La dictadura perfecta

Leo con fruición y estupor Querido Líder. La vida cotidiana en Corea del Norte (2021), de Barbara Demick.

Se trata de un volumen publicado originariamente en 2010. A ese libro, tras años y años de retraso, accedo por fin. Recibió premios y toda clase de parabienes. Pero yo estaba en otra cosa.

Kim Il-sung

Y me sorprende mi despiste. O no.

Quiero decir: me atrapan los volumenes de actualidad que rastrean y exhuman el pasado particular y universal.

O, en otros términos, me imantan los libros que combinan lo individual e irrepetible con lo general y colectivo.

Me atrapan los volúmenes de microhistoria global. Y éste lo es, aun cuando la autora no sea exactamente historiadora.

Me hago cruces al pensar en la obra de Barbara Demick: por poco voy y me muero sin haberlo leído.

Kim Jong-il

Por supuesto, nadie está obligado a ello. No me refiero a morirse (Dios, vamos a morir todos). Digo a leer Querido Líder.

En cualquier caso: sería una pena perderse un volumen de estas características. ¿Por qué razón? Porque ayuda a entender el bolchevismo más demente, el horror despótico, la autocracia celestial, el materialismo más inhumano.

Hubo un tiempo en que yo me jactaba de llegar tarde a ciertos libros. Ustedes perdonen: soy perspicaz —me decía— pero siempre llego cinco o diez minutos tarde.

Es evidente que tenía un concepto exagerado de mí mismo. Puedo llegar mucho más tarde. Y hasta despistarme, perdiéndome una joya.

Ahora, en efecto, confirmo que puedo acceder con diez años de retraso o más, que puedo ir a remolque y sin dirección.

¿Me puedo justificar? Justificar: eso significa que me siento culpable. ¿Y quién ha dicho que las novedades editoriales deben ser leídas nada más aparecer?

Tomemos en consideración lo dicho por dos grandes autores.

José Lezama Lima en Paradiso y André Gide en su Diario proponían dejar los volúmenes recién adquiridos en barbecho o fermentación.

Que fermenten durante años antes de ser leídos. Es una manera de decantar (a la manera del vino) una literalidad sin el poso muerto.

Yo estoy cada vez mas convencido de estos consejos… del gran escritor cubano y del refinado prosista francés.

Cuanto más tardemos, más y mejor descubriremos la calidad de la obra. Lo novedoso nos aturde. Lo remoto, si es bueno, se impone.

Este libro, Querido Líder y su imprevista continuación, El gran sucesor. El destino divinamente perfecto del brillante camarada Kim Jong un (2022), de Anna Fifield, son un deslumbramiento y un descubrimiento.

Kim Jong-un

Demorados o no, leídos inmediatamente o no, nos procuran disfrute y horror. Y hasta humor negro, negrísimo. Nos advierten acerca de qué es una autocracia, acerca de qué es una dictadura, acerca de qué son la sujeción y doma de las poblaciones.

La dictadura es aquella forma de gobierno en que el poder está concentrado en una persona o en un número reducido de personas. Mientras dura el mandato, el ejecutivo es irrevocable.

La dictadura se define por vulnerar la división de poderes, por ejercer arbitrariamente el mando en beneficio de una minoría y por carecer de un consenso mayoritario y explícito de los gobernados.

Aunque, eso sí, la dictadura suele organizar referéndums para legitimarse y para provocar adhesiones gracias al sentimiento oceánico de la masa.

En la teoría y en la práctica, la dictadura es mando unipersonal, el que ejerce un jefe máximo, una figura dotada de alguna cualidad que la hace especial o irrepetible, casi divina, y sobre todo una figura que dispone de ambición de poder y una coalición de adherentes.

Se le enaltece u ordena que se le enaltezca presentándose o presentándolo como alguien que se sacrifica por la patria o la nación sin esperar contrapartida alguna.

Se le enaltece u ordena que se le enaltezca por ser capaz del mayor libramiento: entregar la propia vida por su pueblo, cosa que lo hace especial o incluso sobrenatural, dotado de aura o carisma.

El origen de su poder procede de la lucha que ha emprendido, procede de una situación extraordinaria de combate, situación que lo aúpa y que lo legitima por la fuerza. O ésa es la leyenda.

El resultado es la duración vitalicia de la dictadura.En ocasiones, no sólo vitalicia: el dictador se presenta como el primer mandatario de una dinastía, pues espera perpetuarse en otro tirano elegido o ungido, otro tirano próximo o de su parentesco.

Así ocurre con los Kim de Corea, figuras idolatradas (sobre todo el abuelo, el patriarca fundador de la República).

Por miedo o por consenso, la dictadura puede llegar a contar con un apoyo social amplio y hasta mayoritario, una anuencia que nace de la dominación, del miedo, del mando, del reparto de incentivos.

En todo caso, la dictadura se caracteriza por negar la posibilidad de oposición. Se caracteriza, en fin, por impedir cualquier disentimiento o disfrute de poder a sus rivales. No hay partidos que seriamente puedan enfrentarse.

Si las presiones y represiones buscan la aniquilación del contrario (adversario y finalmente enemigo) y si además el régimen dispone de una doctrina elaborada que justifique y respalde la dictadura, entonces estamos ante un sistema totalitario.

Hay unas metas primordiales.

Por ejemplo, la creación de una sociedad nueva que se fundamenta en una patria ideal y en un pasado imperial.

Por ejemplo, la invención de un hombre nuevo, libre de los vicios ancestrales, libre de las cargas y viejas prácticas de los sistemas parlamentarios, débiles y corruptos.

En ese objetivo, el instrumento principal es el despliegue del partido único y sus organismos de choque y encuadramiento.

Así, el partido único, que fue de cuadros o de milicia, se convierte finalmente en partido de masas, con la población sometida y asignada a organismos jerárquicos, partidistas o paramilitares.

Pero esto que digo no es nada. Lo tóxico de esta dictadura es inenarrable. Hay que leer estas páginas para saber qué es la idolatría.

¿La de quién? ¿La de quiénes?

La de Kim Il-sung, la de Kim Jong-il y la de Kim Jong-un.

——
Fotografías oficiales

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s