La deriva y la derrota
El director de Sílex ediciones, Ramiro Domínguez, me informa de que ya está disponible la segunda edición del libro Fernando Savater. La deriva de un intelectual (2025).
Como se pueden imaginar, esta pequeña noticia es para mí una alegría bien grande. Y este hecho singular multiplica mi contento.

Se ha cumplido un ferviente deseo: que lo que en sus páginas sostengo pudiera ser leído, pudiera ser debatido y, por supuesto, pudiera ser vendido. Ahora más.
En esta obra emprendo el rastreo de toda una generación intelectual que ha experimentado una insólita derrota, un devenir inesperado. El de abrazar lo políticamente incorrecto, el de abandonar la reflexión moderada por el sectarismo verbal.
Hablo de Fernando Savater y sus conmilitones de deriva: Félix de Azúa, Andrés Trapiello, Félix Ovejero, etcétera. Y hablo de referentes políticos a quienes estos mismos ahora rinden pleitesía: Isabel Díaz Ayuso, Cayetana Álvarez de Toledo, etcétera.
En este libro no emprendo una crítica del pensamiento conservador, siempre tan necesario en el mundo convulso e incorrectísimo, como el que Donald Trump representa.
A lo que aspiro es a examinar con detalle y paso a paso a creadores, escritores, filósofos.. que abrazaron el pensamiento crítico, reflexivo, moderado, para finalmente abandonarse a la contienda verbal, al ultraje, al lenguaje ofensivo. Al modo del trumpismo.
¿Cómo se ha dado esa deriva y por qué renuncian a sus audacias progresistas, las de antaño? ¿Acaso como reacción defensiva frente a lo woke, que todo lo infectaría? ¿Por qué ahora sólo aspiran a epatar al progre que ellos mismos encarnaron?
Me valgo de la historia. Pero, sobre todo, aspiro a servirme del humor. No pocos lectores me han confesado haberse reído a mandíbula batiente con ciertas páginas.
¿Cuáles?
Pues, por ejemplo, las dedicadas a Federico Jiménez Losantos, Rosa Díez y Toni Cantó. Sí, ya sé que no son los protagonistas. Son personajes de reparto, pero son a la vez cooperadores necesarios de una España agraviada y avinagrada.
Ya lo saben. Por las páginas del libro circulan personajes variopintos. Forman una demografía numerosa, soliviantada y hasta delirante.
Felices lecturas.

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