Los muertos y los vivos

Holden Caulfield. Ha muerto J. D. Salinger, el autor de El guardián entre el centeno. Dice José María Guelbenzu en El País: “En 1978, el libro de Bolsillo de Alianza Editorial lanzó en España, con una magnífica traducción de Carmen Criado, El guardián entre el centeno (The catcher in the rye, 1951, anteriormente traducida como El cazador oculto en Argentina). No ha habido generación nueva de lectores que no haya sido sacudido por la historia del joven Holden Caulfield”.

El ejemplar que  tengo en mi casa data de 1989. Es la duodécima reimpresión de Alianza. Acabé de leer dicha novela el 22 de agosto de 1996. Sé con precisión todo esto porque lo tengo anotado. Hasta aquel momento, yo no la había leído a pesar de que mi padre ya lo había hecho. Lo hablamos. Acostumbrábamos a comentarnos las lecturas pero no solíamos coincidir en nuestras novelas. Ignoro por qué me recomendó El guardián entre el centeno. Yo sabía que era un gran clásico de la literatura norteamericana, pero no lo conocía: mi padre lo había leído pero ignoraba la importancia de dicha obra.

Fui a visitarlo. Estábamos en verano y por tanto tuve que desplazarme hasta Requena. Allí, mi padre tenía unos cientos de libros, no demasiados. Entre ellos estaba el volumen de J. D. Salinger. Yo había concluido la novela que llevaba entre manos. Sé cuál era: Sostiene Pereira, de Antonio Tabucchi. Leí El guardián entre el centeno. En mi lista sé cuál vino después: Travesía del horizonte, de Javier Marías. Así, desordenadamente como siempre, sin un sentido abarcador, llegué a aquella obra que protagoniza Holden Caulfield.

Holden Caulfield es rebelde pero nos cae simpático. Tiene serios problemas de adaptación: es un adolescente que marca distancias frente a sus mayores, maldito e integrado a la vez. Nos muestra su lado cómico y finalmente optimista. Es él mismo quien nos cuenta su vida, lo que le sucede. O no. Lo que parece que le sucede. En su relato no hay ingenuidad, sino experiencia psiquiátrica: está siendo sometido a un tratamiento. Nos lo cuenta con ironía, con inocencia  y con una madurez algo torturada:

“Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre. Son buena gente, no digo que no, pero a quisquillosos no hay quien les gane. Además, no crean que voy a contarles mi autobiografía con pelos y señales. Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante las Navidades pasadas, antes de que me quedara tan débil que tuvieran que mandarme aquí a reponerme un poco…”

Caulfied es un jovencito que empieza a vivir literariamente cuando Norteamérica entra en su gran época, su momento de esplendor. Muchos jóvenes se sublevarán sin causa. Si no han leído esta novela y se disponen a hacerlo, estén atentos. Pueden tener un falso déjà-vu al creer que esto ya lo habían leído, que esto ya lo sabían, que a ese muchacho ya lo conocían. No. Es la primera vez que se cuenta y es la primera vez que vemos a un tipo así. Es el modelo del jovencito americano, con gorra de beísbol, que protagonizará la  novela adolescente.

O no. Es un héroe (o antihéroe) aparentemente nuevo, totalmente distinto, pero tras Caulfield hay una tradición literaria anglosajona: no es la de David Copperfield, personaje al que su apellido rinde homenaje irónico. Salinger rompe con una corriente, la de la novela de formación edificante, la de la ficción autobiográfica reparadora. En realidad, Caulfield es distinto, pero no tan distinto de aquellos muchachos rebeldes y sensibles de Mark TwainTom Sawyer y Huckleberry Finn son sus parientes lejanos.

Y hablando de parientes, ¿por qué me recomendó mi padre esta novela? Ni yo era un adolescente ni mi padre era un rebelde. Él está muerto, como Salinger, y yo… aún sigo vivo. ¿Como Caufield?

35 comments

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  1. Lector

    Serna no es para tanto.”El guardián entre el centeno” está sobrevalorado y tu también.No hace irse a USA.Repasa la literatura española y verás.

  2. jserna

    1. Perdóneme, Lector, pero me hace mucha gracia su comentario. No se lo tome a mal. Faltan algunas comas. No se enfade: si a un Conseller se le pasan esas cosas, también se nos pueden pasar a los demás mortales. Dice que “Serna no es para tanto”. Desde luego, desde luego. La novela de Salinger está sobrevalorada, señala. “Y tú también”, añade usted refiriéndose a mí. Desde luego,desde luego.

    Me intriga eso que dice de la literatura española. No sé a qué se refiere.

    2. Sr. Montesinos y Sr. De Villa Rabitos: ‘Mauss’ es una historieta de la que casi siempre me hacen un trabajo en alguna de mis asignaturas. Al menos desde hace cuatro años o así. El año pasado o el anterior (ahora no puedo precisar), una estudiante hizo un extenso y minucioso estudio. Sobrepasaba los cuarenta folios, si no recuerdo mal, y era un ensayo muy estimable. ‘Mauss’ es una historieta verdaderamente importante. Como importante es ‘El guardián entre el centeno’. Que yo recuerde, dos personas han hecho sendos trabajos en los últimos años.

    Saludos.

  3. Néstor

    Se agradece que dedique usted una entrada a esta novela que ha marcado a tantos jóvenes al mismo tiempo que en las noticias de las principales cadenas se hace escasa o nula mención de sucesos como este y de otro tipo. Interesante reflexión recordando a Joyce, otro de los grandes.

  4. jserna

    De nada, Néstor. Por otra parte, eso que usted destaca es precisamente lo que yo, de algún modo, lamento: que a mí no me marcara siendo joven. La leí con treinta y siete años y encima por recomendación de mi padre. ¿Cabe mayor paradoja? Y no lo digo por narcisismo: lo digo porque cada obra tiene su público en un momento preciso…

    Un saludo.

  5. Blogosfera

    Manuel Pizarro abandona su escaño.

    “Pizarro ha anunciado directamente a Mariano Rajoy y de manera cordial su decisión de renunciar a su acta de diputado, por razones “estrictamente personales”, según un comunicado del PP. Fuentes cercanas al ex presidente de Endesa han confirmado que Pizarro se retira a la vida privada y que por el momento no tiene intención de regresar al mundo empresarial.

    Los rumores en torno a la salida del número dos de los populares madrileños eran cada vez más insistentes, dadas las muestras de hastío que había mostrado hasta el momento…”. El País.

    Entradas de este blog dedicadas a Manuel Pizarro:

    https://justoserna.wordpress.com/2009/06/12/tiempo-de-escritura/

    https://justoserna.wordpress.com/2008/02/20/television-y-deliberacion/

    https://justoserna.wordpress.com/2008/01/18/gestos-de-campana/

  6. David P.Montesinos

    Por aquí andamos algunos sobrevalorados, no solo el señor Serna, también Pumby, al que no sé por qué adoran algunos contertulios, y yo, que mi abuela siempre me decía “pero qué rebonico que eres, dios mío”.

    “El guardián…”: lo tiene todo para gustarme, quien me conoce lo sabe, y, sin embargo, lo cogí también cuando ya estaba algo lejos de la adolescencia y, la verdad, me dejó frío… Demasiado cinismo en sus páginas quizás, me ha pasado lo mismo que con Philip Roth y “El lamento de Portnoy”, son sin duda obras brillantes pero con las que no terminó de estrechar lazos amistosos. Cuando pienso en el evasivo Salinger me acuerdo de cierto episodio que relata Vila-Matas en su Bartleby y compañía, a vueltas con el asunto de los escritores arrepentidos. Se lo encontró en un autobús de Nueva York acompañado de una joven. Dice “era él, estoy seguro de que era él”, lo cual por cierto me deja la sensación de que Vila-Matas era más mentiroso que un amigo de mi padre que decía haberse tirado a la Cantudo. El caso es que, antes de fijarse en el escritor, se fijó en la bella joven que le acompaña y se enamoró perdidamente de ella. Iba a declararse cuando cayó en que el viejales que tenía a su lado era justamente Salinger. Trazó un plan, preguntarle a Salinger por qué tras una pequeña selección de joyas literarias -no solo “El guardián…”- se había tirado cuatro décadas sin escribir una palabra. Caso de salirle mal y obtener el previsible silencio despectivo del genio, le diría a la joven que le amaba, y que al lado de un tipo feo y jorobado como él sería inmensamente feliz. Al final se bajaron del autobús y no tuvo agallas para decirles nada ni a uno ni a la otra. No me gustó demasiado “El guardían…”, me llevé una gran decepción con esa novela, qué vamos a hacerle, pero esa historia que cuenta Vila-Matas me parece muy salingeriana.

    Sus alumnos le hacen trabajos envidiables, señor Serna.

  7. jserna

    Vaya vaya, sr. Montesinos. Dice que le dejó frío ‘El guardián entre el centeno’. A mí no me encendió especialmente cuando la leí, pero sólo la he leído una vez y no me fío de mi recuerdo… de 1996. Bueno, el caso es que no me conmovió particularmente. Tal vez porque –como decía en el post– tenía la impresión de conocer todo lo que Holden Caufield nos cuenta. En realidad inagura ese tipo de adolescente. Pero entiendo lo que dice, sr. Montesinos: que le deja frío. Yo mismo aún me pregunto por qué me recomendó mi padre esta novela. Creo que sé sopesar sus valores literarios, pero la veo muy distante de mí. Cuando era adolescente no la leí y cuando la leí no me interesaba especialmente la vida de un adolescente irritado y algo enloquecido. ¿La recomendaría a un amigo? Por supuesto que sí: mis impresiones particulares, el sesgo que me deje una novela y lo que me conmueva personalmente no importan mucho.

    Ah, y la anécdota que cuenta Vila-Matas y usted nos ha hecho recordar es deliciosa. La pudimos leer, en efecto, en ‘Bartleby y compañía’. La recuerdo bien. Lo que no recordaba era en qué libro de Vila-Matas. Por un momento he pensado que era ‘Exploradores del abismo’.

    Un saludo.

  8. Lector

    Lo que queria decir es que la novela de Salinger no es para tanto.Vale? Me falta una coma, y no digo que tu estas sobrevalorado. No eres tu Serna, es Salinger.Y te lo vuelvo a decir.Repasa la literatura española.

  9. jserna

    En Hemeroteca había una pregunta: “¿Se parecen Holden Caufield y José Luis Rodríguez Zapatero? Según Pedro G. Cuartango, en El Mundo, sí. La analogía traída por los pelos”. Es lo que pienso: una analogía forzada, superficial y principalmente derogatoria. El día 29 de enero, por pura chiripa, las portadas de El País y El Mundo coincidían al reproducir estas dos fotografías:

  10. Ana Serrano

    Lamento profundísimamente no poder ir a la manifestación y me sumo a la sugerencia de Pumby de que nuestra joven Helena se estrene como manifestante concienciada ahí (un beso para los tres). Mis hijos, uno en sillita y otro aún sin nacer, paro a punto, asistieron a su primera mani en una a favor del aborto. Son cosas que se recuerdan siempre.

    Tengo un amigo escritor (famoso y todo) que siempre dice que la mejor novela de la historia es El guardián… A mí me parece un verdadero misterio, porque, he de confesar una cosa que resulta fatal: no la pude terminar. Deberé intentarlo otra vez. Igual estaba yo en mal momento, pero, de todos modos, lo de que sea la mejor de la hitoria (esa o cualquier otra) me parece un despropósito.

  11. jserna

    Coincido con usted, sra. Serrano. ‘El guardián entre el centeno’ hay que leerla en un momento adecuado. Y es una novela rompedora que sobrevive. Decir que es la mejor de la historia es, seguro, algo hiperbólico. Yo la volveré a leer.

    Ha habido una concentración muy numerosa contra los derribos de El Cabanyal. En unas declaraciones radiofónicas, el consejero Rafael Blasco compara el Gabinete de Rodríguez Zapatero con el primero Gobierno borbón, el que abolió los Fueros en 1707. Lo bueno de Camps y sus consejeros es que emplean munición nacionalista muy rancia.

  12. David P.Montesinos

    Se lo confirmo yo, señores contertulios, ha sido un éxito. Se ha montado tal pifostio de gente junto al Mercado del Cabanyal que gran parte de la manifestación andaba todavía por el Carrer Reina mientras empezaban a dar lectura al manifiesto. Lo he pasado muy bien, pese al aire frío, y he visto a algunos amigos, que también es una buena razón para acercarse a este tipo de acontecimientos que terminan resultando festivos. Otro motivo, fijarse bien en el peculiar diseño del barrio, su compleja identidad arquitectónica y, mucho más sutilmente, su material sensible, su gente en definitiva. Rita es muy grande, después de todo, va a conseguir que los valencianos amemos por fin el Cabanyal.

    Dos curiosidades. En una de las casas estas empedradas de azulejos y que, me temo, coincide con la línea de la prolongación, aparece una mujer pequeña y viejísima que nos mira pasar a los miles de manifestantes y nuestro jolgorio con ojos de curiosidad mientras acaricia en el balcón un perrazo inmenso que podría comérsela de un mordisco de no ser porque sospecho que la ama.

    Otra, un cartel en una casa que dice “Prolongación y rehabilitación”. Hasta hace algún tiempo pensé que acaso era la mejor solución. Ya no lo creo.

    La batalla va a ser larga.

  13. Ana Serrano

    He estado varias veces en Valencia, pero nunca mis guías me enseñaron ese barrio. Hoy lo he visto con detalle (reproducido) y me ha parecido bellísimo y tan, tan peculiar… con esa cosa sobrecogedora de lo abandonado, muerto. Un lugar en el que es evidente que hubo vida y vida agitada y jolgoriosa en el que deben quedar viejitas mínimas con perros enormes que las aman y poco más. El viejo truco de dejar morir las cosas para afirmar que ya no sirven. Aunque no fuera más que para verlo, como un museo debería mantenerse y restaurarse.

    Creo que sólo aquí se atenta, sistemáticamente, contra todo lo distinto, lo peculiar, lo bello; sean personas, casas o barrios. Me parece desolador ese afan de destruir, de uniformar y de dejar su impronta cada imbécil que tiene un poquito de poder. Si no puede ser contruyendo, que sea destrozando. Qué pena.

  14. jserna

    ¿Por qué tanta impotencia frente al despotismo gestor? ¿Por qué tanto fracaso electoral frente a la arbitrariedad edilicia? El PP de Valencia ha conseguido de los suyos que se lo perdonen todo. Es como Berlusconi en Italia (pero sin risas, sin bromas). Una movilización ciudadana no garantiza una fuerza electoral equivalente. El PP transmite la impresión de buen gestor, al tiempo que arrasa lo que toca. Cuando gobiernan con estrépito y ante la galería, no hay ramo de la administración que mejore y se les resista. Les siguen votando. Ya lo verán. El Cabanyal será el Marne del PSPV.

  15. R.S.R

    De acuerdo con el Sr. Montesinos, no crean lo que dicen, éramos muchos, con “buen rollo”, hacía frío pero era un buen día. No fue “una manifestación más de unas minorías manipuladas” como dijo el Concejal de grandes proyectos del Ayuntamiento Cristobal Grau. Estas “minorías”, deberíamos tirarnos a la calle mucho más a menudo para decirles a nuestros dirigentes que no todo vale.
    La conversación que tuve con mi hijo a cuenta del acontecimiento de ayer fue memorable se inicia así:
    (En medio de todo el barullo)

    – Mama, ¿tú crees que nos harán caso?.
    – No lo sé- dije yo- me gustaría pensar que si. De todas formas esto es lo que tenemos que hacer: cuando no nos gusta algo, hay que decirlo.

    Me encantó estar a pesar, de que no hubo forma de ver al Sr. Pumby y que conste que otra personita y yo pasamos a las 12,00 por la confluencia de la C/ de la Reina y la Avda. del Mediterráneo. Ni rastro de un felino con pantaloncillo corto. Tampoco vi al Sr. Montesinos, aunque de haberlo hecho, no estoy segura de poderle reconocer.

    El guardian…a mí no me dejo indiferente, lo leí por el 89-90, tampoco era ya una adolescente. Creo que refleja bien esa arrogancia, desorientación y omnipotencia propia de una etapa evolutiva de nuestra existencia. Pero entiendo eso que el Sr.Serna y el Sr. Montesinos dicen de su frialdad. Realmente es un poco fría, Roth , aunque a mí gusta, también lo es.
    Hay muchos autores que a la hora de hablar de emociones lo hacen de una manera que no acaban de llegar, como algo muy descriptivo, no es que no se “metan en harina,” que lo hacen, pero de una manera aséptica diría yo. Algo así me ha pasado con Invisible y Retrato de un hombre inmaduro, el primero me ha dejado un poco fría el segundo no. (Sigo con la esperanza de que haya un debate de esta novela)

    Para el Sr. Pumby:
    Estoy segura de que este año los dioses oirán mis súplicas y podré, por fin, conocerle.
    “El erizo” (continuación)
    Lo que yo creo que atrapa de esta historia no es que esta ficción sea verosímil o no, a fin de cuentas, en eso no estamos engañados. ¿Qué es lo que atrapa de esta historia? ¿Qué es lo que nos hace hacerla un poco nuestra? Esperaré a que termine a ver que me dice. Vuelvo a coincidir con usted en lo que dice del personaje de la niña, plano, en efecto, sin embargo en la película sale mejor parada. A estas alturas habrá visto que “el personaje” es Renne tiene mucha más profundidad de lo que la guionista y la directora han mostrado y puede dar mucho que hablar.

  16. Pumby de Villa Rabitos

    “El Guardián…” lo leí en los 80, aunque no por ninguna revelación literaria ni porque me interesara especialmente si no porque pretendía – ¡que hermosa expresión! “pretendía”. Perdón, hasta que no la escribí no me di cuenta. Sigo) – a una joven de contrastada anglofilia y pronta a la rebelión (yo la creía una Boudica) que tenía el libro de Salinger como Oráculo de la Verdad. Lamento defraudarles pero me aburrí como una morsa con su lectura. La verdad, hay obras que uno piensa “que no es el momento”, y es cierto, regresa a ellas cuando debe y las disfruta enormemente pero en mi caso, por más que pueda admirar la postura vital del autor – que admiro – su “gran obra” me deja bastante indiferente y del resto, nada he leído. Qué le vamos a hacer…

    El Cabanyal. Tengo la sensación de haber hecho de “Capitán Araña”, tanto azuzarles y al final, el que no fui, fui yo. Un virus tremebundo me tuvo postrado en el lecho del dolor y por más ánimos que le quise tirar, “fuerzas mayores” me retuvieron en casa. El éxito de la convocatoria me consuela, al fin y al cabo, un gato de menos no se notó entre la masa de asistentes.

    Eso, en efecto, no le dará el triunfo al PSOE en València. En el País Valenciano, tampoco.

    Espero que con las medidas tomadas por el gobierno socialista, obrero y español en el Consejo de Ministros del viernes se les hiciera más claro aquello que les vengo diciendo desde que me dejé caer por este “blog”: el PSOE no es de izquierdas. Será todo lo progresista que ustedes quieran, todo lo liberal que diariamente demuestra y no por eso deja de ofrecer el rostro más humano de la derecha. Claro que si el rostro más humano de la derecha es dejar a las viudas sin hijos sin pensión, no quieran ustedes pensar qué será la derecha-derecha. O no. Ya dijo Adolfo Suárez en sus días que estaba pasando por la izquierda al PSOE (y lo de la OTAN lo demostró), lo abracadabrante ahora es que el PP pueda llegar a ofrecer la imagen de que también ellos pasan al PSOE por la izquierda.

    Los más funestos presagios se han cumplido: precipitación, improvisación, torpeza, soberbia… cuanto Rajoy ha reprochado a ZP, el viernes se plasmó de una forma clara y contundente. Si el PSOE cree que así va a repetir triunfo, lo tiene claro, ya se han hecho las primeras encuestas, esta mañana en la SER nos anunciaban que el 73% de los españoles están en contra; los que están a favor son votantes del PP.

    A ver si lo entienden, señores sociatas (repasen sus apuntes de cuando les hablé de marketing de intangibles), la gente prefeire “lo auténtico” a “la copia”. Si puede hacerse con un Rolex de joyería, les aseguro que no se lo compran de mercadillo. Y eso funciona de forma consciente e inconsciente. El PSOE se ha puesto a hacer política de derechas, o sea, de Rolex de mercadillo, en dos años la gente podrá comprar un Rolex de joyería, el PP. Y eso comprarán. El PSOE no ofrece una alternativa diferente, ergo ¿para que comprar la imitación si podemos tener lo auténtico al mismo precio?…

    Y si regresamos a El Cabanyal, las patéticas declaraciones de la más que quemada Carmen Alborch, nos pueden dar una idea de su poder para captar los votos de los ciudadanos cabreados que montaron la bronca en el barrio, o sea, ninguna. Del caballero de la triste figura, sr. Alarte, secretario general de los socialistas valencianos, para qué hablar… ¿De verdad cree el PSOE en el PV que con esa patulea de incompetentes cenizos va a atraer voto alguno? Desde luego, de derechas nada, claro; de centro, más que dudoso y de izquierdas, con harta dificultad. Así no se ganan unas elecciones, ni en el Ayuntamiento, ni en la Comunidad Autónoma, ni en el Estado, ni en la Unión.

    Apéndice literario para la sra. Erreserre. A pesar de mi enfermedad, seguí leyendo, a trancas y barrancas, “La elegancia…” Es una lástima que la niña superdotada, observadora de una familia sociata dedicada a la política y la cultura, dos de los grandes mitos de la pequeña burguesía, sea un personaje tan plano. Mientras que la portera exige cada vez más (más espacio, más detalle, más cariño), la niña la veo, de forma creciente, como un personaje prescindible en esa novela, aunque ideal, muchísimo mejor trabajado, eso sí, en otra con ella como única protagonista. Creo que sería una interesantísima fuente de reflexión para conocer un poco más la languidez de la socialdemocracia europea, la insatisfacción que despierta entre sus votantes naturales y su fracaso político cuando (1) el comunismo ya no es ninguna amenaza para la sociedad occidental y (2) no ha sido capaz de aportar ni una sola idea nueva capaz de despertar alguna esperanza.

  17. David P.Montesinos

    Si no lo entiendo mal, Serna dice que el Cabanyal “será el Marne del PSOE” en el sentido en que lo fue para los alemanes. Esa batalla, si las cuentas no me fallan, empieza a cambiar el rumbo de la guerra, convirtiéndola en una lenta y trituradora conflagración de desgaste, barro y trinchera. En cualquier caso fue el principio del fin de una trayectoria victoriosa. Dado su pesimismo, sospecho que aquí los alemanes del kaiser son los alemanes. ¿Y por qué no al revés? ¿Se nos ha ocurrido pensar que a lo mejor el principio del fin del “barberato” en Valencia se está tramando ahora mismo entre las viejas casas del Cabanyal? A lo mejor es su Marne.

    Ayer la gente de Rita se dedicó a ningunear una manifestación masiva. Salvem recibe oxígeno con esto y con el dictamen del gobierno de Madrid. Las declaraciones patéticas -“Zapatero es el expoliador” o “son los que han parado las obras los culpables de la degradación del Cabanyal- son prueba de poca cintura política, mucho cinismo, pero también una cierta contrariedad, pues parece que el enemigo no termina de rendirse nunca. Alegrémonos, no sabemos en qué va a terminar todo esto.

    Y de momento, insisto, preguntemonos si no será en el Cabanyal donde esta alcaldesa nefasta esté empezando a labrar su tumba política.

    Por cierto, con eso del motín anti-Madrid, creo que hay que invitar a la gente del PP a la próxima manifestación del Nou d´Octubre. Están a un pasito de declararse independentistas y poner boca abajo el retrato del Rey. Podríamos recuperar el viejo lema anticatalanista “No mos furtareu la paella”, en este caso dirigido a Sapatero y a los malvados que llegan desde Almansa. Hay que ver, esto es un circo.

  18. David P.Montesinos

    Mil rayos, quise decir al principio que, entendiendo al señor Serna, “los alemanes del Marne serían ahora los socialistas españoles”

  19. Pumby de Villa Rabitos

    ¡Sapristi!, doña Erreserre… no vi su entrada. Palabrita del Niñojesú, que no la vi. me apresuro a responderle ahora.

    Bien, ya sabe usted porque ni usted ni su hijo pudieron verme, yacía en mi morada anegado en “lo’h dolore’h”.

    No tome usted el nombre de los Dioses Inmortales en vano que, Ellos, en su grandeza y perfidia, son capaces de hacer realidad sus deseos.

    ¿Qué me atrapa de la historia de “La elegancia…”?… sglub… señora mía, en qué brete me pone usted. Al menos, veo que, en la medida que avanza mi lectura vamos coincidiendo, al menos, en lo que es la parte más formal del libro.

    Con todo, una cosa he de decirle, el personaje de la portera me parecía poco creíble hasta que recordé un viejo administrativo que tuvimos en la sección de oficinas del laboratorio. Hombre provecto, adusto, callado, constricto. Su nivel de socialización rallaba lo imprescindible para no ser tomado por un orate y como su trabajo era impoluto, nadie podía decir nada a que él nunca dijera nada. Llegaba, cumplía y se iba. Respondía a todos pero no iniciaba conversación alguna ni se inmiscuía en ajenas. Nada sabíamos de él, ni su estado civil. Sin embargo, un día, incidentalmente, surgió ya ni me acuerdo qué de la antigua Roma y así descubrí en él un auténtico sabio autodidacta. Me costó meses lograr su confianza pero cuando definitivamente la logré – siempre tirando del hilo de la antigüedad romana – aquel hombre me ofreció una panoplia de conocimientos inconcebiblemente grande. Dos “minucias” suyas, una leía y escribía en latín con total fluidez y, dos, había leído a todos – todos – los romanos. Sus conocimientos de aquel mundo eran absolutamente apabullantes, ordenados, argumentados y equilibrados. Y, sin embargo… ahí lo tenía usted… rellenando partes de piezas con la misma actitud intelectual que Renée en su portería. ¿La vida asemejándose a la literatura?…

  20. Pumby de Villa Rabitos

    A ver, don David, no voy a interferir en la cumplida respuesta que don Justo le dará a la alusión que le hace y aunque su punto de vista, el de él, y el mío sean notablemente diferentes, al menos en esto coincidimos: la agitación en la calle valenciana – y mire que a mi me gusta la movida callejera – no es anuncio de cambio alguno en su gobierno.

    Nada va a cambiar porque el PSOE no ofrece alternativa de cambio. Y para quedarnos igual, mejor nos quedamos como estamos. Pero si eso ya era patente en el País Valenciano, con un “nuevo equipo” – el de Alarte – que mueve antes a la compasión que a la irritación; con las disposiciones tomadas por el gobierno del PSOE en cuanto a pérdida de avances sociales, más las que se nos avecinan – vayan atándose los machos, los contertulios del gremio – comprenda usted que la opción del PP, con sus ladrones, estafadores, corruptos y hasta hijos de puta, como la Aguirre nos recordó el otro día, parece más razonable que la de un partido capaz de actuar como lo está haciendo ZP y su actual gobierno.

  21. David P.Montesinos

    Aquí hemos hablado en otras ocasiones de lo del voto útil. No es ésta una doctrina que, por su propia naturaleza, pueda defenderse vehementemente. Es más, si yo le contara mi historia personal con el PSOE advertiría que las razones de mi desconfianza son profundas y que no se limitan a la coyuntura actual. El sistema de señales que emite el alartismo es deprimente, no tengo duda de ello, pero en tiempos de Lerma se hicieron unas cuantas barbaridades, de las cuales yo viví en carne propia algunas de sus peores consecuencias. En aquel tiempo la socialdemocracia en Valencia constituía una maquinaria de poder que llegó a parecer invencible, mientras la derecha -acuérdese de Agramunt- era incapaz de articular un proyecto de gobierno consistente. Fíjese ahora.

    Creo que llega un punto en que no se trata de que gobierne tal partido, si no de que el que está deje de estarlo. En el caso que nos ocupa,Valencia, se me antoja una cuestión de salud pública, de higiene. Si no hacemos un esfuerzo por convencer a nuestros conciudadanos de que la maquinaria propagandística del barberato o del campsismo, basada en el principio de que vamos mal porque Zp nos odia, entonces tienen ustedes razón, estamos perdidos. ¿Debería acometer el PSOE dicho esfuerzo? Sería lo deseable, pero, si no lo hace ¿nos instalamos en la depresión?

    Déjenme que les cuente una cosa. Hace algunos años, cenaba con unos amigos y un tipo al que no conocía -ni he vuelta a tratar- al que le iba muy bien con su empresita de asesoría, nombre que algunos le ponen a sus pillerías. Algún contertulio -con cuya actitud puntualizo que no asocio a ninguno de los habituales de este blog- se dedicó a lanzar etílicas soflamas de anarquismo mal entendido contra el Estado, el Capital y a favor del Caos y alguna otra vacuidad de esas que gustan tanto a algunos que leen mucho la Turia y no han temido jamás perder su puesto de trabajo.

    -“Pues miren, yo creo que, por primera vez en mi vida, voy a votar al PSOE, hay que darle una oportunidad al tal Zapatero… y además no quiero que el aznarismo siga gobernando España”

    Lo dije medio en broma, sin creérmelo demasiado. El tipo en cuestión, que le había reído todas las gracias al anarcoide, saltó de pronto y, por primera vez en la cena, se puso sumamente serio y me echó una bronca como la que, supongo, les pegaba a los desgraciados subcontratados a los que explotaba. Me llamó “miserable”. Por respeto a los presentes y por lo sorprendido que me quedé no le contesté como merecía aquel indeseable… pero aquella noche decidí que rompería mi tradicional abstencionismo. Es solo una anécdota, claro, pero el hecho de que el voto no lo resuelva todo no significa que no resuelva nada.

  22. Pumby de Villa Rabitos

    Supongo que le asombrará, don David, pero planteándolo como lo hace, lo entiendo perfectamente. Lo que pasa es que – probablemente me he expresado mal – de lo que hablaba es de que si la solución al PP (con todas esas rémoras que ya hemos señalado) es un PSOE dubitativo, quejumbroso, babeante, requemado, alicorto, prepotente y, desde luego, que no despierta más ilusión que, en el mejor de los casos, hacer un cambio de gobierno, no creo que sea muy factible ni este cambio. El gatopardismo del PSOE ya renquea. Su credibilidad social es más bien baja. Se está quedando en cuadro, con los carbonarios.

    ¿Recuerda? El PSOE prometió un Ruptura y se conformó con una Reforma. Así hicimos la Santa Transición… que aun no hemos acabado. ¿Realismo político, se aduce?… Oh… Luego prometió un Cambio y se quedó en un Recambio, vaya que son aquellos años de “OTAN de entrada no” y aquí estamos, en la OTAN; se presentó como adalid de los trabajadores y de la juventud y perpetró la desindustrialización más galopante que vieron los siglos y los contratos basura para los chavales; vaya, qué mala pata; nos juró que ellos velarían por el territorio y la vivienda y los PAI, esa aberración legal que espanta a cualquier persona con dos dedos de frente – y que el PP ha utilizado para machacar al primero y especular con la segunda, por supuesto – son aportación suya. Qué curriculum, compañero. Oh, sí, pero siempre fue muy… pragmático… realista… ¿no?

    Y ahora va y se carga derechos consolidados de los trabajadores y de los más desfavorecidos vía decretazo ministerial. ¿De verdad cree usted que con ello van a ganar un solo voto?… Ah, sí… que se lo dijeron en Davos, vamos, que acongojaron a ZP, en un cuartito obscuro, allá, en Suiza y le brotó al hombre, como un grano, el realismo político que siempre llevan los socialdemócratas en el bolsillo… Se acabó el republicanismo, el diálogo, la defensa de los trabajadores, el buen talante… Ojalá se hubiera comportado con el PP como se ha comportado con los sindicatos de clase. Entienda, pues, que si el electorado “busca y compara”, para quedarse igual, ¿para que cambiar? El ciudadano aplica su misma regla: puro realismo político.

  23. jserna

    Sr. Montesinos, tiene razón. Mi analogía histórica es esa que usted sugiere: “Si no lo entiendo mal, Serna dice que el Cabanyal “será el Marne del PSOE” en el sentido en que lo fue para los alemanes. Esa batalla, si las cuentas no me fallan, empieza a cambiar el rumbo de la guerra, convirtiéndola en una lenta y trituradora conflagración de desgaste, barro y trinchera”. Lo que pudo ser una guerra de movimientos se convirtió en una guerra de posiciones.

    Imaginen El Cabanyal y dos cuerpos de ejércitos enfrentados, con los socialistas creyendo poder avanzar rápidamente. No hay victoria electoral que se avizore. Hay “una lenta y trituradora conflagración de desgaste, barro y trinchera”.

  24. Alejandro Lillo

    Pues yo no es que haya leído tarde “El guardián entre el centeno”, es que no lo he leido. Qué le vamos a hacer, en cuanto lo localice habrá que añadirlo a una interminable lista que amenaza ya con devorarme. Ahora bien don David, “El lamento de Portnoy” me pareció una cosa insoportable. No me extraña que no establezca lazos afectuosos con ella.

  25. R.S.R.

    Veo, Sr. Pumby, por el tono de sus intervenciones que está usted en plena forma, vuelve lúcido y mordaz. Espere que vosté s’haja restabler plenament (esto es en atención a su esfuerzo por hablar andaluz)
    Desde luego, después de leer las intervenciones de los contertulios, lo único que se me ocurre pensar es que estamos en manos de Dios lo cual para alguien que se considera atea no es poco. Realmente es así, para que algo pudiese cambiar el ciudadano tendría que ver una alternativa y qué vemos cuando miramos al PSPV, yo veo el vacío, la nada. Estoy de acuerdo en que esto puede ser un auténtico desastre para el PSOE, pero ¿cómo puede haber tanta incompetencia y tanta inoperancia en la izquierda? Es verdad que la movilización en la calle no es indicativa de cambio de gobierno, pero creo que el único camino es ese. El cambio vendrá a través del movimiento ciudadano.

  26. Pumby de Villa Rabitos

    El cambio deberá venir por el movimiento ciudadano, sí, aunque me estoy leyendo ahora mismo a Zizek – por cierto, santo de la devoción de don David, je, je, je… – “En defensa de la intolerancia”, el libro que regaló “Público” esta pasada semana – y me dio mucho que pensar lo que él llama “el vuelco de lo sublime a lo ridículo” o de cómo el mismo individuo que salió a la calle a enfrentarse contra el régimen, en la calle, es el mismo que “se gastó su libertad” (el entrecomillado es mío) en comer plátanos y comprar pornografía (los ejemplos son suyos).

    Y algo de eso hubo en las grandes movilizaciones de la Santa Transición Española, mucho de sublime para luego caer en el esperpento de la hipoteca, el 4×4, la tele de plasma, el viaje a la Cochinchina… con la paralela pérdida de beneficios sociales, el mantenimiento de las viejas estructuras de poder [la última sentencia del Supremo, retirando el agravante de alevosía a un tipo que dejó tetrapléjica a su ex esposa, entrando por la noche (nocturnidad) en la vivienda de esta (de la que tenía orden de alejamiento) con las llaves de la misma y aprovechando que estaba dormida (si esto no es alevosía, ya me explicarán ustedes), es una buena muestra de cómo el aparato judicial sigue enquistado en lo más casposo del franquismo… ¡treinta años después!] y la pervivencia de poderes fácticos intactos, tales como la Iglesia Católica o la Banca Privada, sin ir más lejos. Ante todo ello, los otrora aguerridos “comunistas”, “socialistas”, “nacionalistas de izquierda”, todos aquellos íntegros espartanos de la lucha antifranquista, bueno, se nos pusieron a votar al PSOE (que con eso ya cumplen), a quedarse en casita que se está más cómodo (y además, con aire acondicionado) y a explorar los beneficios de la estulticia social: pérdida de empleo, contratos basura, adocenamiento social, especulación inmobiliaria, destrucción del territorio… mmm… el mejor de los mundos posibles.

    No es que esté en plan derrotista, doña Erreserre, es que ya me los tengo muy vistos. Llevan todo el periodo monárquico igual: soflamas verborréicas en mítines impostados, aprovechamiento inmoral de las ilusiones de los más desgraciados y promesas, promesas, promesas… y luego, el voto ¿útil? al PSOE. Y después, el pragmatismo. Y con él, el PSOE hace lo que no se le admitiría al PP. O sea: más de lo mismo; más de lo de siempre. Los que siempre pierden a seguir perdiendo, los que siempre ganan, a seguir ganando.

    Respecto a dios… más siendo atea… pero, mujer, si no creemos en los auténticos Dioses Inmortales, ¿cómo vamos a creer a el dios de los cabreros judíos de la Edad del Bronce, en el constructo masónico del Gran Arquitecto o en la aberración mental de Un-solo-dios-metafísico, es algo que repugna a cualquier mente medianamente formada ? Nada, nada, olvídese usted. Siempre estamos en manos de nosotros mismos. Eso es lo malo… ja., ja, ja…

    Y, finalmente, ante usted me postro. Su esfuerzo – absolutamente exitoso – por escribir en mi lengua, me desarmó por completo y a la vez me da alas para atreverme a preguntarle… ¿acaso, es usted andaluza, señora mía? Y disculpe la impertinencia de mi cuestión pero cuando jugaba con el “andalú” no creí que fuera tan evidente, digo.

  27. David P.Montesinos

    No discrepo, creo simplemente que intentamos descargar el peso de nuestras intervenciones sobre aspectos distintos. El paisaje que Pumby dibuja sobre la evolución de la izquierda -más en concreto de la socialdemocracia- en la España de los últimos treinta años es serio y afinado, quizá algo bulímico en cuanto a la exigencia de coherencia entre los principios y la práctica de poder, pero esa es otra historia. No tengo argumentos de réplica. Voy, no obstante, a citar. Ustedes dirán que no viene a cuento, pero esto aparece hoy en la segunda página del diario Las provincias, en su mítica sección de El Cabinista:

    “Ni uno del Cabanyal. En estos momentos están debajo de mi casa los manifestantes del Cabanyal. No hay ni una sola persona del Cabanyal. Han venido de todas las regiones de España porque les han pagado el autobús y el bocadillo”

    Pero no hace falta irse al Cabinista. Ayer, lo que sentí al escuchar al ínclito Grau en el debate vespertino de la SER sobre el asunto fue simplemente asco, y ya saben que no suelo ser incontinente en adjetivo, pero repito, lo que producen este tipo de personajes es ganas de vomitar. Prepotencia, descalificación, argumentos gruesos, tono intimidatorio sobre la interlocutora. Puede gustarme más o menos el papel de dicha interlocutora, Carmen Alborch, pero me pregunto como puede una persona ilustrada y civilizada contestar a argumentos como el de que “Zapatero lo hace todo porque quiere destruir a Valencia”, o “usted señora Alborch no sabe ni donde está la calle Escalante ni tiene ni idea de lo que es el Cabanyal”. Pues bien, ese es el argumentario de la gente de Barberá, me resisto a aceptar que la ciudad de mis sueños siga en manos de esta gente.

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