la Historia de la Humanidad. Pero la época que estamos viviendo parece distinta por un único motivo: la crítica a la identidad. Antes los hombres hacían concesiones a las mujeres, pero ahora se está haciendo una crítica profunda al modelo de referencia sobre el que queremos construir la historia futura. Esa es la diferencia. Y eso es también lo que hace que pensemos que esta vez la cosa va en serio.

  50. Ana Serrano

    Buscando en Internet he encontrado dos publicaciones de Miguel Lorente Acosta:

    LORENTE ACOSTA, Miguel. Agresión a la mujer: maltrato, violación y acoso: entre la realidad social y el mito cultural / Miguel Lorente Acosta, José Antonio Lorente Acosta; colabora Manuel Javier Lorente Acosta. – 2ª ed. – Granada : Comares, 1999. -349 p. ; 21 cm. – (Comares monografías ) D.L. GR. 836-1999. – ISBN 84-8151-918-9

    LORENTE ACOSTA, Miguel Mi marido me pega lo normal: agresión a la mujer: realidades y mitos / Miguel Lorente Acosta; prólogo de Victoria Camps. – Barcelona : Ares e mares, D.L. 2001. – 221 p. ; 21 cm D.L. B. 19.140-2001. – ISBN 84-8432-199-1

    Cualquiera de ellas puede ser al que se refiere en la entrevista, que veo que es muy reciente, del 30 de enero, pero hay algo en ella que está muy atrasado; lo que dice este portentoso y atípico señor sobre el Síndrome de Alienación Parental, al que llama científico y clínico. Se ha demostrado recientemente que no existe salvo en contadísimas excepciones y en niños muy, muy pequeñitos. Los críos no son tontos y tienen su propio criterio sobre el padre y la madre desde tempranísimas edades. Está demostrado que el niño que tiene una buena relación con cualquiera de los dos, por muy “malmetido” que sea por el otro y por mucho que le de la razón para estar a bien con quien sea, sigue pidiendo ver al padre o la madre y teniendo buena relación con él, aunque lo disimule frente al otro miembro de la pareja. Una cosa es que se enseñe a los niños a engañar, disimular y mentir, lo que es muy grave, y otra que se logre alejarlo de la persona a la que quiere y en quien confía. Hasta los niños maltratados o que han visto maltratar a uno de sus padres por el otro, siempre albergan la esperanza de que eso mejore. Nadie puede enemistar a un hijo con su padre o su madre si ha tenido una buena relación con él y eso está demostrado, pero es frecuente que los padres rechazados atribuyan ese rechazo a que la persona con la que está el niño le predispone en su contra. De algún modo hay que justificar que un niño, de pronto, rechace a quien quiere y nada mejor que algo que eche más tierra aún sobre el otro miembro de la pareja con quien se está en litigio. Además, aunque un padre jamás haya maltratado a un niño, si la criatura le ha visto maltratar al otro miembro de la pareja, siente un rechazo claro. El niño es maltratado a través del maltrato a su progenitor, que le produce una tremenda inseguridad y un miedo atroz.

    Con su permiso, Marisa, voy a llevarme la entrevista a mi foro, porque quiero comentarla (a ver si tengo tiempo, que el agobio en que vivo cada vez es mayor) sin entrometerme más aquí.

    Gracias y un abrazo.

  51. Juan Antonio Millón

    Doña Marisa, me parece muy interesante la entrevista que aporta. Muy sugerente el planteamiento de Lorente Acosta sobre las estrategias del hombre contemporáneo para seguir manteniendo su “dominancia”; su establecimiento de que “en nuestra cultura el universo de lo doméstico continúa regido por patrones tradicionales”. Esas incongruencias, esos juegos discursivos que mantienen “de facto” una situación de servilidad, es una verdad como un templo. Pero ¿dónde está la piqueta que derruya la dura argamasa con la que hemos sido social e íntimamente edificados? Estrategias, doble moral, enredan a hombres y mujeres y es difícil deshacer sus nudos.

  52. Marisa Bou

    Sr. Millón, yo ignoro como echar abajo un edificio tan bien cimentado.Pero he hecho mi trabajo de hormiguita educando a cinco varones en la igualdad y el respeto. Cosa que, si todas las madres que se dicen progresistas hicieran del mismo modo, seguro que irían cediendo las pilastras, al tiempo que levantaríamos un nuevo edificio más habitable y justo.

    Doña Ana, yo he encontrado otra referencia de Lorente Acosta: “Los nuevos hombres nuevos: cómo adaptarse a los tiempos de igualdad”, Editorial Destino, S.A. 2008.

  53. Juan Antonio Millón

    Estoy seguro que muchas de esas “madres que se dicen progresistas”, han intentado por múltiples medios remediar algo que, muchas veces, no está “del todo” en nuestras manos. No creo que sea sólo “mala educación” la que produzca los comportamientos machistas y esas “estrategias” de las que habla Lorente. Pensemos en el padre, en los modelos de los amigos que implican una gran presión en los adolescentes. No está todo en las manos de la madre.

    Soy profesor de secundaria y siento miedo al ver el comportamiento y los valores de identidad de género y de relación, que se dan entre los alumnos. La actuación o es multipolar o dificilmente podemos llegar a algo.

  54. Ana Serrano

    Mi asistenta (si supiera la pobre todo lo que la traigo aquí), que tiene 45 años, ha enseñado a su hija a hacer todo lo que tiene relación con la casa; a su hijo le pide que le ponga los enchufes. Cuando me ve ponerlos a mí me alaba, me dice que qué mañosa soy y, cuando le respondo que no hay más que fijarse en cómo están los demás y copiarlo, me responde que es que ella no está acostumbrada a hacer cosas “de hombres” y hay cierta censura a mi masculinidad en su tono. Y los chicos… Sí, Juan Antonio, a veces producen susto. Las amigas de mis hijos se han “liberado” a base de practicar lo que criticaban en los chicos; son promiscuas, infieles y bastante soeces; a la que no lo es la llaman facha y pija; a los chicos que se portan de manera sensible y afectuosa (yo también he criao a dos hijos así, Marisa :-), usted me gana por la mano en número), les preguntan si son homosexuales. Estamos todos bastante hechos un lío y faltan muchos años para que se vaya normalizando la cosa, pero algo va quedando.

  55. David P.Montesinos

    Leo con atención a Marisa y el fragmento del autor al que se refiere. Si ven en youtube el episodio protagonizado por el personaje denominado Gran Wyoming van a tener un ejemplo de lo que es dominación de género, de clase, de todo lo que es reprobable. La Sexta es un ejemplo de falsa izquierda. La mayoría de sus programas parecen hechos para adolescentes oligofrénicos… humor grueso y machista, siempre un tipo salido con chicas guapas alrededor… No se pierdan el video, van a alucinar.

  56. Arnau Gomez

    Estoy leyendo la noticia de la que se ha hecho eco Intereconomía y parece que solo ha sido un montaje para poner en evidencia a esa cadenas por parte de Wyoming y la becaria en cuestión.En “Intermedio” se ha visto el final del “incidente” en el que se ve a la becaria pegarle una colleja a Wyoming.

  57. Marisa Bou

    David, el susodicho vídeo ha sido un gancho para pillar a los de Intereconomía, que dedican sus programas a denigrar a los que trabajan en la Sexta. Era todo un montaje.

    Por otra parte, no estoy de acuerdo en lo que dices de ellos. Su humor no me parece ni grueso ni machista, ni sus programas hechos para adolescentes oligofrénicos. Me parece la cadena más fresca, la menos contaminada de la enfermedad que ataca a otras cadenas, infestadas de unos parásitos que se llaman a sí mismo periodistas y que se dedican a comprar y vender famas, alienando de paso a la audiencia con sus “reality shows”.

    Pero bueno, para gustos colores. Sólo que me extraña que te creas todo lo que sale en el dichoso “youtube”. A mí me parece el rey de la manipulación.

    Por otra parte, nada tiene esto que ver con el autor que menciono, y no es un fragmento de su obra lo que transcribo, sino una entrevista.

  58. Juan Antonio Millón

    Ana, aunque no quisiera caer en el catatrofismo y aun reconociendo que hay extensas capas de la población juvenil que no cae en cerrilismo, he de reconocer que me inquieta cuando observo las grandes dosis de aceptación de la sumisión en las chicas y la enarbolación del machismo en los muchachos. Esa aceptación y exaltación me paralizan cuando asisto a ellas. Esa tendencia al comportamiento hooligan…tan extendido.

  59. Ana Serrano

    Sí, da mucho miedo. A mí la sensación que me da es como si fueran enemigos, las chicas y los chicos, quiero decir. Y ellas tratan a sus madres como antes los varones, aunque parece que están vengándose de lo que sufrieron ellas y sus abuelas y los chicos, sí, hay muchos sectores como usted dice, aunque tengo la suerte de estar rodeada de los amigos de mis hijos que son músicos y van por otro lado, pero, en definitiva, estamos todos muy perdidos. Nuestros hijos cada vez están más solos, el grupo cada vez es más importante y los padres están tan ocupados y tan hastiados, se quieren tan poco, queremos tan poco… la verdad es que, a veces da miedo lo que nos espera.

  60. Ana Serrano

    Mire, desde aquí he ido a mi foro, a ver si me animaba un poco (esta conversación me encuentra en un momento que está siendo durísimo para mi hijo mayor por todo aquello de lo que hablamos) y parece que hoy todo gira del mismo modo. El creador y administrador de mi foro, lector infatigable, ha puesto una serie de citas que se mueven automáticamente con el paso de las horas y los días y me recibe esta de Robert Walser: “ha llegado la hora en la que nadie que sea fiel y sacrificado estará libre de recibir un trato despectivo.” Que terrible y que cierto en tantísimos casos.

  61. Juan Antonio Millón

    Por fortuna, coincido con usted, Ana. Mis hijos también caminan por sendas distintas. Mi hija mayor -que ha comenzado el Bachillerato de Artes- visita exposiciones y es una enamorada del teatro y la fotografía. Pero está la comunidad, y, qué seamos y, en qué se convierta esta sociedad, depende, en gran parte, de esa raiz social y comunitaria. Ahí reside gran parte de nuestro compromiso.

  62. Marisa Bou

    ¡Qué interesantes jornadas, don Justo! Disfrútelas y ya nos contará cómo le han ido. Y tranquilo. Ya suponía yo que estaría ocupadísimo, cuando no decía nada mientras nosotros nos saltábamos a la torera el tema del post.

    ¡Buen viaje!

  63. Juan Planas

    Ah, veo que, al fin, entre tanta especulación logística sobre igualdad, empiezan a salir el paisaje real de las calles y las aulas, el desorden hormonal, el diluvio ancestral de las brasas del deseo, las miradas de complicidad y desafio entre hombres y mujeres, y viceversa, su diferencia -viva, viva siempre, reviva, su magnífica, biológica y complementaria diferencia- aunque cada vez sea menor y más se iguale -es un decir- por la parte soez de la incultura o en los desechos crueles y ficticios de las ideologías. Donde prefieran. Ah, el mundo. Bienvenidos al infierno. (El clima es malo, pero la compañía, espléndida -como ya dijo alguien, pero ahora no recuerdo quién:-)

    Buena estancia en Tenerife, Don Justo. Que la cálida lava del Teide alfombre sus pasos.

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