La farsa valenciana

Presentación de La farsa valenciana (Ed. Foca), de Justo Serna.

Lugar: Llibreria Ramon Llull, día 25 de abril a las 20:00 de la tarde.

Presenta: Pilar Carceller. Participan: Josep Torrent, Anaclet Pons y Justo Serna.

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Desde mediados de los noventa, un Gobierno autonómico y sus adláteres han obtenido celebridad no tanto por sus logros, sino por sus despilfarros y excentricidades, por su jactancia, por sus colusiones y colisiones. Y el resultado ha sido una autonomía expansiva y fanfarrona; una ruina. Sin duda, lo sucedido en Valencia es, en chiquitito o a lo grande, una metáfora y condensación de lo ocurrido en España: deuda, ostentación, despilfarro e incluso mal uso de los fondos públicos.

La farsa valenciana es un libro de examen y de combate, de análisis y de intervención, en el que se estudian los protagonistas como si en un drama o en una farsa estuviéramos, como una galería de monstruos, una parada de personajes impensables y hasta inverosímiles. Y todo ello sin perder el humor, aquel que nos permite soportar a unos individuos que se están apoderando de nuestras instituciones.

Una iniciativa de Libreria Gaia, Llibreria Ramon Llull y Editorial Foca.

Aquí les muestro lo que fue la invitación original para el acto: 

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Imágenes:

PresentacionLaFarsa

11 comments

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  1. jserna

    El cadáver vivo o por qué leo

    ¿Para qué leo? Para olvidarme de mí, para distanciarme. O como suelo decir casinamente: para auparme. Si te le levantas, te alejas del ser apegado al suelo, respiras. La mayor tortura que uno teme es verse convertido en el monstruoso insecto de Franz Kafka.

    “Todo el mundo levanta los pies del lugar en que se encuentra, para escapar corriendo”, leo en un libro de Juan Planas Bennásar. No sé si todos aspiramos a ello. Pero eso es lo que espero: levitar. No quiero escuchar una y otra vez al ser banal que cada día dice las mismas cosas: o sea, yo mismo.

    Indicaba Miguel de Unamuno que “cuanto menos se lee más daño hace lo que se lee. Cuantas menos ideas tenga uno y más pobres sean, más esclavo será de esas pobres y pocas ideas”. En efecto, uno se mira al espejo y confirma que es el tipo predecible que creía ser.

    Por eso, como subraya Fernando Pessoa, “vivir es ser otro. Ni sentir es posible si hoy se siente como ayer se sintió: sentir hoy lo mismo que ayer no es sentir, es acordarse hoy de lo que se sintió ayer, ser hoy el cadáver vivo de lo que ayer fue la vida perdida”. Por eso leo: para no estar muerto.

  2. jserna

    No desollamos gatos

    Es lo que trae la Primavera: días de sol, de lluvia, de viento. Y de libros. Hoy ha empezado la jornada con un tiempo desapacible. No nos vencecerá: esta tarde, a las 20 horas en la Llibreria Ramon Llull, presentamos ‘La farsa valenciana’ (editorial Foca).

    ¿De qué va el libro? La obra está concebida como un examen de la deformidad, de las rarezas valencianas. O de lo que en otro tiempo era normal en estas tierras: el derroche, la ostentación, el despilfarro, el lucro, el agio. Hace unos pocos años, la exaltación localista, la identificación del cargo o del partido con la Comunidad y el paletismo eran cosa común y causa común entre ciertos sectores. El amiguismo político e incluso la corrupción no eran excepcionales.

    Era una farsa con actores principales y con secundarios de lujo, una astracanada con papeles de postín. Gentes avispadas que habían venido a forrarse, pícaros modernos, tontos útiles y un clero invasor que todo lo bendecía: esos eran los personajes del drama. Y de eso se trata, de una farsa que se convirtió en drama. Nos ponemos serios, pero a la vez nos reímos. De algún modo hay que tomárselo, ¿no?

    “There is more than one of skinning a cat”, reza un refrán inglés muy cruel. Esto es: “hay más de una manera de desollar un gato”. Con eso se quiere decir que hay diferentes modos de tratar las cosas. En el libro no desollamos gatos, pero damos algunos zarpazos con humor, con guasa, a tanto espabilado.

    En fin, con mucho gusto les esperamos en Ramon Llull, 41. A las 20 horas. Nos reiremos.

    https://www.facebook.com/events/495242023858003/?ref=22

  3. David P.Montesinos

    Una librería preciosa -como Gaia, por cierto-, una grata compañía, un libro que tiene una pinta estupenda y un vino muy digno. Me gustaron las intervenciones. Sólo hay dos cosas que no comparto. No sé por qué el señor Pons dice no tener gracia, a mí sí me la hace, y cuando yo digo esto de alguien es que le estoy elogiando de forma encendida. Lo otro es que no sólo no me deprimen noches como las de ayer sino que me sacuden el ánimo para bien. Cuando a la altura de la Avinguda dels Tarongers me azotó un viento y un agua inmisericorde, descuajando de un golpe el paraguas tan bonito que me había dejado mi hermana, pensé que me encontraba en una novela de Conrad.
    ¿Saben? Me han hecho pensar algunas de las reflexiones de ayer sobre el valor de la farsa. Lo mejor que podemos hacer es reírnos un poco, aunque sólo sea por su valor terapéutico. Dijo Nietzsche que los animales nos ven como una especie enloquecida que a veces llora y a veces ríe, que está extrañamente condenada a la infelicidad. Dado que no podremos evitar el llanto, deberíamos siquiera provisionalmente reírnos lo que podamos. Además, bien vista, la Valencia de la que habla su libro es tremendamente cómica.

    Les cuento al respecto una cosilla. Odio los petardos, los odio como no pueden imaginarse. Y me molesta especialmente que los usen los niños, muchas veces -como es lógico- de forma pertinaz, irresponsable y peligrosa. Se acercaban las Fallas y yo empezaba ya a alterarme cuando salió la señora alcaldesa en la tele y, a voz en grito, espetó con tono reivindicativo: “¡Petardos para todos! Y para los niños también”. ¿Creen que me indigné? Pues se equivocan, me entró un ataque de risa incontenible.

  4. Marisa Bou

    Allá que me fuí, yo también, desafiando el viento y la lluvia, para escuchar desde la primera fila -soy dura de oído- tan jugosas intervenciones. Y estoy de acuerdo, David, el espacio era luminoso y amplio, la abundante compañía agradable y las sonrisas que se veían en los rostros el preludio de las carcajadas que nos va a producir la lectura de “La farsa valenciana”, Carcajadas que duelen, pero vamos a tomarlo con humor, ¿no? Si no, apañados estamos.

  5. jserna

    Gracias por sus palabras. Amigo David y amiga Marisa, les debo un ejemplar a cada uno. Luego, más tarde colocaré las fotos que pudo hacer Isabel Zarzuela.

  6. Leda

    Coincido con ustedes: se trataron temas muy dolorosos y sin embargo la sonrisa en todos los asistentes no se borró en ningún momento.

    Muy emotiva su intervención, Sr. Serna.

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