Conjeturas y debates

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1. Cara a cara

Domingo, 17 de febrero, domingo, 24 de febrero: El País reúne a los candidatos con sus respectivas esposas en un gesto reconocible, chic to chic. El primer pie reza: “El marido de Sonsoles”. El segundo dice: “Juntos en este viaje”. Hay que verlos en el día a día, descubriéndose y descubriéndonos ternura y familiaridad. Es la imagen previa, cara a cara, anterior al otro cara a cara: al de los propios candidatos. José Luis Rodríguez ZapateroSonsoles  Espinosa se nos muestran sonrientes, desenfadados, con aspecto juvenil o desenvuelto: más aún, es la esposa quien adopta la posición dominante al entrelazar sus manos sobre el pecho del marido. Mariano Rajoy se nos presenta pensativo, estudioso, quizá prudente y reflexivo: su esposa, Elvira Fernández, parece cansada, incluso angustiada, reposando su cabeza en el hombro del cónyuge. ¿Una mentira, una manipulación? No es exactamente así: no me imagino a los fotógrafos forzando a los candidatos. ¿Dramatizan…? Esos ademanes son algo general, común. Las poses fotográficas son artificios colectivos, modos de adoptar ademanes convenientes que el público reconoce, moldes expresivos y esquemas culturales gracias a los cuales los espectadores se ven reflejados: en este caso, en el espejo distinguimos a la futura pareja presidencial.

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2. ¿Coach o sparring?

De cara al debate televisivo entre ambos contendientes noto cierto escepticismo entre los periodistas afines a los conservadores. O es prudencia, contención, cuidado, después del traspié de Manuel Pizarro. En El Mundo, Pedro Jota Ramírez obra como entrenador: así se puede comprobar en sus “Diez consejos a Mariano Rajoy ante el debate“. En cambio, en el mismo periódico, Federico Jiménez Losantos adopta el papel del sparring. “En fin, no voy a decirle a Rajoy lo que sabe mejor que yo, aunque no siempre lo diga con claridad o lo haga recurriendo a esas ironías galaicas que no funcionan casi nunca”, dice el locutor radiofónico. Es como si en esas palabras reapareciera la suspicacia de la derecha extrema ante el Maricomplejines. “Tiene que ser arriesgado y prudente, cauto y valentón, hacer una tortilla sin romper los huevos y exhibiendo las cáscaras”, añade Jiménez Losantos. No es mal consejo, desde luego: una recomendación que valdría para Rajoy pero también para Rodríguez Zapatero.

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3. El candidato popular

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El pasado 24 de febrero, El País dedicaba las páginas principales de su suplemento de “Domingo” al candidato Mariano Rajoy. En la primera del cuadernillo otra vez lo vemos  pensativo, quizá prudente, con la mirada tal vez perdida, cavilando. Es una conjetura, una conjetura más. Está en un avión. Apenas atisbamos el interior de la nave, el fondo oscuro. La luz exterior ilumina su rostro: atraviesa la ventanilla del avión, esa a través de la cual Rajoy observa. Se sujeta la cabeza con la mano. O, mejor, se tapa la boca, gesto habitual de timidez o de contención, de reflexión. Indudablemente es una metáfora visual. Quiero decir: los editores del suplemento han querido emplear esa instantánea como metáfora de su suerte. ¿Qué le depara el inmediato porvenir? Todo parece depender de una ventana, de una pequeña pantalla. 

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4. Los efectos de una impresión

El debate ha reproducido el tono, el sentido, el estilo de las discusiones parlamentarias de esta legistatura. No creo que el acto de esta noche haya convencido a quienes estaban dudosos. Quizá convenza la lectura que se haga posteriormente: los sondeos que miden y provocan efecto… tal vez generen consecuencias. He visto el debate con un Mariano Rajoy permanentemente a la ofensiva y con un Rodríguez Zapatero que se protegía bien pasando en otros momentos al contraataque. Ahora, eso sí, pasaba al contraataque sin sonreír, grave, severo, tenso, en ocasiones justificadamente tenso, como cuando se ha dicho de él que atacaba a las víctimas del terrorismo: una ofensa literal que es difícil de sostener y de mantener. Estar a la ofensiva no da necesariamente el triunfo, pero hacer como que se han obtenido los mejores resultados puede favorecer. Puede favorecer si provoca el efecto: pero puede ser una falsa impresión en la que algunos quieren creer, con lo cual es un error. ¿Será eso lo que les sucede a Mariano Rajoy y a los suyos? Esto es lo que a estas horas, las 0:53 del martes 26 de febrero, puedo escribir. Mañana, leeremos los análisis, los sondeos, las valoraciones. Con todo ello, los espectadores y los lectores nos haremos una idea, y esa impresión acabará determinando el resultado. Buenas noches y buena suerte.

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5. El debate de los medios

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Creo haber acertado con lo que anoche, a última hora y después del debate, les decía: que serán los medios los que determinen el sentido del resultado, más allá de la primera impresión. “Primer round“, dicen en Público. Las metáforas deportivas –de las que yo también me serví– se imponen: o se habla en términos futbolísticos o pugilísticos. Siempre, con palabras propias de un deporte de contacto, pero para reconocer que, a falta de una victoria por KO, los observadores señalan un triunfador  por la mínima. Así presenta los resultados El País. Por su parte, en El Periódico podemos leer que “Zapatero neutraliza las acometidas de Rajoy y lo supera al contrataque“. Lluís Foix, en La Vanguardia, añade con metáfora pugilística: “Zapatero gana por puntos“. En El Plural recogen las primeras impresiones y aciertan con la clave de la interpretación. Después de mencionar las encuestas televisivas que dan a Rodríguez Zapatero como vencedor, remiten a los sondeos de la prensa conservadora. El juicio que estos medios hagan es el máximo de efecto que Rajoy podría obtener. Por eso apostillan en El Plural: “el hecho de que las encuestas para los diarios y medios conservadores ofrezcan un empate técnico también supone una victoria para los socialistas”. Abc y El Mundo se conforman con las encuestas electrónicas que, sin control riguroso ni científico, conceden un leve triunfo a Mariano Rajoy: esos resultados dudosos Periodista Digital los copia, los reproduce y los exagera. La impresión general no es ésa. Evidentemente: a falta de una contundente pegada que desarbole las defensas del contrario, quien está a la ofensiva comprueba finalmente que su esfuerzo no rinde los frutos esperados. Sobre todo cuando no se gana en los análisis demoscópicos que día a día se hacen.

Transcripción íntegra del Debate: aquí.

36 comments

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  1. Arnau Gómez

    Según esas dos fotoggrafías y esas dos semblanzas, no acabo de ber bien que es el padre estricto y quien el padre protector,aunque parece que la imagen sumisa de Elvira (la pareja de Rajoy) es la que se cobija en el padre estricto (las mujeres como búcaro en política).Sónsoles Espinosa (pareja de R. Zapatero) tiene una imagen más en concordancia con la que éste tiene de las mujeres(personas participativas).
    Está claro que Rajoy le marcan las respuestas desde muy cerca y que Pedro J. Ramírez le marca la ortodoxia de u debate ganador del que no debe salirse.Para Jimenez Losantos diga lo que diga y haga lo que haga, a menos que el debate acabe a golpes,le parecerá que “Maricomplejines” es un blando y que los huevos están para romperlos y luego enseñar las cáscaras vacías (ya se encargará Pizarro de vaciarlas)

  2. Arnau Gómez

    ¡¡Uy,uy uy!!las fotografías las veo doble. Por supuesto que es “fotografía” y que “no acabo de ver”

  3. Kant

    ¡Esperaba millones de correos dando su opinión sobre el debate Zapatero “adv” Rajoy!… ¿a qué este escrúpulo? Yo, ya me conocen, soy un irresponsable y así, sin más experiencia que la ganada ayer por la noche en casa, provisto de pantuflas y una mantita por toda apoyatura logística para el análisis, me lanzo a lo que sigue…

    Me extraña que nadie cite la chaqueta del sr. Rajoy: le venía pequeña, grotescamente pequeña. Se sentía tan incómodo que en los metros que separaban el coche en el que llegó del primer plató para la foto inaugural se la abrochó y desabrochó dos veces. ¿Se sentía incómodo o era su nerviosismo? La postura de sus manos en ese entremés previo de las fotos con el moderador del debate, corvadas, recogidas a medio pecho, tomando una la otra – como hacía el sr. Rodríguez Zapatero en sus inicios – delataban su nerviosismo y su temor: había olvidado que sus asesores de imagen le habían indicado que debía presentarse ante el público con los brazos sin cruzar, tal como posó con el presidente del Gobierno – que nunca abandonó esa actitud a lo largo de todo el debate – que, obviamente, sí había aprendido la lección.

    La mímica y el lenguaje no verbal del debate fue muy esclarecedor: don José Luis en ningún momento recordó al cervatillo de las cuchufletas conservadoras. Gesto firme sin por ello ser agrio, decisión en lugar de titubeo, seriedad adusta propia de la “dignitas” que le corresponde a un jefe de Gobierno. En cambio, don Mariano, al que se nos quiso vender como el león de la Metro – “malgré lui”, por supuesto – al principio de la Legislatura y que a lo largo de ésta se nos fue dibujando, todo lo más, como una hiena – cobarde y torticera – aunque de colegio de pago, eso sí, en el debate no sobrepasó el papel de hiena de la Disney para rechifla de sus rivales: constantemente leyendo los papeles o mirando a la mesa, con la mandíbula caída, ojos ausentes, inexpresivos, dicción de lección (mal) aprendida y recitada con una dureza impostada, una agresividad increíble en un blandengue como él (que eso temía el cómico Jiménez Losantos y así se cumplió su funesto vaticinio). El ciudadano Aznar se equivocó con él como líder en 2004, se equivocó con él como líder del PP en la oposición y se equivocó con él como contrincante del actual presidente del Gobierno. Se equivocó el ciudadano Aznar no el pobre sr. Rajoy que nunca tuvo que abandonar su puesto de registrador de la propiedad, no da para más.

    Los contenidos fueron patéticos. De uno y de otro. De hecho, la opinión popular refleja ese desencanto: no los entendieron, no dijeron nada nuevo. ¿Se equivoca el soberano?… Yo, a los implicados, los vi perdidos en datos maleables por cualquiera de ellos pero nunca rebatidos por el otro. Con una terminología abstrusa para el común de la ciudadanía, propia de una jerigonza político-administrativa que nada tiene que ver con la forma de hablar inteligible del pueblo (y no por ello hablo de lenguaje tabernario). Sin propuestas concretas, claras y definidas. Todo ello adobado de reproches sobre el pasado y de muy poca visión de futuro. En semejante desierto argumental sólo destacó el sr. Rajoy. Destacó por su grosería.

    Es inaudito esto de la torpeza de la derecha española. Un discurso moderado, de razón, liberal, sobrio pero simpático, heredero de una oposición justa, hubiera barrido al sr. Rodríguez Zapatero, en cambio, tras una Legislatura de inquina y embuste se optó por el retorcimientos de la verdad – para acusar al Gobierno del PSOE de las acciones deplorables del PP (mentir, enconar…) – por presentarse ante el electorado en un papel hilarante – los defensores de la clase obrera y la modernidad – cuando no preocupante – esos guiños a la extrema derecha – y huidas vergonzosas ante cualquier contraataque de don José Luis: lo del transvase del Ebro fue un sapo que ni las holgadas tragaderas del presidente (entre otros) del PP pudo engullir.

    Por último, una observación “a posteriori” ¿no les resulta chocante que mientras las encuestas rigurosas realizadas sobre ciudadanos dan por unanimidad como vencedor al sr. Rodríguez Zapatero, los periodistas, “expertos”, “analistas” y demás apesebrados de la prensa española den un empate técnico?… ¿quién se equivoca?…

  4. Pedro

    Creo que Serna no la caga en la primera impresión del debate. Y lo escribe casi a la 1 de la madrugada. Son los sondeos los que dicen el efecto del resultado. A todo trapo. Rajoy no ha ganado. Pasa que los suyos hacen como que gana para ver si cuela, luego pasa que los sondeos dicen que no gana y al final pasa que sale Aceves a decir que su señor jefe gana por goleada. Y los demas nos lo creemos. Sí con dos tiros por la escuadra. Pasa que esta derecha mete la pata hasta cuando tiene que aparentar y pasa que estos debates hacen del bipartidismo la unica salida. Con el peligro de mayorias absolutas. Esto pasa o no pasa?

  5. Pavlova

    Justo Sena nos dice que el Señor Zapatero contraatacaba sin sonreír, grave, severo, tenso, en ocasiones justificadamente tenso. También he leído y oído, en tono de reproche, que, en ocasiones, se enfadaba. No sé, no entiendo qué hay de raro en ello. Bastante de marciano son los rasgos faciales del Señor Zapateo como para que, encima, reaccionara impasible ante los insultos constantes de su oponente; constantes ayer y constantes durante toda su legislatura y aún antes. Insultos y calumnias, porque lo de que atacaba a las víctimas del terrorismo: una ofensa literal, como dice Justo, no es sólo eso, es motivo de querella por injurias. Supongo que no será ni cuestionable que lo haga, pero yo, en el lugar del Señor Zapatero, demandaría al Señor Rajoy.

    ¿Cómo puedo pedir al Señor Zapatero, ni a nadie, que sonría en una situación en que yo no lo haría, en que no lo haría ninguna persona normal? Quiero un presidente del gobierno, no un robot ni a una persona con un poder de simulación como para sonreír en semajente situación.

    Yo me enfadé y me enfadé mucho y no hubiera sonreído cuando Rajoy me llamó nadie, cuando dijo que la Ley de la Memoria Histórica no le importaba a nadie y eso sólo fue una mota en todo su discurso tenso, impostado, falso.

    Estoy completamente de acuerdo con usted, Sr. Kant. Se equivocó Aznar y creo tener perfecto derecho para opinar que se equivocaron todos los que votaron a Aznar, los posibles votantes de Rajoy. Naturalmente acato los resultados (poque soy demócrata y porque no me queda otra), pero considero que se equivocan.

  6. Arnau Gómez

    Me parecen muy atinadas las opiniones escritas.Todas. Ahora bien.Que los medios informativos confundan un debate con un combate de boxeo o con un partido de fútbol,por aquello de acercarse a la masa de sus lectores y darles el nombre de un ganador (que debe coincidir con el que esos lectores ya han pensado que lo es) es un minimización de combate dialéctico.Es una frivolización de un debate,de los que debaten y de la política en general.Si los que debatieron pensaban en esos términos deportivos, son unos frívolos y no se merecen que les hagamos caso.
    No creo este supuesto.Se lo tomaron muy en serio,tanto que bordearon,uno mucho más que otro,la descalificación del público que veía el debate (que no espectáculo).
    No creo, que ni uno ni otro hayan conseguido convencer a muchos indecisos.Más bien creo que ha decidido a muy pocos.
    La solución la tendremos en el próximo debate y al final, en las próximas elecciones.

  7. jserna

    Entiendo el malestar de Pavlova por el tono y el estilo de Mariano Rajoy en el debate televisivo: ese menosprecio –por ejemplo– hacia un pasado que a nadie interesaría. Resulta grotesco despachar así el asunto de la historia y su justicia (o la memoria histórica, expresión que particularmente no me gusta). Resulta ofensivo, simplemente ofensivo, decir que el presidente ha agredido a las víctimas del terrorismo. Resulta risible el simplismo con el que Mariano Rajoy se quita de encima la inmigración. ¿Continúo? Pero lo que juzgamos es un debate televisivo, como muestra Kant. Importan menos la coherencia o la solidez ideológicas. Y en un debate aquello que prevalece es la impresión de los espectadores. Mariano Rajoy estuvo atacando, como corresponde a aquel que debe descabalgar a quien está en el Gobierno. Es lo normal. Como es normal que las críticas que se le formulen a un presidente no se planteen con el tono y con el sentido que el mandatario quiera, sino en la forma y con la orientación que prefiera el aspirante. La intervención de Rodríguez Zapatero no fue espléndida, ni mucho menos. Fue, seguramente, una intervención hecha con cansancio acumulado: algo tan perceptible como los párpados irritados se veía inmediatamente. Más aún, Rodríguez Zapatero adoptó como norma responder con dolor y ostensible irritación a ciertas intervenciones faltonas de Mariano Rajoy: negándolas, contrariando el punto de vista del adversario, respondiendo al contraataque. No fue, insisto, la mejor intervención posible de Rodríguez Zapatero, que debería haberse despegado del candidato popular. Pero, ah amigos, si el resultado de todo ello es que la mayoría de los sondeos dan como ganador al actual presidente, entonces eso significa que el opositor se equivocó con su posición, con su intervención, con su concepción y con su resolución. Diga lo que diga Acebes… Como concluye Arnau, la solución la tendremos en el próximo debate y, al final, en las próximas elecciones.

  8. Scriptorium

    …/…

    R: Mire usted, yo defiendo a los creadores, yo he sido ministro de cultura y defiendo a los artistas pero yo no estoy dispuesto a que llamen a diez millones de votantes del Partido Popular para apoyarle a usted turba de imbéciles y de estúpidos. Eso no se puede hacer. Yo lo que nunca haría sería agredir a las víctimas del terrorismo como ha hecho usted, eso sí que son personas indefensas y no el señor Serrat y esos señores que ha
    citado usted.

    Z: Yo no he agredido a ninguna víctima del terrorismo, es una acusación muy grave, señor Rajoy.

    R: Si es que me trae completamente sin cuidado.

    Z: Eso es muy grave…

    R: No, pero yo estoy diciendo la verdad…

    Z: Yo no he agredido a ninguna víctima del terrorismo.

    V: Señor Zapatero, tendrá ahora su turno para contestar… Y prorrogamos un poco más el tiempo que tenía usted. Adelante, señor Rajoy…

    R: Yo mantengo lo que he dicho: que el señor Zapatero ha agredido a las víctimas del terrorismo. Lo mantengo. Que quede claro. Yo, desde luego, lo que es evidente es que yo no puedo aceptarle a una persona que pide el voto para usted que insulte a los demás. Porque eso es inaceptable. Se llame Serrat, o sea la persona más humilde del mundo. Se
    llame como se llame. Hay que tener un poco de tolerancia. Un poco de respeto a las personas. Y hay muchas personas que votan al Partido Popular porque quieren y porque les apetece. Y hay que tratarlos con tolerancia, como yo trato también a la gente. Ahora, yo tengo que defender a la gente. Y usted debería haber defendido a aquellas personas que fueron insultadas por todos aquellos que estuvieron en el acto de los artistas. ¿Por qué no defendió a los insultados?
    …/…

  9. JORGE

    La lectura de los ‘ensayos’ de opiniones vertidos por los respectivos contertulios ofrece un panorama desolador. La enmienda debería ser a la totalidad: su gran relato choca con la realidad. La “microhistoria” de esta legislatura ha sido muy otra.

    Como desgraciadamente después de años de gobierno de Zapatero, los puentes entre PP y PSOE han desaparecido, de nada sirve la argumentación o la tentativa de acercamiento.

    Por eso me conformo con la “microfrase”, con discutir los cimientos de una sucesión de palabras con algo de sentido . Dice el Sr. Serna en El Plural aciertan con la clave de interpretación: “el hecho de que las encuestas para los diarios y medios conservadores ofrezcan un empate técnico también supone una victoria para los socialistas”. Antena 3, supuestamente conservadora, ofreció una encuesta muy en línea con las demás elaborada además por una empresa de solvencia probada. El Mundo publicó otra similar, pero desglosando los datos desde un punto de vista distinto. El ABC tres cuartos de lo mismo. El prestigio está en juego y los grupos de comunicación son conscientes de ello.

    La explicación más racional a la enésima victoria en los cara a cara del candidato socialista es tan sencilla que no entiendo su empecinamiento. La situación en el Parlamento español es el reflejo perfecto. La sociedad española no se divide entre PP y PSOE por mitades perfectas. Los votantes de CIU, PNV, IU, BNG, ERC tenderán a afirmar que ha vencido quien más le convence. La estrategia del PP será discutible, pero ésas son sus consecuencias. La estrategia del PSOE también es harto discutible, por cierto.

    La “acusación” de Rajoy a Zapatero se merece unas palabras. El presidente del gobierno no es que haya agredido a las víctimas, es que ha agredido a toda la sociedad española hablando con ETA de política y de la Constitución. El Estado de las autonomías es un gran invento que arranca del deseo de canalizar el conflicto entre centro y periferias por una vía política: el objetivo básico es dotar a determinados territorios de instituciones de autogobierno para que sus ciudadanos tengan un marco en que expresarse.

    La analogía con el Derecho de Trabajo es ilustrativa. El objetivo de la inicial legislación obrera y ahora legislación social era y es perpetuar el sistema capitalista, protegerlo a costa de los intereses individuales de algunos empresarios. Su misión era y es(cada vez menos) institucionalizar el conflicto objetivo(qué cosa en tiempos posmodernos) entre empresarios y trabajadores a fin de ofrecer soluciones parciales

    Volviendo a nuestro ítem hago una proposición y trato de argumentarla:” El sr. Zapatero no cree en el Estado de las autonomías”.
    Al negociar políticamente con una banda de asesinos el presidente ha legitimado el tiro en la nuca como manera de tumbar la voluntad popular. Se ha situado en el extrarradio de la política. El pueblo vasco lleva autodeterminándose casi 30 años a través de sus instituciones actualizadas merced a los derechos históricos. El conflicto existe pero está politizado; ése es el cometido de las instituciones, integradas por nuestros representantes.

    El sr. Zapatero echaba en cara a Rajoy el número de muertos de su legislatura anterior. Yo niego la mayor: el objetivo de los democrátas es que ETA no imponga sus objetivos políticos. !Qué fácil hubiera sido que dejara de matar! años después, cantiddades ingentes de sangre derramada después, el presidente de la eterna sonrisa se sienta con los indeseables y !pone el texto constitucional encima de la mesa!. Eso es una aberración que merece mi más enérgica condena. Es irrelevante que más adelante se rompieran las negociaciones (sabrá Dios por qué). De cuestiones constitucionale y políticas se habla en las sedes habilitadas para ello. Hacer lo contario no es sólo legitimar el asesinato con fines políticos, sino también deslegitimar la acción política en el marco institucional.

    Las soluciones al problema del terrorismo, la más grave anomalía en un Estado democrático, no pasa por una absurda dicotomía entre la vía policial o la vía dialogada. La única vía es la vía democrática: la legitimidad de nuestras instituciones frente a los que nos matan.

  10. Miguel Veyrat

    Al mentar a Serrat, respira por todas las heridas el falaz Candidato, porque ¿dónde están Julio Iglesias, Norma Duval, etc, etc,? Dón-de es-tán, no-se-ven, los-artistas del PP…
    Estoy de acuerdo con todo lo que se ha dicho anteriormente, y añado que en el discurso del Candidato Rajoy (he apreciado en lo que vale el epíteto de hiena cobarde que le aplica Kant) no había una sola nueva idea: todo fue repetición del argumentario retorcido de los debates del Estado de la Nación de los ultimos cuatro años, claro que sin la bochornosa alusión a la connvivencia del PSOE en el atentado del 11-M, ya desmontada por los tribunales, y la ruptura de España, desmontada por la evidencia. Lo único original, mira qué bien, fue la alusión a una angelical Heidi españolita de bien del final de la perorata, a la que imaginamos en los Coros y Danzas de la Sección Femenina bailando la jota y aprendiendo a cocinar, coser y bordar, en vez de reclamar a Rajoy que apoye la Ley de Igualdad… Encima cursi… Pero ha ganado el debate, eso sí…

  11. Kant

    ¿Y ahora, qué?… les transcribo de El País, en su primera de hoy: “Rajoy tergiversó ante Zapatero datos de vivienda, policía y becas. El presidente ocultó el aumento de CO2 y fue ambiguo en el precio de los pisos.- Ambos usaron estadísticas poco rigurosas para atacar al rival”… o sea, los dos mintieron.

    Hablaba muy acertadamente, a mi modo de ver, el sr. Gómez sobre la frivolización de este debate. En efecto, más parecía un combate de boxeo o un partido de fútbol que un debate, arrastraba más folklorismo estadounidense que su sentido americano de deliberación. Todos lo sabíamos y todos transigimos en ello. Pero… ¿mentir?… ¿esos son los argumentos de los dos primeros partidos de España, las mentiras?… Este país se está acostumbrando a barbaridades cotidianas como las que nos cuenta don Pedro: al primer correveidile que se le ocurre el despropósito más alocado, lo lanza, los medios lo transcriben sin mayor pudor y el común de la ciudadanía se lo traga sin rechistar… Mal camino, mal camino el que se emprende ya no combatiendo el embuste si no sumándose a él.

    Del PP (de éste PP, el del ciudadano Aznar, FAES y demás morralla) lo conocía pero del PSOE (a nivel de Estado, porque a nivel de País Valenciano sus actuales dirigentes son un cónclave de Pinochos) no lo esperaba, especialmente cuando quieren presentarse como la esencia de la verdad e integridad política. No se trata del “tamaño” de la mentira, no se puede aducir el carácter “menor” de las de unos respecto a las de los otros, sencillamente, se hace un uso consciente de una verdad incierta con propósito de beneficiarse de ello perjudicando a otro. Eso es mentir. Y ambos mintieron. Lo cual lo considero injustificable, injustificable.

  12. Markova

    Sí, qué gracia, me imagino al Candidato con su Viri cantando “tengo una muñeca vestida de azul” y jugando a desnudar a su Barbie favorita, ¿o es Mariquita Pérez? ¡Cómo debe haber disfrutado Losantos al ver a su Maricomplejines asumir su papel.
    Y en cuanto a la mentira, Kant, no se asombre de que mientan los políticos, debería estar acostumbrado pues la mentira, la mendacidad, está instalada ya en nuestras “costumbres”: mienten los tribunales, mienten los periódicos, mienten los curas… A propósito, ¿han comprobado una vez más la desfachatez del Cardenal Bertone, invitando a los dirigentes cubanos a “escuchar al pueblo?. Claro, cuando haya democracia parlamentaria (o burgues, según se mire) fundarán un partidito llamado PP (eso, muy popular él) para defender sus intereses y luchar contra la prodigiosa libertad de cultos que existe “malgré tout” en la bendita isla pidiendo la “exclusiva” para la Iglesia de Roma.

  13. Fuca

    Estoy de acuerdo con vosotros, a mí tampoco me gustó el debate, no aportaron nada que no conociéramos previamente, mintieron algunas veces (Rajoy mucho más que Zapatero) y no creo que consiguieran convencer a ningún indeciso.

    De las palabras de Zapatero, lo que más me gustó es que aludiera a las negociaciones de Aznar con ETA, puntualizando que para el ex-presidente ETA era el MNLV, no un grupo terrorista; a ver si Rajoy se entera de una vez y deja de dar la tabarra con el tema de las negociaciones con ETA, sin diálogo nunca este grupo terrorista desaparecerá.

    De Rajoy, lo que más me sorprendió fue su alocución final, esa alusión a la niña que va a nacer y que va a llegar “a la luna”; ¿quién le recomendaría este supuesto final feminista? ¡Qué desfachatez! Pudo decir que esperaba que ninguna niña, en el futuro, moriría a manos de su pareja, ahora que tan de moda estamos las mujeres por los atentados terroristas a los que estamos sometidas (no hay día en el que una mujer no sea asesinada, ayer cuatro); el terrorismo contra las mujeres es una lacra social, nuestros políticos deberían estar más atentos, mucha igualdad pero las mujeres seguimos ahí, considerándonos muchos hombres propiedad privada.

    Creo que en el debate faltaba, como mínimo, Llamazares (para mí también los representantes de los principales partidos nacionalistas); sería más interesante y reflejaría mejor el sentir de los españoles. Las alusiones a mi tierra brillaron por su ausencia, para estos políticos Galiza no existe.

    Dejando a un lado el debate, me gustaría referirme a las fotos que encabezan el comentario de nuestro amigo Justo Serna; no me gustan. Las mujeres queremos tener los mismos derechos que los hombres, alcanzar la igualdad, no queremos estar sometidas (Elvira aparece como las mujeres de antes, fieles y sometidas amantes) ni someter (Sonsoles aparece abrazando a Zapatero, desde una posición de superioridad, como si fuera un niño al que hay que proteger). En fin, que yo sé lo que quiero aunque no lo sepa expresar.

  14. Miguel Veyrat

    El “padre” de la niña parece ser el hombre más buscado bajo las alfombras del PP. Parece que es el mismo Antonio Sola, asesor de la extrema derecha en Uruguay y México, autor del “mano dura, cabeza y corazón”, eslogan al que Génova ha podado la primera frase, aunque se le suponga siempre, esa es su característica, y la emplearán a fondo si ganan junto a los curas y militares, sus aliados históricos.

  15. Paco

    Por fin un comentarista que vale la pena en esta blog. El sr. JORGE vale mas que 100 Kants juntos. Ese gran Kant de todo a cien. Y Serna empeorando que es lo que toca cuand habla de politicas. De todos los comentarios escritos en los ultimos años el mejor es el de eurovision. El único que vale. De politica, na. No entiende na!

  16. jserna

    Mire, Sr. Paco, no acostumbro a contestar sus críticas, a las que tiene todo el derecho. Puede incluso insultarme. Para como está la Red, usted es incluso comedido. La atención que me dedica es inmerecedida, no sé si ya se lo he dicho. Lo que me gustaría es que no juzgara a los demás tan expeditivamente. Hágaselo mirar.

  17. Miguel Veyrat

    Es curioso, el señor JORGE se empeña en que no se debe negociar el fin de la violencia. Entonces, ¿qué? ¿ha podido ser vencida ETA, reducida, encarcelados sus miembros, desde que nació con su primer asesinato, el del comisario Melitón manzanas? Todos los gobiernos democráticos han intentado terminar con la violencia combinando negociación, inteligencia y acción policial y judicial, salvo un gobierno de Felipe González que obedeció a un pésimo consejo del señor Mújica, influido por sus amigos del Mossad: el mejor terrorista, palestino o etarra, era el terrorista muerto. Y perdió el poder, manchando a su partido y destruyendo su vida política y su lugar en la historia, que había tenido tan “prometedores” prolegómenos. ¿De verdad creía Aznar que si los etarras se hubieran “rendido” hubiesen formado gobierno, como los luchadores que consiguieron, haciendo volar el hotel King David entre otras heroicas acciones, la construcción del estado de Israel, o bien que Cheroki et alii se hubiesen convertido en referentes nacionales de un Estado palestino al modo de Yasser Arafat? Ya se trató a ETA en el pasado como al FLN argelino, sin ningún resultado alvo el ridículo… Aznar no aprende de la historia, ni “le interesa”, como no le interesa la verdad a su sucesor designado a título de presidente y candidato.
    Este comentarista, aplaudido por uno de los participantes caracterizado por su negativismo y su afán de provocación, carece de todo rigor al olvidar, voluntariamente, como el Candidato, que Aznar no solamente negoció, liberó presos, se arrodilló y rezó ante ETA, sino que llamó “Movimiento de Liberación” a esa banda de asesinos, reconociéndoles la ciudadanía representativa de Euskadi añadiendo “Nacional Vasco”. ¿Quién cree y quién no en el Estado de las Autonomías? ¡Venga ya, don Jorge! Menos lobos…

  18. Kant

    Vaya, ahora va y nos adentramos en el asunto del terrorismo…. Bueno, sea. Entiendo que hablaremos del terrorismo CONTRA el Estado, no del terrorismo DE Estado… ¿no es así?. Bien. Aclarado este asunto, proseguimos y proseguimos poco. Lo cierto es que si tratáramos del segundo habría mucho que debatir, pero si es del primero, bien poco…

    Vean: si el Estado es democrático, consulta a los ciudadanos, si no lo es, los reprime. ¿Es eso así o me equivoco? ¿no es acaso eso lo que diferencia una comunidad basada en la libertad de sus ciudadanos de la que los somete sin contar con su consentimiento?

    Si aplicamos ese principio en el caso del conflicto vasco, obtenemos que el Estado español se niega a realizar una consulta a la población vasca – la radicada en el País Vasco – sobre su futuro. ¿Es eso así?… Y, obtenemos también que una parte de la población vasca reacciona violentamente contra esa decisión del Estado ¿o no?

    Pues no hay más. Ahí tienen el presente conflicto y la solución para el futuro vasco. Se llama democracia. Y no pasa por las zarandajas de santificar constituciones, rasgarse las vestiduras de democracias del baratillo, ni agitar muertos como quien orea, que aquí muertos hay en ambos lados, la democracia camina desnuda y las constituciones son medios, no fines.

  19. Fuca

    En esta ocasión no voy a hablar del debate, sólo escribo para recomendarle a nuestro amigo Kant (coincido con lo que dice en su último comentario) que no lea a ese “paco” que se cuela de vez en cuando en este foro para no aportar nada e insultar a los que aquí intervienen; sólo critica a aquellos que envidia por tener aquello de lo que él carece: sabiduría y capacidad expositiva. Por ello, es lógico que el primer blanco de su diana haya sido Justo Serna y ahora le toque a nuestro querido Kant. La mejor arma contra estos individuos es la ignorancia; si nadie les hace caso, se marchan a otro lugar.

  20. JORGE

    El señor Aznar llamó ‘Movimiento Vasco de Liberación Nacional’ a ETA como el señor Zapatero pudo llamar a Otegui ‘hombre de paz’, ahora en la cárcel por cierto. Esas declaraciones son un desiderátum o un guiño a esas hordas despreciables para atraerlos hacia nuestro terreno. Por otra parte, cuando usted llama ETA a ETA, está diciendo ‘Patria Vasca y Libertad’, y cuando califica a determinada izquierda como abertzale, según el euskera, está queriendo decir ‘izquierda patriota’. Es rotundamente falso que Aznar hiciera referencia a un grupo vasco de liberación nacional; sólo tomaba prestado su propio nombre, se expresaba en su propia terminología. De hecho en el ordenador tecleo MLVN y aparecen varias entradas, incluso en Wikipedia. Así se bautizaron y son los nombres y apellidos que utilizamos en el tráfico político.

    El problema radica en traspasar las barreras de lo necesario en el plano nominal para adentrarnos en la negociación política, en la rendición propiamente dicha, en los hechos. Si un gobierno, respetando los márgenes de la política penitenciaria, quiere acercar presos como muestra de buena voluntad puede hacerlo. Si quiere excarcelar, dentro de los límites legales, puede hacerlo. Pero reconozcamos la distancia abismal entre el ‘paz por presos’ y el ‘paz por acuerdo político’. El señor Zapatero pasa del pacto por las libertades al Pacto de Estella con una hipocresía inmensa: negándose a reconocer que ha roto el primero y a derogar la Ley de Partidos como requería el segundo, por lo menos su artículo 9.

    El Sr. Kant dice: “si el Estado es democrático, consulta a los ciudadanos, si no lo es, los reprime”. Depende del contexto en que tratemos de analizarla. En el extremo ese aserto nos abocaría a la democracia directa. Las democracias representativas, por el contrario, parten de una presunción: la política la realizan los representantes de la ciudadanía, salvo algunas excepciones recogidas en las leyes. La característica fundamental de nuestro sistema es el sometimiento de poderes públicos y ciudadanos al imperio de la ley. La ley regula las diferentes modalidades de referéndum; ergo cualquier consulta al pueblo no es legal ni legítima. El Sr. Kant bien pudiera decir: ‘cambiese la ley’. Las tachas de ilegalidad son fácilmente soslayables. Sin embargo no es una ley la que está en juego, es el mismo principio expuesto el que queda comprometido. ‘Paz a la ley, guerra a la autoridad’, es la regla general de las democracias más estables. En concreto, debe convocarse sobre materias de ‘especial relevancia’ y además, tiene que ser autorizado por el gobierno. El referendum consultivo requiere la previa autorización del Congreso de los Diputados, luego el rechazo al referéndum es plenamente democrático. La democracia no es un valor absoluto puesto que no puede existir sin Estado de derecho: es la ley la que fija el marco en el que la voluntad actúa. El respeto a los procedimientos, a los límites, es, junto con un sistema ético, la esencia de la democracia, siendo así incluso que el respeto a los derechos fundamentales depende de la sujeción a la ley y a la Constitución. En democracia son los medios los que justifican los fines.

    En cualquier caso, y vista la dificultad de plantear soluciones en abstracto, bajemos a la arena. El Sr. Ibarretxe aprueba la reforma del Estatuto por mayoría simple gracias a los votos de Batasuna, partido ya ilegalizado por su conexión estructural con ETA (aunque mantenía su grupo parlamentario). Su propuesta genera rechazos masivos; una polarización extrema que afecta al marco de convivencia, a la médula del sistema democrático. La Constitución está por encima de las simples mayorías. En el Congreso es rechazada por mayoría absoluta. ¿Dónde falla la legitimidad? Si el Sr. Ibarretxe, siempre dentro de la vía política, consigue captar adhesiones mayoritarias obligará a las Cortes a sentarse a pactar. La secesión no puede ser unilateral en ausencia de circunstancias excepcionales. Tampoco el resto del Estado puede mantenerse ciego y sordo a las demandas reiteradas de un sector de la población. Los derechos de las minorías deben ser observados. “Si juntos vivimos, juntos debemos decidir”, dijo nuestro actual presidente en expresión afortunadísima.

  21. Paco Fuster

    Llevo unos dias sin intervenir – pero leyendo los “posts” de Justo y todos los comentarios – en este debate nuestro sobre el debate. Un trabajo sobre Obama que me ha dejado exhausto y mis ejercicios de síntesis textual son algunos de los motivos.

    El Sr. Kant nos dice textualmente: “…el Estado español se niega a realizar una consulta a la población vasca – la radicada en el País Vasco – sobre su futuro. ¿Es eso así?… Y, obtenemos también que una parte de la población vasca reacciona violentamente contra esa decisión del Estado ¿o no?”.

    Una matización a esto por mi parte. Mi opinión es que el Estado español como tal, no niega nada a nadie; es la Constitución la que dice que es ilegal una consulta a la población vasca sobre su futuro sin el consentimiento del Gobierno. Vaya no es que sea ilegal, es que cada cuatro años se celebran elecciones – también en el País Vasco, que yo sepa – para que los ciudadanos decidan libremente sobre su futuro. Ayer mismo, Zapatero dijo en una entrevista que le hicieron en Antena 3, que el referéndum que pretende Ibarretxe es ilegal porque no lo contempla la Constitución. Yo soy partidario de que habría que reformar algunas cosas de la Constitución (en este sentido coincido con usted en que las constituciones son medios y no fines), pero Zapatero también dijo ayer que no, que son las reglas del juego que se establecieron en 1978 y que no se pueden cambiar contínuamente, que vivimos en el Estado de las Autonomías y que ya existe la suficiente autodeterminación.

    Dicho esto, le digo por otra parte que me sorprende su afirmación siguiente: “Pues no hay más. Ahí tienen el presente conflicto y la solución para el futuro vasco. Se llama democracia.”

    Después de más de treinta años de existencia de ETA, no entiendo que me diga usted que la solución al conflicto vasco se llama democracia. Digo yo que no será tan fácil cuando todos los gobiernos democráticos que hemos tenido – de todos los signos políticos – han intentado acabar con el problema por todas las vías posibles y no han podido. Digo yo que es tan complicado y tan complejo el conflicto vasco, que hay tantas cosas a tener en cuenta y tantos interes contrapuestos, que no será tan fácil como usted lo plantea. Creo entender – quizá le he entendido mal para variar – que la solución que usted plantea es la democracia, esto es, la consulta a la población vasca sobre su futuro. El problema, obviamente, está en la forma de la consulta; si son unas elecciones legales con concurrencia de todos los partidos políticos que se quieran presentar (nacionalistas, socialistas, derecha…) o si es un referendum no contemplado por la Constitución. Dice usted que si el Estado democrático no consulta, reprime (le cito textualmente “si el Estado es democrático, consulta a los ciudadanos, si no lo es, los reprime. ¿Es eso así o me equivoco?”). Como supongo que usted no me dirá que el Estado español reprime a los ciudadanos vascos, díganos entonces si es democrático el Estado español o no, o hasta que punto lo es.

  22. Kant

    Doña Francisca (Fuca para uds) le agradezco el consejo pero, si me lo permite, no voy a hacerle caso. Don Paco es un pigmeo cerebral con el que me divierto muchísimo. Suelo echarme unas risas realmente estruendosas leyéndolo. Y ya sabe, que no insulta quien quiere sino quien puede y, desde luego, no es el caso del pobre.

    Sí, don Jorge, el ciudadano Aznar empleó correctamente el término MVLN, por lo demás, la actitud del presidente del Gobierno es tan coherente con la del anterior que, la verdad, no sé dónde encuentran la fricción. El principio de Calvo Sotelo “España antes roja que rota” lo siguen a pie juntillas ambos. El resto es la pirotecnia de las elecciones y las miserias de la política alicorta española de ambos partidos, PP y PSOE. Aunque, no crea que IU, y en especial el PCE, ya hace méritos, ya, para sumarse al carrusel de sus despropósitos.

    Ese “depende…” con el que inicia su argumentación para demostrar la letra de la democracia española – el espíritu, desde luego no – no puede por menos que traerme a la memoria aquella granja orwelliana donde su primera regla, “todos los animales son iguales”, es hábilmente corregida por los cerdos añadiéndole el conocido “pero hay unos más iguales que otros” (cito de memoria). Así es que no, no depende más que de la voluntad real de hacer uso de la democracia para resolver un conflicto, alcanzar la paz y permitir una vida ciudadana satisfactoria. Si las leyes se convierten en un obstáculo para alcanzar ese objetivo ¡valiente democracia es la que así actúa!

    Por lo demás, ya saben aquella espléndida frase de don Tony Blair (ya citada por mi en otra ocasión) “¿cuántos muertos necesita sobre la mesa para sentarse a negociar?” Ese es el descenso más brutal a la realidad cotidiana, ¿cuántos muertos necesita ud. don Jorge?

    Sr. Fuster, lo siento, pero el Estado español niega, por principio, el derecho de autodeterminación de los pueblos… en su territorio. Eso sí, lo exige fuera de él, todo un monumento a la coherencia democrática.

    Mire, esto es bien sencillo – que no simple – si el Estado moderno es una organización democrática, basada en principios racionales, desprovisto de pasiones y confesiones ¿qué teme de ese derecho?… precisamente de ese y no de otros… teme ofender el nacionalismo español. Teme hurgar en la frustración de una nación – la castellana, deformada hasta lo grotesco y muerta, en su esencia, al diluirse en una ficción insatisfactoria construida por el romanticismo decimonónico – que lleva perdiendo territorio, que consideró metropolitano, ininterrumpidamente, desde 1816; teme tener que admitir que las soluciones de fuerza, intransigencia y negación de las diferencias – las únicas que ha aplicado en los últimos doscientos años – no le ha valido para nada. Entiendo que, en esas circunstancias, debe ser muy frustrante ser españolista pero no comprendo porque, aún así, se sigue disfrazando de democrático y lo legal lo que sólo es una expresión de ese nacionalismo anacrónico y estéril.

    Si las fuerzas gastadas por los “patriotas constitucionales” en rasgarse sus vestiduras se hubieran empleado en buscar soluciones satisfactorias y convivenciales ni ETA tendría el vuelo que tiene ni ud ni yo estaríamos hablando de este tema tan penoso.

    En cuanto a sus dudas… ud mismo… ¡olvídese del País Vasco! ¡no piense en el Estado español!… limítese a pensar en un Estado hipotético y respóndase: ¿es democrático si no permite a sus ciudadanos decidir si quieren permanecer en él o cómo quieren hacerlo?… pues eso.

  23. jserna

    Atención: con motivo de la polémica que mantienen Kant, Fuca, Jorge y Paco Fuster, he decidido posponer el nuevo post (que había empezado) hasta mañana. Precisamente para no interrumpir lo que se desarrolla en esta entrada. Ustedes lo entenderán.

  24. Paco Fuster

    Salgo de mi clase de alemán pensando en Gil-Calvo y en su libro, y veo que la cosa se ha aplazado. Aunque me temo que no vamos a ponernos de acuerdo (es muy difícil sin poder hablar largo y tendido), voy a intentar justificar el aplazamiento aportando otro comentario al hilo de lo que dice el Sr. Kant.

    Por lo que dice en su último comentario, amigo Kant, más que ser españolista o nacionalista español (estoy pensando en Savater y compañía o en Albert Rivera – a quien he escuchado esta mañana en la radio – y compañía), lo que debe de ser frustrante es ser independentista-separatista y no poder ver cumplido ese deseo. Yo soy y me considero nacionalista, moderado si me compara con Carod-Rovira, y radical si me compara con Savater. Pero este hecho de ser nacionalista no quita que crea en que las cosas han de seguir un proceso. El Estado de las Autonomías que defiende Zapatero – y por supuesto el PP – no es algo disfrazado de democrático y legal. Al contrario, más legal no puede ser porque está recogido así en esa Constitución de la Transición que siempre se pone como ejemplo del consenso y los valores democráticos “inherentes” al carácter español. Otra cosa es que nos guste más o menos (ya les he dicho que si de mi dependiera muchas cosas de la Constitución ya se habría reformado), que sea más o menos anacrónico (yo creo que no nos debemos remontar doscientos años Sr.Kant, ya le digo que esto es del 1978), pero legal y democrático, almenos yo si creo que lo es.

    Yo creo que el Estado español no ha negado las diferencias. Ahí están los Estatutos y las nacionalidades históricas. El Estatuto catalán (ahora en lops juzgados), por ejemplo, reconoce toda una serie de especificidades yu diferencias propias. El siguiente paso ya sería directamente la independencia. ¿Por qué no?, estará pensando. Pues muy sencillo. Por mi todo el mundo se puede independizar de quién quiera y hasta el límite que quiera (incluso puede hacer como en la graciosa propaganda de ikea “Bienvenido a la Republica Independiente de mi casa”)

  25. Paco Fuster

    Acabo de tener un problema con un ordenador de la biblioteca que me ha impedido seguir mi anterior comentario y por eso lo he enviado sin terminar. Me he cambiado de ordenador y cuando lo tenía casi entero me salta la página y pierdo el texto. Esta noche en mi casa intento acabarlo (ya digo que esta incompleto) pero ahora me voy a otra biblioteca a por un libro y a coger el tren que por hoy ya lo tengo bien. Disculpen esto pero espero volver dentro de un rato (me tocará pelear en mi casa para que me dejen el ordenador – hoy “no me toca” a mi, pero en fin, todo sea por ustedes).

  26. Fuca

    Estoy de acuerdo con Kant, la autodeterminación es un derecho de todos los pueblos; yo, como galega, tengo derecho a opinar sobre la relación que quiero mantener con los otros pueblos del Estado español y somos nosotros, los gallegos, los que lo tenemos que decidir. Reivindicar este derecho no nos convierte en independentistas (una de entre varias opciones), no sé por qué tienen tanto miedo en que ejerzamos este derecho, ¡ni que fuéramos marcianos!

    El conflicto vasco sólo se resolverá mediante la negociación; sin ella tendremos ETA para largo.

  27. Paco Fuster

    “¡Ja sóc aquí!” (nunca mejor dicho hablando de este tema)

    Decía en mi anterior comentario que por mi la gente puede decidir lo que quiera, pero creo que hay un proceso. Muchos creen que si Cataluña – como ejemplo – se independizara, luego le seguirían otros Ç(País Vasco, Galícia…). El propio Savater sostuvo una teoría en la conferencia a la que acudí,según la cual, las autonomías españolas están volviéndose cada vez más nacionalistas, suguiendo el ejemplo de catalanes y vascos. Según él, los demás españoles -algunos de ellos sin tener ninguna tradición nacionalista- se han vuelto ahora nacionalistas porque creen que eso les conviene más, porque creen que catalanes y vascos tienen más privilegios y derechos que los demás porque piden más. Está regla de tres a mi me parece absurda. Sin embargo, si que creo que los referéndums y las consultas se deben hacer siguiendo la ley yno fuera de ella. Si se quiere cambiar la Constitución, para eso están las Cortes y el Senado. Todos los que quieran la independencia que voten mayoritariamente a los partidos independentistas -que los hay, tanto en Catalúña como en el País Vasco – y así que demuestren que son una mayoría. Si es verdad, saldrán elegidos sus representantes y estos ya podrán plantaer cambios de estatutos o de la Constitución.

    Esa es mi opinión, que todo el mundo puede expresarse por la via democrática y dentro de la legalidad. Todo lo que sea salirse me parece inaceptable. Para algo están las leyes. Si no nos gustan o nos parecen insuficientes las podemos canviar por la via democrática.

    Ahora voy a ducharme y a cenar que estoy hecho polvo. No quería intervenir mucho en este tema porque sé que es complicado de explicar, pero el detalle de Justo retrasando el “post” bien mereceía este esfuerzo.

  28. JORGE

    Doy por cerrada mi participación en este diálogo amistoso. Agradezco al señor Serna el detalle(aunque hubiera preferido una toma de posición)y al resto de contertulios el tiempo dedicado.

  29. jserna

    ¿Una toma de posición, dice señor Jorge? Mire, lo siento mucho: yo escribo cuando puedo y cuando mis palabras no interfieren las polémicas que otros intervinientes tienen. Como comprenderá, tomo posición cada vez que escribo en el blog o en la prensa desde hace tiempo: aquí, desde que abrí la bitácora.De todos modos, le agradezco su participación en este diálogo amistoso, como usted dice. Hoy, a mediodía, publicaré el nuevo post. Supongo que para entonces ya estará cerrado este diálogo amistoso… en espera de alguna otra controversia.

  30. Kant

    Muchas gracias por compartir con nosotros sus opiniones, don Jorge. A más ver.

    Efectivamente, tiene ud. razón sr. Fuster, es frustrante no conseguir un objetivo, individual y colectivamente, por eso los confesionarios y los gabinetes psicoloquesea están a rebosar de desdichados. En política, también. La frustración de los fascistas no requiere demasiada explicación; los conservadores lo son dado que querrían una España güelfa y asisten al tropismo social laico; lo son igualmente los liberales cuyo ideario ven asumido por los socialdemócratas; y estos, tanto como los comunistas, lo comparten ya que desde los 70 no saben si suben o bajan la escalera; lo son los extraparlamentarios que quieren ir a la Luna en triciclo ¿por qué no lo iban a ser los nacionalistas? La vida política es una perpetua frustración. Hasta las más feroces dictaduras son frustrantes carreras a metas inalcanzables. Nunca se alcanzan los objetivos últimos. ¿Cómo convivir así tantas ideas frustradas?… Respetando, dialogando y pactando. Cediendo en unas cosas y alcanzando pequeños triunfos en otras. Vaya, negociando. O sea, lo que la derecha se niega a hacer en el caso del conflicto vasco y lo que el Gobierno ha hecho rematadamente mal… en opinión de los observadores extranjeros del proceso de negociación (un colectivo generalmente silenciado en los medios españoles pero que “Euronews” tuvo la gentileza de ofrecernos puntualmente mientras duraron los contactos).

    También tiene ud razón en el carácter democrático, legal, transitorio y anacrónico de nuestra Constitución. En efecto, habría muchos puntos que modificar superados por el devenir sociocultural, de ahí su anacronismo; responde a la coyuntura del tardofranquismo de los 70 más que al cambio de los 80, o sea, a la realidad de la Transición no a la europea en la que estamos ahora; obviamente es legal pues ha sido sometido al proceso pactado para reconocer la legalidad de la reinstauración democrática; y es democrático legalmente, pero no factualmente. Si ud piensa que la democracia es lo que constriñe nuestra Constitución en su articulado, arreglados estábamos. Y no se lo digo sólo por la ausencia flagrante del derecho de autodeterminación, está el papel que se otorga al ejercito (su artículo 8, que el sr. Mena agita en sus casposas soflamas militares, es para temblar), la ausencia patente de laicidad, la eternización de la monarquía, la pervivencia de las provincias… En fin que una constitución sea totalmente democrática, no quiere decir que la democracia total se exprese en ella. También las constituciones son frustrantes, en consecuencia en la medida que una carta magna sea más generosa y amplia, parta del respeto, facilite los canales de diálogo y permita el pacto ciudadano, mas posibilidades tendrá de ser un espacio para el diálogo abierto, un camino por el que circular todos – como la constitución estadounidense, pongamos por caso – no un cuadrilátero en el que los árbitros y uno de los púgiles son del mismo club y el otro, el diferente a ellos, ha de aceptarle el combate con las reglas que aquellos han marcado. Y ese es el caso de nuestra constitución: una determinadora de límites, no una balizadora de caminos.

    También coincido con ud. en que el Estado no niega las diferencias, las reconoce, pero no las asume. Ese es el problema. ¿Conoce ud. algún partido separatista suizo? ¿no, verdad? El Estado suizo se construye a partir de las diferencias, lo que hace es una suma de voluntades libres. El Estado español se construye a partir de la descentralización, lo que hace es violentar la tradición castellana impuesta, democráticamente, pero impuesta, desde las Cortes de Cádiz hasta la constitución del 78. Con ello, mientras los suizos están cómodos en el estado que ellos mismos han hecho, los españoles han de estarlo dando gracias a que el poder central consienta en desplazar resortes administrativos a sus provincias periféricas. Con semejante planteamiento comprenda que no todo el mundo está cómodo son semejante dádiva. Frustra a quien pierde ese poder desplazado (lo cual genera el nacionalismo español con ese miedo irracional a la “desintegración”) y frustra al que lo gana que, por fuerza, ha de encontrarlo insuficiente (lo cual genera el nacionalismo periférico). Resultado, la actual constitución más que ser un instrumento de diálogo y avance es uno de miedo y frustración. Peor, imposible.

    Y ya, en pleno derroche de coincidencias, también lo hago con ud. al catalogar de absurdo el catastrofismo de Díez-Savater-Marichalar, pero observe que ello está reflejando perfectamente la frustración españolista y su falta de vocación democrática real (¡no legal!): en aras de la democracia y la libertad, empleando la constitución como un mazo, se niega a los ciudadanos, a todos, me da igual que sean de Bilbao o Soria, Cartagena u Olivenza, su derecho a decidir por ellos mismos su relación con el Estado algo que no ha de pasar necesariamente por la independencia, como apunta doña Francisca, pero sí, imprescindiblemente por un derecho reconocido en la constitución.

    Quedan varios puntos más en el aire, aquellos que, entiendo, obedecen más a su ilusión política que a la práctica política real (el papel de las Cortes, por ejemplo) y otras a la perversión democrática que también se practica por parte del Estado (desafiar a los independentistas al refrendo popular y cuando tienen un respaldo considerable, prohibirlos, por ejemplo), pero, como muy bien apunta, esto requeriría de mucho más espacio y tiempo y ya nos desviamos mucho en esos factores y en la temática del “post” que no acoge.

  31. Fuca

    ¡Qué pena que nuestro amigo Kant no se presente a las elecciones! Se acabarían mis dudas, tendría clarísimo a quién votar. Coincido con nuestro querido Miguel Veyrat, se trata de una lección magistral, lúcida y precisa, con la que estoy totalmente de acuerdo.

  32. Kant

    En serio se lo digo, doña Francesca y don Miguel: bromeaba cuando hablaba de mi insaciable egolatría, no me la alimenten por favor, cuando me dicen esas cosas, yo se lo agradezco porque sé que me lo dicen por cariño, pero, de verdad, lo considero excesivo, me cohíben con ello y luego ya no sé ni cómo seguir en mi siguiente intervención no dando pie con bola. Además, visto desde otro ángulo… ¡es que no paren de desearme males!… que si profesor… que si político… pero, por Hércules, ¿¡es qué quieren matarme!?

  33. Pavlova

    Pues que conste que, aun a riesgo de que se nos ponga “tonto”, cosa de todo punto imposile, estoy totalmente de acuerdo con su club de fans, dilecto Señor Kant, lo que pasa es que una es prudente, a la par que discreta y, como se me llamó “pelota” por jalearle a usted, y me conozco, y no estoy en mi casa para ponerme en jarras como, a veces, me gustaría hacer, callo y asiento, cada vez que lo leo y me digo: “Ya lo decía yo”, pero no quiero crear problema a Justo y, ya digo, me callo. Hoy no puedo por menos que venir a decir que me pido primera para el puesto de presidenta del club de fans. Y, para que conste, lo firmo aquí a día de hoy con una pirueta en puntas.

  34. Kant

    Sra Pavlova, no nos vamos a dejar vencer ahora por les lenguas viperinas ¿verdad?… Aunque, sepa que lo que he reñido previamente a doña Francisca y al sr. Veyrat vale también para ud. No obstante, como a ellos, le agradezco sinceramente sus palabras.

    ¡Tómense todos una ronda que pago yo! (dejen la cuenta a nombre de Manel Cantarell i Recatalà y ya pasaré yo… mmm… algún día, a abonarla)

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