El pasado no existe. Ensayo sobre la Historia


El pasado no existe.

Ensayo sobre la Historia

Madrid, Punto de Vista Editores, 2016

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Escribo, escribo un libro para Punto de Vista Editores. Se trata, cómo no, de un ensayo. Es obra de reflexión concebida para ilustración y entretenimiento.


Quien la lea (a partir de septiembre) podrá admitir que la historiografía no es necesariamente un tostón. Podrá comprobar que la frase del historiador es enunciado erudito y episodio, hecho sucedido y quizá aleccionador.


No no adentramos en el pasado para respetar lo que otros hicieron. No aprendemos historia para homenajear a nuestros antecesores. No nos instruimos para aventurar fantasías venideras, sensatas o insensatas.


El curso de los acontecimientos no fundamenta las decisiones que hoy podamos tomar. Conocer ese curso nos permite averiguar en qué erraron o en qué acertaron quienes nos precedieron, pero de su lección no siempre podemos extraer enseñanza y justificaciones.,Las analogías, las semejanzas, son sólo instrumento precario del individuo, del historiador.

Este libro está concebido como un prontuario de primeros auxilios, como un manual de supervivencia en situaciones extremas, que son las más cotidianas. Siempre hay alguien que manipula, siempre hay alguien que tergiversa, siempre hay alguien que habla del pasado con ignorancia, mala fe y descaro.

Con esta obra aprendemos a detectar las manipulaciones, las ignorancias culpables, las jeremiadas de quienes anuncian el fin de todo esto.

Quien manipula influye alterando la información de los hechos y su significado compartido u objetivo: los cambia para así modificar o impedir el comportamiento racional y razonable del destinatario. ¿Qué hace y para qué? Insisto: altera los datos objetivos de un personaje, de un acontecimiento, su sentido, para dificultar la conducta independiente del receptor, la autonomía personal; para propiciar las decisiones emocionales, puramente reactivas.

Quien manipula presiona vigorosa, persistentemente tratando de calar hondo, tratando de tapar: que los manipulados no se den cuenta. Por ello procura no manifestar de manera abierta sus propósitos o intenciones. El manipulador persuade, pero a diferencia del informador aprovecha la falta de información del manipulado para suministrar datos falsos o para torcer su sentido más elemental. Encubre, enmascara, embauca, tima, simula, despista e induce a error. El manipulador sabe que somos sugestionables, temerosos o supersticiosos y se dirige a esa parte nuestra.

¿Qué es la manipulación? Es un medio de forzar la creencia o la acción de un tercero mediante manejos, maniobras. Manejos, maniobras, manipulación: todas esas palabras tienen una raíz común. Proceden del latín manus, mano. Esa coincidencia no es casual.

Manipulare.Se dice que es en el latín vulgar del siglo XII cuando aparece por primera vez el verbo manipulare,  que no tiene un sentido negativo, peyorativo. Entonces, manipular significa llevar a un ciego de la mano, conducir a alguien que no ve, una tarea compasiva o humanitaria.


Con la mano guiamos a quien no ve, alguien que en principio no sabe si lo llevamos por el camino adecuado. Es decir, al ciego puede engañársele. Ahora bien, por pura supervivencia, por amor propio, por suspicacia incluso, el invidente no lo fía todo a los otros, a la mano de los otros y, por eso, aguza sus restantes sentidos.


Por muy despiertos que podamos estar, los ciudadanos somos como el ciego de la metáfora. No vemos o no lo vemos todo: no podemos verlo. Por tanto, como los invidentes reales, hemos de hacer ejercicios de vislumbre que nos permitan distinguir entre la oscuridad y la penumbra. ¿Distinguir qué cosa? La información de la confusión, los hechos y su sentido recto de la amalgama confusa, del bla, bla, bla.

El libro que les prometo será, ya digo, un manual de autodefensa educativa y comunicativa. La historia también sirve para estas cosas. ¿Su título? ‘El pasado no existe. Ensayo sobre la Historia’.

Ya lo pueden comprar aquí:

http://puntodevistaeditores.com/…/el-pasado-no-existe-ensa…/

Por otra parte, en Anatomía de la Historia publican un extracto de dicha obra (‘Finalmente, soy historiador‘), que ya sale. Que ya pueden disponer de ella. Espeso no aburrirles… Deseo arrojar luz. Echar un chorro de luz en esa habitación oscura que es la Historia. Empezamos la exploración. Empezamos el tanteo.

http://anatomiadelahistoria.com/…/finalmente-soy-historiad…/

Ilustraciones: Pinturas al óleo, de George W. Bush.

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