Qué país
15 mayo 2013
En tiempos de crisis, de todo carecemos. Si no hay para comer, no hay para comer; y eso se entiende mal y se explica peor. ¿Cómo es posible que la Consejería de Educación adeude el catering de las escuelas públicas? En varios colegios ya no se sirven platos de caliente, sino bocadillos que imagino saludables pero escasos. Pronto, a nuestros hijos, les quitarán el pan de la boca y todo quedará olvidado.
Pongamos otro ejemplo: la educación. Si no hay para tal cosa, no hay para tal cosa: el porvenir de los estudiantes. Al final se les deja a la intemperie. Me acabo de enterar de que un joven colega, Francisco Fuster, no ha obtenido una beca de las pocas que concede la consejería del ramo. Tiene un currículum excelente y tenía un proyecto prometedor: realizar la biografía de Azorín aprovechando el archivo de la Casa-Museo del escritor. Si no me equivoco, las becas concedidas han premiado proyectos de zoología marina, ciencia molecular y economía aplicada, al menos en Valencia. Eso significa que han sido descartadas las Humanidades. Hay que ser zote para no ver que la historia, la filosofía, la filología, la psicología, la pedagogía son saberes imprescindibles con buenos investigadores, con expertos que nos hacen la vida más llevadera. Me pregunto por los criterios de la selección.
En medio de estas malas noticias me entero de una información feliz, satisfactoria, una de esas que te devuelven la confianza en el país. Me la ha hecho llegar Francisco Oltra. Se trata de una inversión que es fruto del acuerdo de dos instituciones. No es un sarao, tampoco es un evento sandunguero, de esos que se supone traerán muchos cuartos. No es una carrera de cuadrigas ni un certamen náutico; no acuden los ricos, ni se espera a armadores de buques. Aunque, bien mirado, el acontecimiento sí que tiene algo de náutico. Resulta
que dentro de unos días, el 28, se inaugura oficialmente en Internet el Archivo de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia.
Reparen en la palabrita, las palabritas: Amigos del País. Hay gente así, gente agrupada en una corporación que tiene más de dos siglos y que se ocupa de la vida material de los valencianos. Aún resulta esperanzadora su labor. Ahora, gracias a la colaboración con la Universidad Politécnica, su abundante archivo en papel, guardado en cajas y legajos, podrán consultarlo todos los internautas. Quienes hemos frecuentado la sede de la Económica para investigar y documentarnos sobre el pasado valenciano nos felicitamos y se nos hace la boca agua. No todo es miseria, ignorancia o recorte.
En el archivo de esta entidad está la Valencia de otro tiempo: las iniciativas que se emprendieron, los ingenios, los ensayos agrícolas y la preocupación social, las cocinas económicas. Uno echa un vistazo a sus papeles, ahora a sus enlaces, y descubre un mundo más cortés, menos bárbaro, con gentes preocupadas por el saber y la mejora material. Había concursos de ciencias y certámenes literarios. Nada de esto parece interesar hoy a quienes nos gobiernan.
La historia y las Humanidades no sacian el hambre. Toda inversión es gasto… Aunque vivir en la ignorancia resulta carísimo: la cultura no nos hace necesariamente mejores, pero la incultura no nos ayuda lo más mínimo.
JS, ‘Qué País’, El País, 14 de mayo de 2013
FOTOGRAFÍA: Eugene Smith (Life, 1950)
Enlace de interés: http://www.uv.es/rseapv/web
Frank Sinatra 2
14 mayo 2013
14 de mayo de 2013. Hace quince años que murió Frank Sinatra. Repasemos y reparemos.
El 26 de noviembre de 1938, Frank Sinatra es detenido en la oficina del sheriff de Bergen Country, en Hackensack (Nueva Jersey). Se le arresta bajo la acusación de seducción. El expediente que incoó el FBI no tiene desperdicio y algunas de las pruebas reunidas son pistas de un mundo mojigato.
Entre el 2 y el 9 de noviembre de 1938, el joven cantante había hecho promesas de matrimonio a una muchacha del distrito de Lodi. No sólo promesas. El detenido “había tenido relaciones sexuales con la demandante, que era una mujer de buena reputación que vivía sola”. Esa relación vulneraba un código de 1937. La sanción no fue menor: Sinatra se vio obligado a abonar 1.500 dólares, suma cuyo pago le valió la puesta en libertad.
Semanas después, el 22 de diciembre de ese mismo año, se descubrirá algo nuevo: la dama con la que había mantenido relaciones no era esa mujer de buena reputación que vivía sola. No: la señora estaba casada. En esa circunstancia, la tipificación del delito cambia y a Frank Sinatra se le acusa de adulterio. La multa desciende a 500 dólares.
Años después, en 1963, la revista Plaboy le hace una entrevista al cantante, ya mayor. Le preguntan por su confesión religiosa. Él, con esa chispa cínica que tenía, habló en efecto de sus creencias:
“Yo estoy a favor de todo aquello que te hace pasar la noche, ya sea una oración, somníferos o una botella de Jack Daniel’s”
La foto de aquella detención es justamente la que ahora tienen, esta que reproduzco y en la que se atisban los rasgos del Sinatra maduro. La instantánea resulta insólita. O no tanto. Procede de un libro la mar de interesante, que leí años atrás y que te muestra la imagen policial de cantantes y actores: Fichados. Una historia del siglo XX en 366 fotos policiales, de Giacomo Papi. De cantantes y actores, pero también de asesinos múltiples, como Charles Manson, aquel tipo avenado que acribilló a Sharon Tate en 1969. Creo que sigue en prisión.
A cualquiera de nosotros, que no somos crooners ni psicópatas, nos cambiarían el aspecto si nos arrestaran. La instantánea del guardia sacaría nuestro lado más siniestro o sombrío; o desangelado y estúpido. En cambio, fíjense en Sinatra: el flash no altera la elegancia de su calavera y del calavera que ya es. Si alguna vez tienen que hacerme un regalo, por favor obséquienme con un póster, un cartel, de esta fotografía. Tony Soprano la tiene, bien ampliada, en su oficina. Es el principal elemento decorativo del Bada Bing! Y es también el principal elemento votivo, podríamos decir.
Pues finalmente unos amigos muy cariñosos me regalaron esta instánea, formato gigante…
Soprano, el mafioso de Nueva Jersey (de dónde iba a ser), recuerda al viejo crooner y, como buen italonorteamericano, lo homenajea mostrando su lado más bronco, su foto más canalla. Destacan, sí, sus ojos azules. Sobresalen esas greñas indómitas que caen. Y resultan apetecibles esos gruesos labios de joven conquistador. Qué imagen, por Dios. Sigo viendo y completando la serie (¿a destiempo?) y Los Soprano me tienen totalmente seducido. Frank Sinatra murió en 1998. Lástima. Justo un año después comenzaba la serie que protagoniza James Gandolfini. De haber vivido, me apuesto doble contra sencillo a que Frank se hubiera pasado por el Bada Bing!, el club que regenta Tony y en cuya trastienda está la foto del Sinatra joven y aún prometedor.
Yo no soy tonto
8 mayo 2013
Leo en El País que los expertos convocados por la Generalitat de Catalunya postulan una desfuncionarización. Es decir, prescindir de la mayoría de funcionarios. Esta comisión propone mantener únicamente a policías, inspectores o a “quienes otorgan licencias”. ¿Y el resto de actividades? Pues que se encarguen a personal laboral, esto es, contratos indefinidos pero no de por vida como los de los funcionarios.
Hace meses, muchos meses, predije que llegaríamos a esto. Amigos y compañeros me mostraron su escepticismo… Que no, que no, apostillaban. Que no llegaremos a esto. Ahora hay superexpertos que nos diagnostican y nos laminan. Supongo que ellos serán excelentes, gente finísima, superferolítica, que saben examinarnos y suspendernos. Si es preciso.
En todo esto hay un texto –un relato lo llama Alberto Núñez Feijóo– y hay un subtexto: el subtexto es lo que no se percibe a simple vista, lo que no se dice expresamente. La intención y el programa de las derechas españolas –y entre ellas la gloriosa y nacional Derecha Catalana que encarna CiU– tienen como fin último liquidar el Estado de Bienestar.
¿Bienestar? Eso es una excepción en la historia de la Humanidad, por Dios. Ya me lo dijo mi padre: al final volveremos a la cartilla de racionamiento: sin razonamiento alguno.
La idea del Experto catalán y, seguramente, español (malgré lui) es que sólo queden como funcionarios los encargados de la seguridad, las figuras de autoridad. Los que tiene las armas, los rifles, los fusiles de asalto… En fin.
Esto nos devuelve a los orígenes del liberalismo, a los tiempos de Thomas Hobbes, de John Locke. Ah, los viejos buenos tiempos, cuando el mundo era un repertorio de Monarquías Absolutas. Ahora, en España, no hay absolutismo. Hay tomadura de pelo. Volvemos…
Yo, de hecho, devuelvo. Mejor dicho, ahora vuelvo… Y vuelvo con estupor. Los expertos siempre dicen lo que los poderes institucionales desean escuchar. No hay contradicción entre lo que juzgamos y lo que deseamos. Es un estado de Nirvana… Así, “según los gurús indostánicos, en la fase superior de la meditación, el cuerpo humano, purgado de apetitos y anhelos, se abandona con deleite a una existencia etérea, horra de pasiones y achaques, atenta sólo al manso discurir de un tiempo sin fronteras, alado y leve…”. Juan Goytisolo dixit.
Espléndido. Mientras escribo esto –la derecha española y catalana hermanadas–, me entero de que “El Tribunal Constitucional suspende la declaración soberanista catalana”. Uy, qué dolor, qué pena. Ya tenemos razones para mostrar heridas y laceraciones. No nos quieren, no nos entienden. Mientras tanto, a los trabajadores y funcionarios catalanes, que les den…
La rodilla y el techo
7 mayo 2013
Se pregunta Joaquín Pérez Azaústre sobre la ética y la prótesis: la prótesis de rodilla que un joven de Llíria no podía pagar. A partir de una anécdota lamentable, ocurrida en tierras valencianas (cómo no), el escritor reflexiona sobre la sociedad que estamos edificando o demoliendo. “La ética como prótesis” se titula su artículo (http://bit.ly/16dw8oF)
Yo también me he preguntado por lo mismo y, justamente por ello, me he sentido interpelado por Joaquín Pérez Azaústre. ¿Solidaridad? Solidaridad, sí, pero también camaradería: mi rodilla derecha ha sufrido distintas intervenciones. En una de ellas, aturdido pero despierto con la anestesia epidural, escuchaba los golpes que el cirujano infliglía a mi rótula, creo.
La ética es una prótesis, sí. Una defensa contra las ofensas de la vida. Es lo que nos distancia de la Naturaleza feraz y feroz, lo que nos hace sociales y sociables. Otra cosa es que te quiten la férula, la prótesis o el andamio porque no pagas. Entonces regresamos a lo salvaje, a lo inacabado.
En esta crisis, muchas casas han quedado desarboladas, sin andamio. Edificaciones sin terminar que se deterioran y que un día caerán, causando estropicio y daño. El esqueleto carcomido. Eso sí, puede que antes hayan desaparecido por el pillaje de quienes buscan restos de andamio. Allí los vemos. Van sin prótesis, sin casco.
El techo o el cielo se les cae encima. Y a mí se me cae el alma a los pies.
Juan Cotino
1 mayo 2013
Justo Serna, “Juan Cotino”, El País, 30 de abril, 2013
Ya todos lo saben. El pasado domingo pudimos ver un programa dedicado al accidente del Metro ocurrido en Valencia en 2006. Los responsables de la emisión fueron Jordi Évole y su equipo (ayudados localmente por Barret Films y los jóvenes empleados de la productora). Hicieron historia. Hicieron historia en el doble sentido de la expresión: por una parte, el programa tuvo máxima audiencia; por otra, Évole investigó, entrevistó, haciendo crónica. El resultado fue un producto periodístico de excelente factura y gran efecto.
Desde la emisión, muchos nos hemos preguntado qué no habíamos hecho hasta ahora por las víctimas y sus familiares. Tal vez, la cuestión ha servido para sacarnos de la modorra. El próximo 3 de mayo, en la plaza de la Virgen de Valencia, hay convocado un acto de concentración por las víctimas. Como todos los días 3 de cada mes. A las 19.00. Allí estaremos, irritados. Irritados con los responsables políticos de aquel accidente e irritados con nuestra actitud.
A Jordi Évole se le ha cotejado con Michael Moore. La comparación suele ser malévola, no porque el periodista catalán carezca de habilidades, sino porque obraría como el cineasta norteamericano. Con tretas, con exageraciones, realizaría reportajes sesgados en los que los villanos caen en la trampa. Tal vez, muchos de ustedes recuerden el encuentro de Moore y Charlton Heston a propósito de las armas de fuego: para ridiculizar la postura de la Asociación Nacional del Rifle, el entrevistador sacaba lo peor de un Heston senil e instintivamente agresivo.
Pues no. Yo no creo que Évole y Moore sean comparables. El periodista español, valiéndose de su olfato e ironía, entrevista afablemente. Tiene recursos: es listo, es bajito, parece poca cosa, un humilde profesional. Sus preguntas no son tramposas, sino directas, corteses y envolventes: hace caer en contradicción a quien no dice o incluso miente. El montaje de sus programas suele tener algún exceso enfático, sí. Pero su habilidad para relatar lo que quiere contar es muy grande. Sus historias son sencillas, pues tratan de la condición humana, del embuste, de la arrogancia, del coraje, del valor. Contar una historia es muy difícil: has de poner a cada uno en su sitio, en su papel, sin convertirlo en marioneta.
Jordi Évole intentó entrevistar a Juan Cotino para el programa del Metro. El político opuso resistencia ante las preguntas insistentes del periodista. Permaneció mudo, aparentemente impasible. Su sonrisa, primero beatífica, al final se le agrió y de su silencio elocuente aprendimos mucho. “Los políticos de campanillas se saben permanentemente observados, el tintineo es constante”, digo en La farsa valenciana (2013). “Pero a la vez burlan ese escrutinio con empaque. ¿Qué es lo que hacen? Una parte de sus andanzas se urden fuera de los focos, fuera de las tablas; pero al tiempo, cuando se dejan iluminar o cuando se presentan, a algunos los vemos como una compañía de farsantes”.
En el programa de Évole, Cotino parecía el mudito de los payasos, aunque sin gracia, sin arrestos, como un presuntuoso con poder. Pero también como un figurante que ignoraba su papel, un actor sin guión haciendo muecas. En fin, no sé si era un farsante de escasas luces o un político de pocas campanillas.
‘Covers’ en Alicante
29 abril 2013
COVERS (1951-1964). Cultura, Joventut i Rebel·lia |
COVERS (1951-1964). Cultura, Juventud y Rebeldía |
30/04/2013 – 27/07/2013
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30/04/2013 – 27/07/2013
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La farsa valenciana
22 abril 2013
Presentación de La farsa valenciana (Ed. Foca), de Justo Serna.
Lugar: Llibreria Ramon Llull, día 25 de abril a las 20:00 de la tarde.
Presenta: Pilar Carceller. Participan: Josep Torrent, Anaclet Pons y Justo Serna.
Desde mediados de los noventa, un Gobierno autonómico y sus adláteres han obtenido celebridad no tanto por sus logros, sino por sus despilfarros y excentricidades, por su jactancia, por sus colusiones y colisiones. Y el resultado ha sido una autonomía expansiva y fanfarrona; una ruina. Sin duda, lo sucedido en Valencia es, en chiquitito o a lo grande, una metáfora y condensación de lo ocurrido en España: deuda, ostentación, despilfarro e incluso mal uso de los fondos públicos.
La farsa valenciana es un libro de examen y de combate, de análisis y de intervención, en el que se estudian los protagonistas como si en un drama o en una farsa estuviéramos, como una galería de monstruos, una parada de personajes impensables y hasta inverosímiles. Y todo ello sin perder el humor, aquel que nos permite soportar a unos individuos que se están apoderando de nuestras instituciones.
Una iniciativa de Libreria Gaia, Llibreria Ramon Llull y Editorial Foca.
Aquí les muestro lo que fue la invitación original para el acto:
Imágenes:










