‘Young Americans’. La cultura del rock (1951-1965)

Cuando Elvis Presley fue retratado con uniforme militar, yo apenas era un bebé. Alejandro Lillo ni siquiera había nacido.

JSyALAquél no era nuestro mundo, pero de aquella Europa venimos. ¿Venimos? Me refiero a los autores de este libro que ahora ve la luz: ‘Young Americans’. La cultura del rock (1951-1965). Publicado por Punto de Vista Editores.

http://puntodevistaeditores.com/tienda/young-americans-la-cultura-del-rock-1951-1965/

El continente estaba partido en dos y Alemania era el frente occidental de una disputa nuclear e ideológica. La Unión Soviética mostraba con orgullo su poderío atómico y los Estados Unidos convertían el mundo en un potencial campo de batalla. Era una circunstancia ciertamente comprometida y nadie podía quedar al margen.

En 1958, Elvis es llamado a filas. Abandona temporalmente la canción para viajar a Europa, en concreto a una base americana de la República Federal Alemana. Él es un muchacho patriota, un muchacho que cumple con su cometido, todo un joven que crece y madura… Su madre, Gladys, ya ha muerto. Es, pues, todo un hombre, todo un hombre que ha trastornado y transformado el mundo.

En efecto, para esas fechas, el señor Presley ya ha revolucionado a las gentes de su país, una nación conservadora que preserva las buenas costumbres. Para esas fechas, el rock ya ha provocado una oleada de rebeldía entre los adolescentes.

Hacía 1960, los jóvenes pueden lucir sus cuerpos y moverse incluso obscenamente; pueden vestirse con indumentarias rústicas, poco formales; pueden mostrar su deseo retando a los adultos; pueden ir más rápidos sin padecer vértigos, sin contenerse, sin frenos morales. O eso es a lo que aspiran. Las canciones expresan sus expectativas y fracasos, su velocidad.

Hoy, en 2014, estamos habituados a correr, a perder el fuelle con nuestras prisas. La cosa data de antiguo: aquellos jóvenes de los cincuenta y sesenta fueron los primeros que plantearon la velocidad como una huida, como un escape: el repudio del asentamiento. Lucían sus vehículos como el vaquero que marcha solo, como un caballero medieval anacrónico. Pisaban el acelerador para sentir el vértigo y la urgencia. James Dean se había matado con un Porsche. Bob Dylan tendrá un accidente con una Triumph.

El 4 julio de 1956, Elvis se había retratado a lomos de una Harley. Siempre muy patriótico. Era en Memphis, Tennessee. Hemos visto una y mil veces aquellas fotos; hemos escuchado una y mil veces aquellas canciones. Sentimos nostalgia de algo que los autores de este libro no llegamos a vivir. ¿O es, quizá, melancolía? La melancolía es el dolor por la pérdida de lo que nunca se tuvo.

Regresemos a 1960, con el señor Presley ya crecido, justo cuando vuelve del ejército y su mánager, el Coronel Parker, lo destina al cine, sometiéndose así a una nueva disciplina, la de hacer rápidamente películas estereotipadas.

¿Qué ha sido de su juventud? ¿Qué ha sido del resto de aquellos muchachos que empezaron a contonearse con Elvis, a tararear sus canciones?

En este libro hallarán respuestas, pero sobre todo encontrarán la recreación de un tiempo que no vivimos o del que no fuimos conscientes. Ese es el prodigio de la investigación histórica, el de devolvernos una épica y a una época remotas.

La historia cultural nos hace experimentar sentimientos y pensamientos que no nos pertenecieron. Y así vivimos, de prestado, de lo heredado.

2 comments

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  1. leonardo mulinas

    Estimado maestro, y amigos:

    En estas fechas de duelo -va por ahí mi recuerdo sentido-, plena Semana Santa patria, no puedo por menos que sacar del baúl de mis archivos la emotiva secuencia del Rey interpretando al piano -mes y medio antes de su muerte- el “Unchanined Melody” (http://www.youtube.com/watch?v=WClMVWVMEXc&feature=kp), ese standard de toda la vida que popularizaron en secuencia mundial los Righteous Brothers de la mano de ese hoy ilustre carcelario -sin peluquín- que es Phil Spector.

    Todo por culpa de vuestro artículo.

    Gordo, inflado por la cortisona, atiborrado a pastillas, la parca le estaba esperando en el váter (sanitario) de su mansión de Memphis a fecha fija, el dieciséis de agosto del año de gracia de nuestro señor, 1977, fecha del la consagración de la música punk por los siglos de los siglos AMÉN.

    Aun así la interpretación es memorable.
    A piñón Elvis y el micro. Y el piano.
    Y el que le sostiene el micro (nobody was helping him).

    Tiene lógica.

    Ya lo dijo Neil Young en Rust Never Sleeps (1979):

    “The king is gone
    but he’s not forgotten
    This is the story …
    of A Johnny Rotten”.

    De esos lodos -y más- vienen los barros que forman una figura/golem moldeada por mi, lenta, morosa, …trabajosamente, … con dificultad y muchas lecturas, … a mano, … como si estuviéramos viviendo aun en el paleotiempo: Elvis es lo que va de la sepia al fletán.

    Y … ¡OJO! Que es mi músico favorito blanco.

    Escarbad, mis queridos amigos, en los “Ink Records” de los 40’s y primeros 50’s para diferenciar el sabor de un y otro producto de la mar salada. Vide, a tal efecto, la referencia a ‘Historia del Rock – El Sonido de la Ciudad’ de Charlie Gillet”, que introduje en anteriores reseñas a este suntuoso escaparate cultural.

    Esta cita no es mía pero es tan famosa como la de “VIVE JOVEN, MUERE RÁPIDO, Y TENDRÁS UN CADAVER BIEN GUAPO” ……. …………… “El rock murió el día que Elvis firmó para RCA” (1955/56).

    Pero no os fiéis de nada,

    También lo dijeron cuando murió Durruti respecto de la revolución española.

    O cuando los Clash firmaron para CBS.

    Siempre es la misma historia.

    Saludos,

    Aleardo Sforza.

    PS. Ya os -friendly- machacaré en la presentación. Previa lectura del texto. El silencio siempre abruma … Aunque … como acabo de ver “Gentleman Jim” (1942) seguro que damos más cancha que el duelo Rocky Marciano y Jersey Joe Walcott … pelea que paralizó el glorioso concierto del “Massey Hall” (1953). -Dizzy se salió a mitad de bolo a ver el combate-: Esa actuación reunió la mayor concentración interplanetaria de estrellas de la música popular que ha conocido la historia de las bellas artes, acontecimiento del cual -justamente salgo ahora- se ha rehecho una adaptación, solo por esta noche, a cargo del mejor saxo tenor del Jazz español de todos los tiempos (con permiso de Pedro Iturralde), el paisano Perico Sambeat (y su -super hardbop extraodinary combo-), que ha desgranado, con sabiduría y amor, los temas de esa eterna cita de imbatible formación: Dizzy/Bird/Mingus/Powell & Roach … (todos negros, por si alguien no se había dado cuenta).

    … Y Marciano ganó por KO (15 de mayo del ’53) en el primer asalto … (lo que, EVIDENTEMENTE, decepcionó a todo el mundo).

  2. Ronald

    un revolucionario de izquierdas opinando sobre Elvis el artista oficialmente
    declarado el artista más grande del siglo XX. Y como todos en España,
    hablando otra vez de su gordura, pastillas etc. etc. Pero claro a España
    llegó Elvis a partir del ’60. Nadie vivió lo que significó Elvis entre 1954 y
    1960. Revolucionó todo y sobre todo la sociedad y trajo felicidad a los
    jovenes de entonces aburridos de Perry Como, Doris Day etc. Ha sido
    mas importante la influencia de Elvis que cualquier revolucionario de
    pacotilla como Che Guevara y sus amiguetes.

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